La epopeya de los cyborgs y la guerra en Ucrania que no acaba

Hasta hace poco combatían en el aeropuerto de Donetsk solos y aislados soldados ucranianos cuyo esfuerzo, percibido como sobrehumano por la población del país que apoya al gobierno de Kiev, les mereció el sobrenombre de los “cyborgs”. Las fuerzas promoscovitas les han lanzado de todo, gentileza de Putin, en los últimos meses en una batalla encarnizada que ya se conoce como el Stalingrado ucraniano. A estas alturas el valor estratégico del aeropuerto es inferior al valor simbólico que ha adquirido. Y la semana pasada los cyborgs estaban en una situación desesperada, combatiendo ya dentro del edificio de la terminal. Por ejemplo, en el perfil de Facebook del colectivo ucraniano en España “Con Ucrania” podíamos leer el sábado 17 un testimonio de un “cyborg” que hacía llegar el periodista británico Oliver Carroll.

Acabo de hablar con Slavik, un soldado ucraniano de la 80ª Brigada Paracaidista, que está en la nueva terminal del Aeropuerto de Donetsk: ‘La situación es muy, muy complicada ; necesitamos refuerzos. No llega nadie. Muchos, muchos están desparecidos. Muchos heridos. No puedo decir cuantos, no puedo decir quien está vivo y quien está muerto. También hay muchos cuerpos. Necesitamos la oportunidad de poner evacuarlos’.

‘Ayer hubo un intento de sacar a los heridos, pero fracasó. Nuestros heridos todavía están aquí. Un chico que perdió un brazo ha muerto. Los militantes de la República Popular de Donetsk (RPD) CASI controlan la nueva terminal. Han estado disparándonos con tanques durante 3 días. Y no tenemos el apoyo de la artillería que necesitamos. Vemos terroristas de la “RPD ” en todas partes alrededor de nosotros’.

Finalmente este fin de semana el ejército ucraniano lanzó una ofensiva para alcanzar el aeropuerto de Donetsk, permitiendo la evacuación de 23 “cyborgs” heridos a Odesa y aliviar la situación de los que allí combatían. Pero no, cuenta Íñigo Sáenz de Ugarte en “Así se combate en Ucrania” que es al revés. Que las fuerzas ucranianas han estado lanzando ataque tras ataque contra el aeropuerto y por eso está tan destrozado.

Los numerosos cráteres en una zona en su mayor parte controlada por rebeldes demuestran que una vez más el Ejército ucraniano no cuenta con medios o soldados suficientes para un ataque, y que se limitó durante mucho tiempo a barrer la zona con fuego de artillería notoriamente impreciso

Considerando que “el Gobierno ucraniano está prácticamente en bancarrota” y “los rebeldes prorrusos no podrían haber seguido combatiendo durante tantos meses sin la ayuda material de Moscú” Íñigo Sáenz de Ugarte considera factible el fin de la guerra. Sólo es cuestión de que la UE apriete las tuercas a Kiev y que Putin corte el grifo a los suyos. Claro… Porque todos sabemos que Putin alentó una insurgencia en Ucrania oriental, envió fuerzas de todo tipo (de cosacos a chechenos) y las ha sostenido entregádoles armas (como el sistema Buk que derribó el vuelo MH17 de Malaysia Airlines) porque es un amante de la autodeterminación de los pueblos. ¿Cómo se obliga a Putin a sentarse en una mesa de negociación?

“Cyborgs” en el aeropuerto de Donetsk (foto vía Con Ucrania)

El conflicto en Ucrania se prolonga porque tras más de 20 años de desinterés por parte de los gobiernos de Kiev, las fuerzas armadas del país estaban en un estado lamentable. Buena parte del aparato de inteligencia del país era prorruso. Lo que sumado a la situación económica del país ha supuesto la incapacidad del gobierno ucraniano de emplear la fuerza de forma decisiva en la parte oriental del país. A eso se suma que, ante la situación de las fuerzas armadas, los combates los han protagonizado unidades de voluntarios surgidas del movimiento Euromaidan y que han anunciado que tras el fin de la guerra reclamarán cambios en el país. Recordemos la entrevista al fallecido “Franko” en Vice News. El gobierno ucraniano ha tenido interés que esos potenciales revoltosos sean diezmados en el frente.

Por su parte, ¿qué interés puede mantener Putin en prolongar la guerra? Ante el sueño desvanecido de una Nueva Rusia que conecte de forma ininterrumpida Transnistria a Rusia pasando por Crimea, parece que prefiere una Ucrania rota antes que fuera de la esfera de influencia rusa. De momento, está eliminando testigos incómodos.

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Un nuevo bulo ruso sobre el vuelo MH17 derribado en Ucrania

La colección de bulos rusos sobre el vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado sobre Ucrania el 17 de julio de 2014 es algo pintoresca. Desde aquella teoría de primera hora de que el avión había sido derribado por las fuerzas gubernamentales ucranianas por su parecido con el avión presidencial ruso (que hacía meses que usaba el espacio aéreo ucraniano en sus viajes) a que el vuelo MH17 fue derribado por un Sujoi Su-25 ucraniano (avión de ataque a tierra con un techo de vuelo bastante inferior a la altura a la que volaba el Boeing 777 aquel día).

La máquina de propaganda rusa ha sacado un nuevo bulo bastante chapucero que ya ha sido desmontado por Bellingcat y What happened to flight MH17? pero he visto que ha sido reproducido por El Espía Digital, un peculiar medio español dedicada a “Inteligencia, Defensa, Seguridad”. Allí encontramos en una ventana el canal de televisión Russia Today, tiene cabida Noam Chosmky criticando a Israel, aparecen noticias sobre la tecnología militar rusa o una información del canal iraní Hispán TV sobre la supuesta implicación del FBI en atentados terrorista en el interior de Irán… Es decir, la misma agenda política contraria a Estados Unidos e Israel a la vez que favorable a Rusia e Irán que podemos encontrar en Voltairenet. Ya este verano en Antimilitaristas.org pudimos leer «El Espía Digital»: la extrema derecha española como repetidor de la propaganda de guerra rusa.

El nuevo bulo ruso gira en torno a una foto que muestra supuestamente a un avión de combate aproximándose al Boeing 777 de Malaysia Airlines sobre suelo ucraniano. “¡Por fin! Una prueba que les pilla con las manos en la masa” comenta el anónimo autor del artículo en El Espía Digital.

MH172La noticia fue puesta en circulación por un programa del primer canal de la televisión pública rusa. El origen de la foto estaría en un tal George A. Bilt, experto en aviación estadounidense vinculado al MIT y del que nadie ha oído hablar. Enseguida empezaron a salir varias inconsistencias. La imagen del avión de pasajeros no corresponde a un Boeing 777 sino a un Boeing 767. Se trata de un corta y pega de la primera foto que aparece en Google si en ruso buscas “Boeing vista superior”. Resulta ser una foto tomada de la página web de Boeing. Evidentemente no sólo no coincide el modelo de avión, sino que no coincide el esquema de pintura y las letras que se ven en el lateral del avión. La imagen satélite resulta que está sacada del servicio de mapas del buscado ruso Yandex. Aquí se ve la comparación. Nótese la forma y posición de las nubes.

B2a4DoICUAAk1bz Además el avión malayo aparece volando lejos de la ruta que siguió aquel día. El Boeing 777 no está a escala con el supuesto avión ucraniano, un Sujoi Su-27. En definitiva, es todo una enorme chapuza. Pero como afirmaban desde el perfil de Twitter de Con Ucrania, la base de la propaganda rusa es que “el espectador ha de elegir entre mentira y mentira”.

Más información en:
“Russian State Television Shares Fake Images of MH17 Being Attacked”
“Kremlin Has Mastered Propaganda, But Not Photoshop: Fake MH17 Photo Lights Up RuNet”
Proof the Russian TV “satellite” photo of MH17 is fake!

El Espía Digital mientras tanto a su bola: “EEUU tacha de “absurda” la imagen del avión disparando al vuelo MH17… pero no presenta ninguna evidencia en contra de sus satélites”.

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Confusión ideológica en la Nueva Guerra Fría

En la presente crisis ucraniana, igual que el pasado verano tras el ataque con armas químicas del régimen de Assad contra su propia población, me llamó la atención la cantidad de enlaces que aparecieron en Menéame a noticias en medios rusos y a blogs que las recogían. Las personas que proponían esas noticias para ser votadas y los usuarios que las comentaban mostraban su desconfianza hacia las “mentiras de Obama”, la “propaganda de la OTAN” y los “intereses de Occidente”. Me pareció muy curioso que personas que se mostraban cínicas y desconfiadas ante las informaciones proporcionadas por fuentes oficiales de Occidente consumieran de forma acrítica las informaciones de medios como Russia Today, un instrumento de propaganda del Kremlin. (Impagable este vídeo recogido por Infobae de Daniel Estulin hablando sobre Argentina).

Ya he comentado con anterioridad aquí que en España existe la mala costumbre de considerar que un medio de comunicación o un intelectual aporta una “perspectiva crítica” cuando refuerza los prejuicios propios. Pero, ¿cómo es posible una afinidad de visiones sobre política internacional entre el Kremlin y personas de izquierda que pertenecen al mundo occidental? Al fin y al cabo, el partido que gobierna Rusia, Rusia Unida, es un partido conservador y es de sobra conocida la divergencia con la izquierda occidental en asuntos como el respeto a las comunidades LGBT. Podríamos pensar que la propaganda del Kremlin encuentra resonancia en Occidente porque apela al antiamericano de buena parte de la izquierda, algo que retrataba Fernando Iglesias en su libro Twin Towers. Y así, se aplica el criterio del “enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

El fenómeno no es nuevo. Durante la Guerra de Kosovo la página web española Rebelión.org se dedicaba a reproducir el delirante parte de bajas que publicaba aeronautics.ru, una página hoy difunta pero de la que quedan referencias en foros y copias de su información en páginas serbias. Su autor, un tal “Venik”, afirmaba que las defensas antiaéreas serbias derribaron un total de 68 aeronaves aliadas (el número real fue dos). En aquel entonces escribí a Rebelión.org para contarles que las informaciones de “Venik” eran un disparate sin fundamento y que, siendo conocido en el mundillo de los aficionados a la aviación militar, no tenía credibilidad ninguna. Nunca tuve respuesta de Rebelión.org. Tiempo más tarde El Viejo Topo, publicó el libro Ubú en Kosovo donde se recogían las mismas falsedades provenientes de Rusia sobre aquella guerra, como el falso parte de bajas aliado o una entrevista a un piloto de combate español donde se hablaba de órdenes para atacar a la población civil. La entrevista, cómo no, era apócrifa. Nadie en España había oído hablar del oficial que se citaba como autor de las declaraciones. Podríamos decir que existía en esos medios de izquierda un sesgo ideológico que les llevó a aceptar acríticamente noticias provenientes de Rusia que dejaban en mal lugar a la OTAN y las publicaron sin contrastar.

Precisamente la campaña aérea de la OTAN contra el régimen de Milošević marcó un antes y después en el seno de la asociación francesa Réseau Voltaire, que había nacido en 1994 como una organización para defender la libertad de expresión y la aconfesionalidad del Estado francés. El posicionamiento contra la participación de Francia en la campaña militar de la OTAN fue encabezado por Thierry Meysan, que se haría célebre años más tarde con su libro de teorías conspiraonaicas sobre el 11-S. Finalmente Meysan se haría con la dirección del grupo convirtiendo a la página web de RedVoltaire.net en una publicación donde lo mismo se alaba los avances de la industria militar rusa o se habla de Hezbolá cómo un equivalente chiita de la Teología de la Liberación. Aquel batiburrillo incoherente, cuyo único nexo era la oposición a Estados Unidos e Israel, me produjo perplejidad hasta que entendí que no se trataba de una publicación de izquierdas sino de algo nuevo. No podíamos analizar la cuestión desde el eje izquierda y derecha, sino que el renacido imperialismo ruso, la ultraderecha francesa, el chiismo revolucionario y el nuevo populismo sudamericano formaban un nuevo campo unido por el rechazo a Occidente y la democracia liberal.

Referentes intelectuales para el blog "Tribulaciones Metapolíticas": El Che Guevara, Mishima,
Referentes intelectuales para el blog “Tribulaciones Metapolíticas”: Del Che Guevara a Mishima, de Perón a Jomeini, de Jünger, al jeque Yassin, de Malcon X a Heidegger, de Durruti, a Marinetti, de Sandino a Malaparte…

Es curioso que en España la figura que más insista en la superación del eje izquierda-derecha sea Pablo Iglesias y que en cambio tanta animosidad generó que señalara aquí que el Frente Nacional francés, Amancer Dorado, el Partido Comunista griego y Podemos fueran de los pocos partidos que votaron en contra del descafeinado acuerdo de asociación de la Unión Europea con Ucrania. Alguno me acusó de haber afirmado que el Frente Nacional y Podemos es lo mismo cuando de lo que se trata es de que estén en el mismo campo ideológico si prescindimos de los criterios tradicionales que Pablo Iglesias considera superados. Precisamente decía Jorge Verstrynge que “Marine Le Pen no es ni fascista ni de extrema derecha” sino que es un “populismo de derechas”. Es destacable que Marine Le Pen haya estado lanzando guiños al Frente de Izquierda y su programa económico nos resulte bastante familiar. Verstrynge, por cierto, ingresó en las filas de Podemos aunque encontró el rechazo de parte de las bases por su posición ante la inmigración. Se trata de otro personaje heterodoxo contrario a Estados Unidos e Israel cuya trayectoria política se entiende mejor en su repaso a posiciones políticas como los nacional-revolucionarios y bolcheviques-bonapartistas que hace en su libro Rebeldes, revolucionarios y refractarios.

Dumb and dumber in Donbass
Dumb and dumber in Donbass

Pero si hay un asunto en que la confusión ideológica es total y del que no he parado de referirme en Twitter es el de la naturaleza política del conflicto de Ucrania. La presencia de grupos de ultraderecha en la Plaza de la Independencia (Maidan) de Kiev, que luego obtuvieron un respaldo electoral minoritario en las elecciones legislativas, sirvió para elaborar eslóganes políticos sobre la “junta golpista nazi de Kiev” de los que se hicieron eco medios y personas que reproducen la propaganda del Kremlin. Ahí está el caso de Ángel Arribas Mateo y Rafael Muñoz Pérez, dos españoles “antifascistas” (sic), que se fueron a luchar a Ucrania oriental por una causa defendida principalmente por ultraderechistas rusos y de la que se ha desentendido la ultraizquierda rusa. Tiene gracia el alboroto de algunos cuando los mencioné con nombre y apellidos en Twitter porque así ponía “sus vidas en peligro” y a los pocos días salieron ellos mismos en un montón de medios. Por cierto, los comunistas no pudieron presentarse por “defectos de forma” a la elecciones de Nueva Rusia, un topónimo rescatado del imperio zarista y cuyas nostalgias imperiales rusas queda reflejado en su bandera.

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Batallón Vostok

Ángel Arribas Mateo y Rafael Muñoz Pérez forman parte del Batallán “Vostok”, en el que se encuadraron otros voluntarios extranjeros de ultraderecha, como el francés Victor Lenta. Lenta tuvo un cargo en las Jeunesses nationalistes révolutionnaires (Juventudes Nacionalistas Revolucionarios), grupo de ultraderecha ilegalizado por el gobierno francés y al que pertenecía un joven inmigrante español condenado por la muerte de un estudiante “antifascista”. Ahora forma parte de un grupo llamado “Unión Continental” afín al euroasianismo del ruso Alexander Dugin. En otra de esas ironías que no dejan de repetirse en el caso de Ucrania, otro grupo de españoles combatiendo en las filas prorrusas han adoptado el nombre de “Brigada Internacional Carlos Palomino”, que toma su nombre del joven asesinado por ultraderechistas en Madrid en 2007.

De cómo “antifascistas” luchan codo con codo en Ucrania oriental con ultraderechistas en el bando prorruso han hecho un implecable análisis Marta Ter y Abel Riu en Eurasianet.es y que recientemente reprodujo Politkon.es Es curioso ver las justificaciones dadas a tal convergencia. Y es que tal como dice “Roberock”:

Y acabo esta nota con una frase que destroza el argumento de “los Antifascistas y los Fascistas se han unido en Donbass” No se han unido en Donbass… ya lo estábamos en Palestina pero sobre eso si callamos.

españoles en el donbas con fachas serbios y franceses

Mi agradecimiento a “Oritxupolite” por las informaciones proporcionadas.

Para seguir leyendo:
“Antifascismo y extrema derecha, compañeros de armas en el Donbass”.
“Donetsk: El campo de seducción de la nueva extrema derecha francesa”.
“El día a día en la guerra con la brigada Prizrak”

¿Fue este el sistema antiaéreo ruso que derribó el vuelo MH17?

Bellingcat (“poniéndole el cascabel al gato”), la organización OSINT creada por el autor del blog Brown Moses, acaba de publicar un informe que identifica el sistema de defensa antiaérea Buk ruso que se paseó por Ucrania oriental en la fecha en que fue derribado el vuelo MH17 de Malaysia Airlines.

Recopilando vídeos y fotos de Internet han sido capaces de identificar el sistema Buk de origen ruso que estaba cerca de la zona donde fue deribado el vuelo MH17 y geolocalizar su recorrido por la zona desde que el 23 de junio salió de Kursk (Rusia). Recordemos que fue a finales de junio cuando las milicias prorrusas anunciaron que habían incorporado a sus arsenales un sistema Buk. Y que medios rusos recogieron la información proveniente de las milicias prorrusas de que habían derribado un avión de transporte militar ucraniano An-26 en la tarde del 17 de julio. Informaciones que The Interpreter recopiló.

1590x888x2.2.jpg.pagespeed.ic.E_RHyY1PWFEl informe no entra en la cuestión del derribo pero confirma la presencia en la zona de un sistema de armas capaz de derribar un avión volando a la altura que lo hacía el Boeing 777 de Malaysia Airlines y que ese sistema procedía del ejército ruso.

Versión PDF del informe.
Mapa con las ubicaciones del vehículo identificadas por Bellingcat

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Vicenç Navarro sobre el derribo del vuelo MH17

Cuando el asunto había desaparecido de las columnas de opinión, aparece Vicenç Navarro para hablar del vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado en Ucrania oriental. Al profesor Navarro le debemos varios artículos de opinión donde denuncia la manipulación en los medios españoles sobre lo que sucede en Ucrania, la demonización del presidente Putin y la creación de un clima de Nueva Guerra Fría. Resulta curioso leer ese tipo de artículos porque estoy en cierto forma de acuerdo con ellos. De acuerdo, pero en el sentido contrario al profesor Navarro.

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Estoy de acuerdo con el profesor Navarro en que ha habido mucha desinformación en España sobre el conflicto de Ucrania. Basta leer toda la propaganda agitada por el Kremlin que han reproducido medios de izquierda que en su confusión ideológica,han llegado a publicar textos procedentes de la Nouvelle Droite francesa, por no hablar de la infatigable ayuda de numerosos tontos útiles que desde su blog o Twitter llamaban a la lucha contra el fascismo y a la solidaridad con los grupos de ultraderecha rusos en Ucrania. Claro está que por el camino ha habido un proceso de demonización de Putin. Parece que sólo tras la invasión rusa de Crimea se haya empezado a hablar en Occidente de la naturaleza del régimen ruso (recomiendo libros como Words Will Break Cement y Mafia State al respecto). Son cosas que respondieron seguramente a los imperativos geoestratégicos del momento. Y durante un tiempo, Rusia fue aliado útil en la Global War On Terror  y Putin sólo un tipo pintoresco que le gustaba retratarse sin camisa en medio de la naturaleza. Lo que ha cambiado es que estamos en una Nueva Guerra Fría, fenómeno del que el profesor Navarro opina es una construcción mediática y yo en cambio opino que es una realidad geoestratégica.

¿Y qué nos cuenta el buen profesor sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre el espacio aéreo de Ucrania oriental? Pues que “no se ha presentado ninguna evidencia de que fueran los llamados pro rusos los que dispararan el misil”. Evidentemente no existe nada de eso que en inglés se llama “cañón humeante” como para establecer una acusación formal, pero se manejan bastantes datos que en su momento repasé aquí. También hay que decirlo, no existe ninguna evidencia que apunte a lo contrario, que fuera el gobierno de Kiev el que realizó el derribo.

El profesor Navarro hable de que el vuelo MH17 “se desvió de su recorrido normal”, cuando ese y otros vuelos usaban aquella ruta con normalidad como ya vimos en su día. También dice el profesor Navarro que el vuelo MH17 “iba seguido peligrosamente de cerca (a unos 3 ó 5 kilómetros) por un avión militar del ejército ucraniano”. Ese es un dato que publicaron las autoridades rusas en una rueda de prensa celebrada varios días después del derribo. Identificaron al avión como un avión de ataque a tierra Sujoi Su-25. Suponiendo que efectivamente por allí se movía aquel día un Su-25 ucraniano, es interesante señalar que es un modelo de avión sin radar, que no se emplea como caza y cuyo techo de vuelo es inferior a la altura a la que se desplazaba el vuelo MH17. Es decir, difícilmente pudo derribar el Boeing 777 de Malaysia Airlines. No sé qué quiso decir el profesor Navarro con “seguido peligrosamente”, pero a lo mejor implícitamente está reconociendo que quizás las milicias pro rusas derribaron el vuelo MH17 confundiéndolo con un avión militar ucraniano.

Es interesante, por su parte, cómo el profesor Navarro argumenta que las fuerzas prorrusas en Ucrania oriental no tienen vínculos con Moscú, aunque sepamos que la integran ciudadanos rusos de toda condición (militares profesionales de unidades de fuerzas especiales, conscriptos que cumplen el servicio militar obligatorio, voluntarios que acuden por el sueldo, militantes de ciertos grupos políticos etc.).

Son fuerzas autónomas, con una gran capacidad de movilización, pues la mayoría de la población los apoya, y, como es fácil de ver, tampoco son apéndices de Putin, pues en las imágenes televisivas se ve que muchas de sus banderas tienen la hoz y el martillo, símbolos del comunismo, que el Sr. Putin y su gobierno no han hecho suyos desde hace tiempo.

Su argumento, como ven, es bastante ridículo. El buen profesor ha visto que los milicianos prorrusos exhiben la hoz y el martillo, por lo que ha concluido que no pueden estar vinculados con el Kremlin. Estamos ante la prueba definitiva de que estamos ante alguien que no ha seguido de cerca la crisis ucraniana y no tiene la más mínima idea del largo listado de grupos de ultraderecha rusos que han pasado por Ucrania Oriental, desde los euroasianistas de Alexander Dugin a los monárquicos tradicionalistas del ROVS. Aunque en la permanente confusión ideológica que se vive en este conflicto, he llegado a ver a milicianos pro rusos luciendo en su hombro una bandera que combina la bandera de la URSS con la imperial de la Rusia zarista de 1858–1883 (lástima no encontrar la foto) y que emplean en Rusia monárquicos y ultraderechistas.

Viñeta que llama a la superación de las diferencias entre nostálgicos de la URSS y ultraderechistas para luchas por "Nueva Rusia"
Viñeta que llama a la superación de las diferencias entre “prosoviéticos” y ultraderechistas para luchas por la Madre [Patria]”

Pero si el desconocimiento de la naturaleza ideológica de los grupos que luchan contra el gobierno de Kiev en Ucrania oriental ya sería argumento suficiente, resulta que el profesor Navarro se equivoca sobre la total disociación entre Putin y el símbolo de la hoz y el martillo. Vean en la siguiente foto el símbolo que preside en la Plaza Roja de Moscú el 9 e mayo el desfile de celebración del fin de la [Gran] Guerra Patriótica (Оте́чественная война́ / Otéchestvennaya voyná). Se trata simplemente de otro símbolo nostálgico del antiguo imperio que ha sido reciclado por el nuevo nacionalismo ruso en cuyo panteón conviven los zares y Stalin.

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Detalle ampliado
Detalle ampliado

Me parece bastante ingenuo, como hace el profesor Navarro, demandar que se hable a estas alturas del papel de los grupos de ultraderecha ucranianos en la crisis del país, cuando ya se han celebrado dos elecciones en el país que han despejado la incógnita de su verdadera base social y tenemos Internet lleno de propagandistas que repiten la consigna rusa de “junta golpista neonazi de Kiev”. Y digo que me parece ingenuo por su parte, porque él parece ignorar la composición ideológica de los grupos de ultraderecha rusos y el papel de Moscú en la crisis ucraniana. La duda es si habla sobre Ucrania desde el desconocimiento o el suyo es un silencio interesado.

[Actualización]
Me recuerda @AbraxasSpa que @juancarlospinov compartió conmigo la imagen de la bandera combinada de la URSS y la Rusia zarista.
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Roberto Centeno y más mentiras sobre el vuelo MH17

El otro día Ricardo Ruiz de la Serna me avisó sobre un artículo sobre el vuelo MH17 de Malaysia Airlines que Roberto Centeno publicó en su blog El Disparate Económico y que aloja el diario digital El Confidencial. En el artículo se defiende la idea de el vuelo MH17 fue derribado por un caza de la fuerza aérea ucraniana.

Era la primera vez que oía de Roberto Centeno, tertuliano y colaborador en varios medios como la COPE e Intereconomía. El artículo se titula “Un misil aire-aire derribó el vuelo MH-17” y sigue el guión de las teorías conspirativas de construir toda una argumentación sobre la base de detalles aparentemente técnicos pero totalmente erróneos.

La primera tesis de Roberto Centeno se encuentra en este párrafo. Según él el espacio aéreo sobre Ucrania Oriental había sido cerrado por el gobierno de Kiev tras el derribo de un avión militar, pero fue abierto excepcionalmente para que por él volara el vuelo MH17 de Malaysia Airlines.

cómo había sido posible que ese vuelo fuera autorizado por los controladores ucranianos a entrar en un espacio aéreo que había sido cerrado hacía unos pocos días a raíz del derribo de un avión de transporte militar. El Gobierno golpista de Kiev cerró ese espacio aéreo que, ¡oh casualidad!, abriría sin problema y sin previo aviso al Boeing 777 de Malaysia Airlines.

Nótese el sarcasmo de Roberto Centeno “¡oh, casualidad!” para tratar un tema en el que miente rotundamente. Aunque parezca sorprendente, el espacio aéreo sobre Ucrania Oriental no estaba cerrado. Eso sí, se había impuesto una limitaciones a la altitud mínima a la que debían volar los aviones comerciales. La idea es que volaran muy por encima al alcance máximo de los misiles antiaéreos portátiles (MANPADS) que manejaban las milicias prorrusas.
Sabemos que el espacio aéreo sobre Ucrania Oriental no estaba cerrado por varias fuentes. En primer lugar, tenemos el comunicado que emitió el Primer Ministro de Malasia y que recogió la página web de Malaysia Airlines (ver página 14 del enlace)

The aircraft’s flight route was declared safe by the International Civil Aviation Organisation.

And International Air Transportation Association has stated that the airspace the aircraft was traversing was not subject to restrictions.

A continuación fue la propia Malaysia Airlines la que especificó que la ruta había sido aprobada por el organismo Eurocontrol siguiendo las rutas de ICAO en un comunicado publicado en su página web (ver página 13 del enlace).
MH17’s flight plan was approved by Eurocontrol, who are solely responsible for determining civil aircraft flight paths over European airspace. Eurocontrol is the air navigation service provider for Europe and is governed under ICAO rules.
El diario The Guardian recogió las palabras del Ministro de Transporte de Malasia en una rueda de prensa donde explicó que el vuelo MH17 seguía una ruta habitual empleada por otras compañías aéreas y que la tripulación no había recibido órdenes de cambiarla:
“European airlines also use the same route and traverse the same airspace. In the hours before the incident, a number of other passenger aircraft from different carriers used the same route,” Liow told a press conference. He said there had been “no last-minute instructions” given to the pilots to change the route.
Tras el derribo, el New York Times publicó un artículo donde explicaba cómo el espacio aéreo de Ucrania Oriental era atravesado por varias líneas aéreas en sus rutas entre Europa y Asia, como era el caso de Air France y KLM. Ese dato es fácil de comprobar en páginas webs como FlightRadar24.com, que trazan sobre el mapa el movimiento de vuelos comerciales y guarda datos históricos.
Así que es rotundamente falso que que el 17 de julio el vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobrevoló el espacio aéreo de Ucrania Oriental de forma excepcional siguiendo instruciones de controladores aéreos ucranianos, que de esta forma lo encaminaron deliberadamente a algún tipo de “emboscada aérea”. Aquella era una ruta habitual, empleada por otras líneas aéreas. Y en el momento del derribo otros aviones  de líneas aéreas comerciales sobrevolaban la zona. En concreto un vuelo de Air India y otro de Singapore Airlines. Una prueba de ello la encontramos precisamente en la presentación pública que militares rusos hicieron apoyando la tesis de que el vuelo MH17 fue derribado por un avión de combate ucraniano. Mostraron una captura de pantalla de un radar donde se aprecian las trazas de los vuelos SNA351 (Singapore Airlines 351) y MAS17 (Malaysia Airlines 17).

El diario Strait Times de Singapur dio la noticia de la proximidad del vuelo 351 y publicó una captura de pantalla de FlightRadar24.com con los vuelos comerciales en la zona. Vemos el vuelo MH17 de Malaysia Airlines, el vuelo SQ351 de Singapore Airlines y el vuelo AI113  de India Airlines.

El segundo argumento que aporta Roberto Centeno a favor de la teoría de que el vuelo MH17 fue derribado por el gobierno ucraniano gira en torno al tipo de misil que hizo al Boeing 777 desintegrarse en el aire.

El informe de la Junta Holandesa de Seguridad acaba de concluir que el avión Boeing 777 “se partió en el aire como resultado de daños estructurales provocados por un gran número de objetos de alta energía (high energy objects) que penetraron en el aparato desde el exterior”. En concreto, todo parece indicar que el avión fue alcanzado por un misil aire-aire altamente sofisticado que, al estallar, esparció miles de objetos similares a balas. Nada que ver con los misiles que tienen los separatistas y que supuestamente es lo que había derribado el avión malasio. Eso solo pudo hacerlo un Mig 29 con un misil aire-aire de fragmentación, y los prorrusos no tienen ni lo uno ni lo otro.

Roberto Centeno se equivoca al afirmar que sólo un misil aire-aire pudo lograr el resultado. TODOS los misiles antiaéreos, sean disparados desde tierra, desde un barco o desde otro avión emplean espoletas de proximidad y cabezas de guerra de fragmentación. La comparativa con “objetos similares a balas” sería más correcta si pensamos en la metralla de un misil como una nube de perdigones. Al fin y al cabo, pensemos que la caza de aves o el tiro al plato se hace con escopetas que disparan cartuchos de perdigones.

Es más, es discutible pensar que un misil aire-aire lograra el resultado de desintegrar un Boeing 777 en el aire. Los misiles aire-aire tienen una cabeza de guerra mucho más pequeña que un misil tierra-aire. En julio recordé el caso de un avión de transporte C-130 Hércules argentino que fue alcanzado en la Guerra de las Malvinas por un misil AIM-9 Sidewinder y siguió volando. En cambio, que el Boeing 777 estallara en el aire y sus restos de dispersaran concuerda más con el impacto de un misil de gran tamaño como los que dispara el sistema antiaéreo BUK. Sus misiles tienen una cabeza de guerra de 70 kilos formada por un núcleo explosivo y una camisa metálica prefragmentada con trozos en forma de diamante. Por comparar, el equivalente ruso al AIM-9, el misil Vympel R-73, tiene una cabeza de guerra de 7,4 kilos. La fuerza aérea ucraniana emplea al menos un misil de aire-aire de mayor tamañao, el Vympel R-27, cuya cabeza de guerra es de 39 kilos. Eso es, poco más de la mitad de la del misil que disapara el sistema Buk.

Curiosamente Roberto Centeno no sólo se equivoca al decir que el derribo del Boeing 777 de Malaysia Airlines sólo pudo haberlo llevado a cabo un misil disparado por un caza, sino que hace la pintoresca afirmación de que sólo pudo tratarse de un Mikoyan Gurevich MiG-29. Es otro dato que para el profano suena técnico y preciso, pero que refleja que habla de oídas.

Otro elemento de la tesis de Roberto Centeno, es que los milicianos prorrusos no contaban con armamento capaz de derribar el vuelo MH17. Pero es de sobra conocido que anunciaron contar con un sistema Buk a finales de junio. Y que un sistema Buk fue fotografiado y filmado en territorio en manos de las milicias prorrusas en lugares cercanos a donde el vuelo MH17 fue derribado.

Según Roberto Centeno “EEUU y la UE son los únicos que tienen todo el interés en callar” sobre qué pasó con el vuelo MH17. Pero parece ignorar que los milicianos prorrusos, que debieron ser lo primeros interesados en que se esclareciera el derribo si hacemos casos a sus argumentos, obstaculizaron la investigación sobre el terreno y procedieron a desguazar los restos del avión. ¿Qué pudo llevar a los milicianos prorrusos a obstaculizar la investigación? Pues que ellos derribaron el vuelo MH17 por error. Algo que sabemos porque el 17 de julio, antes de que se conociera la identidad del avión derribado, anunciaron haber derribado un avión de transporte militar ucraniano An-26. Una noticia que aún es posible encontrar en medios rusos.

Cabe preguntarse si Roberto Centeno es una persona bien intencionada que, careciendo de los datos y los conocimientos, se ha aventurado a hablar de un tema que no conoce y no entiende. Me llama la atención que emplee el términoGobierno golpista de Kiev (negritas en el original). Algo que es incorrecto, tras las elecciones del 25 de mayo en Ucrania, pero que además forma parte de la narrativa rusa sobre el conflicto ucraniano. Vía “Oritxupolite” descubrí que Roberto Centeno mantiene en WordPress un blog personal donde encontramos, entre otras cosas, artículos suyos en la prensa. Como “Lukoil o Gazprom: Una oportunidad histórica”, publicado en el diario Expansión el 14 de noviembre de 2008. En ese artículo, Roberto Centeno defendía la entrada de capital ruso en Repsol por “las gigantescas ventajas que ello reportaría”. Así que la rusofilia le viene de lejos.

Anteriormente en Guerras Posmodernas:
Lo que podemos saber del derribo del vuelo MH17 en Ucrania
Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17
Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17 (II)

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La conexión euroasiática

Ayer martes 16 de septiembre, tanto el parlamento ucraniano (rada suprema) como el Parlamento Europeo firmaron un acuerdo de asociación. La dimensión económica del acuerdo se ha dejado pendiente para 2016. Recordemos que la oposición rusa a tal acuerdo llevó al Kremlin a lanzar el año pasado una guerra económica contra Ucrania, como magnificamente explicó Andres Rodríguez en su blog “Ciencia y cosas”. El presidente ucraniano se vio empujado a reconsiderar la decisión y el rechazo de una parte de la ciudadanía ucraniana a su marcha atrás generó una importante movilización popular. El resto, ya saben ustedes, es historia.

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“Paris-Berlin-Moscou-Pékin : vers l’alliance continentale?”, artículo en el primer número de la revista francesa Voltaire, vinculada con el régimen sirio, el Frente Nacional y la Nouvelle Droite francesa.

En el Parlamento Europeo, 535 eurodiputados sobre 697 votaron a favor. “Oritxupolite” tuvo el detalle de llamar mi atención sobre el listado con el sentido del voto. En el apartado de votos en contra encontré una combinación jocosamente previsible: Los partidos de la eurodiputada Le Pen, el eurodiputado Iglesias, el eurodiputado Papadakis (Partido Comunista de Grecia) y el eurodiputado Epitideios (Asociación Popular – Amanecer Dorado) votaron lo mismo. Lástima no haber apostado con alguien cuando vaticiné que veríamos a Le Pen e Iglesias votando a menudo en el Parlamento Europeo lo mismo, porque hoy habría bebido unas cuantas cervezas gratis.

Cuando el otro día hice mi primera aproximación a la Nueva Guerra Fría, afirmé que el eje tradicional izquierda-derecha no nos sirve para ubicar la posición de gobiernos y fuerzas políticas en este nuevo conflicto global. Uno de los bandos se caracteriza por gobiernos autoritarios con retórica nacionalista-populista que mantienen un fuerte culto al líder. Y esas características las encontramos en gobiernos “socialistas” como los de Siria y Venezuela, en gobiernos de “centroizquierda” como el de Argentina, “centro” (sic) como el de Rusia y “conservadores” como Irán en tiempos de Ahmadineyad. Las simpatías y vínculos tanto personales como intelectuales del núcleo duro del partido Podemos (recordemos, por ejemplo, las repetidas referencias de Pablo Iglesias a Ernesto Laclau) hacía fácil anticipar su posicionamiento en el conflicto de Occidente con Rusia y sus aliados. Está de más recordar en qué canal se emite el programa “Fort Apache” y la función con la que nació (This new Spanish network will have a major role in reflecting the ideological legitimacy of our system to the world”).

41yNqnIPRvLEl euroasianismo renació como ideología en Rusia en el vacío político producido por la disolución de la Unión Soviética. En aquellos días, el belga Jean-François Thiriart visitó Moscú, donde conoció a Alexander Dugin. Thiriart era el autor de la idea de una Europa que rompiera vínculos con Estados Unidos para unirse de “Dublin a Vladivostok”. En los últimos años de su vida había ido evolucionando hacia posiciones cercanas al naciente nacional-bolchevismo ruso. Mientras tanto, en España, se publicaba en 1992 El Sueño Eurosiberiano de Jorge Vestrynge, que retomaba el sueño de De Gaulle de “una Europa entera con Rusia”. Vestrynge, por lo general un personaje bastante incomprendido aunque se haya explicado de forma meridiana en su obra (Memorias de un maldito, Rebeldes, revolucionarios y refractarios), pasó de ser dirigente en Alianza Popular a militar en el Partido Socialista Obrero Español precisamente por su incapacidad de encajar en los partidos tradicionales. Sus posturas estaban cercanas a quienes derivaron del gaullismo al nacionalismo económico (bolchevique-bonapartistas). De ahí que Vestrynge encontrara encaje en la Venezuela chavista y finalmente entrara en Podemos, para escándalo de quienes no han leído a Vestrynge y/o no han entendido la verdadera naturaleza de Podemos.