Un caso de incumplimento del acuerdo Minsk II

El otro día resumí aquí un informe publicado en Bellingcat.com en el que tomaba información publicada por soldados rusos presumiendo de sus medallas en las redes sociales para constatar que a pesar de no estar en guerra las fuerzas armadas rusas habían concedido un número inusual de ellas entre 2014 y 2015. Algunas incluso, eran medallas que sólo se concedían en tiempos de guerra y habían sido concedidas en gran número antes de la intervención en Siria del 30 de septiembre de 2015.

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Tropas de montaña rusas como parte del dispositivo de seguridad en torno a Sochi. Foto Reuters vía Bussines Insider.

Curiosamente el gobierno ruso salió a contestar el informe explicando que se trataba de medallas concedidas a militares que sirvieron en el dispositivo de seguridad de los Juegos Olímpicos de invierno celebrados en Sochi en febrero de 2014. Es interesante que el gobierno ruso se haya visto obligado a dar explicaciones por un informe elaborado por un puñado de frikis usando fuentes abiertas. Pero incluso si la respuesta oficial rusa fuera cierta sólo explicaría una parte del asunto porque una de las medallas concedida a miles premia méritos de guerra. Es más, leyendo sobre el tema descubrí que no sólo se concedieron medallas a soldados, sino que las fuerzas armadas concedieron condecoraciones colectivas a unidades del ejército en aquel periodo. Como la distinción de añadir al nombre la denominación honorífica “de la Guardia”.

Hay otra reacción a la publicación del resumen que hice aquí en el blog que tiene que ver conmigo. Hubo quien comentó en Twitter que era un intento mío por “difamar” a Rusia y despreció la información por venir de Bellingcat.com Tiene gracia eso que te acusen de “escribir cosas negativas en contra del buen nombre, la fama y el honor” de un país cuando centras tu crítica en su gobierno.  Es algo parecido a la acusación de “rusófobo”. Pero el asunto de despreciar los análisis de Bellingcat.com, cuando están hechos con información abierta disponible en Internet, me hizo pensar que quizás habría que pensar en otro enfoque en mi propósito de analizar la participación rusa en la guerra en Ucrania oriental. Y entonces me encontré en SouthFront.org con esto:  Orlan-10 UAVs in action against Ukrainian artillery.

SouthFront.org es una página web de análisis e inteligencia que pretende dar un punto de vista alternativo a los medios de comunicación occidentales. Esto es, es una página prorrusa donde no falta en su presentación referencias a la píldora roja de Matrix. El 7 de septiembre publicaron una traducción de una entrada de blog publicada originalmente por Diana Mihailova días atrás. En ella se da cuenta de “materiales”, entiendo un informe o presentación, hechos públicos por el Centro de Tecnologías Especiales de la Academia de Artillería Mijaíl Pávlovich donde se da cuenta del uso combinado del avión sin piloto Orlan-10 y el sistema de artillería propulsado 2S1 Gvozdika de 122mm. para atacar posiciones ucranianas el pasado mes de mayo. Se destaca que en un ataque se habrían disparado 38 proyectiles en vez de los 300 necesarios habitualmente para batir un objetivo. Y que el ataque fue importante porque se destruyó una casa donde se encontraba un radar de localización de artillería AN-TPQ-48 de origen estadounidense y el personal especializado asociado a él. Se habla de una sucesión de ataques en el mes de mayo que provocaron 90 muertos y 220 heridos entre las tropas ucranianas.

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Orlan-10.

Podríamos considerar con prudencia todo lo que cuenta Diana Mihailova y especular que SouthFront.org tiene un criterio laxo para publicar información sin verificar cuando encaja en su narrativa de la guerra en Ucrania. Pero de ser cierto esa información estamos ante algo realmente interesante:

-El bando prorruso en la guerra de Ucrania usa un avión sin piloto, el Orlan-10, que sólo usa las fuerzas armadas rusas. Por tanto, una fuente rusa nos confirma que la industria de defensa rusa o las fuerzas armadas rusas están suministrando material al bando prorruso en Ucrania. Ese material, además, requiere formación para su manejo. Así que podemos suponer que en Rusia se ha proporcionado formación al personal que maneja los Orlan-10 en Ucrania o directamente ha destacado personal cualificado allí.

-El bando prorruso en la guerra de Ucrania, según fuentes rusas, no sólo ha lanzado ataques a pesar de la existencia de un alto el fuego sino que emplea artillería a pesar de que los acuerdos de Minsk II ordenaban la retirada de las piezas de artillería de más de 100mm. del frente. La justificación es que se han lanzado los ataques para destruir material ucraniano cuya presencia en el frente contravenía los acuerdos de Minsk II.

Hay muchas pruebas que indican que Rusia y sus fuerzas armadas se implicaron en la guerra en Ucrania oriental: la información sobre las bajas en combate, la información sobre las medallas concedidas, el material de guerra exclusivamente ruso que ha aparecido allí, las fotos de miembros de unidades militares rusas en Ucrania, etc. Pero como en tantos temas de la Nueva Guerra Fría resulta divertido ver que, mientras los apologistas del Kremlin defienden el “honor rusos criticando a quienes señalan que existe una intervención militar rusa en Ucrania oriental, en Rusia no tienen complejo alguno en confesarlo. Y hablan con desparpajo de ello.

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El ejército ruso no estaba en guerra en 2014 pero sus soldados no pararon de ganar medallas

La intervención militar rusa en Ucrania es ese tema que todo el mundo conoce pero del que se habla poco fuera del círculo de interesados o preocupados por la guerra en ese país.  La atención internacional se alejó de Ucrania tras el alto el fuego firmado en el acuerdo de Minsk II a pesar de que la guerra siguió. Yo mismo me dediqué a otros temas. Pero en este tiempo no han parado de salir informaciones relevantes sobre el conflicto.

Esta semana Bellingcat, uno de los referentes mundiales en inteligencia de fuentes abiertas, publicó un informe peculiar. Resulta que en Rusia algunas medallas militares se conceden registrando su número. El número aparece grabado en el reverso de la medalla y en el diploma que se entrega con ella. Puestos a pensar es una buena forma de detectar a usurpadores si se tiene acceso al registro de las personas que la han recibido y saber identificar al dueño original de una medalla. Pero he aquí que alguien pensó que si tenemos el número de medallas concedidas y la fecha podemos sacar conclusiones interesantes sobre la actividad del ejército ruso. Y esa la información la tenemos, cómo no, gracias a la inestimable información que proporcionan los soldados rusos presumiendo en redes sociales.

El informe se ocupa de tres medallas. La primera es la medalla “a la distinción en el combate”. Sólo la pueden recibir miembros de las Fuerzas Armadas rusas y por acciones en combate, sea participando en él directamente, participando en acciones que contribuyeron al éxito de una misión o mandando tropas en combate. Es por tanto una medalla que no se otorga en tiempo de paz.  Oficialmente hasta la intervención en Siria el 30 de septiembre de 2015, los únicos escenarios de guerra vividos por las tropas rusas fueron el Cáucaso contra la insurgencia yihadista y en las regiones separatistas de Abjazia y Osetia del Sur en la guerra con Georgia en agosto de 2008. La medalla más antigua de la que los autores del informe tienen datos es una concedida el 7 de noviembre de 2014 y con el numeral 2.464. Es decir, hasta aquel día las Fuerzas Armadas rusas habían entregado 2.464 medallas a militares rusos recompensando su “distinción en el combate”. Hay datos para 18 medallas más. Las fecha y numerales son correlativos. La más reciente de las registradas en el informe tiene fecha 18 de febrero de 2016. Y su numeral es el 6.802. Esto quiere decir, que entre el 7 de noviembre de 2014 y el 18 de febrero de 2016 las Fuerzas Armadas rusas estaban implicadas en acciones de combate donde sus tropas se distinguieron repetidamente al punto de que 4.338 militares fueron distinguidos por sus hechos de armas. Así que podemos empezar a preguntarnos, ¿dónde estaban las tropas rusas en combate para repartir medallas a miles?

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Ejemplos de medallas “a la distinción en el combate” recogidos en el informe.

La segunda medalla de la que el informe tiene datos es la medalla “al valor”. Puede ser entregada a personal militar o civil que se haya distinguido defendiendo Rusia, sus intereses, protegiendo sus fronteras y otras circunstancias que impliquen un riesgo para la vida. En el informe sólo hay información de siete medallas otorgadas entre 2014 y 2016. La primera fue entregada el 1 de septiembre de 2014 con el numeral 64.145. La última el 23 de noviembre de 2015 con el numeral 66.613. En este caso las 2.468 medallas concedidas lo pueden haber sido por hechos de armas o no, dentro de Rusia o no. Así que no podemos atribuir su concesión a actividades no reconocidas por las Fuerzas Armadas. Pero el informe aporta un dato interesante. Teniendo información de medallas concedidas en 2000 y 2008 podemos calcular el ratio en se que premiaban a soldados rusos en tiempos de paz. Y el cálculo aporta que entre 2014 y 2016 se entregaron a un ritmo mucho más alto.

La tercera medalla que aparece en el informe es la medalla “de Suvorov”. Se trata de otra medalla que sólo puede ser entregada a miembros de las Fuerzas Armadas rusas. Los méritos son haber mostrado valentía defendiendo el país o un comportamiento sobresaliente en tiempos de paz. El informe cuenta con información de 13 medallas entregadas entre 2014 y 2015. La primera de ellas fue entregada el 24 de noviembre de 2014 con el numeral 41.099. Y la última el 8 de diciembre de 2015 con el numeral 43.672. Considerando que es una medalla que se otorga también en tiempos de paz por acciones ajenas a la guerra no se puede contabilizar las 2.573 medallas entregadas en ese período como resultado únicamente de acciones de guerra no publicitadas por el gobierno ruso. Pero nuevamente, teniendo las fecha y el numeral de medallas entregadas anteriormente se puede observar cosas curiosas. Por ejemplo, entre el 24 de noviembre de 2014 y el 25 de diciembre de 2014 se concedieron más medallas “de Suvorov” que en todo el año anterior. Y que haciendo un cálculo, se obtiene  una media aritmética de 1,5 medallas “de Suvorov” concedidas entre el 10 de septiembre 2013 y el 24 de noviembre 2014. Y que esa media aumenta a 6,8 entre el 24 noviembre 2014 y el 8 de diciembre de 2015.

La última medalla que trata el informe es la medalla “de Zhúkov”. Es una medalla que sólo se entrega a personal militar que se haya distinguido por su valentía y dedicación a la defensa de Rusia pero también por acciones en tiempos de paz. El sistema de medallas militares rusas se reorganizó en 2010. Y el sistema de numeración para esta medalla empezó de cero. La más antigua de la que el informe tiene datos es la nº277 entregada el 12 de diciembre de 2014 y la más reciente es la nº 1.349 entregada el 8 de diciembre de 2015. Esto es, sólo se habían entregado 277 entre 2010 y finales de 2014. Pero entre el 12 de diciembre de 2014 y el 8 de diciembre de 2015 se entregaron 1.072 medallas.

La pregunta que hay que hacerse es, ¿en qué conflicto armado estuvieron implicadas las Fuerza Armadas rusas durante los años 2014 y 2015 hasta su intervención en Siria para conceder tantas medallas que sólo se conceden en tiempos de guerra?  ¿En qué acontecimientos se vieron implicadas las Fuerzas Armadas rusas para aumentar el ritmo al que se concedían medallas a sus militares respecto a los tiempos de paz?

Y un reflexión que aparece en las conclusiones del informe de Bellingcat. Los datos de medallas al valor o a los servicios distinguidos nos permiten saber que miles de soldados rusos estuvieron implicados en una guerra no reconocida por Moscú. Pero si consideramos poco probable que todos los soldados rusos que participaron en esa guerra recibieran una medalla por sus acciones distinguidas en combate, podemos especular sobre el número de soldados desplegados y suponer que fueron muchos miles. Pueden leer el informe en: Russia’s War in Ukraine: The Medals and Treacherous Numbers.

Mi propósito a partir de ahora es ir recogiendo en este blog informes, artículos e informaciones que documenten la intervención militar rusa en Ucrania. Cualquiera que quiera colaborar puede contactar conmigo en jpereztriana (a) gmail.com

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Novedades sobre el derribo del vuelo MH17

El pasado martes 13 la comisión investigadora del organismo de seguridad aérea holandés publicó su informe sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines. El informe ha confirmado lo que ya habíamos supuesto vía muchos indicios, que el avión fue derribado por un misil tierra-aire disparado por un sistema Buk desde una zona en manos del bando prorruso en Ucrania oriental. La comisión no aporta más información sobre quién disparó el misil. Pero ahora que tenemos nuevas pruebas más, hagamos un repaso a lo que sabemos.

El 17 de julio de 2014 el vuelo MH17 de Malaysia Airlines, un Boeing 777 que conectaba Amsterdam y Kuala Lumpur, desapareció sobre Ucrania oriental. Antes de que se supiera la noticia, los medios rusos anunciaron el derribo de un avión de transporte militar ucraniano An-26. Por ejemplo, véase este despacho de la agencia RIA Novosti. También la noticia circuló por las redes sociales vía miembros del bando prorruso, como fue el caso de un perfil del “coronel Strelkov”. En el primer caso, la noticia sigue ahí, todavía en Internet. Mientras que en el segundo caso, la noticia desapareció pero alguien hizo una captura de pantalla a tiempo.

Que un avión de pasajeros como el vuelo MH17 volara sobre un territorio en guerra no fue un hecho raro e inusual. Resulta que las autoridades ucranianas no habían cerrado el espacio aéreo de esa zona del país ni la agencia EuroControl había hecho petición alguna para su cierre, tal como informó uno de los primeros comunicados de Malaysia Airlines. Quedó en manos de las líneas aéreas decidir si atravesar esa zona de Ucrania en sus rutas hacia Asia o realizar un desvío. Algunas compañías decidieron dar rodeos y otras no. De hecho, cerca del vuelo MH17 volaban dos aviones civiles.

Hasta el momento, los milicianos prorrusos habían hecho uso sólo de misiles tierra-aire portátiles de guía infrarroja, que tienen un techo de uso máximo de 10.000 pies aproximadamente. Mientras, el vuelo MH17 y otros usaban vías aéreas por encima de los 30.000 pies. Por tanto, la altura a la que volaba el avión descarta que se tratara de un derribo realizado con un misil tierra-aire portátil.

Las fotos de los restos del Boeing 777 revelan varias cosas. La explosión que derribó el avión fue externa, por tanto no se trató de ninguna bomba colocada en su interior. Y la explosión se produjo cerca de la parte delantera izquierda del avión. El informe holandés confirma ese dato, que yo adelanté aquí a partir de mis observaciones. Para mí también ese dato descarta que se empleara en el derribo del avión un misil aire-aire de guía infrarroja, porque en tal caso la explosión habría tenido lugar cerca de los motores en alguna de las dos alas.

Desde el principio, se sospechó que se había empleado un sistema de misiles tierra-aire Buk por varias razones. El 30 de junio el bando prorruso anunció que disponía de uno, tal como recogió la prensa rusa. Además, el día del derribo varios testigos fotografiaron y filmaron un sistema Buk por los alrededores del lugar del avión que fue derribado. Las marcas externas lo identifican como perteneciente a la 53ª Brigada de Defensa Antiaérea del ejército ruso. Otro vídeo mostró también el sistema Buk transportado al día siguiente en un camión en una carretera rumbo a la frontera rusa.

Hay otro dato interesante. El 14 de julio un Antonov An-26 de la fuerza aérea ucraniana fue derribado a una altura que descartaba que lo hubiera sido por un misil portátil. El gobierno ucraniano denunció que el derribo fue obra de un misil más potente que uno portátil. y que  probablemente fue disparado desde territorio ruso. Cabe la posibilidad de que fuera derribado por un sistema Buk, de ahí que el bando prorruso creyera el día 17 haber derribado un avión de transporte An-26.

Los restos del vuelo MH17 quedaron en una zona controlada por el bando prorruso. Entre vídeos grabados por los propios milicianos y el testimonio de los periodistas que llegaron al lugar, sabemos que partes del avión fueron cortados in situ con una motosierra antes de que comenzara la investigación. También hubo milicianos que dispararon a trozos del fuselaje, sin que se sepa bien para qué. Y las pertenencias de las víctimas fueron saqueada en busca de objetos de valor como teléfonos móviles.

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Mi conclusión es que las pruebas apuntan a que el vuelo MH17 fue derribado por el bando prorruso por error, creyendo haber derribado un avión de transporte militar ucraniano. Hasta ahora, ninguna hipótesis planteada por Rusia de que el avión fue derribado por las fuerzas armadas ucranianas ha pasado del grado de conjetura sin pruebas ni coherencia.

Lo que escribí en aquel momento:

Lo que podemos saber del derribo del vuelo MH17 en Ucrania (19 julio 2014)
Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17 (22 julio 2014)
Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17 (II) (23 julio 2014)

Para saber más:

MH17 – The Open Source Evidence.

De ayatolá del retroprogresismo a esbirro del imperio

La capacidad de gente aparentemente solvente en lo suyo de meterse en fregados ajenos y hacer el ridículo es inagotable. Alguien podría atribuirlo al tan español factor “cuñado”, pero repetidamente he visto a Bill Maher en su programa hacer bromas sobre el típico cuñado conservador que repite el argumentario de Fox News, así que debe ser un fenómeno internacional.

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Hace bastante tiempo, repasé aquí los argumentos de Vicenç Navarro, profesor de Ciencias Políticas y Sociales en la universidad Pompeu Fabra en Barcelona y de Políticas Públicas en la Johns Hopkins University en Baltimore (EE.UU.) sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre territorio ucraniano en poder del bando prorruso. El bueno profesor llegaba tarde y mal al debate, hablando de oídas con argumentos de segunda mano. Su artículo fue publicado el 30 de octubre de 2014, cuando el derribo se produjo el 17 de julio. Y su afirmación de que no hay vínculos entre Rusia y los prorrusos del Donbás ahora suena bastante risible.

A la fiesta se sumó el señor Óscar López Corral, autor del entretenido blog Marat, asaltar los cielos reproduciendo la información de la factoría Voltairenet sobre un supuesto militar ucraniano que contó que el avión de Malaysia Airlines, había sido derribado por un caza ucraniano. En los comentarios, Miguel Bernabe enlazaba al bulo ruso de que un satélite había captado un Sujoi Su-27 disparando un misil al Boeing 777 de Malaysia Airlines. El asunto se trataba de un corta y pega mal hecho. Los elementos de la foto no estaban a escala, el avión de pasajeros mostrado era un Boeing 767 (una imagen cortada del primer resultado que mostraba el buscador ruso Yandex cuando se buscaba “Boeing”) y la imagen del lugar estaba tomada del servicio de mapas del buscador ruso Yandex. Una chapuza colosal que expliqué aquí en mi blog. Antes de eso, el señor Óscar López Corral había reproducido también en su Marat, asaltar los cielos un artículo sobre la hipótesis de que el Boeing 777 de Malaysia Airlines  había sido derribado por error por las fuerzas ucranianas al ser confundido con el Ilyushin Il-96 en el que viaja habitualmente Vladimir Putin. Una teoría que alguien puso en circulación por el lejano parecido de los esquemas de pintura de ambos aviones y absolutamente intrascendente porque a 30.000 pies de altura no se aprecia desde el suelo, además de que la flota presidencia rusa llevaba meses sin sobrevolar Ucrania.

Así que imaginen la gracia que me hizo, mes y medio después de haber señalado la chapuza del montaje, encontrar que alguien ponía en circulación el bulo de la foto satélite. Dejé un comentario advirtiendo que todo era un bulo y hasta se lo advertí al señor Óscar López Corral por Twitter. Como no hay buena acción sin su castigo me bloqueó en Twitter, no sin antes escribir “Discúlpame q t bloquee tonto d los cojones al servicio del Imperio terrorista USA. Estarás orgulloso d q t paguen x esbirro”.

A pesar de la falta de afecto, yo he seguido leyendo el blog Marat, asaltar los cielos porque el señor Óscar López Corral, por lo menos, consigue ser divertido la mayoría de veces. Hace poco, abordó la presente crisis de refugiados sirios en Europa, logrando la proeza de no nombrar ni una vez a Bashar al-Assad. Una hazaña, a la altura de escribir sobre la Guerra Civil española y no mencionar a Franco. Llamé la atención sobre la extraña ausencia en “El nudo sirio”. Al señor Óscar López Corral parece que le ha molestado mucho que haya mencionado que ese es el nombre real del autor del blog Marat, asaltar los cielos. Y me ha dedicado una entrada.

[spoiler alert]

Dice el señor Óscar López Corral en su entrada de su blog Marat, asaltar los cielos que un servidor es nada menos que “mercenario militar de la CIA”. ¡Toma ya! Eso suena a que estuve trabajando para XPG con la SAD de la CIA  y el JSOC lanzando incursiones en la FATA en busca de HVT. Pero no lo puedo confirmar porque os tendría que matar a todos luego. Yo no sé cómo el señor Óscar López Corral ha llegado a esas conclusiones. ¿Debería buscar mi propio nombre en los documentos de Wikileaks?

Donde sí ha “investigado” el señor Óscar López Corral es la información que ofrezco aquí en mi propio blog. A eso se llama “Inteligencia de Fuentes Abiertas”, más conocida por sus siglas en inglés: OSINT. Destaca el señor Óscar López Corral en su entrada de su blog Marat, asaltar los cielos que hice un curso del UNISCI, un grupo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid. Es un grupo dedicado a tareas mundanas como publicar una revista académica, que resulta ser una de las de mayor impacto en su campo en España. La página web del grupo está ahora caída porque en la Universidad Complutense llevan desde hace tiempo con cambios pero eso le lleva a sospechar al señor el señor Óscar López Corral de que UNISCI esconde algún oscuro secreto. Uff… Menos mal que hice el curso y a mí no me pasó nada.

A continuación hilvana el señor Óscar López Corral que si UNISCI tiene contactos con el Grupo de Estudios de Seguridad Internacional (GESI) y si el GESI tiene vínculos con la Universidad de Granada y si la Universidad de Granada tiene vínculos con el Ministerio de Defensa aquí hay gato encerrado. Yo lo que sé es que en Granada se ubica el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra. La Universidad de Granada y el MADOC tienen un convenio de colaboración del que forma parte el Centro Mixto UGR-MADOC. Pero contado así no resulta tan inquietante como en las palabras del señor Óscar López Corral en su entrada de su blog Marat, asaltar los cielos:

[El GESI es] otra entidad vinculada a una universidad, la de Granada, pero con una relación aún más directa con militares y con el Ministerio de Defensa y ¡ojo! con el CNI (Centro Nacional de Inteligencia, los espías españoles). Es sabido desde hace mucho tiempo que los servicios secretos españoles, como los de otros muchos países occidentales, acaban en Langley (CIA). Hacer un curso del UNISCI no significa más que lo que significa –hacer un curso- pero conviene saber dónde y con quién se hace y estoy convencido de que el señor Pérez Triana lo sabe.

Lo que no entiendo es que el señor Óscar López Corral destaque que yo he escrito principalmente sobre áreas de interés para Estados Unidos (Iberoamérica, África Occidental, Oriente Medio, Europa del Este, etc.). La verdad, sea dicha, ¿qué región ahora mismo no es de interés para un país con proyección imperial como Estados Unidos?

Ya sé que hablar de dónde escribo en Internet es poca cosa al lado de desvelar mi pasado como contratista de los programas militares especiales de la CIA. Pero es algo que le ha llamado mucho la atención a Óscar López Corral. Por un lado, mis colaboraciones con Sesión de Control, donde llegué por invitación de su director Borja Ventura. Por otro lado, mis colaboraciones remuneradas con la revista ElMed.io, donde llegué por invitación de su director Mario Noya. Siempre he escrito lo que me ha dado la gana sobre lo que me ha dado la gana. Estoy seguro que Mario Noya se sorprendería de la distancia ideológica que nos separa. y tiene gracia cosas como que nunca me haya parado a pensar en la línea editorial de Sesión de Control. Nunca he escrito algo de lo que no estuviera convencido para tratar de encajar mejor en la línea editorial. Es más, estoy bastante orgulloso de artículos como Armas rusas para Al Assad y La emergencia de Emiratos.

Cuando pienso que en ElMed.io salió hace poco un texto de José María Aznar me da risa recordar que yo fui miembro fundador de DesiertosLejanos.com, página web de cuyos miembros dijo Federico Jiménez Losantos que estábamos a sueldo para insultar al Partido Popular. Me siento un infiltrado. Y así se cierra un círculo. En 2005 cuando critiqué en mi blog la deriva de la ocupación estadounidense en Iraq, un lector del blog me llamó “ayatolá del retroproguesismo”. Diez años después soy “esbirro del imperio” por criticar el papel del régimen de al-Assad y el papel de la Rusia de Putin en la guerra de Siria en artículos que alguien me ha remunerado. Lo que no sé es cómo se llama a alguien de izquierdas que defiende a al-Assad y Putin.

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Algunas personas me han señalado que hay por ahí circulando noticias de que Henry Kissinger, Hillary Clinton y el general retirado Wesley Clark han dicho que las acciones de Estados Unidos han servido para fortalecer al Estado Islámico o directamente le proporcionó armas. Evidentemente, no es así. Trataré el tema muy pronto.

Observatorio de la Nueva Guerra Fría #5

En Semana Santa me tomé unas vacaciones blogueras y luego con tanto lío me dio pereza retomar el blog. Así que la última entrega del Observatorio de la Nueva Guerra Fría la publiqué el 30 de marzo. En este tiempo han pasado un montón de cosas y sería imposible ponerme al día en una sola entrega. Es más, esta entrega tenía que haber salido en el fin de semana del 30 y 31 de mayo. Durante este tiempo han pasado bastantes cosas interesantes Algunas las trataré en entradas del blog por separado

Me quedó pendiente reseña el primer libro que apareció sobre la Nueva Guerra Fría: The New Cold War. Revolutions, Rigged Elections, and Pipeline Politics in the Former Soviet Union de Mark MacKinnon, reportero canadiense que cubrió in situ la Revolución Naranja ucraniana. Fue publicado en 2007. El libro me parece la crónica definitiva de las Revoluciones de Colores que de pronto eché en falta cuando leí De la Ley Sinde a la #spanishrevolution de Arnau Fuentes.

Haré una reseña pronto, pero cabe destacar que el libro fecha el comienzo de la Nueva Guerra Fría en 2006. En mayo de ese año Dick Cheney participó en un encuentro en Vilna, la capital de Lituania. Su discurso crítico de Rusia fue tildado por la prensa rusa como equivalente al que dio Wiston Churchill en Fulton (Missouri) empleando por primera vez el término Telón de Acero. En el relato de los acontecimientos hecho por el libro tiene un papel relevante George Soros, que advirtió recientemente que el mundo está en “el umbral de una III Guerra Mundial”. Curiosamente al buscar la noticia no la encuentro más que en medios como InfoWars.com, ZeroHedge.com, la edición inglesa de Pravda y la edición inglesa de Sputnik. Por su parte, el pasado mes de abril se publicaba una entrevista a Noam Chosmky con el titular: “Noam Chomsky: We’re facing a new Cold War”. Lo interesante es que mientras en Occidente pocos hablan de la Nueva Guerra Fría y unos cuantos critican la “demonización de Putin” o “las tensiones con Rusia creadas artificialmente”, medios y autores rusos o críticos con Occidente asumen plenamente la naturaleza de las cosas.

Guerra en Ucrania.

En la mesa redonda sobre Ucrania organizada por Passim.eu anticipé que o bien Rusia aplicaría una política de hechos consumado para no devolver el territorio conquistado o bien Minsk II sólo era una “pausa estratégica”. La semana pasado volvieron los combates a Ucrania oriental. Durante los últimos meses se sucedieron las noticias de la llegada a la zona de convoyes rusos y material militar. La vuelta a la actualidad del conflicto ucraniano ha servido para conocer que desde el alto el fuego las fuerzas rusas han ocupado poco a poco nuevas localidades ucranianas en lo que podríamos llamar “estrategia del salami”.

Bellingcat, el grupo de analistas de Inteligencia de Fuentes Abiertas (OSINT) coordinado por Eliot Higgins, ha publicado un montón de artículos identificando material de guerra y soldados ruso en Ucrania oriental. Bellingcat se ha convertido en un referente sobre el tema, congregando alrededor suyo a expertos y voluntarios que se suman a sus esfuerzos. Véase como ejemplo, entre otros muchos, una investigación hecha en Rusia usando redes sociales sobre la historia de un soldado ruso “muerto por la Patria” y que desvela finalmente la historia de tres soldados rusos de una unidad Spetnaz, identificados con nombres y apellidos, que murieron en mayo de 2015 en Ucrania.

El Atlantic Council ha publicado un informe sobre la participación rusa en la guerra de Ucrania titulado “Hiding in Plain Sight: Putin’s War in Ukraine”.

Mar Báltico

El próximo 13 de junio dos bombarderos B-52 participarán en un ejercicio militar en las costas suecas donde se simularán un intento de desembarco por parte de una fuerza hostil.

Las tres repúblicas bálticas pedirán a la OTAN el despliegue permanente de tropas en su suelo como disuasión ante Rusia. Un deseo que ya expresó Polonia anteriormente.

El martes 28 de abril la armada finlandesa disparó cargas de profundidad contra un contacto submarino no identificado cerca de Helsinki.

Afinidades ideológicas en la Nueva Guerra Fría

Conté aquí cómo el viernes 29 de mayo el PCE dio difusión y estuvo representado por su ex-secretario general en un acto de apoyo a Bashar Al Assad. Mientras que el sábado 30 de mayo Izquierda Unida organizaba unas jornadas sobre la defensa nacional española con una perspectiva crítica del eje euro-atlántico. Ambos asuntos tienen evidente relación. El rechazo a la OTAN no es el resultado de una postura ética, por mucho que se aluda a la defensa de la soberanía nacional española. Es por un posicionamiento ideológico en el contexto de la Nueva Guerra Fría. Piensen en la hipocresía de quienes justifican la invasión rusa de Ucrania y protestan por la existencia de una fuerza de contingencia de los marines en Morón.

Si visitamos la página web de los organizadores del acto de apoyo a Assad, la Plataforma Global Contra las Guerras, encontramos (¡vaya sorpresa!) un artículo de opinión de Rostislav Ishchenko. Sostiene que lo que está en juego en Ucrania oriental no es la ambición imperialista de Putin sino “el futuro del planeta”.

El asunto anterior trajo en Twitter de cabeza a más de uno al que no le cabía en la cabeza que personas de izquierda apoyaran a un dictador como Bashar Al Assad. Pero como ya he explicado aquí varias veces en el terreno de la Nueva Guerra Fría hay que dejar de trazar perfiles ideológicos en función del eje izquierda-derecha para hacerlo en función del posicionamiento de amigo o enemigo de Occidente y la democracia liberal.

Aquí una manifestación de la ultraderecha en Francia hace pocos años. De izquierda a derecha: Draža Mihajlović, Aleksandr Lukashenko, Vladimir Putin, Bashar Al Assad y Hugo Chávez. Lo mejor de cada casa.

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Varias personas me llamaron la atención sobre la entrevista hecha al profesor Francisco Veiga en Jotdown. Veiga es conocido por sus libros de historia de los Balcanes y Turquía, además de ser el impulsor del grupo Eurasian Hub. Más de una vez le he visto decir bastantes tonterías al meterse en terrenos que no son los suyos. Véase las tonterías dichas sobre las fuerzas especiales francesas en Libia o el disparate de su relato sobre la Guerra del Líbano de 2006. Mantiene una visión del panorama internacional que raya lo conspiranoico junto con un línea opuesta siempre a Estados Unidos, la Unión Europea e Israel. En la entrevista niega que estemos en una Nueva Guerra Fría y sostienen que la crisis ucraniana está provocada por Estados Unidos para abrir una brecha entre la Unión Europea y Rusia. Un acercamiento que él considera ideal: “E imagínate si el acercamiento incluye a China. La UE se convertiría en un cohete, impulsado por materias primas baratas, un gigantesco mercado…” Como vemos una vez más, alguien que critica a Estados Unidos resulta ser otro simpatizante de una alianza con Rusia para crear la Europa de Lisboa a Vladivostok. Una propuesta ideológicamente nada neutra.

Propaganda rusa.

La agencia de noticias Sputnik publicó el 27 de mayo un artículo titulado “Estado Islámico: la criatura diabólica de turno de los globalizadores” que firma la periodista peruana Vicky Peláez. Es interesante el lenguaje. Los malos en esta Nueva Guerra Fría para el otro bando son los “globalizadores”. Pero más interesante es averiguar quién es Vicky Peláez. Detenida en Estados Unidos junto con su marido ruso por espiar para Rusia. Fue canjeada en un intercambio de espías.

The Telegraph entrevistó recientemente a una ciudadana rusa que trabajó en una “factoría de trolls”. No es la primera entrevista o artículo sobre el tema.

Observatorio de la Nueva Guerra Fría #4

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Supongo que a estas alturas nadie quedó sin enterarse de que participé en Madrid en el primer encuentro organizado por Passim y que se ocupó del conflicto en Ucrania. Hice mi crónica aquí, haciendo un resumen largo de mi intervención. En cambio mi resumen de la intervención de los otros dos ponentes quedó excesivamente telegráfica. Así que pueden conocerlas en el resumen hecho del evento por Elena Alfaro.

Y para que vean que ya estoy “fichado”, la agencia de noticias Sputnik ya me ha hecho dos entrevistas.

Rusia
El domingo 22 de marzo tuvo lugar en San Petersburgo el “Foro Conservador Ruso”, un congreso de partidos europeos de ultraderecha organizado por el partido ruso “Rodina” (Patria). El partido español fue Democracia Nacional. Allí se pudieron escuchar cosas como que “Europa colapsará o se convertirá en un califato islámico a menos que Moscú, la Tercera Roma, acuda al rescate”. Por fuera del edificio se celebró una concentración anti-fascista. Evidentemente, hubo detenciones. Ya sabemos que antifascismo es un concepto que allí sólo se reserva para los enemigos externos. Precisamente Anton Sejovtsov escribió el pasado verano sobre todos esos “tontos útiles” al servicio del Kremlin que comparten un rechazo a la Unión Europa y ven en Rusia un defensor de los valores morales tradicionales.

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El partido Rodina, por cierto, fue cofundando por Sergey Glazyev. Hoy está en el círculo del poder del Kremlin y en septiembre de 2013 hizo unas declaraciones recogidas por The Guardian, en las que advertía del acercamiento de Ucrania a la Unión Europea. Según él si se firmaba el acuerdo, Rusia no podría garantizar por más tiempo el estatus de Ucrania como estado y podría intervenir si las regiones pro-rusas del país apelaran directamente a Moscú.

El blog de EurasianHub, un grupo de investigación promovido por el eximio profesor Francisco Veiga, ha vuelto a estar activo. Recogía recientemente lo que definía como la mejor pieza reciente de propaganda rusa, el vídeo “Hola, soy un ocupante ruso”. El vídeo juega con el concepto de “ocupante ruso” para presentar al imperio ruso como un benevolente repartidor de modernidad y desarrollo.

Supongo que en países como las repúblicas bálticas opinan diferente al vídeo. Estos días se conmemoraba la deportación masiva a Siberia llevada a cabo entre el 25 y el 28 de marzo de 1949. No fue la primera. Ya en junio de 1941 ocurrió otra deportación masiva de ciudadanos de las tres repúblicas, anexionadas por la Unión Soviética en el marco del pacto Ribbentrop-Molotov.

Volviendo a la propangada, The Economist titulaba “Europe is belatedly waking up to Russia’s information warfare”. La propaganda es un tema en el que tendré que entrar de lleno próximamente en el contexto de la doctrina rusa de “guerra de información”.

Ucrania
Otro informe de Bellingcat que, empleando inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), muestra el recorrido de soldados rusos desde Siberia hasta la frontera de Ucrania. Uno de ellos resultó herido en los combates y contó su experiencia en una entrevista.  Mientras tanto, siguen esporádicos combates en Ucrania Oriental mientras se asume que la guerra podría reanudarse.

El presidente Vladimir Putin apareció en un vídeo emitido por la televisión rusa con motivo del primer aniversario de la anexión de Crimea.  En él cuenta que se decidió la invasión de Crimea tras la caída de Viktor Yanukovich y que fue dirigida personalmente por Putin. Además Putin contó que barajó una alerta nuclear.

Bielorrusia
El pasado 25 de marzo se celebró en Bielorrusia, la “última dictadura de Europa”, el Día de la Libertad. Banderas blanca-roja-blanca, de la Unión Europea y de Ucrania, en un país donde la posibilidad de una revuelta popular contra el régimen de Lukashenko parece imposible. Pero que el día no haya terminado con cabezas rotas y detenciones masivas significa que de alguna manera se toleró una manifestación de autoafirmación bielorrusa (“Bielorrusia es Europa”) pensando en cierto vecino oriental.

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Oriente Medio
Oriente Medio es la región más desatendida en mis recopilaciones de noticias. Recomiendo leer mi artículo “Lo que está en juego en Siria” para entender el contexto de la fractura sunní-chií en Oriente Medio y la rivalidad entre las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo e Irán con el contexto de fondo de la retirada estadounidense de la región. Todos eso fenómenos ayudan a entender la situación en Yemen.

Desde luego, Robert Fisk no se enteró que ha estado pasando en Siria porque escribió recientemente “The battle for the Middle East’s future begins in Yemen”. Tampoco tiene desperdicio esta entrevista con Pablo Sapag, profesor de la Universidad Complutense de Madrid. “El Estado Islámico es consecuencia directa de las estrategias occidentales”, afirma. Que la culpa de todos los males de Oriente Medio es de Occidente lo hemos escuchado muchas veces. Lo interesante es su recomendación al respecto: “Occidente debería reconocer su fracaso absoluto en Siria, restablecer lazos políticos y diplomáticos a todos los niveles y apoyar a la única fuerza que sobre el terreno combate diariamente al EI, las Fuerzas Armadas Sirias”. 

Guillermo Pulido, que fue firma invitada el año pasado en este blog, ha retomado el suyo para escribir sobre la actual situación en Yemen: Invasión de Yemen – Operación Decisive Storm, Despachos de la guerra de Yemen 1, Guerra de Yemen, posible abismo para Oriente Medio y Mapa guerra Yemen 1. Seguiremos atentos a sus actualizaciones.

por su parte habla de “¿Una nueva Guerra de los 30 años?”.

Mientras, siguen las negociaciones nucleares con Irán. Rusia, libre ya de sus compromisos con Occidente, se ofrece como proveedor de armas avanzadas a Irán: “Rusia ofrece misiles modernos a Irán a pesar del embargo”

España e Hispanoamérica.
Cuando publiqué mi esquema gráfico de conexiones en la Nueva Guerra Fría la principal crítica de alguno es que se trataba de ¡un gráfico!, cuando la realidad es llevo ya meses escribiendo sobre el tema y argumentando las conexiones geopolíticas e ideológicas del bando anti-occidental. Sí atendí la recomendación de cambiar el grosor de las conexiones en función de la entidad de los actores. La conexión Irán y Hezbolá nada tenía que ver con el vínculo entre el kircherismo y el núcleo fundador del partido Podemos. Pero ahora tengo más información.

Cuando dibujé el gráfico sólo me constaba la inspiración ejercida en el núcleo fundador del partido Podemos por el difunto Ernesto Laclau, apologista del populismo. Gracias a un lector del blog encontré que un hijo de Mario Firmenich, uno de los fundadores del grupo  Montoneros, es el líder de la filial española del grupo peronista La Cámpora y según el diario Perfil asesora al partido Podemos. El diario Perfil también cuenta cómo miembros del núcleo duro de Podemos ya ha visitado Argentina invitados por organizaciones peronistas.

Ángel Cappa (sí, el que fue futbolista y entrenador de fútbol) escribe para El Diario sobre Venezuela. Según él, todo se reduce al petróleo y el interés estadounidense en él. Alguien debería haberle contado que el petróleo venezolano es de mala calidad, que Estados Unidos cada vez depende menos de las fuentes externas y que PDVSA opera en numnerosos joint-ventures con exmpresas extranjeras porque necesita la tecnología y la inversión extranjera. Pueden leer sobre la buena relación del chavismo con las petroleras estadounidenses en La revolución como espectáculo de Rafael Uzcátegui, miembro del colectivo venezolano El Libertario. Pueden leer esta artículo de opinión sobre “antiimperialismo de pacotilla” o este informe sobre Chevron en Venezuela. Y es que en Rusia o Venezuela, la ideología se mantienen en segundo plano cuando hablamos de los grandes negocios de las oligarquías que se enriquecen con los recursos del Estado.

El Wall Street Journal en su edición en español recoge una reportaje de la revista brasileña Veja donde fuentes venezolanas cuentan la triangulación Irán-Venezuela-Argentina. Irán habría estado interesada en que Argentina compartiera “su larga experiencia en reactores nucleares de agua pesada, un sistema anticuado, caro y complicado, pero que permite la obtención de plutonio a partir de uranio natural”. El asunto ha llegado hasta el Congreso de los Estados Unidos. Veja llamó la atención también sobre el famoso vuelo Teherán-Damasco-Caracas, que volaba normalmente vacío, pero que habría servido para otros propósitos. Por otra parte, la conexión de Irán con Venezuela habría servido para que agentes iraníes y de Hezbolá se movieran por el continente con pasaportes venezolanos.

Hablando de Ucrania en el primer #PassimDeCañas

Público hasta de pie anoche en el Café Galdós
Público hasta de pie anoche en el Café Galdós

Anoche tuvo lugar en Madrid el primer encuentro #PassimDeCañas organizado por passim.eu que giró en torno al conflicto de Ucrania. Moderó el acto Álvaro Imbernón y allí hablamos Francisco de Borja Lasheras, Nicolás de Pedro y yo. Quise asumir el papel protagonsita de follonero de la noche, pero creo que sin duda el protoganismo me lo arrebató el 2º secretario de la Embajada de Rusia en España, que fue el primer miembro del público en intervenir y arrancó risas del público. El evento me sirvió además para conocer en persona a gente del mundillo que ya conocía gracias a Twitter, como Cristina Casabón, Itxaso Domínguez y Javier García. Incluso tuve la oportunidad de saludar a un lector del blog y a los miembros del colectivo Con Ucrania. Sobra decir que la noche terminó de cañas. Yo me lo pasé estupendamente y espero que el público también.

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De derecha a izquierda: Álvaro Imbernón, Francisco de Borja, Nicolás de Pedro y un servidor

Hablamos cada al principio en torno a un cuarto de hora. Francisco de Borja aportó su experiencia trabajando sobre el terreno con la OSCE. Nos contó las dificultades que entraña supervisar un área tan extensa con un número de observadores y recursos limitados. Me hizo pensar que estamos ante un dilema clásico de ponerle el “cascabel al gato”. ¿Qué países están dispuestos a enviar más observadores desarmados y qué mecanismos podrían crearse para penalizar a los infractores del alto el fuego? Nicolás de Pedro por su parte arrancó analizando el papel de la Unión Europea en la crisis ucraniana, convertida en la diana favorita de los todólogos, aparte de analizar la cambiante estrategia rusa respecto a Ucrania y descifrar el significado del acuerdo de alto el fuego Minsk II. Habló sin pelos en la lengua y reforzó en persona mi impresión previa vía Internet de ser buena gente. Además fue acompañado de un destacado experto en geopolítica kazajo que nos aportó las reflexiones que ha suscidtado la crisis ucraniana en su país. Algunos ven allí un patrón: Primero Georgia, luego Ucrania y habrá un tercero (Бог любит троицу). No les tranquiliza escuchar a algún político ruso cuestionando la existencia de Kazajistán como nación soberana.

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Nicolás de Pedro, arremangado, repartiendo estopa ante la inquietante mirada de Álvaro Imbernón.

Mi intervención arrancó con una mención a cierto libro de un ex-profesor de la Universidad Complutense donde habla de la película “Katyn” y en el que muestra que jamás oyó hablar del Pacto Ribbentrop-Molotov. Me parece que se conoce poco cómo entre 1917-1940 la Unión Soviética intentó recuperar las fronteras del imperio zarista en una sucesión de conflictos armados. Fue un proceso de implosión seguido de otro de expansión imperialista. Si damos un salto en el tiempo hasta la disolución de la Unión Soviética, lo que Vladimir Putin llamó “la mayor tragedia geopolítica del siglo XX”, veremos que Rusia pasó primero por la década de los 90 por un período de impasse estratégico mientras se consolidaba el Estado, se transformaba la economía y la atención del país estaba volcada en un conflicto interno como el de Chechenia. Superada esa fase el país ha vuelto su mirada al exterior, en la búsqueda de la consolidación de una esfera de influencia en el “extranjero cercano”.

No hay que recurrir a oscuras obras rusas de geopolítica para encontrar referencias a las ambiciones rusas sobre Ucrania. El país es mencionado en El Choque de Civilizaciones de Samuel P. Hungtinton y El Gran Tablero Mundial de Zbigniew Brzezinski, donde podemos encontrar las declaraciones de personalidades rusas que consideraron allá por los 90 la independencia de Ucrania como un accidente histórico que sería tarde o temprano subsanado. Afirmaban que Crimea y Ucrania no tardarían en volver al seno de la madre Rusia. Sin ir más lejos, en septiembre de 2013 Serguéi Gláziev, cofundador del partido ruso Rodina y hoy parte del círculo del Kremlin, advirtió que, en caso de que se firmara el acuerdo de asociación de Ucrania y la UE, “Rusia ya no podría garantizar el status de Ucrania como Estado y posiblemente podría intervenir si las regiones pro-rusas del país apelaran directamente a Moscú”. Por tanto, asuntos como el Maidan y la caída de Víktor Yanukovich son absolutamente contingentes en esta crisis. No hay ninguna razón que justifique una crisis política en Ucrania lleve a la invasión de Crimea.

El propio Vladimitir Putin reconoció en un reciente documental de televisión que la decisión de invadir Crimea fue tomada sobre la marcha tras la caída de Yanukovich y mientras se debatía la operación militar para sacarlo de Ucrania. La presencia de tropas rusas en suelo ucraniano es indiscutible. Y aunque ciertamente los uniformes militares rusos “Flora” y “Gorka Bars 3” se pueden comprar en tiendas on-line, los “hombrecillos verdes” estaban equipados con material militar de uso exclusivo por las fuerzas armadas rusas. Hay constancia gráfica de la presencia de vehículos blindados GAZ Tigr con las insignias de unidades de la Guardia y pudo verse a camiones con las matrículas militares rusas que los identificaban como pertenecientes al Distrito Militar del Cáucaso Norte.

La invasión de Crimea fue posible por la nula reacción de las fuerzas armadas ucranianas. Una respuesta militar habría supuesto un conflicto abierto entre los dos países. También hay que considerar la debilidad de las fuerzas armadas ucranianas. Después de la disolución de la Unión Soviética, las autoridades ucranianas se dedicaron principalmente a liquidar los arsenales heredados. Así es habitual encontrar ventas de aviones procedentes de Ucrania en muchos lugares como África, algo que he constatado en FlancoSur.com Tras la invasión de Crimea descubrimos, por ejemplo, que la mayoría de aviones de la base aérea ucraniana de Belbek estaban inoperativos. En aquellos días quedó patente la situación de indefensión del país y, en mi opinión, aquello animó al Kremlin a intervenir en la Ucrania mayoritariamente rusófona. Pero la fórmula de invasión abierta hubiera sido difícilmente repetible en el resto de Ucrania.  Se recurrió a una invasión encubierta de voluntarios a sueldo, cosacos, chechenos al servicio del presidente Kadyrov… El caso de los voluntarios a sueldo está documentado por una periodista que siguió el calvario de las familias para recuperar los cuerpos una vez devueltos a Rusia.

Podemos diferenciar dos estapas de la guerra. Hasta agosto la marcha de la guerra fue favorable para el gobierno de Kiev. El territorio en manos de los prorrusos quedó bastante reducido y uno de sus líderes lamentó entonces que Putin los había “traicionado“. Cuando la guerra parecía perdida, comezó una segunda fase de la guerra con una una intervención rusa donde se empleó armamento pesado y comenzó el flujo de blindados a los que, con una brocha de pintura, se les ocultaba sus insignias rusas. No así a otras insignias y marcajes que nos permiten identificar la unidad de pertenencia y también saber que los vehículos habían sido transportados hasta cerca del frente en tren, ya que en conservaban las indicaciones con el centro de gravedad que sirven para guiar la carga en trenes. Las pruebas de la presencia de soldados rusos combatiendo en Ucrania oriental son numerosas. Ha tenido un papel importante el análisis de la información abierta de las redes sociales, donde los soldados rusos no han tenido inconveniente en publicar fotos anunciando que estaban en Ucrania.

El disimulo sobre el origen de las tropas desapareció en los últimos días de la guerra, una vez firmado los acuerdos de Minsk II. La maquinaria de guerra rusa puso el pie en el acelerador para tomar la bolsa de Debáltseve. Es llamativo que se vieran rodando por Ucrania oriental carros de combate T-72B3 y T-64BV que únicamente emplean las fuerzas armadas rusas mientras los infantes de marina rusos lucían abiertamente sus insignias. Da que pensar sobre las intenciones rusas que sus fuerzas trataran de consolidar sus posiciones antes de la entrada del alto el fuego y tomar una ciudad que es un nudo de comunicaciones importante que conecta Luhansk y Donetsk. O bien podemos pensar que pretenden aplicar una política de hechos consumados y no devolver el territorio ucraniano en sus manos, o bien podemos pensar que el alto el fuego es sólo una pausa antes de la siguiente fase de la guerra que presumiblemente tenga por objetivo conectar por tierra Rusia con Crimea.

Dicen que parezco Chiquito de la Calzada en esta foto. En un taburete y con el micrófono delante estuve tentado de arrancar la noche con "¿saben aquel que diu...?"
En un taburete y con el micrófono delante estuve tentado de arrancar la noche con “¿saben aquel que diu…?”. No me pregunten qué estaba contando en el momento en que me sacaron esta foto.