Un caso de incumplimento del acuerdo Minsk II

El otro día resumí aquí un informe publicado en Bellingcat.com en el que tomaba información publicada por soldados rusos presumiendo de sus medallas en las redes sociales para constatar que a pesar de no estar en guerra las fuerzas armadas rusas habían concedido un número inusual de ellas entre 2014 y 2015. Algunas incluso, eran medallas que sólo se concedían en tiempos de guerra y habían sido concedidas en gran número antes de la intervención en Siria del 30 de septiembre de 2015.

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Tropas de montaña rusas como parte del dispositivo de seguridad en torno a Sochi. Foto Reuters vía Bussines Insider.

Curiosamente el gobierno ruso salió a contestar el informe explicando que se trataba de medallas concedidas a militares que sirvieron en el dispositivo de seguridad de los Juegos Olímpicos de invierno celebrados en Sochi en febrero de 2014. Es interesante que el gobierno ruso se haya visto obligado a dar explicaciones por un informe elaborado por un puñado de frikis usando fuentes abiertas. Pero incluso si la respuesta oficial rusa fuera cierta sólo explicaría una parte del asunto porque una de las medallas concedida a miles premia méritos de guerra. Es más, leyendo sobre el tema descubrí que no sólo se concedieron medallas a soldados, sino que las fuerzas armadas concedieron condecoraciones colectivas a unidades del ejército en aquel periodo. Como la distinción de añadir al nombre la denominación honorífica “de la Guardia”.

Hay otra reacción a la publicación del resumen que hice aquí en el blog que tiene que ver conmigo. Hubo quien comentó en Twitter que era un intento mío por “difamar” a Rusia y despreció la información por venir de Bellingcat.com Tiene gracia eso que te acusen de “escribir cosas negativas en contra del buen nombre, la fama y el honor” de un país cuando centras tu crítica en su gobierno.  Es algo parecido a la acusación de “rusófobo”. Pero el asunto de despreciar los análisis de Bellingcat.com, cuando están hechos con información abierta disponible en Internet, me hizo pensar que quizás habría que pensar en otro enfoque en mi propósito de analizar la participación rusa en la guerra en Ucrania oriental. Y entonces me encontré en SouthFront.org con esto:  Orlan-10 UAVs in action against Ukrainian artillery.

SouthFront.org es una página web de análisis e inteligencia que pretende dar un punto de vista alternativo a los medios de comunicación occidentales. Esto es, es una página prorrusa donde no falta en su presentación referencias a la píldora roja de Matrix. El 7 de septiembre publicaron una traducción de una entrada de blog publicada originalmente por Diana Mihailova días atrás. En ella se da cuenta de “materiales”, entiendo un informe o presentación, hechos públicos por el Centro de Tecnologías Especiales de la Academia de Artillería Mijaíl Pávlovich donde se da cuenta del uso combinado del avión sin piloto Orlan-10 y el sistema de artillería propulsado 2S1 Gvozdika de 122mm. para atacar posiciones ucranianas el pasado mes de mayo. Se destaca que en un ataque se habrían disparado 38 proyectiles en vez de los 300 necesarios habitualmente para batir un objetivo. Y que el ataque fue importante porque se destruyó una casa donde se encontraba un radar de localización de artillería AN-TPQ-48 de origen estadounidense y el personal especializado asociado a él. Se habla de una sucesión de ataques en el mes de mayo que provocaron 90 muertos y 220 heridos entre las tropas ucranianas.

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Orlan-10.

Podríamos considerar con prudencia todo lo que cuenta Diana Mihailova y especular que SouthFront.org tiene un criterio laxo para publicar información sin verificar cuando encaja en su narrativa de la guerra en Ucrania. Pero de ser cierto esa información estamos ante algo realmente interesante:

-El bando prorruso en la guerra de Ucrania usa un avión sin piloto, el Orlan-10, que sólo usa las fuerzas armadas rusas. Por tanto, una fuente rusa nos confirma que la industria de defensa rusa o las fuerzas armadas rusas están suministrando material al bando prorruso en Ucrania. Ese material, además, requiere formación para su manejo. Así que podemos suponer que en Rusia se ha proporcionado formación al personal que maneja los Orlan-10 en Ucrania o directamente ha destacado personal cualificado allí.

-El bando prorruso en la guerra de Ucrania, según fuentes rusas, no sólo ha lanzado ataques a pesar de la existencia de un alto el fuego sino que emplea artillería a pesar de que los acuerdos de Minsk II ordenaban la retirada de las piezas de artillería de más de 100mm. del frente. La justificación es que se han lanzado los ataques para destruir material ucraniano cuya presencia en el frente contravenía los acuerdos de Minsk II.

Hay muchas pruebas que indican que Rusia y sus fuerzas armadas se implicaron en la guerra en Ucrania oriental: la información sobre las bajas en combate, la información sobre las medallas concedidas, el material de guerra exclusivamente ruso que ha aparecido allí, las fotos de miembros de unidades militares rusas en Ucrania, etc. Pero como en tantos temas de la Nueva Guerra Fría resulta divertido ver que, mientras los apologistas del Kremlin defienden el “honor rusos criticando a quienes señalan que existe una intervención militar rusa en Ucrania oriental, en Rusia no tienen complejo alguno en confesarlo. Y hablan con desparpajo de ello.

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El ejército ruso no estaba en guerra en 2014 pero sus soldados no pararon de ganar medallas

La intervención militar rusa en Ucrania es ese tema que todo el mundo conoce pero del que se habla poco fuera del círculo de interesados o preocupados por la guerra en ese país.  La atención internacional se alejó de Ucrania tras el alto el fuego firmado en el acuerdo de Minsk II a pesar de que la guerra siguió. Yo mismo me dediqué a otros temas. Pero en este tiempo no han parado de salir informaciones relevantes sobre el conflicto.

Esta semana Bellingcat, uno de los referentes mundiales en inteligencia de fuentes abiertas, publicó un informe peculiar. Resulta que en Rusia algunas medallas militares se conceden registrando su número. El número aparece grabado en el reverso de la medalla y en el diploma que se entrega con ella. Puestos a pensar es una buena forma de detectar a usurpadores si se tiene acceso al registro de las personas que la han recibido y saber identificar al dueño original de una medalla. Pero he aquí que alguien pensó que si tenemos el número de medallas concedidas y la fecha podemos sacar conclusiones interesantes sobre la actividad del ejército ruso. Y esa la información la tenemos, cómo no, gracias a la inestimable información que proporcionan los soldados rusos presumiendo en redes sociales.

El informe se ocupa de tres medallas. La primera es la medalla “a la distinción en el combate”. Sólo la pueden recibir miembros de las Fuerzas Armadas rusas y por acciones en combate, sea participando en él directamente, participando en acciones que contribuyeron al éxito de una misión o mandando tropas en combate. Es por tanto una medalla que no se otorga en tiempo de paz.  Oficialmente hasta la intervención en Siria el 30 de septiembre de 2015, los únicos escenarios de guerra vividos por las tropas rusas fueron el Cáucaso contra la insurgencia yihadista y en las regiones separatistas de Abjazia y Osetia del Sur en la guerra con Georgia en agosto de 2008. La medalla más antigua de la que los autores del informe tienen datos es una concedida el 7 de noviembre de 2014 y con el numeral 2.464. Es decir, hasta aquel día las Fuerzas Armadas rusas habían entregado 2.464 medallas a militares rusos recompensando su “distinción en el combate”. Hay datos para 18 medallas más. Las fecha y numerales son correlativos. La más reciente de las registradas en el informe tiene fecha 18 de febrero de 2016. Y su numeral es el 6.802. Esto quiere decir, que entre el 7 de noviembre de 2014 y el 18 de febrero de 2016 las Fuerzas Armadas rusas estaban implicadas en acciones de combate donde sus tropas se distinguieron repetidamente al punto de que 4.338 militares fueron distinguidos por sus hechos de armas. Así que podemos empezar a preguntarnos, ¿dónde estaban las tropas rusas en combate para repartir medallas a miles?

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Ejemplos de medallas “a la distinción en el combate” recogidos en el informe.

La segunda medalla de la que el informe tiene datos es la medalla “al valor”. Puede ser entregada a personal militar o civil que se haya distinguido defendiendo Rusia, sus intereses, protegiendo sus fronteras y otras circunstancias que impliquen un riesgo para la vida. En el informe sólo hay información de siete medallas otorgadas entre 2014 y 2016. La primera fue entregada el 1 de septiembre de 2014 con el numeral 64.145. La última el 23 de noviembre de 2015 con el numeral 66.613. En este caso las 2.468 medallas concedidas lo pueden haber sido por hechos de armas o no, dentro de Rusia o no. Así que no podemos atribuir su concesión a actividades no reconocidas por las Fuerzas Armadas. Pero el informe aporta un dato interesante. Teniendo información de medallas concedidas en 2000 y 2008 podemos calcular el ratio en se que premiaban a soldados rusos en tiempos de paz. Y el cálculo aporta que entre 2014 y 2016 se entregaron a un ritmo mucho más alto.

La tercera medalla que aparece en el informe es la medalla “de Suvorov”. Se trata de otra medalla que sólo puede ser entregada a miembros de las Fuerzas Armadas rusas. Los méritos son haber mostrado valentía defendiendo el país o un comportamiento sobresaliente en tiempos de paz. El informe cuenta con información de 13 medallas entregadas entre 2014 y 2015. La primera de ellas fue entregada el 24 de noviembre de 2014 con el numeral 41.099. Y la última el 8 de diciembre de 2015 con el numeral 43.672. Considerando que es una medalla que se otorga también en tiempos de paz por acciones ajenas a la guerra no se puede contabilizar las 2.573 medallas entregadas en ese período como resultado únicamente de acciones de guerra no publicitadas por el gobierno ruso. Pero nuevamente, teniendo las fecha y el numeral de medallas entregadas anteriormente se puede observar cosas curiosas. Por ejemplo, entre el 24 de noviembre de 2014 y el 25 de diciembre de 2014 se concedieron más medallas “de Suvorov” que en todo el año anterior. Y que haciendo un cálculo, se obtiene  una media aritmética de 1,5 medallas “de Suvorov” concedidas entre el 10 de septiembre 2013 y el 24 de noviembre 2014. Y que esa media aumenta a 6,8 entre el 24 noviembre 2014 y el 8 de diciembre de 2015.

La última medalla que trata el informe es la medalla “de Zhúkov”. Es una medalla que sólo se entrega a personal militar que se haya distinguido por su valentía y dedicación a la defensa de Rusia pero también por acciones en tiempos de paz. El sistema de medallas militares rusas se reorganizó en 2010. Y el sistema de numeración para esta medalla empezó de cero. La más antigua de la que el informe tiene datos es la nº277 entregada el 12 de diciembre de 2014 y la más reciente es la nº 1.349 entregada el 8 de diciembre de 2015. Esto es, sólo se habían entregado 277 entre 2010 y finales de 2014. Pero entre el 12 de diciembre de 2014 y el 8 de diciembre de 2015 se entregaron 1.072 medallas.

La pregunta que hay que hacerse es, ¿en qué conflicto armado estuvieron implicadas las Fuerza Armadas rusas durante los años 2014 y 2015 hasta su intervención en Siria para conceder tantas medallas que sólo se conceden en tiempos de guerra?  ¿En qué acontecimientos se vieron implicadas las Fuerzas Armadas rusas para aumentar el ritmo al que se concedían medallas a sus militares respecto a los tiempos de paz?

Y un reflexión que aparece en las conclusiones del informe de Bellingcat. Los datos de medallas al valor o a los servicios distinguidos nos permiten saber que miles de soldados rusos estuvieron implicados en una guerra no reconocida por Moscú. Pero si consideramos poco probable que todos los soldados rusos que participaron en esa guerra recibieran una medalla por sus acciones distinguidas en combate, podemos especular sobre el número de soldados desplegados y suponer que fueron muchos miles. Pueden leer el informe en: Russia’s War in Ukraine: The Medals and Treacherous Numbers.

Mi propósito a partir de ahora es ir recogiendo en este blog informes, artículos e informaciones que documenten la intervención militar rusa en Ucrania. Cualquiera que quiera colaborar puede contactar conmigo en jpereztriana (a) gmail.com

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Extrañas convergencias ideológicas en la Nueva Guerra Fría

Ayer pasó algo curioso. “Barbijaputa”, la columnista de ElDiario.es, mencionó en su Twitter que Susan Sarandon había dicho que Hillary Clinton es peor que Donald Trump. Y que ella se fiaba mucho del criterio de Susan Sarandon. “Barbijaputa” tiene una larga trayectoria tratando de epatar con sus artículos y comentarios en Twitter pero me parece interesante ese giro de tuerca, en la línea del hipsterismo político del que ya he hablado aquí, en el que personas de izquierdas defienden ideas radicales en busca de la “distinción”, en los términos de Pierre Bourdieau.

La política ya no es un espacio de transformación social, sino un espacio de identidad personal. Uno es las causas a las que hace retuit o comparte en su muro de Facebook. Pero precisamente, como el umbral del compromiso social es tan bajo, quienes quieren sentirse parte de una élite ilustrada y concienciada frente a la masa borrega tienen que buscar causas exóticas o defender las causas más extravangates.

Pero la anécdota de “Barbijaputa” tiene un giro interesante. Buscando argumentos con los que sustentar su posicionamiento, o quizás buscando ejemplos de que Susan Sarandon no son las únicas en pensar así, enlazó a un artículo de Diana Johnstone titulado “Por qué Hillary Clinton es mucho peor que Trump” publicado por Katehon. ¿Quién es Diana Johnstone y qué es Katehon?

Diana Johnstone es una escritora estadounidense, autora de un libro bastante polémico sobre las guerras en la antigua Yugoslavia. Según ella, la OTAN intervino en Bosnia-Herzegovina en 1996 contra las fuerza serbo-bosnias como un nuevo episodio del enfrentamiento geopolítico de Estados Unidos contra el mundo cristiano-ortodoxo apoyando a las fuerzas islamistas, siendo el primero la Guerra de Afganistán. Podemos encontrar artículos suyos en Voltairenet, cómo no, entre los cuales hay uno donde defiende al humorista francés Dieudonné M’Bala M’Bala, célebre anti-semita que ha actuado en actos del Front National y fundó el Partido Antisionista con dinero de Irán. Escribí de él por cierto, en “Antisemitismo y odio a Israel en Europa”.

Katehon por su parte es un sitio web con versiones en varios idiomas, incluyendo el español, vinculado al movimiento político euroasianista, una corriente neofascista e imperialista rusa del que su máxima figura es Alexander Dugin, del que en su momento hablé brevemente aquí y sobre el que tendré que volver en el futuro porque los euroasianistas articulan una verdadera ideología antioccidental en el contexto de la Nueva Guerra Fría. Dugin visitó España en 2013, por cierto, invitado por el partido neofascista Movimiento Social Republicano.

Que “Barbijaputa” haya enlazado un artículo de Katehon es accidental. Podría haber enlzado a cualquier artículo de Counterpunch, donde Diana Johnstone colabora habitualmente. Por ejemplo, tenemos una entrevista a Johnstone que Counterpunch ha titulado con la frase “Clinton is truly dangerous”. [Actualización: Enlazó una entrevista a Johnstone en La Marea]. Pero lo significativo aquí es que los discursos en ambos extremos del espectro político sean indistinguibles. Ya sucedió durante los comienzos de la crisis de Ucrania, que medios de izquierda española reproducían artículos de autores de la ultraderecha francesa defendiendo el punto de vista ruso. Posiblemente los editores de esas publicaciones no tuvieran ni idea de quién era el autor. Simplemente les gustó el discurso “crítico” contra Estados Unidos y la Unión Europea.

Según contaba Russia Today el pasado mes de junio, se aprobó en Rusia una ley que “prohíbe cultivar y criar especies genéticamente modificados”. Mientras que F. William Engdahl contaba en New Eastern Outlook que el pasado día 25 de julio Vladimir Putin había decidido dar un giro a la economía rusa, abandonando la doctrina neoliberal occidental para lanzar una estrategia de “Desarrollo Nacional”. A Engdahl, cómo no, le podemos leer en Voltairenet y Rebelión.org. Seguro que muchos izquierdistas despistados aplaudirán a un político que renuncia al neoliberalismo y prohíbe los Organismos Modificados Genéticamente en su país, aunque se llame Vladimir Putin.

El pasado 1 de agosto el blog Agenda Roja Valenciana titulaba “No era un helicóptero militar” a propósito del helicóptero Mil Mi-8AMTSh de la fuerza aérea rusa derribado en Siria. Según informaron las autoridades rusas, realizaba una misión de reparto de ayuda humanitaria. Los restos del aparato mostraban que llevaba lanzaderas B-8V20A para cohete S-8 de 80mm. En cualquier caso, se trataba de un blanco militar legítimo porque un aparato para gozar de inmunidad por su misión humanitaria tendría que haber llevado un distintivo característico, como una cruz roja, y no llevar armas. El caso es que tenemos a un comunista español más putinista que Putin. Uno de tantos. Y todos revueltos. Pero remando para el mismo lado.

El mundo se ha vuelto loco: Trump y la Nueva Guerra Fría

En la última entrevista que me hicieron en Radio Sefarad, a cuenta de la decadencia militar de Occidente, terminé dibujando a grandes trazos un panorama internacional bastante complicado e impredecible. No es que Jorge Rozemblum me pidiera que edulcorara la realidad, pero es que la realidad no sigue un arco narrativo hacia un previsible final feliz. Es Juego de Tronos.

Trump

El jueves terminó la Convención Nacional Republicana que proclamó como candidato a las elecciones presidenciales de Estados Unidos al multimillonario Donald J. Trump. En un ciclo electoral normal, las barbaridades dichas por Trump hubieran hundido la campaña de cualquiera. Pero esta no ha sido una campaña cualquiera. Cuando me fui a la cama de madrugada mi timeline de Twitter se llenó con los comentarios sarcásticos y tajantes de los analistas y expertos que sigo, comentando el discurso de Trump. Todos estaban horrorizados y asombrados, incluso los conservadores. Los principios de Trump van en contra de los defendidos por el Partido Republicano anteriormente. Pero como ya dije, esta no es una campaña cualquiera.

Donald Trump ha soltado disparates, medias verdades y mentiras que los periodistas se han encargado enseguida de señalar. Pero el periodismo de fact checking está en horas bajas. Con Trump y el referéndum del BREXIT se habla ya del mundo postfáctico. La gente está cansada de los expertos y sus pizarras en la tele. Trump apela a las emociones. Quiere convertir a Estados Unidos en un país ganador y en un gran país de nuevo para volver a los buenos viejos tiempos. No se sabe cómo lo va a hacer. Su campaña se ha basado en frases que encajan en un tuit. Y los expertos políticos se rascan la cabeza ante alguien que ha llegado tan lejos en una campaña presidencial sin presentar un programa político.

Sí hay cosas que Trump ha dicho claramente. Y cada vez que las dice, todos esos expertos que sigo en Twitter se escandalizan. Ha dicho que la OTAN “podría” estar obsoleta y que le cuesta mucho dinero a Estados Unidos. Y que en caso de invasión rusa de las Repúblicas Bálticas, a pesar de lo que dice el Artículo 5 de la OTAN, no acudiría inmediatamente en defensa de esos países sin revisar primero si esos países “han cumplido sus obligaciones” hacia Estados Unidos.

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Soldados estonios en Afgansistán. Foto vía estonianworld.com

La respuesta de Trump, han dicho muchos, suena como música en los oídos de Vladimir Putin, líder con el que ha intercambiado piropos. Y es que la “conexión rusa” de Trump es densa. Paul Manafort, director de su campaña electoral, fue asesor político del despuesto presidente ucraniano Viktor Yanukovych, aliado de Moscú. Mientras que Carter Page, su principal asesor de política exterior trabajó para la empresa pública rusa Gazprom y es abiertamente prorruso, como demuestran sus artículos publicados sobre la crisis de Ucrania. Llama la atención el apoyo a Trump expresado desde Rusia por Alexander Dugin, figura relevante del euroasianismo. O los comentarios favorables hacia Trump de Tierry Meyssan en Voltairenet.

Hasta ahora el Partido Republicano había mantenido una línea dura con la Rusia de Putin. Pero la influencia de Trump ya se notó en la Convención Nacional Republicana, donde el personal de la campaña de Trump hizo labor de pasillo para que el programa republicano no incluyera el envío de armas a Ucrania, yendo en contra de las postura sostenida por el partido hasta la fecha. Y Newt Gingrich quitó importancia a las declaraciones de Trump sobre no defender de forma automática a las repúblicas bálticas mencionando a Estonia como “un lugar que está en los suburbios de San Peterburgo”.

Las conexiones personales de Trump con Rusia incluye la promoción de negocios inmobiliarios allí y el flujo de inversiones rusas a sus proyectos. Considerando que Trump se ha negado a hacer pública su declaración de impuestos, un gesto que todos los candidatos a presidente en Estados Unidos han hecho voluntariamente desde 1976 sin que haya una ley que les obligue, no hay forma de saber el valor de su fortuna real y en qué empresas tienen participaciones por qué valor. Pero sí se sabe que tras la bancarrota de Trump Hotels and Casinos Resorts en 2009, los negocios de Trump han sido muy dependientes de las inversiones procedentes de Rusia.

Justo al día siguiente del discurso de Trump, aceptando la candidatura republicana, Wikileaks publicó 19.252 correos, con fechas entre enero de 2015 a mayo de 2016, robados de un servidor del Partido Demócrata. Los correos muestran que el aparato del partido prefería la candidatura de Hillary Clinton sobre la de Bernie Sanders y poco más. Wikileaks ha sido tan descuidada como para volcar a Internet los correos en bruto, que incluyen datos personales como dirección postal, número de la seguridad social y datos de la tarjeta bancaria de las personas que hicieron contribuciones al partido vía Internet.

Anteriormente, Wikileaks publicó correos electrónicos con fechas entre junio de 2010 y agosto de 2014 robados del servidor de la Fundación Clinton, período que coincide aproximadamente con el tiempo en que Hillary Clinton fue secretaria de Estado (21 de enero de 2009-1 de febrero de 2013). Pareciera que Wikileaks, organización con notorios vínculos con Rusia, la ha emprendido con Hillary Clinton. De hecho, los datos apuntan a que los robos de correos fueron realizados desde Rusia y Wikileaks ha sido instrumentalizada en la operación como intermediario con el público.

Julian Assange entrevistando al líder de Hezbolá en su primer programa en Russia Today.
Julian Assange entrevistando al líder de Hezbolá en su primer programa de televisión en Russia Today.

Jonathan Chait se pregunta directamente “¿Está trabajando Donald Trump para Putin?”. Robert Zubrin llama a Trump “el candidato del Kremlin”. Michael Crowley hace lo mismo para centrarse en la cobertura informativa de RT sobre Trump. Anne Applebaum escribe sobre las consecuencias para Europa y recuerda la película “El candidato de Manchuria” (1962), cuya trama gira sobre un plan comunista para colocar a un agente como presidente de los Estados Unidos. La misma referencia ha empleado Paul Krugman para el artículo “El candidato de Siberia”. Franklin Foer llama a Trump “la marioneta de Putin”. William Kristol, un eminente neoconservador, se pregunta al respecto del partido republicano “¿El partido de Putin?”. Garry Kasparov dice que Trump le recuerda a Putin. A lo mejor es exagerado pensar en Trump como un instrumento del Kremlin. A lo mejor es simplemente un tonto útil.

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La Nueva Geopolítica del Mediterráneo Oriental

2016_01El número de enero/febrero de 2016 de la Revista General de Marina, que publica la Armada Española, incluye mi artículo “La Nueva Geopolítica del Mediterráneo Oriental” (PDF) en el que explico la reaparición de Rusia como actor relevante en esa región. Repaso las relaciones de Rusia con Grecia, la república greco-chipriota y Siria. Lo escribí en el verano de 2015, antes de la intervención militar rusa en Siria. Así que no refleja las últimas novedades, pero por otro lado aporta un contexto que sigue siendo relevante y tiene el mérito de haber señalado en la dirección correcta antes del desarrollo de los acontecimientos. El asunto de fondo, para mí, es la Nueva Guerra Fría, pero no encontrarán una sola referencia al término en el artículo. He optado por trabajar en darle sustancia a mis argumentos y dejar la batalla semántica para más adelante.

La Nueva Guerra Fría ha venido y nadie sabe cómo ha sido

Entre los pasados dínc7EkAeS6AvbTGP2LeKA6gaTTpMqWnc9as 12 y 14 de febrero tuvo lugar la edición de este año de la Munich Security Conference. Se trata de un evento anual que, en distintos formatos, ha venido celebrándose desde hace casi ya 50 años. En los últimos tiempos se ha convertido en un gran evento que reúne a jefes de estado y altas personalidades. Este año estuvieron allí, entre otros, John Kerry, el rey Abdulá II y Dmitri Medvédev. Este último dio una conferencia el día 13 de febrero en su primera aparición en una edición de las conferencias. Anteriormente, Vladimir Putin había participado en 2007. En aquella ocasión, Putin denunció el proyecto de sistema de defensa antimisiles que EE.UU. estaba negociando instalar en la República Checa y Polonia para contrarrestar los misiles balísticos iraníes como una amenaza a Rusia.

Según la transcripción ofrecida por el propio gobierno ruso, Medvédev afirmó:

Speaking bluntly, we are rapidly rolling into a period of a new cold war. Russia has been presented as well-nigh the biggest threat to NATO, or to Europe, America and other countries (and Mr Stoltenberg has just demonstrated that). They show frightening films about Russians starting a nuclear war. I am sometimes confused: is this 2016 or 1962?

Después de su discurso en Munich, Dmitri Medvédev concedió una entrevista a la revista Time. En ella reapareció la cuestión de la Nueva Guerra Fría.

I never said that a new Cold War has begun, but I said that NATO decisions bring a new Cold War nearer. I said this and I will say it again. Because before me, my former counterpart Mr Stoltenberg – he is now the NATO secretary general – spoke, but what did he say? He said Russia should be contained; [military] contingents should be beefed up and defences mounted along the borders in all areas. If this isn’t preparing for another Cold War, what is it for then? For a Hot War? Such is the reality.

La perspectiva rusa es que hemos llegado a la actual situación por la injusta demonización de Rusia y una agresiva política de expansión la OTAN/UE hacia el este, como si fuera el paso previo a una nueva Operación Barbarroja. Es curioso pasarse por Twitter y ver el nuevo uso que se le da a la palabra “rusófobo” (spoiler alert, aparezco yo mencionado). Rusia se parece a ese matón de patio de colegio que atemoriza al resto de compañeros de clase y luego se queja, perplejo, de que nadie quiere ser su amigo. En la narrativa rusa nunca veremos consideración alguna de lo alarmante que resultó la invasión y anexión de territorio soberano de Ucrania o las misiones de sus bombarderos hasta las costas de California o Portugal. Estamos repitiendo los pasos históricos de la vieja Guerra Fría que disolvieron la alianza de la Segunda Guerra Mundial: Las respuestas de cada bando retroalimentan las decisiones del otro. Es un clásico Dilema de Seguridad. Por tanto, la Nueva Guerra Fría es contingente y evitable. Pero haría falta que Rusia abandonara su discurso de víctima de la perfidia occidental. Y la cuestión es si quiere, puede o le interesa.

La factoría de bulos

El otro día me encontré que alguien había compartido en Menéame, una noticia del 15 de noviembre del canal público iraní en español HispanTV que “demostraba” el apoyo de Estados Unidos al Estado Islámico. La prueba en cuestión era un vídeo publicado en Liveleak donde se veía a un convoy de todoterrenos Toyota Land Cruiser HZJ79. Al final del vídeo aparecía un helicóptero que HispanTV identificó como un AH-64 Apache. No lo era. Era un Mil Mi-24, un helicóptero diseñado en la Unión Soviética con el que cuentan las fuerzas armadas de varios países árabes, desde Argelia a Iraq. El vídeo podría haber sido grabado en cualquier sitio porque los Toyota Land Cruiser HZJ79 abundan en el Norte de África y Oriente Medio.

Mi-24 ucranianos. Foto: Michael Esspe
Mi-24 ucranianos. Foto: Michael Esspe

Publiqué un tuit incluyendo el nombre de usuario de HispanTV, para que les llegara una notificación, comentando que les habían colado un bulo. No tuve respuesta. Y al rato alguien me comentó que había comprobado que los comentarios señalando el error en la página web de HispanTV eran borrados. La noticia fue hundida a negativos en Menéame, que a veces tiene estas cosas. Y me olvidé del asunto.

Al día siguiente me encontré una noticia con fecha del 16 de noviembre sobre el helicóptero de marras en la página web en español de Al Manar, el canal de TV de Hebzolá. Ofrecían la noticia “Helicóptero de EEUU visto dando protección a caravana del EI en Siria” sin el vídeo pero ilustrándolo con un montaje fotográfico algo cutre:

 helicoptero eeuu ei

Y entonces me encontré que la noticia ya circulaba por ahí. Estaba vez era el medio on-line Voltairenet, el que con fecha 16 de noviembre ofrecía en su edición francesa: “Un hélicoptère US escorte un convoi de Daesh”. Buscando en Google veo que la noticia salió en español con fecha del 15 de noviembre. Eso es, el mismo día que HispanTV. El cuerpo de la noticia dice:

Imágenes subidas a Internet muestran una caravana de unos 200 Toyotas Hilux del Emirato Islámico en Siria escoltada por un helicóptero militar Apache estadounidense.

Según un informe de este domingo de la agencia emiratí de noticias Hour News, como se ve en el video publicado hace una semana, el helicóptero estadounidense vuela a muy baja altura sobre la caravana, sin que ninguno de los vehículos del Emirato Islámico, equipados con armamento pesado, dispare contra el aparato.

No sé bien la secuencia de publicación. No sé qué medio recogió primero el vídeo publicado en Liveleak, pero la cuestión es que en 24 horas Voltairenet en francés, Voltairenet en español, HispanTV y Al Manar en español publicaron la misma noticia que no es más que un bulo.

Y cuando ya tenía claro que iba a publicar en el blog sobre el tema, un colega me pasó el enlace a una noticia de RussiaToday en árabe que muestra el vídeo publicado en Liveleak presentando lo que se ve como un helicóptero Apache estadounidense que escolta un convoy de todoterrenos Toyota del Estado Islámico. La fecha de publicación es del 13 de noviembre, así que es previa a las que había encontrado hasta aquel momento.

No es el primer bulo ruso o iraní sobre el apoyo de Estados Unidos al Estado Islámico que veo circulando en blogs, muros de Facebook y perfiles de Twitter españoles. Pero no me había molestado en documentar la propagación de uno de ellos desde medios de comunicación públicos rusos e iraníes, además de un medio de Hezbolá. Evidentemente comparten agenda política en Oriente Medio.

Sería divertido dedicarse a trazar la propagación de bulos como las supuestas revelaciones de los “papeles de Snowden” sobre el apoyo de EE.UU e Israel a ISIS que publicaron medios de propaganda prorrusos como Global Research para luego ser desmentidos por el abogado de Snowden. O ese scoop de la iraní Fars News sobre un coronel israelí capturado en Siria en las filas de ISIS. Pero lo que sí sería divertido es documentar la propagación de la propaganda rusa e iraníes entre medios, blogs, páginas de Facebook y perfiles de Twitter presuntamente críticos y alternativos en España. Por no hablar de las simpatías que despiertan las ideas de la ultraderecha francesa en la izquierda española en el contexto de la Nueva Guerra Fría. Ahí sí que nos echaríamos unas risas.