Nostalgia de la pol�tica

Si uno sale a la calle reina casi la más absoluta normalidad. Las encuestas reflejan una horquilla en el que la intención de voto oscila sin que los crispantes Federicos hayan conseguido su objetivo de volver majareta a toda España. Bueno, a una parte sí.

Cuando en octubre de 2004 decidí dejar de hablar en mi blog de asuntos personales y pasarme a la política era de los convencidos de que Internet era un reflejo de la España real. Por aquellos entonces grupos y grupúsculos sin verdadero arraigo político en la sociedad española estaba sobrrepresentandos en la red. Son los riesgos de vivir volcado en la blogsfera. Uno cree que lo que aquí acontece es un reflejo de la España real. Luego sales a comprar al supermercado y te extraña no encontrar una muchedumbre con antorchas y horcas camino de la sede más cercana del PSOE.

Echo de menos hablar de política. No lo hago porque ya me falta tiempo para atender el blog como es debido para encima dedicarme a divagar sobre filosofía política y hablar de la realidad más allá del simplón “y tú más”. Así que prefiero recomendar blogs. Podría empezar por blogs que me resulten afines ideológicamente como el de Egócrata. Pero en estos tiempos que corren es mejor leer aquellos que nos permiten respirar aire fresco en este país. Con ustedes: Noches Confusas en el Siglo XXI y Libertad Dactilar.

Agenda para el 2007

Después de haber visto esta foto en el blog de César y haber leído en alguna parte “ZP ha estado negociando con quienes le arrancaron las piernas a Irene Villa” creo ha llegado el momento de dejar de hablar de ETA por un tiempo o de lo contrario me verán pidiendo asilo político o en el psicoanalista.

Hemos de impedir que ETA marque nuestra agenda personal. Así que arranco el año deseando lo mejor a mis lectores y a todos esos centenares de navegantes de Internet que aterrizan cada día en este blog buscando cosas que no tienen nada que ver con lo que escribo. Espero que mis buenos deseos compense el chasco de aquellos que, según me informa Urchin, llegaron aquí buscando “cómo es Orlando Bloom en la cama”, “pollas marroquíes” y “tíos buenos no gays”.

Muchos blogs y medios publican listas de los temas que creen serán candentes este año que arranca. Yo les ofrezco mi particular lista de propósitos y cuestiones que seguiré de cerca.

Creo que he de renovar mi voto de ampliar el diálogo con los lectores y otros bloggers. Me quejo de los pocos comentarios que recibo pero no he dado incentivos a mis lectores para debatir por culpa de lo lento que soy en dar cumplida réplica a sus sugerencias, críticas o puntualizaciones. Haber descubierto al Tirador Solitario y a la Harka de Aspizua creo que harán interesante el 2007.

En las próximas semanas espero tener listo un primer borrado de lo que es mi elaboración teórica sobre las guerras posmodernas que dan sustento a la visión que aquí se mantiene sobre la transformación de la guerra en curso. No tiene más ambición que poner en negro sobre blanco la reflexión fruto de dos años en la blogosfera hablando del tema. La ayuda de betatesters será requerida.

Siempre he evitado hablar de lo que todo el mundo habla. Sirva de ejemplo que cuando el tema eran los disturbios de en los barrios periféricos de Francia yo hablaba de la piratería en el cuerno de África. Cuando los bloggers neococos españoles cantaban loas a Bush tituladas “Iraq va bien” (y subtituladas “a pesar de lo que digan esos progres de mierda”) yo ya decía lo que decía. Así que no esperen aquí que me detenga con el conflicto árabe-palestino o el programa nuclear norcoreano.

Mis temas de interés para el 2007 serán:

-La emergencia de actores no estatales que supondrán un desafío a la seguridad y defensa. Sean las redes transnacionales terroristas, las maras, los piratas del estrecho de Malaca o el Primeiro Comando da Capital. Allí donde los estados no puedan ejercer el monopolio de la violencia legítima veremos además surgir fuerzas de seguridad y soldados privados. Los contratistas privados actualmente en Iraq podrían empezar a mirar otros mercados. Por no hablar de donde andan ya metidos y de lo que poco se ha escrito.

-El pacto estratégico de Argelia con Rusia en torno al gas para financiar su modernización armamentística podría tener una tímida respuesta marroquí que lleva posponiéndose años y años. ¿Podría ocurrir el 2007? Sobre estos temas la prensa española suelta burradas que serán necesarias puntualizar.

-Sahel y el África Occidental. Las pateras y los cayucos parecen llegar a Canarias desde la mítica San Borondón. Como si surgieran de la nada. En esa zona del mundo pasan cosas que nos afectan. EE.UU. y Francia juegan allí un nuevo Gran Juego africano. ¿Cuándo mostrará España un verdadero interés geoestratégico en la zona? Más allá del Flanco Sur, nuestro Flanco Sur profundo.

-Está por ver el efecto dominó que tenga en la zona el cierre del kiosko de EE.UU. en Iraq. El terrorismo yihadista seguirá evolucionando y adaptándose. Me temo que no puedo evitar que anticipar alguna triste sorpresa para el 2007.

Pequeñas noticias terribles

Pensaba titular esta entrada “Los tomates del islamismo” o “Islamismo y tomates”, muy en mi línea de encabezados llamativos. Pero recordé una película de Stephen Frears del año 2002: “Dirty pretty things”. Porque nuestro mundo se construye a golpe de pequeñas sucias realidades que pasan desapercibidas.

Mientras afilaba el lápiz (¿o el cuchillo?) para hablar de las negociaciones con ETA caí en la cuenta de una de esas noticias aparentemente intranscendente que hablaba de tomates marroquíes. La encontré en la sección de economía de la edición del lunes del diario El País. Ahora mismo no encuentro el recorte (cabía en la palma de mi mano). Pero vía Google News la veo reproducida en diarios locales y espeicalizados.

La cuestión es que asociaciones de agricultores protestan y el gobierno español ya se ha quejado porque Marruecos ha inundando el mercado del tomate haciendo bajar los precios. No entraré en detalles. Esta es una semana en la que no puedo dedicar mucho tiempo al blog. Pero la situación es la misma de siempre. Países no desarrollados producen más y más barato productos que entran en directa competencia con los del mundo desarrollado. Pero tienen problemas para acceder a ese mercado por las medidas proteccionistas que promueven los lobbys agrícolas.

Sé que en la ecuación entran zonas de España que a día de hoy más allá de la agricultura subvencionada o protegida de la competencia sólo tienen al cemento por alternativa. Pero la próxima vez que busquemos las causas del auge de tantos -ismos deberíamos mirarnos por una vez el ombligo.

Preguntas

Este blog se ha distinguido por su síndrome de voz que clama en el desierto. Mis dictámenes sobre los confictos en Iraq y Líbano, por ejemplo, fueron contracorriente de lo dicho en medios de comunicación y buena parte de la blogosfera. Pero hacer de Casandra tiene una ventaja. Los platos rotos los pagan otros.

Hoy traigo unas cuantas preguntas que se me acumulan. Y mi carencia de respuestas, a la par que veo que a mi alrededor nadie las tiene, me resulta cuanto menos “inquietante”.

  • ¿Qué pasará en Oriente Medio tras el fiasco de EE.UU. en Iraq? ¿Alguien se ha parado a pensar la que se nos avecina?
  • ¿Qué soluciones tiene Europa para convivir con el Islam más allá del chupimulticulturalismo o una nueva expulsión de los moriscos? No me convencen ni unos ni otros. Ni unos ni otros parecen saber de lo que hablan.
  • ¿Está al tanto la opinión pública española de lo que acontence en Afganistán, país donde tenemos tropas desplegadas en una misión cada vez más complicada?
  • ¿Cuántas personas son conscientes de la carencia de España de una cultura de “think tanks” privados en materia de seguridad, defensa y relaciones internacionales? Aquí somos cuatro gatos. Y ya nos vamos conociendo…
  • Ampliación de la UE, eje Euro-Atlántico, Oriente Medio, Asia-Pacífico.. ¿Cuántas personas miran y estudian nuestro flanco sur profundo?

Banderas imperiales

Uno de los pecados de la izquierda española llegada la democracia fue regalarle la idea de España en bandeja a la derecha. Somos así un país que ha fracasado en construir un ideal común de convivencia. Y de aquellos polvos vinieron estos lodos.

Hace pocas semanas José María Aznar volvía a hacer una de esas declaraciones suyas que son una viva muestra de su calado intelectual. La recepción fue entre la indignación y la burla (léase a Ian Gibson, Manuel Rico o Javier Ortiz). Pero me quedó la sensación, como otras tantas veces, que muchos piensan que Aznar dice esas tonterías no por sus limitaciones sino porque son sintomáticas del nacionalismo español. Aún así, resulta evidente que son características propias de una particularísima visión de España y de la que ha de ser su proyección en el mundo.

Vivimos en una sociedad de memoria pez, pero hubo un tiempo en que la visión del papel internacional de España encajaron con la cosmovisión neocon imperante en EE.UU. Más de uno pudo salir del armario como imperialista (¿neoimperialista?). Hoy resulta ridículo leerlo pero las frases que a continuación copio salieron de la pluma del subdirector de un diario de tirada nacional:

[El apoyo a Bush era] una vía para recuperar parcialmente el papel que tuvo nuestro país cuando aún era potencia colonial y borrar de un plumazo las frustraciones del 98, [rompiendo] con una trayectoria de cien años en política exterior. Desde la pérdida de las colonias, España se había mantenido al margen de los conflictos internacionales

Para los interesados decir que he sacado esas dos frases de 11-M La Venganza cuyo autor es Casimiro García Abadillo (páginas 155 y 162. Esfera de Los Libros, 2004) Quizás podamos disculpar a Aznar ante la duda de que si ha llegado a creerse sus palabras es por la caterva de pelotas ignorantes que le jalearon. Recuerdo la consigna de aquellos tiempos: “¡Ahora somos un país que cuenta!”. ¿Contar para qué o quién? El interrumpido blog “La Carrera Diplomática Española” lo explicó de una manera sui generis:

[H]abía unos militares españoles que compadreaban con Rumsfeld y Wolfowitz. Eran aquellos maravillosos años del Embajador Rupérez. La Embajada de España en Washington vivía borracha de poder y de gloria, ebria de muerte y guerra. Los agregados militares no salían del Pentágono y los americanos les daban palmaditas en la espalda haciéndoles creer que su opinión importaba algo. Estos, en su particular delirum tremens, se lo creían y machacaban a quien insinuara una opinión disidente: “Cállate pacifista de mierda, cobarde, que ahora nos tratan como nunca. Estamos entre los grandes”, decían con el brillo de la locura en sus ojos, viéndose dirigir los designios de la Historia con americanos y británicos.

No cuesta imaginar lo ridículo que debía resultar Aznar en EE.UU. Sus delirios de neocon cañí respecto a Iraq fueron respaldadas a la hora de las tortas por absolutamente… nada. Al menos Polonia o Australia tuvieron la decencia de mandar unidades de fuerzas especiales que en la invasión de Iraq cumplieron un papel testimonial pero políticamente valioso para Washington. Las tropas españolas llegaron cuando todo había acabado, mientras en Moncloa se insistía en llamar al buque de asalto anfibio Galicia “buque hospital”. Y qué decir, ¿alguien lo recuerda?, de aquellos beneficios que iba a obtener España por apoyar la guerra. Lo adelantó Jeb Bush, el mismo que llamó a Aznar “presidente de la república española”.

Lo peor de todo esto es que las tonterías de Aznar producen complacencia en la izquierda. Con sus patadas a la historia y su uso de palabros vacíos (como “islamofascismo”) alguno creerá que está todo resuelto. La verdad es que seguimos sin enteder el mundo.

Puertas al mar

El pasado viernes 29 a última hora de la noche el senado estadounidense aprobó la construcción de una doble valla fronteriza de 700 millas (1 milla = 1,609 km.) entre EE.UU. y México. La medida ha sido impulsada por miembros del Partido Republicano que han hecho bandera de la “mano dura” contra la inmigración irregular.

Leyendo sobre las “amenazas del futuro” me encuentro a menudo con referencias a la inmigración irregular convertida en un tema de seguridad y defensa. No tengo soluciones para combinar la necesidad de millones de personas de un futuro mejor y la armonía social en los países desarrollados. España no es la Alemania del “milagro económico” necesitada de legiones de obreros para ocupar puestos intensivos en mano de obra. Y no es que los inmigrantes ocupen puestos de trabajo que nadie quiere. Si un país tiene inmigración cero la simple ley de la oferta-demanda haría subir los sueldos de los “trabajos basura”, como pasó en Boston a principios de los 70 cuando el paro se acercó a cero. La nuestra es una economía postindustrial donde tiene difícil encaje laboral una persona sin estudios que no hable el español. Lo que no quita la desazón que me producen los reaccionarios de turno cuando hacen el agosto vendiendo demagogia. Como si nadie comprendiera que no hay “efecto llamada” sino debido a la apabullante miseria un efecto explusión.

Hay quienes quieren vender la cuestión de la inmigración irregular como una “invasión” para pedir a continuación medidas drásticas y contundentes. Y como siempre sucede que la mierda golpea el ventilador en este país alguien reclama la intervención de las fuerzas armadas.

Fue un error enviar a soldados a la valla de Melilla. Para eso está la Guardia Civil que tiene competencias en la vigilancia de las fronteras. Y ante los “asaltos” a las vallas bien podría haber intervenido uno de los Grupos Rurales de Seguridad que tienen competencias, entrenamiento y material en el mantenimiento del orden público.

El reflejo maltés

maltaLa semana pasada HispaLibertas informaba de la llegada de embarcaciones con inmigrantes irregulares a Malta. Para el pequeño archipiélago de 3 islas y 600.000 habitantes que en dos días llegaran más de 300 inmigrantes irregulares fue todo un acontecimiento que ha generado alarma en el país. La misma clase de alarma que hemos visto en Canarias, con apelaciones a la Unión Europea. Los inmigrantes llegan a Malta porque está a medio camino entra la costa africana y la italiana, y porque es un pedazo de la Unión Europea en medio del Mediterráneo. Exactamente igual que la situación que vive Canarias, convertida en avanzadilla atlántica de la Unión Europea para la bueno y para lo malo. Lástima por todos los defensores de la teoría del “efecto llamada“. La situación es tan desesperanzada en el África Occidental que seguiremos viendo llegar inmigrantes en pateras y cayucos, o como polizones en toda clase de chatarras flotante.

Resulta que Daniel Bellón ya detectó los síntomas el pasado mes de marzo.

Cuidado con las mentiras canarias

Cuando por razones académicas tuve que buscar bibliografía sobre la África actual me encontré que en España se ha publicado sólo un puñado de libros. Los libros más interesantes, “Diamantes Sangrientos” de Greg Campbell o “África después de la Guerra Fría” de Mark Huband, son traducciones de libros publicados originalmente en inglés. África interesa tan poco que la mayoría de libros son obras colectivas que recogen una miscelánea de artículos de autores diferentes. Como si ningún aspecto o país concreto mereciera la atención de un libro entero. En algunos casos los libros son una recopilación de las ponencias de jornadas o ciclo de conferencias donde ni siquisera se alcanza un nivel académico mínimo. La conclusión que saqué es que en este país África no interesa una mierda. La semana pasada en Londres encontré en la librería Foyles de Charing Cross que la sección dedicada a África estaba ordenada de la A a la Z: De la A de Angola a la Z de Zimbawe. Por haber libros los había de la situación actual de Somalilandia. Comparando aquello con la Casa del Libro uno entiende muchas cosas. Demasiadas.

En marzo escribí algo titulado “Efecto llamada” donde me limité a hacer una lista del PIB per cápita de los países del África Noroccidental de mayor a menor, encabezando la lista con España. Lo escribí a propósito de la llegada de pateras a la isla de Fuerteventura con inmigrantes africanos y la explicación que algunos dieron aludiendo a la supuesta atracción que ejercía sobre la población africana la legislación española sobre materia de inmigración. Un explicación tan tonta obvia la posición fronteriza de España y lo que ha estado pasando en todos esos países en los últimos cinco años (una pista: guerras civiles y hambrunas). Ni una cita. Ni un comentario.

Pero a la confusión hay que añadir un elemento más que por la dedicación al trabajo no había tenido tiempo de tocar: La alarma social en Canarias ante la invasión de los negros en cayucos. Canarias siendo un archipiélago macaronésico, y por tanto atlántico, vivió siempre de espaldas a África. El horizonte marcó siempre hacia América. Colonos canarios fundaron Montevideo en el Cono Sur y San Antonio de Texas en Norteamérica. Frente a Canarias en la costa africana sólo estaba el Sáhara, y por tanto el vacío. Sólamente en la segunda mitad del siglo XX hubo un cierto flujo migratorio al Sáhara Español tras comenzarse a explotar los yacimientos de fosfatos de Bucraa.

Y he aquí que a finales de mayo J. J. Armas Marcelo publicó esta joyita en el ABC. El artículo es impecable: Comienza con una larga proclamación de lo muy españoles que son los canarios, para que ningún lector despistado del ABC se crea que va a encontrarse con un panfleto nacionalista o regionalista. Acto seguido esgrime los supuestos agravios que Canarias podría esgrimir frente a Madrid para de paso señalar de forma poco sutil que un mérito para ser atendidas sus reclamaciones es el haber dado pocos quebraderos de cabeza al gobierno comparada con otras regiones españoles. En otras palabras: “Se le podría ver a Madrid un detalle por su parte, que bien nos puede agradecer que no seamos tan quejicas como vascos o catalanes”.

Cuando por fin entra en el tema de la inmigración no olvida la circunstancias de los países africanos y la diferencia abismal de renta, aunque también habla de las políticas inmigratorias españolas. Entonces es cuando encontramos su llamada de atención:

[L]a gravedad del problema está empezando y no terminando; como las autoridades de la Comunidad Económica no se den debida cuenta del drama cotidiano de la inmigración ilegal en las costas canarias y atajen con soluciones tan urgentes como pertinentes la invasión que no ha hecho más que comenzar y que, de otro modo, será imparable, cuidado con Canarias.

Invasión. Canarias ha recibido durante décadas oleadas de turistas europeos en un modelo de turismo depredador que impulsó la economía pero destrozó los paisajes: Cemento y asfalto de la costa a la cumbre. Cuando el modelo empezó a dar problemas se decidió optar por el “turismo de calidad”. La consigna fue entonces construir campos de golf como si el agua sobrara. Y ahora cuando centenares de personas huyendo de países desvastados han llegado a las costas de Canarias de forma perfectamente controlada se pone el grito en el cielo. Digo perfectamente controlada porque al contrario que en las costas de Tarifa o Fuerteventura los ocupantes de los cayucos no han sido encontrados deambulando por las plazas y parques de Tenerife o La Palma. Los cayucos fueron detectados a tiempo, remolcados a puerto y sus ocupantes internados. El problema que provocó la llegada masiva de inmigrantes fue la escasez de instalaciones para albergalos. Enviados a la Península o a sus países de vuelta, ninguno de esos inmigrantes formará parte ya de la población canaria. Pero Armas Marcelo nos advierte:

Ya es un gravísimo problema la superpoblación del Archipiélago, que no da abasto a cuanta gente -por ser rico: por ser percibido como rico aeropuerto europeo de entrada y salida de «viajeros» – llega a las islas. ¡Cómo no va a ser un grave problema la avalancha de los cayucos de la inmigración ilegal! Literalmente y sin exageraciones: no hay sitio, no hay lugar para más gente.

Ahora resulta que esos immigrantes que pasarán por Canarias de forma temporal (de dónde terminan daría para largo y tendido) contribuyen a la superpoblación canaria. No hay que darle muchas vueltas, conociendo aquella tierra, que lo que esconde la advertencia de Armas Marcelo es la combinación letal de racismo y xenofobia de una tierra que siempre vivió de espaldas a África. Y que un día cayó en la cuenta lo cerca que estaba de una zona tan llena de problemas y que hasta ahora había preferido ignorar.

Todos los informes del presidente

Cada uno asocia los hechos históricos con vivencias personales. Y yo algo que siempre asociaré a la invasión de Iraq fue encontrarme a mí mismo en un bar explicándole a cierta persona el tiempo que dedicaba por aquel entonces a rebatir en foros en Internet que Iraq poseyera armas de destrucción masiva. Discutía admeás la hipocresía que suponía usar esos supuestos arsenales como excusa para invadir el país, cuando resulta que el invasor los había ayudado a crear. En aquel entonces había gente convencida que Iraq era una amenaza para el mundo mundial y que Estados Unidos, Dios los bendiga, jamás contribuyó en modo alguno a los programas de armas químicas o bacteriológicas de Iraq. Eso, decían, fue cosa exclusivamente de Alemania, Francia, Rusia y la España de Felipe González. Traficantes de muerte convertidos en dulces palomas de la paz defensoras del dictador.

No soy capaz de recordar si la guerra era inminente o ya caían las bombas sobre Bagdad. Me inclino por lo segundo. Pero me recuerdo caminando por aquella avenida rumbo al bar pretendidamente bohemio y supuestamente intelectual al que ella me llevó, maldiciendo la hora en que se me ocurrió aceptar su propuesta de tomar algo juntos. Por mucho rencor que hubiera acumulado había una parte de mí que deseaba saber de ella. Pero en la práctica, en el mundo real, sentado en aquella mesa con ella enfrente comprendí que no tenía ningún interés en oírle una vez más sus neuras. Y mucho menos estaba dispuesto a hablarle yo de los mías. Así que opté por escudarme en mi papel de friki, locuaz narrador de batallitas dialécticas en foros de Internet. Sé la impresión que le causé. Lo hice a posta. Y aún así me hirvió la sangre sin perder la compostura cuando ella me soltó como una bofetada, creyéndolo divertido, “no sé cómo me enrollé con un tío como tú”.

Para mí todo había empezado leyendo “Guerra contra Iraq” escrito por William Rivers Pitt en colaboración con Scott Ritter. Ritter en sus tiempos de marine fue oficial de inteligencia experto en misiles balísticos y formó parte del equipo de inspectores de la ONU en Iraq. En el libro y ante quien quisiera escuchar (El Mundo, BBC, PBS) mantenía que el equipo de inspectores de la ONU había comprobado que Iraq había desmantelado su programa de armas de destrucción masiva, que Iraq no podía proveerse o fabricar tales armas sin que fuera percibido por los equipos de inspectores y por los servicios de inteligencia occidentales. En el libro, además, encontré una advertencia de que una vez desapareciera el régimen lo haría con él la ligazón artificial que mantenía unidas a las comunidades que formaban ese artificio que es Iraq. Sólo en el tristemente desaparecido David Hackworth encontré a alguien que tras el desengaño menciona ara Ritter por la que le cayó a Ritter: Like it or not, Maj. Scott Ritter had it right all along.

Y algo debió sospechar el resto cuando aquel famoso informe sobre Iraq del gobierno de Blair resultó ser un copia y pega de un artículo de un investigador académico y de publicaciones de la editorial Jane’s.

Ahora, conociendo lo que pasaba en aquellos días en el régimen de Saddam por dentro y confirmando, no sé si sentirme orgulloso o asustado por la idea de que aquel friki que fui y sigo siendo tenía gracias a sus lecturas y navegaciones por Internet mejores datos que dos jefes de gobierno. Sería interesante recordar, porque no deberíamos olvidarlos, los sueños de grandeza de uno de ellos. Según Casimiro García Abadillo en 11-M La Venganza el apoyo a Bush fue “una vía para recuperar parcialmente el papel que tuvo nuestro país cuando aún era potencia colonial y borrar de un plumazo las frustraciones del 98″ [pág. 155], rompiendo “con una trayectoria de cien años en política exterior. Desde la pérdida de las colonia, España se había mantenido al margen de los conflictos internacionales” [pág. 162].

La rebelión y nosotros que la quisimos tanto

Cuando Fernando Berlín lanzó aquella llamada de atención a la izquierda en Internet titulada “Redes de agitación masiva” me vino a la mente Rebelion.org como exponente de la izquierda en Internet. La idea de un portal, una voz única sin capacidad de interactuación con su lectores, era tan propia de la Web 1.0. ¿Era el atraso tecnológico reflejo de algo más?

El pasado fin de semana tuvieron lugar elecciones presidenciales en Bielorrusia. El país se ha convertido en uno de los últimos agujeros negros de autoritarismo en Europa. (Véase Amnistía Internacional y Human Rights Watch). Las elecciones del domingo distaron de ser limpias. La OSCE, que destacó una misión de observadores , enumera una larga serie de anomalías en su informe. La oposición, acosada y perseguida por el régimen de Alyaksandar Lukashenka durante todo este tiempo, ha salido a la calle, en lo que es una repetición del guión de la Revolución Naranja ucraniana.

¿Qué podríamos encontrar en las páginas de Rebelion.org estos días? Un sesudo artículo de Odalys Buscarón (de la agencia Prensa Latina) señalando el interés de EE.UU. en un cambio de gobierno en Bielorrusia para cerrar “el cerco de la OTAN contra Rusia” . O ese otro de Roy Medvedev (hablando del “milagro económico” bielorruso. Patético. Usan la misma retórica con la que algunos “liberales” defienden el balance histórico del franquismo o el régimen de Pinochet. Es irónico, o no en absoluto, que los elementos subversivos sean “social-demócratas”.

¿A quién representan estos niños de papá que se etiquetan de “izquierda”? ¿Por qué toda esta fauna enemiga del jabón y de las letras jalea como grouppies a dictadores de países lejanos? Ya lo decíamos hacía tiempo. No se trata de una cuestión tecnológica, es cultural. Rebelion.org es un cadáver andante.