Cuatro años más

Tenía la intencion de abandonar mi autoimpuesto alejamiento de la blogsfera con motivo de las elecciones generales del 9 de marzo. Pensaba incluso comentar mis intenciones de voto pero los acostumbrados fallos de Correos y el asesinato de Isaías Carrasco me hicieron abandonar la idea. Otra vez más no voté.

Fue hace cuatro años, un 29 de febrero de 2004, cuando empecé con esto de los blogs y si en un principio empecé contando batallitas personales terminé hablando de política. Fue una cuestión de acción y reacción. Estos días la Caverna ruge con el nombramiento de Carmén Chacón. Así que es hora de volver a la faena.

Los profetas del pollocalipsis se pasaron la anterior legislatura clamando primero ante el retorno del partido del “despilfarro, el paro y la corrupción” , luego ante la alianza entre el PSOE y ETA que ejecutó en el 11-M un golpe de estado y por último anunciaron que España se rompía. En Navarra el PSOE no gobierna, según ETA las negociaciones con el gobierno del PSOE se encontraron con el “muro de la Constitución” y si el Estado transfiere competencias es porque aparte de los nacionalistas aquí los barones regionales piden por allá café para todos.

La España que es resulta ser un país más normal de lo que ciertos medios cuentan. No me gustaría tener que perder el tiempo en desmontar falacias pero la política puede que vuelva a asomarse por este blog.

[Nota: Gracias a David este blog tiene nuevo servidor y su motor es ahora WordPress 2.5. Poco a poco todo volverá a la normalidad.]

Un día juancarlista lo tiene cualquiera

Oía tanto la palabra “fascista” en boca de los estudiantes de ultraizquierda de mi universidad que terminé comprando “El fascismo” de Stanley G. Payne, del que Alianza Editorial ha sacado hace no mucha una nueva edición. Eran los tiempos de las manifestaciones contra la Ley Orgánica de Universidades y la invasión de Iraq . Según ellos fascistas eran todos los que no pertenecíamos a alguno de sus grupúsculos totalitarios de inspiración marxista. Terminé harto del uso del término como insulto. Posiblemente la mayoría de los que lo empleaban hubieran sido capaces de definir el fascismo si alguien se lo hubieran pedido.

Hugo Chávez ha llamado fascista a José María Aznar en la XVIIª Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago de Chile. Y mientras el presidente del gobierno español tenía el uso de la palabra, que estaba empleando para defender a Aznar, Chávez lo ha interrumpido. Esa es otra cosa que no aguanto. A esto el rey ha intervenido mandando a callar a Chávez. ¿Y qué quieren que les diga? Si la cosa ha quedado en eso, me parece estupendo. De momento el resultado es más que curioso:

Aznar llama por teléfono al Rey y Zapatero para agradecerles su apoyo.

Barcepundit dice que “Zapatero ha estado bien, por una vez” y “muy mal el PP, por lo menos la reacción de Gabriel Elorriaga que acabo de ver por televisión“.

Las costuras de la Transición

Crecí oyendo repetidamente las maravillas de la Transición política española. Recuerdo a todos aquellos jefes de estado y gobierno de América Latina y Europa del Este tras la caída del Muro de Berlín alabando la Transición en las entrevistas que coincidían a los medios en sus visitas oficiales a España. Y recuerdo como pensaba de aquellos que criticaban al PSOE y PCE desde posiciones más a la izquierda que eran unos viejos cascarriabas.

Parece como si una generación de española hubiera desistido de leer la letra pequeña del contrato. Y sólo otra generación, que no vivió la Transición ni el 23F siendo mayor de edad, con nuevos medios se dispone a romper tabúes. Esa generación descubre de pronto las peculiaridades del código penal español respecto a lo que se puede decir sobre la familia real. O descubre que hay muchos españoles, parientes próximos de personas vivas, enterrados en fosas comunes o en cualquier cuneta.

Contaba Javier Ortiz hace poco que un amigo le había mostrado su sorpresa al descubrir una bandera republicana colgada en la pared de la habitación de su hijo. Yo que soy de una generación que mira con desconfianzan a los hijos de la ESO empiezo a creer que nos queda por delante tiempos interesantes. Ojalá.

Una gran nación

Más allá del lapsus, según algunos freudiano, de Mariano Rajoy al decir eso de “ETA es una gran nación” la cuestión es que lo que quiso realmente decir y afirmó es “España es una gran nación”. Una frase interesante.

Hace poco la editorial Libros Libres, (la misma que ha publicado a Luis del Pino) sacó un libro de entrevistas con Mayor Oreja titulado “Esta gran nación”. Parece que veremos la expresión en boca de políticos populares por un tiempo.

¿Sabe alguien lo que significa? Lo dudo. ¿Pero se atreve alguien a no mostrarse de acuerdo? Es como aquella pregunta que los medios de comunicación estadounidenses popularizaron en vísperas de la Operación “Tormenta del Desierto”: “¿Apoya usted nuestras tropas?”. En un país como EE.UU. ¿quién se iba a atrever a decir que no? Y así los medios mostraban sondeos de opinión donde todo el mundo apoyaba a las tropas, y por ende se deducía un apoyo monolítico a la guerra.

¿Qué significa que España es “una gran nación”? Nación se puede entender como país o como comunidad cultural. En ambos casos la sola idea de que haya una nación grande implica que haya otras pequeñas. Entonces afirmamos que España es grande como nación, ¿respecto de quién o quiénes?

Como país, ¿qué medimos? ¿La extensión geográfica y la fortaleza demográfica? ¿La antigüedad como unidad política? ¿La fortaleza de nuestras instituciones democráticas? Como comunidad cultural, ¿qué consideramos? ¿Las excelencias de nuestra cocina? ¿La universalidad de nuestros artistas?

Todas estas preguntas podrían tener una respuesta sencilla. Al fin y al cabo el libro de Mayor Oreja gira en torno al País Vasco y el problema de ETA. La frase de Mariano Rajoy fue pronunciada tras un reunión con el presidente de gobierno para tratar el anuncio oficial de que ETA volvería a matar. La nación española en ambos casos se imagina frente a la nación vasca.

Las exaltaciones patrióticas del Partido Popular sólo reflejan a un nacionalismo español acomplejado que siguiera los consejos de esos libros de autoayuda que recomiendan llamarse guapo a uno mismo frente al espejo. Si hay estados fallidos, España es una nación fallida porque no ha sabido construir un imaginario colectivo. ¿Dónde están nuestros mitos fundacionales? La derecha se empeña en la Reconquista y en la colonización de América. ¿Cómo haremos entonces que se sientan españoles a los ciudadanos nacidos en los Andes y el Magreb?

Vivimos el legado de aquellos cuarenta años en los que, como dice Reverte, se le puso camisa azul al Cid. Pero no es sólo culpa de la derecha con todo lo ridículo que resulte mezclar a Don Pelayo y Al Qaeda, tararear un himno sin letra o convertir al desempeño del Real Madrid en termómetro de la fuerza de la anitespaña. La izquierda renunció hace tiempo a la idea de España. El patriotismo no es más que el amor propio de un país. Y tan malo es ir de fantasmas por la vida como ir dispuestos a poner la otra mejilla. Sin nación se hace difícil hablar y entender defensa nacional. Quizá sea eso lo que haya que explicar antes de hablar de barcos, misiles y el mundo que viene.

Letra para el himno, ¡no por favor!

El 20 de abril de 1792 la Francia revolucionaria entró en guerra con Austria. Fue el inicio de una serie de guerras entre las potencias absolutistas europeas y Francia. Días después, un oficial de ingenerios llamado Claude-Joseph Rouget de Lisle compuso una canción que tituló “Chant de Guerre pour l’Armée du Rhin” inspirándose en los versos de un cartel que llamaba a los ciudadanos a las armas. La canción pronto se popularizó. Y cuando unos batallones marselleses entraron en París empezó a conocerse como “La Marsellesa”.

En 1943 Joseph Kessel y Marice Druon adaptaron una canción rusa cantada por Anna Marly. A través de las emisiones de la BBC para la Francia ocupada se hizo muy popular entre el maquis, siendo conocida como “Le Chant des partisans”. Se hizo tan popular que cuando acabó la guerra alguno la propuso como himno nacional de Francia. Hubiera sido muy curioso de ver a un país de la Unión Europea con un himno en el que se dice “‘¡Eh! Saboteador, cuidado con tu fardo de dinamita”.

Las naciones se construyen sobre mitos y toda tradición tiene fecha de nacimiento. Pero el francés es un buen ejemplo de cómo de forma espontánea dos canciones supieron conquistar la imaginación de todo un pueblo al captar como ninguna otra cosa pudo los sentimientos y la experiencia colectiva. No hay que ser francés para captarlo. A mí realmente me gustan

Aquí, en cambio, quieren que sea una comisión creada desde el Congreso la que le ponga a un himno que nació como marcha militar y que los horteras tararean en voz alta mientras suena.

Posibilidades y límites de la cíberpolítica

Debo ser de las pocas personas en España que no acudió a Google cuando se anunció la candidatura de Miguel Sebastián a la alcaldía de Madrid. Recordaba su perfil de economista y cómo su nombre había sonado como ministro de Economía. Como tecnofriki reconozco en la página web de Miguel Sebastián un montón de guiños a la comunidad blogger y un montón de herramientas y posibilidades de participación ciudadana. Todo muy en la línea de lo visto, discutido y comentado en las jornadas Ciudad Digital. Me gusta. Tiene muy buena pinta. Pero no votaré a Miguel Sebastián… ¡Porque no estoy empadronado en Madrid!.

Yo y cientos de miles de navegantes de Internet hemos visto el vídeo de apoyo a Barack Obama que versiona el famoso anuncio de Apple de 1984 y convierte a Hillary Clinton en una alinante Gran Hermana. Pero la cuestión es ¿cuántos de nosotros vamos a votar en las presidenciales de 2008?

La gran cuestión es si una brillante campaña en Internet tiene impacto en el mundo real. No tengo a mano estadísticas del porcentaje de hogares españoles que disponen de conexión con banda ancha.Ni el porcentaje de españoles que navegan habitualmente por Internet. Así que no puedo ni me atrevo a elucubrar sobre el impacto real que tendrán todo este tipo de campañas. Pero creo que en las próximas elecciones locales la Internet política español alcanzará su madurez. Serán unas elecciones interesantes.

Visiones de un outsider.

Antes de comer Netoratón, alias César Calderón, dio una charla sobre cíberactivismo. Donaire y Chesi ya han explicado el contenido. César ha prometido colgar la presentación en la red. Así que no me extenderé.

El ciberactivismo es la superación de un viejo problema: Ya Michels en el siglo XIX lo apunté en su “ley de hierro” de la oligarquía. Los partidos funcionan como pesadas maquinarias burocráticas donde el poder se acumula en la cumbre. Ahí entró César. Internet y otras tecnologías permite en conección a masas atomizadas hacer circular información y movilizarse políticamente. Los ciudadanos se convierten no ya en receptores pasivos de información, sino en generadores de contenido (noticias, fotos, vídeo) y opinión. Por la exposición de César desfiló la campaña del Partido Laborista que ironizaba sobre el candidato tory David Cameron, las campañas de Barak Obama y Segolène Royal, la web Labourspace, los SMS del 13-M, la campaña “En mi nombre sí” lanzada por Alfonso Gil desde su blog y la web de la candidatura de Guillermo Fernández Vera a la presidencia de la Junta de Extremadura. En esta última encontramos el uso de Bloglines, Flickr y YouTube, entre otros.

Apuntaré la energía derrochada por Netoratón moviéndose de un lado a otro delante del público, asumiendo totalmente su papel de evangelizador tecnológico. He tenido que poner la cámara digital con la sensibilidad al máximo para poder sacar un puñado de fotos que aún así quedaron movidas.

Luego, tras la energía de Céar, Pablo Pombo resultó apagado. Sufrió la falta de micrófono. Su ponencia quedó bastante deslucida por leerla y no mirar al público cara a cara. Creo que su lugar adecuado era el papel o la pantalla.

Tras una siestecilla reparadora que me hice perderme parte del taller de blogs y recursos para blog, continuamos por la tarde. Empezó Santi Vicente de Extremadura Positiva, que explicó cómo qué funciona y de qué va Méneame. Pau Llop presentó el medio de periodisma ciudadano Bottup.

La sopresa positiva de la tarde fue para mí el senador por Granada Luis Salvador, que desde 2005 mantiene su Oficina Virtual de Atención al Ciudadano. Hablaba esta vez como miembro del aparato del partido.. Y se explayó con entusiasmo sobre las ambiciosas ideas y proyectos que el partido tiene. Veremos hasta donde podrán llegar.