La conexión iraní

Mi lectura de Yihadismo wahabita, la recopilación de textos hecha por Manuel Galiana Ros, confirmó mi sospecha de que cuando uno percibe un esfuerzo colectivo de impulsar ciertas narrativas interesadas sobre Oriente Medio puede concluir que detrás de todo ello hay alguien con una agenda e intereses que defender.

Galiana Ros cuenta en la introducción del libro que conoció la existencia del texto francés Les Égares de Jean-Michel Vernochet en un viaje a Irán para presentar la edición en farsi de su libro Los lobbies sionistas en España. Allí, tras un recorrido de dos días al sudoeste del país (entiendo que cerca de la frontera con Iraq y escenario de la guerra), tuvo la idea de escribir otro libro titulado La guerra sionista contra Jomeini. En una conferencia impartida en enero de 2014 en el Centro Cultural Sirio de Madrid, que depende de la embajada siria, habla de ese viaje y de su reciente vuelta de Irán.

Manuel Galiana Ros en el Centro Cultural Sirio de Madrid con la edición en farsi de su libro “Los lobbies sionistas en España”.

El libro que Manuel Galiana Ros decidió  escribir durante el viaje a Irán en 2014 salió publicado ese mismo año por Mandala Ediciones con el subtítulo “El apoyo del mundialismo capitalista y marxista a Saddam Hussein para derrotar a la Revolución Islámica en Irán”. Podemos ver el vídeo del acto de presentación en la sede madrileña de Falange Española. Que entre que decidiera escribirlo y saliera publicado transcurriera tan poco tiempo se explica porque es un librito de 82 páginas.

Manuel Galiana Ros en la Iran’s Book New Agency (IBNA), cuya web le presenta como “Anti-Zionist Writer”. Enero de 2014.

En aquella conferencia, impartida en enero de 2014 en una institución vinculada a la embajada siria en Madrid, menciona que había realizado ya cuatro viajes a Irán. Y que el primero de ellos fue en 2011, para asistir a una conferencia internacional sobre terrorismo donde acudieron invitados de 20 países. La conclusión de la conferencia, cuenta Galiana Ros, es que hoy en día no pueden tener lugar ataques terroristas sin el consentimiento de los servicios secretos. Pero esos servicios secretos ya no trabajan al servicio de los intereses nacionales, sino del sionismo internacional. En la página web de Mandala Ediciones se explica que su libro La derrota de la Globalización trata de la presente crisis económica en la que “[s]ólo las grandes multinacionales, controladas por la gran banca sionista, están sacando provecho de esta indeseable situación”. Es el discurso antisemita de toda la vida, la gran conspiración mundial judía.

Manuel Galiana Ros durante la presentación de la edición en farsi de La guerra de Irán-Irak, guerra sionista contra Jomeini.

La guerra sionista contra Jomeini tuvo una edición en farsi, retitulada La guerra de Irán-Irak, guerra sionista contra Jomeini. Galiana Ros viajó de nuevo a Irán en 2015 para su presentación, evento recogido por el canal de televisión público iraní en español HispanTV (enlace) y por el servicio en español de la Islamic Republic of Iran Broadcasting (enlace).

Según esta biografía, Manuel Galiana Ros militó en el Frente Nacional de Blas Piñar y fue cofundador de Democracia Nacional. Además, aparece como un “gran conocedor de la masonería, el sionismo y el Club Bilderberg y de la influencia que han tenido y tienen en el mundo”. En la página web de Democracia Nacional encontramos constancia de su participación en las Elecciones Europeas de 2014 como candidato de ese partido.

Podemos encontrar en Youtube varias entrevistas y conferencias suyas. Así que tenemos a un autor español, conspiranoico, antisemita y de ultraderecha, cuya figura y obra es promocionada por la República Islámica de Irán porque su discurso encaja en los esfuerzos propagandísticos contra Israel y porque puede ser presentado de cara al interior como un apoyo externo que proporciona legitimidad internacional.

En Ediciones Mandala, editora de La guerra sionista contra Jomeini, encontramos también El aliado persa. Desmontando los mitos sobre Irán de Niko Roa, director y guionista de documentales. Es además “articulista en revistas de pensamiento identitario”, según cuentan en el anuncio de la proyección de un documental suyo en Madrid en 2013. Aquí podemos ver a Manuel Galiana Ros entrevistando a Niko Roa. Menciona que viajaron juntos en 2012 a Irán para acudir a una conferencia internacional sobre “hollywoodismo” y la influencia de los judíos y sionistas en el mundo del cine.

Ediciones Mandala también ha publicado una biografía del ayatolá Seyed Ali Jamenei, líder supremo del país: De seminarista a Líder supremo. Su traducción al español es obra del consejero cultural de la embajada iraní, Alireza Esmaeili, tal como informa HispanTV. Así que no sólo dos autores de la editorial han sido invitados a Irán, sino que tenemos a un consejero de la embajada iraní publicando un libro en esa editorial.

El libro Yihadismo wahabita de Galiana Ros fue publicado por la editorial Ediciones Esparta, uno de cuyos temas principales es Falange y el fascismo español. Allí encontramos el libro Siria: Entrevistas para comprender un conflicto cuyo autor es Carlos Paz, presidente del Frente Europeo de Solidaridad con Siria. Entiéndase, la Siria de Bashar Al Assad. El autor del libro, Carlos Paz, cuenta en esta entrevista que varios miembros de la organización han viajado en diversas ocasiones a Siria. Ciertamente, la conexión español-siria, en la que participan comunistas y fascistas daría para otra entrada de blog [véase “La conexión siria”]. Pero aquí me interesa la lista de entrevistados en el libro.

El libro fue presentando en la sede de La Falange y reseñado por la publicación rusa Katehon, vinculada al movimiento euroasianista de Alexander Dugin. Personajes como Jorge Vestrynge y Fernando Sánchez Dragó no necesitan presentación. Otro día habrá que hablar de su opinión sobre la Rusia de Putin. El repaso a la lista de entrevistados es sumamente interesante. Gustavo Morales fue una figura destacada del falangismo español. En 1988 y 1990 publicó sendos libros sobre Irán. Presentó el programa “Orientando” en HispanTV, cadena donde es entrevistado con frecuencia. Bruno Navarro Rousseau-Dumarcet ha sido colaborador del Grupo Intereconomía como analista de seguridad y defensa. Perteneció a Alianza de la Unidad Nacional. Detalle curioso: con otros miembros de la organización, incluyendo a Ricardo Sáenz de Ynestrillas, izó una bandera española en Gibraltar en 1998. Juan Antonio Aguilar, destacado ultraderechista que fundó Bases Autónomas, es director de El Espía Digital, un medio online con una peculiar línea pro Kremlin y una lista de colaboradores de ultraderecha. Además, ha sido contertulio en el programa Fort Apache de HispanTV.

Como hemos visto, empecé tirando del hilo de un personaje de la ultraderecha española vinculado con Irán, cuyo libro encontré de casualidad, para encontrar un panorama de personajes de la ultraderecha española con una posición de simpatía o vínculos con Irán, extensibles a Siria y Rusia. Sería divertido hacer un trabajo igual con la ultraizquierda española, donde encontramos si no simpatía al menos “comprensión” con la Rusia de Putin porque realiza “un papel contra hegemónico” frente a Estados Unidos, junto con simpatías hacia la Siria de Bashar Al Assad como baluarte “anti sionista”.

Al final, como ya he repetido muchas veces aquí, la gran divisoria actual no es izquierda o derecha, sino el posicionamiento en el contexto de la Nueva Guerra Fría. El otro día en Twitter, será interesante hacer una comparación de los programas electorales en materia económica y de política exterior de Podemos y el Front National francés.

“Yihadismo wahabista” de Manuel Galiana Ros

El año pasado me llamó la atención la proliferación de artículos que culpaban a Arabia Saudita de los atentados en Francia y Bélgica como responsable última del yihadismo global. Evidentemente Arabia Saudita no es un país muy recomendable para vivir y emular. Y ciertamente las autoridades saudíes dedican recursos a hacer proselitismo de su visión conservadora del Islam. Véase el canal en español Córdoba Internacional TV. Pero las raíces intelectuales del yihadismo son externas a Arabia Saudita. Al igual que el origen de las figuras más relevantes de la yihad global, excepción hecha de Bin Laden, que precisamente terminó enemistado con las autoridades saudíes.

Ese goteo fino de artículos me llamó la atención en su momento y lo que me resultó evidente es que tenía que tratarse de una narrativa diseñada ex profeso para crear rechazo en Occidente hacia Arabia Saudita, pasís cuyos intereses geopolíticos en Oriente Medio chocan con Irán (anoten este dato). Así que cuando me encontré un ejemplar de Yihadismo wahabita y sus raíces sionistas y talmúdicas de Manuel Galiana Ros en la Casa del Libro en Bilbao me llevé el libro a casa. Se trata de un panfleto conspiranocio y antisemita de una editorial de ultraderecha. Me extrañó encontrar un libro así en una librería convencional. Pero desde luego su lectura ha resultado muy interesante por la perspectiva que proporciona sobre la Nueva Guerra Fría y los vínculos del autor.

Para empezar, la portada del libro es engañosa. Manuel Galiana Ros aparece como autor, pero suyos son sólo la introduccion y el epílogo, que ocupan menos del 10% del libro. El libro se compone en realidad de un texto de un autor francés sobre el wahabismo junto a  una recopilación de artículos de temas y autores diversos copiados y pegados de Internet. La labor de edición es pobre o inexistente, con erratas y un abuso cansino de cursivas, entrecomillados y notas a pie de página tan típico de esta clase de libros. Voy a extenderme en destripar aquí el contenido del libro. Así que puedes saltar de aquí al final, donde hablo de las ideas que transmite Galiana Ros y lo que he encontrado detrás del libro.

El grueso de Yihadismo wahabita lo ocupa la traducción de Les Égarés (“Los extraviados”), obra del francés Jean-Michel Vernochet, que sí aparece mencionado en la portada. La tesis de Vernochet es que el wahabismo, la corriente del Islam dominante en Arabia Saudita, es una herejía que, con su rigidez y dogmatismo, está alejada de la verdadera naturaleza del Islam y es causante del Choque de Civilizaciones con Occidente.

El wahabismo, recordemos, debe su nombre a Muhammad ibn Abd-al-Wahhab (1702-1792), un clérigo rigorista que pretendía purificar el Islam y que firmó un pacto con la familia Al Saud. A cambio de legitimidad religiosa a sus aspiraciones de poder, los Al Saud le convirtieron en la autoridad religiosa en sus territorios. Y así sigue a día de hoy, el wahabismo es la corriente islámica oficial en Arabia Saudita. Una de sus características, por ejemplo, es el rechazo a la veneración de santos y la visita de sus tumbas. Prácticas del Islam popular que uno puede encontrar en África Occidental y Turquía. Según Vernochet, se trata de un rasgo del wahabismo tomado del judaísmo ultraortodoxo y su fijación por el cumplimiento a rajatabla de la ley. Como es, también según Vernochet, la aplicación de la pena de muerte por lapidación. Además, la demolición de tumbas de santos por los yihadistas es una prueba de la influencia wahabita en todo el mundo. Resulta que la pena de muerte mediante lapidación fue introducida en Irán después de la revolución islámica. Y ahí sí que está claro que no hay influencia wahabita alguna. Así que sería interesante revisar las afirmaciones del autor sobre la influencia del wahabismo en el yihadismo.

La cosa se pone interesante cuando Jean-Michel Vernochet nos cuenta que Al Wahhab recibió dinero de un agente británico para estudiar en distintas capitales árabes y así convertirse en un clérigo eminente. El objetivo de los británicos era entonces asegurarse el control de la península arábiga como lugar estratégico en la ruta a la India. Ese periplo más allá de los dominios de los Al Saud no aparece en su biografía de la Wikipedia. Curiosamente, encontramos referencia a la existencia de un panfleto titulado Memoirs of Mr. Hempher, The British Spy to the Middle East. Resulta ser un texto apócrifo de 1868 de carácter conspirativo y origen otomano que es la fuente que cita Vernochet pero omitiendo su naturaleza.

Además, nos cuenta que según algunos, “aquí surge una dificultad recurrente, la de la fiabilidad y la identificación de las fuentes” (pág. 25), tanto los Al Saud como Al Wahhab eran descendientes de criptojudíos pertenecientes a la corriente sabatea. El wahabismo sería entonces una creación de una secta mesiánica criptojudía infiltrada en el Islam. Sabateos y wahabíes compartirían entonces buscar “la inversión de la ley y la negación de todo código moral” (pág. 55).

Luego tenemos un repaso histórico de las peripecias de la casa Al Saud hasta que que en 1932 se proclamó el tercer reino saudía, habiendo arrebatado por el camino la Meca y Medina a la dinastía hachemí. Desde entonces, Arabia Saudita ha mantenido una estrecha alianza con Estados Unidos y Reino Unido. ¿Cómo la explica Jean-Michel Vernochet? Según nos cuenta, el asunto no tiene nada que ver con intereses geopolíticos. Resulta que el dogmatismo wahabí se “acomoda perfectamente” a los “preceptos ultra liberales de la Escuela de Chicago y a los libertarios de la escuela freudiana-marxista conocida como de Frankfurt” (pág. 35). Llevo tiempo leyendo a la derecha echándole la culpa de todos los males de Occidente al “marxismo cultural” y la Escuela de Frankfurt. (Quizás tenga que hablar de ello algún día). Pero la pirueta dialéctica de Vernochet me ha parecido mortal de necesidad.

Por último, Vernochet expone cómo el wahabismo es la corriente dominante de Qatar, emirato que muestra una fachada de modernidad al mundo, pensemos en el canal de noticias Al Yazira, pero que mantiene una política de apoyo a grupos yihadistas radicales como parte de una agenda exterior diferente a Arabia Saudita. Esas sutilezas no están presentes en el libro a la hora de tratar un tema bastante interesante. Porque siempre se habla de Arabia Saudita como fuente de todo mal en Oriente Medio y nunca se menciona a Qatar, ese simpático patrocinador del Fútbol Club Barcelona y la franquicia de Al Qaeda en Siria. Vernochet en cambio liquida el asunto aludiendo al “complot americano-israelí-wahabita” (pág. 85).

Jean-Michel Vernochet. Foto: Red Voltaire.

En la segunda parte del libro encontramos una serie de textos tomados de Internet. El primero de ellos, por ejemplo, menciona como fuente “wordpress.com”. Esto es, Manuel Galiana Ros tomó un texto de blog con motor WordPress y no se molestó en citar el autor y fuente. Una búsqueda no muy larga me remite al original, “Atatürk’s Jewish Family Background”, donde además encuentro las imágenes que acompañan al capítulo del libro. Se trata de un blog con una única entrada (!), el texto traducido por Galiana Ros. A continuación encontramos la traducción de “When Ataturk Recited Shema Yisrael”. Sobre el criptojudaísmo del fundador de la Turquía moderna volveremos más tarde.

El tercer texto traducido por Galiana Ros es “Made in Saudi Arabia: Salafist Radicalism in Africa” de Wayne Madsen, que no encontré que aportara nada relevante. Menciona una cadena de atentados en Egipto que atribuye a la mano de Arabia Saudita e Israel, “una alianza insidiosa con la que los investigadores legítimos del 11 de septiembre están bien familiarizados” (pág. 118). Los siguientes capítulos son “Los cristianos de Irak; entre lo malo y lo peor; los chiitas y los sunitas” de Raad Salam Naaman, texto del que no encontré rastro en Internet, y “The Haunting of Iraq and Palestine” de Renee Parsons. Puedo estar más o menos de acuerdo con sus autores, pero no encontré nada escandaloso o realmente disparatado en ellos.

La cosa se pone “interesante” en los dos siguientes capítulos, que Manuel Galiana Ros copió y pegó de El Espía Digital, incluyendo las imágenes y fotos. De hecho, la contraportada del libro es una ilustración tomada de uno de estos dos artículos. Ambos aparecieron, por cierto, en el boletín nº126 de 11 de agosto de 2014 de esa publicación. El primero es “Oriente Medio… ¿el caos?” de Jad el Khannoussi. Presenta la idea de que las políticas de Estados Unidos para Oriente Medio nunca han sido erráticas, sino que han mantenido durante décadas una misma línea de actuación inspirada en una línea estratégica trazada por diferentes personajes israelíes y aprobada en una sesión secreta del Senado estadounidense en diciembre de 1982: la demolición de los estados árabes en entidades más pequeñas (pág. 134). Por tanto, lo que desde fuera puede interpretarse como políticas contradictorias o diferentes de un gobierno estadounidense a otro forman parte de una misma estrategia de “caos controlado” (pág. 135) que Estados Unidos aplica en otras regiones vía terceros. Según menciona Jad el Khannoussi, la intervención francesa en el Sahel para frenar la conquista yihadista de Mali fue una acción desestabilizadora, como lo fue el apoyo de Polonia a Ucrania.

Ilustración de El Espía Digital reproducida en la contraportada del libro.

El segundo artículo copiado y pegado de El Espía Digital es “La alianza forjada en sangre entre Arabia Saudita e Israel” de David Hearst. Se trata de un artículo escrito al calor del conflicto de Gaza del verano de 2014. Según Hearst, la intervención israelí en Gaza fue una “orden real” saudí. La lógica de que Israel cumplió órdenes saudíes no queda explicada. Curiosamente toma unas declaraciones de israelíes y saudíes para darles la vuelta. Por un lado, personalidades israelíes manifestaron su aprobación a la idea de, que en caso de que se desmilitarizara la Franja de Gaza, tanto Arabia Saudita como Emiratos Árabes Unidos aportarían dinero para la reconstrucción (en una nueva era de coexistencia en paz, se entiende). En cambio Hearst lo considera algo siniestro, prueba de la complicidad de las petromonarquías con Israel. Igual que con las declaraciones de un príncipe saudí, que afirmó que una vez llegara la paz no tendría inconveniente de invitar a su casa familiar tanto a palestinos e israelíes.  Hearst considera esto una traición a la causa palestina. Da la sensación de que no conoce el espíritu de la Iniciativa de Paz Árabe.

Seguimos con “Las razones de la justa causa palestina”, texto atribuido a Ricardo Martínez. En realidad, se trata de una entrevista hecha por él a Simán Kury y Edgar Saade, integrantes de la Asociación Salvadoreña Palestina. La entrevista fue publicada por Russia Today. Aquí Manuel Galiana Ros copió y pegó el texto, eliminando el enunciado de las preguntas a excepción de la primera. La explicación del conflicto árabe-israelí es aquí panfletaria y ahistórica. Por ejemplo decir, que los británicos armaron a judíos y desarmaron a los árabes antes de la partición (recordemos la matanza de Hebrón de 1929). Que la llegada de judíos se produjo después de la proclamación del Estado de Israel y proveniente de Europa (olvidando persecuciones y progromos en todo el Oriente Medio) antes y después de 1948. Que la convivencia era pacífica antes de la proclamación del Estado de Israel, negar el carácter terrorista de HAMAS (que ataca con armas no guiadas núcleos de población civil), que el Estado de Israel ha sido reconocido ya por el lado palestino (HAMAS no lo ha hecho), etc.

“Who finances ISIS?” es un caso curioso. Se trata de un texto firmado por Andreas Becker para la cadena alemana Deutsche Welle que reprodujo Russia Today eliminando la firma de Becker y cambiando la foto que lo acompaña por una de Ali Al-Saadi para AFP. Nuevamente Manuel Galiana Ros se equivocó al copiar y pegar de Internet. Atribuye la autoría del texto al fotógrafo Ali Al-Saadi, cuyo trabajo reproduce en la página 144 para ilustrar el artículo sobre la “justa causa palestina”.

El siguiente copia-pega de Manuel Galiana Ros es nuevamente un artículo del canal Russia Today: “El Estado Islámico ya está en tierras asiáticas: desarticulan una red en Malasia”. Aparece sin firmar y supongo que como en el caso anterior debe tratarse de una traducción al español de un tercer medio. Sin embarga Galiana Ros vuelve a confundirse y lo atribuye sin nombre a AFP, que es la agencia que firma la foto que encabeza el artículo y que aprovechó para la portada del libro.

Imagen de AFP que Manuel Galiana Ros tomó de Russia Today para la portada de su libro.

Seguimos con artículos en la página web de Russia Today: “EIIL: ¿El monstruo de siempre con diferente máscara?” de Nagham Salman, colaboradora de la cadena. Es curioso que use las siglas EIIL (Estado Islámico de Iraq y el Levante) porque enumera grupos yihadistas y cita ISIS, ISIL, Daesh.. como si fueran grupos diferentes. La tesis de esta autora que los grupos yihadistas están controlados por Occidente. Afirma que la guerra civil libia comenzó en 2011 sólo después de que Francia introdujera mercenarios en el país y que luego envió a Mali para tener una excusa para intervenir allí. Luego dice que la gran ofensiva del Estado Islámico en Iraq de junio de 2014 fue lanzada por yihadistas al servicio de Occidente “tras el fracaso cosechado en Siria” (pág. 151). De paso, afirma que el Estado Islámico es una creación del Mossad israelí “según fuentes acreditadas como Red Voltaire e Infowars” (pág. 151). Esta última aseveración es para caerse de la silla de la risa. Encontramos nuevamente la tesis del “caos controlado” por Occidente.

Llegado a este punto, Manuel Galiana Ros parece que no se molestó en buscar nuevas fuentes y el siguiente artículo es un nuevo copia y pega de Russia Today: “Mercenarios yihadistas del Estado Islámico ¿amigos en Siria y enemigos en Iraq?”, también de Nagham Salman. Pero ¡otra vez! se confunde o equivoca con la atribución de la autoría, aunque salga bien claro en la parte de arriba del texto en la página wegb. En el libro sólo aparece la fecha y no hay mención a Nagham Salman como autora. En el mismo tono descuidado que el anterior, habla como si el Estado Islámico fuera un fenómeno surgido en Siria y reprocha la repentina preocupación occidental por su aparición en Iraq. Es justo al revés. Apareció en Iraq y entonces no importó a nadie porque luchaba contra Estados Unidos y sus aliados. El asunto generó tanta apatía y desinterés que hay muchos textos, como este, que tratan de explicar la súbita aparición del Estado Islámico en el panorama internacional Su explicación es conspiranoica: algo así sólo es posible por ser una creación de Occidente. Pero esa necesidad de explicaciones mágicas son sólo producto de la ignorancia.  El Estado Islámico tiene un largo recorrido desde 2003. Claro que la autora parece no haber oído nunca hablar de Al Zarqawi y el grupo Monoteísmo y Yihad.

A continuación encontramos otro artículo de Nagham Salman en Russia Today cuya autora sí identifica correctamente Manuel Galiana Ros, para variar: “¿Quién recluta, quién paga, quién adiestra y quién arma a los yihadistas del EIIL?”. Nuevamente encontramos una explicación mágica de asuntos complejos. Por ejemplo, “Al Qaeda fue una gran obra de ingeniería de los servicios secretos estadounidenses y saudíes” (pág. 156). Nagham Salman nos cuenta que John McCain presidió el 4 de febrero de 2011 una reunión en El Cairo donde se organizó la Primavera Árabe. A continuación yihadistas egipcios y tunecinos fueron enviados a Libia coincidiendo con los bombardeos franceses. La guerra civil siria estalló tras entrar en el país radicales islamistas procedentes de Europa y tras pasar por campamentos de entrenamiento de la CIA, el Mossad y el MI6 en Turquía y Jodrania, en un programa financiado por Arabia Saudita y Qatar.

Nótese que ni libios ni sirios tienen papel alguno en los acontecimientos de sus países, según Nagham Salman. Y tantos países diferentes con agendas diferentes trabjaron aquí al unísono como un reloj. Tampoco se mencionan las protestas populares contra los regímenes por el efecto contagio en la región. Nuevamente repite el chiste de llamar a Infowar y Voltairenet “fuentes acreditadas” cuando menciona que el Abu Bakr Al Bagdadi, líder del Estado Islámico, es un “agente sionista” llamado Elliot Shimon, que primero fue general del Ejército Sirio Libre y luego se pasó al Estado Islámico. Para rematar dice que se le puede ver al lado de John McCain en una foto hecha en Siria donde no hay nadie parecido al líder del Estado Islámico.

John McCain al lado de gente que no se parece a Abu Bakr Al Bagdadi. Foto: Russia Today.

Seguimos en Russia Today con un artículo breve sin firma: “China revela la ‘verdadera’ razon de la campaña de EE.UU. contra el Estado Islámico”. El artículo recoge la versión china de que Estados Unidos “está aprovechando el caos del Estado Islámico para alinear sus intereses en Oriente Medio” (pág. 161) Que es como si los chinos dijeran “Todos los países sólo se preocupan por sus propios intereses, menos nosotros que nos preocupamos por los nuestros”.

Y sin abandonar Russia Today, el siguiente artículo es “Un informático saca a la luz los métodos brutales de Boko Haram en Nigeria”, que es otra pieza breve y sin firma donde simplemente se habla de la detención del responsable de la difusión de comunicados e imagen en Internet de Boko Haram.

Llegamos finalmente a un auténtico “bocato di cardinale”, un artículo de la sin par Nazanín Armanian sacado de su blog en el diario Público: “Guerra contra Siria: El ‘plan B’ de la agenda oculta de Obama”. Nazanín Armanian es un personaje del que algún día tendré que hablar aquí porque no hay nadie en España cuyos desvaríos mentales alcancen un nivel tan psicotrónico y sin embargo se le tome tan en serio. Por ejemplo, sin ir más lejos recientemente pasó por el Parlamento de Canarias. 

Nazanín Armanian tiene un estilo peculiar en el que va soltando frases que se saca del sombrero sin mirar nunca atrás. Lo mismo te dice que Estados Unidos pretende destruir “el ejército sirio por sus vínculos con Rusia” y que luego hará lo mismo con las fuerzas armadas de Ucrania, que las acciones de Estados Unidos en Oriente Medio tienen el objetivo de “empujar el precio del petróleo al alza perjudicando a China” (pág. 166). Que Estados Unidos sea aliado del gobierno de Kiev o que le interese un precio del petróleo contenido no es aquí relevante, porque la realidad nunca es relevante para Nazanín Armanian. Así nos cuenta que Estados Unidos montó “bandas criminales para provocar el terror entre la población” y es también responsable de “crear y armas a los grupos terroristas” en Siria como “viva imagen de los escuadrones de la muerte de Latinoamérica en los ochenta” (pág. 166). Este párrafo es pura proyección. Está hablando del comportamiento de las milicias shabiha del régimen sirio. Pero la referencia a la Latinoamérica de los años 80 es un buen efecto de humo y espejo para desviar la atención del lector.

Habla del Estado Islámico como el “califato americano” porque según ella la ofensiva de 2014 era parte de un plan estadounidense. Menciona el ataque químico realizado por el régimen sirio en agosto de 2013 como un ataque de “falsa bandera”, cuando hay una investigación de técnicos de la ONU por medio. Menciona los planes de Obama de bombardear Siria (el artículo es de octubre de 2014) y de mandar “árabes y pakistaníes” a luchar en Iraq contra el Estados Islámico. Como vemos, la gracia es leer sus artículos años después de escrito y ver cómo habla y habla de cosas que inventó sobre la marcha. Pero supongo que el lector despistado medio encuentra argumentos que refuerzan sus prejuicios de que Estados Unidos es el Mal absoluto y no recuerda esos detalles pintorescos que sólo a ella se le ocurren. (¿Pakistaníes combatiendo al Estado Islámico en Iraq al servicio de Estados Unidos? WTF?).

Otra rasgo característico de Nazanín Armanian es que, como muchas veces no tiene ni idea de lo que habla, cuando se encuentra algo que no entiende inventa una explicación sobre la marcha. Menciona el grupo Jorasán, vinculado al núcleo duro de Al Qaeda y al que Estados Unidos atacó en Siria en septiembre de 2014. Según ella es un invento de Estados Unidos y especula las razones de haber elegido un nombre que coincide con el de una provincia de Irán hasta 2004. El Gran Jorasán es una región histórica que engloba Afganistán y que aparece en un hadiz popular entre los yihadistas:

“Si ves venir los estandartes negros desde Jorasán, únete a ese ejército. Incluso si tienes que arrastrate sobre hielo. No habrá poder que lo pueda detener. Y llegarán finalmente a Jerusalén, donde eregirán sus banderas”

Como la yihad global arrancó en Afganistán, los miembros de Al Qaeda consideraban que ese hadiz tenía un significado profético. No es un plan secreto de la CIA de crear un grupo yihadista que opere en Irán y Asia Central.

Otro ejemplo. Menciona el término Af-Pak, que se popularizó en Estados Unidos para dar a entender que no se podía tratar la guerra en Afganistán como un fenómeno aislado sin tratar también la complicada relación de Washington con Pakistán y el ambivalente papel de “estado profundo” pakistaní frente a los talibán y el yihadismo. Se escribieron cataratas de artículos sobre el tema. Pero, según le escuché decir en una conferencia en 2010, el término Af-Pak reflejaba los planes de Estados Unidos de unir los dos países en uno solo para frenar a China en Asia Central. ¡Ole! Y aquí, dice que la aparición del Estado Islámico es parte de un plan de Estados Unidos de unir Siria e Iraq en el aérea Ir-Sir “para que rime con Af-Pak” (pág. 168). ¿Qué significa esa frase absurda? Y así, toda la vida. Genia y figura.

Lo bueno de estos artículos conspiranoicos es que cuando pasa el tiempo, la perspectiva permite echarse unas risas. El siguiente capítulo es “El Plan Erdogan, tapadera de la OTAN” de Manlio Dinucci. El artículo, tomado de la Red Voltaire, explica los planes urdidos conjuntamente por los gobiernos de Estados Unidos y Turquía para intervenir en Siria bajo el paraguas de la OTAN. El artículo es de 2014. Y claro, pasa como en el artículo de Nazanín Armanian, que afirmaba en 2014 que Obama estaba loco por encontrar una excusa para entrar en la guerra civil siria y atacar al régimen de Damasco. El artículo de Dinucci suena muy serio a ojos del profano porque explica la existencia del Allied Land Command con base en Izmir y su encaje en el organigrama de la OTAN, donde se coordinaría la invasión de Siria. El tiempo ha puesto el asunto en su sitio.

Volvemos a otro artículo corto y anónimo de Russia Today en “Turquía pide a EE.UU. que ataque a Assad a cambio de su apoyo contra el Estado Islámico”, que Manuel Galiana Ros atribuye erróneamente a la agencia Reuters. Se trata de la agencia origen de la foto que ilustra el artículo en la página web de Russia Today, no el origen del texto.

Y por fin llegamos a los “Comentarios y epílogo” de Manuel Galiana Ros, que cierran el libro. En la recapitulación sobre la primera mitad del libro, el autor toma la historia apócrifa de que el wahabismo fue una doctrina promovida por el Reino Unido para dividir a los pueblos musulmanes. Y juega a apuntar que los protagonistas de la historia, los Al Saud y Al Wahhab, eran criptojudíos sabateos (“se nos podrá acusar de ver aquí una conspiración judía“, pág. 180). Ese secreto llegaría hasta la actualidad y explicaría que supuestamente los “mandatarios islámicos” de la península arábiga afirmaran que para ellos era muy importante la creación de “un Hogar Nacional judío” (pág. 181). Son las primeras noticias que tengo de que líderes de las petromonarquía árabes eran sionistas.

Ilustración publicada por Russia Today y reproducida en el libro (pág. 160).

La largo mano judía se extendería también por Turquía, según Manuel Galiana Ros, de ahí la inclusión de dos textos sobre el carácter criptojudío de Mustafá Kemal, padre de la Turquía moderna y “candidato ideal por parte del sionismo internacional para liderar un proceso revolucionario para la toma del poder” (pág. 181). De paso nos cuenta que “sería más apropiado” llamar a la Revolución Rusa la “revolución judía” (pág. 181). Curiosamente Jean-Michel Vernochet también ve judíos por todas partes. Y nos cuenta que el golpe de Estado en Egipto contra el gobierno de los Hermanos Musulmanes fue obra de “la  mano escondida del sionismo” (pág. 86).

A continuación Manuel Galiana Ros habla de una supuesta conversación entre Vladimir Putin y el rey de Arabia Saudita. Putin se habría negado a la construcción de una mezquita con dinero saudí en Moscú porque en Arabia Saudita no hubiera sido posible construir una catedral ortodoxa. Y a continuación Galiana Ros hace un copia y pega de un discurso de Putin ante el parlamento de su país donde llama a los inmigrantes musulmanes a “en Rusia vivid como rusos”. Tras el texto del discurso se nos cuenta que Putin recibió una ovación de cinco minutos. El texto suena raro, porque da a entender que los musulmanes son una comunidad extraña en Rusia y en realidad allí hay una importante minoría musulmana. Sólo lleva 5 segundos de búsqueda encontrar que el supuesto discurso es un bulo.

Cerca del final, Galiana Ros habla de su esperanza en los Movimientos Nacionales Europeos, eufemismo para partidos políticos de ultraderecha. Y termina contándonos que, tras la caída del comunismo, “Rusia como nación fue saqueada por los oligopolios sionistas” pero gracias a Putin en los últimos quince años “el espíritu nacional y tradicional ruso […] ha podido renacer” (pág. 186). Así que nos encontramos en una nueva política de bloques. Por un lado tenemos a las fuerzas del “sionismo, globalismo, predominancia de los mercados y de la usura” representadas por la “estructura militar de la OTAN” y unos Estados Unidos “que sigue la consigna de los lobbies israelitas”. Por otro lado, tenemos a “los países que pretenden un reparto mundial de la riqueza y una mayor justicia para las poblaciones del mundo” (pág. 186). Nos habla, sin duda, de la Nueva Guerra Fría.

Así que recapitulemos. Tenemos a un ultraderechista español, conspiranoico y antisemita, que traduce un texto del francés y lo junta con otros muchos sacados de Russia Today y de sitios como la Red Voltaire, de la que ya he hablado aquí. La mayor parte de los textos sacados de Internet nos cuentan que todos los males de Oriente Medio son obra de un plan secreto estadounidense e israelí, en el que colaboran las petromonarquías árabes, para someter a la región a un permamente estado de caos mediante el apoyo a fuerzas yihadistas. Sobra decir a estas alturas, sabiendo quiénes nos quieren vender como los malos en este película, a quiénes nos quieren vender como los buenos en Oriente Medio.

El propio Manuel Galiana Ros cuenta que tuvo conocimiento de la existencia del libro Les Egares de Jean-Michel Vernochet en un viaje a Irán en 2014 para presentar la edición en farsi de su libro Los lobbies sionistas en España. Fue la francesa Marie Pomier, que identifica como una “conocida antisionista” (pág. 9), quien le pasó un ejemplar. En Conspiracy Watch encontramos la referencia a un evento en Irán donde coincidieron en 2014 Vernochet y Pomier con el inefable Thierry Meyssan de la Red Voltaire y otros personajes calificados como “negacionistas [del Holocausto]”.

Galiana Ros cuenta que tras pasar “un par de días” en el sudoeste del país tuvo la idea de escribir otro libro, La guerra sionista contra Jomeini. A partir de ahí, tirar el hilo es fácil y nos encontramos a otros autores españoles que escriben sobre Irán o vinculados al canal iraní HispanTV, grupos de ultraderecha que simpatizan con el Kremlin y el régimen sirio, etc. ¿Podemos hablar entonces de el “lobby iraní español”?.

Narrativas interesadas

Soy procrastinador nato pero mis horas delante del ordenador saltando de página web en página web tienen su lado positivo, como ser bueno jugando al Trivial Pursuit o terminar encontrando conexiones en información dispersa. Así, terminé escribiendo cosas como “El futuro eléctrico”. Mi interés por la Nueva Guerra Fría, que está en las antípodas del concepto Guerras Posmodernas, nació así. Navegando por Internet me fue surgiendo una sensación extraña con la acumulación de comentarios de Menéame.net o publicaciones en  muros de Facebook que reproducían noticias de medios y entradas de blogs con la perspectiva rusa e iraní de conflictos como el de Siria y Ucrania.  Es interesante preguntarse en qué momento y por qué la clase de medios en español que se definen “libres”, “independientes”, “alternativos”, “de contra información”, etc. consideraron a los medios de comunicación públicos de Rusia e Irán como fuentes de información fiables. Podemos además especular sobre quién financia a medios como Voltairenet y LibreRed que no tiene ni un solo banner de publicidad en su portada.

En vez de plantear teorías conspirativas, lo pertinente es tirar del hilo y llegar al origen de los bulos interesados. Recordemos por ejemplo, el caso del bulo sobre los ataques con armas químicas en Siria en agosto de 2013 que decía que habían sido el resultado de un accidente sufrido por los rebeldes al manipular ese tipo de armas entregadas por Arabia Saudita. El bulo lo puso en marcha un medio concreto, Mint Press, dirigido por una joven periodista salida de la nada, hija de un converso al chiísmo que estudió en Irán, sin apenas experiencia y que había montado una publicación on-line con un montón de dinero salido no se sabe de dónde. Tres años después el bulo sigue circulando y hace poco alguien me reprochó, aquí en un comentario, que yo no me hubiera enterado de que aquellos ataques químicos fueron obra de los rebeldes sirios. Expliqué el asunto en: “El ataque con armas químicas de Goutha: Un caso de desinformación”.

La otra parte relevante del fenómeno es cómo se difunden y se popularizan los bulos. Cómo se viralizan y se convierten en memes políticos, diríamos en pleno 2016. Tampoco defiendo tratar el fenómeno desde la perspectiva de las teorías conspirativas, sino que creo que hay que entender que mucha gente difunde los bulos creados en Moscú y Teherán de buena fe por un sesgo de confirmación. Están dispuestos a creer cualquier noticia que les permite seguir criticando a EE.UU., la OTAN e Israel. Así, el respetable profesor Vinceç Navarro, coautor del primer programa económico de Podemos, terminó diciendo bastantes tonterías al reproducir varios bulos sobre el vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado sobre Ucrania en un artículo en el que salía en defensa de Rusia. Otro caso es el de Óscar López Corral, autor del blog Marat, asaltar los cielos, y militante del Espacio de Encuentro Comunista que reproducía un artículo de Alfredo Jalife-Rahme con el bulo sobre que el avión malayo había sido derribado en un intento de asesinar a Putin. Una idea, por cierto, que había circulado pocos días después del derribo del avión al señalar alguien que la librea del Il-96 presidencial ruso y la del Boeing 777 malayo eran parecidas. Pero que no tiene sentido porque cuando un avión viaja a más de 30.000 pies de altura no hay forma de identificar desde tierra las rayas de colores que lleva en el lateral y porque el avión presidencial ruso hacía tiempo que había dejado de sobrevolar Ucrania en sus rutas.

Y con estos precedentes, me ha llamado la atención tras cada atentado terrorista de carácter salafista-yihadista en Europa la proliferación de análisis y comentarios que apuntan al wahabismo, la corriente islámica oficial en Arabia Saudita. No vamos a negar a estas alturas que las autoridades saudíes han difundido su versión conservadora y rigorista del Islam por el mundo. Es relevante que el llamamiento a la yihad lanzado por Osama Bin Laden en 1996 tenía como motivo central la expulsión de las tropas estadounidenses de Arabia Saudita, un asunto muy delicado para la sensibilidad wahabí. Pero si tenemos que hacer un estudio histórico de los grupos, corrientes y autores que influyeron y conformaron el nacimiento de la yihad global en el contexto de la Guerra de Afganistán tenemos que hacer mención del movimiento deobandi, de origen indo pakistaní, o remitirnos a las ideas del egipcio Sayyid Qutb que miembros de la Yihad Islámica Egipcia, como Ayman Al Zawahiri, llevaron consigo. La genealogía intelectual del yihadismo global es compleja y no deriva precisamemente de la corriente principal y oficial del wahabismo, que se ha mantenido desde el siglo XVIII como una doctrina defensora del status quo y la legitimidad de la familia Al Saud. Por tanto, no hay que confundir ultaconservadurismo con las ideas yihadistas. Por más que ambas compartan una naturaleza extremista. Y por supuesto, entender la peculiar naturaleza aparte de las ideas apocalípticas del Estado Islámico, tal como Manel Gozalbo explicaba en “El califato del fin del mundo”.

La pregunta es, entonces, cómo es que de pronto proliferan análisis sobre la culpabilidad del wahabismo, y por tanto de Arabia Saudita, en la actual ola terrorista. Basta acudir a Google. Empecé por Voltairenet, origen de numerosos bulos y teorías conspirativas sobre EE.UU., la OTAN, Israel, etc. Encontré una entrevista dada por su director, Thierry Meyssan, a una revista serbia donde menciona repetidas veces el término wahabismo: “El plan imperialista de trece años para Siria” (16 febrero 2014). También encontré artículos como “¿Es musulmán el wahabismo?” (19 de enero de 2015). Podría seguir, pero busqué entonces en páginas web españolas y encontré en Rebelión.org el artículo “El wahabismo: la ideología de los terroristas degolladores del Daesh-ISIL y cáncer inoculado en la comunidad musulmana” (30 mayo 2015), en cuyas referencias bibliográficas aparece, cómo no, un artículo de Thierry Meyssan en Voltairenet. En Rebelión.org encontré dos cosas interesantes. El artículo “Breve descripción de la ideología del Estado Islámico” (17 diciembre 2014) es obra del argentino Kamel Gomez El Cheij, cuyo blog Islam en Mar del Plata tiene por subtítulo “Hacia la conformación de un Islam Nacional y Popular”. ¿Qué significa “nacional y popular” (nac & pop) en el contexto argentino? Kirchnerista. Podemos encontrar al menos un artículo de Kamel Gómez en el sitio web euroasianista Katehon. El otro artículo es “¿Quién es el culpable del terrorismo musulmán?” (23 enero 2015) de Andre Vltchek. El artículo fue originalmente publicado en Counterpounch, donde Vltchek aparece como “filósofo, novelista, cineasta y periodista de investigación” que realiza documentales para TeleSur y Press TV, canales de televisión internacionales. El primero lo financia un consorcio de los países “bolivarianos” y el segundo forma parte de la corporación pública iraní. En esos tres artículos de Rebelión.org se habla de wahabismo y se le atribuye la responsabilidad de las corrientes yihadistas contemporáneas. Por ejemplo, Vltchek afirma: “Casi todos los movimientos radicales en el Islam de hoy, en cualquier parte del mundo, están vinculados con el wahabismo”.

Lo que he hecho no es más que una búsqueda rápida impulsada por el instinto. Pero creo que queda clara la idea que intuía. Arabia Saudita no es la clase de país donde me gustaría vivir. Pero estando últimamente inmerso en lecturas sobre el origen de la yihad global, me saltaron varias alarmas ante la sensación de que alguien llevaba tiempo poniendo en circulación un argumentario sobre Arabia Saudita como origen de los males del Islam contemporáneo y cuna del yihadismo global. Esas críticas no son el resultado de un posicionamiento moral sobre el país, sino pura ideología en el contexto de la Nueva Guerra Fría. Así no es casual que las ideas lanzadas por medios posicionados del lado iraní terminando en un efecto de bola de nieve apareciendo en medios y blog españoles de izquierda. Otras veces es pura coherencia militante. Los nacional-populistas están con los gobernantes de Rusia, Irán, Siria y Venezuela en contra de Occidente y sus aliados.

Anteriormente en GuerrasPosmodernas.com:

“El antisemitismo y la dimensión ideológica de la Nueva Guerra Fría” (10 julio 2016)

“La factoría de bulos” (21 noviembre 2015)

“Voltairenet, la gran impostura” (13 noviembre 2013)

La factoría de bulos

El otro día me encontré que alguien había compartido en Menéame, una noticia del 15 de noviembre del canal público iraní en español HispanTV que “demostraba” el apoyo de Estados Unidos al Estado Islámico. La prueba en cuestión era un vídeo publicado en Liveleak donde se veía a un convoy de todoterrenos Toyota Land Cruiser HZJ79. Al final del vídeo aparecía un helicóptero que HispanTV identificó como un AH-64 Apache. No lo era. Era un Mil Mi-24, un helicóptero diseñado en la Unión Soviética con el que cuentan las fuerzas armadas de varios países árabes, desde Argelia a Iraq. El vídeo podría haber sido grabado en cualquier sitio porque los Toyota Land Cruiser HZJ79 abundan en el Norte de África y Oriente Medio.

Mi-24 ucranianos. Foto: Michael Esspe
Mi-24 ucranianos. Foto: Michael Esspe

Publiqué un tuit incluyendo el nombre de usuario de HispanTV, para que les llegara una notificación, comentando que les habían colado un bulo. No tuve respuesta. Y al rato alguien me comentó que había comprobado que los comentarios señalando el error en la página web de HispanTV eran borrados. La noticia fue hundida a negativos en Menéame, que a veces tiene estas cosas. Y me olvidé del asunto.

Al día siguiente me encontré una noticia con fecha del 16 de noviembre sobre el helicóptero de marras en la página web en español de Al Manar, el canal de TV de Hebzolá. Ofrecían la noticia “Helicóptero de EEUU visto dando protección a caravana del EI en Siria” sin el vídeo pero ilustrándolo con un montaje fotográfico algo cutre:

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Y entonces me encontré que la noticia ya circulaba por ahí. Estaba vez era el medio on-line Voltairenet, el que con fecha 16 de noviembre ofrecía en su edición francesa: “Un hélicoptère US escorte un convoi de Daesh”. Buscando en Google veo que la noticia salió en español con fecha del 15 de noviembre. Eso es, el mismo día que HispanTV. El cuerpo de la noticia dice:

Imágenes subidas a Internet muestran una caravana de unos 200 Toyotas Hilux del Emirato Islámico en Siria escoltada por un helicóptero militar Apache estadounidense.

Según un informe de este domingo de la agencia emiratí de noticias Hour News, como se ve en el video publicado hace una semana, el helicóptero estadounidense vuela a muy baja altura sobre la caravana, sin que ninguno de los vehículos del Emirato Islámico, equipados con armamento pesado, dispare contra el aparato.

No sé bien la secuencia de publicación. No sé qué medio recogió primero el vídeo publicado en Liveleak, pero la cuestión es que en 24 horas Voltairenet en francés, Voltairenet en español, HispanTV y Al Manar en español publicaron la misma noticia que no es más que un bulo.

Y cuando ya tenía claro que iba a publicar en el blog sobre el tema, un colega me pasó el enlace a una noticia de RussiaToday en árabe que muestra el vídeo publicado en Liveleak presentando lo que se ve como un helicóptero Apache estadounidense que escolta un convoy de todoterrenos Toyota del Estado Islámico. La fecha de publicación es del 13 de noviembre, así que es previa a las que había encontrado hasta aquel momento.

No es el primer bulo ruso o iraní sobre el apoyo de Estados Unidos al Estado Islámico que veo circulando en blogs, muros de Facebook y perfiles de Twitter españoles. Pero no me había molestado en documentar la propagación de uno de ellos desde medios de comunicación públicos rusos e iraníes, además de un medio de Hezbolá. Evidentemente comparten agenda política en Oriente Medio.

Sería divertido dedicarse a trazar la propagación de bulos como las supuestas revelaciones de los “papeles de Snowden” sobre el apoyo de EE.UU e Israel a ISIS que publicaron medios de propaganda prorrusos como Global Research para luego ser desmentidos por el abogado de Snowden. O ese scoop de la iraní Fars News sobre un coronel israelí capturado en Siria en las filas de ISIS. Pero lo que sí sería divertido es documentar la propagación de la propaganda rusa e iraníes entre medios, blogs, páginas de Facebook y perfiles de Twitter presuntamente críticos y alternativos en España. Por no hablar de las simpatías que despiertan las ideas de la ultraderecha francesa en la izquierda española en el contexto de la Nueva Guerra Fría. Ahí sí que nos echaríamos unas risas.

Observatorio de la Nueva Guerra Fría #8

Hace poco Mario Noya me pidió una lista de diez libros sobre la Nueva Guerra Fría. La verdad es que hay pocos libros específicos sobre un tema que está abierto, con la crisis ucraniana congelada y la guerra siria en marcha. Pero creo que la lista que confeccioné es sobre todo una guía de lectura para entender la Nueva Guerra Fría, que es lo importante. Aquí tienen la entrevista que me hizo Mario Noya.  Si tienen curiosidad de los libros escogidos, aquí las portadas de los libros.

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Mientras tanto, estoy atento a las novedades editoriales sobre la Nueva Guerra Fría. La Brookings Institution ha publicado el último libro de Marvin Kalb que lleva por título Imperial Gamble: Putin, Ukraine, and the New Cold War.

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Esta semana saldrá a la venta el último libro de Gary Kasparov en su vertiente de activista político y crítico del régimen ruso. Lleva por título Winter is coming: Why Vladimir Putin and the Enemies of the Free World Must Be Stopped. La referencia juegotronista me ha parecido algo oportunista pero me ha hecho gracia. Comentaban en el perfil de Facebook de Con Ucrania que el lanzamiento del libro de Kasparov no ha tenido repercusión en los medios españoles. Es habitual. En el mercado editorial anglosajón no paran de salir libros de temas de actualidad y sin embargo, apenas llegan unos pocos traducidos a España. Algo que he podido comprobar recientemente a propósito de la bibliografía sobre el Estado Islámico, pero que podríamos hacer extensivo a la guerra en Ucrania, Boko Haram, las empresas militares privadas y tantos otros temas. Al menos, como recogieron en Con Ucrania le hicieron una entrevista a Kasparov que salió publicada en el diario madrileño ABC el mes de mayo pasado.

Como les conté aquí, creí que había llegado el momento de profundizar en los temas relacionados con la Nueva Guerra Fría. Las primeros entradas del blog sirvieron para presentar el asunto y el Observatorio de la Nueva Guerra Fría ha servido para comprobar cómo se iban sucediendo noticias que daban sentido al marco y encajaban en él. Uno de los asuntos que traté fue el papel de Rusia en la guerra civil de Siria. Me pareció que estaba pasando desapercibido y era relevante porque Rusia apoyaba a Bahar al-Assad durante una guerra en la que Estados Unidos y sus aliados apoyaban una de las facciones en lucha contrarias al régimen. Escribí al respecto en la revista ElMed.io en “Armas rusas para al-Assad” y salió publicado el 12 de agosto de este año. Siguiendo el tema por Internet, me llamó la atención las pistas que apuntaban a un mayor papel de Rusia en la guerra siria. Así que escribí, de nuevo para la revista ElMed.io, “Putin aumenta su apuesta en Siria” y salió publicado el 15 de agosto. Dos semanas después se produjo (¡¡sorpresa!!) la intervención militar rusa. Hice un repaso a la situación y adelanté el acercamiento ruso-iraní también en la revista ElMed.io en Rusia en Siria y la alianza Moscú-Teherán.

Armeros rusos preparando bombas guiadas por satélite KAB-500S en la base aérea de Latakia.
Armeros rusos preparando bombas guiadas por satélite KAB-500S en la base aérea de Latakia.

Quienes hayan leído mis artículos en la revista ElMed.io quizás caigan en la cuenta de que no empleo en ningún momento el término Nueva Guerra Fría. He decidido no distraer al lector con el debate sobre el término y centrarme en la exposición de los acontecimientos. Mientras tanto, el tema ha sido tratado por varios autores.

“La geopolítica del conflicto en Siria: ¿Una nueva guerra fría?” de  (desde México).
“Rusia en Siria: la guerra fría en su fase más caliente” de Marcelo Cantelmi (desde Argentina).
“Trident Juncture: Toward a Mediterranean Cold War?” por Esteban Villarejo (desde España para Defense News).

Y por último destacar “Siria: el Viejo Topo y la Nueva Guerra Fría” de Mario M.G. y una entrada en el blog de Jaume BertránSiria en la “Nueva Guerra Fría”. La blogsfera española se estaba quedando despoblada y siempre hay que darle la bienvenida a nuevos miembros, especialmente si tratan Oriente Medio.

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“Apoyo a Assad” reza una camiseta a la venta en la tienda de merchandising oficial de las fuerzas armadas rusas en Moscú. Vía Xavier Colás.

En las últimas semanas se han sucedido los rumores de la presencia de tropas iraníes y cubanas en Siria. Lo de las fuerzas cubanas me pareció desde el principio un rumor sin fundamento. Lo que sí podemos confirmar es la presencia de iraníes. En los últimos días han muerto 11 militares iraníes en Siria, incluyendo dos generales.

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Además, ha aparecido los todoterrenos iraníes Safir por primera vez en los campos de batalla sirios. E Hispán TV informa: “Irán aumentará despliegue de asesores militares en Siria”.

En este más de año y medio que ha pasado desde la invasión rusa de Ucrania he notado que según sople el viento o bien se acumulan los artículos de análisis que ponen al Kremlin por las nubes, con titulares del tipo “La jugada maestra de Putin” o “Por qué Rusia está ganando en no sé dónde”, o bien se repiten los artículos del tipo “El farol de Putin en no sé dónde” o “Por qué la jugada de Rusia no tendrá consecuencias”. Es decir, una semana cuentan que Rusia está “ganando” la Nueva Guerra Fría y al siguiente acontecimiento te cuentan que el poderío de Rusia es pura fachada.

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Según Andrew Roth and Thomas Gibbons-Neff del Washington Post“Russia’s military is unlikely to turn the tide in Syria’s war”. Antes de la intervención rusa en Siria y la actual euforia de los fans del Kremlin, el apoyo popular de Putin se ha disparado, recopilé noticias sobre la situación económica rusa. Si la semana pasada salían artículos sobre los problemas económicos de Araba Saudita y Noruega por la caída de los precios del petróleo, es de esperar que Rusia también los tenga: “Putin economy in really bad shape”, “Putin is actually in serious trouble”, “Debunking Moscow’s myths about Western sanctions”.

Ayer hubo elecciones en Argentina. Habrá segunda vuelta entre el oficialista Schioli y el opositor Macri. Podría ser el fin del kirchnerismo al frente del país, lo cual tendría consecuencias geopolíticas. Pero mientras, Russia Today cuenta “Cómo Argentina y Rusia forjan una nueva etapa de relaciones internacionales”. Y la agencia Sputnik recoge las palabras del embajador ruso “Las relaciones entre Rusia y Argentina son excelentes y ambos países están dispuestos a fortalecerlas aún más”.

John Carlin trató de hablar de la Nueva Guerra Fría con un tono jocoso en un relato de política-ficción que le salió bastante tontorrón: “Agosto 2020”.

Por último, para terminar de una forma ligera, Juan Manuel de Prada.

España, igual que Rusia, tiene que luchar contra la tiranía de Occidente, y “será tanto más libre cuanto menos europea sea”, afirma el premiado escritor español, novelista y articulista Juan Manuel de Prada, en exclusiva para RT.

“Un país pacífico, regido por un dictador relativamente benévolo, fue convertido en un polvorín”. Así es la entradilla de su artículo de opinión “La sangre de los sirios”

La Gran Estrategia de los bombardeos de Rusia en Siria

Hoy traigo de nuevo a Willy Pulido, autor del blog Apocalipsis MAD, como firma invitada a Guerras Posmodernas.

Están circulando una desmesurada cantidad de informaciones en Internet que afirman que Rusia ha bombardeado más al ISIS en unos días que EEUU y aliados en un año. Sin quitar valor a la intervención rusa contra salafistas yihadistas, rebeldes e ISIS, lo cierto es que es falso que Rusia ha hecho más contra el ISIS que la coalición liderada por EEUU en el año precedente.

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La inmensa mayoría de los ataques rusos, como se ve en la imagen, se dirigen contra opositores a Assad, mientras que contra el ISIS (área en rojo) son testimoniales. La coalición ha realizado miles de bombardeos durante el último año y poco, tal y como hemos visto en innumerables vídeos en las batallas en las zonas kurdas o durante la batalla de Tikrit o Baiji. Los bombardeos americanos fueron los que salvaron al ejército iraquí y las milicias chiíes de un fracaso estrepitoso en Tikrit y allanaron el camino a la conquista al ISIS de amplias franjas de terreno al norte de Irak y Siria.

Lo que sí se puede achacar a la coalición es haber tenido una estrategia de contención del ISIS y no de destrucción del mismo. Sólo hemos bombardeado en apoyo de limitados objetivos terrestres de kurdos e iraquíes, renunciando a una implicación terrestre que hubiese sido decisiva en arrebatar los núcleos de población al Estado Islámico. Confiábamos en que podríamos erigir unas fuerzas estatales en Irak que retomaran el terreno, pero tal pretensión se dio de bruces con la realidad de una guerra civil que impide tal cosa y hace que el gobierno se apoye en milicias. La estrategia de Obama, el liderar desde atrás, ha sido un fracaso absoluto certificado y reconocido por los propios analistas de inteligencia americanos.

El caso sirio ha sido más embarazoso todavía, ya que son múltiples los indicios de que han tenido que apoyarse mayoritariamente (EE.UU. y sus socios saudíes, turcos, etc) en una pléyade de yihadistas salafistas e incluso a Al-Nusra (con los sospechosos casos de milicianos que una vez en Siria se pasan a ese grupo de Al Qaeda).

Por contra, la intervención rusa, aunque mucho más modesta, sí está enmarcada en una estrategia y plan coherente para imponer un orden en la región y establecer unos parámetros de cuándo se ha ganado la guerra. El arco chií que va de Damasco a Teherán, pasando por Bagdad, tiene la suficiente coherencia y comunión de intereses para luchar en una alianza de índole confesional. Así como el interés ruso de mantener sus bases en el Mediterráneo y tener en Irán un socio geopolítico en el golfo que balancee a EE.UU. y suníes.

Por contra, la falta de liderazgo y mentalidad estratégica de Obama, ha hecho del bando sunní y occidental una auténtica jaula de grillos en el que cada uno va por su cuenta y sin tener comunión de intereses por perseguir objetivos distintos y conflictivos entre sí. El reciente apoyo de Egipto a la intervención rusa es la perfecta demostración de ello.

La falta de impulso y la persecución de objetivos decisivos por parte de Obama y occidente, ha dejado un vacío de poder que el dividido bando árabe/suní no es capaz de rellenar. Los intereses comunes y el liderazgo iraní y ruso sí tiene ahora la capacidad de llenar el vacío y construir un orden político. La única oportunidad razonable que tuvo occidente de prevenir lo que puede ser un desastre estratégico y geopolítico era: 1) haber impuesto una Zona de Exclusión Aérea y un bloqueo marítimo en Siria para impedir la llegada de refuerzos iraníes y rusos, opción que una vez Rusia termine de erigir su “burbuja A2/AD” en Siria será difícilmente inaceptable políticamente para cualquier gobierno occidental (opción que sí la escogió Arabia Saudí de manera preventiva y acertada en el caso de Yemen); 2) haber enviado unos cuantos batallones al norte de Irak (Mosul) para arrebatar el control de la ciudad al ISIS. De esa manera se habría desarticulado la posibilidad del actual eje de alauíes, chíies, iraníes y rusos, a la vez que se reducía hasta casi la insignificancia al ISIS.

Sólo la historia podrá responder el por qué Obama ha seguido una no-estrategia en Oriente Medio. Pero sea como fuere, lo cierto es que hemos servido en bandeja a Rusia e Irán (lo del acuerdo nuclear ya es de traca) un festín geopolítico, cuando hubiera sido relativamente sencillo negárselo.

Es por eso que Rusia apenas bombardea posiciones del ISIS, porque piensa estratégicamente y porque si todo es propicio (ya veremos cómo se suceden los acontecimientos), el Estado Islámico caerá como fruta madura al final de este largo y complejo proceso político-militar. Como dice Yuri Barmin del Russian Council: Rusia no podía permitir que se derrumbara el régimen de Assad y (además de perder sus bases) se construyera un mito respecto al poderío yihadista, generando un efecto llamada enorme a la yihad confluyendo miles de voluntarios a Oriente Medio que luego significaría una amenaza a Rusia en el Cáucaso y Asia Central.

Irán, ¿misión imposible?

Llevo más de diez años escribiendo en este blog de asuntos de seguridad y defensa. A veces sucede que busco en Internet información de un tema y me aparece en el buscador una entrada del blog que escribí hace años de la que no recordaba absolutamente nada. Yo mismo me suelo sorprender del hallazgo. Otras veces me sucede al contrario. Estoy absolutamente convencido de haber escrito un tema y cuando voy a buscar la entrada del blog no aparece. Me sucedió hace poco, tras leer en el ElMed.io  un artículo de Daniel Pipes donde repasa las opciones de Israel para destruir el programa nuclear iraní: “Cómo puede Israel destruir el programa nuclear iraní”.

La primera opción que menciona Daniel Pipes es:

Operaciones aéreas. Aviones que crucen varias fronteras internacionales y arrojen bombas, como en 1981 en Irak y en 2007 en Siria. Esta parece la opción por defecto. Hay estudios que muestran que sería difícil pero realizable.

Mi opinión es que no sería difícil, sería muy difícil. Y estaba totalmente seguro de haberlo explicado. Busqué y no apareció la entrada del blog donde analizaba el asunto.  Lo más parecido que encontré fue la séptima entrega de mi serie sobre el programa nuclear de Irán: “La opción militar”.

Tenemos dos precedentes. La Operación “Ópera” contra el programa nuclear iraquí en 1981 y la Operación “Huerto” contra el programa nuclear sirio en 2007. La primera es bastante conocida. Un puñado de F-16 voló desde Israel hasta Iraq siguiendo la frontera jordano-saudí, soltó un montón de bombas “tontas” sobre un reactor nuclear en construcción a las afueras de Bagdad y regresó sin novedad.  La segunda es menos conocida porque nadie ha reclamado la autoría y porque el régimen de Bashar Al Assad ha querido correr un tupido velo sobre que un puñado de aviones atravesara sus defensas aéreas y entrara “hasta la cocina”, un reactor nuclear de tecnología norcoreana en construcción en el desierto sirio oriental.

En ambos casos, el programa nuclear iraquí y sirio, pretendía dotarse de un arma nuclear elaborada a partir del plutonio-239 que se genera en una reacción nuclear a partir de la combustión de uranio en una única central nuclear. Destruida la cara y compleja central nuclear construida con tecnología extranjera, el programa nuclear quedó cortado en seco. El caso iraní es diferente. El programa nuclear iraní ha buscado la autonomía tecnológica y ha seguido varias rutas tecnológicas, aunque el esfuerzo principal (conocido) se puso en desarrollar la capacidad de enriquecer uranio mediante tecnología comprada a una red clandestina dirigida por el padre de la bomba atómica pakistaní. Hablé de todo ello aquí en 2006. Véase: “Uranio como combustible nuclear”, “Las instalaciones de tratamiento de uranio” y “El enriquecimiento de uranio”. El reciente acuerdo nuclear con Irán, del que todo el mundo habla y nadie ha leído, establece un máximo al que Irán puede enriquecer uranio, limita la infraestructura que Irán puede hacer funcionar y establece un régimen de inspecciones. El acuerdo, que ha sido tan celebrado en España, gira en torno a la buena voluntad de Irán, pero es un tema del que hablar otro día.

Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002
Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002
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Mismas instalaciones en febrero de 2004 camufladas bajo tierra

Irán cuenta con una planta de enriquecimiento de uranio en Natanz. Fotos de satélites civiles mostraron durante la pasada década obras de construcción que dejaron instalaciones bajo tierra. Esas instalaciones ya fueron el objetivo de Stuxnet, un ciberarma desarrollada por Israel y Estados Unidos. Así que podemos dar por hecho que sería un objetivo prioritario en un hipotético ataque aéreo contra el programa nuclear iraní.

Supongamos entonces que Israel quisiera lanzar un ataque aéreo resolutivo contra el programa nuclear iraní. Por simplificar, imaginemos que la información que dispone Israel sobre la planta es correcta y que un ataque contra la planta de Natanz sería fulminante para el programa nuclear iraní. aunque pensemos por un momento lo complicado que sería en el mundo real estar seguros de que Irán no alberga otras instalaciones secretas igual de estratégicas y obtener los datos técnicos de la construcción que permitan hacer los cálculos oportunos para su destrucción.

F-15I Ra'am
F-15I Ra’am

Así que lo primero que hay que tener en cuenta es que se requieren bombas antibúnker. Israel cuenta con la bomba GBU-28 de 5.000 libras (2.268 kilos). En teoría la fuerza aérea israelí sólo cuenta con un avión en su arsenal capaz de cargar con esa bomba: El F-15I Ra’am (Trueno), versión específica para Israel del F-15E Strike Eagle. Es el avión escogido para los ataques estratégicos a larga distancia. En caso de un ataque a las instalaciones subterráneas en Natanz los F-15I del 69º Escuadrón serían sin duda los escogidos para la misión.

La primera cuestión a considerar evidentemente es la distancia entre Israel e Irán. El 69º escuadrón tiene su base en Hatzerim, a las afueras de Be’er Sheva. Hay más de 1.600 kilómetros en línea recta hasta la planta de Natanz. Una ruta que cruza Jordania e Iraq. Podríamos imaginar que Jordania haría la vista gorda ante una operación israelí, pero no Iraq. Ahora mismo Iraq e Irán son aliados en la lucha contra el Estado Islámico. Además, desde la caída del régimen de Saddam Hussein, la administración y las fuerzas armadas iraquíes están penetradas por la inteligencia iraní. Podríamos imaginar que la fuerza aérea israelí decidiera sobrevolar territorio iraquí aprovechando la debilidad de las defensas antiaéreas iraquíes . Su fuerza aérea sólo contaba hasta hace poco con aviones ligeros y de transporte, cuando llegaron los primeros cazabombarderos en servicio desde 2003.

Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz
Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz

Considerando que los F-15I irían cargados con al menos una GBU-28 y volarían a baja cota sería necesario al menos un reabastecimiento en vuelo.  La fuerza aérea israelí cuenta con Boeing 707 modificados como aviones cisternas. La maniobra de repostaje en vuelo es lenta y delicada, exponiendo a los aviones durante su realización. Es difícil imaginar que tal maniobra se hiciera a bajo cota y en cielos hostiles. Una alternativa sería buscar una ruta diferente, por ejemplo atravesando el norte de Arabia Saudita. En los últimos años se han publicado noticias sobre un acuerdo secreto entre Israel y Arabia Saudita por el que el segundo país fingiría no ver en su radares a los aviones israelíes rumbo a Irán. Se ha hablado también de que los aviones israelíes podrían atacar Irán desde Azerbaiyán. En ambos casos es previsible represalias iraníes. Por no hablar del escándalo en el mundo árabe-musulmán de la ayuda saudí a los planes de Israel.

Cuando los aviones israelíes entraron en Siria en 2007 para destruir su programa nuclear algo curioso pasó. La red de defensa aérea siria resultó incapaz de detectar a los aviones israelíes. Se habla de avanzados sistemas de guerra electrónica, de un cíber-arma que apagó los radares, de sabotaje in situ e incluso de todo junto a la vez. El grupo de F-15I israelíes se encontrarían con la red de defensa antiáerea de Irán, país que lleva esperando un ataque así bastante tiempo.

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Sistemas SAM cerca de Natanz. Rojo = HQ-2 (copia china del S-75/SA-2). Naranja = HAWK. Verde brillante = 2K12 (SA-6). Verde apagado = TOR-M1E Fuente: Air Power Australia

Dependiendo del grado de sorpresa esperada y del nivel de hostilidad de los países cuyo espacio aéreo el grupo de F-15I tendría que atravesar, habría que añadir un grupo de escoltas (“sweepers”) encargados de barrer la ruta de aviones enemigos y aviones encargados de suprimir las defensas antiaéreas enemigas (SEAD). con misiles antiradar. Aquí llegamos a uno de los puntos peliagudos. Lo que tendría que ser una discreta misión de ataque estratégico a larga distancia con aviones volando bajo y a gran velocidad, podría convertirse en un circo aéreo de decenas y decenas de aviones realmente difícil de hacer pasar por un espacio aéreo hostil de forma discreta. Cada avión que se añada al paquete de ataque significa más combustible que deberán cargar los aviones cisternas hasta que quizás hagan falta más. Sería un caso típico de “mission creep”.

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Boeing 707 de la fuerza aérea israelí modificado como cistena y tres F-15

Las fuerzas armadas iraníes cuentan con tecnología occidental de los años setenta modernizada localmente combinada con sistemas rusos y chinos más modernos. Es esperable que los equipos israelíes de guerra electrónica fueran capaces de incapacitar los sistemas más antiguos y parte de los equipos rusos actuales. Se habla de acuerdos de intercambio de información entre Rusia e Israel, por los que Israel habría ofrecido información a Rusia sobre los sistemas de defensa antiaérea georgianos de factura israelí a cambio de información sobre los sistemas de defensa antiaéreos rusos en manos de Siria. Sin embargo, las relaciones entre ambos países posiblemente ya no sean las mismas. De hecho, Rusia ha anunciado estar dispuesta a vender los avanzados sistemas de defensa antiaérea S-300 a Irán. El levantamiento de las sanciones internacionales a Irán supondrá importantes ingresos para el país cuyas autoridades ya han anunciado que dedicarán recursos a la modernización de las fuerzas armadas del país.

Hasta ahora, los israelíes han resuelto sus desafíos estratégicos con audacia e ingenio. Desde el rescate de rehenes en Entebbe al ataque del programa nuclear sirio. Así que la solución a los problemas aquí planteados podrían venir de formas inesperadas, como la ayuda de aliados desconocidos hasta el momento o soluciones técnicas como F-15 con sisternas de repostaje “buddy pack”. Pero quizás Natanz sea un objetivo demasiado complejo. Siempre creí que la solución militar era inviable. Ahora hay que estudiar el acuerdo nuclear con Irán.

Michael Knights escribió en 2007 “Hard Target: Rolling-Back Iranian Nuclear Programmes”.