Fuerzas desarmadas (I): El Ejército del Aire

Gonzalo Araluce ha hecho un repaso a la poca atención que prestan a la defensa los principales partidos que se presentan a las elecciones generales españolas del próximo mes de junio. El interés y del debate es mínimo, como dije hace poco en “Defensa menguante”. A pesar del intento de algunos de transmitir una imagen de que la sociedad española se apretó el cinturón mientras las fuerzas armadas no paraba de comprar juguetes nuevos, la realidad es que los presupuestos del Ministerio de Defensa se redujeron durante la crisis económica y las fuerzas armadas españoles han perdido una lista considerable de capacidades. Para colmo, los grandes programas estrella de las fuerzas armadas producidos por la industria europea y que estaban destinados a proporcionar a Europa autonomía tecnológica frente Estados Unidos, han resultado un fiasco de alguna manera, bien por los retrasos, el encarecimiento del programa o la merma de las capaciadades del producto final.

Si consideramos que la función principal de las fuerzas armadas es garantizar la soberanía nacional y que su primera misión al respecto es proporcionar una creíble capacidad disuasiva, es hora de preguntarse si esa capacidad ha entrado en un preocupante declive. No olvidemos la particular carrera de armamento entre Marruecos y Argelia, donde por primera vez un país vecino del sur supera en capacidades claves a España. Y tampoco perdamos de vista que, si algo nos ha enseñado esta década, es que el panorama internacional se ha vuelto imprevisible. Hagamos, por tanto, un repaso a las tres ramas de las fuerza armadas españolas, empezando por el Ejército del Aire.

El programa estrella del Ejército del Aires es el avión de combate Eurofighter 2000. Fue un proyecto que nació durante la Guerra Fría, cuando existían otros niveles presupuestarios y la amenaza del Pacto de Vasrosvia. Los “dividendos de la paz” en los años 90 provocaron indecisión política y retrasos. Francia decidió entonces seguir su propio camino para desarrollar el Dassault Rafale, mientras que los cuatro miembros restantes del consorcio (Reino Unido, Alemania, Italia y España) decidieron sacar una versión menos ambiciosa de la pensada inicialmente. Además se decidió desarrollar el avión por etapas, entregando lotes de producción (“tranches”, en francés) que incorporaran equipos y desarrollos de software paulitanamente. Hoy, la versión final, la Tranche 3B, no está ni se le espera.

España encargó originalmente 87 aviones Eurofighter. Ante el descenso de los presupuestos de defensa el pedido se rebajó a 73. Con los problemas económicos provocados por la crisis, el gobierno español llegó a un acuerdo con el consorcio fabricante para que entre 2012 y 2015 los aviones, según fueran saliendo de fábrica, se almacenaran a la espera de poder pagarlos. Pero no es España el único país con problemas. El caza prometía ser un proyecto industrial con perspectivas internacionales. La venta de unidades adicionales a las encargadas por los países socios haría el proyecto un éxito comercial, pero los cuatro países se encontraron con unos compromisos de compra insostenible con sus menguantes presupuestos de defensa. Disminuyeron los encargos y Reino Unido, que había encargado originalmente 232, decidió vender 72 a Arabia Saudita como parte de sus recortes. Las exportaciones no resultaron ser el éxito de venta esperado, sino tan sólo una compensación a los recortes.

Por otro lado, el cazabombardero más numeroso actualmente en el Ejército del Aire es el F-18 Hornet. Llegaron a España a partir de 1986, como parte del programa FACA (Futuro Avión de Combate Avanzado). Los planes originales eran adquirir 144 aparatos pero al final se compraron 72. En 1994 se compró un lote de 24 F-18 de segunda mano a Estados Unidos, como parte del denominado programa CX, que no han recibido el programa de modernización aplicado a los F-18 originales. Esos aviones con menores capacidades están destinados en la Base de Gando (Gran Canaria).

El otro gran proyecto estrella del Ejército del Aire es el avión de transporte Airbus DS A-400M. Cuando se formó el consorcio europeo de industria aerospacial, España estuvo presente vía la empresa Construcciones Aeronáuticas Sociedad Anónima (CASA). Hasta el momento sus productos de más éxito eran los aviones de transporte militar C-212 y CN-235. Así que España luchó para que las principales actividades relacionadas con el transporte militar se desarrollaran aquí. Para que el avión de transporte militar A-400M se construyera en España, el Ministerio de Defensa firmó la compra de 27 ejemplares para sustituir una docena de C-130 Hercules. Posiblemente fue la primera vez que en España un programa  doblaba las unidades a sustituir.

El desarrollo del A-400M ha sido problemático. El retraso del programa de desarrollo, lleno de problemas y sobrecostes del avión llevó a la pérdida de un cliente y a que tanto Francia como Reino Unido se hayan visto obligadas a comprar aviones en Estados Unidos para proporcionar las capacidades necesarias hasta la entrada en servicio del A-400M. Uno de los problemas del desarrollo del avión fue el requerimiento alemán de que fuera capaz de cargar 32 toneladas para poder transportar el vehículo de infantería de combate Puma. Hubo que desarrollar un monstruo de turbohélice para que el A-400M levantara tanta carga y la llevara lejos de forma rápida. Hace poco se encontraron problemas en la caja de engranajes del motor que podría retrasar las entregas.

El gran problema del Ejército del Aire, como el resto de las Fuerzas Armadas, es que más allá de esos grandes programas es que el resto de capacidades languidece. Podemos empezar por el Grupos 45 y el Grupo 47 dedicados al transporte y la guerra electrónica. Los aviones VIP han tenido un montón de averías en los últimos años. En abril de 2014 leíamos el titular “La avería en el avión del rey ya es la quinta en la flota oficial en los últimos meses”. Se dio la situación en que Mariano Rajoy viajó a una cumbre en Roma en un avión prestado por Bélgica.

Por su parte los viejos Boeing 707 dedicados al transporte de tropas y carga no pararon de tener averías y dar algún susto antes de su retiro. De tres Boeing 707 destinados al transporte y reabastecimiento en vuelo, sólo queda uno en servicio. Cuando F-18 españoles se desplazaron a Turquía en el verano de 2015 para los ejercicios Anatolian Eagle debieron contar con aviones cisternas de países aliados para llegar a su destino. Y lo que es más importante, la joya de la corona en materia de inteligencia electrónica en el Ejército del Aire, el solitario Boeing 707 del Programa Santiago, ha sido retirado del servicio.

Sobra decir que España carece de aviones con radar de alerta temprana y control aéreo (EAW, AEW&C, AWACS, etc.) Airbus DS presentó no hace mucho un prototipo sobre la base del C-295, pero no habido ni el más mínimo rumor sobre interés del Ejército del Aire por él. Lo cual, puede ser simplemente reflejo de la absoluta falta de fondos para un sistema así.

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Un P-3B Orion español luchando contra la piratería somalí con un radar de válvulas.

Otro aérea relacionada con las capacidades ISTAR es la patrulla marítima. El Ejército del Aire cuenta con cuatro P-3 Orion, comprados de segunda mano a Noruega y que fueron modernizados en España. Había un quinto avión previsto para ser modernizado, pero fue finalmente destinado a piezas. La patrulla marítima ha sido siempre el patito feo de la aviación española, quizás porque sus misiones sirvan fundamental para apoyar a la Armada. Paradójicamente, en otros países, como Estados Unidos y Francia, los aviones de patrulla marítima pertenecen a la armada pero emplean sus sensores en misiones ISR sobre tierra.

No debemos olvidar la flota de helicópteros SAR del Ejército del Aire, que supera los 30 años de servicio. El 801 Escuadrón con base en Son San Juan (Mallorca) incorporó cinco helicópteros Puma en 1983, complementados con otros dos comprados de segunda mano entre 2008 y 2009. El 802 Escuadrón con base en Gando (Gran Canaria) está dotado desde 1982 con helicópteros Super Puma. Dos sufrieron en los dos últimos años sendos accidentes, estrellándose ambos aparatos en el Océano Atlántico. La solución a los problemas de envejecimiento de la flota debería pasar por su renovación. España tenía previsto comprar 28 helicópteros NH-90 para el Ejército del Aire, con lo que se hubiera dotado a los tres escuadrones SAR (801 de Son San Juan, 802 de Gando y 803 en Cuatr Vientos). El NH-90 es otro programa europeo con un precio que se ha disparado y con problemas de fiabilidad y capacidades limitadas respecto a las planeadas, tal como han comprobado sus usuarios en las fuerzas armadas de Finlandia, Holanda y Australia. La crisis económica en España supuso un recorte en el pedido de NH-90 y el pedido de 28 helicópteros para el Ejército del Aire se han quedado en sólo seis ejemplares. La solución para cubrir las plantillas de aeronaves es comprar  nuevamente helicópteros de segunda mano.

Mural de homenaje al sargento Jhonander Ojeda Alemán del 802º Escuadrón del Ejército del Aire, superviviente de un accidente de helicóptero y fallecido en acto de servicio en un segundo accidente.

El estado del Ejército del Aire español es que actualmente incorpora un avión de combate avanzado, el Eurofighter, que si tuviera que disputar la superioridad aérea al enemigo en solitario no cuenta con el apoyo de aviones de alerta temprana, ni con aviones cisterna, ni información del orden de batalla electrónico enemigo. Y en caso de tener que eyectarse, un piloto de combate español tendría la seguidad que iría a rescatarle un helicóptero con 30 años de antigüedad o uno comprado de segunda mano.

Defensa menguante

La defensa nacional es un servicio público como lo son la sanidad y la educación. Sin embargo en España hay un escaso debate público sobre ella. Ciertamente el ciudadano medio tiene un contacto más cercano con, por ejemplo, los servicios de salud y el sistema educativo. Así que es raro el español que conozca la situación de las fuerzas armadas y las decisiones del Ministerio de Defensa. También es cierto que hubo escaso debate en los años previos al estallido de la crisis económica sobre los multimillonarios gastos en infraestructuras de transporte. Todo el mundo quería su línea de alta velocidad y su aeropuerto, más allá de la viabilidad económica. Pue personajes como Roger Senserrich, escribiendo sobre los dilemas políticos y técnicos del transporte por ferrocarril en España, son la excepción [1]. Así que podemos decir que la falta de debate sobre las políticas de defensa forma parte de una falta generalizada de debate público sobre grandes cuestiones de Estado.

El problema de hablar en España sobre la defensa nacional es que simplemente no hay debate. El partido conservador tiene un discurso sobre la nación española, como parte de su enfrentamiento con los nacionalismos periféricos, que yo encuentro particularmente superficial. Recordemos el famoso “España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”. Ese discurso sobre una “gran nación” tiene en el fondo un componente nostálgico sobre glorias pasadas y es insustancial sobre el papel de España en un mundo globalizado y sus imperativos geopolíticos. La falta de interés por los asuntos militares quedó reflejada en el también famoso “este domingo tengo el coñazo del desfile… en fin, un plan apasionante”.

El partido socialdemócrata por su parte mantuvo el buenismo como valor fundamental de política exterior la última vez que ocupó el gobierno. En esa línea, su primer ministro de Defensa dejó para la posterioridad su credo “prefiero que me maten a matar”,  llevándole la contraria a Patton. Durante aquellos años la publicidad institucional de las fuerzas armadas se centró en las operaciones de paz y escondía el armamento. Cuando tocó presentar a los vehículos blindados Iveco Lince la segunda persona en ocupar la cartera de Defensa señaló el pequeño compartimento de carga trasero del vehículo y destacó su capacidad para llevar “ayuda humanitaria”.

Careciendo los dos principales partidos un discurso sobre el lugar de España en el mundo y las fuerzas armadas que el país necesita, el debate ha sido historícamente ocupado por aquellos contrarios a los conceptos de defensa y España. Los asuntos que ocupan titulares son tan ridículos como la denuncia de ejercicios, el desplazamiento de convoyes y la simple presencia de militares realizando alguna marcha por espacios públicos. Ya en 2006 hablé del tema y cómo existe en España la singular figura del político nacionalista periférico que denuncia la aparición de militares caminando en columna al borde de una carretera por Cataluña o el País Vasco diciendo “esto no pasa en ningún país democrático”. La frase sólo  demuestra que no han salido de su pueblo, lo que me llevó a definir a esa clase de políticos como cosmo-paletos. Al debate hay que añadirle los tópicos sobre las fuerzas armadas como un reducto franquista, cuando resulta que muchos coroneles y generales retirados expresan ideas conservadores en columnas de opinión y blogs pero el único que se ha metido en político ha terminado en Podemos. Por no hablar de los tópicos sobre los militares como estamento privilegiado por la existencia de un puñado de centros de ocio, beneficios y actividades que en otros tiempos disfrutaban los empleados de, por ejemplo, la Compañía Telefónica Nacional de España [2]. Pero, sin duda, el tema central del debate sobre la defensa nacional y las fuerzas armadas es su presupuesto.

 Gasto en defensa en proporción al PIB de los países OTAN

España es el segundo país de la OTAN que menos gasta en sus fuerzas armadas en proproción a su PIB. Sólo Luxemburgo gasta una parte proporcional inferior de su riqueza. Durante un tiempo, Lituania y Letonia se mantuvieran casi a la par que España. Pero desde la crisis de Ucrania tanto Polonia como las Repúblicas Bálticas han aumentado su gasto en defensa. Al contrario de lo que quieren hacer creer las voces que claman un recorte en gastos de defensa para hacer frente a la crisis, desde 2007 el presupuesto del Ministerio de Defensa ha disminuido de forma importante. Según recoge el informe anual del Centre d’Estudis per la Pau JM Delàs entre 2007 y 20016 el presupuesto del Ministerio de Defensa se redujo en un 38,8%.

Gastando tan poco el Ministerio de Defensa ha tenido que hacer “trampas”. Los principales programas de armamento, los llamados Programas Especiales de Armamento (PEAS), han sido financiados mediante créditos especiales. Y se ha concendido créditos para Investigación + Desarrollo a la industria de defensa vía el Ministerio de Industria. Vincular la política de industria de defensa y la de industria tiene sentido para lograr autonomía tecnológica y desarrollar un tejido industrial propio. Pero la experiencia española es que en la práctica el Ministerio de Defensa se ha convertido en cliente cautivo de la industria española, famosa autora de truños como el CETME L y el Santana Aníbal. Recientemente, la Armada Española encargaba dos patrulleros de altura, los futuros P45 Audaz y P46 Furor, por 330 millones de euros. Un disparate que sólo se explica como subvención encubierta a la empresa pública Navantia, cuyas perspectivas de trabajo eran entonces escasas y llevaba ocho años sin encargos de la Armada Española. Como curiosidad, los astilleros de Navantia crean en España la extraña paradoja de que partidos de izquierda y sindicatos del Ferrol y la bahía de Cádiz pidan al gobierno que contrate más buques de guerra para crear trabajo.

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Los Buques de Acción Marítima y sus cachivaches electrónicos.

Al igual que la condición de cliente cautivo de la industria española de defensa española ha sucedido con la industria europea. Tenía sentido que Europa apostara por su autonomía tecnológica respecto a Estados Unidos. En España son muy recordadas las restricciones de uso en el conflicto de Ifni impuestas a la “ayuda americana” de los acuerdos de 1953. Aunque en la práctica, desde el fin de la Guerra Fría, cada vez que Europa ha tenido una crisis a sus puertas, Bosnia, Kosovo o Libia, tuvo que llamar a Washington para que le sacara las castañas del fuego. La paradoja es que si la industria aerospacial europea ha tenido éxitos comerciales en el ámbito civil, por ejemplo los aviones de pasajeros Airbus y los omniperesentes helicópteros civiles, parece que la industria aerospacial militar europea está gafada si repasamos la lista de problemas del Eurofighter, A400M, Tigre y NH90. Ya es casualidad que que son todos ellos precisamente los productos adquiridos por España. Así, las fuerzas armadas españolas se han visto entrampadas en proyectos europeos cuyo coste se ha disparado, sus plazos de entrega se han alargado y sus capacidades han resultado disminuidos frente a lo establecido en el papel.

Resumiendo, tenemos en España que los dos partidos minoritarios nunca tuvieron un discurso propio sobre el papel de España en el mundo, sus intereses geopolíticos y el papel de sus fuerzas armadas, más allá de momentos puntuales en que se trató de crear una imagen de estas últimas como ONGs uniformadas. El terreno de debate se dejó libre para movimientos que defienden menores gastos de defensa, detrás de los cuales encontramos siempre muchas organizaciones vascas y catalanas. La realidad es que España gasta poco en defensa, con importantes reducciones durante la crisis, y se ha tenido que recurrir a triquiñuelas presupuestarias que implican al Ministerio de Industria, quedando atado el Ministerio de Defensa a la industria española y europea. El resultado son unas fuerzas armadas que han perdido muchas capacidades después de la crisis y de lo que nadie está hablando. Trataré el asunto en la segunda parte.

Notas.

[1] El próximo jueves 19 de mayo a las 19:00 en el Café Manuela de Madrid tendrán ustedes a Roger Senserrich en una charla informal sobre los trenes de alta velocidad en España:

Durante las tres últimas décadas se ha invertido una enorme cantidad de dinero en trenes y líneas de alta velocidad, a menudo sin planificación alguna. ¿Tiene toda esta inversión sentido? ¿Son las líneas rentables? ¿Qué hacemos con todas estas obras que están ya hechas?

[2] La Compañía Telefónica Nacional de España ofrecía a sus empleados desde apartamentos de vacaciones a supermercados con descuento, e instalaciones como la “Playa de Madrid”.

Paso a paso hacia las fuerzas desarmadas

CASA C-212 de Blackwater en Afganistán

El diario El País publicó hoy un artículo sobre la industria de defensa española. El artículo arranca con el reciente accidente de un avión de transporte A-400M en Sevilla durante un vuelo de prueba antes de su entrega a la fuerza aérea turca. El asunto es que España tenía una respetable empresa aeronáutica, CASA, que construía principalmente aviones de transporte tácticos. Sus aviones los usan fuerzas aéreas y fuerzas de seguridad de Estados Unidos a Corea del Sur. Y fueron empleados por Blackwater. Pero tras el fin de la Guerra Fría la industria de defensa y la industria aeronáutica vivieron una era de concentraciones empresariales. CASA corría el riesgo de quedarse sola siendo demasiado pequeña y terminó integrada en la rama militar del consorcio europeo Airbus. Conservó un tiempo su nombre como EADS-CASA para luego ser Airbus Military hasta finalmente diluirse en enero de 2014 dentro de Airbus Defence and Space.

Todo este tiempo he escuchado temores sobre que las intenciones de los directivos europeos era absorber el know-how tecnológico de CASA para tarde o temprano cerrar factorías en España. El baile de acusaciones sobre la responsabilidad del accidente irían en ese sentido. La factoría de CASA en Sevilla, donde han salido aviones fiables que vuelan en el Ártico o en los desiertos del África meridional, de pronto se habría convertido en el epítome de la chapuza española.

El dilema de perecer en solitario o ser fagocitado por un grupo empresarial dirigido desde Alemania o Francia se le plantea al resto de la industria de defensa española. No sólo se trata de tener músculo financiero para proyectos de I+D cada vez más complejos, sino de músculo diplomático para cerrar contratos. De ahí que las denostadas relaciones del rey Juan Carlos I con las monarquías árabes puede que hayan tenido que ver con que el CASA CN-235 esté en uso en las fuerzas aéreas de Jordania, Arabia Saudita, Omán y Emiratos Árabes Unidos.

Pero la cuestión que me llamó la atención del artículo es la mención de los problemas presupuestarios del Ministerio de Defensa. Creo que el español medio no tiene ni la más remota idea de los recortes brutales a los que han sido sometidas las Fuerzas Armadas en España. Sólo la Armada, ha perdido su único portaaviones, el 25% de los cazabombarderos Harrier y más de la mitad de submarinos. Si un día de estos la mierda golpeara el ventilador mejor no pensar lo que podría pasar.

En el artículo se menciona a Bernardo Navazo, «experto de la Fundación Alternativas, vinculada al PSOE», del que se dice «cree que las Fuerzas Armadas van camino de convertirse pronto en un “ejército bonsái”, con un enorme arsenal de tanques, helicópteros o fragatas inútiles». El centro de la crítica son los famosos “Programas Especiales de Armamento”. Se trata de programas estrellas del Ministerio de Defensa por caros y/o avanzados cuya financiación se ha tratado de mantener contra viento y marea, junto con triquiñuelas burocráticas para esconder las partidas.

Ejército de Tierra: Carro de combate Leopard 2E, 2ª fase del Vehículo de Combate de Infantería “Pizarro”, cañón de artillería remolcado de 155mm., misil anticarro “Spike”, helicóptero de ataque “Tigre” y helicóptero de transporte NH-90.

Ejército del Aire: Cazabombardero Eurofighter, avión de transporte estratégico Airbus A-400M, helicóptero NH-90, misil aire-aire IRIS-T y misil de crucero Taurus.

Armada: 1 fragata de la clase F100, el buque de proyección estratégica “Juan Carlos I”, buque de aprovisionamiento “Patiño”, 4 Buques de Acción Marítima y 4 submarinos de la clase S-80.

Unidad Militar de Emergencias: 4 helicópteros Cougar, 2 aviones CL-415 y red de comunicaciones.

Como ven, descontando los materiales de la UME, son todos sistemas de armas convencionales que confieren las capacidades mínimas que uno espera de unas fuerzas armadas. Es cierto que una auditoría de los programas de los helicópteros Tigre y NH-90 hubieran concluido en un país normal con varios fusilamientos. Así que da bastante risa leer una cita de Bernardo Navazo «Está instalada la retórica de que en su seno [del Ministerio de Defensa] la corrupción no existe». Debe ser que con sus estudios en Columbia y su doctorado en el King’s College lleva tiempo sin pisar España ni hablar con nadie que se mueva en este mundillo. Jamás he escuchado a alguien defender tal cosa. Navazo se queda en un diplomático «Defensa es la institución más opaca del país». Pero llegamos al meollo de la cuestión. Porque nuestro experto no ahonda en el funcionamiento del Ministerio como origen del despilfarro, sino señala la naturaleza de los 19 “Programas Especiales de Armamento”.

Como prueba del despilfarro pone como ejemplo compras de armas innecesarias, “como un carro de combate de 63 toneladas que no puedes transportar en un avión porque el límite de carga es de 44 toneladas. Tenemos unas 300 unidades de ese modelo que nos sirven… ¡para defendernos de un ataque de Portugal y Francia!”, ironiza.

Suponiendo que España contara con un avión de transporte capaz de trasladar un carro de combate Leopard 2E me encantaría saber cómo se las apañaría para aterrizar en el Helipuerto de Ceuta. Para eso existen los regimientos de caballería acorazada “Montesa” y “Alcántara” en Ceuta y Melilla respectivamente. Y para las ocasiones en que la cosa se pone fea, precisamente uno de los dichosos PEA es el buque L-61 “Juan Carlos I”.

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Leopard 2A4 embarcando en una lancha de desembarco LCM-1E

Sospecho que en el fondo ha arraigado la idea de que, dado que las fuerzas armadas se dedican a mantener el orden en República Centroafricana o luchar contra la piratería en el Océano Índico, todo lo que en época de recortes no sirva para ese tipo de misiones sobra. Fragatas, fuera. Carros de combate, fuera. Cazabombarderos, fuera. Pero la realidad es que han sido tan profundos los recortes, que lo que muchos entienden por excesos y despilfarro en cualquier país se consideraría capacidades mínimas. Alguno dirá que le extraña que yo, que escribo sobre Guerras Posmodernas, defiende programas de armamento pensados para guerras convencionales. Pero es que por este camino las fuerzas armadas españolas van camino de traspasar un umbral mínimo de capacidades, quedando muy mermada su capacidad disuasiva. Y una vez instalada la percepción de debilidad, puede pasar cualquier cosa.

Observatorio de la Nueva Guerra Fría #2

Prometí que realizaría un resumen semanal de noticias sobre la Nueva Guerra Fría pero luego caí en la cuenta de que hay semanas en las que apenas publico y  el blog podría quedar algo saturado.

Blindados Stryker estadounidenses participan en el desfile del Día de la Independencia en Estonia el 24 de febrero en Narva a menos de medio kilómetro de la frontera con Rusia.

El otro día se me ocurrió comprobar en la Wikipedia en inglés si existía un artículo sobre la Nueva Guerra Fría. Y efectivamente, existe con el nombre Cold War II. Fue creado en agosto de 2014, semanas antes de que yo publicara en este blog “La Nueva Guerra Fría” el 10 de septiembre. Es decir, el asunto estaba ya rondando la cabeza de muchos en aquel entonces.

Rusia.

-Dos días antes de una manifestación contra la crisis, fue asesinado en el centro de Moscú el destacado opositor ruso Boris Nemtsov. Ministro con Yeltsin, se le consideraba un “nuevo liberal”. Había manifestado su oposición a la anexión rusa de Crimea y apoyaba el derecho de Ucrania de incorporarse a la Unión Europea. Apoyando a Ucrania nos apoyamos a nosotros”, dijo. El pasado día 10 de febrero había expresado “tengo miedo de que Putin me mate”Su nombre se añade a la lista de opositores políticos muertos en Rusia en lugares públicos en extrañas circunstancias.

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-El canal Russia Today dedicó un programa a los “partidos emergentes” de Europa. Se referían al Front National francés, a SYRIZA y a Podemos, “la nueva esperanza de Europa”. Los tres partidos, con sus diferencias, coinciden en sus perspectivas geopolíticas al haberse mostrado a favor de retirar su país de la OTAN, muestran simpatías prorrusas y votaron en el parlamento europeo en contra del tratado de asociación de la UE con Ucrania. En el caso de Podemos, véase los comentarios de Pablo Iglesias a favor de un acercamiento a Rusia en su entrevista a Javier Nart.

54e32b4e71139e95208b45be“New model Dictator”. Putin como el arquetipo de autócrata con apariencia de demócrata que muchos quieren imitar, según Christian Caryl en Foreign Policy. Nombra como aspirantes a imitar a Putin al egipcio Al Sisi y el turco Erdoğan. Habrá que estar atento a las alianza que está forjando Rusia en el Mediterráneo oriental.

España.

8 jóvenes españoles fueron detenidos ayer por su participación en la guerra de Ucrania en el bando ruso dentro del marco de la Operación “Danko”. Llegaron allí para luchar “contra el fascismo” y terminaron codo con codo con los miembros de grupos ultraderechistas, como el francés Unité Continentale. Un fenómeno que no tienen nada de sorprendente, dado que la convergencia ideológica del bando anti-occidental de la Nueva Guerra Fría supera el tradicional eje izquierda-derecha. Véase al respecto “Antifascismo y extrema derecha, compañeros de armas en el Donbass” de Marta Ter y Abel Riu.

españoles en el donbas con fachas serbios y franceses“Casualmente” el mismo día que en España se detenía a los ex-combatientes prorrusos españoles se anunciaba que “los voluntarios franceses en Donbass han sido purgados“. Se trata de los ultraderechistas de Unité Continentale. Se menciona específicamente a Victor Lenta y Nikola Perovic, cuya oficina aparece en la siguiente foto.

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El comunista español Andrés Ramajo y el ultraderechista francés Victor Lenta

-Rescatando del archivo: El pasado 4 de diciembre la Fundación Francisco Franco organizó una cena con motivo del 122º Aniversario del nacimiento de Franco. En ella se nombró miembro de honor a la Unión Militar Rusa (ROVS), ” la asociación de los rusos blancos combatientes en nuestra Cruzada de Liberación Nacional”. Los rusos tradicionalistas, ortodoxos y monárquicos combatieron en las filas requetés en la Guerra Civil española. Recientemente, miembros del ROVS han combatido en Ucrania oriental en las filas rusas y su presidente disculpó su ausencia en Madrid precisamente por la situación en Ucrania.

Igor Borisovich Ivanov, presidente del ROVS.
Igor Borisovich Ivanov, presidente del ROVS.

-Rescatando del archivo: En 2012 se realizó en el Cerro del Contadero (provincia de Guadalajara) un homenaje a los voluntarios rusos que lucharon en España en el “bando nacional”. En el acto se inaguró una cruz ortodoxa y asistió  Sixto Enrique de Borbón, que el año pasado se manifestó a favor de la Rusia de Putin: “La voluntad rusa de independencia nos ayudará a reencontrar la nuestra, que está amenazada por la penetración anglosajona”.

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Francia. Un magistrado investiga un atentado terrorista cuya pista apunta a Irán pero aparece muerto misteriosamente en su casa. ¿El fiscal Nisman en Argentina? No. El juez francés Gilles Boulouque, muerto en 1990.

Reino Unido. El MI5, el servicio secreto interior, vuelve a reclutar expertos en ruso. Las vacantes se pueden leer aquí.

Serbia. Alguien me preguntó hace tiempo en comentario por el papel de Serbia en la Nueva Guerra Fría. El país se acerca a Europa pero en plena crisis de Ucrania sus fuerzas armadas realizaron maniobras con las rusas. Bruno López Vizcón ha escrito en Eurasianet: “Serbia: Cómo mantenerse neutral en la nueva Guerra Fría entre Rusia y la Unión Europea”.

Lituania. La república báltica recupera el servicio militar teniendo en cuenta “la situación geopolítica y las amenazas a la seguridad del estado”. Evidentemente se trata de Rusia.

Grecia. El profesor Javier Morales, experto en Rusia, escribe “La influencia de Rusia en el nuevo gobierno de Grecia”. Sus conclusions son que “el mayor riesgo de actuar como “caballo de Troya” ruso lo puede representar no tanto SYRIZA —que ya está mostrándose más pragmática desde que ocupa el gobierno— como su socio de gobierno ANEL”. Recordemos que a este último un periódico rusófono de Atenas lo denominaba el “partido ruso”.

Irán.

Según el ministro de defensa iraní, la cooperación militar con Rusia ha entrado en una nueva etapa. Tras años de excusas ante las presiones occidentales, Rusia se ha mostrado dispuesta a exportara Irán sistemas de defensa antiáerea avanzados. En su momento Irán negoció la compra del sistema S-300PMU1 (SA-20 Gargoyle según la denominación OTAN) y tras el incumplimiento ruso, ahora Moscú ofrece el sistema S-300VM  (denominación comercial Antey 2500 y SA-23 Gladiator según la OTAN).

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Sistema Antey 2500

-Recientemente se celebraron las maniobras navales Gran Profeta 9 durante las cuales se hundió una maqueta a escala de gran tamaño de un portaaviones. La rama naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, los pasdarán, ensayan así tácticas de guerra naval asimétrica.

Líbano. Alexander Zasypkin, embajador ruso en Líbano, declaró en una entrevista que la lucha de Hezbolá en Siria es legítima mientras combatientes extranjeros formen parte de las filas de los rebeldes. Además habló del próximo acuerdo de venta de armas al Líbano.

Chipre. Los gobiernos rusos y greco-chipriota firman un acuerdo por el que buques de la armada rusa podrán acceder a puertos en Chipre, práctica que se llevaba haciendo sin un convenio formal. En el lenguaje habitual en estos casos se menciona que Chipre servirá de puerto de escala para buques rusos en misiones contra el “terrorismo y la piratería internacionales”. Según la noticia de Reuters/EuropaPress, “Moscú intenta fortalecer sus relaciones con miembros de la UE, como Chipre, Grecia y Hungría, para contrarrestar la serie de sanciones impuestas por Bruselas y Washington, que ahora amenazan con aumentarlas”.

Egipto. El presidente Putin visitó Egipto, donde fue recibido como una celebridad. Ante el enfriamiento de las relaciones de El Cairo y Washington, Moscú ha tratado de llenar ese vacío con un acuerdo de venta de armamento.

Oriente Medio. Recientemente hablé de las teorías conspirativas como un fenómeno cultural de la Nueva Guerra Fría. Si hay una región del mundo donde forman tanto parte del panorama informativo es Oriente Medio. Itxaso Domínguez de Olazábal cuenta “la loca historia de las teorías conspiratorias en Oriente Medio” en EsGlobal.

Archivo: España, crisis de un modelo

[En 2010 David Ballota tuvo la gentileza de invitarme a participar en la versión online de la revista Generación XXI. Escribí entonces sobre temas ajenos a este blog. Hoy esos textos están desaparecidos de la red, así que rescato este artículo integral sobre la crisis]

La España de los últimos 200 años es la historia de sucesivas oportunidades perdidas que hubieran hecho posible otro país. Empezando por la Constitución de 1812 y llegando a casi cuatro décadas de dictadura franquista.

Existen entre la derecha democrática española quienes quisieran exhibir sin pudor su condición de franquistas y necesitan blanquear aquel período histórico. Se agarran ahora al argumento de que las dos últimas décadas de la dictadura, a partir del Plan de Estabilización de 1959, sentaron las bases del desarrollo español. La dictadura de Franco fue entonces un mal necesario que logró el despegue económico y creó una amplia clase media, imprescindibles cimientos ambos de una democracia sólida.

Está por demostrar que el desarrollo y una democracia estable sólo hubiera sido posible con el paso intermedio de una dictadura. Pero sobre todo olvidan o quieren olvidar los defensores de la figura de Franco como precursor necesario de la democracia esas otras dos décadas de la dictadura, las de las fracasada autarquía económica y el aislamiento internacional (1939-1959).

España se quedó descolgada justo cuando a partir de 1945 disfrutó Occidente de un período de prosperidad sin precedentes, los tiempos en que Francia vivió sus “Treinta Gloriosos” años o Alemania disfrutó de su “Milagro Económico”. Aquellos veinte años son los que separaron a España del resto de Europa en la segunda mitad del siglo XX. Pensábamos que por fin se recortaba la distancia cuando llegó la Crisis.

Las explicaciones sobre las causas de la Crisis en España varían en dar peso a la coyuntura internacional, la actuación de determinado gobierno o al desenfreno hipotecario de la atolondrada clase trabajadora en función de a quien se quiera culpar y exonerar. Pero sólo la perspectiva del tiempo nos permitirá ver que a lo que asistimos es a una crisis profunda del modelo productivo español que fue incapaz de dar el salto a una economía globalizada y postindustrial.

España se incorporó a la entonces llamada Comunidad Económica Europa el 1 de enero de 1986 como un país mediterráneo que disfrutaba de las ventajas comparativas de una mano de obra barata y abundantes horas de sol. Las fábricas españolas convertían al país en el quinto productor de automóviles mundial y el país era el segundo receptor de turistas en todo el mundo.

Tres años más tarde del ingreso en la CEE cayó el Muro de Berlín. El mismo año en que Tim Berners-Lee redactó una propuesta en el laboratorio de partículas CERN para un sistema de hipertexto en Internet. En agosto de 1991 puso en marcha el primer servidor de páginas web. Antes del fin de aquel año se disolvió la Unión Soviética.

Abierto casi todo el planeta ahora al capitalismo y con las comunicaciones cada vez más accesibles, España, como cualquier otro país desarrollado, hubo de enfrentarse a una economía globalizada donde cualquier cosa factible de ser extraída de la tierra, cultivada, fabricada o ensamblada lo será siempre de forma más barata en otra parte del planeta. En una economía postindustrial los países avanzados no sólo generan valor en el sector servicios (servicios financieros, software, publicidad, etc.), sino mediante la incorporación de tecnologías y conocimiento en todos los sectores productivos.

La agricultura española encontró competencia en países con una mano de obra aún más barata. Si antes fueron los camiones cargados de tomates españoles los que eran volcados en las carreteras francesas ahora resultaron ser españoles los que volcaban camiones con tomates marroquíes.

Con los productos agrícolas transformados en una “commodity” sólo una minoría afrontó la competencia de los países subdesarrollados haciendo la agricultura más intensiva en conocimiento y capital. Hubo quienes implantaron un modelo de agricultura más respetuoso con el medio ambiente o la salud del consumidor, buscaron el valor añadido de la denominación de origen o buscaron acortar la distancia con el cliente final mediante la comercialización directa en Internet. Pero la reacción generalizada fue sostener un sector no competitivo mediante subvenciones y enfrentar la competencia de países con salarios de miseria implantando en España también salarios de miseria y condiciones infames de explotación. Hoy España exporta temporeros locales a la vendimia francesa e importa temporeros extranjeros con la excusa de que nadie quiere trabajar en el campo.

El sector industrial español dejó de disfrutar la ventaja de la mano de obra barata tan pronto los antiguos países comunistas quedaron conectados a la economía europea. El cierre de factorías para su reubicación en la Europa del Este o en otros países extracomunitarios fue sólo retrasado temporalmente mediante las subvenciones públicas. En el caso de la factoría de repuestos Delphi de Puerto Real (Cádiz), sumaron 62 millones de euros desde 1986 hasta el anuncio de su cierre en 2007.

Sectores puntuales como la industria aeronáutica o naval sobrevivieron gracias a su naturaleza de empresas públicas y al mercado cautivo de las fuerzas armadas. Los contratos militares han mantenido con vida a empresas de capital público como Santana Motor, cuyos productos no resisten el más mínimo control de calidad y que pierde decenas de millones de euros al año.

España, al contrario del resto de países de Europa Occidental, carece de grandes empresas tecnológicas como Alcatel, Thales, BAe Systems, Siemens, Nokia, Philips, Ericsson, etc. Hablar de grandes empresas globales es hacerlo a la antigua Telefónica y Repsol YPF, de la que hay que recordar su condición de antiguas empresas estatales con una posición dominante en el mercado.

Por último, en la España globalizada y postindustrial hablar del sector servicios es hablar del turismo de “sol y playa” que se benefició durante los años noventa de la escasa competencia mediterránea por culpa de las guerras yugoslavas, los atentados contra turistas en Egipto y la guerra civil argelina. Cuando se hizo evidente que el modelo de “sol y playa”, en realidad “discoteca, cerveza, vomitona y playa” combinado con un modelo urbanístico depredador del litoral, dejaba ganancias magras no se trató de aumentar la calidad del servicio al cliente, mejorar los estándares arquitectónicos y reducir el impacto medioambiental Se buscó desesperadamente el “turismo de calidad” mediante la construcción de campos de golf, allí incluso donde los agricultores luchaban ante la escasez de agua.

La salida al mercado laboral de la generación del “baby boom”, el turismo y la llegada de mano de obra inmigrante generó la burbuja inmobiliaria que convirtió a la construcción en la locomotora de la economía. Un sector conectado inevitablemente a las redes clientelares de poder de las administraciones públicas locales y que se convirtió en el símbolo del modelo de negocios español: El “pelotazo”, un concepto que dudosamente tenga equivalente en el resto de idiomas de Europa Occidental. A España en cambio se le puede aplicar un concepto repetido por la prensa económica durante la crisis asiática de 1997: “Crony capitalism”, traducido aquí como “capitalismo de amiguetes”.

Justificado como parte de la idiosincrasia latina y mediterránea, España es un país donde importan los contactos familiares y las afinidades políticas en tupidas redes clientelares que son consentidas y disculpadas porque permean todas las clases sociales. Los grandes pelotazos de alcaldes, concejales y sus parientes son disculpados cuando firman jornadas de trabajo imaginarias para cobrar prestaciones por desempleo y tramitan subvenciones para proyectos con los presupuestos inflados que benefician desde el profesor de cursos de informática al vendedor de suministros para la construcción. Son ellos los que luego jalean a los políticos que esposados salen del furgón de la Guadia Civil y entran en el juzgado.

Podríamos pensar que el mismo país donde la generación que vivió la Transición se encontró todo un país por reinventar y se convirtió en una élite que forma un tapón las siguientes generaciones estuvieran tentadas de romper las reglas de juego. Podría esperarse que una nueva generación, “la mejor formada de la historia de España”, se lanzara a la aventura de emprender, crear conocimiento y crear riqueza abriendo nuevos espacios y nuevos caminos. Pero conocer la universidad española permite comprender su incapacidad para haber formado a los profesionales necesarios y capaces de pilotar el salto de España al mundo global y a la sociedad postindustrial.

La universidad en España es un lugar donde resulta anatema hablar de la conexión con el mercado laboral, so pena de ser acusado de querer poner la educación superior al servicio del “capitalismo neoliberal” y de las “empresa privada”. Como si no existieran alternativas como el autoempleo o la unión de trabajadores en cooperativas. Curiosamente la resistencia a mejorar la empleabilidad de los estudiantes es defendida e inculcada en el alumnado muchas veces por profesores que gozan de la condición de funcionario. Otros aspectos de la universidad española, como su profundo antiintelectualismo y su endogamia, son tan de sobra conocidos que no merecen la pena detenerse en ellas.

En un país donde cuenta más de quién se es hijo y a quién se conoce escasean los ejemplos de éxito económico y social por debajo de la barrera de los treinta años si olvidamos artistas y deportistas que nunca pasaron por la universidad. Linus Torvalds hubiera sido en España un becario asqueado de su programa de doctorado. Pero quizás para ello primero tendría España que dar al mundo un Linus Torvalds, que nació en un país con unos estándares educativos a años luz de España y cuna del gigante global Nokia..

La incorporación de conocimiento e información en todos los sectores productivos tiende a polarizar los mercados laborales en las sociedades postindustriales. Por un lado se requieren de ingenieros, desarrolladores, diseñadores, consultores y ejecutivos. Por otro, la automatización e informatización del puesto de trabajo tiende a reducir aún más la cualificación de los trabajos peores pagados, como auxiliar administrativos o telefonista de call-centers.

Careciendo España de un sector dinámico, competitivo y globalizado en su economía el destino de los licenciados universitarios en España es un trabajo mcdonalizado mientras esperan que surja “algo de lo mío”. La precariedad y el “mileurismo” ha llegado hasta para carreras como arquitectura e ingeniería de telecomunicaciones. El resultado es una generación que no vivirá mejor que sus padres, trabajadores y obreros de la España de la dictadura y del subdesarrollo.

¿Armas españolas para Israel?

El gobierno español ha suspendido temporalmente la exportación de material militar y de doble uso a Israel. Un gesto relacionado con el impacto en la población civil palestina de Gaza de la Operación “Margen Protector”. No es habitual en Mariano Rajoy ver esta clase de gestos firmes en política internacional.

Mi colaboración esta semana en Sesión de Control trata la cuestión. Repaso qué exportó España a Israel en 2013 en materia de defensa y cómo resulta que la medida no sólo no afectará en absoluto a Israel sino que puede perjudicar a las fuerzas armadas españolas.

¿Vende España armas a Israel? en Sesión de Control.

La defensa de una España sin Cataluña

En el año 2006 comenté en este blog el revuelo causado por un documento apócrifo donde se estudiaba cómo serían las fuerzas armadas de una hipotética Cataluña independiente. En un contexto muy diferente, el asunto fue tratado por el Centre d’Estudis Estratègics de Catalunya el pasado año en su documento “La Futura Força de Defensa de Catalunya”. El debate esta vez es real. Y, como a Escocia, el problema que se le plantea a una hipotética Cataluña independiente es el de las economías de escala. Sistemas de armas avanzados, como aviones de combate y fragatas, serían prohibitivos para una Cataluña independiente. Así que, como en el caso de Escocia, se debate la opción de una defensa mancomunada. Tenemos el precedente de las tres repúblicas bálticas, que comparten academia militar (Baltic Defense College) y red de vigilancia del espacio aéreo (BALTNET).

Ahora imaginemos un caso extremo. Supongamos que Cataluña y País Vasco se convirtieran en países independientes sin un acuerdo para compartir una defensa común. Para Cataluña y el País Vasco su defensa nacional no supondría ningún problema a pesar de que no pudieran adquirir y mantener sistemas de armas avanzados. Ubicadas entre Francia y España, su situación no sería muy distinta a la de Uruguay. Para la defensa nacional de España sería catastrófico. Según recoge la Wikipedia, la suma de Cataluña y País Vasco suponía en 2011 el 24,9% del Producto Interior Bruto español. Manteniendo un gasto equivalente, España no podría seguir pagando el mantenimiento de uno de cada cuatro aviones de combate, fragatas y vehículos blindados mientras sus obligaciones en el Estrecho de Gibraltar, Ceuta, Melilla y Canarias seguirían siendo las mismas.