“Análisis de las relaciones de defensa entre España y países de la península arábiga” de Yago Rodríguez

Yago RodríguezYago Rodríguez, Míster X, ha publicado este libro sobre las exportaciones de defensa españolas a las monarquías árabes de la Península Arábiga, los países del Consejo de Cooperación del Golfo. Un tema aparentemente inocente pero que tiene conexiones con el actual conflicto de Yemen, en el que participan varios de esos países. Precisamente, a propósito del papel saudí, escribí hace poco en la Revista El Medio. El libro tiene tres partes. La dos primeras son un análisis general de las exportaciones españolas en el ámbito de la defensa con las monarquías árabes de la región. El autor reflexiona sobre la industria de defensa española, las relaciones con esos países y hace un análisis de los datos de las exportaciones de la industria de defensa española. Así que, ya de partida, el libro se convierte en una buena referencia para periodistas y curiosos que quieran hablar del tema sin meter mucho la pata. La tercera, la más jugosa para mí, tiene que ver con la aparición de material militar de origen en el frente de batalla de Yemen y hace un análisis desglosado de los productos de defensa españoles vendidos a cada país. Se recogen fotos de los rebeldes huzíes alrededor de vehículos BMR saudíes capturados y con armamento de origen español capturado a las fuerzas saudíes. El tema lleva inevitablemente a reflexionar sobre los criterios éticos a considerar en este tipo de exportaciones, ahora que sabemos que Arabia Saudita muestra poco respeto por la vida de los civiles en Yemen. La reflexión que hace Yago Rodríguez me parece bastante pertinente. Y está en la misma línea a la que yo hice al final de mi artículo.

El libro (98 páginas) ha sido  autoeditado por el autor vía Lulu.com y tiene los típicos pequeños fallos de este tipo de producto que una revisión entre varios pares de ojos podría solucionar. Luego tenemos lo que yo creo que es alguna confusión en el tratamiento de los datos. Mi experiencia dice que la información pública de estos temas suele ser confusa y provocar el error porque ha sido previamente tratada por un funcionario que a la hora de elaborar los informes públicos ha asignado los items a categorías preestablecidas que luego hay que descifrar. Véase el caso de “disparos de aeronaves”, que supongo quiere decir munición empleada por alguna aeronave. Probablemente, munición para el cañón de un avión. Pero que podría ser cualquier otra cosa porque el libro recoge otro lado que el informe de exportaciones habla de “munición, disparos y granadas”. En cualquier caso, no es un error del autor sino de la ambigüedad de los datos publicados por la Secretaría de Estado de Comercio, donde imagino tienen poco conocimiento de asuntos de defensa.

Creo que se trata de un trabajo muy interesante y que abre la puerta para que más miembros de la comunidad española interesada en estos temas se anime a publicar libros que no encontrarían cabida en las editoriales habituales. Espero que Yago Rodríguez se lance a escribir más libros y que esta tenga buena acogida.

Guardar

Guardar

Un caso de incumplimento del acuerdo Minsk II

El otro día resumí aquí un informe publicado en Bellingcat.com en el que tomaba información publicada por soldados rusos presumiendo de sus medallas en las redes sociales para constatar que a pesar de no estar en guerra las fuerzas armadas rusas habían concedido un número inusual de ellas entre 2014 y 2015. Algunas incluso, eran medallas que sólo se concedían en tiempos de guerra y habían sido concedidas en gran número antes de la intervención en Siria del 30 de septiembre de 2015.

russia-military-snow-3
Tropas de montaña rusas como parte del dispositivo de seguridad en torno a Sochi. Foto Reuters vía Bussines Insider.

Curiosamente el gobierno ruso salió a contestar el informe explicando que se trataba de medallas concedidas a militares que sirvieron en el dispositivo de seguridad de los Juegos Olímpicos de invierno celebrados en Sochi en febrero de 2014. Es interesante que el gobierno ruso se haya visto obligado a dar explicaciones por un informe elaborado por un puñado de frikis usando fuentes abiertas. Pero incluso si la respuesta oficial rusa fuera cierta sólo explicaría una parte del asunto porque una de las medallas concedida a miles premia méritos de guerra. Es más, leyendo sobre el tema descubrí que no sólo se concedieron medallas a soldados, sino que las fuerzas armadas concedieron condecoraciones colectivas a unidades del ejército en aquel periodo. Como la distinción de añadir al nombre la denominación honorífica “de la Guardia”.

Hay otra reacción a la publicación del resumen que hice aquí en el blog que tiene que ver conmigo. Hubo quien comentó en Twitter que era un intento mío por “difamar” a Rusia y despreció la información por venir de Bellingcat.com Tiene gracia eso que te acusen de “escribir cosas negativas en contra del buen nombre, la fama y el honor” de un país cuando centras tu crítica en su gobierno.  Es algo parecido a la acusación de “rusófobo”. Pero el asunto de despreciar los análisis de Bellingcat.com, cuando están hechos con información abierta disponible en Internet, me hizo pensar que quizás habría que pensar en otro enfoque en mi propósito de analizar la participación rusa en la guerra en Ucrania oriental. Y entonces me encontré en SouthFront.org con esto:  Orlan-10 UAVs in action against Ukrainian artillery.

SouthFront.org es una página web de análisis e inteligencia que pretende dar un punto de vista alternativo a los medios de comunicación occidentales. Esto es, es una página prorrusa donde no falta en su presentación referencias a la píldora roja de Matrix. El 7 de septiembre publicaron una traducción de una entrada de blog publicada originalmente por Diana Mihailova días atrás. En ella se da cuenta de “materiales”, entiendo un informe o presentación, hechos públicos por el Centro de Tecnologías Especiales de la Academia de Artillería Mijaíl Pávlovich donde se da cuenta del uso combinado del avión sin piloto Orlan-10 y el sistema de artillería propulsado 2S1 Gvozdika de 122mm. para atacar posiciones ucranianas el pasado mes de mayo. Se destaca que en un ataque se habrían disparado 38 proyectiles en vez de los 300 necesarios habitualmente para batir un objetivo. Y que el ataque fue importante porque se destruyó una casa donde se encontraba un radar de localización de artillería AN-TPQ-48 de origen estadounidense y el personal especializado asociado a él. Se habla de una sucesión de ataques en el mes de mayo que provocaron 90 muertos y 220 heridos entre las tropas ucranianas.

integrated_safety_and_security_exhibition_2013_500-47
Orlan-10.

Podríamos considerar con prudencia todo lo que cuenta Diana Mihailova y especular que SouthFront.org tiene un criterio laxo para publicar información sin verificar cuando encaja en su narrativa de la guerra en Ucrania. Pero de ser cierto esa información estamos ante algo realmente interesante:

-El bando prorruso en la guerra de Ucrania usa un avión sin piloto, el Orlan-10, que sólo usa las fuerzas armadas rusas. Por tanto, una fuente rusa nos confirma que la industria de defensa rusa o las fuerzas armadas rusas están suministrando material al bando prorruso en Ucrania. Ese material, además, requiere formación para su manejo. Así que podemos suponer que en Rusia se ha proporcionado formación al personal que maneja los Orlan-10 en Ucrania o directamente ha destacado personal cualificado allí.

-El bando prorruso en la guerra de Ucrania, según fuentes rusas, no sólo ha lanzado ataques a pesar de la existencia de un alto el fuego sino que emplea artillería a pesar de que los acuerdos de Minsk II ordenaban la retirada de las piezas de artillería de más de 100mm. del frente. La justificación es que se han lanzado los ataques para destruir material ucraniano cuya presencia en el frente contravenía los acuerdos de Minsk II.

Hay muchas pruebas que indican que Rusia y sus fuerzas armadas se implicaron en la guerra en Ucrania oriental: la información sobre las bajas en combate, la información sobre las medallas concedidas, el material de guerra exclusivamente ruso que ha aparecido allí, las fotos de miembros de unidades militares rusas en Ucrania, etc. Pero como en tantos temas de la Nueva Guerra Fría resulta divertido ver que, mientras los apologistas del Kremlin defienden el “honor rusos criticando a quienes señalan que existe una intervención militar rusa en Ucrania oriental, en Rusia no tienen complejo alguno en confesarlo. Y hablan con desparpajo de ello.

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Tensión en el Sáhara Occidental

Entre los días 11 y 25 de agosto el Sáhara Occidental vivió una escalada de tensiones entre Marruecos y el Frente Polisario. La Gendarmería Real marroquí se introdujo en la franja de 5 kilómetros inmediata al Muro del Sáhara, que según el acuerdo de alto el fuego de 1991 está vedada para el personal armado de ambos bandos. Maquinaria y personal marroquí se dedicaron a prolongar una carretera. Además, se retiraron vehículos de lo que según Marruecos era un escondite para contrabandistas y según fuentes saharauis era un taller donde trabajaban mauritanos y saharauis. El Frente Polisario movilizó sus fuerzas al lugar y tras la intervención de la MINURSO las fuerzas marroquíes se retiraron.

//platform.twitter.com/widgets.js

Hice un repaso a los acontecimientos de esta escalada de tensiones en el blog Magnet, donde llevo semanas colaborando. De paso, he vuelto a actualizar mi blog Flanco Sur con noticias de seguridad y defensa de los países del Magreb y África Occidental.

El ejército ruso no estaba en guerra en 2014 pero sus soldados no pararon de ganar medallas

La intervención militar rusa en Ucrania es ese tema que todo el mundo conoce pero del que se habla poco fuera del círculo de interesados o preocupados por la guerra en ese país.  La atención internacional se alejó de Ucrania tras el alto el fuego firmado en el acuerdo de Minsk II a pesar de que la guerra siguió. Yo mismo me dediqué a otros temas. Pero en este tiempo no han parado de salir informaciones relevantes sobre el conflicto.

Esta semana Bellingcat, uno de los referentes mundiales en inteligencia de fuentes abiertas, publicó un informe peculiar. Resulta que en Rusia algunas medallas militares se conceden registrando su número. El número aparece grabado en el reverso de la medalla y en el diploma que se entrega con ella. Puestos a pensar es una buena forma de detectar a usurpadores si se tiene acceso al registro de las personas que la han recibido y saber identificar al dueño original de una medalla. Pero he aquí que alguien pensó que si tenemos el número de medallas concedidas y la fecha podemos sacar conclusiones interesantes sobre la actividad del ejército ruso. Y esa la información la tenemos, cómo no, gracias a la inestimable información que proporcionan los soldados rusos presumiendo en redes sociales.

El informe se ocupa de tres medallas. La primera es la medalla “a la distinción en el combate”. Sólo la pueden recibir miembros de las Fuerzas Armadas rusas y por acciones en combate, sea participando en él directamente, participando en acciones que contribuyeron al éxito de una misión o mandando tropas en combate. Es por tanto una medalla que no se otorga en tiempo de paz.  Oficialmente hasta la intervención en Siria el 30 de septiembre de 2015, los únicos escenarios de guerra vividos por las tropas rusas fueron el Cáucaso contra la insurgencia yihadista y en las regiones separatistas de Abjazia y Osetia del Sur en la guerra con Georgia en agosto de 2008. La medalla más antigua de la que los autores del informe tienen datos es una concedida el 7 de noviembre de 2014 y con el numeral 2.464. Es decir, hasta aquel día las Fuerzas Armadas rusas habían entregado 2.464 medallas a militares rusos recompensando su “distinción en el combate”. Hay datos para 18 medallas más. Las fecha y numerales son correlativos. La más reciente de las registradas en el informe tiene fecha 18 de febrero de 2016. Y su numeral es el 6.802. Esto quiere decir, que entre el 7 de noviembre de 2014 y el 18 de febrero de 2016 las Fuerzas Armadas rusas estaban implicadas en acciones de combate donde sus tropas se distinguieron repetidamente al punto de que 4.338 militares fueron distinguidos por sus hechos de armas. Así que podemos empezar a preguntarnos, ¿dónde estaban las tropas rusas en combate para repartir medallas a miles?

medallas
Ejemplos de medallas “a la distinción en el combate” recogidos en el informe.

La segunda medalla de la que el informe tiene datos es la medalla “al valor”. Puede ser entregada a personal militar o civil que se haya distinguido defendiendo Rusia, sus intereses, protegiendo sus fronteras y otras circunstancias que impliquen un riesgo para la vida. En el informe sólo hay información de siete medallas otorgadas entre 2014 y 2016. La primera fue entregada el 1 de septiembre de 2014 con el numeral 64.145. La última el 23 de noviembre de 2015 con el numeral 66.613. En este caso las 2.468 medallas concedidas lo pueden haber sido por hechos de armas o no, dentro de Rusia o no. Así que no podemos atribuir su concesión a actividades no reconocidas por las Fuerzas Armadas. Pero el informe aporta un dato interesante. Teniendo información de medallas concedidas en 2000 y 2008 podemos calcular el ratio en se que premiaban a soldados rusos en tiempos de paz. Y el cálculo aporta que entre 2014 y 2016 se entregaron a un ritmo mucho más alto.

La tercera medalla que aparece en el informe es la medalla “de Suvorov”. Se trata de otra medalla que sólo puede ser entregada a miembros de las Fuerzas Armadas rusas. Los méritos son haber mostrado valentía defendiendo el país o un comportamiento sobresaliente en tiempos de paz. El informe cuenta con información de 13 medallas entregadas entre 2014 y 2015. La primera de ellas fue entregada el 24 de noviembre de 2014 con el numeral 41.099. Y la última el 8 de diciembre de 2015 con el numeral 43.672. Considerando que es una medalla que se otorga también en tiempos de paz por acciones ajenas a la guerra no se puede contabilizar las 2.573 medallas entregadas en ese período como resultado únicamente de acciones de guerra no publicitadas por el gobierno ruso. Pero nuevamente, teniendo las fecha y el numeral de medallas entregadas anteriormente se puede observar cosas curiosas. Por ejemplo, entre el 24 de noviembre de 2014 y el 25 de diciembre de 2014 se concedieron más medallas “de Suvorov” que en todo el año anterior. Y que haciendo un cálculo, se obtiene  una media aritmética de 1,5 medallas “de Suvorov” concedidas entre el 10 de septiembre 2013 y el 24 de noviembre 2014. Y que esa media aumenta a 6,8 entre el 24 noviembre 2014 y el 8 de diciembre de 2015.

La última medalla que trata el informe es la medalla “de Zhúkov”. Es una medalla que sólo se entrega a personal militar que se haya distinguido por su valentía y dedicación a la defensa de Rusia pero también por acciones en tiempos de paz. El sistema de medallas militares rusas se reorganizó en 2010. Y el sistema de numeración para esta medalla empezó de cero. La más antigua de la que el informe tiene datos es la nº277 entregada el 12 de diciembre de 2014 y la más reciente es la nº 1.349 entregada el 8 de diciembre de 2015. Esto es, sólo se habían entregado 277 entre 2010 y finales de 2014. Pero entre el 12 de diciembre de 2014 y el 8 de diciembre de 2015 se entregaron 1.072 medallas.

La pregunta que hay que hacerse es, ¿en qué conflicto armado estuvieron implicadas las Fuerza Armadas rusas durante los años 2014 y 2015 hasta su intervención en Siria para conceder tantas medallas que sólo se conceden en tiempos de guerra?  ¿En qué acontecimientos se vieron implicadas las Fuerzas Armadas rusas para aumentar el ritmo al que se concedían medallas a sus militares respecto a los tiempos de paz?

Y un reflexión que aparece en las conclusiones del informe de Bellingcat. Los datos de medallas al valor o a los servicios distinguidos nos permiten saber que miles de soldados rusos estuvieron implicados en una guerra no reconocida por Moscú. Pero si consideramos poco probable que todos los soldados rusos que participaron en esa guerra recibieran una medalla por sus acciones distinguidas en combate, podemos especular sobre el número de soldados desplegados y suponer que fueron muchos miles. Pueden leer el informe en: Russia’s War in Ukraine: The Medals and Treacherous Numbers.

Mi propósito a partir de ahora es ir recogiendo en este blog informes, artículos e informaciones que documenten la intervención militar rusa en Ucrania. Cualquiera que quiera colaborar puede contactar conmigo en jpereztriana (a) gmail.com

Guardar

Guerras climáticas

Hace ya bastante tiempo, allá por 2006, planteé qué impacto podría tener para España el cambio climático en África. La estrecha franja fértil que se aprecia en las fotos satélite del Magreb me aportó el título: La delgada línea verde (I) y La delgada línea verde (y II). Es un tema que nunca olvidé y mantuve en algún lugar de la memoria sabiendo que había una posible conexión entre el actual aumento global de las temperaturas y las tensiones sociales que desembocan en conflictos. Esta semana escribo al respecto en mi nueva colaboración en Magnet: Guerras climáticas: cuando el exagerado aumento de temperaturas provoca conflictos en Siria o Sudán. Menciono cómo los biólogos perciben ya cambios en la fauna en España, presento el concepto de “guerras climáticas” de Harald Welzer y trato los ejemplos de Darfur y Siria.

El burkini es lo de menos

El  debate político en las redes sociales la semana pasada estuvo ocupado por la prohibición en Francia del “burkini”, un traje de baño femenino holgado y creado en Australia para integrar mujeres musulmanas como socorristas en las playas. Fue un debate vehemente y típico de los actuales tiempos posmodernos en el que el significado de cualquier cosa puede ser bueno o malo o lo contrario si les las das las suficientes vueltas.

Les contaría mi opinión y la argumentaría pero iría en contra de la tesis que quiero defender. El debate sobre el burkini es irrelevante y un síntoma de la debilidad de Europa porque huye de enfrentar los verdaderos problemas que plantean las comunidades musulmanas que no quieren asumir los valores occidentales y además quieren obligar al resto a vivir de acuerdo con los suyos. La renuncia a abordar ese problema y otros tantos por parte de los partidos políticos tradicionales ha dejado el campo abierto en Europa al auge de los partidos xenófobos. Y constituye una bomba de relojería social que podría estallar con consecuencias imprevisibles. Pero de eso hablaré en su momento.

Hoy simplemente quiero ofrecer un adelanto. Llevo desde principios de año recopilando noticias, después del asunto de los abusos sexuales masivos cometidos en las celebraciones de Fin de Año. Y hace poco encontré una noticia que no tuvo mucho eco, más allá de publicaciones islamófobas y xenófobas, pero que en mi cabeza resonaba a algo que ya había visto con anterioridad. Por tercera vez me encontraba una noticia de que en el Reino Unido las autoridades no habían investigado un asunto en el que estaban implicados musulmanes por miedo a ser tildadas de racistas.

Contó Peter Dominiczak el pasado 22 de agosto en el diario The Telegraph que habían florecido focos de radicalización en las cárceles británicas mientras los funcionarios de prisiones evitaban hacer frente al “comportamiento y perspectivas extremistas” de los reclusos para evitar acusaciones de racismo. Por ejemplo, controlar la circulación de literatura radical en las cárceles. Así, los reclusos musulmanes presionan para no ser cacheados con el argumento de que su ropa es un símbolo religioso.

Poco antes había leído otra crónica de Peter Dominiczak con fecha del 12 de agosto, también en el diario The Telegraph, donde contaba cómo un informe del gobierno había detectado fraude electoral en circunscripciones con población musulmana pero que no se había investigado a fondo por la “excesiva sensibilidad sobre etnicidad y religión”. El informe apunta a la existencia de fraude electoral en municipios con población pakistaní y bangladeshí. El informe hace propuestas que en España resultan sorprendentes, como que se requiera a partir de ahora un documento para identificarse en el momento de votar o que haya presencia policial en los colegios electorales. Esto último se recomienda ahora en el Reino Unido para evitar intimidaciones. En el artículo se menciona el caso de Lutfur Rahman, antiguo alcalde de Tower Hamlets y desposeído de su cargo tras destaparse que su re-elección en 2014 había estado plagada de irregularidades. Durante años, distintos medios británicos investigaron la corrupción y despilfarro en su ayuntamiento, donde dinero público se destinó a financiar organizaciones islamistas y una televisión local a cambio de apoyo político. Se reprocha ahora a la Policía Metropolitana de Londres que no investigó a fondo.

En ambos casos los titulares hablan de la “corrección política” como el causante de la dejadez e inacción de los políticos británicos. Pero hace tiempo leí algo parecido en un caso que resulta sorprendente que no haya llamado más la atención. 1.400 menores (como mínimo) sufrieron abusos sexuales entre 1997 y 2013 en la ciudad de Rotherham a manos de bandas de hombres de origen pakistaní sin que las autoridades investigaran a fondo para no “fomentar el racismo”. La actual primera ministra, Theresa May, culpó en 2014 a la “corrección política institucionalizada”. Los menores fueron víctimas de secuestros, violaciones en grupo y tráfico sexual, con casos de violaciones en grupo. Muchas de los que se atrevieron a denunciar no fueron creídas o recibieron la recomendación de que no incluyeran el origen étnico de los perpetradores en su descripción de los hechos. Las víctimas fueron además intimidadas y sus familias acosadas para evitar que testificaran. 300 sospechos habían sido identificados en 2015 y en febrero de 2016 cinco hombres fueron condenados por la “explotación sexual sistemática de 15 niñas”.

El caso de Rotherham es el más importante. Pero vía Wikipedia descubro que no es el único. En la ciudad de Rochdale operó entre 2008 y 2010 una banda de ocho pakistaníes y un afgano que abusaron de 47 menores, todas blancas y de origen británico. La policía no investigó por miedo a las acusaciones de racismo ni prestó especial atención al patrón de las víctimas. Los nueve fueron condenados a la cárcel en 2012. Resultaron ser padres de familia y “miembros respetados” en sus comunidades. No fue el único caso en Rochdale, donde actuó otra banda entre 2005 y 2013. Diez hombres fueron condenados este año por violación y abusos de menores a víctimas entre 13 y 23 años. El patrón se repite por todo el país. Grupos de hombres musulmanes, de origen pakistaní fundamentalmente, dedicados a abusar y violar a menores británicas en casos que no fueron investigados a fondo por la policía ante el temor de que se les acusara de racismo. Véase los casos de Bristol, Telford, Oxford, Banbury, Peterborough y Aylesbury.

Creo que queda claro la magnitud del asunto del burkini al lado de todos estos problemas. Y parece, como decía John Oliver, que nuestro mensaje a los yihadistas es “no hay nada que nos podáis hacer, que no estemos ya haciéndolo a nosotros mismos”.

Dios los cría y ellos se juntan

No tenía ni idea quién era Roberto Centeno hasta que en septiembre de 2014 encontré un artículo suyo defendiendo varias tesis rusas sobre el derribo del vuelo MH17 en Ucrania. Sus argumentos eran de segunda mano y mercancía defecutosa. Por ejemplo, que el espacio aéreo sobre Ucrania oriental estaba cerrado y había sido abierto expresamente para el vuelo MH17. La realidad es más sorprendente todavía. El gobierno de Kiev no había cerrado el espacio aéreo sobre aquella zona de guerra. Sólo había prohibido el vuelo a las alturas que dejaban los aviones al alcance de misiles tierra-aire portátiles. De hecho dos aviones, pertenecientes a aerolíneas de la India y Singapur, volaban en pasillos aéreos paralelos al vuelo de Malaysia Airlines.

Fui señalando los errores en sus argumentos aquí en el blog en “Roberto Centeno y más mentiras sobre el vuelo MH17″. Aquel era un artículo que llegaba dos meses después de la tragedia del MH17 y llegaba tarde al debate, aportando argumentos que ya habían sido desmontados. La verdad es que me olvidé del personaje.

Vía Alberto Noguera descubro que Roberto Centeno ha contado en AlertaDigital.com, un diario digital de tendencia ultraderechista,  que ha sido contratado por la campaña de Donald Trump. No hay forma de comprobar la información, no he visto más referencias en Internet, pero es sin duda algo llamativo. Centeno consideraba uno de los factores que podría dar la vuelta a la campaña el que se demostrara que el Estado Islámico fue una creación de Hillary Clinton. Desde luego, Trump y Centeno son tal para cual.