Más que desinformación, es soberbia

Los lectores más veteranos saben que me fascinan las teorías de la conspiración como fenómeno sociológico. Ya escribí en su momento que, si el fenómeno OVNI había sido un producto de la vieja Guerra Fría, las teorías de la conspiración eran el fenómeno cultural por excelencia de la Nueva Guerra Fría. Pero a esta alturas, más que el aspecto ideológico que lleva a una persona desde determinados sesgos y valores a opinar de una manera, me interesan las motivaciones personales. En concreto cómo las teorías de la conspiración representan, por encima de todo, un intento de ser más listo que el resto.

Frente al largo, tedioso y abrumador camino de ser un verdadero experto en una materia, sea por ejemplo los caminos para ser ingeniero experto en construcción de rascacielos o grupos salafistas-yihadistas, el teórico de la conspiración pretende darte una explicación de la realidad a partir de la lectura de un puñado de artículos o la escucha de unos cuantos podcasts. A partir de ahí, el teórico de la conspiración te cuenta que él es tan listo que ha sabido desentrañar la verdadera naturaleza de las cosas, a pesar de haber sido escondidas al vulgo por los poderosos. Y por supuesto, que lo sigas a él, porque te va a vender un libro o un curso.

Pueden imaginarse mi reacción esta semana al leer en un intervalo de menos de 24 horas las dos tonterías que aquí les presento. Y les invito a prestar atención no a las ideas de las personas que las pusieron en circulación sino a la arrogancia de querer pontificar sobre temas serios desde la más profunda ignorancia.

El primer caso que me llamó la atención tiene que ver con Santiago Armesilla, miembro de esa generación de marxistas españoles que a través del pensamiento de Gustavo Bueno terminaron convergiendo en el rojopardismo y hoy lo encontramos en Vanguardia Española.

Publicación de Vanguardia Española en la red social x.com

El pasado día 3 de agosto Santiago Armesilla Conde compartió una publicación en la red social X.com sobre la amenaza lanzada desde el Estado Islámico de la Provincia de África Occidental (conocido por sus siglas en inglés como ISWAP) contra Mali, Níger y Burkina Faso. Estos tres países están gobernados por juntas militares, han constituido la Alianza de Estados del Sahel, han cortado relaciones militares con Francia y han dado la bienvenida a personal militar ruso. Se trata de tres países cuya actualidad en materia de geopolítica y fuerzas armadas seguimos de cerca en OSINT Sahel, página web de la que soy coordinador. Por no hablar de mi anterior proyecto Flanco Sur, donde también traté el Sahel. Pero me desvío. Esos tres países han llegado a estar gobernados por juntas militares porque primero existió un hartazgo dentro de las fuerzas armadas ante el rumbo de los acontecimientos, enfrentados todos ellos a insurgencias de carácter salafista-yihadista. Una violencia que tiene ya larga duración. Y es que nada menos que fue allá por 2007 cuando se constituyó Al Qaeda en el Magreb Islámico. Pero Santiago Armesilla Conde parece desconocer el orden de los acontecimientos.

Publicación en la red social X.com

Parece que Santiago Armesilla Conde cree que la violencia de uno de los grupos sahelianos afiliados al Estado Islámico (el otro es el Estado Islámico del Gran Sáhara) apareció el otro día, tras la crisis de las relaciones de Francia con sus antiguas colonias en la zona. Pero también, parece creer que hay un antagonismo entre esos países y Occidente. Cuando la realidad es que las relaciones bilaterales, más allá de Francia, son normales o van camino de la normalización. Ahí tenemos el caso de las buenas relaciones de Alemania e Italia con Níger. O cómo Estados Unidos va camino de normalizar sus relaciones con los países de la Alianza de Estados del Sahel. Al respecto, véase en OSINT Sahel «Estados Unidos bajo el gobierno Trump reajusta su estrategia para África » y véase el hilo que estamos actualizando en X.com sobre la nueva estrategia del gobierno Trump para África. Yo le dejé un comentario a Santiago Armesilla Conde avisándole que patinaba en los asuntos sahelianos. Días después la publicación sigue ahí. Como no ha borrado o rectificado, me he sentido libre de llamar la atención sobre sus disparates.

El siguiente caso que me encontré poco después del primero también implica a una persona de marcado perfil ideológico en redes sociales. Se trata de Guillermo Rocafort Pérez, autor prolífico de libros sobre los almogávares que en los últimos años se ha convertido además en ensayista político y apologista de la Rusia de Putin.

Ricardo Rocafort Pérez con Aleksandr Dugin. Foto vía sndeditores.com

La publicación que me llamó la atención en la red social X.com no iba de asuntos lejanos. Iba de un asunto relacionado con las fuerza armadas españolas.

Publicación en la red social X.com

Según Guillermo Rocafort Pérez, esta compra de material antidisturbios por parte de la Armada española es inusual y sólo puede explicarse porque el actual gobierno pretende lanzar un «golpe de estado híbrido» (sic) para hacerle la «guerra al pueblo». Evidentemente, ignora que la compra de este tipo de material no es novedoso en las fuerzas armadas. No es cosa de este gobierno. Por ejemplo, podemos encontrar noticias de compra de material antidisturbios por parte de la Armada durante la presidencia de Mariano Rajoy (2011-2018). Véase la noticia «Más material antidisturbios para la Armada» publicada en 2017 en el portal defensa.com ¿Y para qué quiere la Armada, con sus barcos y submarinos, material antidisturbios? Pues porque dentro de la Armada encontramos a la Fuerza de Infantería de Marina y, dentro de ella, a la Fuerza de Protección, formada por los Tercios Norte, Sur y Levante, además de la Agrupación de Madrid y la Unidad de Seguridad de Canarias. Y todas estas unidades cuentan con material y formación para enfrentar disturbios dentro de las atribuciones que tienen en materia de seguridad de las instalaciones y personal de la Armada.

Miembros de la Agrupación de Madrid (AGRUMAD) con material antidisturbios.

Tampoco hay que olvidar que dentro de la Infantería de Marina encontramos al «Tercio de Armada», cuya sección de Policía Naval también cuenta con material y formación específicos. El «Tercio de Armada» es una unidad expedicionaria que ha desplegado fuerzas en Bosnia, Haití, Líbano, etc. Las misiones internacionales en zonas de conflicto han sido escenario de manifestaciones violentas y altercados graves, como los propios infantes de marina que estuvieron en Haití saben. Por tanto, no hay que darle más vueltas a las compras de material antidisturbios por parte de las fuerzas armadas. Sin embargo, mis comentarios en X.com a su publicación no parecieron gustarle al señor Rocafort, que buscó ayuda en una Inteligencia Artificial. Y luego me sacó sus variopintas publicaciones como falacia de autoridad. Porque todo el mundo sabe que si has publicado libros sobre los almogávares o criticando al actual gobierno automáticamente eres experto en las fuerzas armadas españolas.

Publicación en la red social X.com

Podría haberme quedado en el aspecto ideológico de las teorías de la conspiración aquí presentadas sobre el auge del Estado Islámico en el Sahel o la compra de material antidisturbios por parte de las Fuerzas Armadas. Pero prefiero detenerme en la soberbia intelectual de hablar de «imperialismo depredador anglofrancés» o «golpe de estado híbrido» para explicar cosas que tienen una razón de ser mundana. Y señalar que, por encima de todo, estamos ante un tipo de charlatanería que es el resultado del imperativo de querer opinar de todo por ser una figura pública. A lo mejor es hora de ir asumiendo que no sabemos de todo.


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3 respuestas a «Más que desinformación, es soberbia»

  1. Avatar de MDII
    MDII

    Los «todólogos», esos seres con un ego inmenso que si no se las dan de entendidos en cualquier asunto parece que se van a volver estatuas de sal.

  2. Avatar de Firulai
    Firulai

    Mira que las bases ideológicas de VE me podrían gustar (todo menos eso de salirse de la UE y de la OTAN -pobre de nosotros-) , pero viendo que estos personajillos son marionetas putinescas además de carecer de cultura sobre seguridad y defensa y no saber ni de lo que escriben es lógico que ni el 1% de la población conozca de su existencia.
    Me acibara el panorama que tenemos en esta nuestra España.

  3. […] que uno de los difusores de tonterías sobre el incendio de Tenerife fue Guillermo Rocafort, un personaje del que hablé hace poco por haber difundido una teoría de la conspiración sobre las fuerzas armadas españolas que sólo […]

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