Novedades sobre el derribo del vuelo MH17

El pasado martes 13 la comisión investigadora del organismo de seguridad aérea holandés publicó su informe sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines. El informe ha confirmado lo que ya habíamos supuesto vía muchos indicios, que el avión fue derribado por un misil tierra-aire disparado por un sistema Buk desde una zona en manos del bando prorruso en Ucrania oriental. La comisión no aporta más información sobre quién disparó el misil. Pero ahora que tenemos nuevas pruebas más, hagamos un repaso a lo que sabemos.

El 17 de julio de 2014 el vuelo MH17 de Malaysia Airlines, un Boeing 777 que conectaba Amsterdam y Kuala Lumpur, desapareció sobre Ucrania oriental. Antes de que se supiera la noticia, los medios rusos anunciaron el derribo de un avión de transporte militar ucraniano An-26. Por ejemplo, véase este despacho de la agencia RIA Novosti. También la noticia circuló por las redes sociales vía miembros del bando prorruso, como fue el caso de un perfil del “coronel Strelkov”. En el primer caso, la noticia sigue ahí, todavía en Internet. Mientras que en el segundo caso, la noticia desapareció pero alguien hizo una captura de pantalla a tiempo.

Que un avión de pasajeros como el vuelo MH17 volara sobre un territorio en guerra no fue un hecho raro e inusual. Resulta que las autoridades ucranianas no habían cerrado el espacio aéreo de esa zona del país ni la agencia EuroControl había hecho petición alguna para su cierre, tal como informó uno de los primeros comunicados de Malaysia Airlines. Quedó en manos de las líneas aéreas decidir si atravesar esa zona de Ucrania en sus rutas hacia Asia o realizar un desvío. Algunas compañías decidieron dar rodeos y otras no. De hecho, cerca del vuelo MH17 volaban dos aviones civiles.

Hasta el momento, los milicianos prorrusos habían hecho uso sólo de misiles tierra-aire portátiles de guía infrarroja, que tienen un techo de uso máximo de 10.000 pies aproximadamente. Mientras, el vuelo MH17 y otros usaban vías aéreas por encima de los 30.000 pies. Por tanto, la altura a la que volaba el avión descarta que se tratara de un derribo realizado con un misil tierra-aire portátil.

Las fotos de los restos del Boeing 777 revelan varias cosas. La explosión que derribó el avión fue externa, por tanto no se trató de ninguna bomba colocada en su interior. Y la explosión se produjo cerca de la parte delantera izquierda del avión. El informe holandés confirma ese dato, que yo adelanté aquí a partir de mis observaciones. Para mí también ese dato descarta que se empleara en el derribo del avión un misil aire-aire de guía infrarroja, porque en tal caso la explosión habría tenido lugar cerca de los motores en alguna de las dos alas.

Desde el principio, se sospechó que se había empleado un sistema de misiles tierra-aire Buk por varias razones. El 30 de junio el bando prorruso anunció que disponía de uno, tal como recogió la prensa rusa. Además, el día del derribo varios testigos fotografiaron y filmaron un sistema Buk por los alrededores del lugar del avión que fue derribado. Las marcas externas lo identifican como perteneciente a la 53ª Brigada de Defensa Antiaérea del ejército ruso. Otro vídeo mostró también el sistema Buk transportado al día siguiente en un camión en una carretera rumbo a la frontera rusa.

Hay otro dato interesante. El 14 de julio un Antonov An-26 de la fuerza aérea ucraniana fue derribado a una altura que descartaba que lo hubiera sido por un misil portátil. El gobierno ucraniano denunció que el derribo fue obra de un misil más potente que uno portátil. y que  probablemente fue disparado desde territorio ruso. Cabe la posibilidad de que fuera derribado por un sistema Buk, de ahí que el bando prorruso creyera el día 17 haber derribado un avión de transporte An-26.

Los restos del vuelo MH17 quedaron en una zona controlada por el bando prorruso. Entre vídeos grabados por los propios milicianos y el testimonio de los periodistas que llegaron al lugar, sabemos que partes del avión fueron cortados in situ con una motosierra antes de que comenzara la investigación. También hubo milicianos que dispararon a trozos del fuselaje, sin que se sepa bien para qué. Y las pertenencias de las víctimas fueron saqueada en busca de objetos de valor como teléfonos móviles.

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Mi conclusión es que las pruebas apuntan a que el vuelo MH17 fue derribado por el bando prorruso por error, creyendo haber derribado un avión de transporte militar ucraniano. Hasta ahora, ninguna hipótesis planteada por Rusia de que el avión fue derribado por las fuerzas armadas ucranianas ha pasado del grado de conjetura sin pruebas ni coherencia.

Lo que escribí en aquel momento:

Lo que podemos saber del derribo del vuelo MH17 en Ucrania (19 julio 2014)
Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17 (22 julio 2014)
Apuntes adicionales al derribo del vuelo MH17 (II) (23 julio 2014)

Para saber más:

MH17 – The Open Source Evidence.

Hablando de Ucrania en el primer #PassimDeCañas

Público hasta de pie anoche en el Café Galdós
Público hasta de pie anoche en el Café Galdós

Anoche tuvo lugar en Madrid el primer encuentro #PassimDeCañas organizado por passim.eu que giró en torno al conflicto de Ucrania. Moderó el acto Álvaro Imbernón y allí hablamos Francisco de Borja Lasheras, Nicolás de Pedro y yo. Quise asumir el papel protagonsita de follonero de la noche, pero creo que sin duda el protoganismo me lo arrebató el 2º secretario de la Embajada de Rusia en España, que fue el primer miembro del público en intervenir y arrancó risas del público. El evento me sirvió además para conocer en persona a gente del mundillo que ya conocía gracias a Twitter, como Cristina Casabón, Itxaso Domínguez y Javier García. Incluso tuve la oportunidad de saludar a un lector del blog y a los miembros del colectivo Con Ucrania. Sobra decir que la noche terminó de cañas. Yo me lo pasé estupendamente y espero que el público también.

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De derecha a izquierda: Álvaro Imbernón, Francisco de Borja, Nicolás de Pedro y un servidor

Hablamos cada al principio en torno a un cuarto de hora. Francisco de Borja aportó su experiencia trabajando sobre el terreno con la OSCE. Nos contó las dificultades que entraña supervisar un área tan extensa con un número de observadores y recursos limitados. Me hizo pensar que estamos ante un dilema clásico de ponerle el “cascabel al gato”. ¿Qué países están dispuestos a enviar más observadores desarmados y qué mecanismos podrían crearse para penalizar a los infractores del alto el fuego? Nicolás de Pedro por su parte arrancó analizando el papel de la Unión Europea en la crisis ucraniana, convertida en la diana favorita de los todólogos, aparte de analizar la cambiante estrategia rusa respecto a Ucrania y descifrar el significado del acuerdo de alto el fuego Minsk II. Habló sin pelos en la lengua y reforzó en persona mi impresión previa vía Internet de ser buena gente. Además fue acompañado de un destacado experto en geopolítica kazajo que nos aportó las reflexiones que ha suscidtado la crisis ucraniana en su país. Algunos ven allí un patrón: Primero Georgia, luego Ucrania y habrá un tercero (Бог любит троицу). No les tranquiliza escuchar a algún político ruso cuestionando la existencia de Kazajistán como nación soberana.

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Nicolás de Pedro, arremangado, repartiendo estopa ante la inquietante mirada de Álvaro Imbernón.

Mi intervención arrancó con una mención a cierto libro de un ex-profesor de la Universidad Complutense donde habla de la película “Katyn” y en el que muestra que jamás oyó hablar del Pacto Ribbentrop-Molotov. Me parece que se conoce poco cómo entre 1917-1940 la Unión Soviética intentó recuperar las fronteras del imperio zarista en una sucesión de conflictos armados. Fue un proceso de implosión seguido de otro de expansión imperialista. Si damos un salto en el tiempo hasta la disolución de la Unión Soviética, lo que Vladimir Putin llamó “la mayor tragedia geopolítica del siglo XX”, veremos que Rusia pasó primero por la década de los 90 por un período de impasse estratégico mientras se consolidaba el Estado, se transformaba la economía y la atención del país estaba volcada en un conflicto interno como el de Chechenia. Superada esa fase el país ha vuelto su mirada al exterior, en la búsqueda de la consolidación de una esfera de influencia en el “extranjero cercano”.

No hay que recurrir a oscuras obras rusas de geopolítica para encontrar referencias a las ambiciones rusas sobre Ucrania. El país es mencionado en El Choque de Civilizaciones de Samuel P. Hungtinton y El Gran Tablero Mundial de Zbigniew Brzezinski, donde podemos encontrar las declaraciones de personalidades rusas que consideraron allá por los 90 la independencia de Ucrania como un accidente histórico que sería tarde o temprano subsanado. Afirmaban que Crimea y Ucrania no tardarían en volver al seno de la madre Rusia. Sin ir más lejos, en septiembre de 2013 Serguéi Gláziev, cofundador del partido ruso Rodina y hoy parte del círculo del Kremlin, advirtió que, en caso de que se firmara el acuerdo de asociación de Ucrania y la UE, “Rusia ya no podría garantizar el status de Ucrania como Estado y posiblemente podría intervenir si las regiones pro-rusas del país apelaran directamente a Moscú”. Por tanto, asuntos como el Maidan y la caída de Víktor Yanukovich son absolutamente contingentes en esta crisis. No hay ninguna razón que justifique una crisis política en Ucrania lleve a la invasión de Crimea.

El propio Vladimitir Putin reconoció en un reciente documental de televisión que la decisión de invadir Crimea fue tomada sobre la marcha tras la caída de Yanukovich y mientras se debatía la operación militar para sacarlo de Ucrania. La presencia de tropas rusas en suelo ucraniano es indiscutible. Y aunque ciertamente los uniformes militares rusos “Flora” y “Gorka Bars 3” se pueden comprar en tiendas on-line, los “hombrecillos verdes” estaban equipados con material militar de uso exclusivo por las fuerzas armadas rusas. Hay constancia gráfica de la presencia de vehículos blindados GAZ Tigr con las insignias de unidades de la Guardia y pudo verse a camiones con las matrículas militares rusas que los identificaban como pertenecientes al Distrito Militar del Cáucaso Norte.

La invasión de Crimea fue posible por la nula reacción de las fuerzas armadas ucranianas. Una respuesta militar habría supuesto un conflicto abierto entre los dos países. También hay que considerar la debilidad de las fuerzas armadas ucranianas. Después de la disolución de la Unión Soviética, las autoridades ucranianas se dedicaron principalmente a liquidar los arsenales heredados. Así es habitual encontrar ventas de aviones procedentes de Ucrania en muchos lugares como África, algo que he constatado en FlancoSur.com Tras la invasión de Crimea descubrimos, por ejemplo, que la mayoría de aviones de la base aérea ucraniana de Belbek estaban inoperativos. En aquellos días quedó patente la situación de indefensión del país y, en mi opinión, aquello animó al Kremlin a intervenir en la Ucrania mayoritariamente rusófona. Pero la fórmula de invasión abierta hubiera sido difícilmente repetible en el resto de Ucrania.  Se recurrió a una invasión encubierta de voluntarios a sueldo, cosacos, chechenos al servicio del presidente Kadyrov… El caso de los voluntarios a sueldo está documentado por una periodista que siguió el calvario de las familias para recuperar los cuerpos una vez devueltos a Rusia.

Podemos diferenciar dos estapas de la guerra. Hasta agosto la marcha de la guerra fue favorable para el gobierno de Kiev. El territorio en manos de los prorrusos quedó bastante reducido y uno de sus líderes lamentó entonces que Putin los había “traicionado“. Cuando la guerra parecía perdida, comezó una segunda fase de la guerra con una una intervención rusa donde se empleó armamento pesado y comenzó el flujo de blindados a los que, con una brocha de pintura, se les ocultaba sus insignias rusas. No así a otras insignias y marcajes que nos permiten identificar la unidad de pertenencia y también saber que los vehículos habían sido transportados hasta cerca del frente en tren, ya que en conservaban las indicaciones con el centro de gravedad que sirven para guiar la carga en trenes. Las pruebas de la presencia de soldados rusos combatiendo en Ucrania oriental son numerosas. Ha tenido un papel importante el análisis de la información abierta de las redes sociales, donde los soldados rusos no han tenido inconveniente en publicar fotos anunciando que estaban en Ucrania.

El disimulo sobre el origen de las tropas desapareció en los últimos días de la guerra, una vez firmado los acuerdos de Minsk II. La maquinaria de guerra rusa puso el pie en el acelerador para tomar la bolsa de Debáltseve. Es llamativo que se vieran rodando por Ucrania oriental carros de combate T-72B3 y T-64BV que únicamente emplean las fuerzas armadas rusas mientras los infantes de marina rusos lucían abiertamente sus insignias. Da que pensar sobre las intenciones rusas que sus fuerzas trataran de consolidar sus posiciones antes de la entrada del alto el fuego y tomar una ciudad que es un nudo de comunicaciones importante que conecta Luhansk y Donetsk. O bien podemos pensar que pretenden aplicar una política de hechos consumados y no devolver el territorio ucraniano en sus manos, o bien podemos pensar que el alto el fuego es sólo una pausa antes de la siguiente fase de la guerra que presumiblemente tenga por objetivo conectar por tierra Rusia con Crimea.

Dicen que parezco Chiquito de la Calzada en esta foto. En un taburete y con el micrófono delante estuve tentado de arrancar la noche con "¿saben aquel que diu...?"
En un taburete y con el micrófono delante estuve tentado de arrancar la noche con “¿saben aquel que diu…?”. No me pregunten qué estaba contando en el momento en que me sacaron esta foto.

La epopeya de los cyborgs y la guerra en Ucrania que no acaba

Hasta hace poco combatían en el aeropuerto de Donetsk solos y aislados soldados ucranianos cuyo esfuerzo, percibido como sobrehumano por la población del país que apoya al gobierno de Kiev, les mereció el sobrenombre de los “cyborgs”. Las fuerzas promoscovitas les han lanzado de todo, gentileza de Putin, en los últimos meses en una batalla encarnizada que ya se conoce como el Stalingrado ucraniano. A estas alturas el valor estratégico del aeropuerto es inferior al valor simbólico que ha adquirido. Y la semana pasada los cyborgs estaban en una situación desesperada, combatiendo ya dentro del edificio de la terminal. Por ejemplo, en el perfil de Facebook del colectivo ucraniano en España “Con Ucrania” podíamos leer el sábado 17 un testimonio de un “cyborg” que hacía llegar el periodista británico Oliver Carroll.

Acabo de hablar con Slavik, un soldado ucraniano de la 80ª Brigada Paracaidista, que está en la nueva terminal del Aeropuerto de Donetsk: ‘La situación es muy, muy complicada ; necesitamos refuerzos. No llega nadie. Muchos, muchos están desparecidos. Muchos heridos. No puedo decir cuantos, no puedo decir quien está vivo y quien está muerto. También hay muchos cuerpos. Necesitamos la oportunidad de poner evacuarlos’.

‘Ayer hubo un intento de sacar a los heridos, pero fracasó. Nuestros heridos todavía están aquí. Un chico que perdió un brazo ha muerto. Los militantes de la República Popular de Donetsk (RPD) CASI controlan la nueva terminal. Han estado disparándonos con tanques durante 3 días. Y no tenemos el apoyo de la artillería que necesitamos. Vemos terroristas de la “RPD ” en todas partes alrededor de nosotros’.

Finalmente este fin de semana el ejército ucraniano lanzó una ofensiva para alcanzar el aeropuerto de Donetsk, permitiendo la evacuación de 23 “cyborgs” heridos a Odesa y aliviar la situación de los que allí combatían. Pero no, cuenta Íñigo Sáenz de Ugarte en “Así se combate en Ucrania” que es al revés. Que las fuerzas ucranianas han estado lanzando ataque tras ataque contra el aeropuerto y por eso está tan destrozado.

Los numerosos cráteres en una zona en su mayor parte controlada por rebeldes demuestran que una vez más el Ejército ucraniano no cuenta con medios o soldados suficientes para un ataque, y que se limitó durante mucho tiempo a barrer la zona con fuego de artillería notoriamente impreciso

Considerando que “el Gobierno ucraniano está prácticamente en bancarrota” y “los rebeldes prorrusos no podrían haber seguido combatiendo durante tantos meses sin la ayuda material de Moscú” Íñigo Sáenz de Ugarte considera factible el fin de la guerra. Sólo es cuestión de que la UE apriete las tuercas a Kiev y que Putin corte el grifo a los suyos. Claro… Porque todos sabemos que Putin alentó una insurgencia en Ucrania oriental, envió fuerzas de todo tipo (de cosacos a chechenos) y las ha sostenido entregádoles armas (como el sistema Buk que derribó el vuelo MH17 de Malaysia Airlines) porque es un amante de la autodeterminación de los pueblos. ¿Cómo se obliga a Putin a sentarse en una mesa de negociación?

“Cyborgs” en el aeropuerto de Donetsk (foto vía Con Ucrania)

El conflicto en Ucrania se prolonga porque tras más de 20 años de desinterés por parte de los gobiernos de Kiev, las fuerzas armadas del país estaban en un estado lamentable. Buena parte del aparato de inteligencia del país era prorruso. Lo que sumado a la situación económica del país ha supuesto la incapacidad del gobierno ucraniano de emplear la fuerza de forma decisiva en la parte oriental del país. A eso se suma que, ante la situación de las fuerzas armadas, los combates los han protagonizado unidades de voluntarios surgidas del movimiento Euromaidan y que han anunciado que tras el fin de la guerra reclamarán cambios en el país. Recordemos la entrevista al fallecido “Franko” en Vice News. El gobierno ucraniano ha tenido interés que esos potenciales revoltosos sean diezmados en el frente.

Por su parte, ¿qué interés puede mantener Putin en prolongar la guerra? Ante el sueño desvanecido de una Nueva Rusia que conecte de forma ininterrumpida Transnistria a Rusia pasando por Crimea, parece que prefiere una Ucrania rota antes que fuera de la esfera de influencia rusa. De momento, está eliminando testigos incómodos.

La reforma de las fuerzas armadas rusas en Eurasianet

Recientemente Javier Morales, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Europea de Madrid y experto en Rusia, me invitó a participar en Eurasianet, la red de investigadores académicos.

4f726e404ce8Mi primera contribución se titula “Crisis y reforma de las fuerzas armadas rusas”. Se trata de una primera aproximación basada en materiales de un artículo que tengo aparcado y espero retomar pronto ante la actualidad del tema. Desde aquí le doy las gracias a Javier Morales por la invitación y a Rubén Ruiz por la acogida dada a mi artículo.

Un nuevo bulo ruso sobre el vuelo MH17 derribado en Ucrania

La colección de bulos rusos sobre el vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado sobre Ucrania el 17 de julio de 2014 es algo pintoresca. Desde aquella teoría de primera hora de que el avión había sido derribado por las fuerzas gubernamentales ucranianas por su parecido con el avión presidencial ruso (que hacía meses que usaba el espacio aéreo ucraniano en sus viajes) a que el vuelo MH17 fue derribado por un Sujoi Su-25 ucraniano (avión de ataque a tierra con un techo de vuelo bastante inferior a la altura a la que volaba el Boeing 777 aquel día).

La máquina de propaganda rusa ha sacado un nuevo bulo bastante chapucero que ya ha sido desmontado por Bellingcat y What happened to flight MH17? pero he visto que ha sido reproducido por El Espía Digital, un peculiar medio español dedicada a “Inteligencia, Defensa, Seguridad”. Allí encontramos en una ventana el canal de televisión Russia Today, tiene cabida Noam Chosmky criticando a Israel, aparecen noticias sobre la tecnología militar rusa o una información del canal iraní Hispán TV sobre la supuesta implicación del FBI en atentados terrorista en el interior de Irán… Es decir, la misma agenda política contraria a Estados Unidos e Israel a la vez que favorable a Rusia e Irán que podemos encontrar en Voltairenet. Ya este verano en Antimilitaristas.org pudimos leer «El Espía Digital»: la extrema derecha española como repetidor de la propaganda de guerra rusa.

El nuevo bulo ruso gira en torno a una foto que muestra supuestamente a un avión de combate aproximándose al Boeing 777 de Malaysia Airlines sobre suelo ucraniano. “¡Por fin! Una prueba que les pilla con las manos en la masa” comenta el anónimo autor del artículo en El Espía Digital.

MH172La noticia fue puesta en circulación por un programa del primer canal de la televisión pública rusa. El origen de la foto estaría en un tal George A. Bilt, experto en aviación estadounidense vinculado al MIT y del que nadie ha oído hablar. Enseguida empezaron a salir varias inconsistencias. La imagen del avión de pasajeros no corresponde a un Boeing 777 sino a un Boeing 767. Se trata de un corta y pega de la primera foto que aparece en Google si en ruso buscas “Boeing vista superior”. Resulta ser una foto tomada de la página web de Boeing. Evidentemente no sólo no coincide el modelo de avión, sino que no coincide el esquema de pintura y las letras que se ven en el lateral del avión. La imagen satélite resulta que está sacada del servicio de mapas del buscado ruso Yandex. Aquí se ve la comparación. Nótese la forma y posición de las nubes.

B2a4DoICUAAk1bz Además el avión malayo aparece volando lejos de la ruta que siguió aquel día. El Boeing 777 no está a escala con el supuesto avión ucraniano, un Sujoi Su-27. En definitiva, es todo una enorme chapuza. Pero como afirmaban desde el perfil de Twitter de Con Ucrania, la base de la propaganda rusa es que “el espectador ha de elegir entre mentira y mentira”.

Más información en:
“Russian State Television Shares Fake Images of MH17 Being Attacked”
“Kremlin Has Mastered Propaganda, But Not Photoshop: Fake MH17 Photo Lights Up RuNet”
Proof the Russian TV “satellite” photo of MH17 is fake!

El Espía Digital mientras tanto a su bola: “EEUU tacha de “absurda” la imagen del avión disparando al vuelo MH17… pero no presenta ninguna evidencia en contra de sus satélites”.

¿Fue este el sistema antiaéreo ruso que derribó el vuelo MH17?

Bellingcat (“poniéndole el cascabel al gato”), la organización OSINT creada por el autor del blog Brown Moses, acaba de publicar un informe que identifica el sistema de defensa antiaérea Buk ruso que se paseó por Ucrania oriental en la fecha en que fue derribado el vuelo MH17 de Malaysia Airlines.

Recopilando vídeos y fotos de Internet han sido capaces de identificar el sistema Buk de origen ruso que estaba cerca de la zona donde fue deribado el vuelo MH17 y geolocalizar su recorrido por la zona desde que el 23 de junio salió de Kursk (Rusia). Recordemos que fue a finales de junio cuando las milicias prorrusas anunciaron que habían incorporado a sus arsenales un sistema Buk. Y que medios rusos recogieron la información proveniente de las milicias prorrusas de que habían derribado un avión de transporte militar ucraniano An-26 en la tarde del 17 de julio. Informaciones que The Interpreter recopiló.

1590x888x2.2.jpg.pagespeed.ic.E_RHyY1PWFEl informe no entra en la cuestión del derribo pero confirma la presencia en la zona de un sistema de armas capaz de derribar un avión volando a la altura que lo hacía el Boeing 777 de Malaysia Airlines y que ese sistema procedía del ejército ruso.

Versión PDF del informe.
Mapa con las ubicaciones del vehículo identificadas por Bellingcat

Vicenç Navarro sobre el derribo del vuelo MH17

Cuando el asunto había desaparecido de las columnas de opinión, aparece Vicenç Navarro para hablar del vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado en Ucrania oriental. Al profesor Navarro le debemos varios artículos de opinión donde denuncia la manipulación en los medios españoles sobre lo que sucede en Ucrania, la demonización del presidente Putin y la creación de un clima de Nueva Guerra Fría. Resulta curioso leer ese tipo de artículos porque estoy en cierto forma de acuerdo con ellos. De acuerdo, pero en el sentido contrario al profesor Navarro.

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Estoy de acuerdo con el profesor Navarro en que ha habido mucha desinformación en España sobre el conflicto de Ucrania. Basta leer toda la propaganda agitada por el Kremlin que han reproducido medios de izquierda que en su confusión ideológica,han llegado a publicar textos procedentes de la Nouvelle Droite francesa, por no hablar de la infatigable ayuda de numerosos tontos útiles que desde su blog o Twitter llamaban a la lucha contra el fascismo y a la solidaridad con los grupos de ultraderecha rusos en Ucrania. Claro está que por el camino ha habido un proceso de demonización de Putin. Parece que sólo tras la invasión rusa de Crimea se haya empezado a hablar en Occidente de la naturaleza del régimen ruso (recomiendo libros como Words Will Break Cement y Mafia State al respecto). Son cosas que respondieron seguramente a los imperativos geoestratégicos del momento. Y durante un tiempo, Rusia fue aliado útil en la Global War On Terror  y Putin sólo un tipo pintoresco que le gustaba retratarse sin camisa en medio de la naturaleza. Lo que ha cambiado es que estamos en una Nueva Guerra Fría, fenómeno del que el profesor Navarro opina es una construcción mediática y yo en cambio opino que es una realidad geoestratégica.

¿Y qué nos cuenta el buen profesor sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre el espacio aéreo de Ucrania oriental? Pues que “no se ha presentado ninguna evidencia de que fueran los llamados pro rusos los que dispararan el misil”. Evidentemente no existe nada de eso que en inglés se llama “cañón humeante” como para establecer una acusación formal, pero se manejan bastantes datos que en su momento repasé aquí. También hay que decirlo, no existe ninguna evidencia que apunte a lo contrario, que fuera el gobierno de Kiev el que realizó el derribo.

El profesor Navarro hable de que el vuelo MH17 “se desvió de su recorrido normal”, cuando ese y otros vuelos usaban aquella ruta con normalidad como ya vimos en su día. También dice el profesor Navarro que el vuelo MH17 “iba seguido peligrosamente de cerca (a unos 3 ó 5 kilómetros) por un avión militar del ejército ucraniano”. Ese es un dato que publicaron las autoridades rusas en una rueda de prensa celebrada varios días después del derribo. Identificaron al avión como un avión de ataque a tierra Sujoi Su-25. Suponiendo que efectivamente por allí se movía aquel día un Su-25 ucraniano, es interesante señalar que es un modelo de avión sin radar, que no se emplea como caza y cuyo techo de vuelo es inferior a la altura a la que se desplazaba el vuelo MH17. Es decir, difícilmente pudo derribar el Boeing 777 de Malaysia Airlines. No sé qué quiso decir el profesor Navarro con “seguido peligrosamente”, pero a lo mejor implícitamente está reconociendo que quizás las milicias pro rusas derribaron el vuelo MH17 confundiéndolo con un avión militar ucraniano.

Su-25 de la fuerza aérea ucraniana
Su-25 de la fuerza aérea ucraniana

Es interesante, por su parte, cómo el profesor Navarro argumenta que las fuerzas prorrusas en Ucrania oriental no tienen vínculos con Moscú, aunque sepamos que la integran ciudadanos rusos de toda condición (militares profesionales de unidades de fuerzas especiales, conscriptos que cumplen el servicio militar obligatorio, voluntarios que acuden por el sueldo, militantes de ciertos grupos políticos etc.).

Son fuerzas autónomas, con una gran capacidad de movilización, pues la mayoría de la población los apoya, y, como es fácil de ver, tampoco son apéndices de Putin, pues en las imágenes televisivas se ve que muchas de sus banderas tienen la hoz y el martillo, símbolos del comunismo, que el Sr. Putin y su gobierno no han hecho suyos desde hace tiempo.

Su argumento, como ven, es bastante ridículo. El buen profesor ha visto que los milicianos prorrusos exhiben la hoz y el martillo, por lo que ha concluido que no pueden estar vinculados con el Kremlin. Estamos ante la prueba definitiva de que estamos ante alguien que no ha seguido de cerca la crisis ucraniana y no tiene la más mínima idea del largo listado de grupos de ultraderecha rusos que han pasado por Ucrania Oriental, desde los euroasianistas de Alexander Dugin a los monárquicos tradicionalistas del ROVS. Aunque en la permanente confusión ideológica que se vive en este conflicto, he llegado a ver a milicianos pro rusos luciendo en su hombro una bandera que combina la bandera de la URSS con la imperial de la Rusia zarista de 1858–1883 (lástima no encontrar la foto) y que emplean en Rusia monárquicos y ultraderechistas.

Viñeta que llama a la superación de las diferencias entre nostálgicos de la URSS y ultraderechistas para luchas por "Nueva Rusia"
Viñeta que llama a la superación de las diferencias entre “prosoviéticos” y ultraderechistas para luchas por la Madre [Patria]”

Pero si el desconocimiento de la naturaleza ideológica de los grupos que luchan contra el gobierno de Kiev en Ucrania oriental ya sería argumento suficiente, resulta que el profesor Navarro se equivoca sobre la total disociación entre Putin y el símbolo de la hoz y el martillo. Vean en la siguiente foto el símbolo que preside en la Plaza Roja de Moscú el 9 e mayo el desfile de celebración del fin de la [Gran] Guerra Patriótica (Оте́чественная война́ / Otéchestvennaya voyná). Se trata simplemente de otro símbolo nostálgico del antiguo imperio que ha sido reciclado por el nuevo nacionalismo ruso en cuyo panteón conviven los zares y Stalin.

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Detalle ampliado
Detalle ampliado

Me parece bastante ingenuo, como hace el profesor Navarro, demandar que se hable a estas alturas del papel de los grupos de ultraderecha ucranianos en la crisis del país, cuando ya se han celebrado dos elecciones en el país que han despejado la incógnita de su verdadera base social y tenemos Internet lleno de propagandistas que repiten la consigna rusa de “junta golpista neonazi de Kiev”. Y digo que me parece ingenuo por su parte, porque él parece ignorar la composición ideológica de los grupos de ultraderecha rusos y el papel de Moscú en la crisis ucraniana. La duda es si habla sobre Ucrania desde el desconocimiento o el suyo es un silencio interesado.

[Actualización]
Me recuerda @AbraxasSpa que @juancarlospinov compartió conmigo la imagen de la bandera combinada de la URSS y la Rusia zarista.
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