La conexión libia del atentado de Manchester

En algún parte leí que cuando los Mossos d’Esquadra encontraron acetona en la vivienda derruida por una explosión en Alcanar pensaron que habían dado con un laboratorio de drogas. Yo lo primero en que hubiera pensado es Triperóxido de Triacetona (TATP) aunque sólo fuera porque me dediqué a leer sobre ese explosivo mientras preparaba un artículo sobre el atentado en Manchester del pasado 22 de mayo para la revista UC Magazine de la empresa UC Global. El elemento clave, como hemos visto, son los conocimientos para manipular un explosivo tan delicado. En el caso de la célula yihadista de Ripoll les estalló el explosivo mientras lo manipulaban. En el caso de Manchester, el yihadista había viajado a Libia y es posible que allí recibiera conocimientos técnicos para preparar la bomba, asunto que trato en mi artículo y razón de su título: “La conexión libia”. La existencia de campos, organizaciones o personas capaces de transferir conocimiento a potenciales terroristas en países que sirvan de santuario a los yihadistas será una de las claves para que los yihadistas puedan pasar en Europa de atentados low-cost con atropellos y apuñalamientos a otros más complejos, por ejemplo usando explosivos. En caso de colapso del Califato en su actual territorio entre Siria e Iraq cobrarán importancia países como Libia, donde coexisten varios gobiernos y hay ciudades en manos de milicias locales.

Pueden leer mi artículo “La conexión libia” en el número 7 de la revista UC Magazine.

Cruzando los límites de la Nueva Guerra Fría

El jueves 17 de agosto, tras el atentado yihadista en las Ramblas de Barcelona, pasó algo curioso. Recibí llamadas de los canales de televisión CNN en español y  Russia Today. Fueron los primeros medios que contactaron conmigo. Y así, curiosidades de la vida, estuve el mismo día vía Skype en dos medios de comunicación en las antípodas de la Nueva Guerra Fría.

Después de haberme afeitado y mientras acondicionaba el lugar donde trabajo recibí una nueva llamada desde Atlanta. Pensé que era una llamada para darme alguna indicación nueva cuando para mi sorpresa me pidieron que entrara en el aire sobre la marcha. Así que aparecí en la CNN en español con la camiseta de la Infantería de Marina española con la que andaba por casa, manteniéndome lo más hundido posible en la silla durante la entrevista para que no se viera la corona, el ancla y los fusiles sobre mi pecho. Desde aquel día, mantengo una camisa de manga larga en una percha cerca del ordenador

Un fragmento de una de las entrevistas en la CNN puede verse en este enlace.

Un fragmento de la entrevista en Russia Today puede verse en este otro enlace.

Un amigo desde Uruguay me mandó esta foto. Me encontró en su televisión por sorpresa.

Aparte de aquellas dos entrevistas fui contactado por varios corresponsales y periodistas extranjeros. Aparecí así citado en el diario francés 20 Minutes.Tras 42 horas despierto, el primer sábado tras el atentado me lo pasé durmiendo. Perdí así la oportunidad de contestar a tiempo las preguntas que me hizo el corresponsal de Financial Times en España. Y por estar ocupado atendiendo una entrevista para Radio Sefarad respondí demasiado tarde a un periodista del canal público alemán Deutsche Welle. Eso de salir en la tele o ser citado en los medios parece que te hace parecer muy importante. Pero la verdad es que, aparte de para asombrar a algún conocido, para poco más sirve. Incluso, tonto yo, accedí sin pensarlo a escribir gratis un artículo de 600 palabras que apareció en el diario Expansión el sábado 19. La próxima vez me lo debería pensar mejor eso de escribir gratis. Ese sábado gasté gasolina para encontrar el diario y pagar los 2,50 euros que cuesta.

En Internet pueden leer los dos artículos que escribí a propósito de los atentado en Cataluña.

“Al-Andalus en el punto de mira de la yihad: así es la propaganda integrista contra España” en Magnet.

“El yihadismo es un problema interno europeo” en Letras Libres.

Datos e incógnitas sobre la trama yihadista en Cataluña

Gráfico obra de Natalia Palazón. Vía La Vanguardia.

El miércoles 16 cerca de la medianoche tuvo lugar una explosión en una casa de Alcanar, al sur de la provincia de Tarragona. La edificación colapsó. Recuerdo que alguien se preguntó en un comentario, perdido ahora en el ruido de Twitter, si el asunto tendría algo que ver con el terrorismo. Resulta que allí una célula terrorista preparaba un gran atentado con bomba. Entre los escombros se encontraron una gran cantidad de bombonas de butano (más de 100) y restos de triperóxido de triacetona (TATP), explosivo usado en varios atentados yihadistas, como por ejemplo el atentado de Manchester. La explosión accidental, precipitó los acontecimientos. En la tarde del jueves 17 tuvo lugar el atentado terrorista en las Ramblas de Cataluña. Fue llevado a cabo con una furgoneta alquilada. Un segundo vehículo, también alquilado, fue abandonado en Vic. Posiblemente empleado en la huida.

Relacionado con los acontecimientos o no, un coche embistió un control de seguridad de los Mossos en la avenida Diagonal de Barcelona, arrollando a una sargento que sufrió fractura de fémur. El vehículo fue abandonado a varios kilómetros de allí en Sant Just Desvern y dentro de él se encontró el cadáver de Pau Pérez, ciudadano español y sin antecedentes penales. Tras las primeras especulaciones, la conclusión más lógica es que fuera asesinado para robarle el coche. Lo que está por confirmar es quién fue el autor del robo con asesinato.

Pau Pérez, la víctima que no debemos olvidar. Foto vía La Vanguardia.

Uno de los miembros de la célula tomó el Audi A3 de su hermano y con otros cuatro miembros se dirigió a Cambrills en la madrugada del viernes. Se encontraron un control de los Mossos en la rotonda frente al Club Náutico y se lanzaron contra él a toda velocidad, hiriendo un agente que sufrió una fractura de tibia y un golpe en la cabeza. El vehículo terminó volcando y arrollando a varias personas. Una de las víctimas murió en el hospital. Otra versión dice que las personas fueron arrolladas antes de chocar contra el control.

Los ocupantes del coche se bajaron del coche siniestrado empuñando armas blancas y llevando falsos chalecos explosivos. Cuatro terroristas fueron abatidos allí por un solo Mosso y un quinto terrorista huyó hacia el este en dirección a Salou, apuñalando por el camino a una mujer que permanece en la UCI, hasta que varios policías cortaron su huida. Cuatro terroristas murieron y un quinto resultó gravemente herido, falleciendo posteriormente por sus heridas. El uso de falsos chalecos explosivos apunta a que sea una caso de “suicide by cop”.

Gráfico de Esther Utrilla en el diario ARA.cat

El siguiente gráfico muestra la identidad de doce personas vinculadas con la célula terrorista y que están identificadas. Como pueden ver hay un grupo de tres hermanos y tres parejas de hermanos. Tenemos a los tres hermanos Aalla: uno murió en Cambrills, otro está huido y el tercero era dueño del Audi A3 empleado por los terroristas de Cambrils. Tenemos a los hermanos Hichamy, ambos muertos en Cambrils. Tenemos a los hermanos Abouyaaqoub, uno murió en Cambrills y el otro está huido. Y tenemos a los hermanos Oukabir, uno murió en Cambrills y del otro hay dos versiones. Una que fue detenido y la otra es que se entregó voluntariamente al informar los medios de su nombre como sospechoso porque su hermano llevaba su documentación.

Organigrama con las personas vinculadas con la célula terrorista que han sido identificadas. Imagen vía El País.

Que haya nueve de las doce personas vinculadas con la célula (todavía no sabemos si dos personas detenidas son terroristas pata negra) es bastante significativo. Eso significa que era un grupo cohesionado y cerrado. Además, el número de personas significa que no se trata en absoluto de yihad atomizada. La figura clave aquí Abdelbaki Es Satty, el imam de Ripoll, por su ascendente sobre los jóvenes y porque su biografía está llena de momentos en los que se cruzó con tramas y personajes yihadistas.

Ahora las preguntas por responder son varias. La primera incógnita es cuántas personas más allá de las que ya tenemos identificadas con cara y nombre estaban implicadas con la célula terrorista y andan sueltas. La segunda incógnita es cuántas personas más murieron en el desplome de Alcanar. La tercera incógnita es el papel real de las dos personas detenidas por la implicación de sus hermanos. A uno le cogieron el coche y al otro la documentación. Pero sobre todo la gran cuestión es qué contactos internacionales tenía la célula con organizaciones yihadistas.

La amenaza de lobos solitarios

Ayer viernes un adolescente de 18 años la emprendió a tiros en un McDonald’s y un centro comercial en Múnich. De las nueve víctimas mortales, hubo veinte heridos, ocho tenían entre 14 y 21 años. Un policía de paisano llegó a intercambiar disparos con el atacante. Posiblemente ese fuera el origen de los testimonios de la existencia de varios tiradores. Finalmente, el tirador terminó suicidándose después de huir de la zona. El perfil que se ha dado conocer de él es de un adolescente depresivo, que sufrió abuso escolar y de alguna forma fascinado por las matanzas en centros escolares. Ayer, por cierto, se cumplía el 5º aniversario de la matanza en la isla noruega de Utoya, donde Anders Breivik mató a 77 personas que participaban en un campamento de verano del Partido Laborista noruego.

La policía de Múnich ha descartado que el ataque de ayer tuviera intención política. Lo que no ha evitado las especulaciones en Internet por ser el atacante, nacido en Alemania, hijo de iraníes. Evidentemente, tras las matanzas de Orlando y Niza las opiniones públicas en Occidente están bastante susceptibles. Y hay quien quiere creer que las autoridades alemanas ocultan algo. Dejando a un lado las motivaciones, los asesinatos de ayer se asemejan al fenómeno de los “lobo solitarios”, terroristas que actúan de forma aislada, por su carácter impredecible y porque generan fascinación en potenciales imitadores. Precisamente, el miércoles pasado el diario La Razón publicó la entrevista que me realizó Marta Sotres  sobre los “lobos solitarios”.

Otra vez Francia: La nueva normalidad

Hace semanas Jorge Tierno me animó de nuevo a escribir en su blog. Le conté que en su momento había pensado en hacerlo sobre terrorismo pero “no era una tema de actualidad”.  Poco después tuvo lugar el atentado en el aeropuerto de Estambul. Y  ayer hubo atentado terrorista en Francia. Otra vez.

Precisamente anoche hablé con Jaume Segalés en Radio Internacional sobre el Estado Islámico y el terrorismo yihadista a propósito de la noticia de que el Estado Islámico se prepara para la pérdida de sus dominios territoriales para convertirse en una organización terrorista al uso. Y me paré a hacer la reflexión de que el terrorismo es una estrategia de los débiles y fanáticos. Es una forma de violencia política para echarle un pulso al Estado. Recordé la ola de violencia terrorista de los sesenta y setenta, con numerosos secuestros de aviones como el que terminó en Uganda y cuyos pasajeros fueron rescatados por comandos israelíes. Recordé acciones como el secuestro de los mandatarios en una cumbre de la OPEP en Viena y el Otoño Alemán de 1977.

CnZSR4RXYAANAdP ¿Qué quedó de todo aquello? El terrorismo fue derrotado. Y nadie concibe que los países occidentales claudiquen ante la amenaza del terrorismo yihadista. Me refiero a que no cesarán los esfuerzos para derrotar al Estado Islámico. Supongo que no es fácil asumir que el atentado de ayer en Niza es la “nueva normalidad”. Y qué vendrán más atentados y vendrán más muertos. El factor de éxito de la estrategia terrorista vendrá dado por lo que hagamos nosotros. No por el número de muertos.

Guardar

Guardar

Guardar

Escalada yihadista en Europa

La semana pasada recopilé unos “Atentados en Bruselas – apuntes en construcción” que me sirvieron para hacer un análisis más sosegado con la información disponible las primeras 48 horas en “Bruselas y el salto evolutivo del Estado Islamico en Europa”.  La intención original es que saliera en la página web de Passim.eu, pero justo esa semana están de cambio de hosting y tras pelearme con el servidor terminé publicándolo aquí (de ahí la redundancia de datos y comentarios).

Pasan los días y se va ampliando la información. Apuntaba el otro día que el comunicado del Estado Islámico hacía referencia a que los terroristas habían empleado fusiles de asalto, chalecos explosivos y bombas. Pero sabemos que en el aeropuerto sólo emplearon maletas-bomba mientras que la noticia de que había aparecido al menos un fusil AK, que yo recogí inicialmente, fue luego desmentida. Es decir, el Estado Islámico hablaba en su comunicado de que había llevado a cabo un atentado complejo del tipo definido por Sullivan y Elkus como “asedio urbano”, al estilo del de Mumbai en 2008, mientras que los atentados en realidad fueron mucho menos sofisticados, al estilo de los atentados del 11-M de Madrid y 7-J de Londres. Ahora sabemos que los terroristas sí tenían planeado un atentado complejo, pero la operación del día 15 de marzo en la comuna de Forest lo desbarató. Además, una operación policial francesa llevó al descubrimiento el jueves 25 de marzo de un piso en Argenteuil donde aparecieron cinco fusiles de asalto AK y los ingredientes para elaborar explosivo TATP, el mismo empleado en los atentados de Bruselas y del que apareció una pequeña cantidad.  Así que podemos pensar que las redes yihadistas franco-belgas preparaban nuevos atentados complejos. Que Francia y Bélgica sean el origen de la principal actividad yihadista en el continente ha aparecido ya en alguna investigación académica. Y ha vuelto a poner la atención en la comuna belga de Molenbeek. Michelle Hackman ha hecho en Vox una interesante recopilación de lecturas al respecto.

Señala Matthew Levitt en Foreign Policy que se ha producido un cambio importante en el yihadismo europeo. Atentados como el de París en enero de 2015 contra Charlie Hebdo y el supermercado Hyper Cacher, fueron la acción de una célula formada por dos hermanos y una persona aislada respectivamente. Tuvimos luego la tentativa de atentado en agosto de 2015 en el tren Thalys que cubría la ruta Amsterdam-París, junto con otros atentados fallidos. Como el que un terrorista solitario, detenido se mismo mes tras volver de Siria, pretendía cometer en un concierto en Francia. Los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París fueron un salto por su complejidad, número de terroristas implicados y recursos empleados. Por eso Levitt habla del fin de la era de los lobos solitarios. Ya he comentado alguna vez la tendencia de expertos y analistas de hablarnos de “una nueva era de” ante cada acontecimiento de impacto. De hecho, algún avispado comentaristas hablaba, tras los atentados del 13 de noviembre de París y las declaraciones del primer ministro francés de que el país estaba en guerra, de que estábamos ante un nuevo tipo de guerra (como curiosidad, este blog tiene más de diez años). Yo no considero descartable la acción aislada de algún terrorista solitario, una estrategia terrorista que dio muy malos resultados en la década anterior. Pero sin duda 2015 fue un año de cambio de estrategia terrorista en Europa.

Según Martin Chulov cuenta en el diario británico The Guardian, hubo una cumbre de líderes del Estado Islámico en la localidad siria de Taqbah el 4 de noviembre de 2015 donde se decidió lanzar ataques en Europa. Se mencionó específicamente a Francia, Bélgica, Reino Unido, Alemania, Italia y España. Precisamente aquel verano el Estado Islámico había alcanzado su máxima expansión geográfica y comenzaba entonces el retroceso. El 27 de septiembre el gobierno francés decidió que su intervención militar con ataques aéreos contra el Estado Islámico, la Operación Chammal, se extendiera de territorio iraquí al sirio. El 9 de noviembre se anunció el despliegue del portaaviones Charles de Gaulle. El 13 de noviembre tuvieron lugar los ataques de París.

548226914
Miembros de la célula terrorista que perpetró los ataques del 13 de noviembre de 2015 en París en un vídeo de propaganda del Estado Islámico. Imagen vía NY Daily News.

Clint Watts hacía en el blog War On The Rocks en enero de 2015 una clasificación los ataques terroristas en función de la conexión de la célula terrorista con el núcleo duro de los grupos terroristas. Así, hablaba de “ataques dirigidos”, cuando una célula terrorista era enviada a cometer el atentado; hablaba de “ataques conectados en red” (networked) cuando un individuo tenía conexiones con el núcleo central pero creaba localmente una célula; y “ataques inspirados” cuando se trataba de atentados cometidos por individuos o grupos sin conexión personal. La novedad de los últimos atentados es que los terroristas han pasado por campamentos en los territorios del Estado Islámico, donde han recibido formación. Esa es la gran diferencia con las tramas terroristas fallidas o desmanteladas en el período que va de la caída del santuario afgano a la aparición del Estado Islámico y que abordé en un artículo a la muerte de Bin Laden. La novedad es que los ataques de París en noviembre de 2015 y los últimos de Bruselas han sido llevado a cabo por terroristas enviados desde el territorio del Estado Islámico, donde recibieron formación. De ahí que en sus planes entre el manejo de armas y la elaboración de explosivo TATP. La cuestión que me queda aboradar aquí en un futuro es la naturaleza de las células terroristas, sus conexiones logísticas con el mundo del crimen y el proceso de radicalización en los suburbios deprimidos de Europa.

Jason Burke afirma en el diario británico The Guardian con cierta resignación que hay que asumir que estamos ante una nueva ola de violencia yihadista, como otras tantas del pasado. Es posible encontrar titulares sobre Bruselas como la “nueva normalidad” europea en medios como The Economist, The Boston Globe y The Huffington Post. Todo apunta a que veremos más atentados terroristas yihadistas en Europa.

Bruselas y el salto evolutivo del Estado Islámico en Europa

El pasado martes 22 de marzo tuvo lugar un doble atentado en Bruselas, la capital de Bélgica. A las 7:58 de la mañana se produjo una explosión en el Aeropuerto Internacional de Bruselas (Zaventem). 37 segundos más tarde se produjo otra. Según Peter Allen en MiddleEastEye, la segunda explosión tuvo lugar entre el flujo de gente que huía de la primera. Las cámaras de seguridad captaron a tres terroristas, dos de los cuales murieron en las explosiones, mientras que el tercero huyó. Una hora más tarde una explosión tuvo lugar en la estación de metro de Maelbeek, cerca de la sede de varias instituciones europeas. El balance provisional de víctimas es de más de 30 muertos y más de 200 heridos.

Bruxelles_est_(re)belle_-_22_mars_2016
Bruxelles est (re)belle. Foto: Wikimedia.

El Estado Islámico emitió aquel mismo día por la tarde un comunicado en varios idiomas reivindicando los atentados, donde amenaza con “días negros para todas las naciones cruzadas aliadas en su guerra contra el Estado Islámico”. El comunicado hace mención a que los terroristas emplearon fusiles de asalto, cinturones explosivos y bombas. Así que estaríamos ante un intento de replicar un tipo de atentado yihadista que se ha repetido en varios continentes desde los ataques del 26 de noviembre de 2008 en Mumbai y que Adam Elkus y John Sullivan llaman “asedio urbano”. Se trata de ataques simultáneos contra lugares públicos para saturar a la policía y los servicios de emergencia por parte de terroristas con fusiles de asalto, que una vez enfrentados a la policía o acorralados hacen detonar los explosivos. Sin embargo esta vez los terroristas simplemente hicieron detonar los explosivos.

Estos atentados han ocurrido menos de una semana después de dos grandes operaciones policiales en Bélgica los días 15 y 18 de marzo que se saldaron con la detención de Salah Abdeslam, considerado el “cerebro” del grupo terrorista que atentó el 13 de noviembre de 2015 en París. Abdeslam es originario de la comuna de Molenbeek y es significativo que no fue detenido a la fuga lejos del país, sino que fue en su lugar de origen donde la policía belga le detuvo. Como apunté el pasado mes de noviembre, tras los atentados en París, la comuna de Molenbeek es conocida por ser un foco de radicalización islamista. Se acumulan allí una serie de problemas sociales que han servido de caldo de cultivo para el yihadismo. Si Abdeslam ha logrado permanecer cuatro meses huido de la policía es porque contaba en la zona con una red de amigos y simpatizantes que le han proporcionado refugio. Tras su detención, el ministro belga de Asuntos Exteriores afirmó que preparaba un nuevo atentado y que contaba con una nueva red a su alrededor en Bruselas”. Por tanto, es factible especular que los autores de los atentados son miembros de esa red que escaparon a las operaciones policiales y adelantaron sus planes de atentar en Bélgica, ya que se requiere tiempo para obtener los ingredientes y preparar los explosivos.

Imágenes de los tres terroristas captada por una cámara de seguridad del aeropuerto de Bruselas. Foto: Wikimedia.

El miércoles 23 las autoridades belgas identificaron a dos de los terroristas autores de los atentados como los hermanos Ibrahim y Jalid El Bakraoui. Ambos murieron al hacer detonar artefactos explosivos, el primero en el aeropuerto y el segundo en el metro. El segundo terrorista que murió en el aeropuerto y el tercero que huyó de allí no han sido identificados. Una de las piezas claves en la investigación fue el testimonio del taxista que trasladó los tres terroristas con tres pesadas maletas al aeropuerto. Gracias a él la policía llegó a una vivienda en el nº 4 de la calle Max Roos de la comuna de Schaerbeek, donde fueron encontrados 15 kilos de explosivo triperóxido de triacetona (TATP en sus siglas en inglés), 150 litros de acetona, 30 litros de agua oxigenada y detonadores junto con una maleta llena de clavos y tornillos para ser usados como metralla. El hallazgo es significativo porque en los atentados del 13 de noviembre de 2013 en París se empleó también TATP. Se trata de un explosivo fabricado con ingredientes al alcance de cualquiera pero que requiere maestría en su elaboración por la peligrosidad de su manejo.

Los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París reflejaron un salto en la complejidad de la ejecución y el nivel de recursos empleados, sino también en la sofisticación de los procedimientos empleados por los terroristas. Según un informe de la policía francesa al que el New York Times habría tenido acceso, la complejidad de las bombas empleadas y la estandarización de su fabricación refleja que las células terroristas vinculada al Estado Islámico en Europa cuentan ahora con miembros entrenados, posiblemente en Siria, que siguen los mismos protocolos. Además, el empleo de teléfonos para usar y tirar, el empleo de teléfonos móviles activados poco antes de los ataques y el uso de los teléfonos móviles de las víctimas en la sala de conciertos Bataclan suponen que los terroristas son ahora mucho más precavidos en sus comunicaciones.

Ese salto en los ataques terroristas en Europa supone que se ha producido un cambio de estrategia en el Estado Islámico, que ahora sí busca lanzar ataques en Occidente. Ese cambio posiblemente tenga que ver con que, tras alcanzar su cenit, los dominios territoriales del Estado Islámico en Siria e Iraq comenzaron a retroceder en el verano de 2015. Precisamente el gobierno francés, que ya había ordenado el despliegue de su aviación militar en Jordania para atacar al Estado Islámico dentro de las fronteras de Iraq, decidió redoblar los esfuerzos y desde el 27 de septiembre de 2015 la aviación francesa comenzó a lanzar ataques también dentro de las fronteras de Siria. Menos de dos meses después tuvieron lugar los ataques terroristas de París.

Rafale-refueling-over-Baghdad
Un Rafale francés sobrevolando Bagdad en una misión contra el Estado Islámico. Foto: Armée de l’Air.

Clint Watts traza un paralelismo con el grupo somalí Al Shabaab. Después de que sus dominios territoriales comenzaran a disminuir, se iniciaron los atentados en países de la región, como los atentados en dos establecimientos de ocio en Kampala (Uganda) en 2010 y contra un centro comercial en Nairobi (Kenia) en 2013. Ahora que se ha convertido en el grupo yihadista de referencia global, el Estado Islámico no tiene victorias militares que mostrar al mundo, apunta Watts. Así que lanzar atentados terroristas en Occidente contra objetivos “blandos” le coloca nuevamente en el centro de la atención mediática de todo el planeta y le permite seguir captando apoyos entre los radicalizados como el grupo de vanguardia de la yihad global.

Vincular las operaciones, sean militares o policiales, contra el Estado Islámico y los atentados no implica establecer una relación causal directa. Sin ir más lejos, el año pasado se detuvo en España a dos grupos que tenían la aparente intención de cometer atentados. Así, en abril de 2015 se detuvo a once personas en varios municipios de Cataluña y en noviembre de 2015 se detuvo a los tres miembros de una célula yihadista en la provincia de Madrid. Bien es cierto que existen ciertas diferencias entre el contexto belga y el contexto español. Sin ir más lejos, Bélgica es el país del que más han marchado voluntarios para unirse a las filas yihadistas en la guerra civil siria en proporción a su población. Lo que refleja, en cualquier caso, que no es un problema externo, se trata de una amenaza surgida dentro de la propia Europa con ciudadanos europeos radicalizados. Por lo que las estrategias contra el terrorismo no deben ser sólo a corto plazo y en el ámbito de la seguridad.

El 12 de octubre de 1984 el grupo terrorista norirlandés IRA hizo detonar una bomba en el hotel de Brighton donde se alojaban miembros del Partido Conservador británico, incluyendo los miembros del gobierno y la primera ministra, Margaret Thatcher. La habitación de Thatcher se vio afectada pero sobrevivió al atentado. Al día siguiente el IRA emitió un comunicado, responsabilizándose del ataque y dirigiéndose a la primera ministra: “Hoy no tuvimos suerte, pero recuerde que sólo tenemos que tener suerte una vez”. Con una amenaza terrorista que ha dado un paso evolutivo, las fuerzas de seguridad e inteligencia europeas tendrán que tener suerte todos los días.