La semana pasada recopilé unos “Atentados en Bruselas – apuntes en construcción” que me sirvieron para hacer un análisis más sosegado con la información disponible las primeras 48 horas en “Bruselas y el salto evolutivo del Estado Islamico en Europa”.  La intención original es que saliera en la página web de Passim.eu, pero justo esa semana están de cambio de hosting y tras pelearme con el servidor terminé publicándolo aquí (de ahí la redundancia de datos y comentarios).

Pasan los días y se va ampliando la información. Apuntaba el otro día que el comunicado del Estado Islámico hacía referencia a que los terroristas habían empleado fusiles de asalto, chalecos explosivos y bombas. Pero sabemos que en el aeropuerto sólo emplearon maletas-bomba mientras que la noticia de que había aparecido al menos un fusil AK, que yo recogí inicialmente, fue luego desmentida. Es decir, el Estado Islámico hablaba en su comunicado de que había llevado a cabo un atentado complejo del tipo definido por Sullivan y Elkus como “asedio urbano”, al estilo del de Mumbai en 2008, mientras que los atentados en realidad fueron mucho menos sofisticados, al estilo de los atentados del 11-M de Madrid y 7-J de Londres. Ahora sabemos que los terroristas sí tenían planeado un atentado complejo, pero la operación del día 15 de marzo en la comuna de Forest lo desbarató. Además, una operación policial francesa llevó al descubrimiento el jueves 25 de marzo de un piso en Argenteuil donde aparecieron cinco fusiles de asalto AK y los ingredientes para elaborar explosivo TATP, el mismo empleado en los atentados de Bruselas y del que apareció una pequeña cantidad.  Así que podemos pensar que las redes yihadistas franco-belgas preparaban nuevos atentados complejos. Que Francia y Bélgica sean el origen de la principal actividad yihadista en el continente ha aparecido ya en alguna investigación académica. Y ha vuelto a poner la atención en la comuna belga de Molenbeek. Michelle Hackman ha hecho en Vox una interesante recopilación de lecturas al respecto.

Señala Matthew Levitt en Foreign Policy que se ha producido un cambio importante en el yihadismo europeo. Atentados como el de París en enero de 2015 contra Charlie Hebdo y el supermercado Hyper Cacher, fueron la acción de una célula formada por dos hermanos y una persona aislada respectivamente. Tuvimos luego la tentativa de atentado en agosto de 2015 en el tren Thalys que cubría la ruta Amsterdam-París, junto con otros atentados fallidos. Como el que un terrorista solitario, detenido se mismo mes tras volver de Siria, pretendía cometer en un concierto en Francia. Los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París fueron un salto por su complejidad, número de terroristas implicados y recursos empleados. Por eso Levitt habla del fin de la era de los lobos solitarios. Ya he comentado alguna vez la tendencia de expertos y analistas de hablarnos de “una nueva era de” ante cada acontecimiento de impacto. De hecho, algún avispado comentaristas hablaba, tras los atentados del 13 de noviembre de París y las declaraciones del primer ministro francés de que el país estaba en guerra, de que estábamos ante un nuevo tipo de guerra (como curiosidad, este blog tiene más de diez años). Yo no considero descartable la acción aislada de algún terrorista solitario, una estrategia terrorista que dio muy malos resultados en la década anterior. Pero sin duda 2015 fue un año de cambio de estrategia terrorista en Europa.

Según Martin Chulov cuenta en el diario británico The Guardian, hubo una cumbre de líderes del Estado Islámico en la localidad siria de Taqbah el 4 de noviembre de 2015 donde se decidió lanzar ataques en Europa. Se mencionó específicamente a Francia, Bélgica, Reino Unido, Alemania, Italia y España. Precisamente aquel verano el Estado Islámico había alcanzado su máxima expansión geográfica y comenzaba entonces el retroceso. El 27 de septiembre el gobierno francés decidió que su intervención militar con ataques aéreos contra el Estado Islámico, la Operación Chammal, se extendiera de territorio iraquí al sirio. El 9 de noviembre se anunció el despliegue del portaaviones Charles de Gaulle. El 13 de noviembre tuvieron lugar los ataques de París.

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Miembros de la célula terrorista que perpetró los ataques del 13 de noviembre de 2015 en París en un vídeo de propaganda del Estado Islámico. Imagen vía NY Daily News.

Clint Watts hacía en el blog War On The Rocks en enero de 2015 una clasificación los ataques terroristas en función de la conexión de la célula terrorista con el núcleo duro de los grupos terroristas. Así, hablaba de “ataques dirigidos”, cuando una célula terrorista era enviada a cometer el atentado; hablaba de “ataques conectados en red” (networked) cuando un individuo tenía conexiones con el núcleo central pero creaba localmente una célula; y “ataques inspirados” cuando se trataba de atentados cometidos por individuos o grupos sin conexión personal. La novedad de los últimos atentados es que los terroristas han pasado por campamentos en los territorios del Estado Islámico, donde han recibido formación. Esa es la gran diferencia con las tramas terroristas fallidas o desmanteladas en el período que va de la caída del santuario afgano a la aparición del Estado Islámico y que abordé en un artículo a la muerte de Bin Laden. La novedad es que los ataques de París en noviembre de 2015 y los últimos de Bruselas han sido llevado a cabo por terroristas enviados desde el territorio del Estado Islámico, donde recibieron formación. De ahí que en sus planes entre el manejo de armas y la elaboración de explosivo TATP. La cuestión que me queda aboradar aquí en un futuro es la naturaleza de las células terroristas, sus conexiones logísticas con el mundo del crimen y el proceso de radicalización en los suburbios deprimidos de Europa.

Jason Burke afirma en el diario británico The Guardian con cierta resignación que hay que asumir que estamos ante una nueva ola de violencia yihadista, como otras tantas del pasado. Es posible encontrar titulares sobre Bruselas como la “nueva normalidad” europea en medios como The Economist, The Boston Globe y The Huffington Post. Todo apunta a que veremos más atentados terroristas yihadistas en Europa.

4 thoughts on “Escalada yihadista en Europa

  1. Suena duro pero es así, habrá más atentados como los de París y Bruselas. No gusta oír o leer que será así, pero… Es más fácil cometer atentados que impedirlos. Aunque también es cierto que más tarde o más temprano se acaba acorralando a los grupos terroristas.

  2. La solución de ser ITHI: Información, tortura, hackers e infiltración. Esto es muchísimo mas barato y por supuesto muchísimo mas eficaz que un portaaviones o un regimiento blindado en Afganistan. La nueva guerra sin uniformes es ya así, cuanto mas tarden en darse cuenta, mas civiles occidentales inocentes morirán, porque ellos no van a parar.

    Saludos

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