Escalada yihadista en Europa

La semana pasada recopilé unos “Atentados en Bruselas – apuntes en construcción” que me sirvieron para hacer un análisis más sosegado con la información disponible las primeras 48 horas en “Bruselas y el salto evolutivo del Estado Islamico en Europa”.  La intención original es que saliera en la página web de Passim.eu, pero justo esa semana están de cambio de hosting y tras pelearme con el servidor terminé publicándolo aquí (de ahí la redundancia de datos y comentarios).

Pasan los días y se va ampliando la información. Apuntaba el otro día que el comunicado del Estado Islámico hacía referencia a que los terroristas habían empleado fusiles de asalto, chalecos explosivos y bombas. Pero sabemos que en el aeropuerto sólo emplearon maletas-bomba mientras que la noticia de que había aparecido al menos un fusil AK, que yo recogí inicialmente, fue luego desmentida. Es decir, el Estado Islámico hablaba en su comunicado de que había llevado a cabo un atentado complejo del tipo definido por Sullivan y Elkus como “asedio urbano”, al estilo del de Mumbai en 2008, mientras que los atentados en realidad fueron mucho menos sofisticados, al estilo de los atentados del 11-M de Madrid y 7-J de Londres. Ahora sabemos que los terroristas sí tenían planeado un atentado complejo, pero la operación del día 15 de marzo en la comuna de Forest lo desbarató. Además, una operación policial francesa llevó al descubrimiento el jueves 25 de marzo de un piso en Argenteuil donde aparecieron cinco fusiles de asalto AK y los ingredientes para elaborar explosivo TATP, el mismo empleado en los atentados de Bruselas y del que apareció una pequeña cantidad.  Así que podemos pensar que las redes yihadistas franco-belgas preparaban nuevos atentados complejos. Que Francia y Bélgica sean el origen de la principal actividad yihadista en el continente ha aparecido ya en alguna investigación académica. Y ha vuelto a poner la atención en la comuna belga de Molenbeek. Michelle Hackman ha hecho en Vox una interesante recopilación de lecturas al respecto.

Señala Matthew Levitt en Foreign Policy que se ha producido un cambio importante en el yihadismo europeo. Atentados como el de París en enero de 2015 contra Charlie Hebdo y el supermercado Hyper Cacher, fueron la acción de una célula formada por dos hermanos y una persona aislada respectivamente. Tuvimos luego la tentativa de atentado en agosto de 2015 en el tren Thalys que cubría la ruta Amsterdam-París, junto con otros atentados fallidos. Como el que un terrorista solitario, detenido se mismo mes tras volver de Siria, pretendía cometer en un concierto en Francia. Los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París fueron un salto por su complejidad, número de terroristas implicados y recursos empleados. Por eso Levitt habla del fin de la era de los lobos solitarios. Ya he comentado alguna vez la tendencia de expertos y analistas de hablarnos de “una nueva era de” ante cada acontecimiento de impacto. De hecho, algún avispado comentaristas hablaba, tras los atentados del 13 de noviembre de París y las declaraciones del primer ministro francés de que el país estaba en guerra, de que estábamos ante un nuevo tipo de guerra (como curiosidad, este blog tiene más de diez años). Yo no considero descartable la acción aislada de algún terrorista solitario, una estrategia terrorista que dio muy malos resultados en la década anterior. Pero sin duda 2015 fue un año de cambio de estrategia terrorista en Europa.

Según Martin Chulov cuenta en el diario británico The Guardian, hubo una cumbre de líderes del Estado Islámico en la localidad siria de Taqbah el 4 de noviembre de 2015 donde se decidió lanzar ataques en Europa. Se mencionó específicamente a Francia, Bélgica, Reino Unido, Alemania, Italia y España. Precisamente aquel verano el Estado Islámico había alcanzado su máxima expansión geográfica y comenzaba entonces el retroceso. El 27 de septiembre el gobierno francés decidió que su intervención militar con ataques aéreos contra el Estado Islámico, la Operación Chammal, se extendiera de territorio iraquí al sirio. El 9 de noviembre se anunció el despliegue del portaaviones Charles de Gaulle. El 13 de noviembre tuvieron lugar los ataques de París.

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Miembros de la célula terrorista que perpetró los ataques del 13 de noviembre de 2015 en París en un vídeo de propaganda del Estado Islámico. Imagen vía NY Daily News.

Clint Watts hacía en el blog War On The Rocks en enero de 2015 una clasificación los ataques terroristas en función de la conexión de la célula terrorista con el núcleo duro de los grupos terroristas. Así, hablaba de “ataques dirigidos”, cuando una célula terrorista era enviada a cometer el atentado; hablaba de “ataques conectados en red” (networked) cuando un individuo tenía conexiones con el núcleo central pero creaba localmente una célula; y “ataques inspirados” cuando se trataba de atentados cometidos por individuos o grupos sin conexión personal. La novedad de los últimos atentados es que los terroristas han pasado por campamentos en los territorios del Estado Islámico, donde han recibido formación. Esa es la gran diferencia con las tramas terroristas fallidas o desmanteladas en el período que va de la caída del santuario afgano a la aparición del Estado Islámico y que abordé en un artículo a la muerte de Bin Laden. La novedad es que los ataques de París en noviembre de 2015 y los últimos de Bruselas han sido llevado a cabo por terroristas enviados desde el territorio del Estado Islámico, donde recibieron formación. De ahí que en sus planes entre el manejo de armas y la elaboración de explosivo TATP. La cuestión que me queda aboradar aquí en un futuro es la naturaleza de las células terroristas, sus conexiones logísticas con el mundo del crimen y el proceso de radicalización en los suburbios deprimidos de Europa.

Jason Burke afirma en el diario británico The Guardian con cierta resignación que hay que asumir que estamos ante una nueva ola de violencia yihadista, como otras tantas del pasado. Es posible encontrar titulares sobre Bruselas como la “nueva normalidad” europea en medios como The Economist, The Boston Globe y The Huffington Post. Todo apunta a que veremos más atentados terroristas yihadistas en Europa.

La hipsterización del dolor

Dice Pablo Iglesias que en España la gente ahora milita en los medios de comunicación y no en los partidos políticos. Quiere decir que la gente se identifica más con las ideas y visión del mundo de determinados medios de comunicación que con la de un partido político. El hecho es que el ratio de afiliados en partidos políticos y sindicatos ha sido tradicionalmente muy bajo en España. Así que yo añadiría que las “redes sociales” se han convertido en el espacio de acción política en España.

Ahora la principal actividad política de la gente es emitir opiniones y compartir cosas en sus muros de Facebook y perfiles de Twitter. Para mí ya no se trata de una cuestión política sino identitaria. Mientras muchos buscan sentirse el sentimiento de pertenecencia a un grupo y el aplauso de los demás, hay quien comparte memes políticos para definirse ante sus conocidos como parte de una minoría selecta rebelde, radical y libre pensadora.

Víctor Lenore explicaba magistralmente en Indies, hipsters y gafapastas: Crónica de una dominación cultural la práctica del elitismo cultural en un país donde para una generación ya no es posible aspirar a la exclusividad en el consumo material. En España vivimos el colapso de las expectativas vitales de los hijos de la clase obrera que fuimos a la universidad para encontrarse un mercado laboral de precariedad y sueldos bajos. Hablamos de todos los licenciados en universidades públicas que hicimos postgrados y manejamos idiomas pero terminamos pasando por trabajos mileuristas a la espera de que saliera “algo de lo mío”. Según datos del CIS de este año, el 40,3% de los españoles gana entre 300 y 1.200 euros al mes. Así que, explica Lenore, debido a que la distancia de ingresos entre el nuevo precariado y las clases bajas se acorta, el gusto cultural se ha convertido en una herramienta de distinción social, tal como nos mostró Pierre Bourdieau.

Antes, la distinción se alcanzaba en España mediante el acceso a los productos culturales. Los privilegiados eran aquellos que podían viajar a Londres y París para volver cargados de vinilos y libros que en España no se conseguían. Pero ahora, como descargar películas, series de televisión y música sale gratis en Internet, la distinción se obtiene en torno a qué ves y escuchas. Se trata de huir de todo aquello masivo y popular para mostrar interés por lo “alternativo” e “independiente”, que si se populariza permite decir la famosa frase que todos conocemos de “yo ya era fan de ese cantante/director/actor/cineasta/grupo/autor antes de que se hiciera famoso”. La identidad se construye por negación del Otro. Y las élites, por negación de la masa. Por lo tanto, parte de la creación de esa precaria “élite cultural” consiste en el desprecio de las clases bajas y los productos culturales que consumen.

Volviendo a la política, en una época en que el activismo ha sido sustituido por el ciberactivismo de compartir en el muro de Facebok. retuitear, darle al “Me Gusta” y los hashtags el coste de entrada es también cero. Así no hay forma de alcanzar distinción compartiendo contenido político en Internet cuando todo el mundo lo hace. Así que la búsqueda de la distinción lleva a alejarse de la mayoría y buscar mensajes únicos y originales que lanzar. Si todos dicen Je suis Charlie” contra la barbarie del terrorismo, para sentirse único y especial habrá que decir otra cosa. Así en enero de este año y esta última semana circularon por las redes sociales los mensajes de los aspirantes a rebeldes y radicales contrarios a la comunión solidaria con Francia. “¿Qué hay del atentado en Beirut?” preguntaban quienes no sabrían responder si Hezbolá es un partido islamista sunní o chií. “¿Qué hay del dolor de las víctimas nigerianas?” reclaman quienes serían incapaces de situar el país en un mapa.

No se trata de despreciar el dolor de las víctimas del Líbano y Nigeria, sino entender que la proximidad geográfica, cultural y emocional nos hace empatizar más con las víctimas francesas. Además, cómo señala Brian J. Phillips en el Washington Post, el ciclo de noticias se alimenta de lo impactante y novedoso. Otro coche bomba estallando en un mercado de Bagdad pasa más desapercibido que un ataque a una sala de conciertos en París. Además, sospecho, que las objeciones a solidarizarse con París tiene menos que ver con las emociones que provoca Líbano y Nigeria que con el rechazo a sentirse parte de la masa. De no haber sucedido masacres terroristas en fechas cercanas a los ataques a París, todo esa gente se las habría apañado para buscar otras excusas para no participar en el sentimiento colectivo de horror y solidaridad con Francia.

Un análisis de los atentados terroristas en París

Esta semana me he estrenado como colaborador de la página web Passim.eu con un análisis titulado “Cinco claves de los ataques terroristas de París”. Repaso el contexto estratégico del Estado Islámico, las tácticas empleadas en los ataques, la logística de los terroristas y Bélgica como nido del yihadismo europeo para terminar con una conclusiones sobre la lucha contra el Estado Islámico.

 

Descifrando los atentados de París

Este fin de semana publiqué un recuento de la información disponible y creíble sobre los ataques terroristas del viernes 13 en París. Ahora contamos con datos más precisos pero en vez de corregir aquella entrada de blog creo que es mejor contar aparte lo que sabemos ahora. Tanto el New York Times como el Washington Post han hecho una reconstrucción cronológica de los hechos que concreta y amplía lo que ya sabíamos. Le Monde ha hecho la suya en vídeo.

Fuente: HOZINT.com
Fuente: HOZINT.com
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Fuente: Le Monde

El viernes 13 operaron en París tres grupos de terroristas junto con otro que actuó en solitario. El primer grupo se dirigió al Stade de France en la comuna de Saint-Denis, al norte de París, donde se jugaba un partido amistoso Francia-Alemania. Los terroristas llevaban artefactos explosivos (chalecos o mochilas) que hicieron detonar de forma separada (21:20, 21:25 y 21:53) durante el transcurso del partido. Sólo el primer artefacto provocó una víctima. Es fácil imaginar qué hubiera pasado si los artefactos hubieran detonado entre las aglomeraciones de aficionados previas al partido o incluso dentro del propio estadio. Cabe suponer que por alguna razón los terroristas se equivocaron con los horarios o tuvieron algún fallo de coordinación. Al parecer, cuenta el Wall Street Journal, al menos uno de los terroristas fue rechazado en la entrada del estadio a pesar de llevar entrada para el partido. Algo hizo levantar sospechas del vigilante de seguridad en el acceso. El terrorista habría hecho estallar allí mismo el artefacto.

Un segundo grupo de terroristas recorrió en un Seat León negro el distrito XI (XIe arrondissement), una zona de ocio con numerosos bares y restaurantes en el margen derecho del río Sena. Los terroristas de este segundo grupo iban armados con fusiles de asalto e hicieron varias paradas ante restaurantes con terrazas al aire libre contra las que dispararon.

Su primera parada a las 21:25 fue en la esquina de la Rue Alibert con la Rue Bichart en el distrito X donde dos terroristas dispararon contra los restaurantes Le Carrillon y Le Petite Cambodge, donde murieron 15 personas y 10 resultaron heridas.

La segunda parada a las 21:32 fue en la Rue de la Fontaine-au-Roi nº2 esquina con Rue du Faubourg du Temple nº32, donde dispararon contra los clientes del resturante Casa Nostra, el  restaurante La Bonne Bierre y un local de lavadoras a moneda. Allí murieron 5 personas y 8 resultaron heridas.

La tercera parada fue a las 21:36 en la Rue Charonne nº92  esquina con la calle Faidherbe, donde dispararon contra los clientes del café La Belle Équipe. Murieron 19 personas y 9 resultaron heridas.

A las 21:40 un terrorista suicida entró en el café Comptoir Voltaire ubicado en el Boulevard Voltaire nº253 e hizo estallar un artefacto que no produjo víctimas mortales. No está claro si este terrorista fue trasladado al lugar por alguno de los otros grupos o se dirigió al lugar en solitario.

Mientras tanto, a las 21:40 un Volkswagen Polo negro con matrícula belga aparcó cerca del teatro Bataclan y de él bajaron tres terroristas que entraron en el local disparando al público que asistía a un concierto y provocando una masacre. Cerca de 90 personas murieron allí. Tras quince minutos de disparos, los terroristas tomaron a los supervivientes como rehenes y los reunieron frente al escenario. La policía francesa asaltó el teatro a las 00:20am. Los tres terroristas murieron en el asalto. Al parecer dos murieron al hace estallar artefactos explosivos y el tercero murió por los disparos de la policía.

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Fuente: New York Times

El dueño del teatro Bataclan es judío. Según muestra el canal de Youtube Resistance Palestine, en 2008 se celebró en el teatro una gala para recaudar fondos para la policía de fronteras israelí (MAGAV) y un grupo de encapuchados se acercó al local para lanzar amenazas: “Tendrá que pagar las consecuencias de sus actos. La próxima vez no será para hablar”.

El recuento es de tres terroristas que murieron en el enfrentamiento con la policía que asaltó el teatro Bataclan y cuatro que murieron en ataques suicidas. Eso hace un total de siete que contrasta con los “ocho hermanos” de los que hablaba el comunicado del Estado Islámico. Por no hablar de los ocupantes del Seat León negro. Aparte de los dos tiradores podría haber un tercero que se encargara de conducir.

El primer terrorista identificado fue Ismaël Omar Mostefai, de 29 años de edad y natural de Courcouronnes, en el departamento de Essonne. Padre de familia, vivía en Chartres, en un barrio residencial y tranquilo. Había sido fichado varias veces por delitos menores y desde 2010 aparecía en la base de datos francesa de personas  “potencialmente peligrosas para la seguridad del Estado” por su radicalización. Al parecer, viajó a Siria en 2014 pero las autoridades le habían perdido la pista. Los otros dos terroristas que atacaron el teatro Bataclan no han sido identificados.

El siguiente terrorista identificado es uno de los tres suicidas que actuaron en el exterior del Stade de France. Se trata de Bilal Hadfi, ciudadano francés de 20 años y residente en Bélgica. Según el Washington Post, había luchado con el Estado Islámico y las autoridades belgas también le habían perdido la pista.

El domingo 15 fue encontrado el Seat León negro empleado en los ataques itinerantes de París. En él fueron encontrados tres fusiles de asalto Kalashnikov, 5 cargadores llenos y 11 vacíos (un máximo de 330 balas disparadas).  El vehículo pertenece a Salah Abdeslam, de 26 años y ciudadano francés nacido en Bélgica.

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El terrorista suicida que hizo estallar su artefacto explosivo Boulevard Voltaire nº253 ha sido identificado como Brahim Abdeslam, de 31 años y hermano mayor de Salah. Un tercer hermano, Mohamed Abdeslam, fue detenido por las autoridades en Bélgica. Según el Washington Post, en la noche del domingo 15 habían siete personas detenidas en Francia y otras tantas en Bélgica en relación con el ataque terrorista del viernes en París.

En  las afueras del Stade de France fue encontrado un pasaporte sirio a nombre de Ahmad Almohammad, de 25 años y nacido en Idlib. Según las autoridades griegas, llegó en un barco junto con otros 198 refugiados sirios a la isla de Leros el 3 de octubre. Su paso quedó registrado por Serbia y Croacia. No es seguro que uno de los terroristas suicidas sea verdaderamente Ahmad Almohammad y según fuentes francesas se trata de un pasaporte falso. Recordemos que ante la acogida a los refugiados sirios en países europeos, en lugares como Líbano e Iraq apareció un mercado de falsos pasaportes sirios.

En la noche del domingo 15 al lunes 16 se han desarrollado operaciones antiterroristas en las ciudades francesas de Tolouse y Grenoble. Las autoridades francesas hablan de que los ataques terroristas fueron planeados en Bélgica y ejecutados con ayuda de residentes en Francia.

Me queda pendiente por tratar:

-El tráfico de armas por Europa y el explosivo empleado (peróxido de acetona o TATP).
-Cómo determinados lugares de Europa se han convertido en un vivero de radicalización islamista.
-La lucha contra el Estado Islámico y la efectividad de la solución militar.

A propósito de los bulos sobre los ataques terroristas de París

Escribí y actualicé “Ataque terrorista en París” en dos tandas: En la madrugada y en la sobremesa del sábado 14 con los datos que estaban disponibles y me parecieron fiables. Hay alguno que enmendaré esta noche. Pero creo que no apunté en ninguna falsa dirección y puedo estar satisfecho de la información que aporté.

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La “inexistente” mezquita de Tokio.

Suelo decir que me dejo llevar por el instinto cuando me dedico a descartar o considerar información. Pero seguro que, si dedicara un momento a pensar en los criterios, saldría que mi cabeza trabaja de una forma bastante sistemática. Siempre hay algo que chirría en el medio, la noticia o los detalles. Y es que en circunstancias como las vividas este fin de semana siempre circulan bulos interesados. Es tal el volumen que se genera que ya he visto varios medios haciendo recopilaciones sobre ellos para desmentirlos (Véase en Le Monde: Attaques à Paris : les rumeurs et les intox qui circulentHemos llegado a un punto en que el trabajo de los medios de comunicación no sólo es informar, sino contrarrestar la desinformación que vuela a la velocidad de la luz de muro en muro de Facebook.

Recuerdo que tras los ataques terroristas de enero de 2015 en París circuló un texto explicando lo sabias que eran las autoridades que habían prohibido el Islam en Japón. El autor de aquel texto anónimo explicaba cómo en Japón era ilegal predicar la religión musulmana y cómo estaba prohibido construir mezquitas. El propósito del texto era poner a Japón como modelo de un país donde no habían tenido reparos en legislar de forma contundente para cortar de raíz la amenaza yihadista. Sobra decir que sólo es cuestión de segundos buscar “Islam” y “Japón” en Internet para averiguar que es todo falso.

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El de la foto es Veerender Jubbal, un sij canadiense que publicó el 4 de agosto el selfie que se ve a la derecha. Leyendo su perfil de Twitter reluce que es un friki inofensivo. Alguien tomó su foto y la retocó para transformar el iPad que sostiene en un Corán, además de añadirle un chaleco táctico y un dildo (al fondo, en la esquina de la bañera). La foto manipulada se volvió viral y el diario madrileño La Razón sacó la cara de Veerender Jubbal en portada.

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Todo esto nos lleva al asunto del famoso pasaporte de un sirio registrado como refugiado en Grecia que apareció en el lugar de uno de los ataques terroristas. Primero, nadie ha confirmado que el dueño del pasaporte esté implicado en los atentados. Y segundo, los periodistas llevan informando hace tiempo que desde el estallido de la crisis de los refugiados hay todo un mercado de pasaportes sirios. Además, el asunto de que un terrorista lleve encima un pasaporte ha generado comentarios conspiranoicos de que parece un comportamiento absurdo en alguien que pretende saltarse la ley. Pero parece de sentido común que terroristas que se mueven por un país europeo lleven encima la documentación para evitar ser detenidos en un control rutinario. Recordemos que Timothy McVeigh, el autor material del atentado de Oklahoma en 1995, fue parado al conducir un vehículo sin matrícula por un policía que procedió además a detenerle por llevar un arma de fuego sin permiso. Su rechazo a la autoridad del Estado jugó en su contra.

Un buen indicio para detectar bulos es preguntarse “¿no resulta sorprendente esta noticia algo rocambolesca que resulta encaja perfectamente con cierta agenda política?”.  Alguien dijo que resultaba llamativo que la mayoría de conclusiones que la gente sacó este fin de semana sobre los ataques del viernes 13 en París confirmaban plenamente sus convicciones y prejuicios del jueves 12.

Ataque terrorista en París

Ayer por la noche, viernes 13 de noviembre, tuvieron lugar varios ataques terroristas en París. Los terroristas han golpeado en varios puntos de la capital francesa, lo que recuerda al ataque terrorista de Mumbai en 2008.

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El primer acontecimiento de la noche fue una cadena de tres explosiones a las 21:20 horas cerca del Stade de France en la comuna de Saint-Denis, al norte de París, donde estaba disputándose un partido amistoso Francia-Alemania con la asistencia del presidente Hollande.

Se trató de tres terroristas suicidas que hicieron detonar los explosivos mientras se celebraba el partido. Se especula que fue un error de información o coordinación, porque de haber hecho explotar los explosivos en las aglomeraciones que se producen a la entrada del partido hubiera sido una masacre considerable.

Diez minutos más tarde se produjeron varios tiroteos en París. Los indicios apunta a que un único grupo de terroristas se movió en coche por la ciudad disparando a blanco de oportunidad hasta entrar en una sala de conciertos abarrotada.

Uno de los ataques tuvo lugar en el restaurante “Le Petit Cambodge” en la Rue Alibert, nº20, cerca de la esquina con la Rue Bichat. Vincent Berthézène mencionó en Twitter disparos de Kalashnikov. Mientras que Vice News recogió el testimonio de un testigo que oyó el disparo de armas automáticas. Aunque esa clase de afirmaciones de alguien no familiarizado con las armas hay que tomarlas con precaución, dada la confusión y premura del momento. Allí habrían muerto unas 14 personas, informa RTL.

Otro lugar donde se produjo un tiroteo fue en la terraza del café La Belle Équipe en la Rue de Charonne, nº90, en la esquina con la calle Faidherbe. Tommy Pouilly, un vecino de la zona, mencionó en Twitter un tiroteo (“fusillade”), publicó fotos de los cadáveres tapados con sábanas y contabilizó siete muertos. El diario Libération recogió el testimonio de un testigo que contó cómo un coche se paró en medio de la calle y de él se bajaron dos ocupantes que abrieron fuego contra los clientes de una terraza en la esquina de la calle. Según RTL, el número de víctimas en el lugar fue de 18.

También se produjeron tiroteos en el restaurante Casa Nostra en la Rue de la Fontaine-au-Roi, nº2 donde fueron asesinadas cinco personas y en la terraza de la brasserie Café Bonal en el Boulevard Voltaire, nº253 donde fue asesinada una persona, según informa RTL.

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Fuente: HOZINT.com

El mayor número de víctimas se ha producido en el histórico teatro Bataclan, en Boulevard Voltaire, nº50. Se trata de un edificio del siglo XIX declarado monumento histórico. Ayer por la noche actuaba la banda californiana Eagles of Death Metal. El aforo del local es de 1.500 espectadores y estaba casi completo durante el concierto. Los terroristas entraron y empezaron a disparar indiscriminadamente. En el asalto de la policía murieron cuatro terroristas. Tres de ellos al hacer estallar los explosivos que llevaban encima y uno por los disparos de la policía.

Al parecer, el teatro había sido marcado como objetivo terrorista porque los propietarios son judíos. El grupo Eagles of Death Metal actuó el pasado mes de julio en Tel Aviv.

Este vídeo muestre el exterior del teatro Bataclan y durante un momento se oyen disparos.

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Fuente: Le Monde

El gobierno francés, reunido de emergencia en la medianoche, declaró el estado de emergencia, que permite “prohibir la circulación de personas y establecer zonas de protección y seguridad”. Además, se decretaron medidas de seguridad ampliadas en la región de Ile-de-France que permiten entre otras cosas “la detención de cualquier persona cuya actividad es peligrosa” o “el cierre temporal de los teatros y salas de reuniones”.

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El presidente Hollande en el exterior del teatro Bataclan. (Foto de Miguel Medina/AFP)

France 24 ofreció el recuento de víctimas dado por el fiscal François Molins en la madrugada del sábado.

• “Algunos” muertos en el Stade de France. Probablemente tres, sin que quede claro si se trata de los presuntos terroristas suicidas a los que se atribuye las explosiones.
• 18 muertos en la Rue de Charonne.
• Un muerto en el Boulevard Voltaire.
• 5 muertos en la Rue Fontaine-au-Roi.
• 14 muertos en la Rue Alibert.
• Cerca de 120 muertos en el teatro Bataclan [este dato se ha mostrado erróneo, fueron menos]
• El balance de heridos es de 200, 80 de ellos graves.

Según el fiscal François Molins, cinco atacantes fueron “neutralizados”.

Hoy sábado 14 por la mañana el Estado Islámico ha reivindicado los ataques con sendos mensajes en árabe y francés. Posteriormente ha salido en inglés:

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En el comunicado se justifica el ataque al estadio donde jugaban las selecciones nacionales de Francia y Alemania por tratarse de “países cruzados”. Además se menciona el ataque al teatro Bataclan que albergaba a “cientos de idólatras” en una “fiesta de perversión” (en la versión en francés). La versión inglesa menciona un “concierto de prostitución y vicio”. Como nota curiosa, la banda Eagles of Death Metal que actuaba en el momento del ataque no es una banda de Death Metal sino de rock alternativo californiano.

El balance provisional de víctimas es de 128 muertos. Hay 300 heridos hospitalizados, 80 de ellos muy graves.

Nota:

Información actualizada con los datos fiables a las 15:45 horas de Canarias del sábado 14. Queda pendiente confirmar la identidad de los terroristas y averiguar sobre la discrepancia en la cifra de terroristas. Se habla de siete terroristas muertos (3 suicidas que estallaron en los alrededores del Stade de France y cuatro que murieron en el asalto policial al teatro Bataclan), mientras que el comunicado del Estado Islámico habla de “ocho hermanos”.

Los yihadistas en Francia se armaron en el mercado negro

El pasado día 7 de enero el periodista francés  publicó en su perfil de Twitter una foto que mostraba un casquillo de bala supuestamente recogido por la policía francesa en las oficinas del semanal Charlie Hebdo. No había manera de verificar la veracidad de la información.

Casquillo de bala Arto Pulkki, un ingeniero finlandés, que forma parte de la gran comunidad de on-line de expertos en asuntos militares, identificó los marcajes del casquillo de la foto. Se trataba de una bala del calibre 7,62×39 fabricada en la factoría IGMAN d.d. de Konjic (Bosnia-Herzegovina) en 1986. Es decir, una bala de fusil de asalto AK fabricada en la antigua Yugoslavia.

Recuerdo que tras las guerras balcánicas aparecieron en España armamento militar que terminó en manos de bandas criminales albanokosovares y búlgaras. A una de ellas le incautaron un lanzagranadas anticarro desechable. También recuerdo que a otra le incautaron un subfusil Agram 2000 croata por su peculiar diseño. Buceando por Internet encontré esta noticia de 2003: Desbaratada en Gandía una banda búlgara de traficantes de armas”. En el cuerpo de la noticia leemos:

En esta operación, en la que también han colaborado las autoridades policiales búlgaras, se ha incautado un total de 50 pistolas de la marca Marakov, modelo ‘Baikal’, del calibre nueve milímetros, así como siete fusiles de asalto de la marca Kalashnikov, 25 silenciadores, espadines para la apertura de vehículos de gran cilindrada y abundante munición.

Por cierto, como siempre que se trata de periodistas españoles, hay varios errores. “Baikal” es una marca registrada de la empresa rusa “Izhevsky Mekhanichesky Zavod”. Y el modelo de pistola es la “Makarov”,  que no “Marakov”. Al igual que Kalashnikov, que no era una marca hasta hace poco, sino un modelo de fusil con mútilples variantes y fabricado en Rusia y fuera de ella. Pero sigamos, que me pierde siempre señalar errores.

España no fue el único país al que llegaron armas de la antigua Yugoslavia. El 13 de marzo de 2010 la BBC en su sección “La semana en imágenes” mostró la siguiente foto de las armas recogidas en Hamburgo por la policía durante una amnistía efectuada por las autoridades alemanas.

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Arriba a la derecha aparece un subfusil M-84, la versión yugoslava del Škorpion checo. A la izquierda vemos un subfusil Agram 2000 de origen croata y a la derecha un M-70, versión yugoslava del fusil soviético AKM.

Así que vemos que en Europa han circulado fusiles de asalto. Y sólo era cuestión de que algún chiflado yihadista accediera a ellas. Como fue el caso de los hermanos Kouachi.

Jordi Pérez Colomé, del que recomiendo “Qué queda de los atentados de París“, publicó en su cuenta de Twitter la lista del armamento encontrado a los yihadistas:

Armas de los hermanos KouachiA Amedy Coulibally le encontraron dos pistolas “Tokaref” (transcripción francesa de “Tokarev”) de 9mm. El listado de la policía dice que son armas rusas. Pero la versión de 9mm. Parabellum de la pistola Tokarev es una variante fabricada en la antigua Yugoslavia por Zastava. También aparecen dos fusiles automáticos “de tipo Kalashnikov”. Se trata del modelo checo vz. 58, que tiene un cierto parecido, en su variante “Compact” fabricada por CSA que vemos en la siguiente foto.

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En cuanto a los hermanos Kouachi se le encontraron dos fusiles automáticos Kalashnikov y un lanzagranadas anticarro “M82”. Sospecho que se trata de un error de la policía francesa, que ya vimos no supo identificar el vz.58. En la antigua Yugoslavia se producía el lanzagranadas anticarro desechable M80 “Zolja”. Hoy se fabrica en varios países balcánicos. Lo encontramos en la página web de la empresa serbia Balkan Novotech como “cohete anticarro de mano M80” y en la página web de la empresa macedonia Eurokompozit ofrecido como “lanzacohetes M80 Zolja”. Ambas empresas producen el M80, el M79 y el M90. No aparece por ningún lado un arma llamada M82.

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En un artículo de AFP se hablaba del precio de las diferentes armas. El material empleado por los yihadistas de París se eleva a unos cuantos miles de euros. Podríamos sospechar entonces que contaron con financiación para acumular un arsenal.