Fragmentos de una propaganda incesante

Me levanté hoy con un propósito. No volver a tratar el conflicto palestino-israelí en este blog por largo tiempo. Anoche tuve una larga conversación en Twitter que se convirtió en un diálogo de sordos porque partíamos de posturas muy diferentes sobre la construcción del Estado. Al que le interese, planteé mi postura sobre el caso palestino en “Palestina como Estado fallido”. La idea que más me llamó la atención del debate de anoche es considerar que es comprensible que el bando  palestino no quiera negociar ninguna paz porque se haría desde una posición de debilidad. Me quedé pensando qué sentido tiene entonces darle vueltas al conflicto ¿Sólo queda esperar sucesivas Intifadas y lanzamientos de cohetes desde Gaza mientras se suceden las campañas internacionales contra Israel hasta que haya un cambio en la correlación de fuerzas? ¿O esperan que haya un cambio de fuerzas en el panorama internacional e intervenga alguna nueva potencia? (¿Rusia?)

Esa perspectiva explicaría que la apuesta palestina es luchar en el ámbito de la opinión pública para que los gobiernos occidentales presionen a Israel. Juegan en el campo de los relatos y las narrativas. Y mientras, queda sin abordar los problemas del lado palestino para crear una sociedad democrática, instituciones funcionales y un gobierno con el monopolio de la violencia legítima. Lo que nos llevaría de nuevo al debate sobre la construcción del Estado. La razón que me han dado siempre a los problemas palestinos para abordar esos problemas es la Ocupación. Y siempre he usado un contraejemplo. ¿Es posible que surja un Estado democrático y funcional en una sociedad establecida en un secarral bajo ocupación militar de otra potencia?

Ben Gurión, jefe del poder ejecutivo de la Agencia Judía, proclama el Estado de Israel.

Creo que la estrategia palestina es equivocada. Y yo no estoy en posición de cambiar nada. Así que no tiene sentido que diga nada. Al menos puedo decir que sí hubo un líder palestino que compartía mi idea de que había que construir primero un país para tener un Estado: Salam  Fayyad. Su partido, Tercera Vía, obtuvo menos del 3% de los votos en las elecciones legistlativas palestinas de 2006. Fue primer ministro tras el “fujimorazo” del presidente Mahmud Abás. Fue cesado por presiones de HAMAS. Algún día indagaré qué pasó durante su mandato.

Y ya había decidido lo de no tratar el asunto cuando me encontré hoy con un artículo en El País: “Fragmentos de un éxodo invisible” firmado por Pablo Gentili y Karina Bidaseca.

El texto trata sobre la Nakba palestina y arranca:

Lo que llama la atención no es que haya ocurrido. Lo que llama la atención es que casi nadie lo recuerde.

¿En serio? “Nakba palestina” da 22.900 resultados en Google. La búsqueda vía Google en elpais.com da 295 resultados. En ElMundo.es da 210. En ABC.es, 191. En la agenda cultural de El País Madrid encuentro que en 2012, tuvo lugar en Casa Árabe (organismo público que financia el Ministerio de Asuntos Exteriores español) una conferencia de Raji Sourani, director del Palestinian Center for Human Rights (PCHR), “[c]on motivo de la conmemoración de la Nakba palestina”. ¿Por qué se empeña la gente en usar expresiones como “la noticia de la que nadie está hablando” para referirse a cosas que son tratadas abiertamente en los medios y en las redes sociales?

El 15 de mayo de 1948 fue un día trágico. Pocas horas después que David Ben Gurión leyera la declaración de la independencia de Israel y el día en que concluía el mandato británico sobre Palestina, se iniciaba la primera guerra entre el nuevo Estado israelí y los países árabes.

Una guerra trágica comenzada por los países árabes que pretendieron destruir el nuevo Estado, mientras en la Declaración de Independencia de Israel se hacía un llamamiento a la coexistencia pacífica con los vecinos y con los conciudadanos árabes.

La guerra de 1948 fue para Israel la gran gesta de su independencia. Pero también fue la guerra que produjo uno de los más brutales éxodos que se hayan conocido en la historia de la humanidad: el del pueblo palestino.

Es difícil establecer un lista de los éxodos más “brutales” en toda “la historia de la humanidad”. Pero en el siglo XX tuvimos muchos ejemplos. El caso palestino palidece ante lo sucedido en Europa Oriental entre 1945 y 1950 o tras la partición de la India. Evidentemente, la hipérbole aquí es una herramienta retórica y en el fondo es irrelevante qué lugar ocupa la Nakba en el Top 100 de éxodos más “brutales” en toda “la historia de la humanidad”. Lo que le falta decir a los autores decir es que la Nakba tuvo lugar en paralelo a una campaña de masacres y expulsiones de judíos que encontraron refugio en el territorio de Israel mientras que los palestinos no tuvieron un Estado de Palestina al que acudir porque renunciaron a construirlo y proclamarlo.

Un pueblo al que, desde entonces, las naciones del más poderosas del planeta han tratado de aniquilar, volviéndolo invisible.

¿Qué poderosas naciones, así en plural han tratado de aniquilar al pueblo palestino? Creo que estamos ante un ejemplo de proyección psicológica. Israel sufrió sucesivas guerras en las que se enfrentó durante la Guerra Fría con los ejércitos de países árabes con una base demográfica muchísimo mayor y unos ejércitos enormes (Egipto, Siria, Iraq, etc) que eran aliados estratégicos de la Unión Soviética, nada menos.

La guerra de 1948 que condujo a la creación del Estado de Israel, tuvo como consecuencia la devastación de Palestina.

El orden de los acontecimientos fue al revés. Primero se proclamó el Estado de Israel e inmediatamente los países árabes vecinos le declararon la guerra. Lo que sí es cierto que ganando aquella guerra, Israel se ganó su derecho a existir.

Y esto señores, lo ha publicado el diario El País de Madrid. Así está el panorama de los medios españoles.

“Recordando la Nakba”: la historia que falta

Hay una cosa que me gusta de la historiografía anglosajona. Cuando alguien escribe una historia de algo, sea de la literatura polaca o de la guerra civil mozambiqueña, lo titula “una historia de”. Se le transmite así al lector la idea de que lo que tiene entre las manos, con ese artículo indeterminado, es la versión particular del autor. Y no necesariamente porque se parta de una perspectiva posmoderna de que sólo existe relatos subjetivos, parciales y particulares. Sino de la idea de que las disciplinas académicas son una empresa colectiva que avanzan con sucesivas aportaciones. Lo sabe cualquiera que hace una aproximación a un tema. Rara vez hay un libro mágico que lo explica todo. Sino que se requiere de una bibliografía en el que cada texto arroja luz sobre ciertos temas y aporta ciertos matices.

Esa prudencia y esa modestia que reflejan el humilde artículo indeterminado desaparece habitualmente en la traducción al español. Los editores prefieren títulos rotundos, del tipo tan habitual en nuestro mercado de “Historia de España”. Y cuando un periodista se embarca en dar el contexto histórico de un tema lo hace anunciando “os voy a explicar…”. Como si dijera “sostén mi cerveza, que voy”. Entonces tiemblo. Como aquella vez que Olga Rodríguez nos contó “Israel, Palestina: Cómo empezó todo” y yo me vi obligado a aportar todos esos “pequeños detalles” que se le olvidaron.

Ayer, 15 de mayo, se celebró el aniversario de la proclamación del Estado de Israel. Es la fecha que los palestinos consideran su desastre nacional, la Nakba. Y como siempre, alguien amablemente se decidió a explicárnoslo.

Y otra vez, por mucho esfuerzo que alguien pone en explicarnos el conflicto palestino-israelí de una vez por todas, se le quedan cosas por contar. Qué mala pata. Siempre igual. Siempre esos “pequeños detalles”. Los mismos. Cualquiera diría que lo hacen a posta. Pero no quiero ser mal pensado. Así que voy a hacer mi pequeña aportación al artículo de Nasim Ahmed en MonitorDeOrienteMedio.com rematando la faena.

¿Que pasó? El 14 de mayo de 1948, David Ben-Gurion, jefe ejecutivo de la Organización Sionista Mundial, declaró el nacimiento del Estado de Israel. Muchos israelíes celebrran el evento como su “Día de la Independencia”. Desde entonces, el 15 de mayo ha sido recordado internacionalmente como Día de la Nakba.

Empezamos bien. ¿Por qué declaró Ben-Gurión el Estado de Israel? ¿Con qué legitimidad?  Cuando hablamos de alguna república por ahí perdida que nadie o casi nadie reconoce decimos “la autoproclamada república de”. Y es una forma de hablar extraña. Porque muchos países surgieron en su idea de una proclamación hecha por cuatro gatos. Por ejemplo, los Estados Unidos de América fueron en su momento una república proclamada por unos señores allá en Norteamérica. Israel, no. Nadie habló del “autoproclamado Estado de Israel”. Israel nació después de una votación en la Asamblea de Naciones Unidas, que tuvo lugar el 29 de noviembre de 1947 y estableció la partición en dos Estados. La propuesta salió adelante gracias a los votos de los países hispanoamericanos y de los países comunistas de Europa. Precisamente, Checoslovaquia fue el único país que aceptó venderle armamento al recién nacido Estado.

¿Y quién era Ben-Gurión en 1948? Dice Nasim Ahmed que era “jefe ejecutivo de la Organización Sionista Mundial”. La verdad, no tenía ni idea y lo tuve que buscar en la Wikipedia. Pues resulta que sí, lo era. ¿Pero qué tiene eso que ver con su papel en la proclamación del Estado de Israel?. Todo el mundo sabe que Ben-Gurión es que el hace lectura de la proclamación del Estado de Israel porque era el jefe del poder ejecutivo de la Agencia Judía, el proto-estado paralelo al Mandato Británico. Los judíos a pesar de estar bajo el poder británico había creado instituciones para convertirse en un país normal y corriente desde la hora cero.

El Día de Nakba conmemora el desplazamiento forzoso de más de la mitad de la población palestina; 750.000 palestinos fueron expulsados ​​de sus hogares y desplazados a campos de refugiados. La catástrofe más tarde se convirtió en la crisis de refugiados más larga de la historia; durando hasta la actualidad. El día también está marcado en los calendarios de las comunidades palestinas de todo el mundo en recuerdo de la brutal finalización de tres décadas de lucha por la autodeterminación en la Palestina histórica. Su derecho al autogobierno fue negado primero por los británicos y luego rechazado por el nuevo Estado israelí. Al suscribirse a la ideología sionista, el Estado israelí, con sus reivindicaciones de tierra para el pueblo judío, se posicionó en contra de acomodar a la gran mayoría de los habitantes de Palestina, que eran árabes musulmanes y cristianos.

Además de los muchos cientos de miles de palestinos que fueron forzados al exilio, más de 600 aldeas y pueblos palestinos fueron arrasados, en un esfuerzo por asegurar que los palestinos nunca regresaran a sus casas.

Se proclama el Estado de Israel. Sí. Y la población palestina es expulsada. ¿No falta algo? ¿Qué pasó con el Estado palestino? ¿Y por qué usaron la violencia los israelíes? Aquí falta hablar de la guerra. De cómo el Estado de Palestina nunca fue proclamado porque el plan de los países árabes fue invadir al Estado de Israel para destruirlo y expulsar definitivamente a su población judía. No fueron ni británicos ni israelíes quienes impidieron esa proclamación. Y quizás haya que hablar de cómo los israelíes ofrecieron la coexistencia pacífica a sus vecinos y a la población no judía que quedó dentro de sus fronteras en la propia declaración de Independencia, pero sólo comunidades minoritarias como los drusos y circasianos aceptaron vivir en paz.

El texto de la Declaración de Independencia de Israel dice:

EXHORTAMOS – aun en medio de la agresión sangrienta que es lanzada en contra nuestra desde hace meses – a los habitantes árabes del Estado de Israel a mantener la paz y participar en la construcción del Estado sobre la base de plenos derechos civiles y de una representación adecuada en todas sus instituciones provisionales y permanentes.

EXTENDEMOS nuestra mano a todos los estados vecinos y a sus pueblos en una oferta de paz y buena vecindad, y los exhortamos a establecer vínculos de cooperación y ayuda mutua con el pueblo judío soberano asentado en su tierra. El Estado de Israel está dispuesto a realizar su parte en el esfuerzo común por el progreso de todo el Medio Oriente.

El Estado de Israel se encontró con una guerra impuesta y con el mar como única retaguardia en un territorio que se dividió en dos países con unos contornos que creaban corredores fácilmente estrangulables por el otro. Así, la guerra de Independencia de Israel se convirtió en una guerra desesperada por controlar vías de comunicación y promontorios estratégicos en el que cada bando expulsó la población civil del enemigo de su retaguardia. Los judíos sufrieron masacres y expulsiones del territorio que quedaba en manos árabes. Por ejemplo, recordemos el caso de la masacre de Kfar Etzion. O recordemos como Hebrón perdió toda su población judía al ser tomada por las fuerzas de Transjordania.

La diferencia fundamental es que los judíos expulsados por las fuerzas árabes de sus hogares fueron acogidos en el Estado de Israel. Al igual que lo fueron los judíos expulsados de los países árabes de la región en la “Nakba judía” que siempre se olvida.

¿Qué pasó después? Casi un millón de palestinos han sido desplazados. Algunos han sido forzados a vivir en la miseria en el nuevo Estado de Israel. Se les impidió regresar a sus hogares, incluso a pesar de que ley marcial finalizó 20 años después, los palestinos siguieron enfrentándose a una discriminación extrema.

Hoy en día un 21% de la población del Estado de Israel es árabe. Tienen representación en el parlamento. Los hay médicos, jueces, embajadores y recientemente están alistándose más a la vez que llegando a empleos más altos en las fuerzas armadas. He mirado y los indicadores sociales no son buenos comparados con la población judía. Eso indica que aunque no haya ningún ley que les impida tener ocupaciones o puestos relevantes en la sociedad, sufren problemas estructurales que están en el fondo relacionados, como más pobreza y menor nivel de estudios que la población judía.

Si hacemos comparaciones con la población de los países árabes vecinos, salen ganando. Y hay algunos indicadores que indican que las nuevas generaciones están más integradas. Por ejemplo, un quinto de los graduados de la universidad politécnica de Technion son árabes. Eso encaja casi exactamente con su peso demográfico en el país. Se ha llegado a esas cifras porque la universidad hizo un esfuerzo consciente en atraer a estudiantes de las minorías del país. El porcentaje de  estudiantes árabes israelíes se ha triplicado en Technion en los últimos 25 años.

Curiosamente cuando a varios municipios israelíes de población árabe se les ofreció incorporarse a Cisjordania en un trueque de terrenos dentro de un plan de paz se negaron rotundamente. Lo mismo sucede con los habitantes de Jerusalén-Este, hipotética futura capital palestina, que no parecen muy entusiasmados de ser ciudadanos palestinos. Las encuestas reflejan que sus principales razones son mundanas: quieren seguir viviendo en un país democrático y tener acceso a servicios de salud de calidad.

La gran mayoría fueron obligados a entrar en Gaza, Cisjordania y los países árabes vecinos. Los palestinos vivieron en tiendas de campaña  durante años a merced de la comunidad internacional. La ONU movilizó ayuda humanitaria en ayuda a los refugiados palestinos, creando el Organismo de  Socorro de las Naciones Unidas para Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA) en el proceso. Adoptó la Resolución 194 que instaba a Israel a permitir a los palestinos regresar a sus hogares y compensar a los cientos de miles de refugiados por sus pérdidas, algo que Israel tampoco ha hecho hasta la fecha.

Setenta años después de la Nakba, los palestinos parecen pasar de un ciclo de opresión a otro. Siguen siendo apátridas y la inmensa mayoría continúa sufriendo bajo la ocupación militar israelí.

Los palestinos se convirtieron en refugiados principalmente porque no existió un Estado de Palestina que los acogiera. Los territorios de Gaza y Cisjordania fueron ocupados por las potencias árabes enemigas de Israel que no tuvieron ningún interés en crear el Estado de Palestina. Los palestinos que terminaron en lugares como Líbano y Siria se pudrieron durante décadas en campamentos de refugiados porque no recibieron la ciudadanía, convirtiéndose en una anomalía mundial.

En el texto posiblemente tengamos una traducción errónea. Los refugiados palestinos vivieron “gracias a” y no “a merced de” la comunidad internacional. Quedaron a merced de los gobiernos árabes de turno, que en el caso de Líbano y Jordania es presumible que temieran un cambio enorme de la composición demográfica del país concediendo la nacionalidad masivamente a la población palestina. De hecho, el asunto generó tensiones que formaron parte de las causas de la guerra civil del Líbano y causan tensiones hoy en día en Jordania.

Fijémonos que ni la guerra que comenzaron los países árabes vecinos de Israel ni los gobiernos árabes aparecen en esta historia de la Nakba. Cuando la primera es el hecho fundamental y los segundos son los responsables de buena parte de esta historia. Los gobiernos árabes ejercieron el papel de ese amigo bocazas que te dice que te va ayudar, te crea un problema mayor y luego te deja tirado.

Todo el mundo sabe que los descendientes de los palestinos que un día abandonaron sus hogares en lo que hoy es territorio internacionalmente reconocido del Estado de Israel nunca van a volver. Nadie va a dar marcha atrás más de 70 años a las manecillas del reloj. Las comunidades judías en el Norte de África y Oriente Medio tampoco volverán. Y los palestinos tendrán un día que asumir la existencia de Israel como realidad irreversible junto a su derecho a existir en paz. El día que eso ocurra, el día que organizaciones palestinas en Gaza dejen de lanzar cohetes contra núcleos de población civil israelíes, se acabará el conflicto entre palestinos e israelíes y empezaremos a hablar de las fronteras del Estado de Palestina. Ese, que en 1948 los árabes rechazaron.

Los minidrones armados del Estado Islámico

Desde hace semanas colaboro en la revista que la consultora de seguridad española UC Global publica en su página web. La revista arrancó el pasado mes de enero conmigo escribiendo en solitario en su primer número sobre los atropellos con vehículos como arma terrorista tras el atentado en un mercadillo navideño en Berlín. Repasé los detalles de aquel atentado y las experiencias previas en Europa, además de recordar los llamamientos desde las revistas de Al Qaeda y el Estado Islámico a que se cometan en suelo occidental atentados de ese tipo. La revista amplía el plantel de colaboradores y apartir de ahora tendrá frecuencia mensual, siendo publicada los días 15 de cada mes.

Hoy ha salido el cuarto número de UC Magazine y en ella aparece un artículo mío sobre uno de los asuntos que más comentarios ha generado entre quienes seguimos las guerras en Oriente Medio:  Los minidrones armados del Estado Islámico. El asunto estalló el pasado mes de enero con un vídeo de propaganda en el que se veía el lanzamiento de pequeños proyectiles sobre concentraciones de combatientes y vehículos iraquíes. No es, desde luego, el primer caso de empleo de drones por un grupo armado en la región, tal como cuento en el artículo. Pero sí es un precedente llamativo que puede llevar a la transferencia de conocimientos y a la imitación. En el artículo recojo los casos documentados de talleres del Estado Islámico y repaso lo que sabemos sobre los proyectiles empleados, además de cómo las fuerzas sobre el terreno han empezado a desplegar sistemas para responder a la amenaza.

Mentiras, maltditas mentiras y noticias de Siria

La desinformación es un arma de guerra y la inacción de los gobiernos de Occidente en los últimos años se debe a la desconfianza de una opinión pública bombardeada por la propaganda de gobiernos hostiles. Mucha gente que considera que analiza la realidad con una mente crítica y con mucho sentido común en realidad no hace otra cosa que reproducir narrativas creada en despachos de Moscú y Teherán. Llevo un par de semanas encontrándome en las redes sociales con gente que se hace eco de noticias cocinadas. Aquí un repaso.

capturaBana Alabed es una niña siria de siete años que vivía con su familia en la parte oriental de Alepo. La madre, profesora de inglés que cursó estudios de periodismo, tuvo la idea de abrir una cuenta de Twitter a nombre de la hija con el evidente propósito de llamar la atención sobre el sufrimiento de la población civil. El propio perfil de Twitter lo explica “Account managed by mom”. Algunos de los tuits de la cuenta de Bana Alabed vienen firmados por la madre: “-Fatemah”. Por ejemplo este del 17 de noviembre. No hay que ser un lumbreras del periodismo para haber  visto que era la madre la que llevaba la cuenta ni tampoco hay que darle muchas vueltas para dar por hecho que la cuenta de Twitter de una niña de siete años es cosa de los padres.

El asunto es que Bana Alabed se convirtió en el centro de atención de los medios de comunicación occidental, siendo entrevistada y generando titulares sobre la vida bajo las bombas de la población de Alepo. Algo que evidentemente no hizo la más mínima gracia a los fans de Bashar Al Assad, que sostenían que la población civil de Alepo esperaba ansiosa la liberación a manos de las fuerzas gubernamentales. Los comentarios sarcásticos sobre lo que afirmaban era una maniobra publicitaria de alguien que vivía lejos de Alepo dio paso a una cuenta parodia en español desde la que la intentaron tomarle el pelo a Mónica G. Prieto, periodista española que ha trabajado en Siria como reportera de guerra y es coautora de Siria, el país de las lágrimas rotas. Nick Waters se tomó la molestia de analizar el caso y comprobar cuánto de real había en la cuenta de Twitter de Bana Alabed. Cotejó las fotos publicadas en la cuenta con fotos satélite de Alepo y comprobó fuentes que demostraran que los habitantes del este de Alepo contaban hasta hace poco con electricidad y acceso a Internet. Su conclusión en “Finding Bana – Proving the Existence of a 7-Year-Old Girl in Eastern Aleppo” es que efectivamente Bana Alabed vivía allí y su madre tuiteaba desde allí, habiendo una clara diferencia entre los mensajes simples firmados por la hija y los más complejos firmados por la madre.

El asunto de las víctimas civiles no deja en buen lugar al régimen sirio y sus aliados, especialmente a la aviación rusa, así que es un  tema central de la propaganda a favor de Bashar Al Asad. Una de las últimas piezas de propaganda es un vídeo donde la periodista canadiense Eva Bartlett cuenta, a la vuelta de su viaje a Siria, cómo los medios de comunicación occidentales mientan sobre la guerra en ese país.  Se trata de una rueda de prensa dada en Naciones Unidas, lo que da más credibilidad al personaje. El vídeo ha sido compartido en varios canales de Youtube y subtitulado. Por ejemplo aquí está subtitulado en español con el título “Las mentiras de los medios sobre Siria”. Uno de los fragmentos más celebrados es su respuesta a un periodista noruego, en el que cuestiona la credibilidad de las fuentes que hablan de atrocidades cometidas por el régimen y en el que menciona como el caso de una niña llamada Aya cuyo caso habría sido “reciclado” varias veces. El caso fue revisado por Snopes.com, una página web veterana de Internet que nació recopilando leyendas urbanas y que hoy en día se dedica a la comprobación de la veracidad de noticias que circulan por la red. Resulta que es un nombre común en Siria y que efectivamente hubo hasta cuatro casos diferentes de niñas en lugares diferentes con ese nombre que salieron en los medios. Channel 4 de Reino Unido también revisó las acusaciones que han circulado como meme sobre víctimas recicladas, concluyendo que todo apunta a que eran víctimas diferentes.

Eva Karene Bartlett en SiriaLo interesante es ahondar un poco en el caso de la “periodista independiente y activista de derechos”, como Bartlett se presenta, hablando en Naciones Unidas. Su intervención tuvo lugar en una rueda de prensa dada por la representación del gobierno sirio en Naciones Unidas el 9 de diciembre, una circunstancia que en algunos vídeos ha desaparecido. Revisando las fotos de su cuenta de Facebook podemos encontrar varias, como la anterior, donde vemos que lleva en el pecho una especie de pin con las caras de Vladimir Putin y Hassan Nasrallah. Evidentemente, que se trate de una activista con una determinada agenda ideológica y no una “periodista independiente” no es una factor a tener en cuenta cuando evaluamos si lo que dice es cierto o no. Pero es importante señalar una vez más que cuando hoy en día alguien difunde un supuesto “punto de vista independiente” o “una versión alternativa” con el propósito de que descubramos esas verdades como puño que los medios de comunicación occidental nos ocultan, lo más seguro es que estemos ante otra fuente parcial con una agenda política antioccidental. Así, en este caso, pasamos de una “periodista independiente” que desmonta “las mentiras de los medios occidentales sobre Siria” a tener en realidad una activista antioccidental invitada por el gobierno sirio a hablar en una sala medio vacía de Naciones Unidas.

Bartlett intervino en una rueda de prensa de la representación del gobierno sirio en Naciones Unidas, la misma que durante los combates finales de Alepo anunció que habían sido capturados allí oficiales de países de la OTAN y países aliados. La noticia apareció en en Voltairenet: “The Security Council meets in secret after the arrest of NATO officers in Aleppo”. En Veterans Today: “Syrian Special Forces captured 14 US Coalition officers captured in Aleppo”. Y en Global Research: “At Least 14 US Coalition Military Officers Captured by Syrian Forces in East Aleppo Bunker”. Es interesante como tres medios diferentes reproducen a la vez el mismo bulo sirio. Sobra decir al servicio de quién están esos medios.

Por último quería terminar con otro caso curioso. Encontré el titular “La toma de Palmira fue orquestada por Estado Islámico y la CIA” en Geopolítico, un blog con un pretendido tono aséptico pero que no deja de tener una marcada agenda internacional. La entrada la firma “May Schwarzkopf”, que también tiene cuenta en Twitter. Schwarzkopf era el apellido del general, ya fallecido, que comandaba el Mando Central (CENTCOM) durante la Guerra del Golfo en 1991. En realidad, la crónica no es más que un corta y pega de Sputnik, la agencia de noticias rusa. En Geopolítico encontramos un enlace en tamaño pequeño al final del texto que pone “fuente: Sputnik”. Y es que la proliferación de medios on-line que se dedican a reproducir noticias de medios rusos, iraníes y venezolanos daría para un análisis exhaustivo.

Conclusión: La próxima vez que un contacto en Facebook o un cuñado en una comida familiar les insista en explicar lo que pasa en Siria con fuentes de información que “cuentan lo que los medios occidentales ocultan” tengan por seguro que les van vender la moto con bulos puestos en circulación desde Moscú o Teherán. Mientras tanto, sean escépticos y sopesen fuentes.

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Volviendo a una teoría conspiranoica sobre el Estado Islámico

Mucho antes del debate sobre la post-verdad (post-truth) y las noticias falsas (fake news) dije repetidamente que el rebatir las metiras, falacias y bulos que se generan sobre conflictos como el de Siria e Iraq daría para llenar un blog aparte. Véase si no, todo el trabajo que generan otros conflictos para StopFake.org y Revista de Medio Oriente.

captura de 20 Minutos.
20 Minutos copió y pegó una noticia de un medio italiano que citaba otro ruso sobre que decía que Bin Laden vivía en las Bahamas. Luego pidió disculpas.

Pero por muy nuevo que parezca el asunto, de lo que hablamos no es más que de las mentiras políticas de toda la vida. Es decir, no se trata meramente de un problema de los medios por la forma en que trabajan hoy en día, con plantillas precarias y con prisas por buscar visitas a toda costa (clickbait), sino que muchas de esas tonterías tienen un objetivo político. No es casual, por ejemplo, que medios estatales rusos e iraníes o con afinidades ideológicas con los gobiernos de esos países se inventaran y reprodujeran la noticia de que helicópteros Apache estadounidenses habían sido filmados escoltando un convoy de vehículos del Estado Islámico. El objetivo es cuestionar el papel de Estados Unidos y los países de occidentales en Oriente Medio para dejar la cancha libre a Rusia, Irán y sus aliados.

Luego, capítulo aparte, tenemos la legión de tontos útiles que reproducen la propaganda rusa e iraní por motivos variados. Desde el el cuñado de turno que, en la sobremesa o de cañas, te explica con condescendencia una teoría conspiranoica hasta el desesperado por epatar con un discurso radical en una era de utopías agotadas. Como si soltar argumentos leídos en Russia Today, HispanTV, TeleSur, Voltairenet, Global Research, etc. lo convirtieran a uno en un libre pensador con criterio crítico e independiente.

El caso más paradójico es el del Estado Islámico, que nació como una coalición de fuerzas insurgentes iraquíes, bajo el liderazgo de la franquicia local de Al Qaeda, para luchar contra la ocupación estadounidense de Iraq. Pero que años después, mágicamente, en la propaganda anti-occidental resulta ser un instrumento de Estados Unidos e Israel. Estos días, con la caída de Palmira en manos del Estados Islámico, me he acordado de un argumento que dio Julián Jiménez, profesor de secundaria en Valencia y conocido en Twitter como “Profe Rojo”. Se trata de la clase de persona que un día te cuenta que la Stasi tiene mala fama injustamente y se burla de sus víctimas para otro día contarte la historia de la invasión de Afganistán “a su manera”.

Dijo el “Profe Rojo” un día en Twitter que la debacle del ejército iraquí en Mosul ante la ofensiva del Estado Islámico fue una maniobra orquestada por Estados Unidos para entregarles arsenales de armas. Que EE.UU. provee de armas al Estado Islámico lo podemos leer en medios de propaganda como VeteransToday e InfoWars. Y en estas, resulta que el Estado Islámico entra en Palmira y se encuentra con bastante material militar.

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Foto vía Christo Grozev.

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Foto vía Christo Grozev.

En Palmira no sólo cayeron en manos del Estado Islámico las habituales montañas de armas y municiones, sino también vehículos blindados y artillería.

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Carro de combate T-72. Foto vía Jacm.
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Cañón D30 de 12mm. Foto vía Jacm.
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Lanzacohetes BM-21 Grad. Foto vía Jacm.

Entre los vehículos capturados hay una curiosidad, un KAMAZ-43269 “Dozor”. Se trata de un vehículo ruso de diseño relativamente reciente y por tanto no es un legado de los arsenales sirios de la Guerra Fría.

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KAMAZ-43269 Dozor capturado en Palmira. Foto vía Ilya A.

Pero no el único material ruso aparecido en Palmira. Tenemo cajas de munición identificadas con marcajes de JSC Rosoboronexport, la agencia estatal rusa de exportación de armamento.

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Foto vía CIT.

Y sabemos que en Palmira no sólo había material militar de origen ruso, sino también soldados rusos, que dejaron atrás pertenencias personales.

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Un soldado ruso, por ejemplo, se marchó con tanta prisa que dejó atrás sus  tarjetas bancarias. Gracias a este tuit de un analista de CIT el Tinkoff Bank anuló la tarjeta.

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Estas cosas pasan en la guerra (shit happens). Pero podemos interpretar lo que pasó en Palmira de dos formas. Podemos pensar que una ofensiva inesperada del Estado Islámico pilló por sorpresa a los defensores sirios y rusos. O podemos aplicar el criterio del “Profe Rojo” y pensar que estamos ante un hecho inaudito y que por tanto forma parte de una operación secreta sirio-rusa para transferir armamento al Estado Islámico. La ironía es que supuestamente la intervención rusa en Siria se vendió como un esfuerzo para frenar al Estado Islámico a pesar de que sus intenciones eran otras y justo en el único frente en el que Rusia combatió al Estado Islámico ha tenido lugar esta debacle.

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Imagino que el “Profe Rojo” dirá que hay una tercera probabilidad. Que la caída de Mosul sí fue una operación estadounidense perfectamente calculada en la que de alguna manera se logró que el ejército iraquí se desplomara mientra que la caída de Palmira fue una desafortunada derrota sirio-rusa producto de la mala suerte o la incompentencia siria. Para mí, esa clase de teorías conspiranaoicas son pura charlatanería. Y si logran eco es porque todos sabemos que el esfuerzo para refutar un tuit idiota es infinitamente superior al necesario para escribirlo.

Mientras tanto, se revela el programa industrial de armamento del Estado Islámico. Pero supongo que siempre habrá profesores de universidad en España que hablen de los intereses de las multinacionales del armamento en venderle al Estado Islámico para alimtentar la guerra.

Anteriormente en GuerrasPosmodernas.com

“La nueva post-verdad y las viejas mentiras” (6 diciembre 2016)

“Cuñados, comunistas y conspiranoicos” (3 mayo 2016)

“La factoría de bulos” (21 noviembre 2015)

“Las teorías conspirativas como fenómeno cultural de la Nueva Guerra Fría”. (13 febrero 2015)

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Una guía de mis textos sobre el Estado Islámico y Siria (actualizada septiembre 2016)

He escrito varias veces sobre el origen y expansión del Estado Islámico.

Tres de mis colaboraciones con Sesión de Control fueron sobre ese tema:

Escribí sobre cómo la invasión de Afganistán en 2001 podría servir de modelo para derrotar al Estado Islámico y también de los obstáculos actuales para llevarlo a cabo:

Tras la ola de refugiados, alguno quizó culpar a Europa de darle la espalda a personas que huían una guerra provocada y alimentada por ella misma, cuando el papel occidental ha sido secundario. Expliqué las complejidades de la guerra en Siria en:

Cierta periodista española escribió sobre el mismo tema. Traté el asunto, haciendo hincapié en quién vende las armas que se usan en Siria y en la mayoría de los conflictos armados.

Expliqué la internacionalización de la guerra civil en Siria en Sesión de Control:

Profundizando en la idea de la internacionalización de la guerra siria, expliqué cómo el régimen de Bashar Al Assad es sostenido por la ayuda iraní y milicias chiíes reclutadas en países como Iraq, Pakistán y Afganistán. Un asunto pendiente es hablar de cómo el régimen sirio se ha fragmentado con señores de la guerra que controlan la economía de guerra por regiones.

He reseñado tres libros sobre el Estado Islámico que me han parecido relevantes y que dan una perspectiva bastante interesante con informaciones sobre el terreno y testimonios de testigos privilegiados.

En la revista El Medio he escrito tres artículos sobre los intereses rusos en Siria.

También he escrito en la revista El Medio sobre cómo los regímenes iraquí y sirio influyeron en la aparición del Estado Islámico. El primero porque lanzó una campaña de islamización ante el declive del socialismo árabe y sus cuadros terminaron uniéndose a las filas yihadistas. El segundo porque actuó de bombero pirómano permitiendo el flujo de yihadistas hacia Iraq. Me ha quedado pendiente un tercer artículo sobre el papel de Turquía en el auge del Estado Islámico en Siria.

Un tema que me enfada bastante es la propagación de bulos de forma interesada. He tratado algunos.

Testigos de fiar

Estoy leyendo Siria, el país de las almas rotas. Los primeros capítulos se leen con angustia, sabiendo que las personas que cuentan sus miedos y anhelos al comienzo de las revueltas contra el régimen de Bashar Al Assad se encaminan hacia una tragedia inevitable. Algunos cuentan que quieren que Occidente intervenga y establezca una zona de exclusión aérea. Otros dicen que no quieren que caiga el régimen, que sólo quieren reformas y un alivio ante la crisis económica. Casi ninguno parece anticipar el abismo que los engullirá.

Según pasan las páginas, los episodios de represión violenta aumentan. Y la autora de esos primeros capítulos, Mónica G. Prieto, recoge testimonios sobre personas que desaparecen tras ser detenidas en controles de carreteras, personas que aparecen muertas al amanecer con signos de tortura y disparos de las fuerzas del régimen contra manifestaciones o poblaciones.

Un testimonio me llamó la atención. Alguien contaba de un fallecido por un “clavo” disparado por un carro de combate. Supongo que se refería a submuniciones tipo “flechette”. Me puse inmediatamente a buscar por curiosidad. Sé que se ha fabricado ese tipo de munición para carros de combate occidentales. Por ejemplo, proyectiles de 105mm. ¿Pero existe ese tipo de munición para los cañones habituales de los carros de combate de diseño soviético? No encontré nada al respecto, sólo referencias a una poco habitual munición antipersonal de 125mm. También he he decir que no dediqué mucho tiempo a ello. A lo mejor el testigo contó el caso de alguien que murió por un simple trozo de metralla alargado.

Me quedó la duda. ¿Hasta qué punto confían demasiado los periodistas en los “testimonios desgarradores” de testigos que entran en detalle sobre el tipo de arma empleado en un ataque que presenciaron? No me refiero a que esos ataques no existieran, sino a que los periodistas adornan sus crónicas con información que no recibe la suficiente acotación de testimonio no verificado.

El otro día un grupo palestino lanzó cohetes contra la población israelí de Sderot. Las Fuerzas de Defensa de Israel respondieron, como es habitual, atacando objetivos dentro de la Franja de Gaza. Al día siguiente me encontré que Isabel Pérez, colaboradora del diario español El Mundo y corresponsal de la cadena pública iraní HispanTV, contaba en Twitter que en el ataque israelí habían participado cazas invisibles al radar F-35i Adir. Me extrañó. Se trata de un proyecto de caza de 5ª Generación muy polémico por lo lento y problemático de su desarrollo que ha disparado el coste por unidad. Sólo recientemente la fuerza aérea estadounidense declaró la Initial Operational Capability del primer escuadrón de F-35A Lighting II, quince años después de la firma de contrato de fabricación. Así que, ¿cómo era posible que hubieran intervenido los F-35i israelíes? Resulta que sólo uno ha sido entregado y no ha abandonado todavía los Estados Unidos. Los primeros ejemplares aterrizarán en Israel a finales de este año y entrarán en servicio a finales del próximo. Encontré a muchos activistas difundiendo la noticia del ataque los F-35 en Twitter. Así que alguien puso en circulación una noticia sin fundamento que terminó siendo recogida por una periodista. Otra vez encontramos el problema de periodistas que cubren conflictos y no entienden de temas militares.

Isabel Pérez escribió una crónica de los acontecimientos para el diario digital español La Marea. Contó que tras el lanzamiento de un cohete por parte de un grupo diferente a HAMAS, Israel respondió con “50 bombardeos que llevó a cabo el Ejército israelí”. La palabra “bombardeo” se refiere al lanzamiento de bombas por parte de un aeronave. Así que ¿hablamos de 50 bombas caídas o de 50 ataques de aeronaves? Pero si se trató del ejército, estaríamos hablando entonces de ataques de artillería, mortero o incluso misil anticarro. Una frase confusa, sin duda. Pero me llamó la atención algo.

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Foto Isabel Pérez vía LaMarea.com

Cuenta Isabel Pérez en su crónica que hubo “ataques con artillería” que “cayeron horas previas a la serie de bombardeos nocturnos”. Y que una torre de agua fue, según testigos, “bombardeada desde un dron israelí”. La torre de agua aparece en la crónica en una foto de la propia Isabel Pérez. Vemos varios impactos en la estructura troncocónica superior y un enorme boquete en la base. Que resulta que ya estaban ahí. Aquí una foto de Gettyimages con fecha 19 de septiembre de 2015:

No se aprecia ningún impacto nuevo entre las dos imágenes. Así que la pregunta nuevamente es, ¿son fiables los testimonios de los testigos que cuentan detalles de un combate o un ataque? Sé que los testigos son el recurso más valioso de los periodistas, con sus “testimonios desgarradores”. ¿Pero no deberían aplicar los periodistas ciertas precauciones con sus fuentes? Porque con el afán de dar voz a las víctimas se termina dando por bueno versiones de los hechos ricas en detalles erróneos, producto de la ignorancia sobre cuestiones millitares o el afán de embellecer la historia para ganar la atención del periodista. No es algo tan diferente a las versiones confusas y contradictorias que recogen los periodistas después de cualquier incidente, sea un atraco o un accidente de tráfico. Pero aquí no hay informe policial o judicial con el que que contrastar luego. Así que las precauciones deberían ser mayores.

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