Mentiras, maltditas mentiras y noticias de Siria

La desinformación es un arma de guerra y la inacción de los gobiernos de Occidente en los últimos años se debe a la desconfianza de una opinión pública bombardeada por la propaganda de gobiernos hostiles. Mucha gente que considera que analiza la realidad con una mente crítica y con mucho sentido común en realidad no hace otra cosa que reproducir narrativas creada en despachos de Moscú y Teherán. Llevo un par de semanas encontrándome en las redes sociales con gente que se hace eco de noticias cocinadas. Aquí un repaso.

capturaBana Alabed es una niña siria de siete años que vivía con su familia en la parte oriental de Alepo. La madre, profesora de inglés que cursó estudios de periodismo, tuvo la idea de abrir una cuenta de Twitter a nombre de la hija con el evidente propósito de llamar la atención sobre el sufrimiento de la población civil. El propio perfil de Twitter lo explica “Account managed by mom”. Algunos de los tuits de la cuenta de Bana Alabed vienen firmados por la madre: “-Fatemah”. Por ejemplo este del 17 de noviembre. No hay que ser un lumbreras del periodismo para haber  visto que era la madre la que llevaba la cuenta ni tampoco hay que darle muchas vueltas para dar por hecho que la cuenta de Twitter de una niña de siete años es cosa de los padres.

El asunto es que Bana Alabed se convirtió en el centro de atención de los medios de comunicación occidental, siendo entrevistada y generando titulares sobre la vida bajo las bombas de la población de Alepo. Algo que evidentemente no hizo la más mínima gracia a los fans de Bashar Al Assad, que sostenían que la población civil de Alepo esperaba ansiosa la liberación a manos de las fuerzas gubernamentales. Los comentarios sarcásticos sobre lo que afirmaban era una maniobra publicitaria de alguien que vivía lejos de Alepo dio paso a una cuenta parodia en español desde la que la intentaron tomarle el pelo a Mónica G. Prieto, periodista española que ha trabajado en Siria como reportera de guerra y es coautora de Siria, el país de las lágrimas rotas. Nick Waters se tomó la molestia de analizar el caso y comprobar cuánto de real había en la cuenta de Twitter de Bana Alabed. Cotejó las fotos publicadas en la cuenta con fotos satélite de Alepo y comprobó fuentes que demostraran que los habitantes del este de Alepo contaban hasta hace poco con electricidad y acceso a Internet. Su conclusión en “Finding Bana – Proving the Existence of a 7-Year-Old Girl in Eastern Aleppo” es que efectivamente Bana Alabed vivía allí y su madre tuiteaba desde allí, habiendo una clara diferencia entre los mensajes simples firmados por la hija y los más complejos firmados por la madre.

El asunto de las víctimas civiles no deja en buen lugar al régimen sirio y sus aliados, especialmente a la aviación rusa, así que es un  tema central de la propaganda a favor de Bashar Al Asad. Una de las últimas piezas de propaganda es un vídeo donde la periodista canadiense Eva Bartlett cuenta, a la vuelta de su viaje a Siria, cómo los medios de comunicación occidentales mientan sobre la guerra en ese país.  Se trata de una rueda de prensa dada en Naciones Unidas, lo que da más credibilidad al personaje. El vídeo ha sido compartido en varios canales de Youtube y subtitulado. Por ejemplo aquí está subtitulado en español con el título “Las mentiras de los medios sobre Siria”. Uno de los fragmentos más celebrados es su respuesta a un periodista noruego, en el que cuestiona la credibilidad de las fuentes que hablan de atrocidades cometidas por el régimen y en el que menciona como el caso de una niña llamada Aya cuyo caso habría sido “reciclado” varias veces. El caso fue revisado por Snopes.com, una página web veterana de Internet que nació recopilando leyendas urbanas y que hoy en día se dedica a la comprobación de la veracidad de noticias que circulan por la red. Resulta que es un nombre común en Siria y que efectivamente hubo hasta cuatro casos diferentes de niñas en lugares diferentes con ese nombre que salieron en los medios. Channel 4 de Reino Unido también revisó las acusaciones que han circulado como meme sobre víctimas recicladas, concluyendo que todo apunta a que eran víctimas diferentes.

Eva Karene Bartlett en SiriaLo interesante es ahondar un poco en el caso de la “periodista independiente y activista de derechos”, como Bartlett se presenta, hablando en Naciones Unidas. Su intervención tuvo lugar en una rueda de prensa dada por la representación del gobierno sirio en Naciones Unidas el 9 de diciembre, una circunstancia que en algunos vídeos ha desaparecido. Revisando las fotos de su cuenta de Facebook podemos encontrar varias, como la anterior, donde vemos que lleva en el pecho una especie de pin con las caras de Vladimir Putin y Hassan Nasrallah. Evidentemente, que se trate de una activista con una determinada agenda ideológica y no una “periodista independiente” no es una factor a tener en cuenta cuando evaluamos si lo que dice es cierto o no. Pero es importante señalar una vez más que cuando hoy en día alguien difunde un supuesto “punto de vista independiente” o “una versión alternativa” con el propósito de que descubramos esas verdades como puño que los medios de comunicación occidental nos ocultan, lo más seguro es que estemos ante otra fuente parcial con una agenda política antioccidental. Así, en este caso, pasamos de una “periodista independiente” que desmonta “las mentiras de los medios occidentales sobre Siria” a tener en realidad una activista antioccidental invitada por el gobierno sirio a hablar en una sala medio vacía de Naciones Unidas.

Bartlett intervino en una rueda de prensa de la representación del gobierno sirio en Naciones Unidas, la misma que durante los combates finales de Alepo anunció que habían sido capturados allí oficiales de países de la OTAN y países aliados. La noticia apareció en en Voltairenet: “The Security Council meets in secret after the arrest of NATO officers in Aleppo”. En Veterans Today: “Syrian Special Forces captured 14 US Coalition officers captured in Aleppo”. Y en Global Research: “At Least 14 US Coalition Military Officers Captured by Syrian Forces in East Aleppo Bunker”. Es interesante como tres medios diferentes reproducen a la vez el mismo bulo sirio. Sobra decir al servicio de quién están esos medios.

Por último quería terminar con otro caso curioso. Encontré el titular “La toma de Palmira fue orquestada por Estado Islámico y la CIA” en Geopolítico, un blog con un pretendido tono aséptico pero que no deja de tener una marcada agenda internacional. La entrada la firma “May Schwarzkopf”, que también tiene cuenta en Twitter. Schwarzkopf era el apellido del general, ya fallecido, que comandaba el Mando Central (CENTCOM) durante la Guerra del Golfo en 1991. En realidad, la crónica no es más que un corta y pega de Sputnik, la agencia de noticias rusa. En Geopolítico encontramos un enlace en tamaño pequeño al final del texto que pone “fuente: Sputnik”. Y es que la proliferación de medios on-line que se dedican a reproducir noticias de medios rusos, iraníes y venezolanos daría para un análisis exhaustivo.

Conclusión: La próxima vez que un contacto en Facebook o un cuñado en una comida familiar les insista en explicar lo que pasa en Siria con fuentes de información que “cuentan lo que los medios occidentales ocultan” tengan por seguro que les van vender la moto con bulos puestos en circulación desde Moscú o Teherán. Mientras tanto, sean escépticos y sopesen fuentes.

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Volviendo a una teoría conspiranoica sobre el Estado Islámico

Mucho antes del debate sobre la post-verdad (post-truth) y las noticias falsas (fake news) dije repetidamente que el rebatir las metiras, falacias y bulos que se generan sobre conflictos como el de Siria e Iraq daría para llenar un blog aparte. Véase si no, todo el trabajo que generan otros conflictos para StopFake.org y Revista de Medio Oriente.

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20 Minutos copió y pegó una noticia de un medio italiano que citaba otro ruso sobre que decía que Bin Laden vivía en las Bahamas. Luego pidió disculpas.

Pero por muy nuevo que parezca el asunto, de lo que hablamos no es más que de las mentiras políticas de toda la vida. Es decir, no se trata meramente de un problema de los medios por la forma en que trabajan hoy en día, con plantillas precarias y con prisas por buscar visitas a toda costa (clickbait), sino que muchas de esas tonterías tienen un objetivo político. No es casual, por ejemplo, que medios estatales rusos e iraníes o con afinidades ideológicas con los gobiernos de esos países se inventaran y reprodujeran la noticia de que helicópteros Apache estadounidenses habían sido filmados escoltando un convoy de vehículos del Estado Islámico. El objetivo es cuestionar el papel de Estados Unidos y los países de occidentales en Oriente Medio para dejar la cancha libre a Rusia, Irán y sus aliados.

Luego, capítulo aparte, tenemos la legión de tontos útiles que reproducen la propaganda rusa e iraní por motivos variados. Desde el el cuñado de turno que, en la sobremesa o de cañas, te explica con condescendencia una teoría conspiranoica hasta el desesperado por epatar con un discurso radical en una era de utopías agotadas. Como si soltar argumentos leídos en Russia Today, HispanTV, TeleSur, Voltairenet, Global Research, etc. lo convirtieran a uno en un libre pensador con criterio crítico e independiente.

El caso más paradójico es el del Estado Islámico, que nació como una coalición de fuerzas insurgentes iraquíes, bajo el liderazgo de la franquicia local de Al Qaeda, para luchar contra la ocupación estadounidense de Iraq. Pero que años después, mágicamente, en la propaganda anti-occidental resulta ser un instrumento de Estados Unidos e Israel. Estos días, con la caída de Palmira en manos del Estados Islámico, me he acordado de un argumento que dio Julián Jiménez, profesor de secundaria en Valencia y conocido en Twitter como “Profe Rojo”. Se trata de la clase de persona que un día te cuenta que la Stasi tiene mala fama injustamente y se burla de sus víctimas para otro día contarte la historia de la invasión de Afganistán “a su manera”.

Dijo el “Profe Rojo” un día en Twitter que la debacle del ejército iraquí en Mosul ante la ofensiva del Estado Islámico fue una maniobra orquestada por Estados Unidos para entregarles arsenales de armas. Que EE.UU. provee de armas al Estado Islámico lo podemos leer en medios de propaganda como VeteransToday e InfoWars. Y en estas, resulta que el Estado Islámico entra en Palmira y se encuentra con bastante material militar.

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Foto vía Christo Grozev.

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Foto vía Christo Grozev.

En Palmira no sólo cayeron en manos del Estado Islámico las habituales montañas de armas y municiones, sino también vehículos blindados y artillería.

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Carro de combate T-72. Foto vía Jacm.
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Cañón D30 de 12mm. Foto vía Jacm.
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Lanzacohetes BM-21 Grad. Foto vía Jacm.

Entre los vehículos capturados hay una curiosidad, un KAMAZ-43269 “Dozor”. Se trata de un vehículo ruso de diseño relativamente reciente y por tanto no es un legado de los arsenales sirios de la Guerra Fría.

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KAMAZ-43269 Dozor capturado en Palmira. Foto vía Ilya A.

Pero no el único material ruso aparecido en Palmira. Tenemo cajas de munición identificadas con marcajes de JSC Rosoboronexport, la agencia estatal rusa de exportación de armamento.

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Foto vía CIT.

Y sabemos que en Palmira no sólo había material militar de origen ruso, sino también soldados rusos, que dejaron atrás pertenencias personales.

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Un soldado ruso, por ejemplo, se marchó con tanta prisa que dejó atrás sus  tarjetas bancarias. Gracias a este tuit de un analista de CIT el Tinkoff Bank anuló la tarjeta.

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Estas cosas pasan en la guerra (shit happens). Pero podemos interpretar lo que pasó en Palmira de dos formas. Podemos pensar que una ofensiva inesperada del Estado Islámico pilló por sorpresa a los defensores sirios y rusos. O podemos aplicar el criterio del “Profe Rojo” y pensar que estamos ante un hecho inaudito y que por tanto forma parte de una operación secreta sirio-rusa para transferir armamento al Estado Islámico. La ironía es que supuestamente la intervención rusa en Siria se vendió como un esfuerzo para frenar al Estado Islámico a pesar de que sus intenciones eran otras y justo en el único frente en el que Rusia combatió al Estado Islámico ha tenido lugar esta debacle.

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Imagino que el “Profe Rojo” dirá que hay una tercera probabilidad. Que la caída de Mosul sí fue una operación estadounidense perfectamente calculada en la que de alguna manera se logró que el ejército iraquí se desplomara mientra que la caída de Palmira fue una desafortunada derrota sirio-rusa producto de la mala suerte o la incompentencia siria. Para mí, esa clase de teorías conspiranaoicas son pura charlatanería. Y si logran eco es porque todos sabemos que el esfuerzo para refutar un tuit idiota es infinitamente superior al necesario para escribirlo.

Mientras tanto, se revela el programa industrial de armamento del Estado Islámico. Pero supongo que siempre habrá profesores de universidad en España que hablen de los intereses de las multinacionales del armamento en venderle al Estado Islámico para alimtentar la guerra.

Anteriormente en GuerrasPosmodernas.com

“La nueva post-verdad y las viejas mentiras” (6 diciembre 2016)

“Cuñados, comunistas y conspiranoicos” (3 mayo 2016)

“La factoría de bulos” (21 noviembre 2015)

“Las teorías conspirativas como fenómeno cultural de la Nueva Guerra Fría”. (13 febrero 2015)

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Una guía de mis textos sobre el Estado Islámico y Siria (actualizada septiembre 2016)

He escrito varias veces sobre el origen y expansión del Estado Islámico.

Tres de mis colaboraciones con Sesión de Control fueron sobre ese tema:

Escribí sobre cómo la invasión de Afganistán en 2001 podría servir de modelo para derrotar al Estado Islámico y también de los obstáculos actuales para llevarlo a cabo:

Tras la ola de refugiados, alguno quizó culpar a Europa de darle la espalda a personas que huían una guerra provocada y alimentada por ella misma, cuando el papel occidental ha sido secundario. Expliqué las complejidades de la guerra en Siria en:

Cierta periodista española escribió sobre el mismo tema. Traté el asunto, haciendo hincapié en quién vende las armas que se usan en Siria y en la mayoría de los conflictos armados.

Expliqué la internacionalización de la guerra civil en Siria en Sesión de Control:

Profundizando en la idea de la internacionalización de la guerra siria, expliqué cómo el régimen de Bashar Al Assad es sostenido por la ayuda iraní y milicias chiíes reclutadas en países como Iraq, Pakistán y Afganistán. Un asunto pendiente es hablar de cómo el régimen sirio se ha fragmentado con señores de la guerra que controlan la economía de guerra por regiones.

He reseñado tres libros sobre el Estado Islámico que me han parecido relevantes y que dan una perspectiva bastante interesante con informaciones sobre el terreno y testimonios de testigos privilegiados.

En la revista El Medio he escrito tres artículos sobre los intereses rusos en Siria.

También he escrito en la revista El Medio sobre cómo los regímenes iraquí y sirio influyeron en la aparición del Estado Islámico. El primero porque lanzó una campaña de islamización ante el declive del socialismo árabe y sus cuadros terminaron uniéndose a las filas yihadistas. El segundo porque actuó de bombero pirómano permitiendo el flujo de yihadistas hacia Iraq. Me ha quedado pendiente un tercer artículo sobre el papel de Turquía en el auge del Estado Islámico en Siria.

Un tema que me enfada bastante es la propagación de bulos de forma interesada. He tratado algunos.

Testigos de fiar

Estoy leyendo Siria, el país de las almas rotas. Los primeros capítulos se leen con angustia, sabiendo que las personas que cuentan sus miedos y anhelos al comienzo de las revueltas contra el régimen de Bashar Al Assad se encaminan hacia una tragedia inevitable. Algunos cuentan que quieren que Occidente intervenga y establezca una zona de exclusión aérea. Otros dicen que no quieren que caiga el régimen, que sólo quieren reformas y un alivio ante la crisis económica. Casi ninguno parece anticipar el abismo que los engullirá.

Según pasan las páginas, los episodios de represión violenta aumentan. Y la autora de esos primeros capítulos, Mónica G. Prieto, recoge testimonios sobre personas que desaparecen tras ser detenidas en controles de carreteras, personas que aparecen muertas al amanecer con signos de tortura y disparos de las fuerzas del régimen contra manifestaciones o poblaciones.

Un testimonio me llamó la atención. Alguien contaba de un fallecido por un “clavo” disparado por un carro de combate. Supongo que se refería a submuniciones tipo “flechette”. Me puse inmediatamente a buscar por curiosidad. Sé que se ha fabricado ese tipo de munición para carros de combate occidentales. Por ejemplo, proyectiles de 105mm. ¿Pero existe ese tipo de munición para los cañones habituales de los carros de combate de diseño soviético? No encontré nada al respecto, sólo referencias a una poco habitual munición antipersonal de 125mm. También he he decir que no dediqué mucho tiempo a ello. A lo mejor el testigo contó el caso de alguien que murió por un simple trozo de metralla alargado.

Me quedó la duda. ¿Hasta qué punto confían demasiado los periodistas en los “testimonios desgarradores” de testigos que entran en detalle sobre el tipo de arma empleado en un ataque que presenciaron? No me refiero a que esos ataques no existieran, sino a que los periodistas adornan sus crónicas con información que no recibe la suficiente acotación de testimonio no verificado.

El otro día un grupo palestino lanzó cohetes contra la población israelí de Sderot. Las Fuerzas de Defensa de Israel respondieron, como es habitual, atacando objetivos dentro de la Franja de Gaza. Al día siguiente me encontré que Isabel Pérez, colaboradora del diario español El Mundo y corresponsal de la cadena pública iraní HispanTV, contaba en Twitter que en el ataque israelí habían participado cazas invisibles al radar F-35i Adir. Me extrañó. Se trata de un proyecto de caza de 5ª Generación muy polémico por lo lento y problemático de su desarrollo que ha disparado el coste por unidad. Sólo recientemente la fuerza aérea estadounidense declaró la Initial Operational Capability del primer escuadrón de F-35A Lighting II, quince años después de la firma de contrato de fabricación. Así que, ¿cómo era posible que hubieran intervenido los F-35i israelíes? Resulta que sólo uno ha sido entregado y no ha abandonado todavía los Estados Unidos. Los primeros ejemplares aterrizarán en Israel a finales de este año y entrarán en servicio a finales del próximo. Encontré a muchos activistas difundiendo la noticia del ataque los F-35 en Twitter. Así que alguien puso en circulación una noticia sin fundamento que terminó siendo recogida por una periodista. Otra vez encontramos el problema de periodistas que cubren conflictos y no entienden de temas militares.

Isabel Pérez escribió una crónica de los acontecimientos para el diario digital español La Marea. Contó que tras el lanzamiento de un cohete por parte de un grupo diferente a HAMAS, Israel respondió con “50 bombardeos que llevó a cabo el Ejército israelí”. La palabra “bombardeo” se refiere al lanzamiento de bombas por parte de un aeronave. Así que ¿hablamos de 50 bombas caídas o de 50 ataques de aeronaves? Pero si se trató del ejército, estaríamos hablando entonces de ataques de artillería, mortero o incluso misil anticarro. Una frase confusa, sin duda. Pero me llamó la atención algo.

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Foto Isabel Pérez vía LaMarea.com

Cuenta Isabel Pérez en su crónica que hubo “ataques con artillería” que “cayeron horas previas a la serie de bombardeos nocturnos”. Y que una torre de agua fue, según testigos, “bombardeada desde un dron israelí”. La torre de agua aparece en la crónica en una foto de la propia Isabel Pérez. Vemos varios impactos en la estructura troncocónica superior y un enorme boquete en la base. Que resulta que ya estaban ahí. Aquí una foto de Gettyimages con fecha 19 de septiembre de 2015:

No se aprecia ningún impacto nuevo entre las dos imágenes. Así que la pregunta nuevamente es, ¿son fiables los testimonios de los testigos que cuentan detalles de un combate o un ataque? Sé que los testigos son el recurso más valioso de los periodistas, con sus “testimonios desgarradores”. ¿Pero no deberían aplicar los periodistas ciertas precauciones con sus fuentes? Porque con el afán de dar voz a las víctimas se termina dando por bueno versiones de los hechos ricas en detalles erróneos, producto de la ignorancia sobre cuestiones millitares o el afán de embellecer la historia para ganar la atención del periodista. No es algo tan diferente a las versiones confusas y contradictorias que recogen los periodistas después de cualquier incidente, sea un atraco o un accidente de tráfico. Pero aquí no hay informe policial o judicial con el que que contrastar luego. Así que las precauciones deberían ser mayores.

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Repaso de análisis del intento de golpe de estado en Turquía

Michael Rubin se preguntaba “Will there be a coup against Erdogan in Turkey?” en Newsweek el 24 marzo de 2016 y explicaba la deriva autoritaria en Turquía.

Yo hice un repaso de cómo la Turquía del AKP pasó de ser la esperanza de una vía musulmana a la democracia y la modernidad a una deriva autoritaria en “Turquía ya no es el país del futuro” en El Medio el 11 de abril de 2016.

FNSS ACV-15 del ejército turco la noche del golpe.
FNSS ACV-15 del ejército turco la noche del golpe.

Edward Luttwak escribió hace muchos años un “manual de golpe de estado” y analizó Why Turkey’s Coup d’État Failed” en Foreign Policy el 16 de julio. Entre los fallos del golpe, Luttwak señala que los golpistas no detuvieron al presidente del país. Además, ahonda en que la deriva autoritaria del presidente Recep Tayyip Erdoğan lo hacía inevitable.

Una editorial de Nobbot del día 16 de julio se centró en el papel de las redes sociales: “El golpe de estado en Turquía muestra de nuevo el poder de las redes sociales”.

El profesor Jesús de Andrés hizo un repaso de los anteriores golpes de estado en Turquía y lo fuera de tiempo en que sucedió este en “Un golpe de Estado del siglo pasado” en El País el 17 de julio de 2016.

Nasser Weddady hizo el día 18 un análisis de por qué falló el golpe:

David Cenciotti recogió en The Aviatonist el 18 de julio toda la información disponible sobre las operaciones aéreas durante el intento de golpe de Estado: “Exclusive: all the details about the air ops and aerial battle over Turkey during the military coup to depose Erdogan”.

Kareem Shaheen cuenta en The Guardian el día 18 de julio que “Military coup was well planned and very nearly succeeded”.

Andrew Korybko escribió en Katehon el día 18 de julio “La Turquía posgolpe será claramente euroasiática”. Esto significaría que en el contexto de la Nueva Guerra Fría, Turquía se realinearía como aliado de Rusia.

Shabtai Gold hace recuento de la purga llevada a cabo en Turquía.

Ayer día 19 de julio, Andrés Mourenza desde Estambul contó en El País que Turquía suspende a 15.000 empleados del Ministerio de Educación”.

Hoy día 20 de julio, Beatriz Yubero desde Ankara cuenta en La Razón cómo “Turquía amplía la purga por traición a profesores y periodistas”.

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Intento de golpe de estado en Turquía [actualizado]

Soldados en la plaza Taksim de Estambul
Soldados en la plaza Taksim de Estambul

Turquía ha vivido varios golpes de estado militar. El primer golpe de estado tuvo lugar el 27 de mayo de 1960. El año siguiente se promulgó una nueva constitución del país, que sustituyó a la que estaba en vigor desde 1924. El 12 de marzo de 1971 tuvo lugar el segundo y ni siquiera salieron los carros de combate a la calle. Los militares simplemente entregaron un memorando a modo de ultimátum al primer ministro.

El 12 de septiembre de 1980 tuvo lugar el tercer golpe de estado. Se instaló una junta militar, el llamado Consejo de Seguridad Nacional, que gobernó por tres años. Dos años después del golpe, se promulgó una nueva constitución, que es la que sigue vigente en Turquía. El 28 de febrero de 1997 los militares volvieron a forzar la caída de un gobierno en Turquía sin necesidad de ningún acto de fuerza. Se habla del “golpe de estado posmoderno”.  El golpe trató de frenar el creciente papel del Islam político en el país. De las disoluciones del Partido de la Virtud y del Partido del Bienestar, nacería el Partido de la Justicia y del Desarrollo (AKP) de Recep Tayyip Erdoğan.

El ejército fue siempre el guardián de los principios laicos de la república fundada por Mustafá Kemal Atatürk en 1923. Y fue objeto de una purga en estos últimos años orquestada a través del desmantelamiento de supuestas tramas golpistas, la organización Ergenekon y la operación “Mazo”. Tras un enorme macrojuicio, en 2015 los 236 condenados por la segunda fueron absueltos por considerarse que las pruebas empleadas contra ellos eran falsas. Pareciera que todo fue un montaje judicial para debilitar al ejército, las fuerzas de seguridad y a las fuerzas kemalistas de las sociedad turca.

Mientras tanto, el país vivía una deriva autoritaria que se hizo evidente por primera vez durante la represión de las protestas populares por los planes urbanísticos del parque Gezi en Estambul en 2013, un movimiento social con ecos del 15-M y Occupy Wall Street. Esa deriva autoritaria se ha hecho claramente visible en la reciente presión a los medios de comunicación y los periodistas, junto con condenas por delitos como difundir chistes sobre el presidente Erdoğan en las redes sociales. Sobre la deriva del país, escribí el pasado mes de abril  “Turquía ya no es el país del futuro” en la revista El Medio.

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Erdogan dirigiéndose al país vía su móvil.

Esta noche hemos vivido un intento de golpe de estado en Turquía. Al parecer, el presidente Erdoğan estaba de vacaciones y el golpe le ha pillado viajando en avión. Tuvo ocasión de dirigirse al país apareciendo por televisión mediante Facetime desde su móvil y llamó a la población a salir a la calle a rechazar el golpe. Mientras, el golpe no tenía cara. Ningún militar apareció públicamente dirigiéndose al país, por lo que se especula el significado político del golpe. Es relevante que ningún partido político relevante en Turquía apoyó el golpe ni hubo imágenes de gente vitoreando a los golpistas. De hecho, el principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), junto con el pro-kurdo Partido Democrático de los Pueblos condenaron el golpe. El primer ministro, Binali Yıldırım, ha agradecido a los partidos de la oposición su oposición al golpe. También es relevante el rechazo al golpe de los partidos expresado por el movimiento Gülen, enemistado con el gobierno.

Un M60T, modelo modernizado con tecnología israelí, rodeado de manifestantes contrario al golpe.
Un M60T, modelo modernizado con tecnología israelí, rodeado de manifestantes contrarios al golpe.

En las primeras horas la situación parecía tranquila y casi se daba por hecho el triunfo del golpe, con un significativo silencio de los gobiernos occidentales. Pero finalmente la gente salió a la calle, desafiando el toque de queda, mientras los muecines llamaban a la movilización popular. El golpe se desinfló y tras varias horas, el gobierno de Estados Unidos y el secretario general de la OTAN se manifestaron en favor del orden democrático vigente en Turquía. Precisamente, en medio de la percepción generalizada de que el golpe había fracasado se intensificaron los episodios de violencia y el intento de cierre de medios. Entre los edificios atacados por los golpistas, que han contado con aviones y helicópteros, está el palacio presidencial, el parlamento y la sede del servicio secreto turco. Por contra, los golpistas se habían hecho con el cuartel general del ejército y de la gendarmería. La única autoridad del estado retenida por los golpistas fue el jefe del estado mayor de las fuerzas armadas. El balance provisional de víctimas habla de 90 muertos y más de mil heridos. Además se ha informado de más de 1.500 detenidos.

Andrés Mourenza y María Antonia Sánchez-Vallejo han publicado en El País el perfil de cinco personalidades clave en el panorama político de Turquía.

El profesor Francisco Veiga escribió para el CIDOB un perfil del movimiento Gülen.

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40 años de la misión imposible de Entebbe

El 4 de julio de 1976 las Fuerzas de Defensa de Israel realizaron la operación militar de rescate de rehenes más audaz llevada a cabo. Cuatro aviones C-130 Hercules recorrieron 4.000 kilómetros desde Israel hasta Uganda, para aterrizar de noche en el aeropuerto de Entebbe. Una vez en tierra los comandos israelíes asaltaron la terminal donde terroristas palestinos y alemanes junto con soldados del régimen de Idi Amín custodiaban más de una centenar de rehenes.

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Foto: IDF Blog.

Cuento aquella operación en la revista El Medio: ” Entebbe: 40 años de la misión imposible”. En el artículo cuento no sólo el desarrollo de la operación, sino el contexto histórico de la ola terrorista de los años 60 y 70 en la que confluyeron el nacionalismo palestino y la ultraizquierda europea. El secuestro de aquel Airbus A300 de Air France fue uno de muchos ataques terroristas contra la aviación civil. La revista El Medio ha publicado otro artículo de Max Boot sobre aquel rescate pero enfocado a las lecciones históricas: “Entebbe: no hay que ceder”.