El odio selectivo por banderas y ejércitos

155mm. de monopolio de la violencia legítima del Estado en la exposición del DIFAS 2018 en Santa Cruz.

El pasado sábado 26 de mayo se celebró en España el Día de las Fuerzas Armadas. Y como siempre, salió alguien a lanzar un mensaje contrarian pretendidamente profundo, sensible y solidiario. Esta vez fue la cuenta en Twitter de la sectorial de Oficios Varios del sindicato anarquista CGT del sur de Madrid. He hecho una captura de pantalla del tuit, al que enlacé antes, en caso de que desaparezca.

Podría deterneme en el irónico término “parásitos sociales”, porque si hay algún lugar del espectro ideológico desde el que se ha defendido el parasitismo social[*] es desde el anarquismo al que pertenece el sindicato CGT. Pero vayamos por partes. Primero, tenemos eso de “sin ejércitos no habría guerras”. Lo que es otra prueba palpable que en España, por muchos chistes que se hagan sobre la inteligencia militar, el nivel de pacifistas y antimilitaristas es lamentable. Recordemos la delirante entrevista al profesor José Luis Gordillo del Centre Delàs de Investigación por la Paz. Y es que la idea de que la violencia organizada sólo es posible mediante la existencia de ejércitos regulares demuestra escasos conocimientos de antropología e historia. Por no decir que demuestra un profundo solipsismo ante los acontecimientos vividos desde el fin de la vieja Guerra Fría, por no decir desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y que me impulsaron a crear un blog llamado Guerras Posmodernas sobre la transformación de la guerra. Supongo que nos debe dar risa que un sindicato anarquista, que en teoría aspira a la desaparición del Estado, ignore que existe la violencia organizada fuera del Estado (guerillas, milicias, bandas, tribus, etc).

Guerrilla anarquista en Rojava. Foto vía RupturaColectiva.com

En cuanto a la afirmación “ningún ejército defiende la paz” demuestra no haber abierto en la vida un libro de relaciones internacionales, geopolítica y defensa. Por no decir de mostrar un nulo conocimiento de teoría de juegos. La primera y fundamental función de unas fuerzas armadas es generar disuasión mediante su adecuada dotación de sistemas de armas, formación, doctrina y personal. La idea no es ni siquiera ser capaces de vencer en todos los escenarios de guerra posible, sino de ser capaces de obligar al potencial enemigo a asumir un coste tan elevado para ganar la guerra que termine por hacerle olvidar el uso de la fuerza. Pensemos en episodios históricos como la larga guerra Irán-Iraq, que comenzó porque el régimen de Bagdad pensó que la debilidad de las fuerzas armadas iraníes permitiría una rápida victoria.

Por último, la frase “un patriota, un idiota” es un clásico con la que más de una persona educada y culta estará de acuerdo, añadiendo además esa otra frase de “el patriotismo es el último refugio de un canalla“. Pero la frase hay que leerla en clave española, porque no se refiere a cualquier nacionalismo. Se refiere exclusivamente al nacionalismo español. El término nunca se usa para un nacionalista vasco o catalán y mucho menos para un saharaui, palestino o venezolano. Por supuesto, detrás de todo esto hay una profunda y elaborada justificación para apoyar los intereses de cierta burguesía catalana o de la boliburguesía venezolana desde el anarquismo, el socialismo, el internacionalismo y lo que ustedes quieran. Es más, las frases anteriores sobre los ejércitos se aplica igualmente. Busquen en esos medios que llevan en su nombre las palabras izquierda o república y que en su presentación aparecen las palabras alternativo o contrainformación. Verán noticias con titulares como “El ejército bolivariano se prepara para rechazar cualquiera agresión imperialista” y “Rusia prueba con éxito el misil Topol-M”. Al final concluirán que no les molesta el patriotismo y los ejércitos. Les molesta el patriotismo español y las fuerza armadas españolas.

[*] Me refiero a asuntos como ocupar viviendas o vivir cobrando ayudas sociales para desempleados de algún ayuntamiento británcico mientras se reside en España, práctica posible gracias a los vuelos low-cost.

Una no noticia para salpicar al rey emérito

Foto: Sergeant Richard L. McCumber III. Vía el blog General Dávila.

El general de división (ret.) Juan Chicharro Ortega ha asumido recientemente la presidencia de la Fundación Nacional Francisco Franco. Que un militar español de una cierta edad resulte ser simpatizante del anterior régimen no es ninguna sorpresa. Aunque la verdad es que dentro de las fuerzas armadas españolas uno encuentra de todo. Así, tenemos figuras como el teniente general de Ejército (ret.) José Julio Rodríguez Fernández, que fue candidato a diputado dos veces por Podemos, o el pintoresco coronel (ret). Amadeo Martínez Inglés, que pasó por Izquierda Republicana. Que un militar asuma la presidencia de una fundación tan controvertida va a dar mala prensa a las fuerza armadas y mi opinión personal es que el general (ret.) Juan Chicharro Ortega tenía que haber declinado el ofrecimiento a ocupar el cargo. Para colmo, su carta de presentación ha sido publicada en la página web de la fundación con una foto donde aparece de uniforme. Siendo, esta una actividad de carácter político en la que participa a título personal me parece que no debería mostrarse de uniforme.

Curiosamente los medios no han llamado la atención sobre nada de lo que acabo de contar. Si me he enterado de la noticia es porque le han dado al enfoque más rocambolesco posible para crear una no noticia. El general de división (ret.) Juan Chicharro Ortega cuenta en su currículum militar el haber sido ayudante de campo del rey emérito Juan Carlos I. La existencia de los ayudantes de campo y la naturaleza de su trabajo fue un tema que los medios descubrieron cuando la desaparecida ministra de Defensa Carme Chacón (fallecida en 2017) nombró a la primera ayudante de campo femenina en la historia de las fuerzas armadas de España, la entonces capitán Elena Carrión. Más tarde hubo polémica por unas fotos en la que se le veía cargando el bolso y el abrigo de la ministra, según los militares una tarea indigna para alguien que ocupa ese cargo. Pues precisamente esa línea del currículum del general es la que han resaltado los medios para convertir el nombramiento del nuevo presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco en algo que tiene que ver con el rey emérito.

Dice Danilo Albín en un artículo titulado “Un ex ayudante del Rey Juan Carlos, nuevo presidente de la Fundación Franco” y publicado en el diario Público. La primera y última frase es puro invento.

La institución más ultra de España tiene nuevo líder. El general de división Juan Chicharro Ortega, quien se encuentra en la reserva desde 2010, ha dado un paso al frente y se ha convertido en el nuevo presidente ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). Su nombre es de sobra conocido en el mundo castrense, y también en la Casa Real: según consta en su currículum oficial, en su calidad de teniente coronel fue “ayudante de Campo de Su Majestad el Rey”. En otras palabras, estaba siempre a su servicio. Ahora hará lo mismo en la fundación que homenajea al dictador.

El diario catalán El Nacional da la noticia con el titular “Un colaborador de Juan Carlos, al frente de la Fundación Francisco Franco”. La primera frase, en realidad un párrafo, arranca identificando al general por su conexión con el rey emérito Juan Carlos I.

El que fuera ayudante de Campo del rey Juan Carlos, el general de división de Infanteria de Marina Juan Chicharro Ortega -en la reserva desde 2010-, se ha convertido en el nuevo presidente ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF), entidad dedicada al enaltecimiento y apologia (sic) del dictador y su régimen político.

Pero el mayor giro de tuerca lo da el DigitalSevilla.com, el “diario andaluz progresista” que copia y pega de Russia Today con profusión. En esta ocasión, toma la noticia del diario Público pero la enriquece con un matiz inexistente en el resto de medios al titular “Un amigo del Rey Juan Carlos, nuevo presidente de la Fundación Franco”.

Como hemos visto, lo que han intentado todos los medios es vincular a Juan Carlos I con el nuevo presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco. Han pasado ya años desde que el ahora general de división retirado desempeñara el puesto de ayudante de campo del entonces rey siendo teniente coronel. Ningún medio ha aportado ningún dato de la relación buena, mala, cercana o inexistente entre los dos personajes. Simplemente han tomado una línea del currículum de un militar para crear una no noticia: “alguien que una vez trabajó para el rey resulta ser franquista”.

Que este ejemplo de periodismo basura me haya movido a escribir una entrada del blog se debe a que estoy empezando a sentirme harto de todos esos pesados que trabajan todo el día para hacernos creer que España es una dictadura. Y rechazo su discurso no porque quiera pasar por alto que pasan cosas para preocuparnos por la salud de la democracia española, sino porque siempre que rascas y profundizas encuentras que todos esos imbéciles aplauden desde España a los regímenes más nefastos. Su concepto de democracia es para salir huyendo. Así que imagen por un momento si cada vez que la prensa hablara de ciertos personajes de la vida política española el titular incluyera líneas de su currículum, como por ejemplo sus vínculos con dictaduras. “Fulanito de tal, que cobró del régimen chavista, dice no sé que de la democracia española”.

Fuerzas Desarmadas: La Armada Española (1ª parte)

Con la serie de Fuerzas Desarmadas trato de hacer un repaso a la situación de las Fuerzas Armadas españolas tras años de recortes debido a la crisis. Creo que el ciudadano medio no tiene idea de la enorme pérdida de capacidades que han sufrido las Fuerzas Armadas españolas desde 2008. En la primera parte traté la situación del Ejército del Aire. Ha pasado ya más de un año, así que ya tocaba retomar la serie. Esta vez abordaré la situación de la Armada Española en dos entregas por lo amplio de la materia.

No hay más que mirar un mapa para comprender la importancia para España del mar. Y no sólo porque el país tenga dos fachadas marítimas, una al Océano Atlántico y otra al Mar Mediterráneo, sino por la existencia de territorios en África que no están bajo el “paraguas OTAN” (Ceuta y Melilla) o están lejos de la España continental (Santa Cruz de Tenerife está a casi 1.300 kilómetros de Cádiz).

Si asumimos que el papel principal de las Fuerzas Armadas españolas es asegurar la soberanía nacional, la Armada española debería ser capaz de controlar el espacio marítimo en torno a sus territorios extrapeninsulares y ser capaz de mantener libres las líneas de comunicación marítimas (SLOC) hacia ellos para que lleguen las mercancías que permiten la vida normal (alimentos, medicinas, combustibles, etc). Además, considerado que el objetivo último es la defensa de territorios propios, la Armada Española no sólo debería ser capaz de poder usar el espacio marítimo libremente, negándoselo al adversario, sino que debería poder también proyectar fuerza de mar a tierra.

Siguiendo con las consideraciones, debemos tener en cuenta además que cualquier crisis estallará con unidades de la Armada Española lejos de casa, tomando parte en misiones internacionales. Por tanto, la Armada Española debería contar con capacidades notables en calidad y número para poder hacerse frente a  todas sus responsabilidades. La alternativa, claro está, es asumir que España nunca va a tener que defender la soberanía de ninguno de sus territorios y, por tanto, nos basta con una fuerza naval dedicada a participar en misiones internacionales, enseñar el pabellón y poco más. Ese es un asunto crucial, porque se habla de la subida del presupuesto de defensa por las presiones a los países aliados del presidente Donald Trump y antes de gastar hay que tener una visión del lugar de España en el contexto internacional para luego trazar una estrategia y así desarrollar planes de gasto y personal.

Hasta principios de este siglo la Armada Española tenía un buque y unas capacidades que la colocaban en una categoría aparte: un portaaeronaves. España tenía en servicio al “Príncipe de Asturias”, dotado de 16 aviones AV-8B Harrier II con capacidad de despegue corto y aterrizaje vertical, asistidos por tres helicópteros SH-3D Sea King equipados con un radar Searchwater 2000 para misiones de alerta radar. Después de la crisis, el “Príncipe de Asturias” se mandó a la chatarra, cuatro de los 16 Harrier han sido dados de baja y los tres SH-3D de alerta radar han sido reconvertidos a helicópteros de transporte.

El vetusto puente de mando del “Príncipe de Asturias” en la recta final de su vida de servicio.

El “Príncipe de Asturias” fue botado en 1982 y no entró en servicio hasta 1988. Dicen los “rumores” que fue un buque que nunca anduvo muy fino. Aparte de su alistamiento para formar la Task Force 1537,  que hubiera evacuado a los cascos azules españoles de Bosnia, no recuerdo que participara en ninguna misión real. Cuando llegó la crisis estaba en un punto de su vida de servicio en el que era necesaria una modernización, pero se decidió retirarlo, junto con cuatro aviones Harrier, como medida de ahorro por la falta de fondos y los costes de mantenimiento.

Aparte del “Príncipe de Asturias”, España contaba además con cuatro buques de asalto anfibio: dos LPD clase “Galicia”, diseñados conjuntamente con Holanda, y dos LST comprados de segunda mano a Estados Unidos. Los LPD son buques con plataforma de vuelo y dique inundable para lanchas de desembarco. El segundo de la serie, el “Castilla”, tiene menos capacidad de transporte de tropa, pero a cambio alberga un puesto de mando embarcado. Los LST, conocidas popularmente como “cornudas”, respondían a una filosofía de empleo que ahora se considera obsoleta: embarrancan en la playa y por una rampa delantera descienden a tierra los vehículos y la tropa. La doctrina moderna de guerra anfibia establece en cambio que los buques se mantienen lejos de la costa y la infantería de marina llega a tierra por helicóptero o embarcación rápida.

El L61 “Juan Carlos I” y el R11 “Príncipe de Asturias” precedidos por tres fragatas clase “Santa María”.

El “Príncipe de Asturias” y las dos “cornudas” fueron sustituidas por un solo buque, el “Juan Carlos I”. Se trata de un proyecto 100% español que ha logrado exportarse a Australia y Turquía. Es un buque mucho más grande que el “Príncipe de Asturias”, desempeñando funciones de portaaeronaves o buque de asalto anfibio. Aparte de la cubierta corrida, cuenta con dique inundable y espacio para llevar tropas y vehículos. Sin embargo, su capacidad de embarcar aeronaves es menor que la del “Príncipe de Asturias”. Y cuando lo hace a su máxima capacidad, se reduce su capacidad de embarcar una fuerza de asalto anfibio.

La realidad es que el nuevo buque no venía a sustituir al “Príncipe de Asturias”, sino a complementarlo. Cuando se tiene un barco o un solo avión de un tipo se tienen capacidades a ratos. La necesidad de usar un sistema esencial no surge siempre cuando está 100% listo. Aviones y buques requieren revisiones periódicas. Por ejemplo, el “Juan Carlos I” entró en servicio en 2010 y en 2015 entró en dique seco por más de un mes. Así que tener los dos buques permitía aspirar a tener siempre un portaaeronaves listo. El único remedio será encargar un futuro L62 “Príncipe/sa de Asturias”, como parece que la Armada Española tiene previsto.

Alrededor de ese núcleo de poder aeronaval, la Armada Española contaba con 17 escoltas: cinco fragatas de la clase “Baleares”, seis fragatas de la clase “Santa María” y seis corbetas de la clase “Descubierta”. Las dos series de fragatas fueron desarrolladas en España a partir de proyectos estadounidenses. La primer estaba orientada a la guerra antiaérea y la segunda a la guerra antisubmarina. Hay que decir que a las fragatas de la clase “Santa María” se les retiró el sonar remolcable, herramienta destacada en la lucha antisubmarina. Desconozco las razones, pero está claro que si fue por obsolescencia del sistema, no hubo dinero para comprar uno nuevo.

La clase “Baleares” fue retirada del servicio para dar paso a la magnífica serie F100, la clase “Álvaro de Bazán”, un diseño español exportado a Australia. Su característica principal es el sistema AEGIS de defensa antiaérea, que colocaba a estas fragatas españolas entre las mejores de su clase en todo el mundo en el momento de entrar en servicio. Pronto le tocará el retiro a la clase “Santa María”, que dará paso a cinco fragatas de la serie F110. Se trata de otro diseño español, aún en fase de desarrollo. Parece cada vez más que serán un desarrollo interesante y no un proyecto low cost para complementar a las F100, como estaba previsto. Pero nótese el cambiazo. Se retiran seis para introducir cinco.

El asunto más debatido y debatible es el destino de las unidades de menor tamaño. Se asumió que las corbetas eran buques con demasiadas pocas capacidades de combate para la guerra moderna, por lo que no tenían lugar en una armada avanzada como la española. Así que se decidió retirar las corbetas de la clase “Descubierta”, con un paso intermedio de reconversión en patrulleros de altura con la retirada de equipos, pero no llegaron nuevos escoltas como sustitutos. Así que la idea de que las corbetas eran poca cosa para una armada seria sólo tiene sentido si el siguiente paso hubiera sido que la Armada Española abogara por una nueva serie de fragatas ligeras para completar el número de escoltas. Pero evidentemente no había dinero para ello y jamás se planteó el asunto aceptando que es lo mismo diecisiete que diez.

Mientras tanto, con la creación del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, se decidió que la Armada Española dejara las tareas de vigilancia del litoral y fuera retirando sus pequeños patrulleros para contar sólo con patrulleros oceánicos. Esto sucedía en un creciente contexto internacional que imponía la presencia de la Armada Española en lugares como el Cuerno de África o el Golfo de Guinea, pero en misiones para las que mandar una fragata era un despilfarro. Así se diseñó el Buque de Acción Marítima (BAM), un patrullero de gran desplazamiento, para contar con gran autonomía y buena calidad de vida de la tripulación en despliegues de larga duración lejos de España.

Los planes originales hablaban de que el diseño del BAM sirviera de base para otros buques y así obtener economía de escalas. La lista incluía un buque de captación de inteligencia, un buque oceanográfico, un buque de apoyo a buceadores y un buque de mando de guerra contra minas. La crisis se llevó por delante todos esos planes, de lo que no he vuelto a escuchar. El proyecto de buque oceanográfico reapareció en un artículo en la Revista General de Marina pero el diseño propuesto no tenía nada en común con los BAM. Se construyeron cuatro BAM y gracias. Entonces la crisis produjo una situación paradójica. La falta de trabajo en los astilleros de Navantia en la Bahía de Cádiz obligó al gobierno a encargar dos unidades adicionales, con precio y tiempo de construcción dilatado. Mi impresión personal es que se decidió inyectar dinero y generar trabajo en la empresa pública Navantia vía un precio encarecido. Pero seguro que hay una explicación mejor. Como siempre, lograr la paz social en una zona industrial fue una razón más poderosa que las necesidades de la defensa nacional para liberar dinero.

Me llama la atención que Navantia tenía un diseño polivalente aparte del BAM, el Avante 2200, que se ofreció como patrullero a Venezuela y luego evolucionó como fragata ligera con mayor desplazamiento para ser ofrecido a Perú y Filipinas. En el caso venezolano era obvio que se ofreció sin armamento de entidad para no soliviantar a Estados Unidos. Así que ya pasado el tiempo, saltó hace poco la noticia de que Venezuela iba a dotar de misiles antibuque chinos a esos patrulleros de diseño español. Me pregunto, ¿no hubiera sido mejor ese diseño de Navantia y esperar a un futuro paquete de modernización que supusiera una reconversión de patrullero a corbeta? Al fin y al cabo, una de las principales quejas sobre la clase “Descubierta” era su carencia de plataforma de vuelo y hangar. Por mucho que se insista en que juegan en ligas diferentes, la realidad es que la Armada Española retiró seis corbetas y tendrá seis BAM.

Patrullero oceánico Avante 2200 diseñado por Navantia y en servicio en Venezuela. Nótese el espacio detrás del mástil donde se suele ubicar los misiles antibuque y el rectángulo entre el puente y el cañón reservado para pozos lanzamisiles.

Otra área donde la reducción de capacidades ha sido tremenda es la Flotilla de Submarinos. A finales del siglo XX, la Armada Española contaba con ocho submarinos pertenecientes a dos series diferentes, ambas de tecnología francesa. Los submarinos de la serie S-60 fueron dados de baja entre 2003 y 2006. Mientras que de los cuatro submarinos de la serie S-70 sólo quedaban dos en servicio en 2012, que serán sometidos junto a un tercero a una quinta “gran carena” para tener un total de tres submarinos a la espera de la entrada en servicio de la malhadada serie S-80.

Después de trabajar como subcontratista en la construcción de varios submarinos franceses “Scorpéne” para exportación, la empresa española Navantia decidió lanzarse al diseño de un submarino propio de nueva generación con propulsión anaerobia (AIP). Como viene siendo habitual en la mayoría de grandes desarrollos tecnológicos militares, el proyecto S-80 de Navantia se encontró problemas. Véase si no, el caso británico: “Slow, leaky, rusty: Britain’s £10bn submarine beset by design flaws”. Pero en el caso español los problemas han sido bien gordos. El primer ejemplar de la serie quedará inacabado y las lecciones aprendidas se aplicarán en los tres restantes. El asunto transcendió a la prensa, teniendo bastante eco en el público en general, siempre dispuesto a reírse en España de quien lo intenta y fracasa.

Ahora es fácil decir que ojalá España hubiera apostado por planes menos ambiciosos y se hubieran comprado cuatro “Scorpène”, dejando para más adelante los sueños industriales de un proyecto ambicioso “Made in Spain”. La cuestión es que, incluso en el caso en el que el programa S-80 hubiera sido un éxito, el número de submarinos se va a quedar en la mitad. Se trataba de retirar la serie S-60 y la serie S-70 para dejar paso a la serie S-80. Jamás leí a nadie mencionar una serie S-90. Un almirante decía que el número mínimo necesario de submarinos para España era seis para tener uno de patrulla en el Océano Atlántico, otro en el Mar Mediterráneo, otro camino a puerto, otro yendo al área de patrulla y dos en puerto, con sus tripulaciones descansando y siendo puestos a punto. Hay tres y habrá tres.

Resumiendo, la Armada Española ha pasado de tener:

-Un portaaeronaves, 11 fragatas, 6 corbetas, 4 buques de asalto anfibio y 8 submarinos.

A tener:

-Un buque de asalto anfibio que se desdobla como portaaeronaves, 11 fragatas (tendrá 10), 2 buques de asalto anfibio y 3 submarinos.

La pérdida de capacidades sobre el papel es notable. Pero hay un asunto igualmente importante: el presupuesto para alistar los buques y hacer que salgan a la mar. La reducción de presupuestos no sólo ha significado que se dejen de sustituir buques en proporción uno por uno, sino que hay menos presupuesto para la puesta a punto de los buques, completar su armamento y días de navegación con los que formar a la tripulación. No cuesta imaginar que la reducción de presupuestos por culpa de la crisis afectó a una larga de sistemas por actualizar, reponer o sustituir a bordo de los buques de la Armada Española. Yo personalmente vi en 2006 cómo unos marineros reinstalaban Windows 3.11 en unos disquetes en un ordenador en el puente de un buque aún en servicio.

En 2006 podíamos leer que la Armada Española pensaba dotar de misiles de crucero “Tomahawk” a las fragatas F100 y los submarinos S-80. Esos misiles nunca se compraron y el asunto se olvidó. Es más, es de todos es sabido que las fragatas F100, que destacan por sus sistema de defensa antiaérea AEGIS, nunca han contado con su dotación de misiles antiaéreos al 100%. Tampoco se les instaló un sistema antiaéreo de defensa de punto y cuentan como armas auxiliares para autoprotección, en esta era de amenazas asimétricas, cañones antiaéreos Oerlikon de 20mm. de funcionamiento manual, que si no tengo mal entendido son de segunda mano procedentes del Ejército de Tierra. Supongo que en la Armada Española esperan mejores tiempos para dotar a las F100 de un montaje automático Mk. 38 como los BAM. Tampoco hay que olvidar que ninguno de los buques de asalto anfibio (“Juan Carlos I”, “Galicia” y “Castilla”) llevan armamento antiaéreo de defensa de punto, como sí llevan o llevarán sus unidades gemelas en las armadas de Holanda y Australia.

Cañón Oerlikon de 20mm. en la fragata F102 “Almirante Juan de Borbón”.

Libertad Digital recogió en 2014 las palabras del Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada:

En lo que a la Armada se refiere, destacó que mientras en 2008 el presupuesto era de 1.308 millones de euros, en este año será de apenas 806 millones. En lo que se refiere al capítulo 2 del presupuesto, el que hay que mirar para ver la operatividad del arma marina, destacó que el descenso entre 2008 y 2014 ha sido del 40 por ciento, mientras que el presupuesto destinado a inversiones en este mismo periodo se vio reducido un 70 por ciento.

Una de las soluciones a la falta de presupuesto fue el alquiler de los buques logísticos “Cantabria” a la armada australiana en 2013 y el “Patiño” a la armada canadiense en 2016.

Queda repasar el impacto de la crisis en la Flotilla de Aeronaves y en la Infantería de Marina para terminar con las conclusiones finales. Pero eso lo haré en una próxima entrega de Fuerzas Desarmadas.

DIFAS 2017 en Tenerife

Por razones que ignoro en Tenerife se celebra el Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS) más tarde que en la Península. No me quejo. Llevamos ya unos años que se monta una enorme exposición de material en Santa Cruz, muy lejos ya de aquellos tiempos de “niño, no se toca”. Al igual que el año pasado, este año me escapé el primer día para estar allí desde que se abría el recinto y librarme de las aglomeraciones de colegios y familias con niños. Es decir, voy para disfrutar yo como un crío sin molestias.

Me preguntaba qué podrían mostrar de novedad este año las fuerzas del Ejército de Tierra con base en Tenerife. Y tuvimos novedades, aunque fueran traídas algunas desde Gran Canaria. Este año tuvimos como novedad respecto al año pasado un BMR M1A1 (con cámara térmica), un RG-31 Mk.5E y un Lince. Y hasta disfruté la pasada de tres F-18 del Ala 46 de Gando en lo que fue un ensayo de un acto del día siguiente.

BMR M1A1 y RG-31 Mk.5E
Lince y VAMTAC con sistema CARDOM

De todo el personal militar que me brindó explicaciones quiero dar las gracias especialmente al sargento 1º del BZAP XVI que me enseñó las réplicas de artefactos explosivos que uno encuentra en Afganistán, al sargento del BHELCAN VI que me enseñó el manejo del helicóptero Super Puma, al tirador del RI 49 que me enseñó el material que emplea y al cabo que atendía la exposición del Museo Regional y que me dio una teórica de los lanzagranadas Instalaza M65 y C90.

Un servidor recordando las horas de vuelo en los simuladores de Microprose.

En este tipo de exposiciones el público disfruta haciéndose fotos subidos a los vehículos agarrando las armas de la torreta o haciéndose fotos con un casco puesto y arma en ristre. A mí me da siempre un poco de vergüenza hacer esas cosas por el respeto que le tengo a la profesión. Pero me sucedió el año pasado y este también que los militares están mentalizados que a eso es precisamente a lo que va el público y son ellos los que insisten. Vamos, que cualquiera le hubiera dicho que no a la cabo que me obligó a posar el año pasado con un Accuracy International AW. Así que ahí me tienen en la cabina del Super Puma con cara de sufrimiento. Ver materiales, como la máquina Enigma expuesta, me recordó que tengo una visita pendiente al Museo Militar Regional de Canarias en el Fuerte de Almeyda.

Máquina Enigma.

 

 

De no abandonar jamás a un hombre en el campo hasta perecer todos

Si hay tema que me suba por las paredes es el tratamiento de heridos y fallecidos en acto de servicio de las fuerzas armadas en España. Por ejemplo, el caso de los cinco desactivadores de explosivos fallecidos en Hoyo de Manzanares en 2011. Se preparaban a volar unas minas anticarro en lo que imagino que era un ejercicio de eliminación munición no explotada (UXO). Las minas habían superado su “fecha de caducidad” pero su vida útil se prolongó administrativamente. Alguien firmó un papel y se consideró válido su empleo. Como no hay forma de saber qué pasó realmente en aquella explosión, el Estado no se hace responsable de lo sucedido. Así, según Miguel Rodríguez en El País, más les vale a los militares españoles morir en misión internacional que en casa.
Creo que el Estado tiene una responsabilidad moral para con los que mueren a su servicio. Y más allá de las recomendaciones del Consejo de Estado o la justicia, el gobierno debería compensar a los familiares aunque fuera por el bien de la moral de la tropa. Que el que se la juega cada día saltando de un avión en paracaídas, realizando prácticas con munición real o sumergido en el fondo de mar sepa que a su familia no le faltará nada en caso de fallecer en acto de servicio.
Luego, tenemos aparte esos casos como el que aquí traigo que me hace preguntar si los familiares han sido bien informados o asesorados. Resulta que los padres de un capitán del Ejército del Aire fallecido en uno de los dos accidentes del Escuadrón 802 con sede en Gran Canaria se quejan de que Defensa ha “tratado de ocultar” que nunca se recuperó el cuerpo de su hijo. Y afirma “Nos mintieron hasta en el funeral: pusieron cuatro féretros, pero solo había dos cuerpos, los otros dos siguen en el mar”.
Mural en Granc Canaria en homenaje al sargento Ojeda, caído en servicio, durante su elaboración: Foto: rtvc.es
Recuerdo el caso perfectamente. Fue un tema muy seguido por los medios locales aquí en Canarias. En 2014, un Super Puma accidentado en un ejercicio nocturno se fue al fondo del mar con cuatro de sus cinco tripulantes. Los padres de uno de los fallecidos demandó que el cuerpo fuera recuperado y acudió a los medios para presionar a las autoridades.  Finalmente, el gobierno accedió y contrató a una empresa de trabajos submarinos que logró recuperar parte del fuselaje. Al parecer, el aparato se partió mientras era ascendido a la superficie. Aquí la noticia en la página web de la Radio-Televisión Autonómica de Canarias:

Rescatan dos de los cuerpos del helicóptero del SAR.

Durante el izado del helicóptero se han desprendido elementos de la cabina, lo que dificulta las tareas a más de 2.363 metros de profundidad.

Cuando escuché aquello pensé que ojalá uno de los cuerpos recuperados fuera el hijo de aquellos padres que habían reclamado con tanta insistencia. Y no porque me diera igual el resto de padres, sino porque quise pensar que el resto había asumido que el mar sería la tumba eterna de sus hijos. Algo que en la Armada se asume como parte de la profesión. Nunca escuché que se recuperaron los otros dos cuerpos. [Pregunto: ¿alguien recuerda leer, ver o escuchar esa noticia?
Tuvo lugar el funeral y allí se colocaron cuatro ferétros. Me pareció raro, sabiendo que sólo se habían recuperado dos cuerpos. Pero supongo que había un elemento simbólico en realizar el funeral a los cuatro fallecidos. Y pronto olvidé el tema. Hasta hace poco, que encontré la noticia “Defensa veló cuatro féretros tras la tragedia del SAR en 2014 en Canarias, pero dos estaban vacíos”.
No sé con certeza si circuló la noticia falsa o errónea de que los dos últimos cuerpos fueron recuperados. No sé si alguien del Ministerio de Defensa les dio una información falsa errónea a los padres. A lo mejor alguien que me lee tiene más información que yo. O a lo mejor, simplemente esos padres en pleno dolor no estuvieron conectados al flujo de información de aquellos días.

Apoyo a operaciones especiales

MOE en Rabasa (Alicante)El mundillo de las fuerzas especiales lleva unos cuantos años de transformación en España, con la creación del Mando Conjunto de Operaciones Especiales, un mando específico dentro del Estado Mayor del Aire, el crecimiento del MOE del Ejército de Tierra y la creación de la Fuerza de Guerra Naval Especial. Además, por fin, empieza a leerse en los papeles cosas como la modificación de aviones específicos para operaciones especiales. Fuera de España la transformación ha sido incluso más intensa, evidentemente como resultado de una era de  operaciones intensas desde el 11-S. Un área que me llamó la atención hace tiempo es el apoyo a operaciones especiales. En otros países del entorno OTAN se ha asumido que para el éxito de sus misiones las fuerzas de operaciones especiales requieren del trabajo de otras fuerzas que no son especiales pero sí altamente especializadas. Para ello se han creado estructuras o unidades específicas en países como Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Recogí la experiencia de esos tres países en un artículo que salió publicado el pasado mes de diciembre en la revista Ejército que edita el Ejército de Tierra español. Pueden leer el nº909 de dicha revista o descargarla al disco duro en formato PDF en este enlace. La revista incluye, por cierto, la aportación de mi colega Guillermo Pulido al debate sobre la Nueva Guerra Fría. A él le han podido leer varias veces aquí como firma invitada.

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Fuerzas desarmadas (I): El Ejército del Aire

Gonzalo Araluce ha hecho un repaso a la poca atención que prestan a la defensa los principales partidos que se presentan a las elecciones generales españolas del próximo mes de junio. El interés y del debate es mínimo, como dije hace poco en “Defensa menguante”. A pesar del intento de algunos de transmitir una imagen de que la sociedad española se apretó el cinturón mientras las fuerzas armadas no paraba de comprar juguetes nuevos, la realidad es que los presupuestos del Ministerio de Defensa se redujeron durante la crisis económica y las fuerzas armadas españoles han perdido una lista considerable de capacidades. Para colmo, los grandes programas estrella de las fuerzas armadas producidos por la industria europea y que estaban destinados a proporcionar a Europa autonomía tecnológica frente Estados Unidos, han resultado un fiasco de alguna manera, bien por los retrasos, el encarecimiento del programa o la merma de las capaciadades del producto final.

Si consideramos que la función principal de las fuerzas armadas es garantizar la soberanía nacional y que su primera misión al respecto es proporcionar una creíble capacidad disuasiva, es hora de preguntarse si esa capacidad ha entrado en un preocupante declive. No olvidemos la particular carrera de armamento entre Marruecos y Argelia, donde por primera vez un país vecino del sur supera en capacidades claves a España. Y tampoco perdamos de vista que, si algo nos ha enseñado esta década, es que el panorama internacional se ha vuelto imprevisible. Hagamos, por tanto, un repaso a las tres ramas de las fuerza armadas españolas, empezando por el Ejército del Aire.

El programa estrella del Ejército del Aires es el avión de combate Eurofighter 2000. Fue un proyecto que nació durante la Guerra Fría, cuando existían otros niveles presupuestarios y la amenaza del Pacto de Vasrosvia. Los “dividendos de la paz” en los años 90 provocaron indecisión política y retrasos. Francia decidió entonces seguir su propio camino para desarrollar el Dassault Rafale, mientras que los cuatro miembros restantes del consorcio (Reino Unido, Alemania, Italia y España) decidieron sacar una versión menos ambiciosa de la pensada inicialmente. Además se decidió desarrollar el avión por etapas, entregando lotes de producción (“tranches”, en francés) que incorporaran equipos y desarrollos de software paulitanamente. Hoy, la versión final, la Tranche 3B, no está ni se le espera.

España encargó originalmente 87 aviones Eurofighter. Ante el descenso de los presupuestos de defensa el pedido se rebajó a 73. Con los problemas económicos provocados por la crisis, el gobierno español llegó a un acuerdo con el consorcio fabricante para que entre 2012 y 2015 los aviones, según fueran saliendo de fábrica, se almacenaran a la espera de poder pagarlos. Pero no es España el único país con problemas. El caza prometía ser un proyecto industrial con perspectivas internacionales. La venta de unidades adicionales a las encargadas por los países socios haría el proyecto un éxito comercial, pero los cuatro países se encontraron con unos compromisos de compra insostenible con sus menguantes presupuestos de defensa. Disminuyeron los encargos y Reino Unido, que había encargado originalmente 232, decidió vender 72 a Arabia Saudita como parte de sus recortes. Las exportaciones no resultaron ser el éxito de venta esperado, sino tan sólo una compensación a los recortes.

Por otro lado, el cazabombardero más numeroso actualmente en el Ejército del Aire es el F-18 Hornet. Llegaron a España a partir de 1986, como parte del programa FACA (Futuro Avión de Combate Avanzado). Los planes originales eran adquirir 144 aparatos pero al final se compraron 72. En 1994 se compró un lote de 24 F-18 de segunda mano a Estados Unidos, como parte del denominado programa CX, que no han recibido el programa de modernización aplicado a los F-18 originales. Esos aviones con menores capacidades están destinados en la Base de Gando (Gran Canaria).

El otro gran proyecto estrella del Ejército del Aire es el avión de transporte Airbus DS A-400M. Cuando se formó el consorcio europeo de industria aerospacial, España estuvo presente vía la empresa Construcciones Aeronáuticas Sociedad Anónima (CASA). Hasta el momento sus productos de más éxito eran los aviones de transporte militar C-212 y CN-235. Así que España luchó para que las principales actividades relacionadas con el transporte militar se desarrollaran aquí. Para que el avión de transporte militar A-400M se construyera en España, el Ministerio de Defensa firmó la compra de 27 ejemplares para sustituir una docena de C-130 Hercules. Posiblemente fue la primera vez que en España un programa  doblaba las unidades a sustituir.

El desarrollo del A-400M ha sido problemático. El retraso del programa de desarrollo, lleno de problemas y sobrecostes del avión llevó a la pérdida de un cliente y a que tanto Francia como Reino Unido se hayan visto obligadas a comprar aviones en Estados Unidos para proporcionar las capacidades necesarias hasta la entrada en servicio del A-400M. Uno de los problemas del desarrollo del avión fue el requerimiento alemán de que fuera capaz de cargar 32 toneladas para poder transportar el vehículo de infantería de combate Puma. Hubo que desarrollar un monstruo de turbohélice para que el A-400M levantara tanta carga y la llevara lejos de forma rápida. Hace poco se encontraron problemas en la caja de engranajes del motor que podría retrasar las entregas.

El gran problema del Ejército del Aire, como el resto de las Fuerzas Armadas, es que más allá de esos grandes programas es que el resto de capacidades languidece. Podemos empezar por el Grupos 45 y el Grupo 47 dedicados al transporte y la guerra electrónica. Los aviones VIP han tenido un montón de averías en los últimos años. En abril de 2014 leíamos el titular “La avería en el avión del rey ya es la quinta en la flota oficial en los últimos meses”. Se dio la situación en que Mariano Rajoy viajó a una cumbre en Roma en un avión prestado por Bélgica.

Por su parte los viejos Boeing 707 dedicados al transporte de tropas y carga no pararon de tener averías y dar algún susto antes de su retiro. De tres Boeing 707 destinados al transporte y reabastecimiento en vuelo, sólo queda uno en servicio. Cuando F-18 españoles se desplazaron a Turquía en el verano de 2015 para los ejercicios Anatolian Eagle debieron contar con aviones cisternas de países aliados para llegar a su destino. Y lo que es más importante, la joya de la corona en materia de inteligencia electrónica en el Ejército del Aire, el solitario Boeing 707 del Programa Santiago, ha sido retirado del servicio.

Sobra decir que España carece de aviones con radar de alerta temprana y control aéreo (EAW, AEW&C, AWACS, etc.) Airbus DS presentó no hace mucho un prototipo sobre la base del C-295, pero no habido ni el más mínimo rumor sobre interés del Ejército del Aire por él. Lo cual, puede ser simplemente reflejo de la absoluta falta de fondos para un sistema así.

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Un P-3B Orion español luchando contra la piratería somalí con un radar de válvulas.

Otro aérea relacionada con las capacidades ISTAR es la patrulla marítima. El Ejército del Aire cuenta con cuatro P-3 Orion, comprados de segunda mano a Noruega y que fueron modernizados en España. Había un quinto avión previsto para ser modernizado, pero fue finalmente destinado a piezas. La patrulla marítima ha sido siempre el patito feo de la aviación española, quizás porque sus misiones sirvan fundamental para apoyar a la Armada. Paradójicamente, en otros países, como Estados Unidos y Francia, los aviones de patrulla marítima pertenecen a la armada pero emplean sus sensores en misiones ISR sobre tierra.

No debemos olvidar la flota de helicópteros SAR del Ejército del Aire, que supera los 30 años de servicio. El 801 Escuadrón con base en Son San Juan (Mallorca) incorporó cinco helicópteros Puma en 1983, complementados con otros dos comprados de segunda mano entre 2008 y 2009. El 802 Escuadrón con base en Gando (Gran Canaria) está dotado desde 1982 con helicópteros Super Puma. Dos sufrieron en los dos últimos años sendos accidentes, estrellándose ambos aparatos en el Océano Atlántico. La solución a los problemas de envejecimiento de la flota debería pasar por su renovación. España tenía previsto comprar 28 helicópteros NH-90 para el Ejército del Aire, con lo que se hubiera dotado a los tres escuadrones SAR (801 de Son San Juan, 802 de Gando y 803 en Cuatr Vientos). El NH-90 es otro programa europeo con un precio que se ha disparado y con problemas de fiabilidad y capacidades limitadas respecto a las planeadas, tal como han comprobado sus usuarios en las fuerzas armadas de Finlandia, Holanda y Australia. La crisis económica en España supuso un recorte en el pedido de NH-90 y el pedido de 28 helicópteros para el Ejército del Aire se han quedado en sólo seis ejemplares. La solución para cubrir las plantillas de aeronaves es comprar  nuevamente helicópteros de segunda mano.

Mural de homenaje al sargento Jhonander Ojeda Alemán del 802º Escuadrón del Ejército del Aire, superviviente de un accidente de helicóptero y fallecido en acto de servicio en un segundo accidente.

El estado del Ejército del Aire español es que actualmente incorpora un avión de combate avanzado, el Eurofighter, que si tuviera que disputar la superioridad aérea al enemigo en solitario no cuenta con el apoyo de aviones de alerta temprana, ni con aviones cisterna, ni información del orden de batalla electrónico enemigo. Y en caso de tener que eyectarse, un piloto de combate español tendría la seguidad que iría a rescatarle un helicóptero con 30 años de antigüedad o uno comprado de segunda mano.