Fuerzas Desarmadas: La Armada Española (1ª parte)

Con la serie de Fuerzas Desarmadas trato de hacer un repaso a la situación de las Fuerzas Armadas españolas tras años de recortes debido a la crisis. Creo que el ciudadano medio no tiene idea de la enorme pérdida de capacidades que han sufrido las Fuerzas Armadas españolas desde 2008. En la primera parte traté la situación del Ejército del Aire. Ha pasado ya más de un año, así que ya tocaba retomar la serie. Esta vez abordaré la situación de la Armada Española en dos entregas por lo amplio de la materia.

No hay más que mirar un mapa para comprender la importancia para España del mar. Y no sólo porque el país tenga dos fachadas marítimas, una al Océano Atlántico y otra al Mar Mediterráneo, sino por la existencia de territorios en África que no están bajo el “paraguas OTAN” (Ceuta y Melilla) o están lejos de la España continental (Santa Cruz de Tenerife está a casi 1.300 kilómetros de Cádiz).

Si asumimos que el papel principal de las Fuerzas Armadas españolas es asegurar la soberanía nacional, la Armada española debería ser capaz de controlar el espacio marítimo en torno a sus territorios extrapeninsulares y ser capaz de mantener libres las líneas de comunicación marítimas (SLOC) hacia ellos para que lleguen las mercancías que permiten la vida normal (alimentos, medicinas, combustibles, etc). Además, considerado que el objetivo último es la defensa de territorios propios, la Armada Española no sólo debería ser capaz de poder usar el espacio marítimo libremente, negándoselo al adversario, sino que debería poder también proyectar fuerza de mar a tierra.

Siguiendo con las consideraciones, debemos tener en cuenta además que cualquier crisis estallará con unidades de la Armada Española lejos de casa, tomando parte en misiones internacionales. Por tanto, la Armada Española debería contar con capacidades notables en calidad y número para poder hacerse frente a  todas sus responsabilidades. La alternativa, claro está, es asumir que España nunca va a tener que defender la soberanía de ninguno de sus territorios y, por tanto, nos basta con una fuerza naval dedicada a participar en misiones internacionales, enseñar el pabellón y poco más. Ese es un asunto crucial, porque se habla de la subida del presupuesto de defensa por las presiones a los países aliados del presidente Donald Trump y antes de gastar hay que tener una visión del lugar de España en el contexto internacional para luego trazar una estrategia y así desarrollar planes de gasto y personal.

Hasta principios de este siglo la Armada Española tenía un buque y unas capacidades que la colocaban en una categoría aparte: un portaaeronaves. España tenía en servicio al “Príncipe de Asturias”, dotado de 16 aviones AV-8B Harrier II con capacidad de despegue corto y aterrizaje vertical, asistidos por tres helicópteros SH-3D Sea King equipados con un radar Searchwater 2000 para misiones de alerta radar. Después de la crisis, el “Príncipe de Asturias” se mandó a la chatarra, cuatro de los 16 Harrier han sido dados de baja y los tres SH-3D de alerta radar han sido reconvertidos a helicópteros de transporte.

El vetusto puente de mando del “Príncipe de Asturias” en la recta final de su vida de servicio.

El “Príncipe de Asturias” fue botado en 1982 y no entró en servicio hasta 1988. Dicen los “rumores” que fue un buque que nunca anduvo muy fino. Aparte de su alistamiento para formar la Task Force 1537,  que hubiera evacuado a los cascos azules españoles de Bosnia, no recuerdo que participara en ninguna misión real. Cuando llegó la crisis estaba en un punto de su vida de servicio en el que era necesaria una modernización, pero se decidió retirarlo, junto con cuatro aviones Harrier, como medida de ahorro por la falta de fondos y los costes de mantenimiento.

Aparte del “Príncipe de Asturias”, España contaba además con cuatro buques de asalto anfibio: dos LPD clase “Galicia”, diseñados conjuntamente con Holanda, y dos LST comprados de segunda mano a Estados Unidos. Los LPD son buques con plataforma de vuelo y dique inundable para lanchas de desembarco. El segundo de la serie, el “Castilla”, tiene menos capacidad de transporte de tropa, pero a cambio alberga un puesto de mando embarcado. Los LST, conocidas popularmente como “cornudas”, respondían a una filosofía de empleo que ahora se considera obsoleta: embarrancan en la playa y por una rampa delantera descienden a tierra los vehículos y la tropa. La doctrina moderna de guerra anfibia establece en cambio que los buques se mantienen lejos de la costa y la infantería de marina llega a tierra por helicóptero o embarcación rápida.

El L61 “Juan Carlos I” y el R11 “Príncipe de Asturias” precedidos por tres fragatas clase “Santa María”.

El “Príncipe de Asturias” y las dos “cornudas” fueron sustituidas por un solo buque, el “Juan Carlos I”. Se trata de un proyecto 100% español que ha logrado exportarse a Australia y Turquía. Es un buque mucho más grande que el “Príncipe de Asturias”, desempeñando funciones de portaaeronaves o buque de asalto anfibio. Aparte de la cubierta corrida, cuenta con dique inundable y espacio para llevar tropas y vehículos. Sin embargo, su capacidad de embarcar aeronaves es menor que la del “Príncipe de Asturias”. Y cuando lo hace a su máxima capacidad, se reduce su capacidad de embarcar una fuerza de asalto anfibio.

La realidad es que el nuevo buque no venía a sustituir al “Príncipe de Asturias”, sino a complementarlo. Cuando se tiene un barco o un solo avión de un tipo se tienen capacidades a ratos. La necesidad de usar un sistema esencial no surge siempre cuando está 100% listo. Aviones y buques requieren revisiones periódicas. Por ejemplo, el “Juan Carlos I” entró en servicio en 2010 y en 2015 entró en dique seco por más de un mes. Así que tener los dos buques permitía aspirar a tener siempre un portaaeronaves listo. El único remedio será encargar un futuro L62 “Príncipe/sa de Asturias”, como parece que la Armada Española tiene previsto.

Alrededor de ese núcleo de poder aeronaval, la Armada Española contaba con 17 escoltas: cinco fragatas de la clase “Baleares”, seis fragatas de la clase “Santa María” y seis corbetas de la clase “Descubierta”. Las dos series de fragatas fueron desarrolladas en España a partir de proyectos estadounidenses. La primer estaba orientada a la guerra antiaérea y la segunda a la guerra antisubmarina. Hay que decir que a las fragatas de la clase “Santa María” se les retiró el sonar remolcable, herramienta destacada en la lucha antisubmarina. Desconozco las razones, pero está claro que si fue por obsolescencia del sistema, no hubo dinero para comprar uno nuevo.

La clase “Baleares” fue retirada del servicio para dar paso a la magnífica serie F100, la clase “Álvaro de Bazán”, un diseño español exportado a Australia. Su característica principal es el sistema AEGIS de defensa antiaérea, que colocaba a estas fragatas españolas entre las mejores de su clase en todo el mundo en el momento de entrar en servicio. Pronto le tocará el retiro a la clase “Santa María”, que dará paso a cinco fragatas de la serie F110. Se trata de otro diseño español, aún en fase de desarrollo. Parece cada vez más que serán un desarrollo interesante y no un proyecto low cost para complementar a las F100, como estaba previsto. Pero nótese el cambiazo. Se retiran seis para introducir cinco.

El asunto más debatido y debatible es el destino de las unidades de menor tamaño. Se asumió que las corbetas eran buques con demasiadas pocas capacidades de combate para la guerra moderna, por lo que no tenían lugar en una armada avanzada como la española. Así que se decidió retirar las corbetas de la clase “Descubierta”, con un paso intermedio de reconversión en patrulleros de altura con la retirada de equipos, pero no llegaron nuevos escoltas como sustitutos. Así que la idea de que las corbetas eran poca cosa para una armada seria sólo tiene sentido si el siguiente paso hubiera sido que la Armada Española abogara por una nueva serie de fragatas ligeras para completar el número de escoltas. Pero evidentemente no había dinero para ello y jamás se planteó el asunto aceptando que es lo mismo diecisiete que diez.

Mientras tanto, con la creación del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, se decidió que la Armada Española dejara las tareas de vigilancia del litoral y fuera retirando sus pequeños patrulleros para contar sólo con patrulleros oceánicos. Esto sucedía en un creciente contexto internacional que imponía la presencia de la Armada Española en lugares como el Cuerno de África o el Golfo de Guinea, pero en misiones para las que mandar una fragata era un despilfarro. Así se diseñó el Buque de Acción Marítima (BAM), un patrullero de gran desplazamiento, para contar con gran autonomía y buena calidad de vida de la tripulación en despliegues de larga duración lejos de España.

Los planes originales hablaban de que el diseño del BAM sirviera de base para otros buques y así obtener economía de escalas. La lista incluía un buque de captación de inteligencia, un buque oceanográfico, un buque de apoyo a buceadores y un buque de mando de guerra contra minas. La crisis se llevó por delante todos esos planes, de lo que no he vuelto a escuchar. El proyecto de buque oceanográfico reapareció en un artículo en la Revista General de Marina pero el diseño propuesto no tenía nada en común con los BAM. Se construyeron cuatro BAM y gracias. Entonces la crisis produjo una situación paradójica. La falta de trabajo en los astilleros de Navantia en la Bahía de Cádiz obligó al gobierno a encargar dos unidades adicionales, con precio y tiempo de construcción dilatado. Mi impresión personal es que se decidió inyectar dinero y generar trabajo en la empresa pública Navantia vía un precio encarecido. Pero seguro que hay una explicación mejor. Como siempre, lograr la paz social en una zona industrial fue una razón más poderosa que las necesidades de la defensa nacional para liberar dinero.

Me llama la atención que Navantia tenía un diseño polivalente aparte del BAM, el Avante 2200, que se ofreció como patrullero a Venezuela y luego evolucionó como fragata ligera con mayor desplazamiento para ser ofrecido a Perú y Filipinas. En el caso venezolano era obvio que se ofreció sin armamento de entidad para no soliviantar a Estados Unidos. Así que ya pasado el tiempo, saltó hace poco la noticia de que Venezuela iba a dotar de misiles antibuque chinos a esos patrulleros de diseño español. Me pregunto, ¿no hubiera sido mejor ese diseño de Navantia y esperar a un futuro paquete de modernización que supusiera una reconversión de patrullero a corbeta? Al fin y al cabo, una de las principales quejas sobre la clase “Descubierta” era su carencia de plataforma de vuelo y hangar. Por mucho que se insista en que juegan en ligas diferentes, la realidad es que la Armada Española retiró seis corbetas y tendrá seis BAM.

Patrullero oceánico Avante 2200 diseñado por Navantia y en servicio en Venezuela. Nótese el espacio detrás del mástil donde se suele ubicar los misiles antibuque y el rectángulo entre el puente y el cañón reservado para pozos lanzamisiles.

Otra área donde la reducción de capacidades ha sido tremenda es la Flotilla de Submarinos. A finales del siglo XX, la Armada Española contaba con ocho submarinos pertenecientes a dos series diferentes, ambas de tecnología francesa. Los submarinos de la serie S-60 fueron dados de baja entre 2003 y 2006. Mientras que de los cuatro submarinos de la serie S-70 sólo quedaban dos en servicio en 2012, que serán sometidos junto a un tercero a una quinta “gran carena” para tener un total de tres submarinos a la espera de la entrada en servicio de la malhadada serie S-80.

Después de trabajar como subcontratista en la construcción de varios submarinos franceses “Scorpéne” para exportación, la empresa española Navantia decidió lanzarse al diseño de un submarino propio de nueva generación con propulsión anaerobia (AIP). Como viene siendo habitual en la mayoría de grandes desarrollos tecnológicos militares, el proyecto S-80 de Navantia se encontró problemas. Véase si no, el caso británico: “Slow, leaky, rusty: Britain’s £10bn submarine beset by design flaws”. Pero en el caso español los problemas han sido bien gordos. El primer ejemplar de la serie quedará inacabado y las lecciones aprendidas se aplicarán en los tres restantes. El asunto transcendió a la prensa, teniendo bastante eco en el público en general, siempre dispuesto a reírse en España de quien lo intenta y fracasa.

Ahora es fácil decir que ojalá España hubiera apostado por planes menos ambiciosos y se hubieran comprado cuatro “Scorpène”, dejando para más adelante los sueños industriales de un proyecto ambicioso “Made in Spain”. La cuestión es que, incluso en el caso en el que el programa S-80 hubiera sido un éxito, el número de submarinos se va a quedar en la mitad. Se trataba de retirar la serie S-60 y la serie S-70 para dejar paso a la serie S-80. Jamás leí a nadie mencionar una serie S-90. Un almirante decía que el número mínimo necesario de submarinos para España era seis para tener uno de patrulla en el Océano Atlántico, otro en el Mar Mediterráneo, otro camino a puerto, otro yendo al área de patrulla y dos en puerto, con sus tripulaciones descansando y siendo puestos a punto. Hay tres y habrá tres.

Resumiendo, la Armada Española ha pasado de tener:

-Un portaaeronaves, 11 fragatas, 6 corbetas, 4 buques de asalto anfibio y 8 submarinos.

A tener:

-Un buque de asalto anfibio que se desdobla como portaaeronaves, 11 fragatas (tendrá 10), 2 buques de asalto anfibio y 3 submarinos.

La pérdida de capacidades sobre el papel es notable. Pero hay un asunto igualmente importante: el presupuesto para alistar los buques y hacer que salgan a la mar. La reducción de presupuestos no sólo ha significado que se dejen de sustituir buques en proporción uno por uno, sino que hay menos presupuesto para la puesta a punto de los buques, completar su armamento y días de navegación con los que formar a la tripulación. No cuesta imaginar que la reducción de presupuestos por culpa de la crisis afectó a una larga de sistemas por actualizar, reponer o sustituir a bordo de los buques de la Armada Española. Yo personalmente vi en 2006 cómo unos marineros reinstalaban Windows 3.11 en unos disquetes en un ordenador en el puente de un buque aún en servicio.

En 2006 podíamos leer que la Armada Española pensaba dotar de misiles de crucero “Tomahawk” a las fragatas F100 y los submarinos S-80. Esos misiles nunca se compraron y el asunto se olvidó. Es más, es de todos es sabido que las fragatas F100, que destacan por sus sistema de defensa antiaérea AEGIS, nunca han contado con su dotación de misiles antiaéreos al 100%. Tampoco se les instaló un sistema antiaéreo de defensa de punto y cuentan como armas auxiliares para autoprotección, en esta era de amenazas asimétricas, cañones antiaéreos Oerlikon de 20mm. de funcionamiento manual, que si no tengo mal entendido son de segunda mano procedentes del Ejército de Tierra. Supongo que en la Armada Española esperan mejores tiempos para dotar a las F100 de un montaje automático Mk. 38 como los BAM. Tampoco hay que olvidar que ninguno de los buques de asalto anfibio (“Juan Carlos I”, “Galicia” y “Castilla”) llevan armamento antiaéreo de defensa de punto, como sí llevan o llevarán sus unidades gemelas en las armadas de Holanda y Australia.

Cañón Oerlikon de 20mm. en la fragata F102 “Almirante Juan de Borbón”.

Libertad Digital recogió en 2014 las palabras del Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada:

En lo que a la Armada se refiere, destacó que mientras en 2008 el presupuesto era de 1.308 millones de euros, en este año será de apenas 806 millones. En lo que se refiere al capítulo 2 del presupuesto, el que hay que mirar para ver la operatividad del arma marina, destacó que el descenso entre 2008 y 2014 ha sido del 40 por ciento, mientras que el presupuesto destinado a inversiones en este mismo periodo se vio reducido un 70 por ciento.

Una de las soluciones a la falta de presupuesto fue el alquiler de los buques logísticos “Cantabria” a la armada australiana en 2013 y el “Patiño” a la armada canadiense en 2016.

Queda repasar el impacto de la crisis en la Flotilla de Aeronaves y en la Infantería de Marina para terminar con las conclusiones finales. Pero eso lo haré en una próxima entrega de Fuerzas Desarmadas.

La tentación de la guerra tecnológica o el camino hacia el Air-Sea Battle Concept

airsea

Ya está disponible en la web de la Armada Española el número de marzo de la Revista General de Marina. En ella aparece mi artículo “La tentación de la guerra tecnológica o el camino hacia el Air-Sea Battle Concept”. Cuento el camino seguido en Estados Unidos después de la Guerra del Golfo de 1991, donde la fascinación por la tecnología llevó a teorizar sobre la Revolución en los Asuntos Militares sin ser capaz de anticipar las transformaciones sociales que llevarían a la aparición de actores no estatales capaces de perpetrar ataques como el del 11-S. Se entró entonces en una etapa de reflexión sobre la guerra asimétrica, el terrorismo y la insurgencia que la retirada de Iraq y la próxima retirada de Afganistán ha hecho querer olvidar. Estados Unidos está de nuevo preparándose para la próxima gran guerra tecnológica y la Guerra Global Contra el Terrorismo fue sólo un paréntesis histórico. Así ha nacido el Air-Sea Battleel nuevo concepto operativo del que es un secreto a voces que está pensado para enfrentarse a China en el Pacífico.

Mi artículo también esta disponible en Academia.edu

Libertad Digital descubre que las fragatas ¡tienen misiles!

El Día de los Santos Inocentes de 2005 parece ser el más largo de la historia en la prensa. Después de que la U.S. Navy sacara un comunicado de prensa donde aclarara que la fragata española F101 “Álvaro de Bazán” en el tiempo que estuvo integrado en el Carrier Strike Group 2 no participó en acciones de guerra. Después de que se supiera que el comandante del portaaviones CVN-75 “Theodor Roosevelt” había sido advertido de las ROE (Reglas de Enfrentamiento) estrictas con las que la Álvaro de Bazán navegaba. Después de que se supiera que esas ROEs habían sido establecidas por el gobierno y comunicadas al AJEMA (Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada) antes del viaje de la fragata… Después de todo eso… Libertad Digital continua la saga de la fragata voladora con un descubrimiento que me deja de piedra:

Para su misión, operativa y no de maniobras, la Álvaro de Bazán estaba dotada de sistema de misiles arpón buque-buque y buque-tierra pero estaba preparada también para alojar misiles del tipo Tomahawk.

Agárrense que vienen curvas. Que la fragata estaba en misión “operativa” me ha dejado en ascuas. ¿Qué será una “misión no operativa”? ¿Una en que la fragata viaja con todos sus sistemas apagados? ¿O un viaje en el que los marineros van en la cubierta cogiendo sol mientras el barco hace escalas por puertos turísticos? Pero eso es lo de menos. El gran descubrimiento de LibertadDigital es que La fragata iba en misión operativa porque está dotada de “misiles arpón“… La leche, una fragata de la Armada Española cazando ballenas sin permiso…. ¡Cómo se entere Greenpeace!

Afortunadamente se trata de una confusión. Algún redactor se ha enterado de la cagada y han corregido mientras escribía esto. Como dice la nueva versión de la noticia, hablan de los misiles antibuque Harpoon (en mayúsculas, y sin traducir por favor), que dotan a todas las fragatas de la Armada española. Y que sirven única y exclusivamente para hundir barcos. Eso del ataque a tierra sólo es posible en las últimas versiones, modelo SLAM, que la F101 no lleva. Eso pasa por hablar por hablar sin molestarse en saber qué versiones del Harpoon tienen las fuerzas armadas españolas. Pero lo mejor viene al final. La “Álvaro de Bazán” es un barco peligrosísimo y letal, porque tiene “preinstalación” para el misil de crucero “Tomahawk”. Vamos, como la preinstalación de radio en los coches nuevos. Un nuevo concepto este, la “letalidad virtual”. Porque los misiles en cuestión ni siquiera están presupuestados.

Todo lo que gira en torno a esta no noticia, es la idea de que la fragata “Álvaro de Bazán” estaba en misión de guerra porque lleva misiles, ¡muy grandes! ¡muy peligrosos! Un burdo intengo de sacar de donde no hay, producto de la supina ignorancia. Porque sí, tenemos barcos con misiles. Y aviones que lanzan bombas. Y carros de combate con cañones. Pero eso no significa que estemos en guerra con nadie. Aunque a alguno le pese. Y aunque a algunos otros le pese que tengamos fragatas, cazambombarderos y carros de combate. Porque no vivimos en un mundo perfecto lleno de gente buena y bondadosa. Y la paz, aunque deseable, no es el más absoluto de los valores. Hay otros por los que a veces hay que luchar. A veces hay que defenderse por mucho que la guerra sea repugnante. Así que no me tocan más las pelotas con la fragata voladora o el ZP genocida de niños iraquíes. Que se os ve el plumero y mucho.

Afortundamente en la vida hay otras muchas cosas que las boberías de los periodistas aburridos inventado noticias. Muchas otras.

Actualización: Turpille en comentarios me señala como la página web de la COPE también habla de los famosos y temibles “misiles arpón”. Responder a su comentario me ha llevado a leer la comparecencia del AJEMA ante la comisión de Defensa del Congreso y encontrar cosas muy muy interesantes.

Mentiras, malditas mentiras y lo que publican los periódicos

El asunto de la fragata debería haber quedado aclarado a estas alturas. La U.S. Navy en un comunicado de prensa aclaraba que la “Álvaro de Bazán” no participó en acciones de guerra mientras estuvo incorporada en el Carrier Strike Group 2. Y desde la Armada Española se aclara que el AJEMA recibió instrucciones claras sobre el rol que debería desempeñar la “Álvaro de Bazán”, que operó bajo unas ROE muy estrictas. Alguien dirá, ¿qué es eso de “AJEMA” y “ROE”? Pues no lo voy a explicar. Me he aburrido de leer tanta demagogia en las últimas 24 horas. Y por un día, no me voy a poner a explicar la diferencia entre popa y proa.

Por un día, en cambio, voy a ejercer de José Antonio Martínez Soler. Y comparar las portadas del periódico El Mundo del día 28 y del día 29 de diciembre.

El día 28 una portada con un titular estremecedor: La escuadrilla ‘Leones Negros’del ‘Roosevelt’ lanzó 2.500 kilos de bombas protegida por nuestra fragata. ¿A qué viene usar el sobrenombre del escuadrón (que no escuadrilla) VF-213 “Black Lions”. ¿Porque lo de “Leones Negros” suena más dramático?. ¿Y por qué decir 2.500 kilos de bombas en vez de cinco bombas (o diez en caso de que fueron Mk.82)? 2.500 kilos de bombas suenan a hecatombe. Cinco o diez, son una anécdota. Y por último el concepto que estoy tratando de comprender, ¿cómo pueden ser protegidos un grupo de cazambombarderos cerca de la frontera siria por una fragata navegando a miles de kilómetros y que no tenía órdenes de partipar en acciones de guerra?

La portada del día 29 relega el intento de construir una noticia con el tema al fondo de la portada. Y el titular es ahora “El jefe de la Armada ocultó en el Congreso que la fragata se dirigía a aguas del Golfo”. El bluff de la fragata española bombardeando cerca de la frontera entre Iraq y Siria se ha desinflado, y ahora se trata de que se ocultó que la fragata estuvo al Golfo Pérsico. ¿Alguien ha mirado un mapa? Juegan a evocar la idea de Golfo Pérsico como lugar tremendamente peligroso, cuando la Armada española lleva ya tiempo realizando misiones Force Protection en el mismísimo Estrecho de Gibraltar. Lo interesante es lo que viene debajo del titular: El almirante Zaragoza sí dijo que había advertido al almirante del ‘Roosevelt’ que la misión era «técnica». Es decir, no sólo la Armada española tenía clara el límite de sus funciones, sino la estadounidense.

Yo de toda esta historia me quedo con el papelón y las salidas de tono que he escuchado. ¿No son irónicas las palabras de Zaplana?

“No exagero si les digo que podemos estar ante el mayor engaño de nuestra historia democrática por parte de un gobierno a los ciudadanos”

Muy muy muy irónico.

Pero las que más me han llamado la atención son los exabruptos de la izquierda iletrada y mojigata, que de pronto descubre que España tiene una Armada con buques de guerra. Y de paso suelta cosas como “ZP manda una fragata llena de misiles para oprimir al pueblo iraquí” o “ZP genocida de niños iraquíes”. Me parece el síntoma de algo realmente preocupante. Pero de eso si me permiten hablamos otro día.

La inocentada de la fragata

Hola amiguitos soy Coco. Y hoy os voy a enseñar la diferencia entre un barco y un avión. ¿Chupado? No, sí eres periodista de El Mundo.

Parecía una inocentada. Alguien que se hacía llamar Mazz dejó esta frase en un comentario el otro día.

ZP manda fragata a Iraq en apoyo de USA sin consultar al Parlamento. La fragata participó hace unas semanas en el bombardeo de la frontera de Iraq con Siria.

¿Una fragata española participando en el bombardo de la frontera de Iraq con Siria? Que yo sepa la frontera sirio-iraquí está bien lejos de cualquier vía navegable por cualquiera de las fragatas de la Armada española o del alcance de sus cañones de 76 o 127 milímetros si estuvieran en el Mar Rojo, el Golfo Pérsico o el Océano Índico. A lo mejor tienen un supercañón que alcanza objetivos a miles de kilómetros. ¡Y yo sin saberlo! 😀

Me pareció una tontería y no le hice caso. Como iba yo a imaginar que una chorrada así sólo podría ser parida por la mente de un periodista, y de El Mundo por más señas (sí, sí… ese periódico que el 12-M sacó en portada la foto de un cadáver reconocible por sus familiares, y luego se ha dedicado a dar voz en primera plana año o año y medio después a todo colega de camello que de pronto recuerda que el fulano le había hablado de sus contactos en ETA o que fue torturado en comisaría).

En los foros de temas militares siempre nos cachondeamos de los periodistas por no dar ni una. Que manía de llamar fragata a todo lo que sea gris y flote. O “marine” a todo militar estadounidense. Es lo que tiene hablar hoy de vacas locas o clonación humana, mañana de huracanes y tsunamis, y al otro de inmigración o reformas de estatutos autonómicos. Y si a eso le añadimos bastante ganas de hacer demagogia nos salen los titulares de estos días.

Alguien en El Mundo “descubrió” no hace mucho que la fragata F101 “Álvaro de Bazán” estuvo integrada varios meses en el Carrier Strike Group 2, un grupo aeronaval de la U.S. Navy. ¿Secreto de estado? Ni de coña. Una afoto de mayo de 2005.

Norfolk, Va. (May 4, 2005) – Capt. Turk Green explains the dynamics of the nuclear-powered aircraft carrier USS Theodore Roosevelt (CVN 71) to Spain Minister of Defense Jose Bono Martinez. An international celebration was held on the flight deck of the ship in honor of the Theodore Roosevelt Carrier Strike Group upcoming cooperative deployment that includes the Spanish frigate Alvaro de Bazan (F 101).

En cristiano: El Ministro José Bono estuvo en EE.UU. en el mes de mayo en la ceremonia que daba oficialidad al acuerdo por el que la F101 se integraría en el grupo del portaaviones Theodor Roosevelt. ¿Qué pintaba nuestra fragata en un grupo aeronaval de la U.S. Navy? Lo explican en la página web de la armada estadounidense:

Having Bazan [la fragata “Álvaro de Bazán”] and TR [el portaaviones “Theodor Roosevelt”] come together in one strike group is a way to promote interoperability between two NATO countries. Small training exercises are conducted throughout the fleet, but a six-month deployment is what will give the United States and Spain the opportunity to work together in a more real-world situation as well as learn how to overcome any communication boundaries the two navies may share.

Vuelvo a traducir al cristiano, por si no controlan la lengua del Imperio: La F101 se integró en el grupo de la U.S. Navy en una misión de entrenamiento para mejorar la capacidad de trabajar conjuntamente con la marina de los Estados Unidos. Sí, sí… Ese país con el que ZP, decían, había conseguido arruinar las buenas relaciones que tenía España. Y si se trataba de una misión de larga duración es porque los ejercicios conjuntos de unos pocos días que practicamos con marinas como la argentina y la brasileña dan para poco.

Es interesante la siguiente frase dicha por el contraalmirante James A. Winnefeld:

This project was born in 2003 with the highest leaders of the Navy, and the Memorandum of Understanding was signed a week ago. The magnificent ship arrived here to start phase one of training“.

Las dos palabras en negrita lo dicen todo: Que la cosa se negociaba desde 2003 y que el propósito era el entrenamiento de la fragata española.

Secreto se puede ver que no era. ¿Pero aparte de la página web de la armada estadounidense en España se anunció? Vean ustedes mismos su equivalente española:

 

Previsto realizar durante el presente año 2005:

• PRE-INCORPORACION AL GRUPO DE COMBATE DE LA FLOTA NORTEAMERICANA, A MEDIADOS DEL MES DE MAYO HASTA FINALES DEL MES DE JULIO. (A REALIZAR EN LA COSTA ESTE DE EE.UU).

• INCORPORACION AL GRUPO DE COMBATE DEL PORTAAVIONES USN THEODORE ROOSEVELT, A MEDIADOS DE SEPTIEMBRE HASTA DICIEMBRE DE 2005.

 

Aquí queda claro que el barco hizo un primer viaje, de mayo a julio, a EE.UU. Fue en esa estancia cuando Bono viajó a EE.UU. A su vuelta a El Ferrol, en julio la Armada emitió una nota de prensa (con fecha 28 de julio de 2005) y el comandante de la F101 dio una rueda de prensa.

Vale, dirá alguien. Pero más allá de la prensa local ferrolana, los frikis que visitan la página web de la Armada o frecuentan los foros, ¿transcendió algo? Pue sí. Al menos lo siguiente:

– Intervención del Ministro de Defensa en programa de TVE (20 septiembre)

– Pregunta Parlamentaria a Ministro de Defensa en Pleno del Congreso (28 septiembre)

Intervención del AJEMA en Comisión Defensa del Congreso (13 octubre)

– Preguntas parlamentarias todavía en trámite (formuladas el 8 de noviembre)

Nota de Prensa del Ministerio del regreso de la F101 (12 diciembre)

– Respuesta parlamentaria a pregunta sobre despliegue F-101 (14 diciembre)

– Convocatoria a los medios y rueda de prensa comandante F101 (21 diciembre)

Que ya son ganas de no darse por enterados. Aquí una bonita foto con la tripulación de cubierta del portaaviones Roosevelt formando con sus chaquetas cierta bandera en la despedida de la F101 (el detalle es mejor verlo en la versión de alta resolución). Un destructor de la clase Arleigh Burke luciendo ese mismo pabellón por allá.. Fotos del 3 de diciembre. Pero en fin…

Solucionado el asunto del “secreto de estado”, alguien puede quedarle la duda, ¿pero para qué necesitamos entrenar con la Armada de los EE.UU? y ¿en qué medida tomó parte la F101 en esos bombardeos sobre Iraq? Para ello primero tengo que explicar en dos patás qué son las fragatas de la serie F100…

Las fragata de la clase F100 (de momento hay cuatro, y encargada una quinta) son las mejores fragatas (buques de escolta entre 2.000 y 6.000 toneladas de desplazamiento, más o menos) que hoy en día surcan los mares, dotadas del mejor sistema de defensa antimisil para buques existente, el sistema AEGIS. El AEGIS (que toma su nombre de la armadura de Zeus) es un sistema complejo que sólo portaban buques de gran porte. Empresas españolas se encargaron de adaptarlo para ser instalado en un buque tipo fragata, y el fabricante del AEGIS viendo el potencial del trabajo hecho en España se asoció para formar un consorcio que de momento ha vendido cinco fragatas (con una versión limitada) a Noruega. El sistema AEGIS es un sistema complejo y muy potente. Suponiendo una superficie de mar equivalente al de la península Ibérica, una fragata como la F101 situada en Madrid controlaría todo el espacio áereo de la Península y sería capaz de derribar blancos aéreos a la altura de Toledo. Las evoluciones futuras previstas del sistema AEGIS, esencialmente su software y sus misiles antiaéreos, lo capacitarán como parte de un escudo antimisiles. Las fragatas F100 han puesto a España en primera división (como se demostró en los ejercicios Majestic Eagle en 2004) y es lógico que la Armada quiera sacarle todo el potencial trabajando con la Armada del país que fabrica el sistema AEGIS y que más experiencia tiene con él. Todo sea dicho, la única armada que además de la española tiene el sistema AEGIS es la japonesa, pero los manuales en japonés sospecho serían un pelín engorrosos para los miembros de nuestra Armada.

Así que allí estaba por el Océano Índico la fragata F101 “Álvaro de Bazán” (ahora ya están informado, es un barco que flota, y va por el mar) integrada en el grupo aeronaval del portaaviones CVN-71 “Theodor Roosevelt”. Pues bien, ojo al dato. De ese portaaviones despegaron aviones que participaron en misiones de guerra sobre Iraq. Y no se pierden la pirueta retórica. Nuestra fragata, la F101, con su mera presencia en el grupo aeronaval del Roosevelt participó en operaciones de guerra en Iraq. ¿Cómo un barco, que va por el mar y flota, participa en misiones de guerra en Iraq? (Exactamente cerca de la frontera con Siria). El Mundo lo explica hoy: Una escuadrilla estadounidense lanzó 2.500 kilos de bombas en Iraq protegida por la fragata española. ¿Protegida? ¿Iban volando esos aviones con nuestra fragata vigilante mientras agitaba sus alas dando círculos alrededor de la escuadrilla de la U.S. Navy? Oh, claro. Ahora lo entiendo. Mientras la F101 mantuvo encendido su sistema AEGIS de vigilancia del espacio aéreo protegía al grupo aeronaval y a los aviones que habían despegado del Roosevelt con la misión de bombardear posiciones de la insurgencia iraquí cerca de la frontera siria. Da igual que en el grupo aeronaval CSG-2 hubiera un crucero y dos destructores AEGIS. Da igual que la insurgencia iraquí no suponga una amenaza aérea. Sólo por el hecho de tener encendido su radar, la F101 es cómplice de “vigilancia del espacio aéreo” (¿el personal de seguridad armado de la embajada española en Bagdad nos convierte también en país beligerante?) Evidentemente el comandante de la F101 tenía otras opciones:

a) apagar el sistema AEGIS

b) preguntarle a los estadounidenses, “¿esos aviones que despegan van a realizar ejercicios o van a participar en misiones de guerra?” para en función de ello alejarse a una distancia prudencial. Así no se hubiera podido decir que la F101 “participó” en las misiones de guerra de las unidades aéreas de la U.S. Navy.

c) comunicar al comandante del Roosevelt “como me entere que aviones despegan de su buque para ejecutar misiones de guerra sobre Iraq me vuelvo a casa”

d) A último remedio derribar a los aviones de ataques estadounidenses mientras por radio se le comunciaba al comandante del Roosevelt “¡no a la guerra!”

Quizás la clave esté en la opción C. Quizás el comandante de la F101 debió tomar la decisión de volver a casa, o consultar al Ministerio de Defensa, ante la prolongación de las operaciones áreas sobre Iraq. Pero una medida de la intensidad de esas operaciones nos la da el titular de El Mundo: 2.500 kilos de bombas. 2,5 toneladas. ¿Muchas bombas? La escalofriante cantidad de… cinco bombas Mk.83 o su variante guiada por láser GBU-10. ¿O fueron quizás cinco de las nuevas JDAM? Quizás lo más sensato en el caso fuera simplemente no hacer nada y no interferir en las operaciones aéreas estadounidenses (¿los aviones y buques que paran en Rota rumbo al Golfo nos convierten en aliados de EE.UU. en Iraq?) . Eso es lo que parece que sucedió. Ellos a lo suyo. Nosotros a los nuestro.

Esto de la fragata me recuerda al asunto de los vuelos de la CIA. El periodismo ha muerto, ¡viva la blogosfera!