“Margen Protector” un año después

El otro día, después de terminar y enviar a ElMed.io mi último artículo en el que me ocupaba de la Operación “Margen Protector” y su tratamiento en la prensa, Manel Gozalbo me pasó el enlace a un programa de RNE donde el corresponsal de la emisora en Oriente Medio explica lo sucedido así:

Israel quería venga el asesinato de tres colonos que el gobierno de Israel atribuía a los radicales de Hamás en Cisjordania aún a pesar de que la policía israelí negó tal posibilidad.

Aquí el contexto y a continuación una pista visual para los desorientados:

Tamaño despropósito me puso balístico y me despaché a gusto en mi cuenta de Twitter. Estoy acostumbrado a leer y destripar aquí las chorradas que eximios periodistas y académicos españoles escriben sobre el conflicto árabe-israelí. Basta recordar las boberías escritas por el profesor Francisco Veiga sobre la guerra del Líbano en 2006, el delirante relato de los últimos pensamientos de los terroristas suicidas de Hezbolá contada por el actual delegado de la Agencia EFE en el Norte de África o la basura antisemita de Ilya Topper sobre el Holocausto. Pero en este caso me entró el cabreo de pensar que Paco Forjas está en Israel cobrando un sueldo como corresponsal de una radio pública que pagamos todos. Hay que hacer un esfuerzo considerable para no enterarse de lo que pasó en 2014. Quizás Paco Forjas llegó a Israel después de aquella fase del conflicto. O quizás estamos ante un caso como el de aquel corresponsal de RNE en Berlín que no hablaba alemán y le pagaba a una amiga, que no estaba en nómina de RNE, para que le revisara la prensa alemana. Conté la anécdota en Twitter y al rato alguien, que se identificó como trabajadora de RNE, pidió respeto para los compañeros. Ya sabéis, los periodistas como la Legión. Al auxilio de los suyos con razón o sin ella. Así que mi artículo, “‘Margen Protector’ y la ‘hiperrealidad’ en el conflicto palestino-israelí”, parece ahora una respuesta al análisis de Paco Forjas sobre que se trató una venganza por la muerte de tres adolescentes israelíes.

La verdad es que es un trabajo aburrido el tener que ir refutando las tonterías que se dicen sobre el conflicto árabe-israelí. “The amount of energy necessary to refute bullshit is an order of magnitude bigger than to produce it”. En mi artículo empleo el término “hiperrealidad” de Jean Baudrillard para hablar de la fantasía construida por los medios. La acción de los actores externos sería mucho más útil y estaríamos más cerca de la solución a los problemas si los análisis en el centro del debate público fueran serios. Piensen en todos las matices, grises y contradicciones que reflejan trabajos como Un estado y medio de Jordi Pérez Colomé o Historia de Palestina. Desde la conquista otomana hasta la fundación del Estado de Israel de Gudrun Krämer.

Itxaso Domínguez comentaba en la página de Facebook de GuerrasPosmodernas.com que el dedicarme a dar leña a los periodistas por las tonterías que escriben sobre el conflicto (ella no usó esas palabras, pero ustedes me entienden) era adoptar una postura partidaria y era unir mi voz a la propaganda de uno de los lados. Que lo correcto sería al hablar del conflicto mostrar sus dos caras. Sería lo correcto, sin duda, si fuera a explicar el conflicto palestino-israelí. Pero yo lo que trato aquí son las tergiversaciones sobre un conflicto del que se cuenta machaconamente una parte. Hagan la prueba. Verán que en la prensa española se habla de la corrupción, el machismo y el racismo así que de cualquier otro problema de la sociedad israelí. Por ejemplo, alguien en Twitter me justificaba el boicot a Maitsyahu poniendo un enlace a una noticia o una foto sobre violencia policial en Israel contra inmigrantes irregulares. No hice la prueba, fallo mío, pero si hubiera buscado con Topsy en su perfil de Twitter hubiera apostado algo a no encontrar ni un solo comentario sobre la situación en los CIEs españoles. Es algo habitual, ver cómo se airean problemas de la sociedad israelí para mostrarlos como síntomas de una sociedad moralmente enferma cuando esos mismos problemas los tenemos en España y no parecen estar en el centro del debate público, como es el tratamiento a los inmigrantes en situación irregular. La sociedad israelí y su gobierno están bajo una lupa que no se aplica al lado palestino y que es presentado como un objeto pasivo en este conflicto por la perspectiva racista y paternalista de la izquierda occidental que niega la agencia al pueblo palestino, los “niños especiales” de Oriente Medio. Así que, mientras sesudos académicos e intrépidos reporteros sigan publicando análisis de mierda sobre el conflicto palestino-israelí, seguiré destripando el discurso anti-israelí hasta que algún día podamos tener un debate adulto y responsable sobre el conflicto.

Irán, ¿misión imposible?

Llevo más de diez años escribiendo en este blog de asuntos de seguridad y defensa. A veces sucede que busco en Internet información de un tema y me aparece en el buscador una entrada del blog que escribí hace años de la que no recordaba absolutamente nada. Yo mismo me suelo sorprender del hallazgo. Otras veces me sucede al contrario. Estoy absolutamente convencido de haber escrito un tema y cuando voy a buscar la entrada del blog no aparece. Me sucedió hace poco, tras leer en el ElMed.io  un artículo de Daniel Pipes donde repasa las opciones de Israel para destruir el programa nuclear iraní: “Cómo puede Israel destruir el programa nuclear iraní”.

La primera opción que menciona Daniel Pipes es:

Operaciones aéreas. Aviones que crucen varias fronteras internacionales y arrojen bombas, como en 1981 en Irak y en 2007 en Siria. Esta parece la opción por defecto. Hay estudios que muestran que sería difícil pero realizable.

Mi opinión es que no sería difícil, sería muy difícil. Y estaba totalmente seguro de haberlo explicado. Busqué y no apareció la entrada del blog donde analizaba el asunto.  Lo más parecido que encontré fue la séptima entrega de mi serie sobre el programa nuclear de Irán: “La opción militar”.

Tenemos dos precedentes. La Operación “Ópera” contra el programa nuclear iraquí en 1981 y la Operación “Huerto” contra el programa nuclear sirio en 2007. La primera es bastante conocida. Un puñado de F-16 voló desde Israel hasta Iraq siguiendo la frontera jordano-saudí, soltó un montón de bombas “tontas” sobre un reactor nuclear en construcción a las afueras de Bagdad y regresó sin novedad.  La segunda es menos conocida porque nadie ha reclamado la autoría y porque el régimen de Bashar Al Assad ha querido correr un tupido velo sobre que un puñado de aviones atravesara sus defensas aéreas y entrara “hasta la cocina”, un reactor nuclear de tecnología norcoreana en construcción en el desierto sirio oriental.

En ambos casos, el programa nuclear iraquí y sirio, pretendía dotarse de un arma nuclear elaborada a partir del plutonio-239 que se genera en una reacción nuclear a partir de la combustión de uranio en una única central nuclear. Destruida la cara y compleja central nuclear construida con tecnología extranjera, el programa nuclear quedó cortado en seco. El caso iraní es diferente. El programa nuclear iraní ha buscado la autonomía tecnológica y ha seguido varias rutas tecnológicas, aunque el esfuerzo principal (conocido) se puso en desarrollar la capacidad de enriquecer uranio mediante tecnología comprada a una red clandestina dirigida por el padre de la bomba atómica pakistaní. Hablé de todo ello aquí en 2006. Véase: “Uranio como combustible nuclear”, “Las instalaciones de tratamiento de uranio” y “El enriquecimiento de uranio”. El reciente acuerdo nuclear con Irán, del que todo el mundo habla y nadie ha leído, establece un máximo al que Irán puede enriquecer uranio, limita la infraestructura que Irán puede hacer funcionar y establece un régimen de inspecciones. El acuerdo, que ha sido tan celebrado en España, gira en torno a la buena voluntad de Irán, pero es un tema del que hablar otro día.

Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002
Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002
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Mismas instalaciones en febrero de 2004 camufladas bajo tierra

Irán cuenta con una planta de enriquecimiento de uranio en Natanz. Fotos de satélites civiles mostraron durante la pasada década obras de construcción que dejaron instalaciones bajo tierra. Esas instalaciones ya fueron el objetivo de Stuxnet, un ciberarma desarrollada por Israel y Estados Unidos. Así que podemos dar por hecho que sería un objetivo prioritario en un hipotético ataque aéreo contra el programa nuclear iraní.

Supongamos entonces que Israel quisiera lanzar un ataque aéreo resolutivo contra el programa nuclear iraní. Por simplificar, imaginemos que la información que dispone Israel sobre la planta es correcta y que un ataque contra la planta de Natanz sería fulminante para el programa nuclear iraní. aunque pensemos por un momento lo complicado que sería en el mundo real estar seguros de que Irán no alberga otras instalaciones secretas igual de estratégicas y obtener los datos técnicos de la construcción que permitan hacer los cálculos oportunos para su destrucción.

F-15I Ra'am
F-15I Ra’am

Así que lo primero que hay que tener en cuenta es que se requieren bombas antibúnker. Israel cuenta con la bomba GBU-28 de 5.000 libras (2.268 kilos). En teoría la fuerza aérea israelí sólo cuenta con un avión en su arsenal capaz de cargar con esa bomba: El F-15I Ra’am (Trueno), versión específica para Israel del F-15E Strike Eagle. Es el avión escogido para los ataques estratégicos a larga distancia. En caso de un ataque a las instalaciones subterráneas en Natanz los F-15I del 69º Escuadrón serían sin duda los escogidos para la misión.

La primera cuestión a considerar evidentemente es la distancia entre Israel e Irán. El 69º escuadrón tiene su base en Hatzerim, a las afueras de Be’er Sheva. Hay más de 1.600 kilómetros en línea recta hasta la planta de Natanz. Una ruta que cruza Jordania e Iraq. Podríamos imaginar que Jordania haría la vista gorda ante una operación israelí, pero no Iraq. Ahora mismo Iraq e Irán son aliados en la lucha contra el Estado Islámico. Además, desde la caída del régimen de Saddam Hussein, la administración y las fuerzas armadas iraquíes están penetradas por la inteligencia iraní. Podríamos imaginar que la fuerza aérea israelí decidiera sobrevolar territorio iraquí aprovechando la debilidad de las defensas antiaéreas iraquíes . Su fuerza aérea sólo contaba hasta hace poco con aviones ligeros y de transporte, cuando llegaron los primeros cazabombarderos en servicio desde 2003.

Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz
Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz

Considerando que los F-15I irían cargados con al menos una GBU-28 y volarían a baja cota sería necesario al menos un reabastecimiento en vuelo.  La fuerza aérea israelí cuenta con Boeing 707 modificados como aviones cisternas. La maniobra de repostaje en vuelo es lenta y delicada, exponiendo a los aviones durante su realización. Es difícil imaginar que tal maniobra se hiciera a bajo cota y en cielos hostiles. Una alternativa sería buscar una ruta diferente, por ejemplo atravesando el norte de Arabia Saudita. En los últimos años se han publicado noticias sobre un acuerdo secreto entre Israel y Arabia Saudita por el que el segundo país fingiría no ver en su radares a los aviones israelíes rumbo a Irán. Se ha hablado también de que los aviones israelíes podrían atacar Irán desde Azerbaiyán. En ambos casos es previsible represalias iraníes. Por no hablar del escándalo en el mundo árabe-musulmán de la ayuda saudí a los planes de Israel.

Cuando los aviones israelíes entraron en Siria en 2007 para destruir su programa nuclear algo curioso pasó. La red de defensa aérea siria resultó incapaz de detectar a los aviones israelíes. Se habla de avanzados sistemas de guerra electrónica, de un cíber-arma que apagó los radares, de sabotaje in situ e incluso de todo junto a la vez. El grupo de F-15I israelíes se encontrarían con la red de defensa antiáerea de Irán, país que lleva esperando un ataque así bastante tiempo.

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Sistemas SAM cerca de Natanz. Rojo = HQ-2 (copia china del S-75/SA-2). Naranja = HAWK. Verde brillante = 2K12 (SA-6). Verde apagado = TOR-M1E Fuente: Air Power Australia

Dependiendo del grado de sorpresa esperada y del nivel de hostilidad de los países cuyo espacio aéreo el grupo de F-15I tendría que atravesar, habría que añadir un grupo de escoltas (“sweepers”) encargados de barrer la ruta de aviones enemigos y aviones encargados de suprimir las defensas antiaéreas enemigas (SEAD). con misiles antiradar. Aquí llegamos a uno de los puntos peliagudos. Lo que tendría que ser una discreta misión de ataque estratégico a larga distancia con aviones volando bajo y a gran velocidad, podría convertirse en un circo aéreo de decenas y decenas de aviones realmente difícil de hacer pasar por un espacio aéreo hostil de forma discreta. Cada avión que se añada al paquete de ataque significa más combustible que deberán cargar los aviones cisternas hasta que quizás hagan falta más. Sería un caso típico de “mission creep”.

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Boeing 707 de la fuerza aérea israelí modificado como cistena y tres F-15

Las fuerzas armadas iraníes cuentan con tecnología occidental de los años setenta modernizada localmente combinada con sistemas rusos y chinos más modernos. Es esperable que los equipos israelíes de guerra electrónica fueran capaces de incapacitar los sistemas más antiguos y parte de los equipos rusos actuales. Se habla de acuerdos de intercambio de información entre Rusia e Israel, por los que Israel habría ofrecido información a Rusia sobre los sistemas de defensa antiaérea georgianos de factura israelí a cambio de información sobre los sistemas de defensa antiaéreos rusos en manos de Siria. Sin embargo, las relaciones entre ambos países posiblemente ya no sean las mismas. De hecho, Rusia ha anunciado estar dispuesta a vender los avanzados sistemas de defensa antiaérea S-300 a Irán. El levantamiento de las sanciones internacionales a Irán supondrá importantes ingresos para el país cuyas autoridades ya han anunciado que dedicarán recursos a la modernización de las fuerzas armadas del país.

Hasta ahora, los israelíes han resuelto sus desafíos estratégicos con audacia e ingenio. Desde el rescate de rehenes en Entebbe al ataque del programa nuclear sirio. Así que la solución a los problemas aquí planteados podrían venir de formas inesperadas, como la ayuda de aliados desconocidos hasta el momento o soluciones técnicas como F-15 con sisternas de repostaje “buddy pack”. Pero quizás Natanz sea un objetivo demasiado complejo. Siempre creí que la solución militar era inviable. Ahora hay que estudiar el acuerdo nuclear con Irán.

Michael Knights escribió en 2007 “Hard Target: Rolling-Back Iranian Nuclear Programmes”.

Así hasta que los judíos pidan perdón por el Holocausto

Ilya U. Topper, periodista al que diseccioné hace tiempo aquí unos de sus artículos, ha vuelto a escribir sobre Israel unos de esos artículos pretendidamente sesudos y sustentados por pretendidos argumentos históricos que tanto gustan en España, ese país donde el 35% de la población lee “nunca o casi nunca” y donde sólo el 29,3% lo hace “todos los días o casi todos los días”.

En este nuevo artículo “De cómo Israel acabó con los judíos” podemos distinguir claramente la letra y el espíritu de la letra. Porque en esta clase de textos no es difícil entender la intención última del autor que no queda nada disimulada si uno entiende el contexto del debate. La idea fundamental del texto es que los judíos como pueblo es un concepto relativamente moderno y que, tras la creación del Estado de Israel, la población de ascendencia europea impuso su experiencia histórica del Holocausto como justificación fundamental de la existencia del país. Así, con la construcción del relato sobre una falsa identidad colectiva de pueblo eternamente discriminado y perseguido, se pudo sustentar la idea de Israel como necesario hogar nacional judío que sirviera de refugio a los judíos del mundo. La conclusión última es que los llamamientos del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a que los judíos europeos abandonen sus países para emigrar a Israel es una perversa continuación del antisemitismo nazi que pretende destruir las comunidades judías de la diáspora.

Los argumentos de Topper sobre el Holocausto como una experiencia propia y concreta de los judíos de Europa del Este, “entre el Rin, el Danubio y los Urales”, rayan la broma macabra cuando él mismo usa como argumento de la ausencia de una identidad judía entre los sefardíes “el chiste del sefardí de Salónica”. ¿Salónica? ¡¿Salónica!? Les pondré una gráfica de la población judía en Salónica, a ver si ustedes lo pillan.

La Wikipedia en español tiene en su entrada “Historia de los judíos de Salónica” un epígrafe titulado La destrucción de los judíos de Salónica” que dice:

Más de 48.000 sefardíes de Salónica fueron enviados a los campos de concentración nazis. Cerca del 98% de los habitantes judíos de la ciudad murieron durante la guerra. Únicamente los judíos de Polonia sufrieron una mortalidad tan elevada.

No creo que merezca la pena escribir aquí un tratado sobre los padecimientos de los judíos sefardíes en el Norte de África o cómo la Diáspora Sefardí alcanzó todo el Mediterráneo. Encontramos sefardíes en sitios como Sarajevo, donde la comunidad duramente sobrevivió al Holocausto y conmemoró el 5º centenario de su expulsión de España bajo las bombas. Hay que tener muy mala idea para argumentar que los judíos sefardíes vivían alegremente en sus países de origen y emigraron carentes de entusiasmo hasta Israel, donde unos tristones judíos azkenazíes les hicieron tragar ruedas de molinos sobre que existía el pueblo judío, odiado y perseguido durante siglos. Aquí otro mapa sacado de la Wikipedia sobre expulsiones de judíos entre 1.100 y 1.600:

Insiste Ilya U. Topper que la experiencia de los pogromos rusos del siglo XIX y del Holocausto en el siglo XX es algo limitado a la experiencia de los judíos europeos porque “ninguna masacre de este tipo forma parte de la experiencia histórica de los judíos sefardíes, ni de los de Marruecos, Iraq, Yemen, Etiopía, Irán, Cáucaso, India, Malasia o Afganistán”. Es curioso que afirme esto, cuando trate de ridiculizar la idea del Holocausto como fenómeno histórico singular. Pero resulta que la vida de los judíos de Oriente Medio, los mizrajíes, quedó trastornada para siempre con la creación del Estado de Israel. Las tensiones árabes-israelíes que fueron estallando antes de la proclamación de independencia tuvieron su resonancia en la región, como el progromo de Bagdad de 1941 y los disturbios de Alepo en 1947. El éxodo de judíos de los países de Oriente Medio es siempre oportunamente ocultado porque alteraría el discurso occidental sobre la Nakba palestina. Hubo no uno, sino dos pueblos que partieron para siempre al exilio. Uno encontró un nuevo hogar donde fueron ciudadanos de derecho, los judíos mizrajíes, mientras el otro se convirtió en eterno refugiado sin derechos bajo las dictaduras árabes. Los palestinos han sido machados estos últimos años en Siria pero no busquen condenas y condolencias internacionales sobre la situación en el campo de refugiados de Yarmouk porque en la ecuación no entra Israel.

Me ha bastado un paseo por Wikipedia para señalar errores y omisiones. Pero no tengo ni ganas ni tiempo de refutar el artículo párrafo a párrafo. Decía una ley de la entropía que la energía gastada en refutar la basura que encuentras en Internet es infinitamente mayor que la empleada en generarla. Así que quiero centrarme en la idea principal del artículo, porque es uno más de un nuevo género antisemita que llevo encontrando desde hace cierto tiempo.

El Holocausto es el pecado original de la Europa unida, próspera y democrática. Las potencias europeas se estuvieron matando entre ellas en una larga cadena de guerras que arranca con la Segunda Guerra Italiana de Independencia (1859), que enfrenta a Francia y Austria, plantando las semillas de rivalidades y rencillas que llevan a la siguente. Sigue la guerra austro-prusiana (1866), continúa la franco-prusiana (1870-1871), llegamos a la Primera Guerra Mundial (1941-1918) y concluimos en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En la Europa exhausta brotaron ansias de paz infinta que llevaron al proceso de  integración regional más avanzado del planeta y a más de medio siglo de paz en Europa Occidental. Pero esa Europa, en la que se mira el resto de procesos de integración regional del mundo, lleva la marca de Caín en la frente. La Segunda Guerra Mundial asistió al Holocausto, donde participaron las maquinarias de administraciones gubernamentales y ejércitos con la complicidad, complacencia o indiferencia de poblaciones. La única forma de que Europa se libre de su mancha es banalizar el Holocausto o tratar de equiparar a Israel con la Alemania nazi.

Dice Ilya U. Topper  del Holocausto:

Un suceso al que los sacerdotes sionistas retratan  -y exigen blindar legalmente- como único en la Historia, incuestionable, inexplicable, incomparable, es decir, dios.

Y ya sabemos el destino de Dios en el mundo moderno después de Nietzche y Freud: Matar a Dios y matar al padre como ritos de liberación.  La iconoclastia se vuelve imperativa porque hay que cuestionar siempres los mitos. Hay que acabar con el Holocausto para poder liberarnos del pesado fardo de la culpa.

Añade:

El dogma de la incomparabilidad del holocausto (es el único hecho histórico cuya negación es delito penal) es hoy día, en un mundo laico, la única manera de sostener la posición de los judíos como “pueblo elegido”: por ser víctima de ese suceso único.

Sería interesante pedirle que nos pusiera ejemplos de sucesos históricos comparables con el Holocausto pero ya ven que es todo un invento de los judíos que necesitan sentirse especiales. Son víctimas porque quieren. Porque quieren sentirse únicos y diferente en su concepción racista de “pueblo elegido”.

El segundo proceso de trivialización del Holocausto es equiparar a Israel con Alemania nazi. Lo habrán visto en cada enfrentamiento entre los grupos armados palestinos de Gaza e Israel. Me refiero a las imágenes manipuladas de la bandera de Israel que sustituye la estrella de David por una esvástica, las frases pretendidamente profundas sobre “cómo los israelíes hacen a los palestinos lo que los nazis hicieron con ellos”, el hashtag “Hitler tenía razón”, los artículos sobre el “holocausto palestino”, etc. Busco en Google “Ghetto de Gaza” y encuentro la expresión en un medio “bolivariano”, en boca de Jean Marie Le Pen, en un blog conspiranoico, etc. La alegre tropa de la Nueva Guerra Fría, vamos. La idea es que si Israel ya es tan mala como la Alemania nazi, hay una equiparación moral que salda una deuda histórica. Ahora ya se puede odiar a Israel y los judíos sin complejos. Si son los nuevos nazis no merecen la más mínima simpatía. La proyección hacia el pasado lleva a que se suspendan actos de recuerdo del Holocausto en Reino Unido o España para no ofender a los musulmanes locales.

Ilya U. Topper habla de “la ficción asquenazí del eterno judío perseguido por el antisemitismo internacional” pero resulta que no hay nada más viejo que el nuevo antisemitismo, que habla de Israel y globalización pero repite los alegatos antisemitas tradicionales. Los judíos ya no matan niños para hornear matzá, ahora matan niños en Palestina aunque nadie se pregunte cómo es que la UNRWA tuvo que reconocer que en cuatro ocasiones sus escuelas habían sido usadas como polvorines en Gaza. Los judíos ya no son prestamistas usureros, ahora los fondos de inversión internacionales de judíos multimillonarios son culpables de la crisis financiera internacional. Los judíos ya no provocan guerras a través de su infiltración en el comunismo internacional, ahora lo hacen a través de su control de la política estadounidense que convierte al gobierno de Washington en un títere de Israel. Y a todas estas, a los judíos los siguen matando en Europa, sus tumbas son profanadas y sus templos requieren protección policial pero el debate público es sobre el auge de la islamofobia. Mientras tanto, los judíos son la principal víctima de “crímenes de odio” en Estados Unidos, donde representaron el 60% de los casos en el año 2014.

Entiendo perfectamente lo que pretendía argumentar Ilya U. Topper en su artículo. Y la verdad, me da bastante asco.

La ley de Murphy del periodismo español

El pasado miércoles 28 de enero el grupo libanés Hezbolá lanzó un ataque contra fuerzas militares israelíes. Lanzó varios misiles anticarro Kornet de diseño ruso y presumiblemente suministradas por Irán contra dos vehículos militares israelíes, un Isuzu D-Max y un Citroën Berlingo que se desplazaban por una carretera a 2 kilómetros de la frontera. En el ataque, murieron dos militares israelíes. El ataque de Hezbolá fue acompañado por el disparo de proyectiles contra posiciones militares israelíes en una repetición de la táctica empleada en el ataque que dio lugar a la guerra del verano de 2006. Mientras atacaban a los vehículos los disparos contra posiciones militares distraía y fijaba a las tropas israelíes. El ejército israelí respondió al ataque desde territorio libanés. Un disparo impactó en un puesto de observación elevado en la posición 4-28 de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL). Murió un casco azul español, el cabo Francisco Javier Soria Toledo. Era su segunda misión en el Líbano y esperaba el nacimiento de su primer hijo. Estaba destinado en la Brigada de Infantería Mecanizada “Guzmán el Bueno” X.

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Con toda probabilidad el disparo que mató al cabo Soria fue lanzado desde territorio israelí. Según el ministro de Defensa español, “las autoridades israelíes han trasladado al Gobierno sus condolencias y disculpas por lo sucedido”. Si me preguntan mi opinión les diré que el asunto pinta nada bien. Si suponemos que el impacto fue de un arma de tiro indirecto (artillería o mortero) habría que creer que un soldado israelí apuntó erróneamente contra una posición permanente de Naciones Unidas. Si el impacto fue de un arma de tiro directo o un arma guiada, como los misiles Tammuz que Israel ha usado en los Altos de Golán contra disparos desde Siria, tenemos que hablar de un disparo deliberado.

Hasta aquí los hechos. Ahora hablemos de algo completamente diferente, como es el periodismo español. En seguida circuló un vídeo grabado por unos soldados españoles desde el interior de un vehículo, probablemente un IVECO Lince como el que se ve en la primera foto. Aquí podemos verlo en el canal de Youtube de El Confidencial TV.

Creo que podrán estar de acuerdo conmigo que en el vídeo, quitando algunas palabras ininteligibles, se oye claramente:

-¿Están cayendo EN Israel, tío?
-Parece que están cayendo DENTRO de Israel ahora.-
-Esto…
-Espera, calla, calla…-
-Están cayendo DENTRO. ¿Cómo puede ser? No, no puede ser eso. ¿Eh?
-Yo creo, mi sargento, que vienen de la vaguada de El Meri?
-¿De El Meri?
-Sí. De ahí es normal que Hezbolá tire.
-Hezbolá está tirando.
-Porque no se les ve, ¿no?
-Pues por eso digo. Porque es una vaguada grande y no se les ve.
-¡Otro!
-¿Dónde, dónde, dónde…?
Hostiá

Creo que en la conversación queda claro que los soldados españoles aprecian que están cayendo proyectiles de Hezbolá DENTRO de Israel y especulan que Hezbolá podría estar lanzándolos desde una vaguada en El Meri. La converación queda interrumpida por el impacto contra la posición y los soldados abandonan el vehículo rumbo a un búnker.

¿Qué encontramos en el diario El Mundo? El siguiente titular:

Compañeros del cabo español muerto en el Líbano: ‘Están cayendo de Israel, tío. No puede ser eso’

Vaya con el error. Un error de transcripción que se convierte en un titular que cambia la secuencia de hechos y transforma otra frase en un reproche. Los proyectiles caen desde Israel y eso no puede ser. No señor.

Está claro que el periodismo español sobre Israel sufre siempre la ley de Murphy. Cuando la tostada cae al suelo, siempre cae del lado de la mantequilla. Nunca verán un error que quite responsabilidades a Israel, atribuya un muerto erróneamente al otro bando, añada méritos a un personaje israelí, infle los logros del país, etc. Siempre verán a los periodistas españoles cometer “pequeños” errores que cambian el sentido de la noticia. Un día un fallido cohete palestino que mata palestinos se transforma en un misil israelí. Otro un ataque de Hezbolá contra Israel que inicia una secuencia de hechos desaparece para quedar sólo la respuesta israelí. Y así, siempre. Cualquiera diría que los periodistas españoles le tienen manían a Israel. Pero eso sería ser muy mal pensados, ¿no?

¿Armas españolas para Israel?

El gobierno español ha suspendido temporalmente la exportación de material militar y de doble uso a Israel. Un gesto relacionado con el impacto en la población civil palestina de Gaza de la Operación “Margen Protector”. No es habitual en Mariano Rajoy ver esta clase de gestos firmes en política internacional.

Mi colaboración esta semana en Sesión de Control trata la cuestión. Repaso qué exportó España a Israel en 2013 en materia de defensa y cómo resulta que la medida no sólo no afectará en absoluto a Israel sino que puede perjudicar a las fuerzas armadas españolas.

¿Vende España armas a Israel? en Sesión de Control.

Los aspectos militares de “Margen Protector” (I)

La última operación terrestre israelí en la Franja de Gaza tuvo lugar en enero de 2009 durante la crisis entre diciembre de 2008 y enero de 2009 cuyo componente militar israelí se denominó Operación “Plomo Fundido”. En aquel entonces el ejército israelí entró en la Franja encontrando muy poca resistencia por parte de las Brigadas “Ezzeldin Al-Qassam” de Hamás, cuya principal experiencia hasta el momento eran los atentados terroristas y el lanzamiento de cohetes contra Israel.

El intento de enfrentarse a las fuerzas israelíes como una fuerza de guerrilla al estilo de Hezbolá en el sur del Líbano en 2006 se saldó en un fracaso. Los combatientes de Hamás carecían de la formación y los medios con los que contó en aquella guerra Hezbolá, que dispuso de armamento avanzado como los misiles anticarro “Kornet”. Además las zonas no urbanizadas de la Franja de Gaza ofrecen un terreno muy diferente a las colinas y la cubierta de vegetación del sur del Líbano. En “Plomo Fundido” sólo murieron nueve militares israelíes, de los que cuatro fueron víctimas de “fuego amigo”. Un aspecto fundamental de aquella operación fue que las fuerzas israelíes contaron con una excelente información de los objetivos y la actividad de Hamás. Podemos sospechar que Israel contó con muchas fuentes palestinas que tenían ánimo de venganza. Un año antes Hamás se había apoderado por la fuerza de la Franja de Gaza tras un golpe militar que se saldó con el asesinato de miembros de Fatah.

En el siguiente reportaje de una televisión israelí se puede ver el ambiente relativamente relajado de las tropas israelíes en Zeitoun, al sur de la ciudad de Gaza. Vemos incluso una familia palestina que quedó atrás, lo que delata que el avance israelí fue muy rápido y por sorpresa. También vemos un túnel bastante primitivo comparado con los que hoy atraviesan la Franja de Gaza.

Seis años después de los acontecimientos que llevaron a Israel a lanzar “Plomo Fundido”, la capacidad combativa de Hamás ha aumentado. La permeabilidad de la frontera con Egipto ha permitido que en la Franja de Gaza entre toda clase de material. Desde cohetes sirios de largo alcance M302 suministrados por Irán a fusiles de asalto de fabricación belga FN F2000 procedentes de los arsenales del régimen de Gadafi, pasando por coches de lujo con matrícula libia.

Fusil FN F200 en manos del Movimiento de la Yihad Islámica en Gaza.
Fusil FN F200 en manos del Movimiento de la Yihad Islámica en Gaza.

Ya están lejos los tiempos en que los grupos palestinos de la Franja lanzaban cohetes semiartesanales, conocidos genéricamente como cohetes Qassam, con un alcance limitado y una precisión ridícula. Los grupos palestinos han recibido asesoramiento externo para la producción local de cohetes mucho más evolucionados como los M75 y J-80.

Lanzaderas de cohetes Qassam de Hamás.
Cohetes Al Nasser de los Comités de Resistencia Popular.

En estos últimos años los grupos palestinos se han dotado de cohetes ligeros de 107mm., cohetes tipo “Grad” de 122mm. y cohetes de largo alcance M302. Está confirmada la presencia de estos últimos porque ciudades como Tel Aviv y otras incluso más lejos están ahora bajo el alcance de los cohetes palestinos.

Tres cohetes palestinos disparados en dirección norte el 15 de julio. Al fondo una central eléctrica israelí al sur de Ashkelon. (Thomas Coex / AFP / Getty Images)

Los cohetes son armas sin sistema guiado y que se usan para ataques de saturación. Los convenios internacionales consideran un crimen de guerra el ataque a núcleos de población incluso en medio de ellos hay objetivos miliares, si se emplean armas carentes de precisión o se realizan ataques de saturación.

Principales tipos de cohetes palestino según las Fuerzas de Defensa Israelíes
Principales tipos de cohetes palestino según las Fuerzas de Defensa de Israel.
Distancias de las principales ciudades israelíes desde la Franja de Gaza
Distancias de las principales ciudades israelíes desde la ciudad de Gaza.

El armamento avanzado que reciben los grupos palestinos en la Franja de Gaza procede de Irán. Es desembarcado en Sudán y de allí sigue rutas tradicionales de contrabando que atraviesa la Península del Sinaí hasta Israel. En varias ocasiones la fuerza aérea israelí ha bombardeado objetivos en Sudán. Por ejemplo a principios de  2009 un convoy con camiones que presumiblemente transportaba armamento iraní fue bombardeado cerca de la frontera con Egipto. En 2011 y 2012 se repitieron episodios parecidos y mientras la atención mundial se centraba en Gaza, el pasado viernes 18 de julio explotó un almacén de armas al norte de Jartum, la capital de Sudán. La explosión se atribuye a una acción israelí para paralizar un envío de armas a Hamás.

Cohete M302 encontrado por la armada israelí en el buque "KLOS-C"
Cohete M302 encontrado por la armada israelí en el buque “KLOS-C”

Ahora mismo el gobierno egipcio de Al Sisi está tratando de mantener un control férreo de la frontera entre Egipto y Gaza. Armas y suministros probablemente estén entrado por los túneles que atraviesan la frontera entre Egipto y Gaza. Pero después de la caída de Mubarak se vivieron épocas de turbulencia y caos en la Península del Sinaí ya que es una zona desmilitarizada por los acuerdos de Camp David. Israel dio su autorización entonces para el despliegue militar egipcio en la zona.

Una gran diferencia entre “Plomo Fundido” y “Margen Defensivo” es el despliegue del sistema de defensa antimisil “Cúpula de Acero”. Ya se usó de forma extensa durante la Operación “Pilar Defensivo” en 2012. En aquel entonces se dijo que su efectividad era limitada y que ofrecía un efecto de “alivio psicológico” a la población israelí. Una afirmación que defendieron académicos del MIT en un artículo científico y que uno de los autores sostiene para la actual campaña de lanzamientos de cohetes palestinos. Me parece que es difícil llegar a conclusiones con información procedente de fuentes abiertas. Es dudoso que las autoridades de Israel ofrezcan los datos reales de su efectividad. Lo que sí es cierto es que el número de muertos y heridos entre la población israelí es muy reducida. Y se ha percibido un menor impacto en la vida económica de Israel.

Refugio en Sderot, la localidad israelí cercana a la Franja de Gaza más importante.

Hay quien achaca la menor letalidad palestina a que los israelíes han desarrollado una excelente defensa civil. En lugares como Sderot, cerca de la Franja de Gaza, las guarderías se construyen ahora con muros de hormigón y en la ciudad hay diseminados refugios de circunstancias para quienes una alerta por ataque de cohetes le pille en plena calle.

Lo más interesante desde el punto de vista militar se encuentra en qué está pasando en las áreas urbanas de Gaza, con los grupos palestinos empleando armamento avanzado, nuevas tácticas y una enorme preparación del terreno. Pero eso lo trataré en la segunda parte.

Una reflexión final sobre el conflicto palestino-israelí

Durante un tiempo mantuve como criterio no hablar del conflicto palestino-israelí. Es uno de esos temas de los que rara vez sale un debate ameno y productivo. Me salté mis reparos para hablar de la guerra del Líbano en 2006. Luego hablé de un documental sobre el asalto al Mavi Marvara y de lo que en Israel llamaron Operación “Pilar Defensivo” en 2012. En estos dos últimos casos el tema relevante no era el conflicto en sí, sino la construcción narrativa en los medios. Ante la debilidad militar, el bando palestino ha convertido la opinión pública en campo de batalla con la entusiasta colaboración de los medios occidentales. El resultado perverso es que hoy los proisraelíes presentan una enorme desconfianza hacia las informaciones que no provengan de medios proisraelíes y que cuestionen la conducta de Israel.

Cada bando habla en un diálogo de sordos para los suyos. Lo pude comprobar estos días. Desde que empecé a diseccionar artículos propalestinos he recibido un enorme flujo de visitas en el blog y de recomendaciones en Twitter. No he bajado de las mil visitas diarias desde el fin de semana pasado y gracias a la recomendación en Twitter de Ariel Kanievsky desde Israel en menos de 48 horas me aparecieron cerca de 200 seguidores nuevos. Pensé que iba a generarse polémica pero me encontré unanimidad en los comentarios de Twitter. Mis textos fueron leídos y recomendados dentro de una burbuja proisraelí.

Mientras tanto, los propalestinos españoles siguen con su trituradora semántica dejando un reguero de conceptos machacados: Genocidio, que comenta Masha Gabriel en Revista de Medio Oriente. O “crímenes de guerra”, que yo mismo repaso esta semana en Sesión de Control. Me quedo con la sensación de que los autores españoles buscan más crear literatura con palabras tremebundas que describir la realidad. La consecuencia es que el bando propalestino vive en una absoluta ignorancia de la realidad del conflicto. Vive anclado en 1979 y los Acuerdos de Camp David como si una simple negociación de “paz por territorios” fuera a poner fin al conflicto de Israel con Hamás y Hezbolá. David Brooks decía el otro día “It’s amazing how much of the discussion of the Gaza war is based on the supposition that it is still 1979”. 

Tengo guardada una libreta llena de anotaciones con ideas para un ensayo sobre el cambio de “paradigma” entre los conflictos interestatales que Israel vivió en la Guerra Fría  a los conflictos con grupos yihadistas que no buscan crear un Estado sino destruir Israel. Sobre cómo Palestina entra en la definición de estado fallido y cómo en el bando palestino no creen en la solución de los dos estados. No sé si lo convertiré en un artículo o varios para Sesión de Control. Pero el día que haya volcado esas ideas habré terminar de decir todo lo que tengo que contar sobre el conflicto. Mientras tanto, me tomaré una pausa y me enfocaré en los aspectos militares y estratégicos. Un asunto que en lo concerniente a “Margen Protector” escribiré pronto aquí.

Mis textos recientes sobre el conflicto:

¿Crímenes de guerra en Gaza? en Sesión de Control.
Mi disección de “Quieren la guerra” de Ilya U. Topper.
Mi disección de “Israel, Palestina: Cómo empezó todo” de Olga Rodríguez.
Mi disección de “La importancia de llamarse Israel” de Jorge Izquierdo.
La crisis antes de Gaza en Sesión de Control.

“¿Pero qué quiere Israel en Gaza?” (2012)
“El otro balance del conflicto en Gaza” (2012)
“Gaza oculta por un velo de hipocresía occidental” (2012)