La fragmentación de España y el sueño de la Großdeutschland

Hace años en Bilbao alguien me enseñó el mapa que publicó el Instituto Europa de los Pueblos. Le eché un vistazo y lo primero que me llamó la atención fue que Alemania aparecía expandida, tras absorber Austria y la Suiza germanoparlante. El semblante de quien me enseñó el mapa cambió cuando fruncí el ceño y dije “¿un poco nazi, no?”.

Desde entonces me he fijado que nunca falla. Siempre que me encuentro el sueño de una cercana y acogedora Europa de los Pueblos como alternativa a la fría e insolidaria Europa neoliberal de la austeridad y los burócratas, allí aparece en medio la Großdeutschland rodeada de paisitos.

Mapa vía deverdaddigital.com

 

Mapa vía argia.eu

 

Mapa vía Arabatik.

Vean la constancia del planteamiento. Alemania repetiría el Anschluss con Austria y desbordaría sus fronteras hacia las zonas germanoparlantes de Luxemburgo, Francia, Suiza e Italia.  Hablaríamos entonces de una Alemania de cerca de 100 millones de habitantes sin contrapeso en la Unión Europa, al quedar fracturadas Francia, Italia, España y Polonia. El caso de España es curioso, porque según algunos debería quedar reducida a Madrid, las dos Castillas, Cantabria, La Rioja, Extremadura y Murcia. Es decir, un país de menos de quince millones de habitantes si dejamos Canarias, que no aparece en los mapas. Esos quince millones son algo menos que los habitantes que tiene ahora Holanda.

Una Europa fragmentada alrededor de una Großdeutschland no sólo sería el sueño húmedo de un nostálgico de la Alemania imperial, sería un desastre que remataría la decadencia de Europa. En una Europa de paisitos, no habría ninguno capaz de poner en pie una división mecanizada o una flota de aviones de transporte estratégico. Tendríamos una colección de ejércitos de juguete condenados a mancomunar capacidades. Sin ningún país con recursos militares estratégicos, los medios comunes se verían infrautilizados ante cada episodio de falta de consensos políticos.

Ahora pensemos en España. Según datos del INE que recoge Wikipedia, en el año 2014 el País Vasco y Cataluña sumaban exactamente el 25% del P.I.B. español (18,9% + 6,1%). Imaginemos entonces que España perdiera de pronto el 25% de su P.I.B. A iguales gastos de defensa, España no tendría presupuesto para pagar el sueldo a uno de cada cuatro soldados y no tendría presupuesto pagar el mantenimiento de uno cada cuatro fragatas, cazabombarderos, blindados y helicópteros.

La conexión libia del atentado de Manchester

En algún parte leí que cuando los Mossos d’Esquadra encontraron acetona en la vivienda derruida por una explosión en Alcanar pensaron que habían dado con un laboratorio de drogas. Yo lo primero en que hubiera pensado es Triperóxido de Triacetona (TATP) aunque sólo fuera porque me dediqué a leer sobre ese explosivo mientras preparaba un artículo sobre el atentado en Manchester del pasado 22 de mayo para la revista UC Magazine de la empresa UC Global. El elemento clave, como hemos visto, son los conocimientos para manipular un explosivo tan delicado. En el caso de la célula yihadista de Ripoll les estalló el explosivo mientras lo manipulaban. En el caso de Manchester, el yihadista había viajado a Libia y es posible que allí recibiera conocimientos técnicos para preparar la bomba, asunto que trato en mi artículo y razón de su título: “La conexión libia”. La existencia de campos, organizaciones o personas capaces de transferir conocimiento a potenciales terroristas en países que sirvan de santuario a los yihadistas será una de las claves para que los yihadistas puedan pasar en Europa de atentados low-cost con atropellos y apuñalamientos a otros más complejos, por ejemplo usando explosivos. En caso de colapso del Califato en su actual territorio entre Siria e Iraq cobrarán importancia países como Libia, donde coexisten varios gobiernos y hay ciudades en manos de milicias locales.

Pueden leer mi artículo “La conexión libia” en el número 7 de la revista UC Magazine.

Apuntes perplejos

Ahora que ya va quedando atrás los ataques yihadistas en Cataluña y estamos dedicados en cuerpo y alma a la pasión española de despellejarnos vivos me permitiré dejar constancia de varias cosas que me llamaron la atención y que entroncan, de cierta forma, en las cosas a las que llevo dándole vueltas en la cabeza desde hace tiempo y flotan sobre muchas de las cosas que he escrito últimamente.

Me llama la atención la poca relevancia que han tenido las víctimas de estos atentados. En otras ocasiones sus fotos, sus biografías y sus familiares han llenado los medios. Esta vez no. Quizás por la mayoría de extranjeros entre los muertos, lo que generó una distancia emocional en el público español. Quizás por razones que se me escapan. Quien sí han aparecido en los medios son parientes y conocidos de los terroristas, que han aparecido siempre como pobres víctimas de un imán manipulador, de la sociedad y hasta, de los videojuegos.

Yo fui de los que nada más llegar noticias de Barcelona dije en Twitter que no tenía ningunas ganas de ver fotos de cadáveres y heridos porque no me aportaba nada informativamente hablando. Surgió un clamor al respecto. Pero se sumaron al llamamiento medios y periodistas a los que la hemeroteca delataba. En otras ocasiones habían enseñando cadáveres de víctimas no europeas con mensajes del tipo “estas imágenes son un aldabonazo en la conciencia de Europa”. Así que parece que está bien generar reacciones emocionales respecto con no europeos pero nuestros muertos deben ser escondidos.

Me llamó la atención cómo tras el atentado de Barcelona entró en acción la Brigada del Pensamiento con varios mensajes muy claros:

-Nada de llorar a los muertos. Todos los meses mueren muchas más personas en el mundo por actos de barbarie ante la indiferencia de la sociedad española. Hay que insistir en que en el cómputo global de víctimas de los yihadistas los musulmanes son la inmensa mayoría. Así que no tenemos derecho a mostrar nuestra congoja y dolor. Sólo si tienes al día tu carnet de persona sensible con los problemas del mundo estás autorizado a expresar tu opinión dolida sobre lo sucedido en Cataluña.

-Las primeras y principales víctimas de los atentados son los musulmanes europeos. Son los más afectados por estos atentados porque se pone el foco sobre ellos y se les cuestiona. Es entonces necesario el despliegue del “periodismo preventivo”, con reportajes, entrevistas y columnas de opinión en el que se hable en contra de la islamofobia para educar a la inculta y racista sociedad española.

-El libro de estilo del “periodismo preventivo” requiere que se entreviste siempre a una elocuente joven musulmana con estudios universitarios que lleve velo para mostrar un Islam moderno e integrado. La crónica o entrevista siempre usará la coletilla “rompiendo estereotipos”. Llegado el caso, a falta de una manifestación de musulmanes en Madrid contra el terrorismo se recicla una noticia de una manifestación de enero de 2015 y se presenta como sucedida estos días.

La sensación que me queda de estos días es que alguien piensa que los españoles somos demasiado tontos y ante el riesgo de que “pensemos mal” es conveniente mitigar nuestras reacciones emocionales y orientar nuestro pensamiento. Sinceramente, pienso que me toman por tonto.

Cruzando los límites de la Nueva Guerra Fría

El jueves 17 de agosto, tras el atentado yihadista en las Ramblas de Barcelona, pasó algo curioso. Recibí llamadas de los canales de televisión CNN en español y  Russia Today. Fueron los primeros medios que contactaron conmigo. Y así, curiosidades de la vida, estuve el mismo día vía Skype en dos medios de comunicación en las antípodas de la Nueva Guerra Fría.

Después de haberme afeitado y mientras acondicionaba el lugar donde trabajo recibí una nueva llamada desde Atlanta. Pensé que era una llamada para darme alguna indicación nueva cuando para mi sorpresa me pidieron que entrara en el aire sobre la marcha. Así que aparecí en la CNN en español con la camiseta de la Infantería de Marina española con la que andaba por casa, manteniéndome lo más hundido posible en la silla durante la entrevista para que no se viera la corona, el ancla y los fusiles sobre mi pecho. Desde aquel día, mantengo una camisa de manga larga en una percha cerca del ordenador

Un fragmento de una de las entrevistas en la CNN puede verse en este enlace.

Un fragmento de la entrevista en Russia Today puede verse en este otro enlace.

Un amigo desde Uruguay me mandó esta foto. Me encontró en su televisión por sorpresa.

Aparte de aquellas dos entrevistas fui contactado por varios corresponsales y periodistas extranjeros. Aparecí así citado en el diario francés 20 Minutes.Tras 42 horas despierto, el primer sábado tras el atentado me lo pasé durmiendo. Perdí así la oportunidad de contestar a tiempo las preguntas que me hizo el corresponsal de Financial Times en España. Y por estar ocupado atendiendo una entrevista para Radio Sefarad respondí demasiado tarde a un periodista del canal público alemán Deutsche Welle. Eso de salir en la tele o ser citado en los medios parece que te hace parecer muy importante. Pero la verdad es que, aparte de para asombrar a algún conocido, para poco más sirve. Incluso, tonto yo, accedí sin pensarlo a escribir gratis un artículo de 600 palabras que apareció en el diario Expansión el sábado 19. La próxima vez me lo debería pensar mejor eso de escribir gratis. Ese sábado gasté gasolina para encontrar el diario y pagar los 2,50 euros que cuesta.

En Internet pueden leer los dos artículos que escribí a propósito de los atentado en Cataluña.

“Al-Andalus en el punto de mira de la yihad: así es la propaganda integrista contra España” en Magnet.

“El yihadismo es un problema interno europeo” en Letras Libres.

Echándole el muerto a Arabia Saudita

En el primer episodio de la segunda temporada de House, le llega el caso de un preso que está en el corredor de la muerte y ha enfermado. Todo el mundo dice que curarle es una pérdida de tiempo porque el destino del paciente es ser ejecutado. Pero el doctor House se empeña en resolver el misterio por el desafío intelectual. A mí me ha llamado la atención la narrativa que alguien ha lanzado de que la culpa última de los atentados es de Arabia Saudita. No es un país del que se puedan decir muchas cosas positivas pero convertirlo ahora en el responsable de los muertos de las Ramblas de Barcelona es una forma de culpar a un actor externo que nos permita evitar el ir al meollo de la cuestión y reflexionar sobre lo que es un problema interno de Europa. Y como detrás de esta narrativa hay intereses espurios que tienen que ver con la Nueva Guerra Fría he asumido la tarea nada popular de escribir sobre Arabia Saudita.

Imagen de Rokambol.com

Los argumentos que circulan es que Arabia Saudita financia las redes terroristas en Europa y entrega armas a los yihadistas sirios que terminan en Europa. El propio Pablo Iglesias señalaba a las relaciones de España con Arabia Saudita como contradictorias con la lucha antiterrorista. Llamaba a “implementar un control férreo de los flujos financieros y de los paraísos fiscales (clave en la financiación de las redes terroristas)”. Teniendo en cuenta que en la actual ola de terrorismo yihadista atomizado en Europa individuos aislados han llegado a financiar un atentado con un préstamo de Cofidis para comprar armas del mercado negro de Europa del Este o han perpetrado un atentado con atropello robando una furgoneta de reparto que tenía las llaves puestas, hablar de redes terroristas, paraísos fiscales y armas de la guerra de Siria es desconocer la realidad.

La primera clase de argumentos tienen que ver con el ultraconservadurismo del Islam oficial en Arabia Saudita, la corriente wahabita, difundido en todo el mundo musulmán gracias a los ingentes recursos que gasta el país. Sin duda que en Europa se difundan ideas reaccionarias que predisponen a los inmigrantes contra los valores de las sociedades occidentales, modernas y democráticas es un problema. Creo que es el principal cuando hablamos de la influencia saudí en Europa. Y es un asunto que tengo pendiente abordar en este blog desde hace tiempo. Basta decir como adelanto que merece la pena echar un vistazo a los estudios de valores y opiniones de la comunidad musulmana en Europa para cuestionar si frente a la minoría que apoya el terrorismo hay una mayoría que constituye un “Islam moderado”.

El debate actual se centra en cómo el Islam ultraconservador que difunde Arabia Saudita entre los musulmanes en Europa sirve de “caldo de cultivo” del yihadismo o directamente lo promueve. Ante estos últimos argumentos hay que recordar que hablamos de tradiciones y corrientes diferentes. Hice un repaso el pasado mes de mayo en la revista El Medio. Hablé entonces de personajes clave en la historia del salafismo-yihadismo como el egipcio Sayid Qutbel pakistaní Abul Ala Maududi, el palestino Abdulá Yusuf Azam, el egipcio Abu Yihad al Masri y el sirio Abu Musab al Suri. Y debería añadir que estos días se hablaba de la conexión del imam de Ripoll, Abdelbaki Es Saty, con el movimiento egipcio Takfir Wal Hijra (traducido comúnmente como “Anatema y Exilio”).

La siguiente cuestión que se plantea es el apoyo de Arabia Saudita con armas y fondos a los yihadistas sirios, lo que se quiere vincular con el auge del terrorismo en Europa. Algunos argumentan que esos mismos yihadistas han terminado en Europa empleando los recursos, armas y entrenamiento proporcionados por Arabia Saudita en atentados. De momento, los grupos yihadistas que se oponen al régimen sirio han procurado no mostrarse hostiles a Occidente mientras que los atentados en Europa han sido llevado a cabo por células conectadas con el Estado Islámico o individuos que simpatizan con él. La relación entre el Estado Islámico con los grupos yihadistas es la misma que la del Estado Islámico con el régimen sirio. En determinadas fases de la guerra y en ciertos lugares de Siria han mantenido alianzas tácitas para combatir a un enemigo común, en otros momentos y lugares se han comportado como enemigos encarnizados.

Frente a la idea de redes terroristas con financiación externa, hace una semana hice un repaso en la revista El Medio de varios de los atentados yihadistas sufridos en Europa, exponiendo el carácter de terrorismo low-cost de clara inspiración palestina que sufrimos. Antes del uso de armas blancas y atropellos en Europa, tuvo lugar la “Intifada de los Atropellos” en 2014 y la actual “Intifada de los Cuchillos”.

La última clase de argumentos tiene que ver con las ventas de la industria de defensa española a Arabia Saudita. Para los interesados en el tema, véase mi reseña del libro de Yago Rodríguez sobre las ventas de defensa a las petromonarquías de la península arábiga. La carambola que plantean algunos, en la línea del argumento anterior, es que España vende armamento a Arabia Saudita que esta luego entrega a los yihadistas sirios o a los terroristas en Europa. Así que de alguna forma, nos quieren hacer cree que España es responsable de los muertos del yihadismo en Cataluña. El argumento lo vimos expresado en la manifestación del pasado sábado, donde al rey Felipe VI se le llamó “traficante de armas” y se convirtió en foco de las protestas. El asunto viene de que en la última visita del Rey a Arabia Saudita trató de hacer avanzar la candidatura de Navantia en un concurso abierto por la armada de ese país para dotarse de cinco corbetas con las que enfrentar la modernización de la armada iraní en el Golfo Pérsico.  El asunto lo traté en la revista El Medio el pasado mes de enero.

El origen de las armas de fuego utilizadas por los terroristas yihadistas en Europa es diverso y no tiene que ver con Arabia Saudita: robos en cuarteles, modificaciones de armas vendidas en el mercado civil de Europa del Este y arsenales de la antigua Yugoslavia. Mientras que el armamento enviado por Arabia Saudita a los insurgentes en Siria tiene como origen países de Europa Central, Europa Oriental y los Balcanes junto con un pedido masivo de misiles TOW a Estados Unidos.

El armamento español vendido a Arabia Saudita sí ha sido usado en la guerra de Yemen, donde la población civil está sufriendo terriblemente por la escasez de alimentos y la epidemia de cólera. Por tanto, restringir las ventas de armamento a Arabia Saudita no tienen que ver con el yihadismo en Europa o la guerra de Siria. Tienen que ver con una cuestión moral de si estamos dispuesto a venderles unas corbetas a un país que actúa con tan poca consideración con la población civil de un país vecino. Y por no hablar de la violenta represión de la minoría chií acontecida en las últimas semanas. Pero ni siquiera olvidarse de vender las cinco corbetas, que sería una tabla de salvación para la empresa pública Navantia, evitaría un sufrimiento a la población de Yemen porque, aunque el contrata se firmara mañana, para cuando el primer buque entre en servicio la guerra habrá acabado.

Hice un resumen de todos estos argumentos en un largo artículo que publicó este fin de semana pasado el blog Magnet. A pesar de su extensión, quedaron temas fuera. Por ejemplo, alguno me ha señalado que según no sé qué publicación en Wikileaks aparece que Hillary Clinton contó que Arabia Saudita financia al Estado Islámico. En realidad, lo que recogen los informes oficiales estadounidenses es que se sabe que particulares y ONGs saudíes han estado enviando dinero al Estado Islámico sin que las autoridades saudíes hagan todo lo que podría estar en su mano para evitarlo.

Se pueden imaginar las cosas que me han dicho por salir a desmontar los argumentos torticeros que concentran el problema del yihadismo al papel de Arabia Saudita. Desde “otanista a sueldo” y miembro del “lobby saudí” a cosas tan horribles como “liberal”. Nunca he escrito pensando en hacer amigos y tengo una larga trayectoria de tocar las pelotas a izquierda y derecha porque lo que no soporto es que me quieran vender la moto. Así que la pregunta es, ¿a qué viene reducir el problema a Arabia Saudita? Pues es sencillo de entender para quien haya estado pendiente de la Nueva Guerra Fría.

Cuando en España los yihadistas que luchaban contra Estados Unidos molaban. Hoy son una creación de la CIA. Foto: CSCA.

El Estado Islámico surgió en 2006 como una alianza de Al Qaeda en Iraq con otros grupos insurgentes que combatían la ocupación estadounidense. Recordemos como en aquellos tiempos en España se aplaudía a la “resistencia iraquí”. Cuando el Estado Islámico se apoderó de un gran territorio iraquí en su ofensiva de primavera de 2014, cundió el pánico en Arabia Saudita. Se habló entonces de erigir una gran barrera protectora en la frontera con Iraq.

Imagen vía Infobae.com

Ahora demos un salto en el tiempo. Y encontramos a mucha gente convencida de que el Estado Islámico es una creación de Estados Unidos y Arabia Saudita, por separado o en alianza con el Reino Unido e Israel. ¿Qué pasó para que un enemigo mortal de Estados Unidos y Arabia Saudita aparezca ahora en el imaginario colectivo como un producto de sus servicios secretos? Obvio. La propaganda iraní. Recordemos el caso de las armas químicas usadas por las fuerzas gubernamentales sirias en Goutha que fue atribuido a los grupos insurgentes sirios o la noticia del supuesto convoy del Estado Islámico escoltado por un helicóptero Apache estadounidenses que resultó ser un Mil Mi-24. En ambos casos tenemos bulos que nos llevan a la constelación mediática de Irán, Hezbola y simpatizantes.

El objetivo de Rusia e Irán respecto a Oriente Medio todo este tiempo ha sido deslegitimar a Occidente y sus aliados en la región insistiendo en que ambos son los únicos que combaten al terrorismo yihadista mientras que Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel lo promueven. Recuerden como a la semana de la intervención rusa en Siria circulaba el mensaje de “Rusia ha conseguido más en una semana contra el Estado Islámico que Estados Unidos y su coalición internacional en un año”. Era rotundamente falso con los mapas del avance del YPG desde Kobane hacia el sur delante, pero el mensaje caló por esa mezcla de fascinación por Putin y odio a Estados Unidos tan extendida en España.

El asunto de Arabia Saudita tiene también una deriva interna española. Las relaciones de España y Arabia Saudita son la excusa que ha presentado Podemos para no sumarse al Pacto Antiterrorista a pesar de haber muertos sobre la mesa. Tras un atentado, en la mayoría de países los gobiernos asumen un discurso patriótico y duro, lo que aumenta la aprobación popular, mientras que a la oposición le toca un papel secundario de lanzar mensajes de unidad con el gobierno y las instituciones. Salirse por la tangente hablando de las relaciones comerciales con Arabia Saudita y los paraísos fiscales, como si eso tuviera algo que ver con los muertos de Barcelona y Cambrills, le permite a Pablo M. Iglesias jugar al ataque en pleno luto nacional. Al nacionalismo catalán, además, le ha servido para convertir al Rey en blanco de ataques en lo que tenía que ser una manifestación de unidad frente al terrorismo.

Sinceramente, espero no tener que volver a abordar un país tan criticable como Arabia Saudita. Pero las mentiras y las tergiversaciones siguen siéndolo aunque aludan a personas o gobiernos detestables. Y en el caso del yihadismo europeo, buscar culpables externos es una forma de evitar el problema para consolarnos con la idea de que es una amenaza externa y ajena.

Arabia Saudita no arma al ISIS ni financia el terrorismo yihadista en Europa: tiene su propia agenda. Magnet. 26 agosto 2017.

Arabia Saudita como excusa. El Medio. 23 agosto 2017.

Arabia Saudí y la sospecha sospechosa. El Medio. 31 mayo 2017.

Arabia Saudita y un dilema para España. El Medio. 18 enero 2017.

 

 

 

Datos e incógnitas sobre la trama yihadista en Cataluña

Gráfico obra de Natalia Palazón. Vía La Vanguardia.

El miércoles 16 cerca de la medianoche tuvo lugar una explosión en una casa de Alcanar, al sur de la provincia de Tarragona. La edificación colapsó. Recuerdo que alguien se preguntó en un comentario, perdido ahora en el ruido de Twitter, si el asunto tendría algo que ver con el terrorismo. Resulta que allí una célula terrorista preparaba un gran atentado con bomba. Entre los escombros se encontraron una gran cantidad de bombonas de butano (más de 100) y restos de triperóxido de triacetona (TATP), explosivo usado en varios atentados yihadistas, como por ejemplo el atentado de Manchester. La explosión accidental, precipitó los acontecimientos. En la tarde del jueves 17 tuvo lugar el atentado terrorista en las Ramblas de Cataluña. Fue llevado a cabo con una furgoneta alquilada. Un segundo vehículo, también alquilado, fue abandonado en Vic. Posiblemente empleado en la huida.

Relacionado con los acontecimientos o no, un coche embistió un control de seguridad de los Mossos en la avenida Diagonal de Barcelona, arrollando a una sargento que sufrió fractura de fémur. El vehículo fue abandonado a varios kilómetros de allí en Sant Just Desvern y dentro de él se encontró el cadáver de Pau Pérez, ciudadano español y sin antecedentes penales. Tras las primeras especulaciones, la conclusión más lógica es que fuera asesinado para robarle el coche. Lo que está por confirmar es quién fue el autor del robo con asesinato.

Pau Pérez, la víctima que no debemos olvidar. Foto vía La Vanguardia.

Uno de los miembros de la célula tomó el Audi A3 de su hermano y con otros cuatro miembros se dirigió a Cambrills en la madrugada del viernes. Se encontraron un control de los Mossos en la rotonda frente al Club Náutico y se lanzaron contra él a toda velocidad, hiriendo un agente que sufrió una fractura de tibia y un golpe en la cabeza. El vehículo terminó volcando y arrollando a varias personas. Una de las víctimas murió en el hospital. Otra versión dice que las personas fueron arrolladas antes de chocar contra el control.

Los ocupantes del coche se bajaron del coche siniestrado empuñando armas blancas y llevando falsos chalecos explosivos. Cuatro terroristas fueron abatidos allí por un solo Mosso y un quinto terrorista huyó hacia el este en dirección a Salou, apuñalando por el camino a una mujer que permanece en la UCI, hasta que varios policías cortaron su huida. Cuatro terroristas murieron y un quinto resultó gravemente herido, falleciendo posteriormente por sus heridas. El uso de falsos chalecos explosivos apunta a que sea una caso de “suicide by cop”.

Gráfico de Esther Utrilla en el diario ARA.cat

El siguiente gráfico muestra la identidad de doce personas vinculadas con la célula terrorista y que están identificadas. Como pueden ver hay un grupo de tres hermanos y tres parejas de hermanos. Tenemos a los tres hermanos Aalla: uno murió en Cambrills, otro está huido y el tercero era dueño del Audi A3 empleado por los terroristas de Cambrils. Tenemos a los hermanos Hichamy, ambos muertos en Cambrils. Tenemos a los hermanos Abouyaaqoub, uno murió en Cambrills y el otro está huido. Y tenemos a los hermanos Oukabir, uno murió en Cambrills y del otro hay dos versiones. Una que fue detenido y la otra es que se entregó voluntariamente al informar los medios de su nombre como sospechoso porque su hermano llevaba su documentación.

Organigrama con las personas vinculadas con la célula terrorista que han sido identificadas. Imagen vía El País.

Que haya nueve de las doce personas vinculadas con la célula (todavía no sabemos si dos personas detenidas son terroristas pata negra) es bastante significativo. Eso significa que era un grupo cohesionado y cerrado. Además, el número de personas significa que no se trata en absoluto de yihad atomizada. La figura clave aquí Abdelbaki Es Satty, el imam de Ripoll, por su ascendente sobre los jóvenes y porque su biografía está llena de momentos en los que se cruzó con tramas y personajes yihadistas.

Ahora las preguntas por responder son varias. La primera incógnita es cuántas personas más allá de las que ya tenemos identificadas con cara y nombre estaban implicadas con la célula terrorista y andan sueltas. La segunda incógnita es cuántas personas más murieron en el desplome de Alcanar. La tercera incógnita es el papel real de las dos personas detenidas por la implicación de sus hermanos. A uno le cogieron el coche y al otro la documentación. Pero sobre todo la gran cuestión es qué contactos internacionales tenía la célula con organizaciones yihadistas.

Buenas noticias inventadas

Ayer pasó algo curioso. El periodista Rafael Núñez Huesca cayó en la cuenta que el Telediario de las 15:00 de La 1 (hora peninsular) incluyó la noticia de una concentración de musulmanes en repulsa por los atentados en Cataluña donde se veía a gente con “abrigos y bufandas”. Capturó ese momento y lo compartió en Twitter.

Como en las actuales circunstancias proliferan bulos de todo tipo me animé a verlo y comprobé que en los archivos de RTVE.es efectivamente aparecen esas imágenes. Entonces lo siguiente que hice fue acudir a la página de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para ver qué temperatura hace estos días en Fuenlabrada, ya que uno de los carteles es de una organización musulmana de ese municipio madrileño. El termómetro ha estado marcando entre 15 y 30 grados, así que no parecía que fuera un tiempo propicio para ir bien abrigado. Mee fijé en los edificios y me puse a buscar concentraciones de repulsa contra atentados yihadistas llevadas a cabo por colectivos musulmanes en Madrid para comparar el entorno. Allí apareció una noticia en el diario madrileño El Mundo que daba cuenta de una realizada en enero de 2015. La noticia se ilustraba con la siguiente foto:

Foto de Javier Barbancho. 11 de enero 2015 en Madrid. Pie de foto original: “Concentración en Atocha. Cientos de musulmanes y árabes,piden por el Islam paz, no al terrorismo, respeto a las mezquitas, etc, Condena de atentado en Francia”. Foto vía El Mundo.

Y aquí un fotograma del Telediario de La 1 que que he capturado.

Imagen del Telediario de las 15:00 (hora Peninsular) del viernes 18 de agosto de 2017.

Como pueden ver se trata de la misma concentración celebrada cerca de la Estación de Atocha en Madrid en enero de 2015. Podríamos pensar que se “coló” esta noticia pero pocos segundos después de que se emitiera la imagen anterior aparecía un rótulo informando que se trataba de una manifestación de rechazo a los atentados en Cataluña.

Imagen del Telediario de las 15:00 (hora Peninsular) del viernes 18 de agosto de 2017.

Entonces me surgió la duda. ¿Cómo pudo equivocarse la primera cadena de la televisión pública española y emitir una noticia correspondiente a un acontecimiento ocurrido en enero de 2015?  Supongo que, como es verano, andan escasos de personal por las vacaciones y, a lo mejor, no tenían un equipo móvil que mandar a recoger el testimonio del portavoz de alguna asociación musulmana, cuyos miembros probablemente también estén de vacaciones. Así que, a falta de cámara y a falta de entrevistado, emitieron un acontecimiento ya pasado para mostrar al público la noticia real de que hay musulmanes españoles que rechazan el terrorismo yihadista.

Siempre podían habar optado por meter imágenes de archivo mientras una voz en off daba cuenta de los diferentes comunicados de asociaciones musulmanas españolas que han condenado los atentados de Cataluña. Así que estamos ante un error garrafal que espero alguien explicará o ante un intento de hacer pedagogía desde la cadena pública. Si se trata de lo segundo, la pregunta inevitable entonces es en cuántos asuntos más existe una directiva política para que las noticias eduquen al público incluso a costa de la realidad y quiénes toman esa decisión.

Después de compartir en Twitter el hallazgo, del que no fui el primer descubridor, el profesor Rafael Grasa apareció de la nada para insistirme en que era irrelevante que la noticia fuera falsa. Según él, lo importante es que existe una realidad objetiva de musulmanes en España que condenan el terrorismo, como los que él pudo ver en alguna concentración pública en Cataluña. El punto de vista es interesante porque cambia el criterio de lo que es correcto en los medios. No se trata de la veracidad en sí misma de la noticia sino de un “espíritu de veracidad”. Es decir, al transmitir una crónica de un encuentro deportivo da igual los entresijos, lo importante es dar correctamente el resultado o al menos acertar con quién ganó. Es decir, lo que cuenta al dar la noticia es la intención con la que se da .

Rescato lo que dije en “La postverdad era esto“:

He visto casos de periodistas españoles que cuando se les señala los errores, inexactitudes y omisiones en sus crónicas o su análisis sobre la cuestión palestina muestran absoluta indiferencia porque consideran que hay una verdad de fondo en su sesgo anti-israelí. Así que si una crónica está llena de errores o mentiras es irrelevante porque le transmite una verdad absoluta al lector: los israelíes son unos hijos de la gran puta. No importa la noticia, sino la buena intención con la que se escribe.

La sensación que tengo ahora es que alguien ha decidido convencernos de que los inmigrantes musulmanes son buena gente y han decidido hacer pedagogía al respecto. Vean el siguiente tuit:

Más de 50.000 personas lo compartieron y más de 84.000 le dieron al “me gusta” de Twitter. Tan emotiva historia del taxista marroquí fue recogida por la página web del canal de televisión La Sexta. Fue tal el impacto del tuit que en algún momento alguien cayó en la cuenta de que la historia se repetía. Había en Twitter una legión de hermanos cuya madre fue trasladada en Barcelona por un taxista marroquí y además lo contaban todos con las mismas palabras. ¿Un meme que alguien ordenó repetir? ¿Un red de bots? Quién sabe. Pero alguien decidió que debíamos enternecernos con la historia de un taxista marroquí.

[Actualización]. Mientras se ha insistido que el tuit fue repetido como un meme por cuentas de Twitter de personas con perfil político podemita, algunas personas me han señalado que el texto del tuit fue repetido por personas de ultraderecha que imagino lo habrán hecho de manera irónica. Una auténtica meme war.

Y así llegamos al tema que abordé aquí hace semanas: el traslado a Europa de migrantes por parte de buques fletados por ONGs que los recogen de manos de las mafias y los desembarcan en Italia. Dije que el asunto era una bomba de relojería y en este tiempo ha estallado: Italia ha impuesto un “código de conducta” a las ONGs y ha desplegado un buque militar en la costa libia, algunas ONGs se han retirado de la zona, las autoridades libias han decidido implicarse más, las autoridades italianas han mostrado la complicidad de una ONG con los traficantes de personas, etc. La cuestión que descubrí que la narrativa de ONGs y medios eran engañosa. Estos últimos habían adoptado la narrativa de las ONGs de forma acrítica, cuando fuera de España medios británicos o alemanes habían mostrado ya el asunto, que era fácil de comprobar mediante el Sistema de Identificación Automático (AIS en sus siglas en inglés) que, vía páginas como VesselFinder.com y MarineTraffic.com, nos permite saber qué pasa en la costa libia. Nuevamente, alguien decidió que las noticias sobre ONGS salvando vidas en el Mediterráneo era muy vendible y muchos se han aferrado a ella. De nuevo, lo importante no es la realidad. Lo importante es ser buena persona, tener buenos sentimientos y contar una historia positiva. ¿En cuántas cosas más nos están vendiendo la moto? Es triste decirlo. Pero estamos en la era de las Fake News.