“Diario de la Guerra del Congo” de Vicente Talón

Vicente Talón fue reportero del diario El Correo Español-El Pueblo Vasco de Bilbao primero y luego del diario madrileño Pueblo. Mi generación le conoce como cofundador y director de la histórica revista Defensa. Diario de la Guerra del Congo es una reedición de 2013 de un libro publicado originalmente en 1976. El libro aborda la Crisis del Congo (1960-1965), que cubrió sobre el terreno, dedicando su segunda parte a la participación en el conflicto de mercenarios españoles.

1491594_557149781030323_1750228082_nDiario de la Guerra del Congo se nutre de las crónicas firmadas y los apuntes tomados por Vicente Talón en aquel entonces, la primera mitad de la década de los años 60.  El paso del tiempo es apreciable en el lenguaje y por observaciones sobre las poblaciones locales que escandalizarían a los actuales africanistas españoles, posmodernos la mayoría de ellos. En el prólogo a esta edición Vicente Talón hace referencia a las “matanzas en masa y asesinatos horripilantes” que ocurrieron en el Congo y que décadas después se repetirían en los Balcanes. Esa apreciación coincide precisamente con mi motivación para leer el libro.

Después de leer Biafra. The Nigerian Civil War, 1967-1970, obra de Peter Baxter,  empecé a preguntarme si no deberíamos replantearnos la novedad en África de las llamadas “Nuevas Guerras”, en los términos de Mary Kaldor, cuando contrastamos la Crisis del Congo y la Guerra de Biafra con la Segunda Guerra del Congo, que Tom Cooper abordó en un libro que reseñé aquí. Me refiero al patrón común de conflictos intraestatales altamente internacionalizados donde se cometen violaciones de los derechos humanos de forma sistemática, los bandos se alinean según afiliaciones étnicas y aparecen señores de la guerra y mercenarios.

Al igual que en ¡Sálvese quien pueda! de Javier Nart, nos encontramos las divisiones étnicas y tribales sobre el terreno de un conflicto africano que según la lógica de la Guerra Fría ordenaba los bandos por definiciones ideológicas. De hecho, por el Congo pasaron desde pilotos cubanos exiliados al servicio de la CIA al Che Guevara. Vicente Talón recoge el testimonio de un europeo que identifica a líderes y bandos por afiliaciones tribales, tal como encontraríamos luego en las luchas anticoloniales de Angola o Rhodesia.

Si el retrato de la población local quizás escandalizaría a los anclados en el concepto del buen salvaje, Vicente Talón hace un retrato demoledor del orden colonial belga y de la población blanca que lo sustentó. También desmitifica acciones militares como la Operación “Dragon Rouge”, que tuvo una ejecución torpe y pudo haber salvado más vidas. Evidentemente ambas cuestiones, la realidad social del antiguo Congo Belga y el carácter poco brillante de la Operación “Dragon Rouge” es algo que no encontrarán en la bibliografía al uso. Tampoco los mercenarios de Jean Schramme y Mad Mike Hoare salen bien parados. Esa es la gran novedad que aporta esta libro, una mirada neutra que levanta acta de lo que allí pasó sin adornar el fanatismo, la cobardía y la barbarie desplegadas por quienes en otros relatos de los hechos son heroicos luchadores anticoloniales o intrépidos aventureros occidentales.

La segunda parte del libro aborda la experiencia del 2º Choc del 6º Commando, encuadrado por españoles desplegados en el Alto Uele. A diferencia de otros mercenarios europeos y sudafricanos, los españoles del 2º Choc trataron de mantener una disciplina militar y procuraron tratar al personal nativo de una forma correcta. Las acciones de asistencia a la población civil llevadas a cabo las encuadraríamos hoy en día en la Cooperación Cívico Militar. El resultado fue, cómo no, muy diferente al alcanzado por otras unidades. Pero el personal fue siempre escaso para una área de operaciones tan grande y al final, el 2º Choc fue engullido por la dinámica de golpes y revueltas del país. Su líder y dos oficiales más terminaron fusilados por el nuevo régimen de Mobutu Sese Seko.

Un último apunte. Por el libro desfilan tangencialmente nombres que luego serían conocidos, como el de Laurent Kabila. Cerca del final del libro Vicente Talón cuenta su encuentro con un veterano del 2º Choc que participó en 1967 en un fallido intento de crear un segundo frente durante el motín de los mercenarios liderados por Jean Schramme. El interlocutor de Vicente Talón le echa la culpa al organizador de la expedición, el mismísimo Bob Denard, del que sospecha que en realidad actuaba en connivencia con el régimen de Mobutu Sese Seko. Treinta años más tarde, los hombres de Bob Denard trataron de organizar sin éxito la defensa del régimen de Mobutu frente al avance de las tropas de Kabila.

Irán, ¿misión imposible?

Llevo más de diez años escribiendo en este blog de asuntos de seguridad y defensa. A veces sucede que busco en Internet información de un tema y me aparece en el buscador una entrada del blog que escribí hace años de la que no recordaba absolutamente nada. Yo mismo me suelo sorprender del hallazgo. Otras veces me sucede al contrario. Estoy absolutamente convencido de haber escrito un tema y cuando voy a buscar la entrada del blog no aparece. Me sucedió hace poco, tras leer en el ElMed.io  un artículo de Daniel Pipes donde repasa las opciones de Israel para destruir el programa nuclear iraní: “Cómo puede Israel destruir el programa nuclear iraní”.

La primera opción que menciona Daniel Pipes es:

Operaciones aéreas. Aviones que crucen varias fronteras internacionales y arrojen bombas, como en 1981 en Irak y en 2007 en Siria. Esta parece la opción por defecto. Hay estudios que muestran que sería difícil pero realizable.

Mi opinión es que no sería difícil, sería muy difícil. Y estaba totalmente seguro de haberlo explicado. Busqué y no apareció la entrada del blog donde analizaba el asunto.  Lo más parecido que encontré fue la séptima entrega de mi serie sobre el programa nuclear de Irán: “La opción militar”.

Tenemos dos precedentes. La Operación “Ópera” contra el programa nuclear iraquí en 1981 y la Operación “Huerto” contra el programa nuclear sirio en 2007. La primera es bastante conocida. Un puñado de F-16 voló desde Israel hasta Iraq siguiendo la frontera jordano-saudí, soltó un montón de bombas “tontas” sobre un reactor nuclear en construcción a las afueras de Bagdad y regresó sin novedad.  La segunda es menos conocida porque nadie ha reclamado la autoría y porque el régimen de Bashar Al Assad ha querido correr un tupido velo sobre que un puñado de aviones atravesara sus defensas aéreas y entrara “hasta la cocina”, un reactor nuclear de tecnología norcoreana en construcción en el desierto sirio oriental.

En ambos casos, el programa nuclear iraquí y sirio, pretendía dotarse de un arma nuclear elaborada a partir del plutonio-239 que se genera en una reacción nuclear a partir de la combustión de uranio en una única central nuclear. Destruida la cara y compleja central nuclear construida con tecnología extranjera, el programa nuclear quedó cortado en seco. El caso iraní es diferente. El programa nuclear iraní ha buscado la autonomía tecnológica y ha seguido varias rutas tecnológicas, aunque el esfuerzo principal (conocido) se puso en desarrollar la capacidad de enriquecer uranio mediante tecnología comprada a una red clandestina dirigida por el padre de la bomba atómica pakistaní. Hablé de todo ello aquí en 2006. Véase: “Uranio como combustible nuclear”, “Las instalaciones de tratamiento de uranio” y “El enriquecimiento de uranio”. El reciente acuerdo nuclear con Irán, del que todo el mundo habla y nadie ha leído, establece un máximo al que Irán puede enriquecer uranio, limita la infraestructura que Irán puede hacer funcionar y establece un régimen de inspecciones. El acuerdo, que ha sido tan celebrado en España, gira en torno a la buena voluntad de Irán, pero es un tema del que hablar otro día.

Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002

Obas en la planta de Natanz en septiembre de 2002

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Mismas instalaciones en febrero de 2004 camufladas bajo tierra

Irán cuenta con una planta de enriquecimiento de uranio en Natanz. Fotos de satélites civiles mostraron durante la pasada década obras de construcción que dejaron instalaciones bajo tierra. Esas instalaciones ya fueron el objetivo de Stuxnet, un ciberarma desarrollada por Israel y Estados Unidos. Así que podemos dar por hecho que sería un objetivo prioritario en un hipotético ataque aéreo contra el programa nuclear iraní.

Supongamos entonces que Israel quisiera lanzar un ataque aéreo resolutivo contra el programa nuclear iraní. Por simplificar, imaginemos que la información que dispone Israel sobre la planta es correcta y que un ataque contra la planta de Natanz sería fulminante para el programa nuclear iraní. aunque pensemos por un momento lo complicado que sería en el mundo real estar seguros de que Irán no alberga otras instalaciones secretas igual de estratégicas y obtener los datos técnicos de la construcción que permitan hacer los cálculos oportunos para su destrucción.

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F-15I Ra’am

Así que lo primero que hay que tener en cuenta es que se requieren bombas antibúnker. Israel cuenta con la bomba GBU-28 de 5.000 libras (2.268 kilos). En teoría la fuerza aérea israelí sólo cuenta con un avión en su arsenal capaz de cargar con esa bomba: El F-15I Ra’am (Trueno), versión específica para Israel del F-15E Strike Eagle. Es el avión escogido para los ataques estratégicos a larga distancia. En caso de un ataque a las instalaciones subterráneas en Natanz los F-15I del 69º Escuadrón serían sin duda los escogidos para la misión.

La primera cuestión a considerar evidentemente es la distancia entre Israel e Irán. El 69º escuadrón tiene su base en Hatzerim, a las afueras de Be’er Sheva. Hay más de 1.600 kilómetros en línea recta hasta la planta de Natanz. Una ruta que cruza Jordania e Iraq. Podríamos imaginar que Jordania haría la vista gorda ante una operación israelí, pero no Iraq. Ahora mismo Iraq e Irán son aliados en la lucha contra el Estado Islámico. Además, desde la caída del régimen de Saddam Hussein, la administración y las fuerzas armadas iraquíes están penetradas por la inteligencia iraní. Podríamos imaginar que la fuerza aérea israelí decidiera sobrevolar territorio iraquí aprovechando la debilidad de las defensas antiaéreas iraquíes . Su fuerza aérea sólo contaba hasta hace poco con aviones ligeros y de transporte, cuando llegaron los primeros cazabombarderos en servicio desde 2003.

Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz

Ruta directa entra la base de Hatzerim y las instalaciones nucleares de Natanz

Considerando que los F-15I irían cargados con al menos una GBU-28 y volarían a baja cota sería necesario al menos un reabastecimiento en vuelo.  La fuerza aérea israelí cuenta con Boeing 707 modificados como aviones cisternas. La maniobra de repostaje en vuelo es lenta y delicada, exponiendo a los aviones durante su realización. Es difícil imaginar que tal maniobra se hiciera a bajo cota y en cielos hostiles. Una alternativa sería buscar una ruta diferente, por ejemplo atravesando el norte de Arabia Saudita. En los últimos años se han publicado noticias sobre un acuerdo secreto entre Israel y Arabia Saudita por el que el segundo país fingiría no ver en su radares a los aviones israelíes rumbo a Irán. Se ha hablado también de que los aviones israelíes podrían atacar Irán desde Azerbaiyán. En ambos casos es previsible represalias iraníes. Por no hablar del escándalo en el mundo árabe-musulmán de la ayuda saudí a los planes de Israel.

Cuando los aviones israelíes entraron en Siria en 2007 para destruir su programa nuclear algo curioso pasó. La red de defensa aérea siria resultó incapaz de detectar a los aviones israelíes. Se habla de avanzados sistemas de guerra electrónica, de un cíber-arma que apagó los radares, de sabotaje in situ e incluso de todo junto a la vez. El grupo de F-15I israelíes se encontrarían con la red de defensa antiáerea de Irán, país que lleva esperando un ataque así bastante tiempo.

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Sistemas SAM cerca de Natanz. Rojo = HQ-2 (copia china del S-75/SA-2). Naranja = HAWK. Verde brillante = 2K12 (SA-6). Verde apagado = TOR-M1E Fuente: Air Power Australia

Dependiendo del grado de sorpresa esperada y del nivel de hostilidad de los países cuyo espacio aéreo el grupo de F-15I tendría que atravesar, habría que añadir un grupo de escoltas (“sweepers”) encargados de barrer la ruta de aviones enemigos y aviones encargados de suprimir las defensas antiaéreas enemigas (SEAD). con misiles antiradar. Aquí llegamos a uno de los puntos peliagudos. Lo que tendría que ser una discreta misión de ataque estratégico a larga distancia con aviones volando bajo y a gran velocidad, podría convertirse en un circo aéreo de decenas y decenas de aviones realmente difícil de hacer pasar por un espacio aéreo hostil de forma discreta. Cada avión que se añada al paquete de ataque significa más combustible que deberán cargar los aviones cisternas hasta que quizás hagan falta más. Sería un caso típico de “mission creep”.

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Boeing 707 de la fuerza aérea israelí modificado como cistena y tres F-15

Las fuerzas armadas iraníes cuentan con tecnología occidental de los años setenta modernizada localmente combinada con sistemas rusos y chinos más modernos. Es esperable que los equipos israelíes de guerra electrónica fueran capaces de incapacitar los sistemas más antiguos y parte de los equipos rusos actuales. Se habla de acuerdos de intercambio de información entre Rusia e Israel, por los que Israel habría ofrecido información a Rusia sobre los sistemas de defensa antiaérea georgianos de factura israelí a cambio de información sobre los sistemas de defensa antiaéreos rusos en manos de Siria. Sin embargo, las relaciones entre ambos países posiblemente ya no sean las mismas. De hecho, Rusia ha anunciado estar dispuesta a vender los avanzados sistemas de defensa antiaérea S-300 a Irán. El levantamiento de las sanciones internacionales a Irán supondrá importantes ingresos para el país cuyas autoridades ya han anunciado que dedicarán recursos a la modernización de las fuerzas armadas del país.

Hasta ahora, los israelíes han resuelto sus desafíos estratégicos con audacia e ingenio. Desde el rescate de rehenes en Entebbe al ataque del programa nuclear sirio. Así que la solución a los problemas aquí planteados podrían venir de formas inesperadas, como la ayuda de aliados desconocidos hasta el momento o soluciones técnicas como F-15 con sisternas de repostaje “buddy pack”. Pero quizás Natanz sea un objetivo demasiado complejo. Siempre creí que la solución militar era inviable. Ahora hay que estudiar el acuerdo nuclear con Irán.

Michael Knights escribió en 2007 “Hard Target: Rolling-Back Iranian Nuclear Programmes”.

Hallado un minisubmarino en la costa sueca

La empresa sueca Ocean X Team anunció hoy que la semana pasada encontró junto con la compañía Ixplorer en el lecho marino de la costa sueca un minisubmarino de 20 metros de eslora y 3,5 de diámetro. El submarino tiene inscripciones en caracters cirílicos en su exterior y su casco parece intacto. El submarino fue encontrado mediante un vehículo operado remotamente (ROV) en la costa oriental de la Suecia central a unos 2.750 metros de la orilla. La compañía preveé una próxima inmersión con buzos para investigar el hallazgo y filmarlo. Las autoridades militares suecas fueron informadas y están analizando las imágenes, según informa el tabloide sueco Exprssen.

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Por el estado de los restos se deduce que no son muy antiguos. Recordemos que la armada sueca estuvo buscando sin éxito en sus aguas en octubre de 2014 un minisubmarino, presumiblemente ruso.  Ahora queda por confimar el hallazgo, dado que Ocean X Team, parece una empresa muy dada a los golpes de efecto mediáticos.

Actualización:

Un militar sueco retirado dice en una entrevista que se trata de un mini-submarino ruso de la clase “Som” hundido en 1916. Ciertamente las medidas concuerdan.  En esta foto sí se aprecie incrustaciones en el casco que denoten el paso del tiempo bajo el agua.

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Aquí una comparación de un submarino de la clase Som con detalles del pecio publicada por Julian Röpcke.

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Y Tsipras volvió a rectificar. ¿Otra vez? Otra vez

En las elecciones de 2012 la Coalición de Izquierda Radical griega (SYRIZA) defendió la salida de su país de la OTAN, el cierre de la bases extranjeras en el país y el fin de los acuerdos militares con Israel. En un documento actualizado por última vez en septiembre de 2013, el comité de Relaciones Internacionales y Asuntos de Paz del partido decía “SYRIZA is fighting for the re-foundation of Europe away from artificial divisions and cold-war alliance such as NATO”. Aquellas promesas electorales fueron quedando por el camino. Pero la llegada al poder de SYRIZA en enero de 2015 fue visto con preocupación desde Israel: Véase “Syriza: Trouble for Europe, NATO and Israel”, “The victory of Syriza in Greece is bad news for Israel” y “La Grecia de Syriza e Israel”.

SYRIZA, contra todo pronóstico de quienes veían en el partido “una nueva esperanza para Europa” formó gobierno el partido nacionalista cristiano-ortodoxo xenófobo de los Griegos Independientes (ANEL), cuyo líder había soltado durante la campaña perlas como “Los budistas, judíos y musulmanes no pagan impuestos”. Aquella alianza, dije, no había que entenderla desde el tradicional eje derecha-izquierda, sino desde los bloques de la Nueva Guerra Fría. Ambos partidos simpatizaban con el Kremlin y eran hostiles a la Troika europea.

El 4 de junio de 2015 el gobierno griego pidió un aplazamiento de un pago al FMI. Dos semanas después Tsipras viajó a Rusia para participar en el Foro Económico Internacional San Petersburgo. En un mensaje dirigido a Bruselas, dijo que Europa vivía equivocadamente con la idea de ser “el centro del universo”. Pepe Escobar, la clase de “periodista” que aparece en Russia Today y Voltairenet, celebró el contenido del evento, donde se habló de un banco de los BRICs, la sustitución del dólar y la integración de la Unión Económica Euroasiática. Pero hay algo de lo que no se habló allí. De un rescate ruso de Grecia. Así que en la siguientes semanas se desató la tragedia griega que todos vimos. Yo, por cierto, me mostré escéptico sobre qué lograría Tsipras con todo aquel teatro del referéndum.

Mientras tanto, el 6 de julio el ministro de asuntos exteriores griego, el antiguo comunista Nikos Kotzias, estaba de visita en Israel, donde dijo:

There is an ongoing and in-depth bilateral political dialogue on all the bilateral region security issues. And I always say that we are living inside a triangle of destabilization. It is a triangle with Ukraine at the top, on the left is Libya, on the right side we have the Middle East: Iraq and Syria. And we have to create, inside this triangle a stability and security framework. The relations between Israel, Cyprus and Greece are very important. It is a line of stability in this area. We have a common interest in stability and security, we have some other kinds of thinking about many other problems, but at the core of our beliefs, I think we have the same interests: security and stability in the area inside this triangle.

El 19 de julio fue el turno del ministro de defensa griego, Panos Kammenos, de visitar Israel donde firmó un Status of Forces Agreement (SOFA), que es la clase de acuerdo que se firma para regular la situación jurídica de los militares que visitan otro país. Por ejemplo, los militares españoles instruyendo al ejército iraquí actualmente tienen inmunidad diplomática. Kammenos declaró en Israel que ese país y Grecia compartían preocupación por la amenaza de los misiles iraníes y el apoyo de Teherán a grupos armados en Oriente Medio. Cabe recordar que Kammenos es líder de ANEL y fue confundador del Instituto de Estudios Geopolíticos “Regeneración Nacional”, con vínculos con el Kremlin. Sin embargo, durante una visita a Washington el pasado mes de mayo, el ministro Kammenos ofreció que Estados Unidos instalara una base aérea en la isla de Kárpatos bajo mando OTAN. Por su ubicación, la idea era que la isla sirviera de base para atacar al Estado Islámico. Los socios de gobiernos de SYRIZA se apresuraron en desmentir que aquella fuera la postura oficial del gobierno.

A estas alturas diría que cada vez entiendo menos la política griega. Antisemitas prorrusos que ofrecen crear una nueva base estadounidense y radicales de izquierda que estrechan lazos de Israel. Lo divertido ha sido ver la reacción de todos aquellos que en España veían al gobierno griego como la nueva esperanza de Europa y tuiteaban sorprendidos por este último movimiento del gobierno griego. Por ejemplo, véase que Kaos en la Red hablaba de “la sorpresiva noticia de la firma de un acuerdo militar entre Grecia e Israel que no tiene precedentes”. ¿Precedentes? Véanse noticias y análisis sobre acuerdos militares entre Grecia e Israel en 2008, acuerdos sobre gas entre Israel, Grecia y Chipre en 2013 y ejercicios aéreos conjuntos en abril de este mismo año.

Mi conclusión es que el Kremlin no tiene un duro y el gobierno griego ha ido de farol todo este tiempo. Ahora, le toca volver al redil.

Por qué Occidente no derrota al Estado Islámico de una vez

Hace poco alguien me preguntó por qué los países occidentales no derrotaban al Estados Islámico. Escribí en enero “La fórmula para derrotar al Estado Islámico ya se inventó”, tomando como ejemplo la campaña contra los talibán emprendida por un puñado de agentes de la CIA y equipos A del 5th Special Forces Group en el norte de Afganistán en octubre de 2001. Se trataría de desplegar a fuerzas especiales con equipos de comunicación y desginadores láser acompañando a las fuerzas locales para concentrar los ataques de la aviación aliada en los “centros de gravedad” del Estado Islámico. Sin embargo, se acumulan las misiones de bombardeo y el gasto de dinero en una campaña que no parece muy resolutiva, a excepción del avance kurdo en el norte de Siria. Creo que hay unas cuantas razones de por qué no se derrota al Estado Islámico.

1. Estados Unidos no se quieren implicar a fondo.

Después de Afganistán e Iraq, la opinión pública estadounidense no aceptaría otra invasión de “un país musulmán al que vamos a llevar la democracia y el desarrollo”.  Tras el ataque perpetrado por las fuerzas del régimen sirio con armas químicas en el barrio de Goutha en 2013, me llamó la atención las voces en la derecha estadounidense que se posicionaron en contra de una posible intervención. Con un presidente republicano quizás hubiera sido diferente, pero entre las voces críticas se incluían muchos veteranos de guerra. Se ha convertido en el nuevo sentido común. Nada de invasiones sin un plan claro de salida.

ByO7SDIIYAAmmKFHoy hay en Iraq tropas españolas formando otra vez al ejército iraquí, fuerzas especiales canadienses y aviones estadounidenses. Pero que Washington vuelva a enviar un número elevado de tropas allí sería reconocer que la retirada en 2011 fue precipitada, un error o inútil. El coste político sería enorme en Washington.

2. Falta un aliado local vendible a la opinión pública.

En el caso de Afganistán, Estados Unidos contó con la Alianza del Norte, una coalición de señores de la guerra que había liderado el carismático Shah Massud. En el caso de Iraq, tenemos por un lado a un ejército en descomposición  y por otro lado un montón de milicias chiíes financiadas y armadas por Irán.

Kata'ib_Hezbollah_in_IraqEl caso de Siria es aún más complicado. En el norte del país tenemos las milicias kurdas del YPG, aliadas del PKK. Recordemos que en las milicias del YPG se alistaron dos españoles del partido Reconstrucción Comunista. Y que el PKK forma parte de la lista de grupos terroristas que elabora el Departamento de Estado estadounidense y es considerado también un grupo terrorista por parte del Consejo de Europa.

En el resto del país tenemos a los rebeldes del Ejército Sirio Libre, una coalición de grupos militarmente cada vez menos importantes en el desarrollo de la guerra. Hartos de esperar un apoyo que nunca se materializó, la mayoría de grupos se pasó a las filas islamistas que sí reciben dinero y armamento de las petromonarquías árabes.

CKcwaKRUwAA6ilwSólo recientemente Estados Unidos decidió instruir directamente a fuerzas sirias. Lanzó un programa con un presupuesto de 500 millones de dólares. El propósito era encontrar sirios sin simpatías y vínculos con grupos yihadistas. El primer año, tras gastar 36 millones de dólares y entrevistar a 7.000 sirios, formaron a 60.

3. Derrotar al Estado Islámico es sólo poner fin a una de las muchas guerras en curso en Siria.

En Siria hay ahora mismo varias guerras civiles en curso. El régimen de Assad lucha por su supervivencia contra todos, pero ha establecido en ocasiones pactos de no agresión con el Estado Islámico y en ocasiones ha sido informado por Estados Unidos de operaciones de bombardeo contra el Estado Islámico. Los kurdos del norte del país se mantuvieron al margen de la guerra civil hasta que el Estado Islámico llegó a sus dominios. Existen tres grandes coaliciones de grupos rebeldes: Jahbat Al Nusra (afiliada a Al Qaeda), Frente Islámico (financiado por Arabia Saudita) y Ejército Sirio Libre. En ocasiones han luchado entre sí, en ocasiones se han unido para luchar coordinadamente contra las fuerzas de Assad o el Estado Islámico. Y por el último el Estado Islámico, que lucha contra todos, aspira a consolidar el Califato. Su poder creció en torno a Aleppo apuñalando por la espalda a otros grupos que luchaban contra Assad.

Mañana mismo podría colapsar el Califato en Siria o el régimen de Assad, pero el vacío dejado sería ocupado por radicales islamistas aliados de Al Qaeda o de inspiración wahabí que lucharían por el poder. Por tanto, intervenir militarmente en Siria sería sólo la fase I de una campaña que nos obligaría a decidir sobre el futuro del país. ¿Aceptamos la supervivencia del régimen con tal de derrotar al Estado Islámico? ¿Fracturamos el país según las líneas de frente para asegurar a kurdos, alawitas, drusos y sunníes la hegemonía en los cuatro países nacientes?

Geopolítica de la crisis griega

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Álvaro Imbernón y un servidor hemos hecho un repaso a las cuestiones geopolíticas de fondo en la crisis griega para Passim.eu: “El contexto geopolítico de la crisis griega”. Hablamos del temor estadounidense a un acercamiento griego a Rusia, el papel que podría asumir Grecia en la pinza energética rusa sobre Europa, el interés de China en Grecia como parte de sus rutas comerciales y el impacto en las relaciones de la UE con los Balcanes que tendría una salida griega.

Observatorio de la Nueva Guerra Fría #7

Este resumen de noticias tenía que haber salido el fin de semana pasado, pero con la crisis griega y el retraso en la publicación de ciertos dos textos de los que estoy pendiente ha pasado ya una semana.

Llevo aquí hablando de la Nueva Guerra Fría desde septiembre. Una forma de poner a prueba el concepto es ver si es capaz de explicar acontecimientos que con los esquemas tradicionales resultan poco comprensibles. Lo hice tras las elecciones griegas. La Coalición de la Izquierda Radical, que es lo que significa SYRIZA, formó gobierno con el partido Griegos Independientes (ANEL). La Wikipedia en español lo etiqueta como conservador, populista, nacionalista y euro-escéptico. Podríamos añadir las etiquetas xenófobo y antisemita. Recuerdo la perplejidad de todos aquellos que en España pusieron su esperanza en un cambio de izquierda tras la victoria de SYRIZA.

Mi respuesta fue señalar que el eje tradicional izquierda-derecha no nos era útil aquí. Cuando aplicamos el esquema de la Nueva Guerra Fría encontramos entonces una explicación a la alianza de dos partidos con un programa anti-Troika y que profesaban por igual simpatías hacia la Rusia de Putin como rechazo a Israel. Publiqué entonces “¿Se posicionará Grecia en la Nueva Guerra Fría?”.

Tsipras y Putin

Fot: Mijail Klimentyev/AP (vía The Guardian)

El referéndum fue aprobado en el parlamento griego el 27 de junio con los votos de los dos socios de gobierno, SYRIZA y ANEL, además de con los votos del partido neonazi Aurora Dorada. Es interesante repasar la lista de apoyos políticos recibidos por el gobierno griego y las declaraciones celebrando el resultado del referéndum.

Nicolás Maduro felicitó al pueblo griego por la victoria del “no” en el referéndum y afirmó que la “victoria de Grecia la consideramos nuestra”. Por su parte, Cristina Fernández de Kirchner declaró en Twitter la solidaridad de su gobierno y su pueblo con Grecia. Ilustró el tuit con una foto de Alexis Tsipras sosteniendo una camiseta con la silueta de las islas Malvinas con la bandera argentina de fondo y una foto de Néstor Kirchner.

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Es interesante repasar la lista de partidos políticos europeos que mostraron su satisfacción por la victoria del “no”. En ella está el partido británico euroescéptico UK Independence Party  y el partido populista de derecha francés Front National. En España la lista incluye a Podemos, Bildu, Izquierda Unida, Democracia Nacional, La Falange, etc. Como ven, el eje izquierda-derecha no es significativo aquí. Javier García Toni apuntaba aquellos días: “La soberanía y el nacionalismo por encima de las ideologías”.

Históricamente la ultraderecha ha sido euroescéptica como rechazo a la cesión de soberanía de los países en nombre del nacionalismo. La ultraizquierda por el contrario lo ha sido como rechazo a la “Europa de los capitales/los mercaderes”. En el fondo, ambas hablan de “la Europa de los pueblos”. Lo interesante, en el contexto de la Nueva Guerra Fría, es estudiar cómo ultraderecha y ultraizquierda han terminado en Europa convertidas en defensoras de los intereses de Putin en el Parlamento Europeo.

Por cierto, cuando he planteado este asunto me he encontrado con quienes asienten y lo expresan de una forma simplista: “Los extremos se tocan”. Es una respuesta de barra de bar que no tiene capacidad explicativa alguna. En la Guerra Fría, los extremos del eje ideológico podrían parecerse en aspirar a crear órdenes políticos totalitarios y a emplear la violencia como instrumento político. Pero su alineamiento en la política de bloques era totalmente opuesta. En el lado opuesto, quienes no comparten mi idea de que vamos hacia una Nueva Guerra Fría recurren a otra idea bastante simplista. Varias veces me he encontrado que alguien afirma que he dicho que ultraizquierda y ultraderecha “son lo mismo”. No sé de dónde lo han sacado esa idea. Pero tengo la sensación de que hay quienes entran en cortocircuito cuando señalo lo extraños compañeros de cama que genera la Nueva Guerra Fría.

Captura2Mar Báltico.
El mar Báltico se ha convertido en uno de los puntos calientes de la Nueva Guerra Fría. “Polonia se prepara para la guerra”, tituló el diario El Mundo.

Lituania, que comparte con Polonia y Ucrania una iniciativa de brigada multinacional, se ha convertido en el primer país en ofrecer armamento a Ucrania. Hasta ahora todos han aportado formación o “ayuda no letal”.

Finlandia y Suecia son dos países de la Unión Europea que no pertenecen a la OTAN. La guerra de Ucrania y las hostilidades en el Báltico están acercando a esos dos paises a la Alianza Atlántica. Según Vice News, “Rusia empuja a Suecia a los brazos de la OTAN”.

Parece un chiste  pero en Rusia “están revisando la legalidad de la independencia de las repúblicas bálticas”.

Oriente Medio.
El punto de inflexión en el orden internacional posterior al 11-S fue para mí la negativa de Estados Unidos a intervenir en Siria en agosto de 2013. Rusia ocupó rápidamente aquel vacío. Ahora que se habla de la posibilidad de que Turquía y Jordania creen dos frajas de seguridad en territorio sirio, “Putin advierte en contra de una intervención extranjera en Siria”.

“El presidente ruso ha advertido repetidamente a los gobiernos occidentales en contra de una intervención en el conflicto sirio o de cualquier intento de derrocar al presidente Bashar al Assad, señalando que si tropas extranjeras entran en Siria, Moscú respondería”.

Mientras, el apoyo iraní al régimen de Assad se concreta en el despliegue de combatientes y en el envío de petróleo.

Iberoamérica.
Irán ha ofrecido a Venezuela una línea de crédito de 500 millones de dólares. El diario El País titula: “Irán extiende un salvavidas a Venezuela de 500 millones de dólares”.

El ex-juez de la causa AMIA habló en la televisión argentina: “La idea provino de Irán, de Hezbollah. Y, sin lugar a dudas, el atentado ocurrió por la corrupción pública que tenemos en Argentina”.

Camisetas de Putin en una tienda de merchandising militar del centro de Moscú (Foto vía xxX)

Camisetas de Putin en una tienda de merchandising militar del centro de Moscú (Foto: Olaf Koens)

Propaganda.
Se acumulan los artículos que diseccionan la propaganda rusa y muestran su funcionamiento interno.

“Anatomy of an Info-War: How Russia’s Propaganda Machine Works, and How to Counter It”

-“Inside Putin’s Troll Factory”

-“West too Paranoid about Russian Infowar”

Una foto de las “delirantes novedades editoriales en Rusia”: libros que hablan de cómo la CIA derribó el vuelo MH17 sobre Ucrania, que la matanza de Katyn fue una mentira y que por lo general, Estados Unidos es malvada.

Por su parte, la corporación estatal de televisión iraní le renueva el contrato a la productora de Pablo Iglesias.

Rusia en España.
Fue presentado recientamente en Madrid el Observatorio Hispano-Ruso de Eurasia (OHRE) en un acto al que acudió una representación de la embajada rusa en España. El OHRE tiene una cuenta en Twitter (con más de 1.000 falsos seguidores comprados al peso) que publica cosas como esta:

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De los tuits del OHRE se hacen eco en España perfiles como el de “María Kreutz”, un nombre tomado de las películas de Jason Bourne y con una foto que se encuentra en págnas que advierten de perfiles falsos en páginas de contactos. También encontramos a “John Preston” y a Miguel Schnur, dos perfiles que en esencia se dedican a tuitear únicamente sobre la OHRE.

La Fundación Alternativas presentó el documento de trabajo “Una Rusia más europea para una Europa más segura”, coordinado por Javier Morales.  Según recoge la página de la propia fundación, el profesor Morales «negó que estemos ante una nueva “guerra fría”, concepto que está siendo utilizado en el seno de la UE y que, a su juicio, es “exagerado”». El documento llama a disminuir la tensión con Rusia y considerarla una aliada necesaria en retos comunes como el terrorismo yihadista. Como parte del camino, propone desvincular el contencioso de Crimea en las negociaciones del conflicto de Ucrania”. Esto es, aceptar la invasión rusa de Crimea como un hecho consumado. Y pasar página. Ahora falta saber si Rusia quiere ser “más europea”.

Nueva Guerra Fría.

“Cold war 2.0? Russia, NATO edge toward high-risk military standoff” por Fred Weir en el Christian Science Monitor, que a pesar del nombre es una publicación con una cobertura muy interesante sobre asuntos internacionales.

“United States to NATO: Ditch the ‘Cold War playbook’”. El New York Times informa sobre la gira del secretario de defensa estadounidense para insistir en la idea de que la Nueva Guerra Fría no tiene nada que ver con la vieja.

Quiero terminar con una reflexión final. Cuando comencé a escribir sobre la Nueva Guerra Fría partí de una serie de intuiciones. Y cuanto más avancé en el desarrollo de la idea me di cuenta que tenía que sustentar más sólidamente los argumentos. De ahí que me dedicara a recopilar noticias que “conectaran los puntos”. El tiempo ha pasado y lo que era una intuición que tenía que defender es ahora un torbellino de informaciones que ordenar. Vean estos dos titulares.

“Brzezinski on Russia: ‘We Are Already In a Cold War'”

“Putin acusa a EE.UU. de provocar una nueva Guerra Fría”

Podría pensar que si Zbigniew Brzezinski lo dice, es hora de irse a casa y dejar de darle vueltas. Nunca imaginé, cuando escribí en enero sobre Grecia y las simpatías prorrusas del gobierno de coalición SYRIZA-ANEL en el contexto de la Nueva Guerra, que terminaríamos viendo a Estados Unidos preocupado por un cambio de alineación geopolítica de Grecia. O que el gobierno griego iba a termina recibiendo el apoyo del presidente Maduro y la ultraderecha europea. Cuando dibujé mi esquema de vínculos en la Nueva Guerra Fría apenas señalé la influencia de Ernesto Laclau sobre los dirigentes de Podemos. En la pasada Feria del Libro de Madrid, Íñigo Errejón presentó un libro coescrito con Chantal Mouffe, la viuda de Laclau. Y por el camino encontré noticias de los vínculos de la cúpula de Podemos con la agrupación peronista La Cámpora.

Creo que es el momento de tomar este Observatorio de la Nueva Guerra Fría de otra manera. Quizás ahora, con muchas más noticias recopiladas y analizadas, es el momento de volver a parar y empezar a argumentar.

Carrera de armamento en el Mar de la China

Esta semana encontré dos noticias que publiqué en la página de Facebook de Guerras Posmodernas: Japón podría incorporarse a un consorcio de la OTAN para desarrollar un nuevo misil anti-buque y el avión anti-submarino japonés P-1 estará en un festival aéreo del Reino Unido para promocionar su compra por parte de la RAF.

Kawasaki P-1

Ya en enero conté cómo Japón rompía el tabú de la exportación de armas. Ofreció submarinos a Australia, vendió hidroaviones a la India, ofreció hidroaviones a Tailandia, vendió patrulleras a Filipinas y ahora ofrece el Kawasaki P-1 al Reino Unido, que carece de aviones antisubmarinos desde que dio de baja sus Nimrod MRA4 . Lo previsible es que el Reino Unido compre el Boeing P-8 Poseidón por sus lazos con Estados Unidos, pero es interesante ver que Japón pelee por mercados fuera de Asia y Oceanía.

Hay más noticias interesantes sobre Japón. El año pasado anunció que compraría convertiplanos MV-22 Osprey y potenciaría su infantería de marina, el Regimiento de Infantería del Oeste, encargado de proteger la soberanía de las islas japonesas desde su nueva base de Sasebo. Los MV-22 Osprey permitirían despliegues rápidos en las islas ante posibles escaladas de tensión con China. Y el mes pasado, la armada japonesa realizó unos ejercicios bilaterales con la armada Filipinas. A principio de año Japón vendió 10 patrulleras a Filipinas mediante un préstamo de bajo interés. Mientras tanto, Japón desarrolla su propio caza de quinta generación, el Mitsubishi ATD-X Shinshin. Y su armada ha incorporado el primero de sus dos buques más grandes desde el fin de la Segunda Guerra Mundial: los porta-aeronaves clase Izumo.

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DDH-183 Izumo

Ya que hablamos de Filipinas, habría que mencionar que su fuerza aérea volverá a tener aviones de combate: Los coreanos KAI FA-50 Golden Eagle. El contrato por una docena se firmó el año pasado y deberán estar entregados a mediados de 2017. El gobierno filipino aprobó el año pasado un paquete de modernización de sus fuerzas armadas por 671 millones de dólares. Su armada es la principal beneficiaria del aumento de gasto de defensa. Entre otras incorporaciones, ha encargado dos buques de asalto anfibio de Indonesia basados en la clase Makassar. Y a todas estas, es importante señalar el retorno a relaciones estrechas con Estados Unidos en materia de defensa, después de que el fin de la Guerra Fría supusiera el cierre de las bases estadounidenses en Filipinas.

Podemos seguir por Corea del Sur, que también está desarrollando su propio programa de caza de quinta generación, el KAI KF-X, con la ayuda de Lockheed Martin. Sus armada ha incorporado destructores AEGIS y los mayores buques de asalto anfibios de su historia. Y otro país que ha salido de compras es Vietnam, que acaba de recibir su cuarto submarino de la clase Kilo y ha ordenado y posiblemente ordene más corbetas a Rusia. A pesar de continuar con la tradición de compras en Moscú, el país ha ido diversificando sus proveedores militares. Sus fuerzas armadas han incorporado fusiles de asalto israelíes, aviones de patrulla marítima canadienses y fragatas holandesas. Paradójicamente para algunos, el gobierno de Vietnam busca un acercamiento estratégico a Estados Unidos. Pero las razones son las mismas que del resto de países: Preocupación ante el auge de China.

Militares vietnamitas con fusil de asalto GALIL y ametralladora ligera NEGEV de origen israelí

Militares vietnamitas con fusil de francotirador GALIL, ametralladoras ligeras NEGEV y fusiles de asalto TAVOR de origen israelí

China tuvo conflictos en sus fronteras terrestres durante el siglo XX: Invadió Tibet, ocupó territorio tibetano bajo administración bhutanesa, vivió tensiones fronterizas con la Unión Soviética en el río Ussuri, tuvo una guerra fronteriza con India, tuvo una guerra con Vietnam… Así que con sus fronteras establecidas y su desarrollo económico basado en la exportación de productos industriales, era natural que creciera y expandiera su poder naval. Así que ahora vivimos una carrera de armamento en la región de Asia-Pacífico, con todos los países pendientes de China y estrechando lazos con Estados Unidos. Es la región del planeta donde el panorama no tiene nada que ver con las Guerras Posmodernas. Es una carrera de armamentos digna de las rivalidades europeas del período 1871-1913 y propicia para los excesos del nacionalismo adolescente de las naciones emergentes.  El tema daría para un blog del estilo de Flanco Sur pero yo asumí hace tiempo que no puedo abarcarlo todo. Eso sí, me encantaría que algún día alguien asumiera en España la tarea de seguir la región.

La Nueva Guerra Fría y la Guerra Mundial que no tendrá lugar

Me ha preguntado Mercedes Ramos en Twitter por la III Guerra Mundial (¿no íbamos ya  por la cuarta?). Es una idea que me he encontrado alguna vez al hablar de la Nueva Guerra Fría. La gente entiende el concepto de Nueva Guerra Fría como antesala de un enfrentamiento total entre Occidente y el bloque antagonista encabezado por Moscú. Quizás porque soy un “niño de la Guerra Fría” me parece evidente la diferencia entre los conceptos.

Una Guerra Fría supone una rivalidad geopolítica e ideológica entre dos bloques en el que los enfrentamientos armados nunca son directos entre las súper potencias protagonistas. Una Guerra Fría no es pacífica. Hay guerras y violencia. Pero no es una guerra total.  Seguro que se me escapa algún otro ejemplo pero estadounidenses y soviéticos sólo se enfrentaron directamente en los cielos de Corea del Norte a lo largo del Mig Alley. Habría que sumar episodios como el derribo del U-2 de Gary Powers y otros aviones estadounidenses derribados por la Unión Soviética entre 1950 y 1960, antes del desarrollo de los satélite espías. Sin olvidar la Crisis de los Misiles en Cuba. La razón de que ninguno de aquellos enfrentamientos escalara a una guerra abierta y total es que cada bando contaba con medios de disuasión nuclear.

Checkpoint Charlie

Carros de combate soviéticos y estadounidenses cara a cara en el Checkpoint Charlie de Berlín (1961).

En cambio, es larga la la lista de enfrentamientos indirectos en los que cada súper potencia y sus aliados apoyaron a un bando en un conflicto local donde el bando opuesto fue apoyado por la otra súper potencia y sus aliados. Durante los años 80, con Ronald Reagan en el poder, se habló de una Segunda Guerra Fría ante el recrudecimiento de las hostilidades. Fueron los años de Angola, Nicaragua, Afganistán…

El modelo se repite actualmente. Encontramos una pugna geopolítica por Europa del Este entre Rusia y el bando formado por Estados Unidos y la Unión Europea. Estos últimos destinaron recursos para movilizar a activistas opositores mientras que Rusia ha invadido Crimea y fomentado de forma encubierta una guerra en Ucrania oriental. Esos bandos también tienen alianzas e intereses en Oriente Medio, donde Rusia y Estados Unidos intervienen de forma más o menos directa en la guerra civil siria.

Estación SIGINT rusa en Siria

Interior de una estación SIGINT ruso-siria cercad de Al Hara capturada por el Ejército Sirio Libre en octubre de 2014 (Vía Oryx Blog)

La disuasión nuclear asegura que ningún enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia llegará a una guerra abierta y total. De ahí la insistencia de Polonia y las Repúblicas Bálticas de que Estados Unidos posicione tropas en su territorio para que Rusia no  se atreva a repetir la jugada de Crimea. Así que lo que veremos y estamos viendo son el empleo masivo de agitación política, propaganda, ciberespionaje, operaciones especiales, apoyo a grupos armados, etc. Las guerras convencionales, con su acumulación de muertos y destrucción, tendrán lugar en países periféricos vía terceros (proxy wars). Lo hemos visto en Ucrania y Siria, pero también en Yemen.  Y no dejará de haber guerras brutales y despiadadas por los recursos. Pero no son guerras del futuro por venir. Ya han sucedido, como la Segunda Guerra del Congo. Sólo que mientras sucedía, el mundo estaba ocupado mirando a otra parte.

El futuro eléctrico

El otro día en las jornadas Tenerife Isla Colaborativa coincidí en la mesa redonda con alguien que cree en el pico del petróleo. Habló de que hace pocos años se cruzó ese punto en el que el petróleo que queda por extraer del subsuelo es inferior al que la Humanidad ya ha consumido. La solución pasaba por renunciar a seguir creciendo económico, lo que se conoce como Decrecionismo. Uno de sus comentarios me llamó la atención. Dijo que era ingenuo confiar en que la tecnología mágicamente nos salvaría del destino catastrófico que nos aguarda. Y me llamó la atención porque la tecnología ya nos ha abierto el camino hacia una menor dependencia del petróleo. Es una revolución incipiente cuyos primeros síntomas son ya evidentes.

La primera pista de la revolución energética la ofrece el coche eléctrico. Evidentemente hablamos de la irrupción en el mercado del Tesla S, un coche eléctrico que aúna prestaciones y diseño. Recordemos que ya en los años 90 se lanzó el General Electric EV-1. Hay un documental, Who Killed the Electric Car?, sobre su fracaso. El EV-1 tenía una autonomía de 120km. La versión de más autonomía del Tesla S alcanza 426km. Y su aceleración se ha hecho famosa.

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Tesla S en Noruega

Los coche eléctricos han dejado de ser juguetes caros o engendros, para ofrecer una experiencia de conducción superior que en un coche de motor de combustión. La tecnología seguirá evolucionando y llegará el momento en que el coche eléctrico ofrezca más prestaciones costando menos que un coche de motor de combustión, que será una reliquia del pasado como las locomotoras de vapor. El Tesla S es una berlina premium pero el siguiente coche de Tesla será más económico. El primer surtidor eléctrico de Tesla ya funciona en la provincia de Gerona. El camino está marcado.

La siguiente cuestión es la producción de energía. Pensar en el coche eléctrico como un vehículo ecológico es completamente erróneo si no tenemos en cuenta de dónde procede la energía eléctrica que lo alimenta. Pensemos en un coche eléctrico que recarga sus baterías enchufado a una red que se alimenta de una central nuclear o de ciclo combinado (donde se quema gas natural). La revolución vendrá cuando se generalice el uso de coches eléctricos que recarguen sus baterías con energías renovables.

Ahora mismo la energía fotovoltaica ha alcanzado tal desarrollo que es competitiva sin necesidad de primas o subvenciones. En noviembre de 2013, Sara Acosta escribía en el periódico Cinco Días: “Los avances de la tecnología solar fotovoltaica han reducido los costes hasta un 80% en los últimos cinco años”.  Pocas semanas después se conectaba a la red en la provincia de Sevilla la “la primera planta solar de España sin primas”.

En España los problemas de la energía fotovoltaica tienen que ver con la normativa y las primas. El resultado es que según Nuri Palmada, la responsable de proyectos de la cooperativa Som Energia, a pesar de que España disfruta de 65% más de irradiación solar que Alemania, en esta última se produce un 600% más de energía fotovoltaica que España. Lo afirmó durante la presentación del proyecto de una nueva planta fotoeléctrica en la provincia de Sevilla, que se llevará a cabo sin primas y afrontando el nuevo impuesto de 7% a la producción fotoeléctrica.

Así que es obvio imaginar que el desarrollo tecnológico de las energías fotoeléctrica, eólica, maremotriz, etc. seguirá su curso y en un futuro serán más competitivas que otras fuentes. Pero se enfrenta a un problema. La producción de energía fotoeléctrica o eólica no es continua. Es el gran obstáculo que siempre se cita entre los escépticos. Pero nos encontramos que el desarrollo del coche eléctrico ofrece la solución. Las baterías de Tesla Motors han alcanzado tal desarrollo que ha lanzado un modelo de bajo costo para ser instalados en los hogares, la Tesla PowerWall. El propósito es almacenar la energía eléctrica generada por fuentes renovables.

En 2013, del total de productos petrolíferos consumidos en España, un 65% era destinado en transporte. Así que la introducción del coche eléctrico tendría un impacto enorme. Ahora imaginemos un mundo donde todos los hogares tuvieran electricidad procedente de plantas o fuentes de energía renovable y tuvieran baterías para almacenarlas. Y todos los coches eléctricos fueran eléctricos. Es previsible que el actual desarrollo tecnológico nos lleve a ese mundo. El consumo de hidrocarburos decaerá y por tanto el horizonte de uso de las reservas de hidrocarburos se alejará más en el tiempo. El precio del petróleo bajará irremediablemente. Imaginen las consecuencias de ello para Rusia, Irán y Venezuela.