Narrativas interesadas

Soy procrastinador nato pero mis horas delante del ordenador saltando de página web en página web tienen su lado positivo, como ser bueno jugando al Trivial Pursuit o terminar encontrando conexiones en información dispersa. Así, terminé escribiendo cosas como “El futuro eléctrico”. Mi interés por la Nueva Guerra Fría, que está en las antípodas del concepto Guerras Posmodernas, nació así. Navegando por Internet me fue surgiendo una sensación extraña con la acumulación de comentarios de Menéame.net o publicaciones en  muros de Facebook que reproducían noticias de medios y entradas de blogs con la perspectiva rusa e iraní de conflictos como el de Siria y Ucrania.  Es interesante preguntarse en qué momento y por qué la clase de medios en español que se definen “libres”, “independientes”, “alternativos”, “de contra información”, etc. consideraron a los medios de comunicación públicos de Rusia e Irán como fuentes de información fiables. Podemos además especular sobre quién financia a medios como Voltairenet y LibreRed que no tiene ni un solo banner de publicidad en su portada.

En vez de plantear teorías conspirativas, lo pertinente es tirar del hilo y llegar al origen de los bulos interesados. Recordemos por ejemplo, el caso del bulo sobre los ataques con armas químicas en Siria en agosto de 2013 que decía que habían sido el resultado de un accidente sufrido por los rebeldes al manipular ese tipo de armas entregadas por Arabia Saudita. El bulo lo puso en marcha un medio concreto, Mint Press, dirigido por una joven periodista salida de la nada, hija de un converso al chiísmo que estudió en Irán, sin apenas experiencia y que había montado una publicación on-line con un montón de dinero salido no se sabe de dónde. Tres años después el bulo sigue circulando y hace poco alguien me reprochó, aquí en un comentario, que yo no me hubiera enterado de que aquellos ataques químicos fueron obra de los rebeldes sirios. Expliqué el asunto en: “El ataque con armas químicas de Goutha: Un caso de desinformación”.

La otra parte relevante del fenómeno es cómo se difunden y se popularizan los bulos. Cómo se viralizan y se convierten en memes políticos, diríamos en pleno 2016. Tampoco defiendo tratar el fenómeno desde la perspectiva de las teorías conspirativas, sino que creo que hay que entender que mucha gente difunde los bulos creados en Moscú y Teherán de buena fe por un sesgo de confirmación. Están dispuestos a creer cualquier noticia que les permite seguir criticando a EE.UU., la OTAN e Israel. Así, el respetable profesor Vinceç Navarro, coautor del primer programa económico de Podemos, terminó diciendo bastantes tonterías al reproducir varios bulos sobre el vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado sobre Ucrania en un artículo en el que salía en defensa de Rusia. Otro caso es el de Óscar López Corral, autor del blog Marat, asaltar los cielos, y militante del Espacio de Encuentro Comunista que reproducía un artículo de Alfredo Jalife-Rahme con el bulo sobre que el avión malayo había sido derribado en un intento de asesinar a Putin. Una idea, por cierto, que había circulado pocos días después del derribo del avión al señalar alguien que la librea del Il-96 presidencial ruso y la del Boeing 777 malayo eran parecidas. Pero que no tiene sentido porque cuando un avión viaja a más de 30.000 pies de altura no hay forma de identificar desde tierra las rayas de colores que lleva en el lateral y porque el avión presidencial ruso hacía tiempo que había dejado de sobrevolar Ucrania en sus rutas.

Y con estos precedentes, me ha llamado la atención tras cada atentado terrorista de carácter salafista-yihadista en Europa la proliferación de análisis y comentarios que apuntan al wahabismo, la corriente islámica oficial en Arabia Saudita. No vamos a negar a estas alturas que las autoridades saudíes han difundido su versión conservadora y rigorista del Islam por el mundo. Es relevante que el llamamiento a la yihad lanzado por Osama Bin Laden en 1996 tenía como motivo central la expulsión de las tropas estadounidenses de Arabia Saudita, un asunto muy delicado para la sensibilidad wahabí. Pero si tenemos que hacer un estudio histórico de los grupos, corrientes y autores que influyeron y conformaron el nacimiento de la yihad global en el contexto de la Guerra de Afganistán tenemos que hacer mención del movimiento deobandi, de origen indo pakistaní, o remitirnos a las ideas del egipcio Sayyid Qutb que miembros de la Yihad Islámica Egipcia, como Ayman Al Zawahiri, llevaron consigo. La genealogía intelectual del yihadismo global es compleja y no deriva precisamemente de la corriente principal y oficial del wahabismo, que se ha mantenido desde el siglo XVIII como una doctrina defensora del status quo y la legitimidad de la familia Al Saud. Por tanto, no hay que confundir ultaconservadurismo con las ideas yihadistas. Por más que ambas compartan una naturaleza extremista. Y por supuesto, entender la peculiar naturaleza aparte de las ideas apocalípticas del Estado Islámico, tal como Manel Gozalbo explicaba en “El califato del fin del mundo”.

La pregunta es, entonces, cómo es que de pronto proliferan análisis sobre la culpabilidad del wahabismo, y por tanto de Arabia Saudita, en la actual ola terrorista. Basta acudir a Google. Empecé por Voltairenet, origen de numerosos bulos y teorías conspirativas sobre EE.UU., la OTAN, Israel, etc. Encontré una entrevista dada por su director, Thierry Meyssan, a una revista serbia donde menciona repetidas veces el término wahabismo: “El plan imperialista de trece años para Siria” (16 febrero 2014). También encontré artículos como “¿Es musulmán el wahabismo?” (19 de enero de 2015). Podría seguir, pero busqué entonces en páginas web españolas y encontré en Rebelión.org el artículo “El wahabismo: la ideología de los terroristas degolladores del Daesh-ISIL y cáncer inoculado en la comunidad musulmana” (30 mayo 2015), en cuyas referencias bibliográficas aparece, cómo no, un artículo de Thierry Meyssan en Voltairenet. En Rebelión.org encontré dos cosas interesantes. El artículo “Breve descripción de la ideología del Estado Islámico” (17 diciembre 2014) es obra del argentino Kamel Gomez El Cheij, cuyo blog Islam en Mar del Plata tiene por subtítulo “Hacia la conformación de un Islam Nacional y Popular”. ¿Qué significa “nacional y popular” (nac & pop) en el contexto argentino? Kirchnerista. Podemos encontrar al menos un artículo de Kamel Gómez en el sitio web euroasianista Katehon. El otro artículo es “¿Quién es el culpable del terrorismo musulmán?” (23 enero 2015) de Andre Vltchek. El artículo fue originalmente publicado en Counterpounch, donde Vltchek aparece como “filósofo, novelista, cineasta y periodista de investigación” que realiza documentales para TeleSur y Press TV, canales de televisión internacionales. El primero lo financia un consorcio de los países “bolivarianos” y el segundo forma parte de la corporación pública iraní. En esos tres artículos de Rebelión.org se habla de wahabismo y se le atribuye la responsabilidad de las corrientes yihadistas contemporáneas. Por ejemplo, Vltchek afirma: “Casi todos los movimientos radicales en el Islam de hoy, en cualquier parte del mundo, están vinculados con el wahabismo”.

Lo que he hecho no es más que una búsqueda rápida impulsada por el instinto. Pero creo que queda clara la idea que intuía. Arabia Saudita no es la clase de país donde me gustaría vivir. Pero estando últimamente inmerso en lecturas sobre el origen de la yihad global, me saltaron varias alarmas ante la sensación de que alguien llevaba tiempo poniendo en circulación un argumentario sobre Arabia Saudita como origen de los males del Islam contemporáneo y cuna del yihadismo global. Esas críticas no son el resultado de un posicionamiento moral sobre el país, sino pura ideología en el contexto de la Nueva Guerra Fría. Así no es casual que las ideas lanzadas por medios posicionados del lado iraní terminando en un efecto de bola de nieve apareciendo en medios y blog españoles de izquierda. Otras veces es pura coherencia militante. Los nacional-populistas están con los gobernantes de Rusia, Irán, Siria y Venezuela en contra de Occidente y sus aliados.

Anteriormente en GuerrasPosmodernas.com:

“El antisemitismo y la dimensión ideológica de la Nueva Guerra Fría” (10 julio 2016)

“La factoría de bulos” (21 noviembre 2015)

“Voltairenet, la gran impostura” (13 noviembre 2013)

Intento de golpe de estado en Turquía [actualizado]

Soldados en la plaza Taksim de Estambul

Soldados en la plaza Taksim de Estambul

Turquía ha vivido varios golpes de estado militar. El primer golpe de estado tuvo lugar el 27 de mayo de 1960. El año siguiente se promulgó una nueva constitución del país, que sustituyó a la que estaba en vigor desde 1924. El 12 de marzo de 1971 tuvo lugar el segundo y ni siquiera salieron los carros de combate a la calle. Los militares simplemente entregaron un memorando a modo de ultimátum al primer ministro.

El 12 de septiembre de 1980 tuvo lugar el tercer golpe de estado. Se instaló una junta militar, el llamado Consejo de Seguridad Nacional, que gobernó por tres años. Dos años después del golpe, se promulgó una nueva constitución, que es la que sigue vigente en Turquía. El 28 de febrero de 1997 los militares volvieron a forzar la caída de un gobierno en Turquía sin necesidad de ningún acto de fuerza. Se habla del “golpe de estado posmoderno”.  El golpe trató de frenar el creciente papel del Islam político en el país. De las disoluciones del Partido de la Virtud y del Partido del Bienestar, nacería el Partido de la Justicia y del Desarrollo (AKP) de Recep Tayyip Erdoğan.

El ejército fue siempre el guardián de los principios laicos de la república fundada por Mustafá Kemal Atatürk en 1923. Y fue objeto de una purga en estos últimos años orquestada a través del desmantelamiento de supuestas tramas golpistas, la organización Ergenekon y la operación “Mazo”. Tras un enorme macrojuicio, en 2015 los 236 condenados por la segunda fueron absueltos por considerarse que las pruebas empleadas contra ellos eran falsas. Pareciera que todo fue un montaje judicial para debilitar al ejército, las fuerzas de seguridad y a las fuerzas kemalistas de las sociedad turca.

Mientras tanto, el país vivía una deriva autoritaria que se hizo evidente por primera vez durante la represión de las protestas populares por los planes urbanísticos del parque Gezi en Estambul en 2013, un movimiento social con ecos del 15-M y Occupy Wall Street. Esa deriva autoritaria se ha hecho claramente visible en la reciente presión a los medios de comunicación y los periodistas, junto con condenas por delitos como difundir chistes sobre el presidente Erdoğan en las redes sociales. Sobre la deriva del país, escribí el pasado mes de abril  “Turquía ya no es el país del futuro” en la revista El Medio.

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Erdogan dirigiéndose al país vía su móvil.

Esta noche hemos vivido un intento de golpe de estado en Turquía. Al parecer, el presidente Erdoğan estaba de vacaciones y el golpe le ha pillado viajando en avión. Tuvo ocasión de dirigirse al país apareciendo por televisión mediante Facetime desde su móvil y llamó a la población a salir a la calle a rechazar el golpe. Mientras, el golpe no tenía cara. Ningún militar apareció públicamente dirigiéndose al país, por lo que se especula el significado político del golpe. Es relevante que ningún partido político relevante en Turquía apoyó el golpe ni hubo imágenes de gente vitoreando a los golpistas. De hecho, el principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), junto con el pro-kurdo Partido Democrático de los Pueblos condenaron el golpe. El primer ministro, Binali Yıldırım, ha agradecido a los partidos de la oposición su oposición al golpe. También es relevante el rechazo al golpe de los partidos expresado por el movimiento Gülen, enemistado con el gobierno.

Un M60T, modelo modernizado con tecnología israelí, rodeado de manifestantes contrario al golpe.

Un M60T, modelo modernizado con tecnología israelí, rodeado de manifestantes contrarios al golpe.

En las primeras horas la situación parecía tranquila y casi se daba por hecho el triunfo del golpe, con un significativo silencio de los gobiernos occidentales. Pero finalmente la gente salió a la calle, desafiando el toque de queda, mientras los muecines llamaban a la movilización popular. El golpe se desinfló y tras varias horas, el gobierno de Estados Unidos y el secretario general de la OTAN se manifestaron en favor del orden democrático vigente en Turquía. Precisamente, en medio de la percepción generalizada de que el golpe había fracasado se intensificaron los episodios de violencia y el intento de cierre de medios. Entre los edificios atacados por los golpistas, que han contado con aviones y helicópteros, está el palacio presidencial, el parlamento y la sede del servicio secreto turco. Por contra, los golpistas se habían hecho con el cuartel general del ejército y de la gendarmería. La única autoridad del estado retenida por los golpistas fue el jefe del estado mayor de las fuerzas armadas. El balance provisional de víctimas habla de 90 muertos y más de mil heridos. Además se ha informado de más de 1.500 detenidos.

Andrés Mourenza y María Antonia Sánchez-Vallejo han publicado en El País el perfil de cinco personalidades clave en el panorama político de Turquía.

El profesor Francisco Veiga escribió para el CIDOB un perfil del movimiento Gülen.

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Otra vez Francia: La nueva normalidad

Hace semanas Jorge Tierno me animó de nuevo a escribir en su blog. Le conté que en su momento había pensado en hacerlo sobre terrorismo pero “no era una tema de actualidad”.  Poco después tuvo lugar el atentado en el aeropuerto de Estambul. Y  ayer hubo atentado terrorista en Francia. Otra vez.

Precisamente anoche hablé con Jaume Segalés en Radio Internacional sobre el Estado Islámico y el terrorismo yihadista a propósito de la noticia de que el Estado Islámico se prepara para la pérdida de sus dominios territoriales para convertirse en una organización terrorista al uso. Y me paré a hacer la reflexión de que el terrorismo es una estrategia de los débiles y fanáticos. Es una forma de violencia política para echarle un pulso al Estado. Recordé la ola de violencia terrorista de los sesenta y setenta, con numerosos secuestros de aviones como el que terminó en Uganda y cuyos pasajeros fueron rescatados por comandos israelíes. Recordé acciones como el secuestro de los mandatarios en una cumbre de la OPEP en Viena y el Otoño Alemán de 1977.

CnZSR4RXYAANAdP ¿Qué quedó de todo aquello? El terrorismo fue derrotado. Y nadie concibe que los países occidentales claudiquen ante la amenaza del terrorismo yihadista. Me refiero a que no cesarán los esfuerzos para derrotar al Estado Islámico. Supongo que no es fácil asumir que el atentado de ayer en Niza es la “nueva normalidad”. Y qué vendrán más atentados y vendrán más muertos. El factor de éxito de la estrategia terrorista vendrá dado por lo que hagamos nosotros. No por el número de muertos.

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40 años de la misión imposible de Entebbe

El 4 de julio de 1976 las Fuerzas de Defensa de Israel realizaron la operación militar de rescate de rehenes más audaz llevada a cabo. Cuatro aviones C-130 Hercules recorrieron 4.000 kilómetros desde Israel hasta Uganda, para aterrizar de noche en el aeropuerto de Entebbe. Una vez en tierra los comandos israelíes asaltaron la terminal donde terroristas palestinos y alemanes junto con soldados del régimen de Idi Amín custodiaban más de una centenar de rehenes.

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Foto: IDF Blog.

Cuento aquella operación en la revista El Medio: ” Entebbe: 40 años de la misión imposible”. En el artículo cuento no sólo el desarrollo de la operación, sino el contexto histórico de la ola terrorista de los años 60 y 70 en la que confluyeron el nacionalismo palestino y la ultraizquierda europea. El secuestro de aquel Airbus A300 de Air France fue uno de muchos ataques terroristas contra la aviación civil. La revista El Medio ha publicado otro artículo de Max Boot sobre aquel rescate pero enfocado a las lecciones históricas: “Entebbe: no hay que ceder”.

 

Verdades, medias verdades y mentiras sobre la Guerra de Iraq

La semana pasada se publicó el “informe Chilcott” sobre Iraq. Es el trabajo de una comisión de cuatro personas que trató de responder a dos preguntas.

  • Si fue correcto y necesario invadir Iraq en marzo de 2003.
  • Si el Reino Unido podría o debería haber estado mejor preparado para lo que siguió.

Las conclusiones del informe fueron las siguientes:

  • Las conclusiones sobre la severidad de la amenaza presentada por las armas de destrucción masiva de Iraq fueron presentadas con una certeza que no estaba justificadas.
  • A pesar de las advertencias explícitas, las consecuencias de la invasión fueron subestimadas. Los planes y preparaciones para el Iraq después de Saddam Hussein fueron completamente inadecuados.
  • El Gobierno [británico] falló en alcanzar sus objetivos declarados.

Las primeras conclusión eran algo conocido para quienes leímos en su momento Guerra contra Irak, del que era coautor Scott Ritter, un experto en armas NBQ y ex-inspector de la United Nations Special Commission (UNSCOM). El libro, publicado antes de la invasión, contaba las razones técnicas de por qué el Iraq de Saddam Hussein no podía producir armas NBQ. La segunda conclusión está, para el caso estadounidense, documentado por Tom Ricks en Fiasco.  Mencioné estos dos libros, por cierto, en “¿Qué harías tú en un ataque preventivo de Moscú?”, donde contaba las ironías de la vida de ser insultado en Internet en su momento por los neocón españoles y ahora por los fans de Putin. Pero me desvío. Volvamos al tema.

La polémica saltó en España porque, haciendo un paralelismo con Reino Unido, se planteó si al ex-presidente del gobierno José María Aznar no debería exigírsele el mismo grado de responsabilidades políticas como a Tony Blair. Y el entonces Ministro de Defensa y hoy embajador español en Reino Unido, Federico Trillo, afirmó: “España no estuvo en guerra en Irak, no se pegó un solo tiro”. La frase puede interpretarse como una media verdad o como una mentira.

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El cuarteto de las Azores. Foto vía Wikimedia.

Tal como el ex-ministro Trillo dijo, España proporcionó “apoyo político” a la invasión. El gobierno de George W. Bush estaba preocupado por el coste político de una acción unilteral que no contaba con el aval de Naciones Unidas. Así que necesitaba arroparse del apoyo de otros países. En la primera rueda de prensa dada en Tampa (Florida) por un portavoz del mando regional estadounidense para Oriente Medio (CENTCOM), apareció un militar estadounidense flanqueado por un oficial danés y otro holandés. Paradójicamente el apoyo militar holandés a la invasión de Iraq fue el despliegue de un submarino bien lejos del campo de batalla. España era el país con más oposición a la invasión de toda Europa. Recuerdo una encuesta en que la suma del “bastante en contra” y el “algo en contra” era de 93%. Así que el gobierno de Aznar no ofreció ninguna contribución al esfuerzo militar, ni siquiera simbólica, como los holandeses. Para el presidente Aznar era importante codearse y retratarse con el presidente de Estados Unidos. Y mientras que en España se habló con insistencia del Trío de las Azores (olvidando al primer ministro portugués, José Manuel Durão Barroso), la prensa anglosajona se centró en George W. Bush y Tony Blair que ele dedican poca atención.

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Infantes de marina españoles en Iraq. Foto vía Las Historias de BLIMDANET

Sin embargo, una vez caído el régimen de Saddam Hussein, España sí desplegó tropas en tareas de eso que ahora se llama “estabilización y apoyo”.  Los infantes de marina que desembarcaron en el puerto de Umm Qasr repartieron ayuda humanitaria mientras que los especialistas NBQ del Ejército de Tierra quedaron ociosos ante la falta de armas de destrucción masiva que neutralizar. Luego, el país quedó repartido en varias áreas de responsabilidad. Una de ellas fue asumida por una división multinacional en la que se integró una brigada española, la Plus Ultra, que acogió unidades de cuatro países hispanoamericanos. Precisamente el entonces ministro de Defensa y ahora embajador en el Reino Unido, Federico Trillo, protagonizó la anécdota de gritar “¡Viva Honduras!” ante una formación de soldados salvadoreños.

Los soldados españoles se desplegaron en Nayaf y Diwaniya. La primera alberga uno de los lugares más sagrados para los musulmanes chiíes. Y mientras los soldados españoles aplicaban una política de mano izquierda y dejar hacer para no soliviantar la población, las milicias chiíes del lugar iban acumulando fuerzas gracias a la actividad económica generada en la ciudad por las multitudinarias peregrinaciones. En una fallo calamitoso de los servicios de inteligencia y la inteligencia militar española, pasó inadvertido que el país se estaba convirtiendo en un barril de pólvora, con el líder chií Moqtada Al Sadr escalando su desafío a la Autoridad Provisional de la Coalición, el gobierno de ocupación estadounidense. Tras la detención de un lugarteniente de Al Sadr, el 4 de abril de 2004 estalló en una revuelta chií que duró tres meses. Los soldados españoles sí “pegaron tiros”. Los relatos españoles sobre la batalla de Nayaf insisten siempre en lo sorpresivo del levantamiento y centran la responsabilidad en la acción estadounidense, cuando las crónicas estadounidenses cuentan la situación política en el país como un choque de trenes inevitable.

El 17 de abril tomó posesión de su cargo como presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. A las 24 horas ordenó la retirada de las tropas en “el menor tiempo posible”. Lo que iba a ser la Brigada Plus Ultra III se transforma en Contingente de Apoyo al Repliegue (CONAPRE). La precipitada retirada española dejó un “agujero” en los planes estadounidenses, obligando a algunas unidades a prolongar su estancia en el país y obligar a otras a adelantar su salida de Estados Unidos. Convirtió a España en un aliado de tercera y las relaciones con Estados Unidos se enfriaron bastante.

Así que cuando hablemos de las consecuencias de la voladura del Estado iraquí en la invasión de 2003, no es correcto decir que el gobierno de Aznar tiene una responsabilidad como “autor material”. Su apoyo fue meramente político. Lo cual no le exime de algún tipo de responsabilidad. Tampoco es correcto decir que no hubo soldados españoles pegando tiros en Iraq, porque hubo tiros y muertos. Así que lo que hemos visto es un debate político entre dos bandos que retuercen los hechos para convertirlos en munición.

Un total de 11 militares españoles murieron en Iraq. Aquí están sus nombres ordenados por orden cronológico de fallecimiento.

Capitán de navío Manuel Martín-Oar Fernández-Heredia (Armada, adscrito al Autoridad Provisional de la Coalición).

Sargento Luis Antonio Puga Gándara (Ejército de Tierra).

Sargento 1º José Antonio Bernal Gómez (Ejército del Aire, asdcrito al CNI).

Comandante José Merino Olivera (Ejército de Tierra, adscrito al CNI).

Comandante José Carlos Rodríguez Pérez (Ejército de Tierra, adscrito al CNI).

Comandante Alberto Martínez González (Ejército de Tierra, adscrito al CNI).

Comandante Carlos Baró Ollero (Ejército de Tierra, adscrito al CNI).

Brigada José Lucas Egea (Ejército de Tierra, adscrito al CNI).

Brigada Alfonso Vega Calvo (Ejército de Tierra, adscrito al CNI).

Sargento 1º Luis Ignacio Zanón Tarazona (Ejército del Aire, adscrito al CNI).

Comandante Gonzalo Pérez García (Guardia Civil).

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En torno a una entrevista al profesor José Luis Gordillo

El pasado fin de semana tuvo lugar en Varsovia la última cumbre de la OTAN. El lugar fue significativo. Allí se fundó en 1955 el tratado que constituyó la alianza militar de los países comunistas durante la Guerra Fría, más conocido como el Pacto de Varsovia. Rusia y el nuevo clima de relaciones con Occidente fueron evidentemente tema de fondo. Así que con motivo de la cumbre el diario La Marea entrevistó a Nicolás de Pedro (investigador del CIDOB) y también a José Luis Gordillo (profesor de Filosofía del Derecho  en la Universidad de Barcelona y miembro del Centre Delàs de Investigación por la Paz). Me llamó la atención la entrevista al segundo, por decirlo de alguna manera. Y tras expresarlo en Twitter,  Magda Bandera, directora de La Marea, me pidió que le señalara qué afirmaciones del profesor Gordillo son erróneas.

Aquí está la primera pregunta y la respuesta del profesor Gordillo. Las negritas son mías.

¿Es necesaria la OTAN hoy en día?
Preguntarse si la OTAN es necesaria es casi como preguntarse si el cambio climático es necesario. Es un problema que han provocado los propios seres humanos y que supone una grave amenaza para la humanidad. Se trata del único bloque militar que existe en el planeta y es el actor más agresivo y belicoso, la principal amenaza institucional a la paz y a la seguridad mundial. Sólo hace falta pensar en sus intervenciones en países como Iraq o Siria. Han provocado la mayor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial. Lo más importante es combatir esa amenaza, es decir, la OTAN debería disolverse.

La OTAN no es evidentemente la única alianza militar actualmente existen en el planeta. Este mismo año, se anunció la creación de la Alianza Militar Islámica para Luchar contra el Terrorismo con sede en Arabia Saudita. La alianza declaró su intención de luchar en “Iraq, Siria, Libia, Egipto y Afganistán”. Recordemos que las petromonarquías árabes se están mostrando cada vez más activas en la región del Gran Oriente Medio, tal como demuestras sus intervenciones militares en Yemen y Libia. (Para el caso de Emiratos Árabes Unidos, véase mi artículo “La emergencia de Emiratos”). Precisamente las petromonarquías árabes contaban no sólo con el Consejo de Cooperación del Golfo como organización regional, sino también la Fuerza Escudo de la Península como alianza militar. Esta último intervino en Qatar para sofocar la revuelta chií en 2011.

Podríamos seguir con otras organizaciones, hablé aquí una vez de los Five Power Defence Arrangements, pero basta saber que Rusia ha articulado las suyas, como la Organización de Cooperación de Shanghái, que se estrenó en 2007 con el ejercicio militar antiterrorista “Misión de Paz” donde los bombarderos estratégicos Tupolev Tu-22M realizaron un bombardeo en alfombra. El peculiar concepto de la organización sobre lo que es la lucha antiterrorista pudo verse en otros ejercicios, como el realizado en en 2014 donde la artillería rusa machacó objetivos con piezas de artillería autopropulsada 2S3 Akatsiya y lanzacohetes BM-21 Grad.

La OTAN ha realizado varias intervenciones militares con razones discutibles y resultados lamentables, pero ni Iraq ni Siria se encuentran entre ellos. La coalición militar que invadió Iraq en 2003 fue una coalición ad hoc en la que participaron con tropas sobre el terreno Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Polonia, mientras que países como Holanda y Dinamarca apoyaron la invasión pero no desplegaron tropas (Holanda aportó un submarino).

Tras la caída del régimen de Saddam Hussein se formó otra coalición ad hoc de países, la Multi-National Force – Iraq, formada por países tan diversos que fue bautizada como “la coalición de los que quieren” (“The coalition of the willing”). Países de Hispanoamérica como El Salvador y Honduras o países de Asia como Mongolia, Japón y Filipinas participaron en aquella coalición. Recordemos la anécdota del ministro Trillo gritando “¡Viva Honduras!” ante una formación de tropas de El Salvador.

Según la página web de la OTAN, hubo varias tareas asumidas por la organización. Una fue el despliegue de aviones de vigilancia aérea AWACS y sistemas de defensa antiaérea en Turquía (país OTAN cuyo parlamento no autorizó que la 4ª División de Infantería estadounidenses atravesara su territorio para invadir Iraq desde el norte) y la otra fue asistir al ejército polaco en la organización del cuartel general de una división multinacional. En mención aparte se cuenta la existencia de la NATO Training Mission-Iraq, que entrenó entre 2004 y 2011 a 5.000 soldados y 10.000 policías iraquíes, en un programa llevado a cabo por petición del gobierno de Iraq y cerrado en 2011 por la falta de un Acuerdo sobre el Status de la Fuerza (SOFA) con el país anfitrión. Curiosamente, en otro pregunta el profesor Gordillo afirma:

En Iraq la OTAN actuó después de la invasión para encargarse del entrenamiento de las fuerzas del nuevo régimen. Quien hizo la invasión fueron las potencias grandes de la OTAN, EEUU y Gran Bretaña.

Así que para el profesor Gordillo, la OTAN es intercambiable por Estados Unidos. Con lo cual, resulta que su crítica a la OTAN es en realidad una crítica al intervencionismo de Washington. Pero sigamos…

Igual que el en caso de la invasión de Iraq, la intervención estadounidense para luchar contra el Estado Islámico en Siria e Iraq, la Operación “Inherent Resolve”, se ha organizado como una alianza ad hoc creada en diciembre de 2014 y denominada en inglés como Global Coalition to Counter the Islamic State of Iraq and the Levant. Las misiones de bombardeo contra objetivos del Estado Islámico la han realizado aviones de países de la OTAN como Estados Unidos, Francia, y Canadá, pero también de países no OTAN como Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Australia. Otros países contribuyen a la coalición de diferente manera. Por ejemplo, España aporta una misión de entrenamiento para el ejército iraquí.

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Banderas de los países miembros de la coalición contra el Estado Islámico.

Por último el profesor Gordillo atribuye a las intervenciones de la OTAN en Siria e Iraq haber provocado la denominada “crisis migratoria en Europa”. Ya ha quedado claro que la OTAN no ha sido la organización que realizó la invasión de Iraq y llevó a cabo la ocupación posterior para luego volver a intervenir en la región contra el Estado Islámico. Y dejemos a un lado que las estadísticas de solicitantes de asilo registrados en la Unión Europa de 2015 muestran un peso considerable de las personas procedentes de países distintos a Siria e Iraq. Al fin y al cabo, son sólo datos de solicitudes de asilo, lo que nos haría pasar por alto aquellas personas con otro status. Así que tratemos de buscar, si es posible, datos de las razones declaradas por esas personas para abandonar el país.

Tenemos los resultados de una encuesta realizada en Turquía en un campamento de refugiados y publicada por The Washington Post en septiembre de 2015. A la pregunta multirespuesta de por qué abandonaron el país, un 43% respondió que la razón era que las fuerzas del régimen había ocupado su ciudad y un 32% respondió que debido a que las fuerzas del regimen había destruido sus hogares. Un 13% menciona a que los rebeldes habían ocupado su ciudad. Curiosamente no aparece el Estado Islámico y dudo que la encuesta lo incluya en la categoría rebelde. Una sola encuesta en un solo campamento no es estadísticamente relevante porque podría haber sesgos. Podría ser, por ejemplo, que todos los refugiados de ese campamento provengan de un lugar concreto de Siria y sus razones para huir del país sean las mismas. Podría buscar otras encuestas pero las que recuerdo leer sobre el tema apuntaban en la misma dirección. La principal razón para huir de los refugiados eran los ataques del régimen contra zonas pobladas en una estrategia de tierra quemada practicada desde el comienzo de la guerra civil (y que aún perdura con los ataques de la aviación rusa con bombas de racimo incendiarias).

Hay otra cuestión. ¿Por qué esos refugiados abandonaron Turquía y otro países para tratar de llegar a Europa? Melissa Fleming apunta en The Guardian a la restricción de derechos y el deterioro de las condiciones en las que vivían los refugiados. En el caso turco cabe preguntarse el papel del gobierno en ese éxodo cuando ha sido usado como herramienta de presión en sus negociaciones con la Unión Europea. Recordemos el fondo de ayuda de 3.000 millones de euros destinado a Turquía para hacerse cargo de los refugiados. Elizabeth Dickinson menciona en The Huffington Post que las razones para abandonar los campamentos de refugiados tiene que ver con la “fatiga de la ayuda”, tras años de conflicto en los que los refugiados han agotado sus recursos y han ido perdiendo sus redes de ayuda familiar. Stewart M. Patrick apuntaba ya en esa dirección en Newsweek cuando señalaba en 2014 los problemas que tenía el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas para financiar su programa de atención a los refugiados sirios. Podemos entender que a lo que se refería el profesor Gordillo era que la razón de origen de la existencia de refugiados sirios era la intervención de la OTAN allí. Así que no hace falta ahondar más en las causas de su desplazamiento hacia Europa una vez abandonado su país de origen.

Y llegados aquí resulta que sólo he dado réplica a la primera pregunta. Así que comentaré varias frases que me llamaron la atención.

“Rusia está defendiendo su espacio vital”
“Espacio vital” (Lebesnraum en alemán) es un concepto geopolítico acuñado por Karl Haushofer y asumido por el régimen nazi para justificar su expasión hacia el este. Aceptar que Rusia tiene un “espacio vital” es legitimar la naturaleza imperial de Rusia y pisotear los derechos de las naciones soberanas que la rodean.

“Cuando acabó la Guerra Fría, Bush padre prometió que la OTAN no avanzaría hacia el Este, que nunca se integraría en la organización a los países de la zona para que Rusia se sintiera segura”.
Es un cliché muy reptido.  El expresidente Mijail Gorbachov lo desmintió en una entrevista de un medio ruso.

“Hungría, Polonia… tienen gobiernos con mentalidad de extrema derecha, que viven en un mundo mental anclado en la Guerra Fría. Ven rojos e invasiones comunistas por todas partes. Polonia… tienen gobiernos con mentalidad de extrema derecha, que viven en un mundo mental anclado en la Guerra Fría. Ven rojos e invasiones comunistas por todas partes”.
Hungría es un mal ejemplo. Tiene un gobierno amigo del Kremlin. Más allá de la orientación política de algunos gobiernos, partimos de la base de que la anexión de Crimea fue la primera expansión por la fuerza de un país en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Así que es comprensible la paranoia de algunos países de Europa del Este, como las repúblicas bálticas, con una pequeña base demográfica y una minoría rusa (la defensa de las minorías ha sido mencionada como razón en Rusia para una intervención militar). Como dice el refrán “Que seas un paranoico no quiere decir que no te persigan”. A modo de  ejemplo, el ejercicio militar Zapad 99 realizado por Rusia y Bielorrusia escenficaba la supresión de una revuelta de la minoría étnica polaca en Bielorrusia e incluía un ataque nuclear contra Varsovia. En los ejercicios Zapad 2013 la aviación rusa simuló un ataque contra Estocolmo.

Pero la guerra de Ucrania sin el interés norteamericano nunca habría ocurrido.
Aquí me perdí. Repasemos los acontecimientos: Rusia invade Crimea. Rusia envía fuerzas especiales, contratistas y milicianos a Ucrania oriental para avivar un revuelta contra el gobierno central, lo que deriva en una guerra civil en la que Rusia termina enviando de forma encubierta a soldados y material militar de su ejército. Pero, la culpa es de Estados Unidos?.

Dice el profesor Gordillo que los gobiernos de Estados Unidos trataron de incluir a Ucrania en la OTAN, cuando la OTAN no incluyó al país en su Membership Action Plan a pesar de la solicitud hecha en 2008 por el gobierno ucraniano de entonces. Según el profesor Gordillo, la ampliación de la OTAN hacia Europa del Este fue impulsada por los sucesivos gobiernos estadounidenses, pasando por alto que fue resultado de la decisión voluntaria de países que habían sufrido invasiones soviéticas de entrar en la OTAN como garantía de su soberanía. Y que son hoy varios de esos países los que piden la presencia militar de la OTAN, presencia reducida en Europa por decisión de Obama en el contexto de su “Pivot to Asia”. Al profesor Gordillo le falta considerar eso que en ciencias sociales se llama “agencia”, la capacidad de tomar sus propias decisiones.

[…] El tema de la financiación del Estado Islámico, ¿quién le da las armas? Habría que dirigirse a Arabia Saudí y Turquía, dos estrechos aliados de los EEUU.
El profesor Gordillo confunde al Estado Islámico con los rebeldes sirios que reciben apoyo de Arabia Saudita. Esas armas que Arabia Saudita han sido repetidamente identificadas (desde los lanzagranadas croatas M79 OSA a los misiles portátiles tierra-aire FN-6 de fabricación china y probablemente comprados a Sudán). Es más el programa de entrega de misiles anticarro TOW pasa por un proceso de filtrado (vetting) llevado a cabo por la CIA.

La financiación externa del Estado Islámico ha sido siempre sobre estimada. Las armas que muestra el Estado Islámico en su propaganda y las que han sido capturadas a sus miembros nunca han provocado sorpresa por sus origen inusual. Son armas en dotación en el ejército sirio e iraquí, o entregadas a los rebeldes sirios y las fuerzas kurdas del norte de Iraq por terceros países. Es decir, el Estado Islámico se ha armado siempre con capturas a las fuerzas que combaten o tomada de almacenes y polvorines capturados, cosa de la que hay sobradas evidencias gracia a los vídeos que sus órganos de propaganda  producen. Esas capturas no han sido necesariamente por la fuerza, como fue el caso de desplome y huída de las divisones iraquíes que defendían Mosul.

Como ven, estas últimas frases que he comentado se tratan de una mezcla de datos que considero erróneos con opiniones que me parecen discutibles. Estas últimas en cuanto personales son respetables. Pero me queda la duda que el profesor Gordillo conozca la OTAN y su funcionamiento, con cada país yendo por libre e imponiendo limitaciones políticas al empleo de sus fuerzas (las famosas “caveats”). Por ejemplo, la intervención en Libia fue una iniciativa franco-británica a la que Obama se unió a regañadientes (Véase “Obama’s Way” y “The Obama’s Doctrine”). En Estados Unidos siempre se han quejado de que la OTAN es una jaula de grillos. La realidad es siempre más complicada.

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El antisemitismo y la dimensión ideológica de la Nueva Guerra Fría

Imaginen que durante la campaña de referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea alguien hubiera usado el argumento de que el país despilfarraba recursos con sus contribuciones al Fondo de Cohesión. Y acompañara el mensaje con una caricatura en la que se representaba a los habitantes de los países PIGS como vagos y ladrones por naturaleza. Nos parecería un mensaje racista, más allá de la exactitud de los datos empleados o que efectivamente el dinero europeo fuera dilapidado en España en tramas corruptas. El asunto de fondo quedaría entonces al margen ante un mensaje despreciable. Algo así perpetró Izquierda Unida de Madrid el pasado jueves día 7 de julio en su campaña contra la visita del presidente Obama a España.

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Podríamos señalar la ironía de que el presidente Obama fuera bievenido en Cuba mientras que los comunistas españoles monten una campaña contra su visita.

Considerando que el viernes arrancó en Varsovia una cumbre de la OTAN en la que Rusia será un tema central, tendré pronto que volver a hablar aquí sobre la Nueva Guerra Fría. No creo que quede alguien a estas alturas que niegue que hemos entrado en una nueva fase de las relaciones de Occidente y Rusia, aunque no nos pongamos de acuerdo con el nombre. Es fácil entender la rivalidad geopolítica de Occidente y Rusia. Es visible en lugares como Ucrania y Siria. Pero considero que estamos en una Nueva Guerra Fría porque el conflicto tiene una dimensión ideológica que no resulta evidente a primera vista y que se extiende a ámbitos tan diversos como la cultura o el deporte.

Si repasamos las alianzas de Rusia en Oriente Medio con los países del “Eje de la Resistencia” y en Hispanoamérica con algunos de los países del ALBA vemos que todo arrancó de manera coyuntural. Por ejemplo, Venezuela se acercó a Rusia tras bloquear Estados Unidos en 2005 la exportación de tecnología israelí para modernizar los cazabombarderos F-16A, la punta de lanza de fuerza aérea venezolana. El gobierno venezolano decidió entonces, en medio de los temores a una invasión estadounidense, a firmar un gran contrato de armas con Rusia en 2006. Sería el comienzo de una relación en el que se firmarían más contratos de armas importantes, habría visitas militares rusas a Venezuela y se realizarían maniobras conjuntas.

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Lanzadera de misiles S-300VM de origen ruso del 394º Grupo Misilístico Antiaéreo “Comandante Supremo Teniente Coronel Hugo Chávez Frías”. Foto vía VenezuelaDefensa.com

Existen diferencias sustanciales en el funcionamiento de la política en Rusia, Venezuela e Irán, pero encontramos que los gobiernos y sus entornos comparten un discurso contra la hegemonía estadounidense, el intervencionismo de la OTAN y la influencia cultural de Occidente. Esa misma visión del orden internacional unió a aliados tan dispares, sin olvidar que no sólo hablamos de las relaciones de Rusia con el resto, sino también de la que mantienen Venezuela e Irán.

Aparte de una misma visión sobre el orden internacional, encontramos el parecido del discurso político que mantienen de puertas adentro los gobiernos de países tan diferentes. Afirman que defienden los intereses de las masas populares, los  “oprimidos” (mostazafin) en Irán y los “descamisados” en Argentina, desatendidas por unas élites occidentalizadas y traidoras. El líder sería por tanto la encarnación del Pueblo y su legimitidad no necesita ser validada en un sistema electoral al estilo occidental.

Donde mejor quedaron sintentizados esos dos pilares ideológicos fue en la Argentina kirchnerista, donde se hablaba del proyecto “nacional popular” (nac & pop). La expresión “nacional popular” tiene su origen en Antonio Gramsci, que propuso un populismo de izquierdas como respuesta al auge del fascismo, aunque él empleara la expresión en su análisis de la cultura italiana. Las ideas de Gramsci fueron retomadas por el argentino Ernesto Laclau, que trató de darle empaque intelectual al populismo en La Razón Populista.  Laclau ejerció así de intelectual orgánico del kirchnerismo desde la comodidad de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido. Michael Eltchaninoff emplea también el concepto “nacional popular” en su imprescindible libro En la cabeza de Vladimir Putin (Librooks, 2015) para definir la escurridiza naturaleza ideológica del “putinismo”.

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Ahmadinejad, Putin, Maduro y Morales en una cumbre de países exportadores de gas. Foto: EFE vía El Mundo.

El discurso “nacional popular” no puede ser diseccionado desde las coordenadas clásicas de izquierda-derecha. De ahí que encontremos en Europa fuerzas a izquierda y a derecha despotricando de la globalización neoliberal, de los burócratas de Bruselas, de la clase política, etc. mientras recogen el voto protesta. Como ya señalé en su momento, no sin recibir muchos ataques personales en las redes sociales, en la Unión Europa encontramos un punto de convergencia. En las votaciones concernientes a Rusia y Ucrania en el Parlamento Europeo partidos tan diferentes como el británico UKIP, el español Podemos, el francés Front National y el alemán Die Linke votan a favor de los intereses rusos. Votaron en contra del Acuerdo de asociación de Ucrania y la Unión Europea. Y han votado en contra de las condenas a la anexión de Crimea y al papel de Rusia en el conflicto ucraniano.

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Gráfico del canal público ruso RT.

En la extraña confusión ideológica de la Nueva Guerra Fría ultraderechistas franceses y comunistas españoles acudieron a luchar codo con codo en la Brigada Prizrak (Fantasma) en las filas separatistas de la Ucrania oriental. O encontramos que en España, el régimen de Bashar Al Assad es apoyado por los neofacistas del Movimiento Social Republicano y los comunistas de Izquierda Unida. Esas líneas ideológicas tan difusas, donde las simpatías por la Rusia de Putin y  el rechazo a lo que encarnan Estados Unidos y la Unión Europea son más relevantes que el eje izquierda-derecha, es lo que hace que resulte difícil explicar la dimensión ideológica de la Nueva Guerra Fría.

Pero hay otro asunto más que se convierte en un extraño polo de convergencia ideológica a izquierda y derecha. Las simpatías hacia el Eje de la Resistencia (Irán, Siria, Hezbolá y HAMAS) y hacia a la causa palestina sirven de excusa para el tradicional antisemitismo que ahoran practican tanto ultraderecha como ultraizquierda. En Rusia, donde los fundamentos ideológicos del “putinismo” están en construcción y una reinterpretación del pasado histórico está en marcha, el antisemitismo ha vuelto al discurso público.

En Argentina la presidenta Cristina Fernández de Kirchner les recomendó  a los estudiantes de un colegio leer El Mercader de Venecia (donde aparece la figura del usurero judío Shylock) “para entender a los fondos buitres” ya que “[l]a usura y los chupasangre ya fueron inmortalizados por la mejor literatura hace siglos”. Lo que es una anécdota, hay que entenderlo en el contexto de las relaciones entonces de Argentina e Irán, cuya investigación le costó la vida al fiscal Alberto Nisman. El discurso antisemita fue asumido por las bases kirchneristas en su doble vertiente de rechazo de Israel y de los judíos como encarnación del capitalismo internacional.

En Reino Unido y Alemania hemos tenido además ejemplos recientes. Jeremy Corbyn, actual líder del Partido Laborista y declarado “amigo de Hezbolá y HAMAS”, se vio presionado a crear una comisión para investigar el percibido ambiente de antisemitismo rampante en el partido tras su llegada al puesto. El día de la presentación del informe, que concluía que no existía antisemitismo en el partido y hacía recomendaciones para combatirlo, Corbyn se mostró opuesto a discriminar y atacar a los ciudadanos de Israel porque, según él, eso sería equivalente a atacar a los musulmanes de todo el mundo por la acciones del Estado Islámico. La comparación entre Israel y el Estado Islámico no ayudó a despejar las dudas sobre el antisemitismo en el partido.

En Alemania, por su parte, estalló la polémica tras descubrirse que en un libro publicado en 2012 por un parlamentario regional del partido Alternativa para Alemania (AfD), un partido considerado el equivalente alemán del Front National francés y que simpatiza con Putin, defendía a los negadores del Holocausto y afirmaba que Los Protocolos de los Sabios de Sión era una obra que reflejaba los planes reales de los judíos para la dominación mundial.

Y finalmente llegamos a España. Recordemos el apoyo del Partido Comunista de España (principal partido de la coalición Izquierda Unida) a un acto de solidaridad con el régimen de Bashar Al Assad celebrado el año pasado en Madrid en el que intervino Francisco Frutos, quien fuera secretario general del Partido Comunista de España entre 1998 y 2009. El apoyo de Paco Frutos al régimen sirio no fue cosa puntual, habiendo viajado recienteme al país para reunirse con miembros del partido de Bashar Al Assad y dedicado varias entradas de su blog a loar al régimen sirio.

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Francisco Frutos en Siria. Foto: Crónica Popular.

La visita de Francisco Frutos a Siria para reunirse con miembros del régimen no fue una iniciativa personal y aislada. Ayer sábado día 9 de julio el eurodiputado de Izquierda Unida Javier Couso llegó a Damasco tras pasar por Beirut, donde se reunió “con representantes de la rama política de Hezbolá y del Partido Comunista de Líbano”. Hoy domingo se reunirá con el presidente Bashar al Asad “para analizar la situación del conflicto y las vías para avanzar hacia la paz en Siria”. En el Parlamento Europeo, Izquierda Unida votó en contra del Acuerdo de Asociación de Ucrania y la Unión Europea. Votó en contra de las condenas a la anexión rusa de Crimea y del papel de Rusia en el conflicto ucraniano. Los ataques a Israel y el antisemitismo no tenemos que entenderlo como el resultado de una postura moral ante el conflicto árabe-israelí. Es el producto de un posicionamiento ideológico.

La Nueva Guerra Fría es un concepto en construcción. Anteriormente en GuerrasPosmodernas.com
La dimensión ideológica de la Nueva Guerra Fría (28 agosto 2015)
Reconsiderando la Nueva Guerra Fría (7 agosto 2015)
La gran paradoja ideológica de la Nueva Guerra Fría (14 junio 2015)
Un esquema provisional de la Nueva Guerra Fría (29 enero 2015)
La Nueva Guerra Fría (10 septiembre 2014)

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Jornada “Yihad en África” en Casa África

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El pasado viernes día 10 de junio tuvo lugar en Casa África gracias a la colaboración del Instituto Español de Estudios Estratégicos y al trabajo de Ángeles Jurado y Joan Tusell la jornada “Yihad en África”, continuación de la jornada “Conflictos en África” celebrada el año pasado. Pero si en 2015 acudí como público, esta vez fui uno de los invitados a hablar. La celebración de estas jornadas significa que se consolida la apuesta de Casa África por tratar no sólo África en positivo, sino abordar los problemas del continente. El plantel de expertos estuvo bastante equilibrado, mezclando a académicos, periodistas, militares, expertos consolidados, jóvenes promesas, etc. Creo que el que se acercó como público pudo disfrutar de intervenciones bastante interesantes y yo vuelvo a casa con unas cuantas notas tomadas porque fue un día para aprender. Además, aunque para el público sea irrelevante, el ambiente entre los ponentes fue muy bueno y pasé buenos ratos hablando con ellos antes y después de la mañana larga de charlas.

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Ponentes en las jornadas “Yihad en África” con el delegado del Gobierno en Canarias y la secretaria general de Casa África. Imagen: RTVE en Canarias.

La jornada arrancó con la intervención de Bakary Sambe, profesor de la universidad Gaston Berger de Saint-Louis en Senegal y presidente del Timbuktu Institute. El profesor Sambe puso el énfasis en cómo el Islam africano, tolerante e influenciado por tradición sufí, había visto una transformación con la llegada de predicadores y fondos procedentes de las petromonarquías conservadoras. El profesor Sambe habló de cómo la siguiente fase de ese proceso vino con los recortes en servicios básicos que se ejecutaron siguiendo los Planes de Ajuste Estructural. Quedó así la puerta abierta para que ONGs asistenciales y predicadores islamistas ganaran legitimidad y adoctrinaran a las nuevas generaciones. Todo en un proceso que pasó inadvertido hasta el auge del yihadismo en África. El profesor Sambe afirmó que “Europa llega tarde 40 años” e insistió en que la opción militar no es suficiente para hacer frente al yihadismo en África.

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La secretaria general de Casa África, Arianne Hernández al lado de Haizam Amrah, el general García-Vaquero y el profesor Bakary Sambé.

El siguiente en intervenir fue Haizam Amrah, investigador principal sobre Mediterráneo y Mundo Árabe del Real Instituto Elcano, que hizo un repaso al panorama del mundo musulmán y la violencia yihadista para darle contexto a la yihad africana. Por último, el primer bloque de la mañana lo cerró el general Alfonso García-Vaquero, antiguo comandante en jefe de la Brigada de Infantería Ligera “Canarias” XVI y antiguo jefe de la misión europea EUTM Mali. El general dio un testimonio personal sobre su experiencia del país, del que sonó como un auténtico enamorado, aparte de hacer un repaso a la situación de la amenaza yihadista en el Sahel.

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En el siguiente bloque intervino Jara Cuadrado Bolaños, ganadora del concurso de ensayo Casa África 2015 con su trabajo Los retos de seguridad en África. El potencial de la alerta temprana en la región de África occidental. Habló del mecanismo de alerta temprana que ha desarrollado la Comunidad de Estados de África Occidental (CEDAO), uno de los organismos de integración regional más activos en materia de seguridad y fuera de Europa. Siguió el profesor Mbuyi Kabunda, presidente de la Asociación Española de Africanistas. Ahondó en el proceso de re-islamización sufrido por África y acotó conceptos con la autoridad que le caracteriza. Luego habló un servidor. Pueden leer el contenido de mi charla aquí.

Casa África

El coronel Mora y Anna Teixidor.

El último bloque del día se separó de la línea seguida hasta el momento pero estoy seguro de que fue uno de los que más impacto provocó en el público. Habló el coronel Mora del Instituto Español de Estudios Estratégico sobre las personas reclutadas por organizaciones yihadistas en Occidente, su perfil y la amenaza de esos yihadistas retornados. La periodista Anna Teixidor de TV3 habló de su largo trabajo de investigación contactando con simpatizantes de grupos yihadistas que residen en España. Tras un largo proceso para obtener su confianza, algunos terminaron aceptando una entrevista en que la cuentan sin tapujos sus ideas radicales e inquietudes en unirse a la yihad. Algunos de esas personas han terminado en lugares como Siria y otras tienen procesos judiciales pendientes. Su trabajo quedó reflejado en documentales y un libro, Combatens en nom d’Al·là, que tendrá edición en castellano.

Jornada “Yihad en Africa” en el diario La Provincia de Gran Canaria y en el diario El Día de Tenerife.

La amenaza yihadista en una África globalizada

Casa África

Interviniendo en Casa África en las jornadas “Yihad en África”

Mi interés por África surgió de forma accidental. Mi primera región de interés fue el Magreb, por su importancia estratégica para España. Durante la Guerra Fría, el arco Mediterráneo fue considerado el Flanco Sur de la OTAN, así que en 2002 creé Flanco Sur como página web. Pero tras unos pocos años, eran los comienzos de la década pasada, caí en la cuenta que en el horizonte no había ninguna probabilidad de conflicto. Es más, el nuevo escenario posterior al 11-S colocaban a España y Marruecos enfrentados a amenazas comunes que llevaban a una mayor cooperación policial y de inteligencia. Todos los acontecimientos interesantes estaban sucediendo más al sur del Magreb.

En paralelo, mi interés como sociólogo por la transformación de la guerra me llevó a leer sobre los conflictos armados de África Occidental durante los años 90. Por aquel entonces, además, empezaron a llegar las primeras pateras a Canarias, fenómeno que siguió de cerca Pepe Naranjo [1]. Para mí era relevante comprender lo qué había pasado en Sierra Leona o Liberia para entender de qué hubía la gente que llegaba a Canarias. Así que quizás influyó también mi condición de canario, porque mirar al sur suponía mirar a África Occidental y no al Magreb.  En 2005 hablé por primera vez del “Flanco Sur Profundo” como región estratégica para España. En 2015, el Ejército de Tierra organizó en Madrid unas jornadas para hablar del Sahel como “Frontera Avanzada”, así que podemos decir que el concepto ha sido totalmente asumido.

 Mi interés por la transformación de la guerra me llevó a analizar un nuevo tipo de conflicto que denominé “Guerras Posmodernas”. Hablo de posmoderno no en el sentido filosófico y cultural, sino histórico. En la historiografía anglosajona se entiende por Era Moderna el período que abarca de la transición de la Edad Media al Renacimiento hasta la aparición de la Sociedad Industrial. Ese período se caracteriza por la aparición y consolidación de la institución del Estado-Nación. Así que las Guerras Posmodernas son el tipo de guerras que aparecen tras la Segunda Guerra Mundial en una nueva era en el que el Estado-Nación deja de ser el actor fundamental del panorama internacional por la aparición de actores supra-estatales y subestatales. Por un lado, como actores supra-estatales tenemos organizaciones como la Unión Europea que organiza sus propuias misiones militares. Por otro lado, como actores sub-estatales tenemos una enorme diversidad de actores que van desde grandes corporaciones que manejan una riqueza superior a la de países, movimientos sociales, ONGs y por supuesto grupos armados. Asistimos a la aparición de fenómenos transnacionales a los que un sólo país ya no es capaz de hacer frente, desde el cambio climático al terrorismo. Además, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial se ha producido una disminución de las guerras convencionales en las que se enfrentan los ejércitos regulares de Estados-Nación, para dar lugar a conflictos intra-estatales. Esos sí, esos conflictos internos están altamente internacionalizados, con la presencia de una multiplicidad de actores externos (desde medios de comunicación, a ONGs y contratistas privados, etc.). Otro fenómeno relevante es que se ha producido una converencia entre los conflictos armados y el crimen organizado, donde se desdibujan los conceptos clásicos de defensa y seguridad. Es un espectro amplio en el que en un extremo tenemos la militarización de la policía o la violencia del Narco en México y Centroamérica que llegan a cotas de guerra civil, mientras que en  el otro lado del expectro tenemos a grupos armados dedicados al crimen organizado y la explotación de recursos. Este último fenómeno tiene que ver con la ausencia de la financión, con ciertas excepciones como Siria, de grupos insurgentes por parte de los gobiernos de Washington, Moscú, Pekín. La Hábana o Trípoli, como en los tiempos de la Guerra Fría. Una última característica de las Guerras Posmodernas, una característica que es emergente, es la importancia de la dimensión inmaterial, dada la importancia de la información. Bien, considerando la propia información como arma, o bien considerando la ciberguerra.

En el caso del yihadismo en África, el marco conceptual de las  “Guerras Posmodernas” es perfectamente aplicable a los casos de Mali, Nigeria y Somalia, por ejemplo. En los tres países tenemos conflictos internos que enfrenta al gobierno con fuerzas yihadistas pero se trata de conflicto con una alto grado de internacionalización, en el que están presentes tanto actores supra-estatales como sub-estatales. En los tres casos tenemos organizaciones internacionales y regionales, como la ONU, la Unión Europea, la Unión Africana o la organización de países de la cuenca del Lago Chad. Tenemos como actores presentes en los conflictos a fuerzas de organizaciones supra-estatales, como los cascos azules y a las fuerzas europeas en Mali. También tenemos fuerzas de paz de la Unión Africana en Somalia. Pero también tenemos actores sub-estatales, como son las empresas militares privadas. Por ejemplo, STTEP International estuvo en Nigeria asesorando al ejército en su lucha contra Boko Haram y Bancroft Global Development asesoró a las fuerzas ugandesas que nutrían la fuerza de paz de la Unión Africa en Somalia. Pero la privatización de la guerra tiene otros ejemplos, como es la participación de la aerolínea canaria NAYSA en el esfuerzo logístico francés en el Sahel. Aunque los casos de Mali, Nigeria y Somalia se traten de conflictos internos, la violencia en los tres casos es transnacional y ha desbordado las fronteras nacionales. Sea desde Mali al Sahel, Nigeria a la cuenca del lago Chad o de Somalia a Kenia y Uganda.

ATR-72 de NAYSA

ATR-72 de NAYSA con los colores de Binter Canarias transportando soldados franceses en el Sahel.

La transformación de la guerra tras el fin de la Guerra Fría generó un amplio debate académico tras la publicación de Nuevas Guerras de Mary Kaldor en 1999. Se discute cuánto hay de nuevo en las Nuevas Guerras pero precisamente por eso yo no señalo el fin de la Guerra Fría como el comienzo de una nueva era, sino que retrocedo a la Guerra Fría como un período de ransición. Así, podríamos aplicar perfectamente el marco anterior de las Guerras Posmodernas a la crisis del Congo y a la  Guerra de Biafra en los años setenta. Así que África fue un escenario temprano de la transformación de la guerra que vimos luego en el resto del mundo. Todo el debate sobre la crisis de los Estados post-coloniales africanos antecedió en años al actual debate sobre la crisis de los estados árabes (Libia, Siria, Iraq, Yemen, etc) y el legado del acuerdo Sykes-Picot, del que se celebra este año su primer centeario. Así que puestos a abordar el fenómeno del yihadismo en África tenemos que señalar que África no se trata de un escenario secundario de la yihad, si revisamos las cifras de víctimas mortales y desplazados.

Víctimas mortales del terrorismo

Grupos yihadistas más letales

Resulta que la violencia yihadista en Nigeria alcanza cifras de víctimas mortales que lo pone a la par de países en conflicto como Iraq y Siria. Es más, en 2014 el grupo Boko Haram alcanzó el triste hito de ser el grupo yihadista más letal del mundo en sus ataques terroristas. Así que podemos afirmar la centralidad de la yihad africana en el panorama de la yihad global. Y eso es así porque el Islam africano no se ha visto ajeno a las dinámicas del mundo musulmán, donde encontramos violencia inspirada por el salafismo-yihadista desde la cuenca del Lago Chad al sur de Filipinas. Siempre se ha señalado la tradición de tolerancia del Islam africano. Sin ir más lejos, tras el 11-S el periodista Yaroslav Trofimov del Washington Post se embarcó en un viaje por el mundo musulmán [2] y se desplazó a Mali para conocer mejor su Islam pacífico y tolerante. Trofimov viajó a Mali porque había encontrado que según Freedom House de los 47 países de mayoría musulmana Senegal y Mali eran los único que recibían la clasificación de “totalmente libre”. Aproximadamente una década después, Mali era el corazón de la yihad en el Sahel.

El salafismo-yihadista llegó a África tras el fin de la yihad afgana, el crisol donde nació el yihadismo global. Los veteranos de la guerra de Afganistán lanzaron campañas de violencia en países como Egipto y Argelia. La conmoción provocada por el ataque a turistas en Luxor en 1997, un atentado con 62 muertos, colocó a la sociedad egipcia en contra de la violencia yihadista. En Argelia, en cambio, la violencia se dio en el contexto de una guerra civil. Los yihadistas más recalcitrantes del Grupo Islámico Armado pasaron al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, mientras el país vivía un proceso de reconciliación nacional. Los yihadistas, derrotados, marcharon al sur y en 2006 el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate se alió con Al Qaeda para transformarse al año siguiente en Al Qaeda en el Magreb Islámico. A partir de ahí, la violencia yihadista se expandió a Mauritania, Mali, Níger, etc.

En Nigeria encontramos un proceso parecido, donde el Islam local se vio influenciado por los acontecimientos globales. Tras la Revolución Iraní, se producen conversiones al chiísmo, una corriente musulmana ajena a la tradición nigeriana. El islamismo arraiga en Nigeria, pero no debemos pensar en ellas como corrientes conservadoras que pretenden mantener una tradición. Sino que se trata de un proceso de re-islamización. La sharía es introducida por primera por un estado nigeriano en fecha tan tardía como enero de 2000. Recordemos el caso de Amina Lawal, condenada a la lapidación por tener un hijo fuera del matrimonio.

Boko Haram

Boko Haram asumió desde 2010 un discurso y una estética parecida a la de Al Qaeda y en 2015 se vinculó al Estado Islámico.

El salafismo-yihadista encontró eco en África porque sirvió para articular agravios en países con toda una serie de problemas particulares. Pensemos en un país africano, antigua colonia francesa. El país tiene un norte desértico, donde vive población pastoril y nómada, y un sur fértil cruzado por ríos que fue llamado el “país útil” por los franceses. La administración colonial se nutrió de habitantes del sur. Y cuando el país alcanzó la independencia, el Estado post-colonial heredó la misma estructura, con habitantes del sur copando el gobierno, la administración pública y las fuerzas armadas. Tras unos años de sequía y una crisis en Libia, comenzó un conflicto armado en el país. ¿De qué país hablo? ¿Mali en 2012? Chad entre 1965 y 1990. Pero el guión del conflicto chadiano efectivamente coincide con el de Mali. ¿Qué pasó entonces 30 años en Mali después? Que en Chad la insurgencia del Frente de Liberación Nacional del Chad (FROLINAT) era de inspiración marxista y apoyada por la Libia de Gadafi como una lucha anti-colonial para acabar la influencia francesa. En Mali en 2012 no quedaba rastro de los los movimientos políticos de la Guerra Fría y las luchas locales eran ahora de inspiración salafista-yihadista.

Hemos visto que África es una región donde asistimos de forma temprana a la transformación de la guerra, que es un escenario importante de la yihad global y que el Islam africano ha sufrido una transformación paralela al mundo musulmán. África es una región conectada al mundo. Y esa hipótesis se comprueba al constatar también efectivos positivos del África globalizada. Véanse los reportajes “África Conectada” en Planeta Futuro y “Los 15-M africanos” en Áfricaye, donde descubrimos los movimientos sociales africanos que usan las redes sociales.

[1] Véase su libro Cayucos (Debate, 2006).
[2] Viaje que quedó plasmado en el libro Faith at war (2005).

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Fuerzas desarmadas (I): El Ejército del Aire

Gonzalo Araluce ha hecho un repaso a la poca atención que prestan a la defensa los principales partidos que se presentan a las elecciones generales españolas del próximo mes de junio. El interés y del debate es mínimo, como dije hace poco en “Defensa menguante”. A pesar del intento de algunos de transmitir una imagen de que la sociedad española se apretó el cinturón mientras las fuerzas armadas no paraba de comprar juguetes nuevos, la realidad es que los presupuestos del Ministerio de Defensa se redujeron durante la crisis económica y las fuerzas armadas españoles han perdido una lista considerable de capacidades. Para colmo, los grandes programas estrella de las fuerzas armadas producidos por la industria europea y que estaban destinados a proporcionar a Europa autonomía tecnológica frente Estados Unidos, han resultado un fiasco de alguna manera, bien por los retrasos, el encarecimiento del programa o la merma de las capaciadades del producto final.

Si consideramos que la función principal de las fuerzas armadas es garantizar la soberanía nacional y que su primera misión al respecto es proporcionar una creíble capacidad disuasiva, es hora de preguntarse si esa capacidad ha entrado en un preocupante declive. No olvidemos la particular carrera de armamento entre Marruecos y Argelia, donde por primera vez un país vecino del sur supera en capacidades claves a España. Y tampoco perdamos de vista que, si algo nos ha enseñado esta década, es que el panorama internacional se ha vuelto imprevisible. Hagamos, por tanto, un repaso a las tres ramas de las fuerza armadas españolas, empezando por el Ejército del Aire.

El programa estrella del Ejército del Aires es el avión de combate Eurofighter 2000. Fue un proyecto que nació durante la Guerra Fría, cuando existían otros niveles presupuestarios y la amenaza del Pacto de Vasrosvia. Los “dividendos de la paz” en los años 90 provocaron indecisión política y retrasos. Francia decidió entonces seguir su propio camino para desarrollar el Dassault Rafale, mientras que los cuatro miembros restantes del consorcio (Reino Unido, Alemania, Italia y España) decidieron sacar una versión menos ambiciosa de la pensada inicialmente. Además se decidió desarrollar el avión por etapas, entregando lotes de producción (“tranches”, en francés) que incorporaran equipos y desarrollos de software paulitanamente. Hoy, la versión final, la Tranche 3B, no está ni se le espera.

España encargó originalmente 87 aviones Eurofighter. Ante el descenso de los presupuestos de defensa el pedido se rebajó a 73. Con los problemas económicos provocados por la crisis, el gobierno español llegó a un acuerdo con el consorcio fabricante para que entre 2012 y 2015 los aviones, según fueran saliendo de fábrica, se almacenaran a la espera de poder pagarlos. Pero no es España el único país con problemas. El caza prometía ser un proyecto industrial con perspectivas internacionales. La venta de unidades adicionales a las encargadas por los países socios haría el proyecto un éxito comercial, pero los cuatro países se encontraron con unos compromisos de compra insostenible con sus menguantes presupuestos de defensa. Disminuyeron los encargos y Reino Unido, que había encargado originalmente 232, decidió vender 72 a Arabia Saudita como parte de sus recortes. Las exportaciones no resultaron ser el éxito de venta esperado, sino tan sólo una compensación a los recortes.

Por otro lado, el cazabombardero más numeroso actualmente en el Ejército del Aire es el F-18 Hornet. Llegaron a España a partir de 1986, como parte del programa FACA (Futuro Avión de Combate Avanzado). Los planes originales eran adquirir 144 aparatos pero al final se compraron 72. En 1994 se compró un lote de 24 F-18 de segunda mano a Estados Unidos, como parte del denominado programa CX, que no han recibido el programa de modernización aplicado a los F-18 originales. Esos aviones con menores capacidades están destinados en la Base de Gando (Gran Canaria).

El otro gran proyecto estrella del Ejército del Aire es el avión de transporte Airbus DS A-400M. Cuando se formó el consorcio europeo de industria aerospacial, España estuvo presente vía la empresa Construcciones Aeronáuticas Sociedad Anónima (CASA). Hasta el momento sus productos de más éxito eran los aviones de transporte militar C-212 y CN-235. Así que España luchó para que las principales actividades relacionadas con el transporte militar se desarrollaran aquí. Para que el avión de transporte militar A-400M se construyera en España, el Ministerio de Defensa firmó la compra de 27 ejemplares para sustituir una docena de C-130 Hercules. Posiblemente fue la primera vez que en España un programa  doblaba las unidades a sustituir.

El desarrollo del A-400M ha sido problemático. El retraso del programa de desarrollo, lleno de problemas y sobrecostes del avión llevó a la pérdida de un cliente y a que tanto Francia como Reino Unido se hayan visto obligadas a comprar aviones en Estados Unidos para proporcionar las capacidades necesarias hasta la entrada en servicio del A-400M. Uno de los problemas del desarrollo del avión fue el requerimiento alemán de que fuera capaz de cargar 32 toneladas para poder transportar el vehículo de infantería de combate Puma. Hubo que desarrollar un monstruo de turbohélice para que el A-400M levantara tanta carga y la llevara lejos de forma rápida. Hace poco se encontraron problemas en la caja de engranajes del motor que podría retrasar las entregas.

El gran problema del Ejército del Aire, como el resto de las Fuerzas Armadas, es que más allá de esos grandes programas es que el resto de capacidades languidece. Podemos empezar por el Grupos 45 y el Grupo 47 dedicados al transporte y la guerra electrónica. Los aviones VIP han tenido un montón de averías en los últimos años. En abril de 2014 leíamos el titular “La avería en el avión del rey ya es la quinta en la flota oficial en los últimos meses”. Se dio la situación en que Mariano Rajoy viajó a una cumbre en Roma en un avión prestado por Bélgica.

Por su parte los viejos Boeing 707 dedicados al transporte de tropas y carga no pararon de tener averías y dar algún susto antes de su retiro. De tres Boeing 707 destinados al transporte y reabastecimiento en vuelo, sólo queda uno en servicio. Cuando F-18 españoles se desplazaron a Turquía en el verano de 2015 para los ejercicios Anatolian Eagle debieron contar con aviones cisternas de países aliados para llegar a su destino. Y lo que es más importante, la joya de la corona en materia de inteligencia electrónica en el Ejército del Aire, el solitario Boeing 707 del Programa Santiago, ha sido retirado del servicio.

Sobra decir que España carece de aviones con radar de alerta temprana y control aéreo (EAW, AEW&C, AWACS, etc.) Airbus DS presentó no hace mucho un prototipo sobre la base del C-295, pero no habido ni el más mínimo rumor sobre interés del Ejército del Aire por él. Lo cual, puede ser simplemente reflejo de la absoluta falta de fondos para un sistema así.

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Un P-3B Orion español luchando contra la piratería somalí con un radar de válvulas.

Otro aérea relacionada con las capacidades ISTAR es la patrulla marítima. El Ejército del Aire cuenta con cuatro P-3 Orion, comprados de segunda mano a Noruega y que fueron modernizados en España. Había un quinto avión previsto para ser modernizado, pero fue finalmente destinado a piezas. La patrulla marítima ha sido siempre el patito feo de la aviación española, quizás porque sus misiones sirvan fundamental para apoyar a la Armada. Paradójicamente, en otros países, como Estados Unidos y Francia, los aviones de patrulla marítima pertenecen a la armada pero emplean sus sensores en misiones ISR sobre tierra.

No debemos olvidar la flota de helicópteros SAR del Ejército del Aire, que supera los 30 años de servicio. El 801 Escuadrón con base en Son San Juan (Mallorca) incorporó cinco helicópteros Puma en 1983, complementados con otros dos comprados de segunda mano entre 2008 y 2009. El 802 Escuadrón con base en Gando (Gran Canaria) está dotado desde 1982 con helicópteros Super Puma. Dos sufrieron en los dos últimos años sendos accidentes, estrellándose ambos aparatos en el Océano Atlántico. La solución a los problemas de envejecimiento de la flota debería pasar por su renovación. España tenía previsto comprar 28 helicópteros NH-90 para el Ejército del Aire, con lo que se hubiera dotado a los tres escuadrones SAR (801 de Son San Juan, 802 de Gando y 803 en Cuatr Vientos). El NH-90 es otro programa europeo con un precio que se ha disparado y con problemas de fiabilidad y capacidades limitadas respecto a las planeadas, tal como han comprobado sus usuarios en las fuerzas armadas de Finlandia, Holanda y Australia. La crisis económica en España supuso un recorte en el pedido de NH-90 y el pedido de 28 helicópteros para el Ejército del Aire se han quedado en sólo seis ejemplares. La solución para cubrir las plantillas de aeronaves es comprar  nuevamente helicópteros de segunda mano.

Mural de homenaje al sargento Jhonander Ojeda Alemán del 802º Escuadrón del Ejército del Aire, superviviente de un accidente de helicóptero y fallecido en acto de servicio en un segundo accidente.

El estado del Ejército del Aire español es que actualmente incorpora un avión de combate avanzado, el Eurofighter, que si tuviera que disputar la superioridad aérea al enemigo en solitario no cuenta con el apoyo de aviones de alerta temprana, ni con aviones cisterna, ni información del orden de batalla electrónico enemigo. Y en caso de tener que eyectarse, un piloto de combate español tendría la seguidad que iría a rescatarle un helicóptero con 30 años de antigüedad o uno comprado de segunda mano.