Su franquismo diario, gracias

Me crucé recientemente con dos artículos del diario Público que trataban algún aspecto del franquismo y la Historia de España que hablan más del estado del periodismo español que del franquismo.

El primero informa que, a día de hoy, el gobierno alemán sigue pagando a veteranos, viudas y huérfanos de la División Azul, la unidad de voluntarios españoles que combatió con el ejército alemán en el Frente del Este durante la Segunda Guerra Mundial. El asunto se hizo público tras una pregunta parlamentaria de un diputado alemán. La División Azul es un tema histórico controvertido, porque al fin y al cabo esa división de voluntarios participó en una campaña militar donde se cometieron crímenes abominables. Véase mi reseña del monumental Tierras de sangre de Timothy Snyder. Ese es un aspecto que los nostálgicos del franquismo y muchos interesados en la historia militar tienden a obviar. Es más, suelen enfatizar no quiénes eran los aliados de España, sino sus enemigos: la Unión Soviética de Stalin. Sobre sus atrocidades véase igualmente Tierras de Sangre. Dicho lo cual, el comportamiento de aquellos voluntarios españoles no tuvo nada que ver con el de las tropas alemanas.

La noticia de Público se titula “Alemania aún paga más de 100.000 euros anuales a exmiembros y familiares de la División Azul”. Y en ella encontramos esta joya:

Según los datos aportados ahora por el Gobierno de Alemania un total de 47.000 españoles lucharon en la División Azul junto a las tropas de Adolf Hitler. Después de disolverse este batallón, en marzo/abril de 1944, uno de sus batallones se quedó en Ucrania luchando contra partisanos de Yugoslavia incorporándose a finales de 1944 a las SS hitlerianas y participando en las batallas de Berlín.

El autor, Alejandro Torrús, se ha hecho un lío. Dice “después de disolverse este batallón” para hablar de la División Azul. Si el nombre lo dice, División Azul, ¿de dónde saca que era un batallón? La unidad que sucedió a la División Azul, fue la Legión Azul, de entidad regimiento y que luchó en el sector norte del frente oriental, no en Ucrania. Por supuesto lo de “partisanos de Yugoslavia” en Ucrania deja la duda de si se trata un error de Geografía o de Historia. Por último, hay que decir que tras la retirada de la Legión Azul hubo combatientes españoles que decidieron luchar en las filas alemanas, integrándose junto a otros no alemanes en las Waffen SS. Pero fue una decisión personal y ya no estaban bajo disciplina militar española.

La batalla de Krasny Bor, según Ferrer Dalmau, de la que se cumplió recientemente el 75º aniversario.

El segundo artículo de Público lo firma Jaime Noguera y se titula “Cuando Mussolini propuso a Franco unir a Italia, Francia, Portugal y España en un ‘Bloque Latino’”. Para variar, el tema es algo que desconocía. Pero está escrito en un tono informal pretendidamente gracioso. Hay dos párrafos que dan idea del tono y fondo del artículo:

Primero, tocaba hablar con el cortaba el bacalao (kabeljau en aleman) de las alianzas en la Europa continental. En octubre de 1940, Adolf Hitler viajó a Hendaya, en la frontera hispano-francesa, para reunirse con Franco y  proponerle la formación de una alianza junto a Italia y la Francia de Vichy para que los dos países latinos apoyasen a Italia contra los británicos en el Mar Mediterráneo. Franco estaba seguro de la pronta victoria de su admirado Führer y se le hacía el culo Pepsi-cola por entrar en la guerra de la mano del vencedor. A ver si así podía rascar algo.

Sin embargo, a Hitler le dio gatillazo la interminable lista de necesidades que el amigo Paco exigia para poder meter a una arrasada España en la guerra, en la que solo faltaba una Playstation. El dictador nazi prefirió dejarse de intentar amigar a sus mamporreros y pensó que era mejor que Franco se dedicase a mantener a España controladita, no le fuese a salir igual de chungo en las cosas de la guerra como Mussolini.

Si Franco realmente quería entrar en la Segunda Guerra Mundial o no es algo que he visto discutido bastante. Supongo que algún historiador conocerá la situación del debate actualmente. Pero la frase que me llamó la atención es esa de que a Franco “se le hacía el culo Pepsi-cola por entrar en la guerra de la mano del vencedor”. Es cosa mía, pero eso de hacerse el graciosillo a costa de Franco, más de 40 años después de muerto, tiene un aire de algo de “mirad las cosas que digo de un dictador, qué valiente soy”. Como si alguien pusiera a parir al matón de barrio en la barra de bar sabiendo que se está comiendo años en el talego y no allí para partirte la cara. La virtud de ser antifranquista cuando no tiene mérito ni coste serlo.

Supongo que el autor del primer artículo podrá excusarse que se armó un lío en lo que no es más que un breve aporte histórico, mientras que el autor del segundo artículo dirá que el tono ligero es comprensible en un artículo de divulgación histórica. La forma en él lo es todo. Así que otra vez nos encontramos con eso de “¿qué importa si el artículo tiene errores si la intención es buena?” Es un asunto al que tengo que volver una y otra vez. Supongo que tenemos los medios “alternativos” y “comprometidos” que nos merecemos.

Yo tengo la sensación de que últimamente tenemos a Franco hasta en la sopa, cuando resulta que hace poco alcanzamos el hito histórico de haber vivido bajo esta democracia constitucional (1978-2018) más tiempo que bajo el régimen de Franco (1936-1975). Yo creo que va siendo hora de desenterrar las fosas comunes de una vez para empezar a mirar más hacia el futuro.

Menudos aliados de la clase obrera

Leí hace poco en alguna parte que está bien fiarse del instinto para desconfiar de alguien o algo pero no de los buenos presentimientos. Por lo visto gracias a la evolución nuestro cerebro es capaz de captar cosas que no cuadran y dan mala espina, aunque no seamos capaces de explicar la desazón. Me pasa algo parecido con personajes, hechos o incluso ideas. Algo me dice que no me fíe. Que hay algo más. Y a veces pasa bastante tiempo hasta que se hace evidente que había trampa. Pero esa sensación siempre estuvo ahí.

El otro día salió a la luz que uno de esos revolucionarios de salón que pululan con cierto éxito por Twitter coleccionaba relaciones con adolescentes que habían quedado deslumbradas por su verbo florido, su compromiso político y su aura de estrella de las redes sociales. Después de que la primera venció la vergüenza de ser tomada como una adolescente crédula que había hecho el idiota con un hombre mayor que ella, la cosa pudo haber quedado como un asunto privado con diferentes interpretaciones. Pero entonces apareció una segunda chica y resultó que era una práctica habitual del personaje y no un episodio puntual eso de tratar a menores como elementos desechables y practicar sexo no seguro en serie.

Y ahí me encajó todo. Porque en su momento le había dado vueltas a la aparición de este tipo de personajes que te sueltan un chascarrillo sobre la corrupción del PP, luego te hacen un comentario sarcástico defendiendo tesis conspirativas sobre el 11-S y por último te ponen un comentario pretendidamente emocionado en el aniversario de la muerte de algún dictador. La única explicación que encontré es que se trataba de pura pose. En una Europa aburrida donde han muerto las utopías, ser de izquierda radical ha quedado como un patrón de consumo cultural y por tanto de identidad. Pero me faltaba un elemento. No se trataba de épater le bourgeois, que ahora recicla y hace turismo solidario, sino de deslumbrar a adolescentes. “Me alegro que te gusten mis tuits riéndome de la monarquía. Send nudes“.

No me fío un pelo de todos estos personajes cuyo tema favorito es que en España vivimos bajo un régimen autoritario pero su ideal de democracia es una dictadura lejana en el tiempo o el espacio. No me fío nada de toda esa gente que te dice que “todo patriota es un idiota” o el “patriotismo es el último refugio de los canallas” pero se retrata exultante al lado de una bandera que no es la de su D.N.I. Y no me fío de todos esos que quieren romper el tablero y luego descubres en su biografía “hijo de”. Por eso nunca entenderán por qué para mí fue un hito poder vender mis análisis al IBEX 35. Ellos supongo lo verían como algo deleznable. Pero esa es la diferencia. Yo soy un chico canario de clase obrera que estudió en la universidad pública, hizo horas extras como un idiota en un back-office y cobró una mierda durante años por un artículo. Cobrar del IBEX 35 significó darle un respiro a mis padres y poder ser optimista de cara al futuro, cuando me toque a mí cuidar de ellos. Esa es mi revolución. Darle un respiro a mis padres llegando a fin de mes. Los otros son “aliados”. Send nudes.

 

Una no noticia para salpicar al rey emérito

Foto: Sergeant Richard L. McCumber III. Vía el blog General Dávila.

El general de división (ret.) Juan Chicharro Ortega ha asumido recientemente la presidencia de la Fundación Nacional Francisco Franco. Que un militar español de una cierta edad resulte ser simpatizante del anterior régimen no es ninguna sorpresa. Aunque la verdad es que dentro de las fuerzas armadas españolas uno encuentra de todo. Así, tenemos figuras como el teniente general de Ejército (ret.) José Julio Rodríguez Fernández, que fue candidato a diputado dos veces por Podemos, o el pintoresco coronel (ret). Amadeo Martínez Inglés, que pasó por Izquierda Republicana. Que un militar asuma la presidencia de una fundación tan controvertida va a dar mala prensa a las fuerza armadas y mi opinión personal es que el general (ret.) Juan Chicharro Ortega tenía que haber declinado el ofrecimiento a ocupar el cargo. Para colmo, su carta de presentación ha sido publicada en la página web de la fundación con una foto donde aparece de uniforme. Siendo, esta una actividad de carácter político en la que participa a título personal me parece que no debería mostrarse de uniforme.

Curiosamente los medios no han llamado la atención sobre nada de lo que acabo de contar. Si me he enterado de la noticia es porque le han dado al enfoque más rocambolesco posible para crear una no noticia. El general de división (ret.) Juan Chicharro Ortega cuenta en su currículum militar el haber sido ayudante de campo del rey emérito Juan Carlos I. La existencia de los ayudantes de campo y la naturaleza de su trabajo fue un tema que los medios descubrieron cuando la desaparecida ministra de Defensa Carme Chacón (fallecida en 2017) nombró a la primera ayudante de campo femenina en la historia de las fuerzas armadas de España, la entonces capitán Elena Carrión. Más tarde hubo polémica por unas fotos en la que se le veía cargando el bolso y el abrigo de la ministra, según los militares una tarea indigna para alguien que ocupa ese cargo. Pues precisamente esa línea del currículum del general es la que han resaltado los medios para convertir el nombramiento del nuevo presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco en algo que tiene que ver con el rey emérito.

Dice Danilo Albín en un artículo titulado “Un ex ayudante del Rey Juan Carlos, nuevo presidente de la Fundación Franco” y publicado en el diario Público. La primera y última frase es puro invento.

La institución más ultra de España tiene nuevo líder. El general de división Juan Chicharro Ortega, quien se encuentra en la reserva desde 2010, ha dado un paso al frente y se ha convertido en el nuevo presidente ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF). Su nombre es de sobra conocido en el mundo castrense, y también en la Casa Real: según consta en su currículum oficial, en su calidad de teniente coronel fue “ayudante de Campo de Su Majestad el Rey”. En otras palabras, estaba siempre a su servicio. Ahora hará lo mismo en la fundación que homenajea al dictador.

El diario catalán El Nacional da la noticia con el titular “Un colaborador de Juan Carlos, al frente de la Fundación Francisco Franco”. La primera frase, en realidad un párrafo, arranca identificando al general por su conexión con el rey emérito Juan Carlos I.

El que fuera ayudante de Campo del rey Juan Carlos, el general de división de Infanteria de Marina Juan Chicharro Ortega -en la reserva desde 2010-, se ha convertido en el nuevo presidente ejecutivo de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF), entidad dedicada al enaltecimiento y apologia (sic) del dictador y su régimen político.

Pero el mayor giro de tuerca lo da el DigitalSevilla.com, el “diario andaluz progresista” que copia y pega de Russia Today con profusión. En esta ocasión, toma la noticia del diario Público pero la enriquece con un matiz inexistente en el resto de medios al titular “Un amigo del Rey Juan Carlos, nuevo presidente de la Fundación Franco”.

Como hemos visto, lo que han intentado todos los medios es vincular a Juan Carlos I con el nuevo presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco. Han pasado ya años desde que el ahora general de división retirado desempeñara el puesto de ayudante de campo del entonces rey siendo teniente coronel. Ningún medio ha aportado ningún dato de la relación buena, mala, cercana o inexistente entre los dos personajes. Simplemente han tomado una línea del currículum de un militar para crear una no noticia: “alguien que una vez trabajó para el rey resulta ser franquista”.

Que este ejemplo de periodismo basura me haya movido a escribir una entrada del blog se debe a que estoy empezando a sentirme harto de todos esos pesados que trabajan todo el día para hacernos creer que España es una dictadura. Y rechazo su discurso no porque quiera pasar por alto que pasan cosas para preocuparnos por la salud de la democracia española, sino porque siempre que rascas y profundizas encuentras que todos esos imbéciles aplauden desde España a los regímenes más nefastos. Su concepto de democracia es para salir huyendo. Así que imagen por un momento si cada vez que la prensa hablara de ciertos personajes de la vida política española el titular incluyera líneas de su currículum, como por ejemplo sus vínculos con dictaduras. “Fulanito de tal, que cobró del régimen chavista, dice no sé que de la democracia española”.

Cómo un trabajo que me suspendieron en la carrera será la introducción a mi tercer libro

La última asignatura específica de Sociología que aprobé en la carrera fue Sociología de la Comunicación. Era el segundo cuatrimestre del curso 2002/2003 y había que hacer un trabajo para superar la asignatura. Yo elegí estudiar la relación entre Internet y el movimiento antiglobalización. Recordemos que el movimiento antiglobalización se había estrenado en Seattle el 30 de noviembre de 1999, justo a los tres meses de empezar yo la carrera y aquello me impactó. Yo había seguido los preparativos de las protestas a través de una lista de correo de la Z Magazine y el resultado me sorprendió. Me gustaba aquella transversalidad de gente unida sin sectarismos sobre unos principios mínimos, especialmente considerando el vacío ideológico tras la caída del Muro de Berlín. Y me gustó  lo que me contaron a la vuelta de las grandes protestas de Praga de 2000, donde habían establecido tres columnas donde se respetaba las tácticas y principios de cada cual: La rosa era festiva y pacífica, la blanca era de resistencia activa no violenta y la negra violenta y radical.

Yo había sido voluntario en una ONGD y había sido activo en movimientos como el 0,7% y la RCADE. Viviendo en Canarias pagábamos el coste de la insularidad. Era complicado coordinar las acciones en todo el archipiélago y el resto de España. Así que para mí Internet era un mundo de posibilidades. La pregunta por tanto, como sociólogo, era qué relación había entre los nuevos movimientos sociales y las nuevas tecnologías que permitían una comunicación horizontal que rompían jerarquías, lo que incluía los novedosos documentos editables a varias manos. Leí sobre los valores de la contracultura de los padres de Internet y la creación de los protocolos informáticos que hacían de Internet una red distribuida. No recuerdo qué conclusiones llegué en el trabajo. Sólo recuerdo que el profesor me suspendió. No había lugar para la tecnología en la Sociología de la Comunicación, me dijo.

Gráficos de Paul Baran, pionero de las redes distribuidas.

El sociólogo que más me había impactado durante la carrera había sido el español Manuel Castells, autor de la monumental trilogía La Era de la Información. Así que la decisión del profesor más que injusta, me pareció ridícula. Tomé el texto y le quité la introducción donde hablaba de la historia de Internet para sustituirla por otra donde mencionaba los conceptos que el profesor quería leer. Los puse en negrita, cómo no. Y por último, cambié el tipo de letra de Arial 10 a Arial 12. Pasé del suspenso al sobresaliente.

Desafortunademente, o no, perdí el texto original del trabajo. Sólo conservo borradores de varios epígrafes. Los estuve releyendo este fin de semana. Y encontré que eran perfectamente reciclables para un proyecto que tengo en la cabeza desde que terminé mi primer libro. Todo este tiempo he estado dándole vueltas cómo encajar el concepto de guerra en red en el esquema general de las Guerras Posmodernas. A veces he pensado que es un componente más. Y otras he pensado que es un tema que merece un libro propio. He optado por la segunda opción definitivamente y tengo ya perfectamente definidos cuatro de los cinco capítulos.  Sé que es un libro que interesará a cuatro gatos pero lo escribiré sólo por el placer de escribir del trayecto que va de las Mil Mesetas de Delleuze y Guatari hasta los conceptos de guerra en red que en Estados Unidos están desarrollando para enfrentarse a China, hablando por el camino de Virilio, Brossolet, Arquilla, Ronfeldt, Cebrowski, Gartska, etc. y conceptos como netwar y swarming.

Al periodismo activista se le empieza a ver las grietas

Llevaba tiempo con una sensación de que había algo intrínsecamente malo en esa convergencia del periodismo activista con las ONG. Mi impresión, tras años destripando artículos erróneos y tendenciosos sobre el conflicto palestino-israelí, es que en el fondo a la gente le importa un pito la calidad periodística cuando la causa le parece justa. Lo importante para muchos es la buena intención porque hay un público que quiere ver sus prejuicios confirmados por los medios. Es una batalla perdida en ese aspecto.

El otro día comenté aquí un artículo de un periodista que es activista en una organización propalestina y hablaba de esa misma organización en el artículo. ¿Dónde terminaba el periodismo y donde empezaba la publicidad de la organización? Estoy acostumbrado a ver en la prensa anglosajona aclaraciones en las reseñas de productos culturales, como libros y películas, en las que el autor advierte al lector que se trata de un lanzamiento de otra empresa del mismo grupo empresarial. He visto publicaciones on-line donde se analizan productos electrónicos que advierten cuando se trata de un préstamo temporal del fabricante para elaborar el artículo y se enlaza a un página donde el lector puede informarse sobre la política del medio respecto a las relaciones con las marcas. Mientras que en prensa y en televisión estamos acostumbrados desde hace años que se especifique cuando estamos ante un publirreportaje y no a una información convencional. Sin embargo, de un tiempo a esta parte estamos acostumbrados a que ONG con proyectos humanitarios en países lejanos paguen viajes a periodistas para que publiquen reportajes sobre su labor allí y no recuerdo haber leído nunca a nadie advertir al respecto. ¿Afecta a la calidad del periodismo esa relación?

Recordemos el caso de las ONG que fletaron barcos para rescatar a las personas que llegaban desde Libia a las islas italianas en medios muy precarios. Recuerdo que empezaron diciendo que estaban allí para rescatar a los refugiados que se ahogaban en el Mediterráneo. Un día leí en la página web de GEFIRA que en realidad las ONG estaban trasladando migrantes desde las costas italianas. En mi cabeza GEFIRA sonaba a PEGIDA, la organización xenófoba alemana, por lo que no le presté atención. Tiempo después me encontré un tuit de la Guardia Civil anunciando que habían rescatado a “1065 personas en embarcaciones a la deriva junto a las costas de Libia”. Así que se me ocurrió mirar en páginas de navegación marítima que ofrecen la posición actualizada de los buques que transmiten su posición vía el sistema AIS. Y allí me los encontré, los buques de las ONG muy juntos y pegados a la costa libia. Empecé a tirar del hilo y encontré vídeos donde se veía el transbordo de migrantes desde las embarcaciones de las mafias a los “buques de rescate” de las ONG, que luego los desembarcaban en territorio italiano bajo la excusa de que eran náufragos rescatados en alta mar. Encontré que el efecto llamada generado por el puente marítimo creado entre Libia y Europa estaba atrayendo a migrantes desde sitios tan lejanos como Bangladesh. Conté mis hallazgos sobre el asunto el pasado verano en Una bomba de relojería en el Mediterráneo.

Hace poco, Jordi Évole tuiteó sobre la actividad de Pro Activa Arms, una empresa de socorristas reconvertida en ONG que recoge gente en el Mediterráneo, y afirmó “sigue Europa sin hacer nada”. Évole había mostrado su trabajo en un reportaje que le valió un premio. En realidad, como refleja que una patrullero de altura de la Guardia Civil estuviera en las costas de Libia, hay toda una operación europea en marcha. Hasta las propias cifras de las ONGs reflejan que mucho más de la mitad de las personas rescatadas en el Mediterráneo lo son por los medios desplegados por la Unión Europea. La oficina de prensa de de la Representación de la Comisión Europea en España contestó a Évole con un hilo en Twitter.

La cuestión es, ¿quién quiere escarbar la mierda de cooperantes internacionales y periodistas-activistas si son los nuevos misioneros de la era laica, admirados y glorificados? Pues ha estallado el escándalo. The Times de Londres ha desvelado que el director de Oxfam en Haití y otros responsables de la organización montaron orgías con prostitutas en un ambiente persistente de acoso sexual a las trabajadoras. Tras esa noticia, ha aparecido que el comportamiento de los directivos de la ONG en lugares como Bangladesh, Filipinas y Nepal no fue nada ejemplar: alojamientos en hoteles de lujo, acoso sexual, apropiación de los méritos de otras ONGs ante los medios, etc. Resulta, que el acoso y las agresiones sexuales entre los trabajadores humanitarios es un problema extendido.

Una de las mesas redondas sobre “Periodismo Comprometido” de Oxfam en España.

Como siempre que salen a la luz estas cosas, aparece en las redes sociales gente contando que todo esto ya se sabía. Pero claro, ¿quién estaba dispuesto a sacar los trapos sucios de las ONG en los medios? Las propias ONG presionaban a sus trabajadoras para que cerraran la boca porque el potencial escándalo podría arruinar su reputación ante el público y cortarse el flujo de donaciones. Los periodistas no querían contar nada porque su conciencia sensible y solidaria les llamaba a no perjudicar la reputación de las ONG, sabiendo que la gente metería a todas en el mismo saco. Me recuerda el caso de una activista europea propalestina a la que le pidieron que no contara algo malo que le había pasado en uno de esos viajes solidarios porque eso “le hace el juego a Israel”. ¿Cuántas cosas verán los periodistas comprometidos y callarán porque no encaja en su agenda política? El periodismo activismo termina siendo activismo pero no periodismo.

Contratistas rusos mueren en Siria en un contraataque estadounidense

Mapa: Bloomberg.

El pasado día 7 de febrero una fuerza progubernamental siria, formada por contratistas rusos de la empresa Wagner y una milicia conocida como los “ISIS Hunters”, avanzó en la provincia de Deir ez-Zor más allá de la línea que separa los dominios gubernamentales de los dominios de la coalición Fuerzas Democráticas Sirias, que lideran los comunistas kurdos sirios, para tratar de apoderarse de una planta de gas conocida por el nombre de la empresa estadounidense que antiguamente lo explotaba, Conoco. El gobierno sirio ha firmado acuerdos de explotación con empresas petroleras rusas, evidentemente como compensación a Moscú por el esfuerzo de guerra ruso para salvar al régimen de Bashar Al Assad. En la Siria oriental esa línea de demarcación fue establecida una vez las respectivas ofensivas de las fuerzas gubernamentales y las Fuerzas Democráticas Sirias lograron derrotaron al Estado Islámico, considerando especialmente la presencia de fuerzas rusas en un bando y estadounidenses en el otro.

Fadi Makhlouf, uno de los sirios fallecidos en el enfrentamiento, posando con camuflaje ruso Digital Flora, fusil Tipo 56-2 y el parche de los ISIS Hunters. Foto vía @tarek_oo7.

El ataque de la fuerza progubernamental, de entidad batallón, se centró en una posición establecida de las Fuerzas Democráticas Sirias, a 8 kilómetros al este del río Éufrates. Tras la preparación artillera y disparos de carro de combate, se produjo el avance de las fuerzas de a pie (entre 300 y 500 combatientes). Se daba la circunstancias de que en esa posición se encontraban militares estadounidenses.

Controladores aéreos avanzados estadounidenses, dotados con designadores láser y equipos de comunicación, en Afganistán en 2010. Foto: Spc. De’Yonte Mosley, U.S. Army.

Según afirmó en una rueda de prensa el teniente general Jeffrey L. Harrigian, comandante en jefe de las fuerzas de aviación del mando regional para Oriente Medio (CENTCOM), el personal estadounidense se puso en contacto con el oficial ruso de enlace para advertirle de la situación. Sólo entonces procedieron a solicitar apoyo. Entre ese personal estadounidense se encontraban militares capacitados como Joint Terminal Attack Controllers, la nueva denominación de controlador aéreo avanzado, que solicitaron apoyo aéreo. Allí se acercaron entonces cazabombarderos F-22A Raptor para lanzar munciones y drones MQ-9B Reaper para proporcionar vigilancia del campo de batalla. Más tarde se unieron aviones cañoneros AC-130, cazabombarderos F-15E, bombarderos B-52 y helicópteros de ataque AH-64 Apache. También intervino una unidad artillera del cuerpo de infantería de marina estadounidense. Tras tres horas de ataques aéreos y artilleros, la fuerza progubernamental siria se retiró en dirección oeste. El recuento oficial estadounidense es de unas cien bajas ocasionadas.

Un segundo enfrentamiento se produjo el sábado día 10 de febrero, en el que un carro de combate T-72 de las fuerzas gubernamentales fue destruido por un dron MQ-9B Reaper estadounidense. La CNN mostró un vídeo que muestra el ataque con bomba guiada contra un carro de combate y también otro ataque al lado de unas edificaciones. La URL muestra ahora otra información, pero el usuario de Twitter @warsmonitoring recogió el vídeo en un tuit del día 13 de febrero.

Aquí el fotograma que muestra el segundo lugar atacado.

Otro usuario de Twitter, “Gerards”, identificó el lugar en las fotos satélite de wikimapia.org El lugar es un cruce en la localidad de Khusham, al este del Éufrates y al sur del campo de gas de Tabiya, también identificado en wikimapia.org como Conoco.

El propio día 7 de febrero empezaron a circular rumores de que entre las bajas de la fuerza atacante había ciudadanos rusos. Curiosamente el silencio del Kremlin fue total. Según cuenta la agencia Bloomberg, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, declinó comentar el asunto diciendo que su gobierno sólo lleva registros de las bajas de las fuerzas armadas del país. Mientras tanto medios y personajes del panorama ultranacionalista empezaron a hacer circular cifras de hasta 200 rusos fallecidos, con el evidente propósito de generar una reacción en la opinión pública.

Conflict Intelligence Team (CIT) ha recogido varios nombres de las bajas de la empresa Wagner en Siria que circulan ya por los medios de comunicación y las redes sociales rusas:
-Vladimir Loginov, activista cosaco de Kaliningrado,.
-Alexey Ladygin, veterano de la guerra de Ucrania, de Riazán.
-Stanislav Matveev e Igor Kosoturov, otro veterano de la guerra de Ucrania, ambos de Asbest.
-Ciril Ananyev, miembro del Partido Nacional-Bolchevique y veterano de la guerra de Ucrania, de Moscú.
-Alexery Shikhov, veterano de la guerra de Ucrania y miembro del Partido Nacional-Bolchevique, de Nizhni Nóvgorod.
-Ruslan Gavrilov, del asentamiento de Kedrovskoye.

Según recoge CIT, el medio Novaya Gazeta (crítico con el Kremlin) afirmaba que la cifra de rusos fallecidos ascendía a 13. “Oryx”, un conocido analista de inteligencia de fuentes abiertas y autor de materiales muy interesantes sobre la guerra siria, dio la cifra de 12 muertos y 36 heridos.

Por último, el diario ruso Kommersant, informa que el ataque lanzado por las fuerzas rusas el día 7 fue iniciativa de un hombre de negocios local que pensaba que el pozo de gas en manos de los kurdos de las Fuerzas Democráticas Sirias sería una objetivo fácil de tomar y que sus defensores no opondrían mucha resistencia antes de salir corriendo. Se trató por tanto, un ataque no coordinado con el alto mando militar ruso y no contaba con apoyo aéreo. Las numerosas bajas en la fuerza atacante se produjeron porque no habían terminado de desplegarse y un buen número de vehículos fueron destruidos por la aviación estadounidense cuando todavía se encontraban formando una larga columna.

Recuerdo los artículos que denunciaban la lógica de la privatización de la guerra y la explotación de los recursos locales tras la invasión estadounidense de Iraq. ¡La lógica neoliberal aplicada a la guerra! En más de una conferencia he oído a expertos hablar de la amenaza que suponen para la paz y la democracia las empresas militares privadas. Pero se les olvidó el caso de Siria, donde la participación de empresas militares rusas empezó en 2013. Supongo que, para la tropa de periodistas y comentaristas españoles que escriben sobre Oriente Medio criticando a Estados Unidos e Israel como deporte favorito, retratar la verdadera naturaleza de la intervención rusa en Siria les pone ante su público del lado del imperialismo yanki y el sionismo. Muchos oirán hablar de la compañía Wagner por primera vez estos días. Ya me encargaré yo de profundizar un poco más en el tema de las PMC rusas en un futuro. ¿Os va gustando ya la Nueva Guerra Fría?

De la guerra nómada a las guerras Toyota

Fuerzas chadianas en el noreste de Nigeria para combatir a Boko Haram.

Como conté el otro día, tengo debilidad por la experiencia histórica de las Guerras Toyota en el Chad de finales de los años 80. La idea de actualizar las razzia tuareg empleando todoterrenos en largas cabalgadas por el desierto fue a su vez puesta al día en Chad y Sudán hace una década, con el empleo de teléfonos móviles y dispositivos GPS en incursiones de mil kilómetros.

Trasvase de suministros de un camión nodriza Oskosh M1078 “WarPig” a los GMV de las fuerzas especiales estadounidenses en el norte de Iraq.

Las sucesivas campañas de Afganistán, Iraq y el Sahel reintrodujeron el concepto de todoterreno para fuerzas de operaciones especiales, del que los británicos fueron pioneros en el norte de África durante la Segunda Guerra Mundial y volvieron a emplear en Omán en los 70 y en Iraq en 1991. Su prueba de fuego vino en el frente norte de la invasión estadounidense de Iraq. Un grupo reducido de fuerzas especiales estadounidenses acompañaba en abril de 2003 en su avance a irregulares kurdos cuando se encontraron en el Paso de Debecka, entre Mosul y Kirkuk, con fuerzas mecanizadas del régimen iraquí. Los 26 boinas verdes estadounidenses iban a bordo de vehículos GMV, sólo con ametralladoras M2HB y lanzagranadas Mk.19 de 40mm. como armamento principal. Pero contaban con una buena reserva de misiles anticarro Javelin, que emplearon generosamente contra carros de combate T-55, blindados MT-LB, camiones y todoterrenos de las fuerzas iraquíes.

Disparo de misil Javelin en la Batalla del Paso de Debecka.

En 2010, William F. Owen, antiguo oficial del ejército británico, propuso en el Small Wars Journal el concepto de “Horda Toyota”, una fuerza numerosa dotada de vehículos todoterreno 4×4 armados con abundantes misiles anticarro y misiles antiaéreos portátiles (MANPADS), contando como único refuerzo lanzacohetes de artillería tipo BM-21 “Grad”. Owen sostenía que una fuerza así era capaz de enfrentarse con éxito a otra mayor de carácter convencional.

Todoterrenos iraníes Safir con misil Toosan-1 (versión local del 9M113 Konkurs de diseño soviético).

Curiosamente toda estas ideas sobre la evolución tecnológica de la guerra de los nómadas del desierto que lleva desarrollándose en el mundo anglosajón durante las dos últimas décadas fue anticipada en Francia en los años 70. Los filósofos Félix Guattari y Gilles Deleuze hablaron ya en 1980 en su libro Mil Mesetas de la guerra nómada y citaron como referencia a Guy Brossollet, que anticipó en Ensayo sobre la no batalla el concepto de campo de batalla vacía. Su objetivo fue estudiar el problema del empleo en Europa central de fuerzas convencionales en pleno uso de armas nucleares tácticas. Brossollet proponía como respuesta una forma de guerra distribuida y en profundidad. Según Alexander R. Galloway, Brossollet anticipó “The coming warfare will be network-centric”. En esos planteamientos de guerra distribuida, las fuerzas defensoras actuarían como guerrillas pero empleando armamento avanzado. En cierta forma anticipó así el concepto de Guerra Híbrida. De ahí que renaciera el interés por sus ideas tras la proliferación de análisis sobre la guerra de 2006 y el grupo libanés Hezbolá.

Tras el fallecimiento de Brossollet en 2015, Jean-Dominique Merchet contó en su obituario que el “iconoclasta ensayo” fue “muy mal recibido por la alta jerarquía durante sus estudios en la Escuela Superior de Guerra en 1972-74”. De hecho, la carrera militar de Brossollet se vio perjudicada y se le negó el mando de un regimiento. Fue enviado a la agregaduría militar francesa en Pekín, donde renunció a su carrera como militar. Merchet recogió en su obituario algunos comentarios de Alexis Brossollet sobre las ideas de su padre. Según Alexis Brossollet, lo que su padre había propuesto era el despliegue de “una malla de módulos ligeros”, formada por vehículos ligeros con misiles anticarro, desde el norte de Francia a los Alpes. Tal fuerza se desplegaría a lo largo de 500km. en una profundidad de 120km., combinada con numerosos helicópteros cazacarros y reforzada con carros de combate. Aporta también Alexis Brossollet, que entre la correspondencia de su padre encontró una carta de un ingeniero de Panhard que le contaba lo influyente que habían sido sus ideas en el desarrollo del Vehicule Blindé Legèr.

Panhard VBL con lanzador de misil anticarro MILAN.

Algún día escribiré una historia del concepto de guerra distribuida, arrancando con los filósofos posmodernos franceses y pasando por Arquilla, Ronfeldt, Cebrowski, Garstka, Setmarian y McChrystal, para finalmente llegar a los actuales desarrollos doctrinales de guerra en red estadounidenses para enfrentarse a China en el Océano Pacífico. Algún día.