La construcción de narrativas sobre el Estado Islámico

El otro día caí en la cuenta que ya tenemos en las universidades a estudiantes que no habían nacido cuando ocurrió el 11-S. La vida pasa volando y un día te encuentras a ti mismo hablándole a unos veinteañeros sobre acontecimientos, personajes o referentes culturales que marcaron profundamente tu vida para sólo encontrar caras de extrañeza. Y entonces descubres que te has convertido como adulto en el equivalente de aquellos profesores que te hacían gracia porque se les veía totalmente perdidos con las tendencias del momento y hablaban en cambio de cosas trasnochadas.

Cuando debato en redes sociales me tengo que recordar a mí mismo que detrás de esos perfiles anónimos posiblemente hayan estudiantes universitarios que todavía estaban aprendiendo a caminar o leer cuando sucedieron los acontecimientos sobre los que discutimos. Y es que me pasa que, si bien tengo una memoria desastrosa para gran cantidad de cosas, recuerdo con intensidad experiencias y acontecimientos. Y recuerdo perfectamente muchos artículos o debates en Internet, que me hacen preguntar dónde estarán las personas implicadas ahora.

Recuerdo hace años que alguien, de forma muy vehemente, me insistía en que no había despliegue militar iraní en Siria cuando yo había visto las esquelas de iraníes, caídos “en defensa de la mezquita de Sayyida Ruqayya“. Supongo que aquel acto de fe tenía que ver con que, en su cabeza, Irán no podía ser de ninguna manera un país expansionista e intervencionista. Y por tanto era imposible que Irán tuviera fuerzas militares desplegadas en Siria. También recuerdo, por cierto, al experto que dijo que Rusia no era una país intervencionista, no tenía intereses vitales en juego en la guerra civil de Siria y era descartable que interviniera militarmente allí. Pero de eso, hablamos otro día.

La agencia de noticias iraní IRNA incluye entre los logros del general Soleimani “extender la profundidad estratégica de las fronteras de Irán”.

Hoy, podemos encontrar en la Wikipedia una lista de los generales iraníes muertos en acto de servicio en Siria, asunto del que ya se sabía allá por 2015. Y me hace gracia pensar por dónde andará aquel furibundo defensor de la idea del no intervencionismo iraní. Imagino que loando con el mismo entusiasmo al fallecido general Soleimani y sus hazañas de guerra en Siria.

Rescato todos esos recuerdos porque las teorías conspirativas sobre el Estado Islámico son un tema recurrente en Internet y yo sólo puedo recordar los lejanos tiempos del auge y transformación de Al Qaeda en Iraq en Estado Islámico, cuando estas cosas sólo nos interesaban a cuatro gatos en Internet. Eran los tiempos en que Siria se había convertido en una retaguardia del Estado Islámico, después de que su gobierno hubiera permitido que el país fuera la puerta de entrada a Iraq de todos los chiflados yihadistas de la región que querían ir a Iraq a matar estadounidenses. Eran los tiempos en que habían activistas españoles que apoyaban abiertamente a la insurgencia iraquí.

Banner del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe.

Recuerdo que la situación en Siria se había vuelto tan seria que había neocóns recomendando invadir Siria para destruir la retaguardia del Estado Islámico allí. El caso es que la Special Activities Division de la CIA y la Delta Force estadounidenses [*] lanzaron una incursión militar dentro de territorio sirio para asaltar una base del Estado Islámico en la localidad de Abu Kamal el 27 de octubre de 2008. No es casualidad que Abu Kamal terminó siendo el último bastión del Estado Islámico en Siria antes de la caída del Califato.

Todo esto era público y notorio en aquel entonces. Con la salvedad de que, a pesar de la proclamación del Estado Islámico de Iraq en 2006, la prensa y todos nosotros seguíamos hablando de Al Qaeda en Iraq. La pregunta es por tanto, ¿qué pasó para que un día empezaran a circular narrativas sobre el Estado Islámico que situaban su nacimiento durante la guerra civil siria y lo señalaban como una creación estadounidense? Pasó la Nueva Guerra Fría.

Mientras los yihadistas del Estado Islámico de Iraq mataba soldados estadounidenses en el período 2006-2011, el asunto era de interés sólo para los cuatro gatos a los que nos interesaba la “yihadología” en España. Pero tan pronto Rusia e Irán tuvieron intereses en juego en la guerra civil siria sus maquinarias de propaganda se pusieron en marcha para presentar su intervención en la región bajo una luz positiva y cuestionar el papel de Estados Unidos en ella. Tan simple como eso.

Recuerdo la perplejidad de las fuentes sirias ante el avance del Estado Islámico desde el este del país a costa de los grupos rebeldes. Circularon teorías conspirativas que presentaban al Estado Islámico como un instrumento del régimen para cometer atrocidades de todo tipo y desmoralizar a la población civil asumiendo la apariencia de otro grupo yihadista más. Llegaron a circular noticias de que miembros del Estado Islámico capturados en Alepo habían resultado ser miembros del ejército sirio. Esto último me pareció entonces una fantasía para tratar de encontrarle sentido a lo que estaba pasando.

El 30 de septiembre de 2015 comenzó la intervención militar rusa en Siria. Estados Unidos llevaba desde enero de aquel año apoyando con su aviación la ofensiva kurda que había comenzado tras levantar el asedio de Kobane. Era la misma estrategia aplicada en octubre de 2001 en Afganistán: apoyar a las fuerzas locales sobre el terreno enviando a soldados de operaciones especiales para que señalaran blancos a la aviación estadounidense.

La intervención militar rusa en Siria se produjo después de que los grupos opositores al gobierno de Damasco tomaran la práctica totalidad de la provincia de Idlib, amenazando la franja costera del país, la región de mayoría alawita y hogar de la familia Al Asad. Para el gobierno de Damasco perder la costa hubiera supuesto además perder el flujo de material de guerra ruso que llevaba por vía marítima. Así que cuando comenzaron los bombardeos rusos en Siria su objetivo fueron los grupos rebeldes en el norte del país, no el Estado Islámico. Sin embargo, el relato oficial ruso fue que estaban machacando al Estado Islámico.

En las redes sociales, la consigna que circuló fue “Rusia ha conseguido frente al Estado Islámico en tres semanas más que Estados Unidos en un año”. Incluso muchos celebraron que por fin alguien actuaba contra el Estado Islámico, como si no existiera en marcha una operación militar estadounidense en Siria contra el Estado Islámico que estaba dando sus frutos con el avance de la ofensiva kurda desde Kobane al corazón del Estado Islámico en Ar Raqqa.

Que intentos de intoxicación informativa tan burdos de la cadena de televisión iraní HispanTV como el titular “Helicóptero Apache de EEUU escolta caravana de Toyotas de Daesh” calaran en el público responde en principio a la ignorancia del internauta común, que no sabe distinguir un AH-64 Apache de un Mil Mi-24, pero sobre todo de la visceralidad antiestadounidense en el mundo hispanohablante, que lleva a tragarse cualquier bulo pobremente fabricado sobre el Estado Islámico, como ese que dice que Hillary Clinton reconoció que el Estados Unidos había creado el Estado Islámico.

Por supuesto, que la opinión pública española fuera objetivo de campañas de desinformación sobre los conflictos de Oriente Medio con el objetivo de desactivar cualquier corriente de opinión favorable a una intervención de la OTAN que afectara a los intereses de Rusia e Irán era un tema de preocupación para cuatro gatos. Tuvo que venir la crisis catalana de octubre 2017 y el rotundo fracaso del gobierno español en materia comunicativa para que los asuntos de comunicación estratégica empezaran a sonar de oídas en España. El gobierno español de la “derechita cobarde”, con conservadores que miraban con simpatía a Putin, sólo despertó cuando surgió la información de la presunta existencia de operaciones rusas de desinformación sobre Cataluña. Entonces sí. Cualquier cosa menos que les tocaran su Españita. En marzo de 2018 el gobierno nombró una embajadora en Misión Especial para las Amenazas Híbridas y la Ciberseguridad. Una vez más se actuaba en España con el típico furor del converso. A veces pienso qué diría de todo esto mi amigo Jorge Aspizua, la persona que introdujo el concepto de Guerra Híbrida en España y fue ninguneado en vida. Me gusta pensar que brindaríamos con música de fondo como hacíamos en su oficina y nos descojonaríamos de todos ellos.

[*] Ambas organizaciones tienen actualmente otro nombre. Desde 2016, la primera se llama Special Activities Center.

El bazar sirio

En los últimos años me he encontrado algún tuitero mostrando ufano una foto de Siria donde se ve a miembros del Estado Islámico con un saco de la organización humanitaria gubernamental USAID al fondo o material de guerra de origen estadounidense capturado por las fuerzas progubernamentales al Estado Islámico  ¡La prueba irrefutable de que Estados Unidos ha suministrado material al Estado Islámico! La realidad, como veremos, es que en la guerra civil siria mucho material ha cambiado varias veces de manos. En las posiciones de fuerzas progubernamentales hemos podido ver tiendas de campañas proporcionadas por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR en inglés). Y no creo que nadie piense que Naciones Unidas suministra materiales a los combatientes sirios.

Posición de las fuerzas progubernamentales sirias. Una de las tiendas de campañas tiene el logo de ACNUR (UNHCR).
Posición sin identificar techada con materiales con el logo de ACNUR.

Tras el reciente ataque con armas químicas en Guta, el grupo yihadista Jaish Al Islam rindió el reducto de Qalamoun Oriental y entregó material de guerra intacto. Supongo que eso formaba parte del trato, cuando en otras ocasiones los grupos yihadistas han destruido el material pesado antes de abandonar el lugar rumbo a Idlib en autobús.

La agencia de noticias ANNA ha mostrado el material pesado entregado a vista de dron.

También tenemos otros vídeos.

La agencia de noticias siria SANA ha mostrado en vídeo también el material  entregado.

Imagen: The New York Times.

El vídeo de la agencia SANA muestra lanzadores de misiles TOW, de los que recordemos Arabia Saudita compró a EE.UU. unos 15.000 para luego entregarlos a una lista vetada por la CIA de grupos opositores al régimen sirio. Luego, algunos de esos misiles fueron capturados por el Estado Islámico o las fuerzas gubernamentales. Algunos terminaron a la venta en Internet, tal como reveló un reportaje de The New York Times sobre la venta on-line de armas en países en conflicto. En España tenemos a un buen conocedor del tema, Yago Rodríguez.

Pero aparte de los lanzadores de misiles de fabricación estadounidense TOW vistos en el vídeo de la agencia SANA aparecen al final unos enormes cilindros verdes: se trata de cohetes Zelzal-2 (“Terremoto”) de fabricación iraní.

Cohetes iraníes Zelzal-2 capturados al grupo yihadista Jaish Al Sham.

Los cohetes habían sido vistos en manos de Jaish Al Islam al menos desde diciembre de 2016.

Stijn Mitzer y Joost Oliemans le dedicaron un artículo bastante interesante, “Striking from the Dark, Jaish al-Islam fires Iranian Zelzal-2 rockets“, en marzo de 2017 en Oryx Blog. Recientemente South Front, citando a Hezbolá, informó del uso de los cohetes Zelzal-2 contra un barrio del norte de Damasco en febrero de 2018. Especificaba que los misiles eran la copia local siria Maysalun y que habían impactado contra un bloque de viviendas. ¿Se imaginan ustedes lo intensitos que se habrían puesto los putinbots en las redes sociales si Jaish Al Islam hubiera usado armamento de origen estadounidense o europeo para atacar barrios de Damasco? Pero se trata de armamento de diseño iraní y capturado al ejército sirio.

La realidad es que los grandes arsenales convencionales del ejército sirio han sido la principal fuente de armamento del esfuerzo de guerra de los grupos opositores al régimen y el Estado Islámico. Cada bando ha usado material capturado a otro bando y alguno ha sido recapturado por un tercero o por su dueño original, de tal forma que cuando en un almacén de un grupo armado aparece material estadounidense, sirio, ruso o iraní no significa necesariamente que los gobiernos de Washington, Damasco, Moscú y Teherán han armado directamente a ese grupo. Hay abundantes fotos en las redes sociales mostrando el botín de guerra (الْغَنيمَة).

Estos días pasó una cosa curiosa. Fuerzas de la Guardia Republicana siria asaltaron posiciones del Estado Islámico en el campo de refugiados palestino de Yarmouk, cerca de Damasco. Y emplearon material capturado recientemente a Jaish Al Islam con el logo del grupo yihadista en el ataque. Ese material cayó en manos del Estado Islámico que lo ha mostrado, entre sorprendido y molesto.

Creo que el trasiego de material militar de un bando a otro le ha quedado claro a todo el mundo que haya seguido de cerca la guerra civil siria. Pero siempre hay alguien dispuesto a darle una interpretación retorcida a la realidad. Julián Jiménez, alias “Profe Rojo” en Twitter, apuntaba una teoría conspiranoica: el colapso del ejército iraquí a las puertas de Mosul en 2014 fue parte de una estrategia deliberada de Estados Unidos para entregar disimuladamente montañas de material al Estado Islámico.

Si tomáramos en serio esa teoría, el ejército ruso la repitió en Palmira en diciembre de 2015 abandonando blindados y montañas de material. La estampida rusa fue tan precipitada que hubo militares que se dejaron objetos personales sobre las mesas. Un tuitero llamó la atención al Tinkoff Bank sobre una tarjeta de banco y el CM le contestó diciendo que había dado aviso para que la cancelaran.

czot3a_xcaayj5q

Así que la próxima vez que alguien les muestre una foto de un lanzador de misiles TOW en Siria como prueba irrefutable de que fue entregado directamente por la CIA guarden un sano escepticismo sobre la materia si no conocen las aventuras vividas por ese cacharro en particular. Es más, podría tratarse de un Toophan (“Tormenta”), su copia iraní y usado también por el bando progubernamental en Siria.

Y si alguien les cuenta que el ejército iraquí se colapsó en junio de 2014 a las puertas de Mosul le pueden recomendar la lectura de ISIS: El retorno de la yihad de Patrick Cockburn, un autor al que no creo que nadie pueda reprocharle ser un periodista otánico globalista sorosiano.

Siria (3): Recapitulando sobre el ataque

Dediqué la primera parte al ataque con armas químicas en Duma y la segunda parte a la respuesta conjunta de Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Quedaba hacer una valoración personal sobre lo sucedido. Pero creo que ya está casi todo dicho a estas alturas. Es más, creo que de todo el asunto del ataque del régimen y la respuesta occidental lo relevante es ahora mismo la movilización de hordas de tontos útiles al servicio del Kremlin y Bashar Al Assad. Pero eso es ya un tema de fondo en la Nueva Guerra Fría.

La impresión general es que el ataque sobre las instalaciones vinculadas con el programa de armas químicas sirio ha sido bastante paripé. Andrea Rizzi afirma en El País que “el fin de los aliados occidentales parece principalmente estético”. Se trató según él de un ataque de cara a la galería para mostrar que la Casa Blanca está dispuesta a cumplir su palabra de castigar el empleo de armas de destrucción masiva. Y esa es la impresión que nos queda. Que fue un ataque descafeinado en un contexto demasiado complicado para que la Casa Blanca quisiera o pudiera implicarse a fondo. En este caso, el presidente Trump simplemente trató de demostrar su voluntad de castigar cualquier usuario de armas químicas. Lo cual, en un mundo crecientemente multipolar, coloca a Estados Unidos en una situación complicada. ¿Realmente cumplirá esa amenaza en todo lugar y circunstancia? ¿Aunque eso le haga chocar con Rusia hoy pero con China mañana? Pensemos en las noticias de que se usaron armas químicas en la provincia sudanesa de Darfur en 2016.

El carácter descafeinado del ataque tuvo que ver también con que fue algo bastante anticipado. El presidente Trump terminó haciendo precisamente algo de lo que acusó al presidente Obama: de telegrafiar sus golpes. En el momento en que cayeron los misiles sobre el centro de investigación en Barzeh, al norte de Damasco, el personal especializado y los discos duros seguro estaban a buen recaudo. Tobias Schneider apuntaba además en Twitter que el centro de investigación atacado no estaba relacionado con el desarrollo de armas químicas basadas en cloro, como las usadas en el reciente ataque en Duma. Así que su elección fue más bien simbólica.

Podemos especular también sobre el resultado limitado del ataque a los supuestos almacenes de armas de destrucción masiva del régimen sirio, que es fácil imaginar fueron retiradas de sus almacenes, dispersadas y escondidas. David E. Sanger y Ben Hubbard recogieron en el New York Times el escepticismo del propio Pentágono sobre la limitada efectividad del ataque. Si el propósito del ataque era disuadir al régimen sirio de usar armas químicas, sospecho que no ha quedado muy escarmentado.

La clave fundamental y evidente para entender por qué el gobierno de los Estados Unidos limitó sus objetivos y la contundencia de su ataque es la presencia de tropas rusas en Siria. Claramente se trató de evitar bajas entre el personal militar ruso presente en Siria. Vimos hace poco que el Kremlin prestó poca importancia, aparentemente, a la muerte del personal de la empresa militar privada rusa Wagner en Siria. Pero hubiera sido muy diferente su reacción de haber muerto personal militar ruso en servicio. La cuestión es saber si hubo comunicación vía el “teléfono rojo” entre Moscú y Washington. Reuters informó, citando una fuente anónima siria, que incluso había llegado un aviso ruso para que se evacuaran bases. Eso podría explicar, en parte, que las defensas antiaéreas rusas no intervinieran la noche del ataque y sólo se menciona a las defensas sirias. ¿Hubo acuerdo entre las partes?

Por último, he visto que alguno ha insistido en la ilegalidad del ataque por la ausencia de aprobación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde Rusia ejerce su derecho de veto para proteger al régimen sirio. Creo que este es un buen ejemplo del mundo multipolar que nos espera y que tantos anhelaban tras el 11-S por lo que consideraban entonces una peligrosa hegemonía de la “hiperpotencia solitaria”.  Un mundo multipolar no significa un mundo más democrático porque más potencias tienen voz. Significa un mundo donde los gobiernos amigos de Moscú y Pekín pueden cometer atrocidades que quedarán impunes.

Como dije el principio, casi lo más interesante de todo esto es ver cómo la maquinaria de propaganda se ha puesto en marcha y las redes sociales se han llenado de mensajes repitiendo los argumentarios creados en Moscú y Damasco que con tanto entusiasmo se repiten en España.

Siria (2): La respuesta occidental

La semana pasada la comunidad OSINT de Twitter estuvo pendiente de los movimientos de los medios aéreos estadounidenses. Pudimos ver el cruce del Atlántico de un KC-10 y del viaje de varios KC-135 de Reino Unido hacia Oriente Medio. El jueves día 11 cesó toda actividad sospechosa. Como alguien recordó, es justo cuando no pasa nada cuando suceden los ataques militares.

Las alarmas saltaron ese día con el mensaje del presidente Trump vía Twitter. Visto después de lo sucedido, queda claro que estaba entusiasmado con la perspectiva de probar por primera vez en combate los nuevos misiles AGM-158 JASSM. Trump hizo precisamente lo que le criticó al presidente Obama en 2013.

Finalmente los ataques tuvieron lugar en la madrugada del sábado 14 de abril. Participaron medios aéreos y navales de EE.UU., Reino Unido y Francia. Los objetivos alcanzaron fueron tres: un centro de investigación sobre armas químicas cerca de Damasco y dos almacenes en la provincia de Homs.

Imagen: defense.gov

Las siguientes unidades de la armada de los Estados Unidos participaron en el ataque, según declaró en una rueda de prensa Dana White, jefa de portavoces del Pentágono.

-El crucero CG-61 USS “Monterey”, clase “Ticonderoga”, disparó 30 misiles de crucero Tomahawk desde el Mar Rojo.

-El destructor DDG-58 USS “Laboon”, clase “Arleigh Burke”, disparó 7 misiles de crucero Tomahawk desde el Mar Rojo.

-El destructor DDG-76 USS “Higgins”, clase “Arleigh Burke”, disparó 23 misiles de crucero Tomahawk desde el norte del Golfo Pérsico.

-El submarino nuclear SSN-785 USS “John Warner”, clase “Virginia”, disparó 6 misiles de crucero Tomahawk desde el Mar Mediterráneo.

Además, participaron en el ataque dos bombarderos B-1 Lancer operando desde Qatar, que lanzaron 19 misiles JASSM.

En la rueda de prensa, la jefa de portavoces Dana White especificó también la participación británica y francesa.

-La fragata francesa D653 “Languedoc”, clase FREMM, disparó tres Missile de Croisière Naval (MdCN), versión naval del misil SCALP.

-Aviones de combate Tornado y Tyhpoon de la Royal Air force lanzaron un total de ocho misiles Storm Shadow, denominación británica del misil SCALP.

-Aviones de combate Mirage 2000 y Rafale franceses lanzaron un total de nueve misiles SCALP.

En la operación militar intervinieron muchos otros aviones realizado misiones de abastecimiento en vuelo, mando y control, inteligencia y escolta. En las siguientes horas hubo varios movimientos de aviones y drones, tal como el blog The Aviatonist recogió en “Everything We Know (And No One Has Said So Far) About The First Waves Of Air Strikes On Syria“. Su labor entonces fue posiblemente la evaluación del éxito de la operación. Es de destacar que dos KC-135 despegaron desde la base aérea de Zaragoza, en un despliegue temporal desde su base habitual en el Reino Unido.

Los tres objetivos fueron atacados con un total de 105 proyectiles, que entraron en el espacio aéreo sirio desde sur, este y oeste. No hace falta mirar un mapa para entender que los misiles disparados por los aviones y unidades navales estadounidenses sobrevolaron el espacio aéreo de naciones aliadas en la región. El empleo de misiles de crucero y largo alcance (stand off) implica que no hubo necesidad de entrar en el espacio aéreo sirio para dispararlos.

En la rueda de prensa del Pentágono se dijo que las defensas antiaéreas sirias habían disparado unos 40 misiles, muchos de ellos en trayectoria balística y cuando ya el objetivo había sido alcanzado. La versión rusa es que, al contrario, las defensas aéreas sirias derribaron 71 de 103 misiles lanzados.

Después de los ataques, hemos podido ver imágenes de las instalaciones sirias atacadas. Algunas obtenidas por medios de reconocimiento y otras hechas sobre el terreno. El centro de investigación de Barzeh fue alcanzado por 57 misiles estadounidenses. Antes del ataque, estaba formado por tres complejos de edificios.

Imagen: defense.gov
Centro de investigación de armas química en Barzeh, cerca de Damasco. Foto vía Veli-Pekka Kivimäki.
Comparación del lugar con una imagen previa. Foto: Digital Globe vía Veli-Pekka Kivimäki.

Podemos ver también en las imágenes del “antes y después” que ningún edificio de los alrededores fue alcanzado a pesar del trabajo de demolición hecho por decenas de misiles. Si alguno de los misiles hubiera sufrido problemas o se hubiera desviado por un impacto de un proyectil de las defensas antiaéreas de tal forma que hubiera terminado impactado en otra parte está claro que los medios de información sirios y rusos lo habrían mostrado.

Imagen: defense.gov

Según el Pentágono, es el único de los tres objetivos que se considera dañado pero no destruido. En la imagen de arriba a la derecha puede verse el impacto de un misil alejado del resto de edificios. Quizás sea un misil SCALP francés el que falló y por eso se habla de 9 y no 10 de misiles.

Almacén a 20km. al oeste de Homs después del ataque. Foto DigitalGloba vía Christiaan Trebiert.
Mismo almacén tras el ataque. Foto DigitalGlobe vía Christiaan Trebiert.

Este almacén al oeste de Homs fue alcanzado por una combinación de misiles Tomahawk y misiles SCALP en sus variantes SCALP/Storm Shadow lanzada desde aviones y MdCN lanzada desde buque.

Por último, el tercer objetivo alcanzado fue identificado como un almacén de armas químicas y centro de mando ubicado a 15km. al oeste de Homs. Fue alcanzado por misiles SCALP.

Imagen: defense.gov
Objetivo alcanzado a 15m. al oeste de Homs. antes del ataque. Foto vía Christian Trebiert.
Objetivo alcanzado a 15m. al oeste de Homs. después del ataque. Foto vía Christian Trebiert.

Vista la información disponible sobre el ataque con armas químicas y la respuesta occidental, en la tercera y última parte abordaré las valoraciones hechas.

Siria (1): El ataque con armas químicas en Duma

El pasado día 6 de abril el grupo yihadista Jaish Al Islam (Ejército del Islam) anunció su disposición a negociar con Rusia la entrega de la localidad de Duma, localizada en una bolsa al este de Damasco en poder de los grupos armados enfrentados al régimen sirio. Al parecer, la cuestión que impedía llegar a un acuerdo era la aspiración de los yihadistas de abandonar Duma y ser trasladados a la provincia de Idlib sin entregar armas y bagajes. Esto último no debía de hacer ninguna gracia al régimen. Entonces, al día siguiente en Duma tuvo lugar un ataque con armas químicas.

Un equipo de Bellingcat, el colectivo de analistas OSINT, publicó un análisis de los vídeos disponibles que muestran el resultado del ataque. También vídeos de la visita posterior al lugar de personal ruso. Tras cotejarlos lograron geolocalizar el sitio: un área cercana a la Plaza de los Mártires de Duma. Uno de los vídeos muestra un cilindro amarillo, el posible vector del ataque y que coincide con casos anteriores.

Las armas químicas han sido usadas repetidamente en el conflicto sirio, siendo lanzadas principalmente  por las fuerzas de régimen desde aviones y helicópteros. Sobre el tema véase por ejemplo el informe “Death by Chemicals” publicado por Humans Right Watch el 1 de mayo de 2017. Sobre cómo la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas ha estudiado y documentado ataques con cloro en Siria véase la siguiente noticia en The Guardian de enero de 2015: Investigators confident that chlorine gas was used as weapon in Syria”.

El jueves 12 Vanessa Vallejo me entrevistó sobre el ataque con armas químicas en Siria y los intereses geopolíticos de fondo para la versión en español del Panam Post: “¿Cuál es el interés de EEUU y Rusia en Siria?”.

En la segunda parte hablaré de los ataques liderados por Estados Unidos.

Contratistas rusos mueren en Siria en un contraataque estadounidense

Mapa: Bloomberg.

El pasado día 7 de febrero una fuerza progubernamental siria, formada por contratistas rusos de la empresa Wagner y una milicia conocida como los “ISIS Hunters”, avanzó en la provincia de Deir ez-Zor más allá de la línea que separa los dominios gubernamentales de los dominios de la coalición Fuerzas Democráticas Sirias, que lideran los comunistas kurdos sirios, para tratar de apoderarse de una planta de gas conocida por el nombre de la empresa estadounidense que antiguamente lo explotaba, Conoco. El gobierno sirio ha firmado acuerdos de explotación con empresas petroleras rusas, evidentemente como compensación a Moscú por el esfuerzo de guerra ruso para salvar al régimen de Bashar Al Assad. En la Siria oriental esa línea de demarcación fue establecida una vez las respectivas ofensivas de las fuerzas gubernamentales y las Fuerzas Democráticas Sirias lograron derrotaron al Estado Islámico, considerando especialmente la presencia de fuerzas rusas en un bando y estadounidenses en el otro.

Fadi Makhlouf, uno de los sirios fallecidos en el enfrentamiento, posando con camuflaje ruso Digital Flora, fusil Tipo 56-2 y el parche de los ISIS Hunters. Foto vía @tarek_oo7.

El ataque de la fuerza progubernamental, de entidad batallón, se centró en una posición establecida de las Fuerzas Democráticas Sirias, a 8 kilómetros al este del río Éufrates. Tras la preparación artillera y disparos de carro de combate, se produjo el avance de las fuerzas de a pie (entre 300 y 500 combatientes). Se daba la circunstancias de que en esa posición se encontraban militares estadounidenses.

Controladores aéreos avanzados estadounidenses, dotados con designadores láser y equipos de comunicación, en Afganistán en 2010. Foto: Spc. De’Yonte Mosley, U.S. Army.

Según afirmó en una rueda de prensa el teniente general Jeffrey L. Harrigian, comandante en jefe de las fuerzas de aviación del mando regional para Oriente Medio (CENTCOM), el personal estadounidense se puso en contacto con el oficial ruso de enlace para advertirle de la situación. Sólo entonces procedieron a solicitar apoyo. Entre ese personal estadounidense se encontraban militares capacitados como Joint Terminal Attack Controllers, la nueva denominación de controlador aéreo avanzado, que solicitaron apoyo aéreo. Allí se acercaron entonces cazabombarderos F-22A Raptor para lanzar munciones y drones MQ-9B Reaper para proporcionar vigilancia del campo de batalla. Más tarde se unieron aviones cañoneros AC-130, cazabombarderos F-15E, bombarderos B-52 y helicópteros de ataque AH-64 Apache. También intervino una unidad artillera del cuerpo de infantería de marina estadounidense. Tras tres horas de ataques aéreos y artilleros, la fuerza progubernamental siria se retiró en dirección oeste. El recuento oficial estadounidense es de unas cien bajas ocasionadas.

Un segundo enfrentamiento se produjo el sábado día 10 de febrero, en el que un carro de combate T-72 de las fuerzas gubernamentales fue destruido por un dron MQ-9B Reaper estadounidense. La CNN mostró un vídeo que muestra el ataque con bomba guiada contra un carro de combate y también otro ataque al lado de unas edificaciones. La URL muestra ahora otra información, pero el usuario de Twitter @warsmonitoring recogió el vídeo en un tuit del día 13 de febrero.

Aquí el fotograma que muestra el segundo lugar atacado.

Otro usuario de Twitter, “Gerards”, identificó el lugar en las fotos satélite de wikimapia.org El lugar es un cruce en la localidad de Khusham, al este del Éufrates y al sur del campo de gas de Tabiya, también identificado en wikimapia.org como Conoco.

El propio día 7 de febrero empezaron a circular rumores de que entre las bajas de la fuerza atacante había ciudadanos rusos. Curiosamente el silencio del Kremlin fue total. Según cuenta la agencia Bloomberg, el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, declinó comentar el asunto diciendo que su gobierno sólo lleva registros de las bajas de las fuerzas armadas del país. Mientras tanto medios y personajes del panorama ultranacionalista empezaron a hacer circular cifras de hasta 200 rusos fallecidos, con el evidente propósito de generar una reacción en la opinión pública.

Conflict Intelligence Team (CIT) ha recogido varios nombres de las bajas de la empresa Wagner en Siria que circulan ya por los medios de comunicación y las redes sociales rusas:
-Vladimir Loginov, activista cosaco de Kaliningrado,.
-Alexey Ladygin, veterano de la guerra de Ucrania, de Riazán.
-Stanislav Matveev e Igor Kosoturov, otro veterano de la guerra de Ucrania, ambos de Asbest.
-Ciril Ananyev, miembro del Partido Nacional-Bolchevique y veterano de la guerra de Ucrania, de Moscú.
-Alexery Shikhov, veterano de la guerra de Ucrania y miembro del Partido Nacional-Bolchevique, de Nizhni Nóvgorod.
-Ruslan Gavrilov, del asentamiento de Kedrovskoye.

Según recoge CIT, el medio Novaya Gazeta (crítico con el Kremlin) afirmaba que la cifra de rusos fallecidos ascendía a 13. “Oryx”, un conocido analista de inteligencia de fuentes abiertas y autor de materiales muy interesantes sobre la guerra siria, dio la cifra de 12 muertos y 36 heridos.

Por último, el diario ruso Kommersant, informa que el ataque lanzado por las fuerzas rusas el día 7 fue iniciativa de un hombre de negocios local que pensaba que el pozo de gas en manos de los kurdos de las Fuerzas Democráticas Sirias sería una objetivo fácil de tomar y que sus defensores no opondrían mucha resistencia antes de salir corriendo. Se trató por tanto, un ataque no coordinado con el alto mando militar ruso y no contaba con apoyo aéreo. Las numerosas bajas en la fuerza atacante se produjeron porque no habían terminado de desplegarse y un buen número de vehículos fueron destruidos por la aviación estadounidense cuando todavía se encontraban formando una larga columna.

Recuerdo los artículos que denunciaban la lógica de la privatización de la guerra y la explotación de los recursos locales tras la invasión estadounidense de Iraq. ¡La lógica neoliberal aplicada a la guerra! En más de una conferencia he oído a expertos hablar de la amenaza que suponen para la paz y la democracia las empresas militares privadas. Pero se les olvidó el caso de Siria, donde la participación de empresas militares rusas empezó en 2013. Supongo que, para la tropa de periodistas y comentaristas españoles que escriben sobre Oriente Medio criticando a Estados Unidos e Israel como deporte favorito, retratar la verdadera naturaleza de la intervención rusa en Siria les pone ante su público del lado del imperialismo yanki y el sionismo. Muchos oirán hablar de la compañía Wagner por primera vez estos días. Ya me encargaré yo de profundizar un poco más en el tema de las PMC rusas en un futuro. ¿Os va gustando ya la Nueva Guerra Fría?

El nuevo papel de Rusia en el Mediterráneo Oriental

Hace tiempo asumí que la mejor estrategia para hablar de la Nueva Guerra Fría era no emplear el término y dedicarme a escribir sobre los elementos que la componen por separado. De lo contrario el debate se centraba en si era correcto usar la expresión “Guerra Fría” para definir la nueva era de relaciones entre Occidente y Rusia en vez de la naturaleza de esas relaciones. Me pareció de pronto más importante ir construyendo la argumentación que debatir para que otros me dieran la razón.

El crucero “Pedro El Grande” en Siria. Foto Sputnik vía USNI.

Un asunto que llamó mi atención hace tiempo fue el nuevo papel de Rusia en el Mediterráneo Oriental. Sucesivamente los gobiernos de Chipre, Grecia y Egipto jugaron la carta de Rusia en sus relaciones con Occidente. Sin olvidar, obviamente, su papel en Siria. Repaso todo ello en mi primera colaboración con el CIDOB de Barcelona. Mi texto se titula “Rusia en el Mediterráneo Oriental, ¿un contrapeso a Occidente?”. Además de leerlo en la página web del CIDOB en el anterior enlace, lo pueden descargar en formato PDF. Adelanto que no es esta una colaboración aislada, sino que habrá una próxima en el que trataré cómo Libia se ha convertido en un tablero geopolítico para terceros países.