Dediqué la primera parte al ataque con armas químicas en Duma y la segunda parte a la respuesta conjunta de Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Quedaba hacer una valoración personal sobre lo sucedido. Pero creo que ya está casi todo dicho a estas alturas. Es más, creo que de todo el asunto del ataque del régimen y la respuesta occidental lo relevante es ahora mismo la movilización de hordas de tontos útiles al servicio del Kremlin y Bashar Al Assad. Pero eso es ya un tema de fondo en la Nueva Guerra Fría.

La impresión general es que el ataque sobre las instalaciones vinculadas con el programa de armas químicas sirio ha sido bastante paripé. Andrea Rizzi afirma en El País que “el fin de los aliados occidentales parece principalmente estético”. Se trató según él de un ataque de cara a la galería para mostrar que la Casa Blanca está dispuesta a cumplir su palabra de castigar el empleo de armas de destrucción masiva. Y esa es la impresión que nos queda. Que fue un ataque descafeinado en un contexto demasiado complicado para que la Casa Blanca quisiera o pudiera implicarse a fondo. En este caso, el presidente Trump simplemente trató de demostrar su voluntad de castigar cualquier usuario de armas químicas. Lo cual, en un mundo crecientemente multipolar, coloca a Estados Unidos en una situación complicada. ¿Realmente cumplirá esa amenaza en todo lugar y circunstancia? ¿Aunque eso le haga chocar con Rusia hoy pero con China mañana? Pensemos en las noticias de que se usaron armas químicas en la provincia sudanesa de Darfur en 2016.

El carácter descafeinado del ataque tuvo que ver también con que fue algo bastante anticipado. El presidente Trump terminó haciendo precisamente algo de lo que acusó al presidente Obama: de telegrafiar sus golpes. En el momento en que cayeron los misiles sobre el centro de investigación en Barzeh, al norte de Damasco, el personal especializado y los discos duros seguro estaban a buen recaudo. Tobias Schneider apuntaba además en Twitter que el centro de investigación atacado no estaba relacionado con el desarrollo de armas químicas basadas en cloro, como las usadas en el reciente ataque en Duma. Así que su elección fue más bien simbólica.

Podemos especular también sobre el resultado limitado del ataque a los supuestos almacenes de armas de destrucción masiva del régimen sirio, que es fácil imaginar fueron retiradas de sus almacenes, dispersadas y escondidas. David E. Sanger y Ben Hubbard recogieron en el New York Times el escepticismo del propio Pentágono sobre la limitada efectividad del ataque. Si el propósito del ataque era disuadir al régimen sirio de usar armas químicas, sospecho que no ha quedado muy escarmentado.

La clave fundamental y evidente para entender por qué el gobierno de los Estados Unidos limitó sus objetivos y la contundencia de su ataque es la presencia de tropas rusas en Siria. Claramente se trató de evitar bajas entre el personal militar ruso presente en Siria. Vimos hace poco que el Kremlin prestó poca importancia, aparentemente, a la muerte del personal de la empresa militar privada rusa Wagner en Siria. Pero hubiera sido muy diferente su reacción de haber muerto personal militar ruso en servicio. La cuestión es saber si hubo comunicación vía el “teléfono rojo” entre Moscú y Washington. Reuters informó, citando una fuente anónima siria, que incluso había llegado un aviso ruso para que se evacuaran bases. Eso podría explicar, en parte, que las defensas antiaéreas rusas no intervinieran la noche del ataque y sólo se menciona a las defensas sirias. ¿Hubo acuerdo entre las partes?

Por último, he visto que alguno ha insistido en la ilegalidad del ataque por la ausencia de aprobación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde Rusia ejerce su derecho de veto para proteger al régimen sirio. Creo que este es un buen ejemplo del mundo multipolar que nos espera y que tantos anhelaban tras el 11-S por lo que consideraban entonces una peligrosa hegemonía de la “hiperpotencia solitaria”.  Un mundo multipolar no significa un mundo más democrático porque más potencias tienen voz. Significa un mundo donde los gobiernos amigos de Moscú y Pekín pueden cometer atrocidades que quedarán impunes.

Como dije el principio, casi lo más interesante de todo esto es ver cómo la maquinaria de propaganda se ha puesto en marcha y las redes sociales se han llenado de mensajes repitiendo los argumentarios creados en Moscú y Damasco que con tanto entusiasmo se repiten en España.

6 respuestas a “Siria (3): Recapitulando sobre el ataque

  1. Interesante grupo de artículos, gracias por la información, aunque veo lagunas importantes en su argumentación así como da por sentado conclusiones que no están probadas, entiendo que no se puede tener toda la información real a mano y a veces hay que especular un poco, no coincidimos creo en casi nada de lo expuesto, aun así Le agradezco su punto de vista y lo tendré en cuenta, gran trabajo muchas gracias.

  2. La política internacional, en estos últimos años, se ha complicado mucho y se ha vuelto más peligrosa.

    Rusia, de no ser por su potencia nuclear, sería un país de segunda fila, de hecho, ya casi lo es, con un PIB como el de España o Italia. Su política exterior se basa exclusivamente en su potencia nuclear. Y en los sueños nostálgicos de su presidente.

  3. Gracias por sus artículos tan esclarecedores en muchas ocasiones. En el tema del ataque de EEUU a Siria, me parece que no responde más que a ese intento continuo de Trump y sus acólitos de hacer parecer, de cara a la galería, que se enfrentan a Rusia y sus intereses con una cierta contundencia. Las “continuas” confrontaciones dialécticas, diplomáticas y militares parecen combates amañados para dar la impresión de que defienden los intereses de sus respectivas potencias mundiales ( que seguro que también es así), pero creo que es más el intentar cubrir o distraer la atención, de que no parezca que existe la trama rusa que ayudó a Trump a llegar al poder (grave problema de carácter interno para Trump) , personaje éste del que dicen, además, que el Kremlin lo tiene agarrado por alguna parte (observemos las declaraciones de admiración también de Trump a Putin como elemento o detalle indicador de “entrega” personal de uno a otro). Lo de menos creo que ha sido el ataque en sí que, como comenta, no ha servido en mucho para su principal objetivo.

    1. coincido mas con su análisis estimado amigo, no creo que alguien quiera gastar mas de cien millones de dolares en una acción “descafeinada”, nada de lo que hacen estas potencias se hace para malgastar recursos, por que esto seria contrario a una de las características que debe poseer cualquier curso de acción, cual es la aceptabilidad (estar conforme con lo que se pierde con tal de ganar lo que se espera ganar). Me parece mas el juego de manos del prestidigitador, te distraigo en la capital, mientras en el norte se hace la repartición de un territorio que queremos dividirnos. recordemos; enfrentamientos entre mercenarios rusos y fuerzas regulares de EE.UU, bases secretas de Francia, la ocupación militar por parte de Turquía, la creación de una supuesta guardia de fronteras encabezada por los Kurdos.

  4. Hola Jesús como te dije en twitter @situacionesdifi te contesto por aquí más o menos tenemos la misma visión, con algunas diferencias.
    ¿Partición de Siria?. Tras la inanidad de la Administración Obama, la Cuarta Rama del Gobierno de EEUU (verdadero poder en la sombra que controla ya la Administración Trump), volvió a recurrir al holograma del ataque con armas químicas por parte del Ejército sirio para perpetrar un ataque mediático contra la base aérea siria de Al-Shairat, ataque que en realidad sería un aviso a Rusia, Siria e Irán de que deberán contar con EEUU en la búsqueda de un acuerdo internacional que se plasmaría en la Conferencia de Ginebra II sobre Siria (que será aplazada “sine die” por EEUU hasta que se equilibre la situación militar y que se englobaría en un escenario de solución global a los contenciosos existentes en Oriente Medio (Siria, Palestina, Irak e Irán).

    Las premisas de la Administración Trump (Rotchild) serían la defenestración de Al Asad y la posterior partición de Siria en tres partes. Así tendremos la Siria alawita, protectorado ruso que abarcaría desde la costa mediterránea hasta Alepo, el Kurdistán sirio tutelado por EEUU y la zona sunita del sur sirio que se englobaría en el nuevo Sunistán sirio-iraquí, lo que unido a la división de Irak consagraría el triunfo de los esfuerzos de Israel para la balcanización de Siria e Irak. Asimismo, la OTAN asumirá próximamente el papel de gendarme en los países árabes del arco mediterráneo con el objetivo inequívoco de establecer un anillo de seguridad que impida la salida anual de cerca de 150.000 personas rumbo a Europa. especialmente desde Libia, Estado fallido en el que el llamado Gobierno de Unidad Nacional sería impotente para controlar la anarquía reinante con el wahhabísmo salafista instaurado en Trípoli mientras grupos takfiríes (satélites de Al-Qaeda) dominan tribalmente el interior.

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