Presidente Trump

De un tiempo a esta parte mantengo una rutina con una amiga que vive en Estados Unidos. Ella me pregunta mi opinión sobre cierto artículo de análisis internacional de algún autor español publicado en El País y yo le contesto por enésima vez que no leo los artículos de opinión de la prensa española. Entonces busco el artículo al que ella se refiere y pasamos a destriparlo. La situación habitual es que al autor de turno se le escapa las claves del asunto que toda la prensa en Estados Unidos maneja. A estas alturas no sé si es un síntoma de la decadencia periodística de El País o un síntoma de que en el siglo XXI  para un ciudadano español con Internet la prensa nacional resulta superflua para seguir la actualidad del mundo.

El último artículo al que mi amiga hizo referencias se refería al éxito de Donald Trump en las primarias republicanas. Salió justo en un momento en que los medios estadounidenses están volcados en analizar la campaña de Trump, burlarse de Trump o advertir del peligro que supone Trump. Y me parece insuficiente y torpe quedarse en el análisis de que Trump triunfa porque apela a los más bajos instintos del electorado con un discurso xenófobo. Sería igual de irrelevante que un análisis de un periodista extranjero que contara en su medio que un sector del electorado español se ha vuelto loco votando a un partido liderado por un comunista a sueldo de Caracas y Teherán que ha defendido, entre otras muchas cosas, acabar con la división de poderes, prohibir los medios de comunicación privados y salirse del euro para imprimir dinero a lo loco e imponer controles cambiarios.

Trump es un fenómeno singular porque ha subido en las encuestras diciendo cosas que hubieran hundido la carrera de otros candidatos en otros ciclos electorales, como decir que John McCain no es un verdadero héroe de guerra porque fue derribado sobre Vietnam o que la actitud de Megan Kelly hacia él durante el debate en FOX News se debió a que la periodista estaba con la regla. Las encuestas y estudios reflejan que el público valora que Trump “habla claro” y “dice lo que piensa”, aunque sea tan difícil su posición en torno a tantos temas en los que se ha contradecido. Bill Maher señaló que una característica importante de Trump es que no pide perdón. Y en un país con el discurso público atenazado por lo políticamente correcto (que a pesar de la degeneración del término en España, es un concepto de la izquierdas posmoderna) el discurso de Trump genera apoyo en la masa que no se siente identificada con las élites educadas y sofisticadas de ambas costas que copan Hollywood y los medios (veáse lo que escribí en “Los muchos Estados Unidos”). Por contrastar, es interesante ver cómo Dana Carvey imitó a Barack Obama y comparó su manera elaborada y algo pomposa de hablar con las de Ronald Reagan, Bill Clinton y George W. Bush. El resultado es que paradójicamente Trump ha encontrado el apoyo electoral en la clase obrera estadounidense.

donald-trump-make-america-great-2-800x400

La clave que he echado en falta en los análisis españoles y que se ha convertido en la palabra fetiche en Estados Unidos es que Donald Trump es percibido como un candidato anti-establishment, exactamente como Bernie Sanders. William S. Lind, autor del concepto de “Guerras de Cuarta Generación”, escribía hace poco que “la línea de fractura en la política estadounidense no es republicano vs. demócrata sino establishment vs. antiestablishment”. Trump no es un “político profesional” y con su fortuna personal no necesita para su campaña el apoyo económico de grupos de interés y lobbies. Así, Bill O’Reilly decía que Trump y Sanders son lo mismo. Trump entró en las primarias como una figura rompedora que logró que su figura y su discurso se convirtiera en el centro del debate. Scott Adams, autor de las tiras de Dilbert, ha escrito una larga lista de artículos analizando la estrategia de comunicación exitosa detrás del personaje delirante y bufonesco que es Trump.

La avalancha de análisis de estas últimas semanas son resultado del Partido Republicano entrando en pánico y la desesperada necesidad de comprender la fórmula del éxito de Trump. La lista de candidatos republicanos se ha reducido pero quedan en liza dos candidatos con entidad como Ted Cruz y Marco Rubio que están logrando que el voto del elector republicano “tradicional” se divida, facilitando las victorias de Trump. Una posible victoria de Donald Trump y Hillary Clinton en las primarias obligaría a muchos republicanos a aceptar a la segunda como el mal menor, tal como ya ha asumido Max Boot. Es difícil imaginar que gane las elecciones presidenciales frente a Hillary Clinton, pero sería entre divertido y terrorífico imaginar el mundo con el presidente Trump.

Las Revoluciones de Colores y la reconfiguración del orden mundial (2ª parte)

[Segunda entrada de Guillermo Pulido, firma invitada. Aquí la primera parte]

Es en esas coordenadas en las que debemos encuadrar el tema de las Revoluciones de Colores y el trabajo de Gene Sharp sobre el derrocamiento de dictaduras y edificar democracias. Para ello reseñaré a continuación dos libros sobre el tema. Recordemos, esta es una historia tanto de política de poder y grandes potencias (entre EEUU, la OTAN y la UE contra Rusia), como también de democracia versus autoritarismo.

El primer libro (una tesina) que reseñaré es Las Revoluciones de Colores, de Carlos González Villa. Las cuestiones que trata de responder son 1) las motivaciones de EEUU para intervenir en el espacio exsoviético y 2) si EEUU fue el actor esencial y en la sombra que promueve dichas revoluciones y las hizo triunfar.

La primera pregunta la responde, a mi entender, con los siguientes pasajes de sus páginas 52 y 53 “Eurasia era el botín de guerra de los Estados Unidos y el lugar en el que se seguiría jugando la primacía mundial. Este razonamiento Mackinderiano implica que, para el ejercicio del “liderazgo global”, es necesario el dominio de ese espacio, y para el dominio de ese último es necesario el dominio de su periferia (Europa del Este, Asia Central, y el Cáucaso)” (…) Para ello la administración Clinton planteó una política de “compromiso y ampliación” para un mundo inmerso en un proceso de globalización y que debía ser liderado por los Estados Unidos” (…) Estas estrategias, destinadas a impedir el surgimiento de una gran potencia en el centro de Eurasia, debían ser seguidas por la realización de políticas que redujeran la importancia de Rusia en su entorno”. Bastante evidente e indiscutible los intereses naturales de Rusia y EEUU y su inevitable choque en el espacio exsoviético.

La respuesta a la segunda pregunta es mucho más difícil de responder por las pocas fuentes de información disponibles. No es que sean actividades opacas pero hay un gran vacío informativo al respecto y escribir sobre ello cae muchas veces en el campo de la especulación. Por ello la tesina no puede extenderse  demasiado en ese asunto, y sencillamente sigue el guión del excelente documental “Estados Unidos a la Conquista del Este” y apoyándose en otras fuentes abiertas. En el excelente documental mencionado, se hace una investigación soberbia y vívida de cómo EEUU sí interviene y manipula de forma decisiva en la organización y promoción de dichas revoluciones. Se sigue la pista del dinero desde el gobierno de EEUU y filántropos americanos directamente a gente que ha recibido educación en ese país para que formen ONG que organizan y fomentan las protestas, y cuando el gobierno local trata de eliminarlas o dificultar su funcionamiento, los órganos implicados en la conformación de la política exterior de EEUU (Senado, Departamento de Estado, etc), presionan de forma pública para acabar con esa represión (se puede ver como el senador McCain reprende públicamente y hace retractarse y pedir perdón el ministro kirguís de exteriores por cortar la electricidad a una imprenta opositora). Organizaciones opositoras como Pora, Kmara u Otpor, son apoyadas logísticamente de forma decisiva (con bastante dinero, imprentas, radios, etc) por ONG americanas como Freedom House o la agencia USAID. En el documental la gente de esas ONG americanas hablan abiertamente de que su misión es derrocar al gobierno autoritario local y edificar en su lugar una democracia, también puede verse a gente de Kmara (revolución en Georgia) visitar la sede de la ONG americana “Proyecto Sobre las Democracias en Transición”. Los vínculos entre los movimientos revolucionarios y EEUU (USAID es una agencia gubernamental) son evidentes así como la confluencia de intereses.

Aunque la actual oleada de revoluciones democráticas suaves se suele situar con la de Serbia en 2000, en mi opinión ese tipo de agresiones indirectas de EEUU contra gobiernos dictatoriales no amigos hay que retrotaerla a por lo menos la época de la Europa del Acta Final de Helsinki. En dichos acuerdos la URSS permitió la entrada de un caballo ideológico a cambio de un reconocimiento de fronteras que nadie podía cambiar por la fuerza y que no se respetó una vez cayó la URSS. Era la época la Carta 77 y las revueltas de Solidaridad, y la CIA desde la época de Reagan (aunque desde Carter los soviéticos se alarmaban sobremanera con sus llamadas a la democracia y los derechos humanos en Europa del Este que hacía el presidente americano) comenzó una fuerte actividad encubierta para minar ideológicamente el resquebrajado imperio soviético, dando apoyo logístico a la oposición. Al final toda esta historia acabó con la Revolución de Terciopelo (Checoslovaquia), la caída del Muro de Berlín y la reunificación alemana, las Revoluciones de 1989, el Otoño de las Naciones, etc.

En ese sentido, con las actuales Revoluciones de Colores llueve sobre mojado, y si ahora esa política de revoluciones democráticas está teniendo bastante más éxito que en la Guerra Fría, es porque las dictaduras autoritarias exsoviéticas son mucho más porosas y débiles que las totalitarias (caso de Cuba o Corea del Norte), donde ese tipo de movimientos no tendrían ninguna oportunidad hasta que esos regímenes dejaran de ser totalitarios. Es decir, que Rusia tenga que recurrir a dictaduras autoritarias para sostener su esfera de influencia, hace de dicha esfera un objetivo mucho más frágil y débil frente a las agresiones indirectas democráticas de EEUU contra esos gobiernos.

¿Por qué las dictaduras totalitarias parecen impermeables a las estrategias y métodos de las Revoluciones de Colores y las autoritarias sin embargo parecen tan débiles en tantos casos? Para ello debemos reseñar el segundo de los libros, De la Dictadura a la Democracia, de Gene Sharp, la biblia de todos los revolucionarios (de colores).

Las Revoluciones de Colores se basan en organizaciones independientes del Estado (estudiantes, sindicatos, etc), y desde ahí se desafía al autoridad del gobierno usando la limitada o muy limitada libertad de prensa y reunión de las dictaduras autoritarias o de las democracias limitadas, para promover su mensaje y cómo han sido amañadas las elecciones y la voluntad popular. La agitación previa unido al resultado amañado de las elecciones, desata la ira popular llevando al derrocamiento del gobierno, siempre y cuando se haya socavado con anterioridad la voluntad de luchar por el régimen de las fuerzas de seguridad. En un régimen totalitario dicho proceso jamás podría realizarse, porque todas las asociaciones de estudiantes, sindicatos, etc e incluso las mismas fuerzas, están controlados y vigilados por comisarios y delegados del partido político con el poder total del Estado.

Afirma Sharp que “Tres de los factores más importantes para determinar hasta qué grado estará o no controlado el poder del gobierno, son: 1) el deseo  relativo por parte de la población de imponerle limites al poder del  gobierno; 2) la fuerza relativa de las organizaciones e instituciones  independientes para quitarle colectivamente los recursos que necesita  el poder; y 3) la relativa capacidad por parte de la población de negarle su consentimiento y apoyo”. Vemos que en una dictadura totalitaria el apartado 2, las organizaciones e instituciones, no son nada independientes.

Sharp prosigue. “Una de las características de la sociedad democrática es que existe  una multitud de grupos e instituciones nogubernamentales. Ellas incluyen, por ejemplo, la familia, las organizaciones religiosas, las asociaciones culturales, clubes deportivos, instituciones económicas, sindicatos, instituciones estudiantiles, partidos políticos, pueblitos, asociaciones de colonos, clubes de jardinería, etc” (…) “Entre los puntos débiles de las dictaduras están los siguientes: 1. Se les puede restringir o negar la cooperación de muchas personas, grupos e instituciones que necesitan para hacer funcionar el sistema. 10. Los intelectuales y los estudiantes pueden impacientarse por  las condiciones o restricciones o el enfoque doctrinario y la represión. 11. El público en general puede, con el tiempo, volverse apático y hasta hostil al régimen. 12. Las diferencias regionales, de clase o nacionales pueden agudizarse. 14. Sectores de la policía o de las fuerzas militares pueden actuar para lograr sus propios objetivos, aún cuando esto sea contra la voluntad de los dictadores en el poder, y llegar hasta el golpe de estado”. Según Sharp y su cercano colaborador Helvey, el apartado 14 es el esencial para que de las protestas se pase al derrocamiento y la revolución. Es obvio, en la misma transición española el principal miedo de todos era la conspiranoia sobre el Bunker, y la Perestroika fue atacada en por el jefe del KGB y las fuerzas armadas en un golpe de estado bastante desastroso e improvisado. Anulando las fuerzas de seguridad (apartado 14) y del resto del aparato del Estado (apartado 1), azuzando los conflictos (apartado 12) y presionando mediante las asociaciones de estudiantes e intelectuales (apartado 10) y la población en general (apartado 11).

Sharp plantea un ataque directo a la base de todo orden político, el de la obligación y obediencia política. En última instancia todo orden político (y su obediencia) se basa en la autoridad (que es la unión del poder físico y la legitimidad), y la autoridad es importante porque hace que los individuos y actores sociales obedezcan las normas y órdenes del orden político dado mediante el uso del derecho y de los castigos que impone a los desobedientes, garantizando de esa manera la pervivencia del régimen y el orden. Esto es básico en teoría política y del derecho. Para derribar el orden político de las dictaduras, Sharp ataca esa base de forma muy directa mediante el concepto de “desafío político” a través de la “coerción no violenta” (contrapuestas a la acomodación, etc) que trata de lograr que “La burocracia del adversario se niegue a obedecer a su propia dirigencia. Las tropas de los adversarios y su policía se amotinan. Los simpatizantes y colaboradores del poder adverso repudian a sus antiguos dirigentes y les niegan derecho alguno a mandar. A partir de esto, la antigua obediencia y colaboración desaparecen. El cuarto mecanismo de cambio, la desintegración del sistema del adversario, es tan completo que éste no tiene siquiera poder suficiente para rendirse. El régimen se ha desintegrado”.

Haciendo “retos simbólicos” al régimen (realizando algo que está prohíbo por la autoridad como hizo Rosa Parks para desafiar la segregación racial en el sur de EEUU) y “resistencias selectivas” se comienza el proceso revolucionario. Luego se va extendiendo la protesta a otras instituciones (de estudiantes a sindicatos por ejemplo) y por último entrando en contacto con personas del aparato del Estado para que mediante la “desobediencia simulada” (no cumpliendo órdenes, no informando de actividades ilegales, etc) se llega al punto en el que tras unas elecciones con pucherazo, tras unos días o semanas de protesta (tomando plazas, edificios, haciendo manifestaciones, etc), los opositores con la connivencia de las fuerzas de seguridad, se hagan con los edificios de gobierno, lo derroquen, y proclamen uno nuevo.

Como a EEUU le interesa derrocar las democracias limitadas o las dictaduras autoritarias del espacio exsoviético para edificar ahí democracias (que inevitablemente querrán unirse a la UE y la OTAN) el libro de Sharp. En consecuencia, Rusia necesita ser una democracia limitada o una pseudodictadura, e imponer o sostener gobiernos de tipo similar en su esfera de influencia. De ahí que Putin expulsara de su territorio a muchas ONG extranjeras y a USAID, fomente y sostenga asociaciones patrióticas como la Nashi, etc.

Por lo tanto, la promoción que hace EEUU de la democracia en el espacio exsoviético son auténticas agresiones indirectas (un concepto desgraciadamente caído en desuso) contra Rusia y afectarán gravemente las relaciones EEUU-Rusia, tal y como ha sido el caso de Ucrania estos meses. Por ello, la política de Obama hacia Rusia (que ha tratado a toda costa de llegar a acuerdos estratégicos) ha fracasado estrepitosamente.

¿El comienzo del fin del “Imperio estadounidense”?

Una vez le preguntaron al ministro de asuntos exteriores chino Zhou Enlai sobre los acontecimientos de Mayo de 1968 en París. Contestó que le parecía pronto para valorar su significado. En algún momento la frase se tergiversó y hoy en día se cita la respuesta en una versión en la que Zhou Enlai de lo que se mostraba reacio a emitir una valoración era de la Revolución Francesa de 1798. Normalmente quien atribuye esa cita apócrifa a Zhou Enlai señala la tradicional prudencia china y su visión a largo plazo. La misma que llevó a Den Xiapoing a plantear reformas que alejaran a China del modelo soviético para convertir al país en potencia mundial avanzado el siglo XXI.

Llevo interesado en los asuntos de seguridad y defensa desde finales de los 80 y recuerdo en aquel entonces cómo todo lo que fabricaba China era una evolución de tecnología soviética recibida antes de la ruptura con la URSS. China llegó a ofrecerle a Brasil el F-7M Airguard, su copia del MiG-21, a cambio de dos turbohélices EMB-312 Tucano por ejemplar. Hoy, China desarrolla su propio caza de quinta generación (Europa no está ni se le espera en ese campo) mientras Brasil pone como condición a los ofertantes de su programa FX-2 altas transferencias tecnológicas.

Chengdu-J-XX-VLO-Prototype-27S
Siempre insisto en que lo importante respecto a China no es dónde está hoy, sino dónde va estar. Cada paso tecnológico dado es acogido con comentarios negativos por algún pretendido escéptico que señala lo que a China le queda por recorrer y lo improbable de que alcance ese hito. Tiempo después ese hito es superado y de nuevo escuchamos que el desarollo chino es un espejismo carente de bases sólidas porque se dan las circunstancias para que el siguiente hito tecnológico nunca sea superado. Y así desde finales de los años 80 hasta el presente y más allá.

El ascenso chino no presenta ningún problema de acotación temporal a los historiadores. Su inicio está bien delimitado en el tiempo. Pero en estos días, siguiendo la posible intervención estadounidense en Siria, me he empezado a preguntar si lo que hemos vistos son síntomas de lo que en un futuro y con la perspectiva del tiempo señalaremos como el comienzo del declive de la condición de Estados Unidos como solitaria híper potencia. No tanto porque hayan mermado los medios con los que Washington pueda actuar, pero sí porque haya disminuido su capacidad de actuar de forma unilateral.

Al contrario que en la guerra de Kosovo, ya no tenemos a una Rusia débil pendiente de la renovación de créditos por parte del Banco Mundial y por tanto dispuesta a dejar pasar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una resolución contra un aliado. Putin lanzó una renovación de sus fuerzas armadas a raíz de las lecciones de la guerra con Georgia en 2008 que en el futuro seguro aumentará el perfil internacional del país, como estamos viendo ahora en el Mediterráneo.

2219579019_a16cf000dc_o

La invasión de Iraq en 2003 y su posterior ocupación agotó por largo tiempo la disposición de la opinión pública estadounidense de embarcarse en aventuras en el extranjero. La idea de invadir un país para cambiar su régimen político está totalmente fuera del debate político. Irónicamente, la mentira que se usó para justificar la invasión de Iraq sobre las armas de destrucción masiva del régimen de Hussein han retornado como un bumerang. A pesar de las informaciones ofrecidas por Médicos Sin Fronteras sobre el presunto ataque con armas químicas del 21 de agosto en Ghouta existe una desconfianza generalizada a pesar de que los indicios sean de que efectivamente se usaron armas químicas o al menos armas termobáricas. La crisis en Siria es un ejemplo de que hay problemas que superan la capacidad de Estados Unidos de generar orden a bombazos y que tenemos ahora crisis con demasiados actores internacionales implicados para que una accción unilateral sea capaz de ofrecer resultados. Pero antes de que alguno arranque a aplaudir el comienzo del fin del imperio estadounidense habría que recordar que asistiremos en paralelo al ascenso del nuevo imperialismo ruso y un creciente imperalismo chino.

El traje del emperador Bush

Cuando me puse a hablar de Iraq en mi viejo blog, allá a finales de 2004, siendo radicalmente pesimista hubo lectores que me pusieron a bajar de un burro con una lógica aplastante: Si criticas la estrategia de EE.UU. en Iraq es que tienes un póster de Bin Laden colgado en tu habitación y y eres enemigo jurado de logros de la civilización occidental como el jamón ibérico. Alguien lo resumió en un insulto genial: “Ayatolá del retroprogresismo”. (Que es como llamar antisemita a alguien que critica la política de Israel).

Irónicamente mis principales “fuentes de información” nunca han sido las webs del “No a la Guera”. Seamos francos: Es raro encontrar un pacifista que sepa distinguir un misil de un cohete. Mi percepción de lo que pasaba en Iraq se construyó a partir de páginas web, blogs y foros estadounidenses donde se profesa ese patriotismo que sólo se vive allí pero que criticaban severamente la conducción de la guerra. Al fin y al cabo el rechazo a los “burócratas de Washington” es algo típico de la derecha estadounidense.

Otra fuente son las noticias publicadas en medios de comunicación de países aliados de EE.UU. que invariablemente llevan por título “Un general británico/canadiense/holandés critica la estrategia estadounidense en… a su regreso a casa”. En el caso británico, dada su exitosa experiencia en la guerra contrainsurgente, hay ejemplos para dar y regalar.

Inquieta pensar a dónde nos llevaría una derrota estadounidense en Iraq y Afganistán.

Libertad Digital descubre que las fragatas ¡tienen misiles!

El Día de los Santos Inocentes de 2005 parece ser el más largo de la historia en la prensa. Después de que la U.S. Navy sacara un comunicado de prensa donde aclarara que la fragata española F101 “Álvaro de Bazán” en el tiempo que estuvo integrado en el Carrier Strike Group 2 no participó en acciones de guerra. Después de que se supiera que el comandante del portaaviones CVN-75 “Theodor Roosevelt” había sido advertido de las ROE (Reglas de Enfrentamiento) estrictas con las que la Álvaro de Bazán navegaba. Después de que se supiera que esas ROEs habían sido establecidas por el gobierno y comunicadas al AJEMA (Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada) antes del viaje de la fragata… Después de todo eso… Libertad Digital continua la saga de la fragata voladora con un descubrimiento que me deja de piedra:

Para su misión, operativa y no de maniobras, la Álvaro de Bazán estaba dotada de sistema de misiles arpón buque-buque y buque-tierra pero estaba preparada también para alojar misiles del tipo Tomahawk.

Agárrense que vienen curvas. Que la fragata estaba en misión “operativa” me ha dejado en ascuas. ¿Qué será una “misión no operativa”? ¿Una en que la fragata viaja con todos sus sistemas apagados? ¿O un viaje en el que los marineros van en la cubierta cogiendo sol mientras el barco hace escalas por puertos turísticos? Pero eso es lo de menos. El gran descubrimiento de LibertadDigital es que La fragata iba en misión operativa porque está dotada de “misiles arpón“… La leche, una fragata de la Armada Española cazando ballenas sin permiso…. ¡Cómo se entere Greenpeace!

Afortunadamente se trata de una confusión. Algún redactor se ha enterado de la cagada y han corregido mientras escribía esto. Como dice la nueva versión de la noticia, hablan de los misiles antibuque Harpoon (en mayúsculas, y sin traducir por favor), que dotan a todas las fragatas de la Armada española. Y que sirven única y exclusivamente para hundir barcos. Eso del ataque a tierra sólo es posible en las últimas versiones, modelo SLAM, que la F101 no lleva. Eso pasa por hablar por hablar sin molestarse en saber qué versiones del Harpoon tienen las fuerzas armadas españolas. Pero lo mejor viene al final. La “Álvaro de Bazán” es un barco peligrosísimo y letal, porque tiene “preinstalación” para el misil de crucero “Tomahawk”. Vamos, como la preinstalación de radio en los coches nuevos. Un nuevo concepto este, la “letalidad virtual”. Porque los misiles en cuestión ni siquiera están presupuestados.

Todo lo que gira en torno a esta no noticia, es la idea de que la fragata “Álvaro de Bazán” estaba en misión de guerra porque lleva misiles, ¡muy grandes! ¡muy peligrosos! Un burdo intengo de sacar de donde no hay, producto de la supina ignorancia. Porque sí, tenemos barcos con misiles. Y aviones que lanzan bombas. Y carros de combate con cañones. Pero eso no significa que estemos en guerra con nadie. Aunque a alguno le pese. Y aunque a algunos otros le pese que tengamos fragatas, cazambombarderos y carros de combate. Porque no vivimos en un mundo perfecto lleno de gente buena y bondadosa. Y la paz, aunque deseable, no es el más absoluto de los valores. Hay otros por los que a veces hay que luchar. A veces hay que defenderse por mucho que la guerra sea repugnante. Así que no me tocan más las pelotas con la fragata voladora o el ZP genocida de niños iraquíes. Que se os ve el plumero y mucho.

Afortundamente en la vida hay otras muchas cosas que las boberías de los periodistas aburridos inventado noticias. Muchas otras.

Actualización: Turpille en comentarios me señala como la página web de la COPE también habla de los famosos y temibles “misiles arpón”. Responder a su comentario me ha llevado a leer la comparecencia del AJEMA ante la comisión de Defensa del Congreso y encontrar cosas muy muy interesantes.

La inocentada de la fragata

Hola amiguitos soy Coco. Y hoy os voy a enseñar la diferencia entre un barco y un avión. ¿Chupado? No, sí eres periodista de El Mundo.

Parecía una inocentada. Alguien que se hacía llamar Mazz dejó esta frase en un comentario el otro día.

ZP manda fragata a Iraq en apoyo de USA sin consultar al Parlamento. La fragata participó hace unas semanas en el bombardeo de la frontera de Iraq con Siria.

¿Una fragata española participando en el bombardo de la frontera de Iraq con Siria? Que yo sepa la frontera sirio-iraquí está bien lejos de cualquier vía navegable por cualquiera de las fragatas de la Armada española o del alcance de sus cañones de 76 o 127 milímetros si estuvieran en el Mar Rojo, el Golfo Pérsico o el Océano Índico. A lo mejor tienen un supercañón que alcanza objetivos a miles de kilómetros. ¡Y yo sin saberlo! 😀

Me pareció una tontería y no le hice caso. Como iba yo a imaginar que una chorrada así sólo podría ser parida por la mente de un periodista, y de El Mundo por más señas (sí, sí… ese periódico que el 12-M sacó en portada la foto de un cadáver reconocible por sus familiares, y luego se ha dedicado a dar voz en primera plana año o año y medio después a todo colega de camello que de pronto recuerda que el fulano le había hablado de sus contactos en ETA o que fue torturado en comisaría).

En los foros de temas militares siempre nos cachondeamos de los periodistas por no dar ni una. Que manía de llamar fragata a todo lo que sea gris y flote. O “marine” a todo militar estadounidense. Es lo que tiene hablar hoy de vacas locas o clonación humana, mañana de huracanes y tsunamis, y al otro de inmigración o reformas de estatutos autonómicos. Y si a eso le añadimos bastante ganas de hacer demagogia nos salen los titulares de estos días.

Alguien en El Mundo “descubrió” no hace mucho que la fragata F101 “Álvaro de Bazán” estuvo integrada varios meses en el Carrier Strike Group 2, un grupo aeronaval de la U.S. Navy. ¿Secreto de estado? Ni de coña. Una afoto de mayo de 2005.

Norfolk, Va. (May 4, 2005) – Capt. Turk Green explains the dynamics of the nuclear-powered aircraft carrier USS Theodore Roosevelt (CVN 71) to Spain Minister of Defense Jose Bono Martinez. An international celebration was held on the flight deck of the ship in honor of the Theodore Roosevelt Carrier Strike Group upcoming cooperative deployment that includes the Spanish frigate Alvaro de Bazan (F 101).

En cristiano: El Ministro José Bono estuvo en EE.UU. en el mes de mayo en la ceremonia que daba oficialidad al acuerdo por el que la F101 se integraría en el grupo del portaaviones Theodor Roosevelt. ¿Qué pintaba nuestra fragata en un grupo aeronaval de la U.S. Navy? Lo explican en la página web de la armada estadounidense:

Having Bazan [la fragata “Álvaro de Bazán”] and TR [el portaaviones “Theodor Roosevelt”] come together in one strike group is a way to promote interoperability between two NATO countries. Small training exercises are conducted throughout the fleet, but a six-month deployment is what will give the United States and Spain the opportunity to work together in a more real-world situation as well as learn how to overcome any communication boundaries the two navies may share.

Vuelvo a traducir al cristiano, por si no controlan la lengua del Imperio: La F101 se integró en el grupo de la U.S. Navy en una misión de entrenamiento para mejorar la capacidad de trabajar conjuntamente con la marina de los Estados Unidos. Sí, sí… Ese país con el que ZP, decían, había conseguido arruinar las buenas relaciones que tenía España. Y si se trataba de una misión de larga duración es porque los ejercicios conjuntos de unos pocos días que practicamos con marinas como la argentina y la brasileña dan para poco.

Es interesante la siguiente frase dicha por el contraalmirante James A. Winnefeld:

This project was born in 2003 with the highest leaders of the Navy, and the Memorandum of Understanding was signed a week ago. The magnificent ship arrived here to start phase one of training“.

Las dos palabras en negrita lo dicen todo: Que la cosa se negociaba desde 2003 y que el propósito era el entrenamiento de la fragata española.

Secreto se puede ver que no era. ¿Pero aparte de la página web de la armada estadounidense en España se anunció? Vean ustedes mismos su equivalente española:

 

Previsto realizar durante el presente año 2005:

• PRE-INCORPORACION AL GRUPO DE COMBATE DE LA FLOTA NORTEAMERICANA, A MEDIADOS DEL MES DE MAYO HASTA FINALES DEL MES DE JULIO. (A REALIZAR EN LA COSTA ESTE DE EE.UU).

• INCORPORACION AL GRUPO DE COMBATE DEL PORTAAVIONES USN THEODORE ROOSEVELT, A MEDIADOS DE SEPTIEMBRE HASTA DICIEMBRE DE 2005.

 

Aquí queda claro que el barco hizo un primer viaje, de mayo a julio, a EE.UU. Fue en esa estancia cuando Bono viajó a EE.UU. A su vuelta a El Ferrol, en julio la Armada emitió una nota de prensa (con fecha 28 de julio de 2005) y el comandante de la F101 dio una rueda de prensa.

Vale, dirá alguien. Pero más allá de la prensa local ferrolana, los frikis que visitan la página web de la Armada o frecuentan los foros, ¿transcendió algo? Pue sí. Al menos lo siguiente:

– Intervención del Ministro de Defensa en programa de TVE (20 septiembre)

– Pregunta Parlamentaria a Ministro de Defensa en Pleno del Congreso (28 septiembre)

Intervención del AJEMA en Comisión Defensa del Congreso (13 octubre)

– Preguntas parlamentarias todavía en trámite (formuladas el 8 de noviembre)

Nota de Prensa del Ministerio del regreso de la F101 (12 diciembre)

– Respuesta parlamentaria a pregunta sobre despliegue F-101 (14 diciembre)

– Convocatoria a los medios y rueda de prensa comandante F101 (21 diciembre)

Que ya son ganas de no darse por enterados. Aquí una bonita foto con la tripulación de cubierta del portaaviones Roosevelt formando con sus chaquetas cierta bandera en la despedida de la F101 (el detalle es mejor verlo en la versión de alta resolución). Un destructor de la clase Arleigh Burke luciendo ese mismo pabellón por allá.. Fotos del 3 de diciembre. Pero en fin…

Solucionado el asunto del “secreto de estado”, alguien puede quedarle la duda, ¿pero para qué necesitamos entrenar con la Armada de los EE.UU? y ¿en qué medida tomó parte la F101 en esos bombardeos sobre Iraq? Para ello primero tengo que explicar en dos patás qué son las fragatas de la serie F100…

Las fragata de la clase F100 (de momento hay cuatro, y encargada una quinta) son las mejores fragatas (buques de escolta entre 2.000 y 6.000 toneladas de desplazamiento, más o menos) que hoy en día surcan los mares, dotadas del mejor sistema de defensa antimisil para buques existente, el sistema AEGIS. El AEGIS (que toma su nombre de la armadura de Zeus) es un sistema complejo que sólo portaban buques de gran porte. Empresas españolas se encargaron de adaptarlo para ser instalado en un buque tipo fragata, y el fabricante del AEGIS viendo el potencial del trabajo hecho en España se asoció para formar un consorcio que de momento ha vendido cinco fragatas (con una versión limitada) a Noruega. El sistema AEGIS es un sistema complejo y muy potente. Suponiendo una superficie de mar equivalente al de la península Ibérica, una fragata como la F101 situada en Madrid controlaría todo el espacio áereo de la Península y sería capaz de derribar blancos aéreos a la altura de Toledo. Las evoluciones futuras previstas del sistema AEGIS, esencialmente su software y sus misiles antiaéreos, lo capacitarán como parte de un escudo antimisiles. Las fragatas F100 han puesto a España en primera división (como se demostró en los ejercicios Majestic Eagle en 2004) y es lógico que la Armada quiera sacarle todo el potencial trabajando con la Armada del país que fabrica el sistema AEGIS y que más experiencia tiene con él. Todo sea dicho, la única armada que además de la española tiene el sistema AEGIS es la japonesa, pero los manuales en japonés sospecho serían un pelín engorrosos para los miembros de nuestra Armada.

Así que allí estaba por el Océano Índico la fragata F101 “Álvaro de Bazán” (ahora ya están informado, es un barco que flota, y va por el mar) integrada en el grupo aeronaval del portaaviones CVN-71 “Theodor Roosevelt”. Pues bien, ojo al dato. De ese portaaviones despegaron aviones que participaron en misiones de guerra sobre Iraq. Y no se pierden la pirueta retórica. Nuestra fragata, la F101, con su mera presencia en el grupo aeronaval del Roosevelt participó en operaciones de guerra en Iraq. ¿Cómo un barco, que va por el mar y flota, participa en misiones de guerra en Iraq? (Exactamente cerca de la frontera con Siria). El Mundo lo explica hoy: Una escuadrilla estadounidense lanzó 2.500 kilos de bombas en Iraq protegida por la fragata española. ¿Protegida? ¿Iban volando esos aviones con nuestra fragata vigilante mientras agitaba sus alas dando círculos alrededor de la escuadrilla de la U.S. Navy? Oh, claro. Ahora lo entiendo. Mientras la F101 mantuvo encendido su sistema AEGIS de vigilancia del espacio aéreo protegía al grupo aeronaval y a los aviones que habían despegado del Roosevelt con la misión de bombardear posiciones de la insurgencia iraquí cerca de la frontera siria. Da igual que en el grupo aeronaval CSG-2 hubiera un crucero y dos destructores AEGIS. Da igual que la insurgencia iraquí no suponga una amenaza aérea. Sólo por el hecho de tener encendido su radar, la F101 es cómplice de “vigilancia del espacio aéreo” (¿el personal de seguridad armado de la embajada española en Bagdad nos convierte también en país beligerante?) Evidentemente el comandante de la F101 tenía otras opciones:

a) apagar el sistema AEGIS

b) preguntarle a los estadounidenses, “¿esos aviones que despegan van a realizar ejercicios o van a participar en misiones de guerra?” para en función de ello alejarse a una distancia prudencial. Así no se hubiera podido decir que la F101 “participó” en las misiones de guerra de las unidades aéreas de la U.S. Navy.

c) comunicar al comandante del Roosevelt “como me entere que aviones despegan de su buque para ejecutar misiones de guerra sobre Iraq me vuelvo a casa”

d) A último remedio derribar a los aviones de ataques estadounidenses mientras por radio se le comunciaba al comandante del Roosevelt “¡no a la guerra!”

Quizás la clave esté en la opción C. Quizás el comandante de la F101 debió tomar la decisión de volver a casa, o consultar al Ministerio de Defensa, ante la prolongación de las operaciones áreas sobre Iraq. Pero una medida de la intensidad de esas operaciones nos la da el titular de El Mundo: 2.500 kilos de bombas. 2,5 toneladas. ¿Muchas bombas? La escalofriante cantidad de… cinco bombas Mk.83 o su variante guiada por láser GBU-10. ¿O fueron quizás cinco de las nuevas JDAM? Quizás lo más sensato en el caso fuera simplemente no hacer nada y no interferir en las operaciones aéreas estadounidenses (¿los aviones y buques que paran en Rota rumbo al Golfo nos convierten en aliados de EE.UU. en Iraq?) . Eso es lo que parece que sucedió. Ellos a lo suyo. Nosotros a los nuestro.

Esto de la fragata me recuerda al asunto de los vuelos de la CIA. El periodismo ha muerto, ¡viva la blogosfera!

Pobrecitos liberales universitarios

En EE.UU. andan preocupados por la hegemonía de los enfoques de… digamos… la izquierda… en las facultades de Ciencias Sociales, e incluso en universidades enteras. Leyendo Imposturas Intelectuales de Alain Sokal y Jean Bricmont, o Teorías de la Cultura en la Era Posmoderna de Marvin Harris es realmente para asustarse con el panorama intelectual que describen.

The Economist recoge esta preocupación y nombra la propuesta de algunos de que se impongan todos los puntos de vista en las universidades, un Academic Bill of Rights. Algo parecido se ha hecho en algunos estados respecto a la enseñanza de la Teoría de la Evolución frente al enfoque creacionista. Y amenazan con hacerlo con la Teoría de la Gravedad (ya saben, ese constructo laico-progre).

Lo curioso de todo esto, The Economist pasa de puntillas, es que hay a su vez una hegemonía absoluta de la derecha en otras universidades y otras facultades que nadie ve como un problema. ¡Qué curioso!, ¿verdad…? Y es que como propuso mi profesor de Historia Económica e Historia del Pensamiento Económico, se podría disolver sin problemas el departamento. Al fin y al cabo, ya que se enseña un sólo pensamiento económico, no hay necesidad de estudiar otros.

[Esta entrada fue publicada originalmente en el blog Lobo Estepario de Zona Libre]