Rusia no va salvar los montes españoles

En el verano de 2023 la isla de Tenerife, donde nací y vivo, sufrió un incendio forestal calamitoso. Y me encontré en redes sociales a gente afirmando que el impacto del incendio se habría podido mitigar si España hubiera mantenido buenas relaciones con la Rusia de Putin porque eso habría permitido acceder a milagrosos medios antiincendios. También había gente diciendo que no era casualidad que en el mismo verano hubiera incendios en Canarias y Hawái. Al parecer, se trataba de una acción deliberada de las malvadas élites que gobiernan el mundo desde la sombra para lograr sus oscuros designios. Fue el primer incendio forestal en Canarias, que yo recuerde, donde hubo proliferación de bulos y delirios en las redes sociales. Escribí al respecto en «El incendio de Tenerife resultó ser algo más» (25 de agosto de 2023.

Repasando aquel artículo descubro que uno de los difusores de tonterías sobre el incendio de Tenerife fue Guillermo Rocafort, un personaje del que hablé hace poco por haber difundido una teoría de la conspiración sobre las fuerzas armadas españolas que sólo reflejaba su ignorancia sobre el tema. Este verano, ante los pavorosos incendios forestales que asolan España, insiste en la misma línea argumental: el impacto de los incendios hubiera sido menor de haber mantenido España buenas relaciones con la Rusia de Putin. Su argumento es que el impacto de los incendios hubiera sido menor si España hubiera tenido acceso a helicópteros «Kamos» (sic). Otros también insisten, como hizo él en 2023, que el impacto de los incendios forestales en España hubiera sido menor de contar con hidroaviones Beriev Be-200.

El Beriev Be-200 es un hidroavión a reacción, el único de su tipo actualmente en servicio, pensado para apagar incendios forestales. No hay otro modelo igual en el mundo porque responde a las necesidades particulares de Rusia: una masa forestal enorme en zonas llanas y poco pobladas, la taiga siberiana.

Para Rusia tiene sentido un avión antiincendio a reacción porque sus aparatos tienen que desplazarse grandes distancias desde los aeropuertos y puntos de toma de agua hasta el lugar del incendio. Sin embargo, los aviones a reacción tienen sus desventajas. Hacen las descargas desde más altura y no pueden meterse en cañones y barrancos como otros aviones más pequeños y lentos. Un ejemplo práctico de esto lo pudimos ver el verano de 2021 en Turquía.

Tanto Rusia como España aportaron aviones para ayudar en la lucha contra los incendios forestales que asolaban el país. Rusia aportó Beriev Be-200 a reacción y España los turbohélices Bombardier CL-415 del 43 Grupo del Ejército del Aire. Hubo una actuación de un Beriev Be-200, que se limitó a soltar el agua a gran altura, que generó indignación en el país. Recuerdo pensar que con toda seguridad a los pilotos les cayó una bronca y que recibirían órdenes de volar más bajo. Trágicamente el 14 de agosto de 2021 un Beriev Be-200 chocó contra una montaña, falleciendo ocho personas.

Los pilotos españoles, por su parte, se dedicaron a hacer su trabajo, volando bajo y soltando las cargas de agua con precisión. El blog Defensa y Aviación dedicó un artículo al contraste de la forma de trabajar de unos y otros: «La diferencia entre los apagafuegos de Rusia y España en Turquía: el 43 Grupo causa asombro«.

En el siguiente vídeo explican las características de los Bombardier CL-415 y cómo trabajan apagando incendios. Los profesionales destacan que siendo un turbohélice, puede atacar los incendios «desde una altitud y velocidad menores» que otras aeronaves, en referencia a los grandes reactores de pasajeros reconvertidos que vemos en Estados Unidos.

Precisamente el contraste entre los pequeños aviones turbohélice y los grandes reactores de pasajeros reconvertidos para lanzar agua o productos retardantes lo vimos en los incendios que afectaron el norte de Israel en 2010, en los que murieron 44 personas En aquella ocasión se envió desde Estados Unidos un Boeing 747 especializado en apagar fuegos, ante la idea de que cuanto más grande el avión antiincendios mejor.

Las lecciones aprendidas por Israel en aquella ocasión reflejaron que los aviones grandes y rápidos no eran necesariamente mejores. El tiempo de carga de agua en tierra era muchísimo mayor y sólo podían operar desde grandes aeropuertos. El resultado es que hacían pocas descargas al día. Cada una de sus intervenciones obligaba a crear un enorme pasillo aéreo y a alejar todo el tráfico de aviones y helicópteros operando en la zona. Los grandes aviones a reacción tampoco pueden internarse en valles profundos. La conclusión que sacaron en Israel es que los pequeños aviones eran más efectivos para apagar con precisión incendios en terrenos escarpados.

Avión griego lanzando agua en Israel durante el gran incendio de 2010. Foto: Michael Sender via Wikimedia.

Las lecciones extraídas por Israel en el incendio de 2010 llevó a crear el 249º Escuadrón de la fuerza aérea y comprar en España siete aviones Air Tractor, cuyo mantenimiento fue encargado a empresas privadas.

Air Tractor AT-802 con matrícula española, bandera española en el estabilizador horizontal y Estrella de David en el motor. Foto: WildFireToday.com

La buena experiencia con los pequeños Air Tractor llevó a la compra de un segundo lote. Dada las misiones de los aparatos, fueron transferidos de la fuerza aérea a la policía.

Un ejemplo de cómo un avión pequeño es capaz de descargar agua con precisión la vimos este verano al circular en redes sociales el siguiente vídeo de un Air Tractor AT-802 Fireboss al servicio de la Dirección General de Prevención y Extinción de Incendios de Extremadura (INFOEX).

Por último, queda hablar de los helicópteros Kamov Ka-32. Estos sí operaban en España y las sanciones contra Rusia han impedido acceder a repuestos para seguir operándolos con normalidad. La situación fue anticipada en el año 2023 por el diario El Confidencial Digital. Por tanto, si se ha producido una falta de medios es por falta de previsión. En algunos lugares de España los fondos antes reservados para alquilar los helicópteros Kamov Ka-32 se dedica ahora a otros medios.

Los helicópteros Kamov Ka-32 son capaces de cargar a la eslinga un recipiente flexible Bambi Bucket de 4.500 litros de agua.

Esos 4.500 litros de agua son muchos más que los aproximadamente 2.000 litros que cargan los Bell 412 de origen estadounidense y muy habituales en España.

Pero los Kamov Ka-32 no son los únicos helicópteros con gran capacidad de carga. Podemos buscar en el mercado que hay otros modelos de origen occidental que cargan gran cantidad de agua. Por ejemplo, el Sikorsky S-92A carga 5.000. Así que vemos que la fascinación con los Ka-32 tiene más que ver con la fascinación por Rusia de sus agentes de desinformación en España que por razones técnicas. Al fin y al cabo, su empleo en tareas antiincendios no sólo tiene que ver con su robustez o fiabilidad sino su coste más barato. Y es que la extinción de incendios es un servicio que desempeñan empresas privadas contratadas por diferentes administraciones públicas.

Y llegamos a la enorme ironía de todo esto. Los propagandistas prorrusos que claman que España se hubiera salvado de las calamidades sufridas este verano de haber contado con buenas relaciones con la Rusia de Putin ignoran que el principal responsable de la introducción de los Kamov Ka-32 en España fue un ciudadano ucraniano, Nikolai Melnik, héroe de la Unión Soviética por su papel en la extinción de la central nuclear de Chernóbil, que trabajó como instructor para Helicópteros del Sureste. Falleció en 2013 a causa de una leucemia de la que no cuesta imaginar las causas últimas.

Nikolai Menik.

Esta campaña veraniega con la narrativa «si no fuera por las sanciones contra Rusia nos habríamos salvado» no sólo la vimos en los incendios de Tenerife de 2023, sino también en 2020 durante la pandemia. En aquel entonces nos contaron que de haber mantenido buenas relaciones con la Rusia de Putin habríamos recibido la vacuna Sputnik V. Al final, se trata de llevar cualquier asunto al mismo terreno. Sean los incendios o el coronavirus, nuestras vidas serían mejor llevándonos bien con la Rusia de Putin y levantando las sanciones impuestas contra ella. Lo que sólo nos lleva a una pregunta. Si son tan inútiles las sanciones, ¿por qué desde Rusia insisten en tantas campañas de desinformación para promover que se levanten?

Comments

3 respuestas a «Rusia no va salvar los montes españoles»

  1. Avatar de MDII
    MDII

    Está bien claro que los prorrusos, a la mínima oportunidad, arriman el ascua a su sardinov… perdón, a su sardina.

  2. Avatar de Nagore
    Nagore

    Hay mucho ignorante pro orco que solo habla de oídas no intentando aprender de los que saben.

    Si algún dirigente de vOX lee esto, le diría que somos muchos los votantes suyos que no nos gusta nada la postura pro orca, ni que le den tanta importancia a temas de religión y sexualidad (que cada cual haga en su intimidad lo que le plazca siempre que no dañe a otro).

    Al final va a ser un partido al que se vote con las pinzas en la nariz por ser el menos malo, y es una pena.

    Tenéis un par de años para enderezar el entuerto.-

  3. Avatar de Alonso con F inicial
    Alonso con F inicial

    Una mierda de post, pretendiendo justificar lo injustificable, fundado únicamente en la odiosidad antirrusa.

    Hijo de perra, en vez de estar ayudando a tu basural de país, estás escribiendo sandeces. Donde te vea te chanto un cornete, estúpido reculiao. Africano del norte. Basura hispana.

    Saludos cordiales de tu amigo sudaca.

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