Fuerzas chadianas en el noreste de Nigeria para combatir a Boko Haram.

Como conté el otro día, tengo debilidad por la experiencia histórica de las Guerras Toyota en el Chad de finales de los años 80. La idea de actualizar las razzia tuareg empleando todoterrenos en largas cabalgadas por el desierto fue a su vez puesta al día en Chad y Sudán hace una década, con el empleo de teléfonos móviles y dispositivos GPS en incursiones de mil kilómetros.

Trasvase de suministros de un camión nodriza Oskosh M1078 “WarPig” a los GMV de las fuerzas especiales estadounidenses en el norte de Iraq.

Las sucesivas campañas de Afganistán, Iraq y el Sahel reintrodujeron el concepto de todoterreno para fuerzas de operaciones especiales, del que los británicos fueron pioneros en el norte de África durante la Segunda Guerra Mundial y volvieron a emplear en Omán en los 70 y en Iraq en 1991. Su prueba de fuego vino en el frente norte de la invasión estadounidense de Iraq. Un grupo reducido de fuerzas especiales estadounidenses acompañaba en abril de 2003 en su avance a irregulares kurdos cuando se encontraron en el Paso de Debecka, entre Mosul y Kirkuk, con fuerzas mecanizadas del régimen iraquí. Los 26 boinas verdes estadounidenses iban a bordo de vehículos GMV, sólo con ametralladoras M2HB y lanzagranadas Mk.19 de 40mm. como armamento principal. Pero contaban con una buena reserva de misiles anticarro Javelin, que emplearon generosamente contra carros de combate T-55, blindados MT-LB, camiones y todoterrenos de las fuerzas iraquíes.

Disparo de misil Javelin en la Batalla del Paso de Debecka.

En 2010, William F. Owen, antiguo oficial del ejército británico, propuso en el Small Wars Journal el concepto de “Horda Toyota”, una fuerza numerosa dotada de vehículos todoterreno 4×4 armados con abundantes misiles anticarro y misiles antiaéreos portátiles (MANPADS), contando como único refuerzo lanzacohetes de artillería tipo BM-21 “Grad”. Owen sostenía que una fuerza así era capaz de enfrentarse con éxito a otra mayor de carácter convencional.

Todoterrenos iraníes Safir con misil Toosan-1 (versión local del 9M113 Konkurs de diseño soviético).

Curiosamente toda estas ideas sobre la evolución tecnológica de la guerra de los nómadas del desierto que lleva desarrollándose en el mundo anglosajón durante las dos últimas décadas fue anticipada en Francia en los años 70. Los filósofos Félix Guattari y Gilles Deleuze hablaron ya en 1980 en su libro Mil Mesetas de la guerra nómada y citaron como referencia a Guy Brossollet, que anticipó en Ensayo sobre la no batalla el concepto de campo de batalla vacía. Su objetivo fue estudiar el problema del empleo en Europa central de fuerzas convencionales en pleno uso de armas nucleares tácticas. Brossollet proponía como respuesta una forma de guerra distribuida y en profundidad. Según Alexander R. Galloway, Brossollet anticipó “The coming warfare will be network-centric”. En esos planteamientos de guerra distribuida, las fuerzas defensoras actuarían como guerrillas pero empleando armamento avanzado. En cierta forma anticipó así el concepto de Guerra Híbrida. De ahí que renaciera el interés por sus ideas tras la proliferación de análisis sobre la guerra de 2006 y el grupo libanés Hezbolá.

Tras el fallecimiento de Brossollet en 2015, Jean-Dominique Merchet contó en su obituario que el “iconoclasta ensayo” fue “muy mal recibido por la alta jerarquía durante sus estudios en la Escuela Superior de Guerra en 1972-74”. De hecho, la carrera militar de Brossollet se vio perjudicada y se le negó el mando de un regimiento. Fue enviado a la agregaduría militar francesa en Pekín, donde renunció a su carrera como militar. Merchet recogió en su obituario algunos comentarios de Alexis Brossollet sobre las ideas de su padre. Según Alexis Brossollet, lo que su padre había propuesto era el despliegue de “una malla de módulos ligeros”, formada por vehículos ligeros con misiles anticarro, desde el norte de Francia a los Alpes. Tal fuerza se desplegaría a lo largo de 500km. en una profundidad de 120km., combinada con numerosos helicópteros cazacarros y reforzada con carros de combate. Aporta también Alexis Brossollet, que entre la correspondencia de su padre encontró una carta de un ingeniero de Panhard que le contaba lo influyente que habían sido sus ideas en el desarrollo del Vehicule Blindé Legèr.

Panhard VBL con lanzador de misil anticarro MILAN.

Algún día escribiré una historia del concepto de guerra distribuida, arrancando con los filósofos posmodernos franceses y pasando por Arquilla, Ronfeldt, Cebrowski, Garstka, Setmarian y McChrystal, para finalmente llegar a los actuales desarrollos doctrinales de guerra en red estadounidenses para enfrentarse a China en el Océano Pacífico. Algún día.

One response to “De la guerra nómada a las guerras Toyota

  1. La primera vez que te vi mencionar a los filósofos posmodernos franceses en el contexto de los conflictos armados me sorprendió. Me disgustan mucho aquellos filósofos y los consideraba unos inútiles pretenciosos que solo sabían decir palabras huecas. Por eso me sorprendió verlos por esos lares.

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