“Showdown in Western Sahara” de Tom Cooper & Albert Grandolini

La editorial Helion Books abrió brecha en el terreno de la historia militar con su colección Africa@War, que ya suma más de 30 títulos y luego se extendió a colecciones con temas de Europa, Iberoamérica, Oriente Medio y Asia. Me resulta de agradecer que una editorial asumiera el riesgo de publicar libros de historia militar sobre las Guerras Africanas, más allá del boom bibliográfico de los últimos años sobre las contrainsurgencias sudafricana y rodesiana. Sobre esta última, por cierto publiqué en la revista Ejército el artículo El legado africano de la contrainsurgencia rodesiana (descargable aquí).

A mí personalmente llegó un momento en la vida que la obsesión por la historia militar de la Segunda Guerra Mundial y un puñado de temas más, de la que muchos aficionados no han salido, me resultó aburrida. Considero la historia militar un repositorio de experiencias al que acudir en busca de referencias y lecciones para el presente. Y considerando la que creo debe ser una seria preocupación estratégica de España por África, que está ahí lado, me parece sumamente relevante entender las guerras africanas. Véase así, previamente, en este blog ““¿Hay un “estilo africano” de hacer la guerra?” (01/06/2015), Guerras Africanas (20/05/2019) y “Siguiendo con las guerras africanas” (09/08/2019).

Showdown in Western Sahara Volume 1. Air Warfare Over The Last African Colony, 1945-1975 es un título que ofrece más de lo que promete. No sé si porque los autores cuando idearon el título pensaban en que tendrían suficiente material sobre el papel histórico de la aviación militar en la historia del Sáhara Occidental entre 1945 y 1975 y luego encontraron que no. O bien porque una vez iniciaron el proyecto se encontraron con muchísimas cosas que les resultaron interesante y decidieron desbordar el título. La cuestión es que este libro trata en realidad de la aviación militar en Marruecos, Argelia, Mauritania y el Sáhara desde comienzos del siglo XX al año 1975. Esto significa que nos encontramos una historia de la aviación militar francesa y española en Marruecos desde sus inicios y su papel en la Guerra del Rif (1911-1927), para luego dar un salto a su papel en la Guerra de Ifni (1957-1958) y terminar con la aviación militar española en los últimos años de presencia española en el Sáhara Occidental. Pero también tenemos una historia del nacimiento de la aviación militar de Marruecos, Argelia y Mauritania, con su papel en hitos históricos como la Guerra de las Arenas (1963), el fallido golpe de estado en Marruecos de 1971 y el fallido magnicidio contra Hassan II en 1972, cuando viajaba a bordo de un Boeing 727. En medio, encontramos asuntos como la presencia del Strategic Air Command en Marruecos y las posteriores relaciones de ese país con la Unión Soviética, cuando jugó durante un tiempo a formar parte del bando antioccidental y se dotó de sistemas como el MiG-17 y el T-54.

Como todos los libros de las colecciones @War, este tiene 64 páginas y se presenta en tamaño DIN A4, formato que lo acerca en su apariencia a una revista. Pero a pesar de la profusión de fotos, mapas, tablas y las páginas centrales de perfiles de aviones se trata de un libro denso. Uno de los valores del libro es que los autores non son españoles y vemos aquí un relato desapasionado de la Guerra del Rif, con el uso de la aviación militar contra poblaciones civiles. O vemos las limitaciones de las fuerzas armadas españolas en la Guerra de Ifni, que no fueron meramente materiales sino también doctrinales en materias como el apoyo aéreo cercano. Pero lo verdaderamente interesante y novedoso para mí, obviamente, fue el relato del nacimiento de las fuerzas aéreas de Marruecos, Argelia y Mauritania. En el caso marroquí, los fallidos intentos de golpe de estado y magnicidio explicarían la desconfianza del trono hacia las fuerzas armadas del país, algo de lo que siempre leí pero nunca vi explicado.Y me pareció también bastante interesante el relato de ese período de tiempo en el que un Marruecos independiente fue cercano al bloque soviético y fue cliente de su industria de armamento.

Mención aparte merecen las tesis del libro que me resultaron novedosas: que desde España se apoyó el nacionalismo marroquí en el territorio del protectorado francés y que el Ejército de Liberación que provocó la Guerra de Ifni no tuvo el apoyo de recién nacido estado marroquí. En el primer caso no queda claro qué ganaba España con ello, más allá de malmeter contra Francia. Son la clase de hitos que se suman a la tolerancia a la actividad del OAS en España y que según algunos explicaría la posterior pasividad francesa contra ETA. Cierto o no, la cuestión es que este tipo de libros aportan tesis y puntos de vista que amplían la visión de las cosas.

Como conté hace poco, pregunté a uno de los coautores por la segunda parte. Abordará nuevamente sólo los aspectos de la aviación militar pero del período 1975-1991, centrándose en la Guerra del Sáhara. Esto es, el enfrentamiento de Marruecos y el Frente Polisario del que todavía está pendiente un buen relato desde la historia militar. Este par de libros además podría tener un spin-off con un libro específico sobre el Sáhara español en el período 1970-1976 y del que sería autor un servidor de ustedes. Pero desde luego ahora mismo no sé si tengo el tiempo y el ánimo para escribir esas 40.000 palabras en inglés.

Tensión en el Sáhara Occidental

Entre los días 11 y 25 de agosto el Sáhara Occidental vivió una escalada de tensiones entre Marruecos y el Frente Polisario. La Gendarmería Real marroquí se introdujo en la franja de 5 kilómetros inmediata al Muro del Sáhara, que según el acuerdo de alto el fuego de 1991 está vedada para el personal armado de ambos bandos. Maquinaria y personal marroquí se dedicaron a prolongar una carretera. Además, se retiraron vehículos de lo que según Marruecos era un escondite para contrabandistas y según fuentes saharauis era un taller donde trabajaban mauritanos y saharauis. El Frente Polisario movilizó sus fuerzas al lugar y tras la intervención de la MINURSO las fuerzas marroquíes se retiraron.

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Hice un repaso a los acontecimientos de esta escalada de tensiones en el blog Magnet, donde llevo semanas colaborando. De paso, he vuelto a actualizar mi blog Flanco Sur con noticias de seguridad y defensa de los países del Magreb y África Occidental.

“Breve Historia de la Guerra de Ifni-Sáhara” de Carlos Canales y Miguel del Rey

Hace poco me encontré con un libro sobre la muchas veces llamada “guerra olvidada”. Breve Historia de la Guerra de Ifni-Sáhara 1957, la última guerra española de Carlos Canales y Miguel del Rey ocupa un vacío bibliográfico, como atestigua que tuviera una segunda edición, sobre un tema que ha sido tratado principalmente a través de obras que recogen testimonios personales, memorias y estudios del papel de unidades militares concretas.

El libro, publicado por Nowtilus a través de su colección Breve Historia, tiene las pegas típicas de los libros españoles de historia militar con carácter divulgativo, que dan una impresión de edición algo descuidada. Hablamos, por ejemplo, de las erratas. Desde “algibe” por “aljibe” a ese misterioso avión MD-115 que busqué y busqué hasta caer en la cuenta que se refería al  MD-315. Dicho lo cual, podemos decir que estamos ante un libro exhaustivo dentro de lo “breve” y bastante ameno. Además, los autores se detienen a comentar las perspectivas opuestas sobre algunos hechos que ofrecen algunos autores, lo cual enriquece el relato.

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Los autores nos ofrecen la historia de la colonización de la África Occidental Española (el enclave de Sidi Ifni, la franja de Tarfaya y el Sáhara Occidental) y el contexto del conflicto. Ya a esas alturas empieza el lector tener la impresión que la guerra de Ifni fue uno de esos casos en los que la política exterior española “brilló” como acostumbra. Cuentan los autores que ante los vientos nacionalistas que barrieron el Magreb, la postura española fue mirar para otro lado porque afectaba negativamente a los intereses franceses. Es decir, se actuó bajo el principio “todo lo que sea malo para Francia, es bueno”.  Recuerdo que algo parecido se hizo con la OAS, lo que llevó a Francia, según algunos, a pagar con la misma moneda con ETA. Pero esa es otra historia. La cuestión es que para el caso del incipiente nacionalismo marroquí fue un error, porque una vez Marruecos alcanzó la independencia en 1956 las miras del rey Mohammed V se pusieron en el enclave de Sidi Ifni.

Si España era entonces un país pobre, el recién independizado Marruecos era un país paupérrimo. Así que Mohammed V rehuyó una confrontación directa. Usó lo que hoy llamaríamos un “proxy”, en este caso una fuerza insurgente. La guerra comenzó el 23 de noviembre de 1957 con ataques a los numerosos puestos que guardaban la frontera con Marruecos. Y aquí entra en juego la “memoria histórica” de los militares españoles y el recuerdo de la Guerra del Rif, en la que puestos aislados fueron cayendo una tras otro hasta terminar en el Desastre de Annual. Así que la orden fue evacuar las pequeñas guarniciones para atrincherarse en Sidi Ifni, dejando el interior del territorio en manos de los insurgentes marroquíes mientras se producían deserciones de los miembros nativos de la policía.

A pesar de que se habla de la “Guerra de Ifni”, el conflicto tuvo un segundo escenario: el Sáhara Occidental, donde se repitieron los acontecimientos de abandono de guarniciones y deserciones. Las fuerzas armadas españoles se vieron incapaces de recuperar el territorio perdido ahora en manos de los insurgentes, así que hubo de negociarse la colaboración francesa. La derrota de las fuerzas insurgentes marroquíes vino en una campaña franco-española en el territorio del Sáhara mediante el empleo de aviación y fuerzas mecanizadas en febrero de 1958, la conocida como Operación “Teide”/”Écouvillon”. Simultáneamente fuerzas llegadas de la Península y Canarias limpiaron de insurgentes el enclave de Sidi Ifni. El avance de columnas móviles precedidas por el lanzamiento de paracaidistas me recordó a la “Maniobra Aeroterrestre en Profundidad” aplicada por los franceses durante la Operación “Serval” en Mali.

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A pesar de la derrota de los insurgentes marroquíes, al término del conflicto se entregó a Marruecos la franja de Tarfaya. El enclave de Sidi Ifni se entregó en 1969 bajo el eufemismo  de “retrocesión”. En la práctica España sólo volvió a controlar poco más que un perímetro alrededor de la ciudad.

El interés de Francia en ayudar a España no queda muy claro en el libro, pero es de suponer que tuvo que ver con que Marruecos incitó a la rebelión contra España una serie de tribus que se extienden desde Mauritania al sur de Marruecos, lo que podría afectar a los territorios en manos francesas (véase el primer mapa). El asunto tribal recorre todo el libro y deja en el final del relato de los acontecimientos la puerta abierta al conflicto del Sáhara.  La cuestión es que en 1957 no existía el nacionalismo saharaui y los habitantes del Sáhara Occidental mataron y murieron para unirse a Marruecos. La absoluta contingencia de la causa saharaui y su irrupción de última hora ya la explicó José María Lizundia en El Sáhara como metarrelato.

Uno de los asuntos que llama la atención todo el tiempo y en el que insisten los autores del libro es la enorme precariedad de medios de las fuerzas españolas. En 1953 se habían firmado los acuerdos con Estados Unidos, que permitieron la llegada de material de guerra moderno al país. Pero Washington se reservó derecho a veto sobre su uso y la Guerra de Ifni era vista como una guerra colonial. El Ejército del Aire español, que contaba ya entonces con reactores F-86 y T-33, se vio obligado a emplear los desfasados Casa 2111 e Hispano Aviación HA-1112, versiones españolas de los Heinkel He-111 y Messerschmitt Bf-109 respectivamente. Se contó con el apoyo de fuego de buques supervivientes de la Guerra Civil. Hay en el libro varios ejemplos de ataques aéreos y navales que no dieron “ni a tres montados en un burro”.

Heinkel 111
Un CASA 2111 “Pedro” tras un aterrizaje forzoso en Sidi Ifni. (Foto: Ejército del Aire).

Si los medios aéreos parecían sacados de los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, el aspecto de las fuerzas terrestres no era mejor, con soldados en alpargatas y fusil Máuser. Escaseaban los vehículos todetereno y camiones. Las radios fallaban o no tenían alcance. Por no hablar, de la logística, con problemas para entregar agua y comida variada a la tropa que vivía en condiciones de vida miserable. El estado de las fuerzas armadas no sólo era un reflejo de la situación de España en la posguerra, sino el producto de la desidia del régimen.

Ante el panorama relatado, la intervención francesa fue decisiva. Además, Francia fue el origen de materiales estadounidenses ya de tercera mano, como los blindados M-8 Greyhound y los aviones T-6 Texan, que se pudieron usar sin restricciones. Los autores plantean que hubiera sido de aquellos territorios de no haber intervenido Francia. Un idea que también planteó José María Lizundia en su libro. Pudo haber sucedido que el Sáhara Occidental hubiera sido absorbido por Marruecos entonces y nunca hubiera nacido el Frente Polisario.

El libro relata unos hechos de armas olvidados y que las operaciones en lugares como Afganistán o Mali ponen de nuevo de actualidad. Me pareció interesante conocer el contexto completo de los hechos que convirtieron en héores a nombres como el teniente Ortiz de Zártate (que da nombre a la III Bandera Paracadista) o Maderal Oleaga (que da nombre al XIX Grupo de Opeaciones Especiales). Y tal como los autores dicen, son unos acontecimientos necesarios de conocer para entender las relaciones con Marruecos.

“El Sáhara, perspectiva de revisión” de José María Lizundia

El Sáhara, perspectiva de revisión de José María Lizundia. Alhulia, 2013.

Señalé El Sáhara como metarrelato de José María Lizundia como uno de los libros más interesantes de 2012. Se trataba de un ensayo que abordaba el nacionalismo saharaui con afán desmitificador en un panorama editorial lleno de obras sentimentales y partidistas. Pero no se trataba simplemente de una deconstrucción del relato nacionalista del Frente Polisario, sino un análisis de la singular recepción de su discurso en España por parte de militares veteranos del Sáhara y simpatizantes de la causa.

El Sáhara, perspectiva de revisión sigue la línea de trabajo desmitificadora comenzada en el anterior libro para abordar esta vez el conflicto del Sáhara y varios argumentos bien conocidos con los que estén familiarizados con la retórica de los prosaharauis en España: El abandono español de los saharauis y por tanto la “deuda histórica” con aquel pueblo traicionado o la ilegalidad de los Acuerdos Tripartitos de Madrid. El libro revisa la sentencia del Tribunal de la Haya sobre el Sáhara Occidental y la jurisprudencia internacional sobre el conflicto para desvelar sus ambigüedades, como en el asunto del inacabado censo de votantes para el referéndum de autodeterminación, que dejan siempre al lector con la sensación de que “nada es como no los han contado”.

El Sáhara como metarrelato era un libro que pisaba terreno virgen en el que se abría un horizonte de ejes temáticos que explorar y quizás por ello resultó menos ordenado en su exposición que El Sáhara, perspectiva de revisión. Por su parte, este libro sorprende menos por su carácter de culminación de una aproximación al tema. Personalmente echo en falta que en vez de ensayo ambos libros hubiera tenido un formato más académico. Pero como dije del primero, el conjunto formado por ambos libros es el referente a tener en cuenta a la hora de abordar el asunto en español. La duda que me queda es, ¿no sería de aplicación el mismo método de análisis a otros temas como la cuestión palestina?

El Sáhara, perspectiva de revisión será presentado el martes 9 de abril a las 20:30 horas en el Casino de Tenerife (Plaza de Candelaria). El acto contará con la presencia del autor y de Manuel Vidal Garrido, Premio Nacional de Periodismo y exdirector de la Gaceta de Canaria.