Los aspectos militares de “Margen Protector” (II)

Desde el 17 de julio, día del derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines en Ucrania oriental y comienzo de la fase terrestre de la operación militar israelí “Margen Protector”, se han disparado las visitas a este blog y el número de seguidores de mi perfil de Twitter se ha multiplicado por dos.

Muchos recomendaron las cosas que he escrito para “entender lo que está pasando en Gaza” y siento una sensación extraña. Yo me limité a contar mis objeciones a artículos de opinión sobre el conflicto palestino-israelí y el sábado pasado mostré unos ejemplos de cómo el desconocimiento de asuntos militares había llevado a periodistas españoles a dar noticias erróneas. Nunca he pensado que mi blog sería suficiente para que cualquier persona se informe de la situación en la Franja de Gaza estos días. Creo que me he limitado a tratar un aspecto del conflicto. Y mi intención es terminar de ofrecer otra mirada sobre lo que ha pasado.

En la primera parte hablé de los cohetes lanzados por los grupos armados palestinos y el sistema de defensa antimisil “Cúpula de Hierro”. Estos días han ido apareciendo más información sobre el lanzamiento de cohetes. Por dos veces, una conexión en directo de periodistas del canal público internacional France 24 coincidió con el lanzamiento cercano de cohetes contra Israel.

En el segundo caso se trató de una emisión en directo del canal en árabe de France 24.

Lo mismo le sucedió a una reportera de Al Jazeera English en lo que parece un tiempo muerto.

También tenemos el testimonio de Aishi Zidan, reportera para el diario finlandés Helsingin Sanomat que informó sobre el lanzamiento de cohetes palestinos desde el aparcamiento del hospital de Al Shifa, el más importante de la Franja de Gaza. Aishi Zidan pidió luego que sus palabras no se sacaran de contexto como “arma de propaganda” y “excusa para convertir en blanco a los civiles”.

El reportero del canal en inglés de France 24, Gallagher Fenwick, mostró posteriormente una lanzadera de cohetes a 50 metros del hotel donde se alojan la mayoría de los periodistas extranjeros y cerca a su vez de un edificio de la ONU.

Sreenivasan Jain, periodista de New Delhi TV (NDTV), tuvo la oportunidad de mostrar cómo un grupo de palestinos ensamblaban una lanzadera de cohetes frente al hotel bajo un toldo azul.

En su explicación del asunto el periodista Sreenivasan Jain cuenta cómo los cohetes fueron luego lanzados poco antes del comienzo del alto el fuego y que difundió las imágenes una vez salió de Gaza. Lo interesante es pensar que hubo varios periodistas que estuvieron cerca de un lugar donde estaban montando una lanzadera de cohetes y no se les ocurriera filmarla. Supongo que corrían un riesgo al hacerlo. También cabe preguntarse si los palestinos que lanzaron el cohete buscaban que una respuesta israelí contra el disparo, por ejemplo un proyectil de artillería o un misil sobre el lugar, alcanzara a un periodista.

En la crónica donde muestra la lanzadera, se ve a Gallagher Fenwick expresarse en términos bastante enérgicos. Mi impresión personal es que el episodio anterior le dejó bastante molesto. ¿Eso le llevó a mostrar lo que ningún periodista había mostado antes? ¿O fue una casualidad? Tanto él como Sreenivasan Jain mencionan que están mostrando la prueba de una acusación lanzada repetidamente por Israel, de que los grupos armados palestinos lanzan sus ataques con cohetes desde lugares rodeados de edificios. La oficina de prensa de las Fuerzas de Defensa de Israel mostró al respecto una recopilación de vídeos, probablemente captados por drones, de cohetes palestinos disparados en áreas pobladas.

De nuevo, en el siguiente vídeo vemos un ejemplo ofrecido por la oficina de prensa de las Fuerzas de Defensa de Israel de una lanzadera de cohetes instalada al lado de una vivienda. El vídeo recoge la grabación de la cámara de un misil de largo alcance  disparado por la marina israelí. Con toda probabilidad un misil Tammuz.

Patrullera Clase Shaldag de la armada israelí disparando un misil Spike
Patrullera Clase Shaldag de la armada israelí disparando un misil Spike contra un objetivo en Gaza

En el vídeo anterior apreciamos que la lanzadera está instalada al lado de una casa. Se trata de un montaje fijo accionado con un elevador posiblemente hidráulico. En un vídeo del Movimiento de la Yihad Islámica Palestina se puedea preciar un sistema parecido.

Con toda probabilidad los grupos armados palestinos han estado jugando al gato y al ratón con las Fuerzas de Defensa de Israel, lanzando cohetes desde áreas pobladas con el propósito de que la respuesta israelí provoque víctimas civiles. La respuesta más rápida suele ser fuego de artillería, tras localizar el punto de despegue del cohete mediante radares de localización de artillería. Los proyectiles de artillería son relativamente baratos y su vuelo hasta el objetivo es rápido. Por contra, su poder de destrucción es alto y puede generar bastantes daños en los alrededores. Por otro lado, tenemos los sistemas guiados como el un misil Tammuz. El daño que producen es limitado y es altamente preciso. El problema es que su tiempo de vuelo al objetivo es largo y sobre todo son carísimos.

En el siguiente vídeo se ve una grabación desde algún medio de observación israelí hecha hace unos años cómo un proyectil israelí alcanza a dos palestinos que dispararon cohetes contra Israel desde la Franja de Gaza. Vemos luego la grabación desde la punta del misil, que se dirige a uno que parece que sujeta un bípode.

Idealmente, la destrucción de objetivos tendría que provocar un daño limitado. Según cifras dadas por la oficina del portavoz de las Fuerzas de Defensa Israelíes más de 3.360 cohetes fueron disparados desde la Franja de Gaza. En esa cuenta, por lo que he visto en otro sitio, incluye también los proyectiles de mortero. Es imposible que Israel haya respondido a todos esos disparos con armas guiadas. Por comparar, el contrato de compra de España a Israel del misil anticarro Spike, del que el Tammuz es una evolución de largo alcance, costó 324 millones de euros e incluía 260 puestos de tiro, 2.600 misiles y sistemas de apoyo.

La conclusion es que la guerra altamente tecnológica y ultralimpia es posible. Pero es terriblemente cara. Sospecho que en los cálculos isralíes no aparece muy arriba el impacto en la opinión pública internacional. Si las reacciones negativas internacionales tras el reciente conflicto tuvieran algún tipo de coste para Israel, el congelamiento de exportaciones de armas españoles no lo será, veríamos un esfuerzo israelí en lograr soluciones tecnológicas que ayudaran a neutralizar lanzaderas de cohete con menos “daños colaterales”.

[Continuará]

La devaluación de la información sólo lleva a la desinformación

Cuando me puse a trabajar con otros en desmontar la conspiranoia en torno al 11-M una de las primeras cosas que descubrí fue que a los amantes de las teorías conspirativas les importa poco la verdad. De hecho, la ciencia ha encontrado que son capaces de creer algo y su contrario para reforzar su versión distorsionada de la realidad. Leyendo sus blogs y sus foros llegué a la conclusión de que su principal motivación era de tipo personal. Los conspiranoicos vivían su particular fantasía adolescente de ser Luke Skywalker luchando en la Alianza Rebelde contra el Imperio. Soñaban con ser Neo tras tomarse la pastilla roja y haber despertado a la cruda realidad del mundo. De hecho los conspiranoicos españoles hacían muchas referencias a Matrix en su discurso. Recuerdo el comentario de uno diciendo “algún día nuestros nietos se sentarán en nuestras rodillas y nos pedirán una vez más que les contemos cómo descubrimos la conspiración y salvamos la democracia”.

Pero los conspiranoicos jugaban a su propio juego de las conspiraciones, sociedades secretas y acceso a conocimientos herméticos. Los conspiranoicos creen formar parte de una minoría elitista de mentes brillantes que han destapado un perverso plan maquinado por poderosas fuerzas ocultas que pasan desapercibidos a la masa dócil e ignorante. Recuerdo que alguien usó en un foro de temas militares en el que participo casi a diario la expresión “ah, ¿pero tú eres de esos borregos que todavía cree que en el 11-M se empleó Goma 2 ECO?” . El conspiranoico no es por tanto únicamente un heroico e incomprendido defensor de la verdad y la justicia luchando en minoría, sino un ser dotado de una inteligencia superior que ha sabido ver lo que para las mentes torpes y sencillas ha quedado oculto tras una muro de patrañas oficiales. Me lo definió perfectamente alguien que me contó con orgullo que el 11 de septiembre de 2001 frente a la pantalla de su televisor se dijo “¡Estos de la CIA se creen que soy tonto!”. Evidentemente la CIA no contaba con su astucia.

Creo que afortunadamente las teorías conspirativas del 11-M han quedo relegadas a los márgenes de la arena política tras haber el Partido Popular usado y desechado a sus defensores. Pero en cierta forma el discurso conspiranoico lo impregna todo en estos tiempos de crisis en los que Internet ha democratizado los canales de comunicación. Todo el mundo juega a ser editor de samizdat en la Resistencia. Los muros de Facebook, los perfiles de Twitter, las cadenas de correo, las noticias publicadas en Méneame.net están llenas de noticias que pretenden ser un guiño. “Te lo cuento a ti para que seas tan especial como yo”. “Te lo cuento para te sientas parte de algo importante y minoritario”.
-¡Lo que nadie te quiere contar de la crisis!
-¡Las noticias que los medios ocultan sobre Islandia!
-¡Lo que ningún medio se atreve publicar sobre los bancos!
-¡La huelga de la que nadie habla!
-¡Las alternativas al sistema que funcionan y nadie te cuenta!

Cuando la gente de izquierda salió a la calle para protestar contra la situación del país, tratando de no dañar al gobierno de Rodríguez Zapatero dirigiendo su indignación contra el Sistema, sucedió algo divertido. Algunos chiflados se sumaron a las acampadas montando talleres de biodanza o pegando sus carteles pidiendo “la verdad” sobre el 11-S. Pero los profundamente conspiranoicos no pudieron soportar verse parte de una masa que recibía el aplauso de diarios como El País. Afortunadamente descubrieron que había motivos para no querer formar parte de aquel movimiento. ¡El 15-M fue obra del capital judío internacional y think-thanks neoliberales estadounidenses!. Un suspiro de alivio colectivo recorrió una parte de la blogsfera. Habían encontrado motivos para poder distanciarse de la masa y poder sentirse de nuevo minoritarios, especiales y contracorriente.

En los temas que atañen a este blog ya conté mi idea de que detrás de las teorías llamativas y contrarias al parecer general de lo que sucede en el mundo está el buscar diferenciarse en un mercado saturado de analistas y opinadores profesionales para de paso parecer que se manejan discretas fuentes especializadas. También conté cómo el catastrofismo apocalíptico es otra técnica para lograr atención mediática y parecer interesante. Así llegamos a noticias como esta:

China liberará imágenes de alta resolución tomadas por el orbitador lunar Chang’e-2, que muestran claramente edificios y estructuras en la superficie de la luna. También afirma que la NASA ha bombardeado deliberadamente zonas importantes de la luna, en un esfuerzo para destruir los artefactos antiguos y las instalaciones. Las fotos que publicará muestran claramente los cráteres de impactos nucleares y los residuos de construcción causados por las explosiones en un esfuerzo de la NASA para destruir la verdad. China se está moviendo hacia la plena revelación de la realidad extraterrestre y liberará todos los datos e imágenes de la sonda Chang’e-2 en las próximas semanas y meses.

En un ámbito más pedreste he perdido la cuenta de artículos y noticias que prometen contarte la verdad oculta sobre los rebeldes sirios y lo que pasa en Siria. Gente que habla del “conflicto vasco” y jamás definiría a HAMAS como organización terrorista hablan de “las operaciones militares del gobierno contra los terroristas en Alepo”. Gente que alerta de los intereses ocultos de las grandes agencias internacionales (Associated Press, Reuters y Agence France-Press principalmente) además de los intereses particulares de los gobiernos te reproduce noticias sobre Siria procedentes de agencias de noticias de Moscú, La Habana y Damasco. Gente que ante unas declaraciones del gobierno de Mariano Rajoy sobre la crisis te dice convencida “yo nunca me creería nada que venga de un gobierno” te reproduce alegremente las noticias de la Syrian Arab News Agency. Y no olvidemos las bastardizaciones del materialismo histórico-dialéctico tan a mano en estas situaciones. ¡El petróleo! ¡Los oleoductos! ¡Los minerales! Van siempre de la mano de la fobia a Estados Unidos que sirve siempre de brújula moral. “Yo me fijo a quién critica Estados Unidos para saber quién son los buenos” decía alguien en unos comentarios en Menéame.net al comienzo de la crisis Siria.

Con esos mecanismos de análisis de la realidad, La guerra civil libia provocó un fenómeno hilarante. Tras los acontecimientos del 17 de febrero de 2011 aparecieron un buen puñado de analistas que señalaban la hipocresía occidental de haber aceptado de nuevo a Gadafi en la comunidad internacional. Rescataron las fotos de Gadafi con Tony Blair, con José María Aznar y con Jose Luis Rodríguez Zapatero. Los recursos energéticos de Libia eran la gran diferencia entre Túnez, Egipto y Libia. Francia había aceptado al final el cambio de régimen en Túnez. Estados Unidos había pedido a Hosni Mubarak para que renunciara. Pero los países occidentales iban a permitir que se masacrara al pueblo libio en armas luchando por su destino porque el régimen de Gadafi estaba vinculado a Occidente por los hidrocarburos. Entonces las bombas Armement Air-Sol Modulaire francesas salvaron in extremis a los rebeldes cuando las fuerzas gubernamentales rompieron el frente en Ajdabiya y se lanzaron en tromba hacia Bengazi. No recuerdo si el humo del ataque a aquella columna gubernamental se había disipado cuando los mismos analistas se ofrecieron, sin despeinarse, a explicarnos qué estaba pasando. Occidente se había lanzado a ayudar a los mismos rebeldes que dos semanas antes estaba dejando machacar para quedarse el petróleo libio. Todo era por el petróleo. Claro. Cristalino.

Pasando lista

Ya estoy en casa otra vez, tras unos días lejos de la civilización. Algún que otro periódico local y los boletines de noticias en la radio del coche han sido mi único contacto con el resto del mundo. Ha sido volver y tener la sensación de que las noticias marchan como si alguien tuviera el dedo puesto en el botón de avance.

Hablaba hace poco de que el eje unidimensional izquierda-derecha era ya insuficiente desde la primera mitad del siglo XX para trazar un mapa ideológico preciso. Así que no es difícil imaginar que en el siglo XXI haya quedado totalmente superado. Tengo pendiente seguir hablando del tema. Pero la salida del blog E-radical y McLiberal de redliberal.com le ha dado una sensación de urgencia al asunto. Basta leer los simpáticos comentarios de despedida que le han dedicado algunos, para saber cómo se las gastan los “liberales” patrios. Ya es hora de ir sabiendo que no sólo no todo el monte es orégano, sino que está lleno de malas hierbas.

Un tema de controversia en mi blog ha sido la guerra de Iraq como causa última del 11-M. Ya saben: Los terroristas, esas buenas personas llevadas por su indignación ante las injusticias del mundo a hacer el mal, nos castigaron por el apoyo del gobierno de Aznar a la invasión de Iraq. De la misma manera leíamos hace años sobre los motivos de la ruptura de Osama Bin Laden con el gobierno saudí. Una historia que pocos recuerdan…

Cuando Saddam Hussein invadió Kuwait el 2 de agosto de 1990 las tropas iraquíes llegaron hasta la frontera entre Kuwait y Arabia Saudita, y allí tomaron posiciones. A los saudíes les fueron presentadas fotos tomadas por satélites estadounidenses donde se mostraban las concentraciones de tropas iraquíes con la sugerencia de que el siguiente paso de Saddam Hussein sería invadir Arabia Saudita. Osama Bin Laden ofreció al gobierno saudí formar un ejército de muyahidines que defendieran los santos lugares del Islam ante la hipotética invasión iraquí, a imagen y semejanza de las “brigadas internacionales” musulmanas que habían acudido a luchar en Afganistán (contaba con toda una “base” de datos de posibles voluntarios). Pero Arabia Saudita prefirió la ayuda de Estados Unidos. Un contingente de más de medio millón de soldados estadounidenses fue acumulándose en el desierto saudí para formar parte de la operación “Tormenta del Desierto”. El wahabismo, la corriente islámica a la que pertenece Osama Bin Laden, hace especial hincapié en la santidad de la Meca y Medina, y en la ausencia debida de extranjeros en Arabia… Tras la guerra de Kuwait las guarniciones estadounidenses que permanecieron en Arabia sufrieron varios ataques terroristas durante la década de los 90. Fue la administración Bush la que retiró las últimas tropas tras el 11-S. ¿Cambió algo el discurso de Bin Laden por ello? Ni de coña.

Todo ello se puede aplicar a España. Tenemos a ZP de presidente. España retiró sus tropas de Iraq. Y por la puerta de atrás la Armada Española desde el verano pasado ya no participa en la vigilancia marítima de las aguas del Cuerno de África dentro del marco de la operación “Enduring Freedom”. Los yihadistas no nos han quitado de su mira. Seguimos en guerra. Y yo precisamente no soy pacifista.

Leíamos el 20 de octubre de 2004 en Gran Atlántico sobre la “desarticulación” de una célula yihadista: Ni un gramo de explosivo, ni un arma. Sólo libritos e intenciones. Y claro, un confidente menos.. Aquello sonaba demasiado a precipitación y afán de dar la campanada mediática. ¿Otra vez lo mismo?

Pensé que era cosa mía. Pero no soy el primero al que se le había ocurrido algo así.

Malos tiempos para la lírica periodística. Sabíamos que ls “sinergias industriales” han sido siempre un motor del grupo PRISA. Un crítico literario de El País se encontró silenciado su artículo sobre la última novela de Bernardo Atxaga. ¿Adivinan qué pasó? Los que quieran echarse unas risas a costa de los límites ajenos a la libertad de expresión que esperen. Alfonso Rojo abandona El Mundo por motivos parecidos. Sus crónicas fueron muchas veces razón para comprar un ejemplar de ese periódico. Esperemos poder leerle de nuevo pronto.

En Iraq aumenta esa sensación de que el emperador camina desnudo. ¿O es que nadie lo ve? Pronto hablaremos de ello aquí.

Y en consonancia con estas fechas tan entrañables no está mal reconocer las parodias que tienen bastante buen mérito. Como esta. Hmm…. Tengo una idea. Hasta Cox & Forkum parecen haberse contagiado de ese espíritu benevolante. Yo no diría que Michael Moore salga mal parado en su última viñeta.

Que la Nochebuena les sea leve a todos.

[Esta entrada fue publicada originalmente en el blog Lobo Estepario de Zona Libre]

Contra FG vivíamos mejor

Conocí la revista Ajoblanco en la biblioteca pública cercana al instituto donde estudié B.U.P. Era mediados de los 90, y España se recuperaba de la resaca del ’92. Recuerdo una extraña emoción al leer en un número especial el relato que hizo Pepe Ribas de su viaje iniciático por la Europa de la primera mitad de los ’70. Eran los últimos años del franquismo, y en Europa se vivía sobre la ola generada en los años ’70. Para Ribas fue descubrir, lejos de la realidad gris de España, gente que compartía sus mismas inquietudes. Volvió a casa con ganas e ilusión de lanzarse a un proyecto rompedor. Fue la primera época de la revista Ajoblanco. Era mi postadolescencia y descubría en mi realidad local y provinciana que había otros como yo.

La revista tuvo una segunda existencia a partir de octubre de 1987. Fue en un número especial (¿sería el del 20º aniversario o en el número 200?) donde contaba Ribas el inicio de todo y donde supe de la primera época de la revista. Ajoblanco volvió a nacer cuando “España, a finales de los ochenta, estaba inmersa en la “cultura del pelotazo” y en el culto al dinero. En el mundo de la cultura lo superfluo y superficial se imponían cada vez más. Era los tiempos del diseño y de la moda”. Estaba todo por descubrir y faltaba mucho para llegar el desencanto. La telenovela “Cristal” y las Mama Chicho nos habían parecido entonces el cénit de la degradación de la televisión. El informe Petras nos hacía creer que habíamos tocado fondo en el mercado laboral. Descubríamos Internet y pensábamos que con ella íbamos a cambiar el mundo para siempre. Descubríamos las nuevas músicas. Conceptos como “intelectual de izquierdas” no habían acabado de degradarse del todo. Y en la portada de Ajoblanco desfilaban John K. Galbraith, Kraftwerk, Savater y RuPaul. Recuerdo aquel artículo de Ignacio Ramonet con ilustraciones de Barbara Kruger que fue uno de tantas cosas que me hicieron comprender que lo mío eran la ciencias sociales y observar el mundo con una mirada crítica.

Cuando los titulares de la prensa se llenaron de Filesa, Roldán e Iberporc, Ajoblanco llegó a reflexionar por qué España no es una democracia y se fijó en aquel martillo del felipismo que era Pedro J. Pedro J. se fijó también en Ajoblanco y Unidad Editorial S.A. entró en la revista. La calidad fue descendiendo hasta el nivel, en palabras de los propios impulsores de Ajoblanco, de “suplemento dominical”. Áun recuerdo la entrevista a Boris Izaguirre en su antepenúltimo número. El que el venezolano prometía sorprender la siguiente temporada de Crónicas Marcianas mostrando su lado más serio e intelectual (¿qué fue de aquello Boris?). Los últimos números los leí en una hemeroteca de mi universidad. Ajoblanco murió, con una promesa incumplida de regresar y yo empezaba una nueva etapa de mi vida.

Ahora, 30 años después de su nacimiento por primera vez Ajoblanco regresa como la revista elAjo, un cuadernillo de 64 páginas acompañado en su primer número por una edición a modo de facsimil de los seis primeros números de su etapa inicial. Vuelve con página web y foros. Y no puedo dejar de tener una sensación extraña. Como si tuviera en mis manos un mero ejercicio de estilo de diseño gráfico, pero los contenidos resultaran de los más inocentes. ¿Es que a estas alturas esperaba algo más? ¿O es que a tal banalización de la crítica hemos llegado que ironizar sobre la televisión basura ya resulta hasta intranscendente? Debe ser el signo de los tiempos cuando Miguel Brieva lo mismo se encarga de la portada y las dos primeras páginas de elAjo, como de hacer una crítica del ideal de juventud presentado por la publicidad en el suplemento El País de la Tentaciones, esa guía para “coolhunters” patrios.

Bienvenida sea de todas formas.

[Esta entrada fue publicada originalmente en el blog Lobo Estepario de Zona Libre]