Llegó la hora de poner FlancoSur.com en hibernación

Flanco Sur nació en 2002 como una página web hecha a mano picando código HTML en el bloc de notas y subida vía FTP a un espacio de servidor que mi proveedor de Internet me proporcionaba. Yo llevaba con la idea de algo así desde hacía tiempo pero el conflicto por el islote de Perejil aceleró que la pusiera en práctica. Por aquel entonces, yo había acumulado algo de información sobre las fuerzas armadas de Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y la República Árabe Saharaui Democrática sacada de los foros de Internet. No había mucha información disponible en Internet porque era la época previa a la proliferación de cámaras digitales y redes sociales. Mi intención inicial era redactar pequeños artículos. El primer cambio vino en 2005 cuando hice el salto a WordPress gracias al servicio gratuito Blogsome. Empecé entonces a publicar noticias. Recuerdo que la primera fue sobre la compra marroquí del sistema antiaéreo de origen ruso Tunguska.

En el primer año como blog pasó una cosa. Yo había llegado al tema del Magreb porque era el principal foco de tensión para España. Pero mi conclusión, evaluando la disparidad de fuerzas y las amenazas no estatales compartidas, fue que no existía tal riesgo de un conflicto armado y que en cambio la verdadera preocupación era lo que pasaba más al sur del Magreb: el Sahel constituía el Flanco Sur Profundo.

En 2008 acudí a Granada a un congreso académico a presentar una comunicación titulada “Un Flanco Sur Profundo: El Arco de Inestabilidad de África Occidental“, contando con el patrocinio de la empresa UC Global. Mi idea era que la debilidad de los estados de la fachada atlántica de África Occidental (lugar de paso hacia Europa de la cocaína de Sudamérica) y la proyección de Al Qaeda en el Magreb Islámico hacia los países limítrofes de Argelia (principalmente Mauritania) debían ser motivo de preocupación en España, que debía adoptar una estrategia preventiva asesorando a los países de la región y preparando a sus fuerzas para intervenir en la región.

Sobra decir que en aquel entonces mis ideas sólo me ganaron una condescendiente palmadita en la espalda. África Occidental no era una región relevante para España, que no tenía vocación de proyectar sus fuerzas armadas para algo que no fueran misiones de paz y ayuda humanitaria. Sin embargo, yo extendí el interés del blog del Magreb a África Occidental, dividiéndola en tres regiones: fachada atlántica (de Senegal a Costa de Marfil), Golfo de Guinea y Sahel. Más tarde Nigeria se convertiría en una categoría propia de noticias en el blog.

Un helicóptero de ataque Tigre escoltando un convoy francés en el norte de Mali durante la operación SERVAL.

La intervención de la OTAN en la guerra civil de Libia (2011) y la crisis en Mali que llevó a la Operación SERVAL (2012-2013) fueron dos grandes acontecimientos en el área de interés para FlancoSur.com. Hice un seguimiento casi diario y logré más lectores diarios que nunca. Incluso fui plagiado o citado por medios. Alcancé algunos hitos. Mi artículo “Operación Serval: el estilo francés de hacer la guerra” para la revista Ejército entró dentro de los finalistas que se otorgan a los tres mejores artículos cada año y fui invitado en 2016 por Casa África a unas jornadas sobre yihad en África. Pero, si tuviera que hacer autocrítica, diría que nunca saqué provecho a aquel conocimiento en artículos que me creara un perfil de “experto en el Sahel”. En cambio, como todos sabéis, fui saltando de tema en tema. Y en septiembre de 2014, cuando decidí que iba a enfocarme en unos pocos temas para tratar de tener un currículum de publicaciones coherente, me tropecé con la Nueva Guerra Fría.

El problema es que el Flanco Sur Profundo explotó. La guerra civil libia se convirtió en un conflicto eterno que salpicó Túnez, donde sufren una insurgencia yihadista que en Argelia nunca desapareció. Tras la intervención francesa en Mali, se desplegó en el país una misión de Naciones Unidas y otra de la Unión Europea. Pero la violencia yihadista ha ido a más en los últimos tiempos, extendiéndose a Níger y  Burkina Faso. Nigeria sufre la violencia no solo del terrorismo yihadista, con varias escisiones del grupo conocido en Occidente como Boko Haram, sino otros fenómenos, como el conflicto de los pastores fulani. La cuestión es que la insurgencia yihadista se ha expandido en la zona del lago Chad a los países vecinos, afectando seriamente a Camerún. Por su parte, la piratería en el Golfo de Guinea es un problema con periódicos repuntes que ha llegado a ser estadísticamente más significativo que en el Cuerno de África.

Mientras tanto, los problemas de seguridad y defensa en África Occidental dejaron de ocupar un lugar testimonial en la acción exterior del Estado. España participó desde el primer momento en la misión EUTM Mali de la Unión Europea, ha contribuido a la formación de militares de países como Senegal y Cabo Verde, ha desplegado buques en el Golfo de Guinea, etc. Curiosamente el conflicto de Ucrania y las tensiones con Rusia popularizaron el concepto de “Flanco Este de la OTAN”, así que desde el gobierno español se trató de recordar a los aliados de la Alianza Atlántica la importancia del “Flanco Sur” y el término se hizo popular en la prensa en septiembre de 2014. Por aquellas fechas tuvo lugar en Granada un congreso académico donde se presentaron comunicaciones con títulos como “Por qué es importante Malí para la Seguridad Nacional”, “Desafíos para la seguridad española respecto a la inestabilidad en el Sahel” y “Desafíos y vulnerabilidades para la seguridad española derivados de la franja del Sahel”. En marzo de 2015 el Ejército de Tierra organizó las jornadas “El Ejército de Tierra y los retos futuros” que dedicó un día al Sahel con el título “Frontera Avanzada”. Es decir, diez años (y siete días) después de que yo lo había planteado, el Ejército de Tierra asumía plenamente el concepto de Flanco Sur Profundo.

Si durante años pude decir que fui una voz que clamaba en el desierto, la realidad es que África Occidental atrae hoy la atención de bastantes expertos. El Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo recopila datos sobre “Yihadismo en el Magreb y el Sahel”. El Real Instituto Elcano ha incorporado a Sergio Altuna como colaborador, habiendo publicado recientemente por ejemplo “La contribución española actual a la lucha contra el terrorismo en el Sahel”. En el mundo académico encontramos a Pilar Rangel y colaborando con los medios a Iñaki Méndez. No se puede decir que sin el blog FlancoSur.com el panorama informativo en español quedaría desatendido. Es más, tenemos en otros idiomas blogs como MENA Defense en francés y The African Military Blog, además del portal DefenceWeb y publicaciones como la African Defence Review.

La realidad es que seguir la actualidad de las fuerzas armadas y las insurgencias tanto en el Magreb como África Occidental requiere a día de hoy un trabajo a jornada completa. Y yo no tengo ya ni el tiempo libre ni la energía para atender dos blogs como Guerras Posmodernas y Flanco Sur, pretendiendo además que me sobre tiempo para escribir colaboraciones en medios y artículos para distintas publicaciones. Supongo que es el ciclo de vida natural de los que empezamos proyectos así. Cuando no tenemos un trabajo a jornada completa nos volcamos en crear algo que nos dé visibilidad. Cuando la logramos obtenemos una oportunidad laboral y dejamos el terreno abierto para otra generación dispuesta a volcar su tiempo y energía en un proyecto que le abra puertas.

El blog FlancoSur.com seguirá ahí y lo usaré próximamente como cuaderno de notas para un proyecto concreto porque tengo varias cosas pendientes que escribir. Así que no abandonaré el Flanco Sur y el Flanco Sur Profundo. Simplemente no seguiré haciendo una recopilación de noticias. Y no pretendo que sea un adiós para siempre porque nunca se sabe las vueltas que da la vida.

 

Diez años después se cierra un círculo: Un Flanco Sur Profundo

CVYRAMCWEAEuXrEMe he enterado hoy en Twitter, gracias a Joan Tusell, de la publicación del Cuaderno de Estrategia nº176 Sahel 2015, origen de desafíos y oportunidades del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). Y allí, en una nota a pie de página de la introducción, obra del teniente coronel Jesús Díez Alcalde, aparece una mención a mi texto “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental” como un texto que anticipó lo que estaba por venir. Fue una comunicación académica que presenté en noviembre de 2008 en un congreso organizado conjuntamente por la Universidad de Granada y el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC) del Ejército de Tierra. Apareció luego, en 2012, como capítulo de libro en la obra Defensa y Globalizacióncoordinada por los profesores Carlos de Cueto Nogueras y Adolfo Calatrava. En “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental” hablé de la expansión de grupos yihadistas en el Sahel y la nueva ruta de entrada a Europa de la cocaína sudamericana por África Occidental, dos fenómenos que aprovechaban la debilidad de los Estados de la región y cuya convergencia, dije, “convierten a la zona en un área de interés estratégico para nuestro país”.

Resulta gracioso pensar ahora que escribí en 2008 aquello, había acuñado el concepto en marzo de  2005, con la sensación de estar llegando tarde. En mis conclusiones recomendaba a España una estrategia proactiva en la región. Sobra decir que en aquel entonces hablar del tema en España era predicar en el desierto. Años después, África Occidental es un región prioritaria para España. En algún momento de los dos últimos dos años se dio la circunstancia de que seis de las nueve misiones internacionales en curso de las fuerzas armFrontera_internetadas españolas eran en África. El Ejército de Tierra dedicó unas jornadas el pasado mes de marzo a África como “Frontera Avanzada”. Y en junio escuché al general Ballesteros, director del IEEE, hablar del Sahel en unas jornadas en la sede de Casa África en Las Palmas como la “frontera de seguridad” de España. Se puede decir que el tema está completamente asumido. Y es de destacar que aparte del Cuaderno de Estrategia nº176 Sahel 2015, origen de desafíos y oportunidad, el IEEE recientemente publicó la Monografía Nº144 África.

Cabe darle las gracias al teniente coronel Jesús Díez Alcalde por la mención. Ver mi nombre en un documento del IEEE es un orgullo. Y refleja todo lo que ha cambiado en este tiempo desde aquellos tiempos en que yo era simplemente alguien que tenía un blog. El pasado mes de junio salió mi primer artículo en la revista Ejército, precisamente sobre la Operación Serval en Mali. Los últimos acontecimientos en Libia, Mali y Nigeria son la señal de que hay mucho de lo que escribir.

La conexión atlántica

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La droga incautada al pesquero “Pacífico” es desembarcada en el Arsenal de Las Palmas tras una operación en la que participó el patrullero P44 “Tornado” de la Armada Española.

Leí hace poco Mares de cocaína de la periodista mexicana Ana Lilia Pérez. El libro trata de la rutas marinas del narcotráfico que llevan cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos, Europa y Austalia. Llegué al libro interesado por las rutas atlánticas que conectan Sudamérica y África Occidental. La nueva ruta africana de la cocaína hacia Europa es un asunto del que hablé en “Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental”, comunicación que presenté en un congreso académico en Granada en noviembre de 2008. En aquel entonces hablé del yihadismo y el narcotráfico como fenómenos diferentes. Años después de que llamara la atención sobre ellos, han convergido.

SahelMap-2La periodista Beatriz Mesa le dedicó un libro, La falsa yihad, al narcotráfico en el Sahel y explicó cómo los intereses económicos creados han convertido en aliados a políticos, militares y yihadistas. Según su análisis, el islamismo ha quedado como cuestión ideológica en segundo plano en el Sahel y se ha convertido en una excusa dentro de la guerra por las rutas de la droga. El Instituto Español de Estudios Estratégicos, con el que Beatriz Mesa colabora, ha dedicado varios documentos al narcotráfico en África Occidental, como “Terrorismo y Tráfico de drogas en África Subsahariana” (2013) y “La amenaza híbrida: Yihadismo y crimen organizado en el Sahel” (2014),

En el libro de Ana Lilia Pérez encontré que el origen de la coca que llega a las aguas de África Occidental es Perú, convertido ahora en el principal productor del mundo.

La coca se traslada por las rutas fluviales del Amazonas desde Perú a Brasil hasta alcanzar el Atlántico, que cruza hacia África Occidental por la famosa “Autopista 10”, la ruta que sigue el paralelo 10º. El narcotráfico se ha convertido en un problema de primer orden en África Occidental. El asunto llamó la atención a la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Crimen Organizado (UNDOC), que elaboró bastantes informes que empleé hace siete años en mi trabajo. La atención internacional se centró en Guinea Bissau, una de las principales puertas de entrada en África Occidental de la droga y que llegó a ser considerado potencialmente el primer narcoestado de África. Sin embargo, tengo la sensación de que el tema dejó de recibir tanta atención del a UNDOC, que no ha vuelto a publicar tantos informes monográficos. Alex Perry, periodista de Newsweek, cuenta en Cocaine Highway: The lines that link our drug habit to terror que tras el golpe de estado de 2012, la colaboración internacional se redujo y se suspendieron programas de lucha contra el narcotráfico. Hoy dos tercios de la cocaína que entra en Europa desde Sudamérica lo hacía vía África Occidental. Perry expone también la importancia de los grupos dedicados al narcotráfico en Mali y cómo la operación francesa contra el yihadismo ha pasado por alto el problema.

En Afganistán la lucha contra los talibán atravesó fases diferentes en cuanto a su relación con la producción de adormidera. Las campañas estadounidenses de erradicación de cultivos generó rechazo entre los campesinos más humildes que contaban con esos cultivos como importante fuente de ingresos en un país árido donde es difícil conseguir beneficios con otras cosechas. Tras reconsiderar el asunto, la vista gorda selectiva produjo un mecanismo de corrupción donde las autoridades locales recaudaban dinero para excluir tierras de las campañas de destrucción de cultivos. De cualquier manera, la “narco-yihad” se convirtió en un asunto fundamental dentro de la estrategia de contrainsurgencia. La lección para el Sahel es que la lucha contra el narcotráfico tiene que tener en cuenta los resultados a corto y medio plazo en el que se producen efectos inesperados que socavan la legitimidad de las autoridades.

Mi sensación es que el asunto del narcotráfico atlántico, tras un período de intensa actividad de informes oficiales, ha quedado relativamente olvidado en una nueva era de preocupación por la yihad en el Sahel. Echo en falta más literatura en español sobre el tema. Y en especial, sobre el eslabón que conecta dos temas que sí parecen ser conocidos ampliamente: La producción de coca en los países andinos y la yihad en el Sahel. En fin, otro tema que añadir a la lista de temas por abordar.

Por cierto, el próximo mes de marzo se estrena en el canal DiscoveryMax un reporte en forma de serie elaborado por David Beriain en Perú, Bolivia y Brasil titulado “Amazonas, el camino de la cocaína”.

España en la hora de su Flanco Sur Profundo

Lo que en 2005 era una intuición y en 2008 era evidente adopta ahora el carácter de urgencia.

Infodefensa.com me ha publicado un artículo de opinión en el que argumento por qué el Magreb no es fuente de amenazas para España en el ámbito de la seguridad y defensa pero sí el área limítrofe al sur, lo que en en 2005 llamé el “Flanco Sur Profundo” y en 2008 englobé en un “arco de inestabilidad” que comprende la fachada atlántica de África Occidental y el Sahel. Se titutla “España en la hora de su Flanco Sur Profundo”.

El secuestro de tres españoles en Mauritania a finales de 2009 debió de servir de aviso para aquellos que creían que la amenaza de Al Qaeda en el Magreb Islámico era una exageración de los estadounidenses. Esperemos que el aviso no caiga en saco roto. Otros lo tienen bastante claro.

III Congreso Internacional de Seguridad y Defensa en Granada.

Los días 12, 13 y 14 del próximo mes de noviembre de 2008 tendrá lugar en Granada el III Congreso Internacional de Seguridad y Defensa (pdf). Lo organizan conjuntamente el Centro de Análisis de Seguridad (CEAS) y el Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército de Tierra (MADOC).

Alguno quizás recuerde que por esas mismas fechas hará dos años participé en la edición anterior. En aquel entonces hablé del papel de la empresa militar privada Executive Outcomes en la guerra civil de Sierra Leona. Como hay cosas que o las haces tú mismo o no las hace nadie, dos años más tarde regresaré a Granada para hablar del “Flanco Sur Profundo”. Es un concepto que acuñé en marzo de 2005 para referirme a lo que pasa al sur del Magreb y nos afecta a España y he ido madurando durante este tiempo.

Aquí, el texto de la propuesta de comunicación para el congreso:

Un Flanco Sur Profundo: El arco de inestabilidad de África Occidental.

La mirada al sur desde la perspectiva de la defensa nacional española, el “Flanco Sur”, siempre tuvo su ojo puesto en los países del Magreb. Sin embargo, hoy en día están sucediendo una serie de fenómenos mucho más al sur que, logrando alcanzar los titulares de los medios de comunicación de forma aislada, no han generado en España la conciencia de que se trata de una zona de creciente importancia estratégica y que son el resultado de los mismos procesos.

Ese “Flanco Sur Profundo” comprende un arco que engloba la fachada atlántica de África Occidental (Mauritania, Cabo Verde, Senegal, Guinea Bissau…) y se extiende al interior del continente a lo largo del Sahel (Mauritania, Mali, Níger). Sucede que los países de la zona se caracterizan por ser Estados frágiles incapaces de ejercer la soberanía en la totalidad de su territorio e incapaces de ofrecer a sus ciudadanos los más básicos servicios públicos. Dada su extrema pobreza, los encontramos en la cola de las estadísticas sobre Desarrollo Humano. No es de extrañar, por tanto, que sean escenario de guerras, conflictos armados de baja intensidad, golpes de estado, hambrunas y plagas.

Si en el caso del Magreb se considera la orientación e intereses de los distintos gobiernos de los países de la zona, en la zona que nos atañe un factor determinante es la debilidad de los Estados que ha propiciado que los actores a tener en cuenta sean subestatales y transnacionales. El “Flanco Sur Profundo” es zona de actuación de redes delictivas y terroristas que aprovechan la permeabilidad de las inabarcables fronteras, la incapacidad de las fuerzas de seguridad y la corrupción de los servidores públicos para operar sin restricciones geográficas.

La fachada atlántica de África Occidental se ha convertido en ruta de tráficos ilícitos con destino a España. El más llamativo es el de personas, provocado por el “efecto expulsión” que genera la dramática realidad de esos países. Pero hay que destacar la creciente importancia del tráfico de droga vía marítima y aérea desde Sudamérica en una nueva ruta hacia Europa. Guinea Bissau se ha convertido en el primer país africano en recibir el calificativo de “narcoestado” y la implantación de los carteles de la droga colombianos es notoria en el país.

Por su parte, el Sahel se ha convertido en la retaguardia de Al Qaeda en el Magreb Islámico. La zona es una zona de reclutamiento, alberga campamentos de entrenamiento itinerantes y ha servido de punto de partida para ataques en Mauritania y Argelia. Tras la frontera afgano-pakistaní e Iraq, se ha convertido en la tercera principal área de operaciones de la organización.

España ya está interviniendo en la zona instruyendo y dotando a las fuerzas de vigilancia de fronteras de varios países de la zona, sin duda por el impacto mediático en España de la inmigración irregular. Pero en un futuro se verá obligada a actuar in situ frente al resto de fenómenos. Por lo que se hace necesario conocerlos y analizarlos.

Un flanco sur profundo

En el verano de 2000 me enganché a un foro de temas militares en Internet. Allí coincidíamos un grupo reducido de frikis y algún militar de carrera bajo pseudónimo, en los tiempos previos al boom de la banda ancha. Por aquel entonces, y lo sigue siendo, uno de los temas recurrentes en cualquier discusión sobre las compras de armamento de España era la hipótesis de un conflicto con Marruecos. O el tema, salía simplemente por sí mismo. Siempre había alguien que llegaba por primera vez y preguntaba algo por el estilo de “¿y la armada marroquí cuántos barcos tiene?“. El panorama editorial de revistas especializas en España por aquel entonces era escaso, y rara vez se encargaban del norte de África. En cambio las personas que navegaban por el foro parecían disponer de forma aislada información bastante interesante. Sólo era cuestión de reunirla y cotejarla. Así nació la idea de lo que se convirtió en Flanco Sur, y que el conflicto por el islote de Perejil en el verano 2002 precipitó su nacimiento.

Con el tiempo fui conocido entre el resto de colegas foreros por mi página. En algún foro tenía puesto en mi perfil mi dirección del MSN Messenger y de vez en cuando me aparecían desconocidos que querían chatear conmigo o me mandaba un e-mail. Partían de que si tenía interés en las fuerzas armadas del Maghreb yo debía compartir con ellos el ancestral miedo al moro español y por ende su ideología. Yo me tomaba el asunto con guasa. A uno que me preguntó si cierto partido de ultraderecha tenía implantación en mi provincia le conté que me definía ideológicamente como “anarcoindividualista”. Huyó espantado.

En los foros se podía, y se puede leer, las mayores burradas escritas por aquellos que fueron educados en que los moros son “taimados y traicioneros” y nuestros enemigos naturales. Desde aprendices de Maquiavelo que creen que España debería provocar un colapso del estado marroquí (!!!) a tecnofetichistas de las armas que desean fervientemente que Marruecos emprenda una carrera armamentística para que España tenga una motivo para gastar más en armamento.

Flanco Sur lleva tiempo aparcado, pero de la información que he ido recopilando a la espera de próxima actualizaciones saqué pronto la conclusión de que el desiquilibrio militar a favor de España es tal que difícilmente Marruecos emprendería una guerra convencional en caso de conflicto con España. Y por ende, la paradoja de que las fuerzas armadas españoles cumplen un papel disuasivo por el que posiblemente nunca deberán llevar a cabo la misión que da razón a su existencia. Eso lleva a una segunda lección importante que deberíamos tener aprendida por el pasado.

En vísperas de la muerte de Franco las fuerzas militares españolas en el Sáhara sumaban unos 20.000 hombres. El temor a un conflicto con Marruecos por la soberanía de la colonia había llevado a la adopción de tácticas y materiales innovadores para la época por parte de la Legión (operaciones helitransportadas, creación de una compañía de carros de combate, creación de las Secciones de Operaciones Especiales, etc.) La moral entre las fuerzas españolas era alta, se sentían conocedoras del terreno y dos intentos marroquíes de infiltrar patrullas en territorio español concluyeron con la captura de sus integrantes. Tanteada la vía militar, Hassán II decide lanzar una marcha popular con el fin de ocupar pacíficamente en el Sáhara. El empeoramiento de la salud de Franco, la incertidumbre sobre el futuro político de España y las presiones de EE.UU. ante el temor de un Sáhara independiente en la órbita de Argelia llevó a solucionar la cuestión saharaui por la vía rápida y mala. Pero esa es ya otra historia.

La cuestión es que el tenso músculo militar español no sirvió de nada. Hassan II decidió no jugar una partida que sabía no iba a ganar. Sin embargo es algo que muchos puestos a eculubrar se empeñan en creer, que en caso de un conflicto que fuera a mayores Marruecos haría justo lo que nosotros esperamos. Para la ficción literaria está bien (así sabemos que al final ganan los buenos). En la realidad la debilidad de Marruecos en términos convencionales le podría llevar a enfrentarse a España, en caso de conflicto, por medios que transcienden lo convencional: Terrorismo, agitación social en Ceuta y Melilla, impulso de la emigración ilegal o el tráfico de drogas, etc. Es algo que discutíamos cuatro locos en petit comité y que con el paso del tiempo nos hemos ido encontrando indicios aquí y allá de lo que puede estar por venir.

El desbordamiento de los conceptos clásicos de seguridad internacional y la transformación de los conflictos hacen que sean los estados de la otra orilla del Mediterráneo nuestros interlocutores y potenciales aliados. El “enemigo” ahora no son Marruecos y Argelia, sino las redes terroristas yihadistas que han aparecido en el Sahel, las redes de tráfico ilegal de personas, los problemas medioambientales y demográficos, etc.

Cuando miramos ahora al Sur tenemos que fijarnos en mucho más allá de la orilla meridional del Mediterráneo. La plaga de langosta que asoló Níger y Mali, y las guerras de Sierra Leona, Liberia y Costa de Marfil, esa clase de noticias que no prestamos atención nos abofetean ahora haciéndonos despertar. El Sahel resurge como zona de importancia estratégica, a la vez que fuente de conflictos y problemas. Desde la aparición de redes yihadistas en el desierto, la explotación petrolífera “off-shore” en Mauritania y el consiguiente golpe de estado, a las hambrunas producidas de las que hablábamos.

Estos días los marines estadounidenses andaban de ejercicios por Senegal y la costa noroccidental africana, con la participación de la infantería de marina española, que parece que es siempre de las primeras en interpretar el signo de los tiempos. EE.UU. lo tiene claro, y lanzó hace no mucho su “Pan Sahel Initiative”, que en Europa parece haber pasado desapercibida y que tiene la evidente intención de sustituir a Francia como potencia en la zona. El Sur ya no es lo que era. ¿Reaccionaremos cuando sea demasiado tarde?