El capitalismo chino en Latinoamérica

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El presidente Hugo Chávez con un teléfono “Vergatario”

La llegada al poder en Latinoamérica de gobiernos que desafíaron la hegemonía estadounidense ha significado la entrada de China y sus multinacionales en el continente. Un repaso a los costes medioambientales en juego y las prácticas laborales que se avecinan nos permite ver que todo ha cambiado en esos países de Latinoamérica para que en el fondo todo siga igual. “Capitalismo chino en Latinoamérica” es el título de mi última colaboración en Sesión de Control. Hablo en ella de la explotación petrolera del Parque Nacional Yasuní en Ecuador, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO. De la construcción del nuevo Gran Canal de Nicaragua y de la creación en Venezuela de una empresa mixta venezolano-china para producir teléfonos móviles con estándares laborales chinos.

7 thoughts on “El capitalismo chino en Latinoamérica

    1. Desconozco sobre su viabilidad económica. Alguno dice que el proyecto fracasa al menos a Nicaragua le quedaran buenas infraestructuras portuarias en ambas costas.

      El problema con el Lago Nicaragua no es que se deseque. Sino que siendo una fuente de agua potable, termine demasiado contaminado.

  1. Sobre la cuestión ecológica, aquí la gran pregunta creo que siempre se ha de hacer es hasta qué punto los occidentales somos una especie de cachondos que queremos preservar cosas en un entorno idílico (o tenido por idílico) negando oportunidades de desarrollo a países que lo necesitan desesperadamente: ¿pueden explotarse esos recursos sin crear una hecatombe? Sin saber nada de ingeniería o de ecosistemas y su mantenimiento, sospecho que tener un jardín bien cuidado es siempre una opción y, que de no ser así, es más probable por la debilidad institucional de estos países que porque no puedan hacerse las cosas – tecnológicamente hablando – de una forma en la que se concilie el largo con el corto plazo (costes aparte). Correa defiende y explica el sistema de explotación apoyándose en el impacto reducido en la zona en el uso de tecnologías menos agresivas. Verdad o mentira, Correa recuerda que intentó preservar la zona haciendo que occidente pagara por preservar algo que iba en contra de su desarrollo (teóricamente, quieren el dinero para eduación e infraestructuras) y que el dinero no llegó, o no llegó del todo. Con ojos nicaragüenses querer la prosperidad de Panamá (siempre relativa, desde luego) resulta fácilmente explicable.

  2. Entiendo que el canal de Panamá está mas que amortizado, creo que el de Nicaragua podría ser la inversión mas ruinosa de la historia desde la linea Maginot, Panamá podría bajar el precio de paso lo suficiente y el tiempo necesario hasta conseguir colapsar la viabilidad economica de loa Chinos en Panamá, no crees?.
    Aparte del riesgo medioambiental que seguro va a producir, menudos son los Chinos.
    Por cierto,felicidades por el Blog, y feliz 2015

  3. Un análisis de todo el contexto, hablando incluso de la viabilidad (los argumentos a favor residen en el tamaño de los barcos y en el crecimiento del comercio marítimo) lo hizo New Yorker: extenso y muy interesante. Tenemos desde la circunstancia histórica, las necesidades de Daniel Ortega (incluídas las menos legítimas e inconfesables), al estado de la política nicaragüense, la intrascendencia internacional – hoy – de Nicaragua y el pésimo nivel de vida, los por qués de los chinos y su proceder habitual en estos casos, la dudosísima legislación… Ofrece un retrato amplio y que deja abierta la cuestión de si será terminado.

  4. Con estas cosas muere definitivamente (otra vez) el Socialismo de inspiración marxista.

    Un país que tiene a Mao aún, formalmente, en altares acometiendo una aberración medioambiental bendecida por otro ex socialista

    No me queda claro en qué fase de la destrucción del Estado queda este tipo de cosas, si va antes o después de la dictadura del proletariado o cómo va la cosa.

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