Retomando las Guerras Posmodernas

El pasado lunes envié un artículo titulado “El futuro urbano de la guerra irregular” a la revista Ejército. Si el artículo sigue el trámite habitual podrá leerse gratis on-line y descargarse en PDF en unos seis meses. Mi intención fue reciclar varias entradas del blog y una colaboración en Magnet sobre el tema. Y es que por muchos lectores que se consigan en Internet, quiero que ciertas ideas lleguen en papel al ámbito militar. Por el camino caí nuevamente en la cuenta que un copia-pega no basta por la diferencia de estilos y que el artículo para la revista requirió mucha reescritura.

También caí en la cuenta que las tendencias demográficas son un asunto que da para mucho más y que de ahí podría salir un artículo para el Instituto Español de Estudios Estratégicos donde hablar de la creciente urbanización del planeta, la proliferación de megaciudades, la concentración de los fenómenos anteriores en el mundo en desarrollo, de los asentamientos informales (por ejemplo, favelas y bidonvilles) y de las ciudades ferales. Este último es un concepto que veo en Google ha tenido casi nula repercusión en español.

Mi intención es reelaborar textos del blog sobre temas de las Guerras Posmodernas, como las “Guerra Toyota” y las teorías israelíes de Guerra en Red. Para escribir además otros artículos sobre temas nuevos, como la Guerra Naval Irregular o la Revolución de los Asuntos Militares llevada a cabo por los malos. Así que aunque lleve mucho tiempo centrado en temas ajenos a las Guerras Posmodernas pueden saber que mi intención es seguir reelaborando y ampliando el concepto.

La cuestión urbana (11 diciembre 2011).
La violencia del narco como una nueva forma de conflicto armado (10 diciembre 2013).
Arderán las calles (15 enero 2014).

Cómo las ciudades se están convirtiendo en los campos de batalla del futuro (Magnet, agosto 2016).

La ciudad como escenario de las Guerras Posmodernas

En 1950 sólo 8 ciudades del mundo tenían una población superior a 5 millones de habitantes. Una de ellas era Buenos Aires. Su área metropolitana desbordó los límites municipales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para extenderse por la provincia para conformar lo que desde 1947 se denominó el Gran Buenos Aires. En 2010 el periodista Hernán Zinn visitó el barrio Ejército de los Andes, conocido como “Fort Apache” en una serie de reportajes para el diario 20 Minutos. Allí la Gendarmería Nacional, el equivalente argentino a la Guardia Civil, se había atrincherado en una comisaría con coches de la chatarra en la puerta a modo de barricadas y patrullaba las calles con chaleco antibalas, casco de kevlar y fusiles de asalto FN FAL. Desde aquel entonces existe en Argentina una percepción de que la seguridad en las calles ha empeorado. El pasado domingo, el programa Periodismo Para Todos mostraba la complicidad de policías y fiscales para que los delincuentes operen con impunidad en determinado lugar y momento en lo que se denomina “liberar zonas”.

Siempre que pensamos en la transformación de los conflictos armados pensamos en la aparición de un paraestado como el Estado Islámico, en nuevos fenómenos como la piratería marítima y en las insurgencias yihadistas desde el lago Chad hasta el sur de Filipinas. Pero se ha dedicado poca atención a cómo en las zonas urbanas, donde viven ya más de la mitad de la población del planeta, encontramos actores que compiten y sustituyen al Estado. He escrito aquí varias entradas dando pinceladas al tema: “La cuestión urbana” (11 diciembre 2011), “Soldados en las calles” (6 agosto 2012),  “La violencia del narco como una nueva forma de conflicto armado” (10 diciembre 2013) y “Arderán las calles” (15 enero 2014). Este mes escribí “Cómo las ciudades se están convirtiendo en los campos de batalla del futuro” en el blog Magnet avanzando en la cuestión, que da para mucho más. Mi intención es avanzar en el tema junto con otros que faltaron en mi desarrollo inicial del concepto de Guerras Posmodernas.

La cuestión urbana

Hace poco, según estimaciones nunca precisas, la población urbana alcanzó el 50% del total de planeta. A comienzos del siglo XX era tan sólo el 13% del total.

Sin duda uno de los fenómenos demográficos más importantes del siglo XX fue el rápido crecimiento de la población urbana, que se cuadruplicó entre 1950 y 2000. A principios del siglo apenas 16 ciudades, todas en el mundo industrializado, superaban el millón de habitantes. En 1950 eran 34. Hoy son más de 400 ciudades las que superan esa cantidad de habitantes y un 70% de ellas se encuentra en el mundo no desarrollado. Uno de los aspectos del fenómeno es que el crecimiento de la población urbana se concentra en el mundo en desarrollo. En países como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay y Venezuela más de un 80% de la población vive en áreas urbanas.

En 1950 sólo 8 ciudades tenían una población mayor de 5 millones de habitante. Nueva York, Tokio y Londres eran las ciudades más pobladas del planeta, mientras que Buenos Aires y ShangHai eran las dos únicas ciudades del mundo no desarrollado que entraban en aquella lista. Hoy son 43 las ciudades del planeta que superan los 5 millones de habtantes y 30 están en el mundo en desarrollo. Hoy se habla de “megaciudad” para referirse a áreas urbanas de más de 10 millones de habitantes. Por su población y economía se han convertido en actores globales, algo que tendré que profundizar en la segunda edición de Guerras Posmodernas.

Hay muchas maneras de definir el territorio que constituye una ciudad: El que queda dentro del término municipal, el que constituye una única entidad económica (sumando las ciudades dormitorio y los cinturones industriales) y considerando la extensión del conglomerado urbano hasta allí donde los edificios y la población bajan de un cierto umbral de densidad. Con esos diferentes criterios se puede elaborar diferentes listas de “las ciudades más grandes del mundo”.

En la Wikipedia han tomado las listas que resultan de tomar esos criterios y han hecho una lista de todas las ciudades que aparecen hasta la posición 20ª en alguna de ellas. El resultado es una lista de 32 ciudades donde es más fácil contabilizar las que NO están en un país en desarrollo: Londres, Los Angeles, Moscú, Nueva York, Osaka, París, Seúl y Tokio. El resto se reparten entre: China (6), India (3), Brasil (2), Argentina, Perú, México, Pakistán, Indonesia, Filipinas, Egipto, Turquía, Irán, Nigeria y Rep. Dem. del Congo.

Con frecuencia el crecimiento de las áreas urbanas se produce de forma incontrolada por la extensión de asentamientos improvisados que desborda la capacidad de las autoridades de proveer los servicios básicos. Se produce una combinación de viviendas precarias, carencia de servicios públicos, economía informal y ausencia de la autoridad pública que configuran lo que conocemos por “favelas”, “villas”, “ranchos” o “slums”. Muchos se convierton en esa clase de lugares en los que “la policía no entra”.

Con una mayor cantidad de población habitando en ciudades, grandes o pequeñas, es preciso abordar cuántos de los fenómenos propios de las Guerras Posmodernas tienen lugar en el ámbito urbano. Las ciudades con sus edificios públicos y sedes empresariales son centros de poder con altas densidades de población y nodos de transporte potencialmente interrumpibles (aeropuertos, estaciones, nudos de carreteras). Así el terrorismo se ha convertido en un fenómeno esencialmente urbano. Y la misma dinámica de espacios no gobernados y ocupados por actores no estatales que sirve para explicar lo que pasa en el Sahel o el Triángulo de Oro sirve para explicar lo que pasa en las favelas brasileñas.

[Continuará]

Arquitectura, urbanismo y guerra

Salta a la vista que este blog ha sufrido una renovación en los últimos tiempos. Nueva plantilla, nuevas fotos de cabeceras. una página dedicada al primer libro, otra dedicada al proyecto del segundo, y un “acerca de” este blog (aún por mejorar). Queda explicar en la propia página qué pinta aquí “Viajes“. Queda emplear en serio las etiquetas (“tags”) y reorganizar los temas. Queda recuperar el vínculo entre el blog y la galería de fotos de Flickr.com Y queda, madre mía cuánta falta hace, meterme con los enlaces. En bloglines.com sigo varias decenas de blogs y es hora de ir compartiendo fuentes de información interesantes.

Empezaré hoy por una de mis frustrada inquietudes a la espera de encontrar algún tiempo para un proyecto futuro. Frustración, supongo, producto de haber estudiado una carrera que me hizo compartir facultad con perroflautas y paleomarxistas varios en vez de gafapastas amantes del cine francés y el sushi. Allí donde se cruzan la arquitectura soñada por la literatura ciberpunk, las perspectivas más sociales del urbanismo y el estudio de la transformación de la guerra se encuentra un territorio, nunca mejor dicho, cubierto por varios blogs.

Aquí van tres y un aperitivo en cada uno.

BLDG Blog sobre John McClain como un hacker arquitectónico.

Complex Terrain Lab sobre el problema de los cargos burocráticos aislados de la realidad que deben gestionar en una burbuja fortificada como la Zona Verde de Bagdad.

Subtopia sobre la destrucción en Gaza y los túneles que atraviesan la frontera con Egipto.

En el segundo capítulo del libro de “Guerras Posmodernas” hablo del creciente papel internacional de las grandes urbes y de la progresiva urbanización de la población del planeta. Me gustaría algún día ver algún materiales en español que exploren y profundicen en el tema. Pero mientras tanto este blog seguirá haciendo de hombre orquesta.