La U.S. Navy intenta entrar a trompicones en el siglo XXI

El pasado día 1 de marzo comenzó su despliegue a Asia del buque USS Freedom de la U.S Navy. Se trata de uno de los nuevos Littoral Combat Ship (LCS), una nueva generación polivalente de barcos de guerra que nació pensada para operaciones especiales, lucha contra la piratería y otras misiones que encajan bien con las guerras posmodernas. Pero lo que surgió como una idea que me resultó de lo más interesante en su inicio, se convirtió en un pequeño gran desastre que revela el estado de cosas en el complejo militar-industrial estadounidense.y la incomodidad del Pentágono con todo aquello que no sean grandes guerras convencionales.

La idea de desarrollar el Littoral Combat Ship surgió del entonces secretario de la marina Gordon R. England, que estableció el objetivo en crear “una familia de barcos pequeños, rápidos, maniobrables y relativamente económicos”. La cuesión es que en los últimos veinte años la U.S. Navy ha ido retirando sus buques de combate más ligeros, las fragatas de la clase “Oliver Hazard Perry” (4.200 toneladas), para quedarse únicamente con los cruceros de la clase “Ticonderoga” (9.800 toneladas) y los destructores de la clase Arleigh Burke (8.315 toneladas inicialmente). De hecho, la U.S. Navy ha ido introduciendo sucesivas variantes de destructores de la clase “Arleigh Burke” cada vez más pesados. La última, denominada Flight III, tiene un desplazamiento de 10.000 toneladas. Y la próxima generación de destructores de la U.S. Navy, la clase “Zumwalt”, desplaza más de 14.000 toneladas y ha resultado tan cara que sólo se construirán tres. Así, mientras la U.S. Navy iba requiriendo buques cada vez más grandes, se encontró con un papel poco relevante en los conflictos post-11S porque ya no había flotas soviéticas contra las que luchar en el Océano Atlántico.

LCS 1

El proyecto de Littoral Combat Ship era un intento de adaptarse a una nueva era de insurgencias, terrorismo, piratería y narcotráfico en un mundo cada vez más complejo donde era necesario la infiltración puntual de pequeñas unidades de operaciones especiales en costas hostiles. Construir un barco “pequeño” para ello no parecía tarea difícil. Al contrario que la U.S Navy, la mayoría de marinas combinan grandes unidades con barcos más pequeños del tipo patrullera de altura (off-shore patrol vessel) o patrullera lanzamisiles (fast attack craft). Por ejemplo, Francia cuenta con un portaaviones y submarinos nucleares pero también cuenta con barcos más ligeros y baratos pero bien armados para patrullar sus territorios de ultramar. Pero es como si en Estados Unidos sólo pudieran “pensar a lo grande”.

LCS 2

Los LCS nacieron grandes, con más de 2.000 toneladas de desplazamiento. Se requirió que fueran extremadamente rápidos. Y ahí empezó a dispararse el coste previsto. Se les dotó de un armamento muy escaso: Un cañón no muy potente y un lanzador de misiles antiaéreos de corto alcance. La idea era que tuviera un diseño modular. Según la misión se le añadirían “paquetes” con equipos y armamento. Además, el LCS estaría altamente conectado con el resto de la flota mediante enlaces de datos, por lo que podría sacar provecho de los sensores de otros buques y aeronaves. Pero lograr una perfecta integración de todos esos sistemas adicionales resultó complicado. Los costos siguieron disparándose. El programa del misil NLOS-LS con el que iba a ser dotado los LCS se canceló en 2011, dejando como alternativa un misil ligero de corto alcance. Al LCS le faltaba “pegada” para ser tan caro y tan grande. Se convirtió en un chiste. El blog New Wars le pidió a sus lectores que propusieran significados alternativos para las siglas LCS. Propusieron cosas como “Little Crappy Ship” (pequeño barco de mierda) o “Lack of Common Sense” (falta de sentido común). Es como si demasiadas personas hubieran influido en el diseño exigiendo al barco que hiciera demasiadas cosas diferentes dando como resultado un barco mediocre en todas sus facetas. Encima, los astilleros que competían con dos prototipos diferentes no dejaron de tener problemas con la propia construcción del barco y los prototipos resultaron tener muchos fallos cuando se probaron en el mar. Al final, el gobierno de los Estados Unidos tomó una decisión salomónica. En vez de elegir un ganador, decidió comprar unos cuantos de uno y otro diseño. Así que ni siquiera la U.S. Navy podrá tratar de aprovechar la economía de escalas con una serie larga.

Estoy seguro que en alguna parte del Pentágono alguien habrá dicho “¡te lo dije!”. Y seguro que se usarán todos los problemas del programa LCS como argumento de que los barcos pequeños preparados para guerras no convencionales no tienen cabida en la U.S. Navy. Casi me atrevo a especular si el programa LCS tuvo enemigos internos demasiado poderosos. Al fin y al cabo, el secretario de marina England, padre del proyecto, abandonó su cargo antes de que arrancara.

El USS Freedom entró en servicio en 2008 y ha comenzado por fin su primer despliegue lejos de casa. Se le envía varios meses a Singapur como prueba de un posterior despliegue de cuatro LCS a ese puerto. Singapur está en la boca del Estrecho de Malaca, uno de los focos de piratería más importantes del mundo. Hace poco, hubo un enfrentamiento entre militares malayos y rebeldes filipinos. Quizás la elección del puerto sea una pista de que aquellos que dentro de la U.S. Navy piensan en las guerras no convencionales tienen todavía la última palabra frente aquellos que “piensan a lo grande” y sueñan con una guerra contra China.

Libertad Digital descubre que las fragatas ¡tienen misiles!

El Día de los Santos Inocentes de 2005 parece ser el más largo de la historia en la prensa. Después de que la U.S. Navy sacara un comunicado de prensa donde aclarara que la fragata española F101 “Álvaro de Bazán” en el tiempo que estuvo integrado en el Carrier Strike Group 2 no participó en acciones de guerra. Después de que se supiera que el comandante del portaaviones CVN-75 “Theodor Roosevelt” había sido advertido de las ROE (Reglas de Enfrentamiento) estrictas con las que la Álvaro de Bazán navegaba. Después de que se supiera que esas ROEs habían sido establecidas por el gobierno y comunicadas al AJEMA (Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada) antes del viaje de la fragata… Después de todo eso… Libertad Digital continua la saga de la fragata voladora con un descubrimiento que me deja de piedra:

Para su misión, operativa y no de maniobras, la Álvaro de Bazán estaba dotada de sistema de misiles arpón buque-buque y buque-tierra pero estaba preparada también para alojar misiles del tipo Tomahawk.

Agárrense que vienen curvas. Que la fragata estaba en misión “operativa” me ha dejado en ascuas. ¿Qué será una “misión no operativa”? ¿Una en que la fragata viaja con todos sus sistemas apagados? ¿O un viaje en el que los marineros van en la cubierta cogiendo sol mientras el barco hace escalas por puertos turísticos? Pero eso es lo de menos. El gran descubrimiento de LibertadDigital es que La fragata iba en misión operativa porque está dotada de “misiles arpón“… La leche, una fragata de la Armada Española cazando ballenas sin permiso…. ¡Cómo se entere Greenpeace!

Afortunadamente se trata de una confusión. Algún redactor se ha enterado de la cagada y han corregido mientras escribía esto. Como dice la nueva versión de la noticia, hablan de los misiles antibuque Harpoon (en mayúsculas, y sin traducir por favor), que dotan a todas las fragatas de la Armada española. Y que sirven única y exclusivamente para hundir barcos. Eso del ataque a tierra sólo es posible en las últimas versiones, modelo SLAM, que la F101 no lleva. Eso pasa por hablar por hablar sin molestarse en saber qué versiones del Harpoon tienen las fuerzas armadas españolas. Pero lo mejor viene al final. La “Álvaro de Bazán” es un barco peligrosísimo y letal, porque tiene “preinstalación” para el misil de crucero “Tomahawk”. Vamos, como la preinstalación de radio en los coches nuevos. Un nuevo concepto este, la “letalidad virtual”. Porque los misiles en cuestión ni siquiera están presupuestados.

Todo lo que gira en torno a esta no noticia, es la idea de que la fragata “Álvaro de Bazán” estaba en misión de guerra porque lleva misiles, ¡muy grandes! ¡muy peligrosos! Un burdo intengo de sacar de donde no hay, producto de la supina ignorancia. Porque sí, tenemos barcos con misiles. Y aviones que lanzan bombas. Y carros de combate con cañones. Pero eso no significa que estemos en guerra con nadie. Aunque a alguno le pese. Y aunque a algunos otros le pese que tengamos fragatas, cazambombarderos y carros de combate. Porque no vivimos en un mundo perfecto lleno de gente buena y bondadosa. Y la paz, aunque deseable, no es el más absoluto de los valores. Hay otros por los que a veces hay que luchar. A veces hay que defenderse por mucho que la guerra sea repugnante. Así que no me tocan más las pelotas con la fragata voladora o el ZP genocida de niños iraquíes. Que se os ve el plumero y mucho.

Afortundamente en la vida hay otras muchas cosas que las boberías de los periodistas aburridos inventado noticias. Muchas otras.

Actualización: Turpille en comentarios me señala como la página web de la COPE también habla de los famosos y temibles “misiles arpón”. Responder a su comentario me ha llevado a leer la comparecencia del AJEMA ante la comisión de Defensa del Congreso y encontrar cosas muy muy interesantes.

Mentiras, malditas mentiras y lo que publican los periódicos

El asunto de la fragata debería haber quedado aclarado a estas alturas. La U.S. Navy en un comunicado de prensa aclaraba que la “Álvaro de Bazán” no participó en acciones de guerra mientras estuvo incorporada en el Carrier Strike Group 2. Y desde la Armada Española se aclara que el AJEMA recibió instrucciones claras sobre el rol que debería desempeñar la “Álvaro de Bazán”, que operó bajo unas ROE muy estrictas. Alguien dirá, ¿qué es eso de “AJEMA” y “ROE”? Pues no lo voy a explicar. Me he aburrido de leer tanta demagogia en las últimas 24 horas. Y por un día, no me voy a poner a explicar la diferencia entre popa y proa.

Por un día, en cambio, voy a ejercer de José Antonio Martínez Soler. Y comparar las portadas del periódico El Mundo del día 28 y del día 29 de diciembre.

El día 28 una portada con un titular estremecedor: La escuadrilla ‘Leones Negros’del ‘Roosevelt’ lanzó 2.500 kilos de bombas protegida por nuestra fragata. ¿A qué viene usar el sobrenombre del escuadrón (que no escuadrilla) VF-213 “Black Lions”. ¿Porque lo de “Leones Negros” suena más dramático?. ¿Y por qué decir 2.500 kilos de bombas en vez de cinco bombas (o diez en caso de que fueron Mk.82)? 2.500 kilos de bombas suenan a hecatombe. Cinco o diez, son una anécdota. Y por último el concepto que estoy tratando de comprender, ¿cómo pueden ser protegidos un grupo de cazambombarderos cerca de la frontera siria por una fragata navegando a miles de kilómetros y que no tenía órdenes de partipar en acciones de guerra?

La portada del día 29 relega el intento de construir una noticia con el tema al fondo de la portada. Y el titular es ahora “El jefe de la Armada ocultó en el Congreso que la fragata se dirigía a aguas del Golfo”. El bluff de la fragata española bombardeando cerca de la frontera entre Iraq y Siria se ha desinflado, y ahora se trata de que se ocultó que la fragata estuvo al Golfo Pérsico. ¿Alguien ha mirado un mapa? Juegan a evocar la idea de Golfo Pérsico como lugar tremendamente peligroso, cuando la Armada española lleva ya tiempo realizando misiones Force Protection en el mismísimo Estrecho de Gibraltar. Lo interesante es lo que viene debajo del titular: El almirante Zaragoza sí dijo que había advertido al almirante del ‘Roosevelt’ que la misión era «técnica». Es decir, no sólo la Armada española tenía clara el límite de sus funciones, sino la estadounidense.

Yo de toda esta historia me quedo con el papelón y las salidas de tono que he escuchado. ¿No son irónicas las palabras de Zaplana?

“No exagero si les digo que podemos estar ante el mayor engaño de nuestra historia democrática por parte de un gobierno a los ciudadanos”

Muy muy muy irónico.

Pero las que más me han llamado la atención son los exabruptos de la izquierda iletrada y mojigata, que de pronto descubre que España tiene una Armada con buques de guerra. Y de paso suelta cosas como “ZP manda una fragata llena de misiles para oprimir al pueblo iraquí” o “ZP genocida de niños iraquíes”. Me parece el síntoma de algo realmente preocupante. Pero de eso si me permiten hablamos otro día.

La inocentada de la fragata

Hola amiguitos soy Coco. Y hoy os voy a enseñar la diferencia entre un barco y un avión. ¿Chupado? No, sí eres periodista de El Mundo.

Parecía una inocentada. Alguien que se hacía llamar Mazz dejó esta frase en un comentario el otro día.

ZP manda fragata a Iraq en apoyo de USA sin consultar al Parlamento. La fragata participó hace unas semanas en el bombardeo de la frontera de Iraq con Siria.

¿Una fragata española participando en el bombardo de la frontera de Iraq con Siria? Que yo sepa la frontera sirio-iraquí está bien lejos de cualquier vía navegable por cualquiera de las fragatas de la Armada española o del alcance de sus cañones de 76 o 127 milímetros si estuvieran en el Mar Rojo, el Golfo Pérsico o el Océano Índico. A lo mejor tienen un supercañón que alcanza objetivos a miles de kilómetros. ¡Y yo sin saberlo! 😀

Me pareció una tontería y no le hice caso. Como iba yo a imaginar que una chorrada así sólo podría ser parida por la mente de un periodista, y de El Mundo por más señas (sí, sí… ese periódico que el 12-M sacó en portada la foto de un cadáver reconocible por sus familiares, y luego se ha dedicado a dar voz en primera plana año o año y medio después a todo colega de camello que de pronto recuerda que el fulano le había hablado de sus contactos en ETA o que fue torturado en comisaría).

En los foros de temas militares siempre nos cachondeamos de los periodistas por no dar ni una. Que manía de llamar fragata a todo lo que sea gris y flote. O “marine” a todo militar estadounidense. Es lo que tiene hablar hoy de vacas locas o clonación humana, mañana de huracanes y tsunamis, y al otro de inmigración o reformas de estatutos autonómicos. Y si a eso le añadimos bastante ganas de hacer demagogia nos salen los titulares de estos días.

Alguien en El Mundo “descubrió” no hace mucho que la fragata F101 “Álvaro de Bazán” estuvo integrada varios meses en el Carrier Strike Group 2, un grupo aeronaval de la U.S. Navy. ¿Secreto de estado? Ni de coña. Una afoto de mayo de 2005.

Norfolk, Va. (May 4, 2005) – Capt. Turk Green explains the dynamics of the nuclear-powered aircraft carrier USS Theodore Roosevelt (CVN 71) to Spain Minister of Defense Jose Bono Martinez. An international celebration was held on the flight deck of the ship in honor of the Theodore Roosevelt Carrier Strike Group upcoming cooperative deployment that includes the Spanish frigate Alvaro de Bazan (F 101).

En cristiano: El Ministro José Bono estuvo en EE.UU. en el mes de mayo en la ceremonia que daba oficialidad al acuerdo por el que la F101 se integraría en el grupo del portaaviones Theodor Roosevelt. ¿Qué pintaba nuestra fragata en un grupo aeronaval de la U.S. Navy? Lo explican en la página web de la armada estadounidense:

Having Bazan [la fragata “Álvaro de Bazán”] and TR [el portaaviones “Theodor Roosevelt”] come together in one strike group is a way to promote interoperability between two NATO countries. Small training exercises are conducted throughout the fleet, but a six-month deployment is what will give the United States and Spain the opportunity to work together in a more real-world situation as well as learn how to overcome any communication boundaries the two navies may share.

Vuelvo a traducir al cristiano, por si no controlan la lengua del Imperio: La F101 se integró en el grupo de la U.S. Navy en una misión de entrenamiento para mejorar la capacidad de trabajar conjuntamente con la marina de los Estados Unidos. Sí, sí… Ese país con el que ZP, decían, había conseguido arruinar las buenas relaciones que tenía España. Y si se trataba de una misión de larga duración es porque los ejercicios conjuntos de unos pocos días que practicamos con marinas como la argentina y la brasileña dan para poco.

Es interesante la siguiente frase dicha por el contraalmirante James A. Winnefeld:

This project was born in 2003 with the highest leaders of the Navy, and the Memorandum of Understanding was signed a week ago. The magnificent ship arrived here to start phase one of training“.

Las dos palabras en negrita lo dicen todo: Que la cosa se negociaba desde 2003 y que el propósito era el entrenamiento de la fragata española.

Secreto se puede ver que no era. ¿Pero aparte de la página web de la armada estadounidense en España se anunció? Vean ustedes mismos su equivalente española:

 

Previsto realizar durante el presente año 2005:

• PRE-INCORPORACION AL GRUPO DE COMBATE DE LA FLOTA NORTEAMERICANA, A MEDIADOS DEL MES DE MAYO HASTA FINALES DEL MES DE JULIO. (A REALIZAR EN LA COSTA ESTE DE EE.UU).

• INCORPORACION AL GRUPO DE COMBATE DEL PORTAAVIONES USN THEODORE ROOSEVELT, A MEDIADOS DE SEPTIEMBRE HASTA DICIEMBRE DE 2005.

 

Aquí queda claro que el barco hizo un primer viaje, de mayo a julio, a EE.UU. Fue en esa estancia cuando Bono viajó a EE.UU. A su vuelta a El Ferrol, en julio la Armada emitió una nota de prensa (con fecha 28 de julio de 2005) y el comandante de la F101 dio una rueda de prensa.

Vale, dirá alguien. Pero más allá de la prensa local ferrolana, los frikis que visitan la página web de la Armada o frecuentan los foros, ¿transcendió algo? Pue sí. Al menos lo siguiente:

– Intervención del Ministro de Defensa en programa de TVE (20 septiembre)

– Pregunta Parlamentaria a Ministro de Defensa en Pleno del Congreso (28 septiembre)

Intervención del AJEMA en Comisión Defensa del Congreso (13 octubre)

– Preguntas parlamentarias todavía en trámite (formuladas el 8 de noviembre)

Nota de Prensa del Ministerio del regreso de la F101 (12 diciembre)

– Respuesta parlamentaria a pregunta sobre despliegue F-101 (14 diciembre)

– Convocatoria a los medios y rueda de prensa comandante F101 (21 diciembre)

Que ya son ganas de no darse por enterados. Aquí una bonita foto con la tripulación de cubierta del portaaviones Roosevelt formando con sus chaquetas cierta bandera en la despedida de la F101 (el detalle es mejor verlo en la versión de alta resolución). Un destructor de la clase Arleigh Burke luciendo ese mismo pabellón por allá.. Fotos del 3 de diciembre. Pero en fin…

Solucionado el asunto del “secreto de estado”, alguien puede quedarle la duda, ¿pero para qué necesitamos entrenar con la Armada de los EE.UU? y ¿en qué medida tomó parte la F101 en esos bombardeos sobre Iraq? Para ello primero tengo que explicar en dos patás qué son las fragatas de la serie F100…

Las fragata de la clase F100 (de momento hay cuatro, y encargada una quinta) son las mejores fragatas (buques de escolta entre 2.000 y 6.000 toneladas de desplazamiento, más o menos) que hoy en día surcan los mares, dotadas del mejor sistema de defensa antimisil para buques existente, el sistema AEGIS. El AEGIS (que toma su nombre de la armadura de Zeus) es un sistema complejo que sólo portaban buques de gran porte. Empresas españolas se encargaron de adaptarlo para ser instalado en un buque tipo fragata, y el fabricante del AEGIS viendo el potencial del trabajo hecho en España se asoció para formar un consorcio que de momento ha vendido cinco fragatas (con una versión limitada) a Noruega. El sistema AEGIS es un sistema complejo y muy potente. Suponiendo una superficie de mar equivalente al de la península Ibérica, una fragata como la F101 situada en Madrid controlaría todo el espacio áereo de la Península y sería capaz de derribar blancos aéreos a la altura de Toledo. Las evoluciones futuras previstas del sistema AEGIS, esencialmente su software y sus misiles antiaéreos, lo capacitarán como parte de un escudo antimisiles. Las fragatas F100 han puesto a España en primera división (como se demostró en los ejercicios Majestic Eagle en 2004) y es lógico que la Armada quiera sacarle todo el potencial trabajando con la Armada del país que fabrica el sistema AEGIS y que más experiencia tiene con él. Todo sea dicho, la única armada que además de la española tiene el sistema AEGIS es la japonesa, pero los manuales en japonés sospecho serían un pelín engorrosos para los miembros de nuestra Armada.

Así que allí estaba por el Océano Índico la fragata F101 “Álvaro de Bazán” (ahora ya están informado, es un barco que flota, y va por el mar) integrada en el grupo aeronaval del portaaviones CVN-71 “Theodor Roosevelt”. Pues bien, ojo al dato. De ese portaaviones despegaron aviones que participaron en misiones de guerra sobre Iraq. Y no se pierden la pirueta retórica. Nuestra fragata, la F101, con su mera presencia en el grupo aeronaval del Roosevelt participó en operaciones de guerra en Iraq. ¿Cómo un barco, que va por el mar y flota, participa en misiones de guerra en Iraq? (Exactamente cerca de la frontera con Siria). El Mundo lo explica hoy: Una escuadrilla estadounidense lanzó 2.500 kilos de bombas en Iraq protegida por la fragata española. ¿Protegida? ¿Iban volando esos aviones con nuestra fragata vigilante mientras agitaba sus alas dando círculos alrededor de la escuadrilla de la U.S. Navy? Oh, claro. Ahora lo entiendo. Mientras la F101 mantuvo encendido su sistema AEGIS de vigilancia del espacio aéreo protegía al grupo aeronaval y a los aviones que habían despegado del Roosevelt con la misión de bombardear posiciones de la insurgencia iraquí cerca de la frontera siria. Da igual que en el grupo aeronaval CSG-2 hubiera un crucero y dos destructores AEGIS. Da igual que la insurgencia iraquí no suponga una amenaza aérea. Sólo por el hecho de tener encendido su radar, la F101 es cómplice de “vigilancia del espacio aéreo” (¿el personal de seguridad armado de la embajada española en Bagdad nos convierte también en país beligerante?) Evidentemente el comandante de la F101 tenía otras opciones:

a) apagar el sistema AEGIS

b) preguntarle a los estadounidenses, “¿esos aviones que despegan van a realizar ejercicios o van a participar en misiones de guerra?” para en función de ello alejarse a una distancia prudencial. Así no se hubiera podido decir que la F101 “participó” en las misiones de guerra de las unidades aéreas de la U.S. Navy.

c) comunicar al comandante del Roosevelt “como me entere que aviones despegan de su buque para ejecutar misiones de guerra sobre Iraq me vuelvo a casa”

d) A último remedio derribar a los aviones de ataques estadounidenses mientras por radio se le comunciaba al comandante del Roosevelt “¡no a la guerra!”

Quizás la clave esté en la opción C. Quizás el comandante de la F101 debió tomar la decisión de volver a casa, o consultar al Ministerio de Defensa, ante la prolongación de las operaciones áreas sobre Iraq. Pero una medida de la intensidad de esas operaciones nos la da el titular de El Mundo: 2.500 kilos de bombas. 2,5 toneladas. ¿Muchas bombas? La escalofriante cantidad de… cinco bombas Mk.83 o su variante guiada por láser GBU-10. ¿O fueron quizás cinco de las nuevas JDAM? Quizás lo más sensato en el caso fuera simplemente no hacer nada y no interferir en las operaciones aéreas estadounidenses (¿los aviones y buques que paran en Rota rumbo al Golfo nos convierten en aliados de EE.UU. en Iraq?) . Eso es lo que parece que sucedió. Ellos a lo suyo. Nosotros a los nuestro.

Esto de la fragata me recuerda al asunto de los vuelos de la CIA. El periodismo ha muerto, ¡viva la blogosfera!