Posibilidades y límites de la cíberpolítica

Debo ser de las pocas personas en España que no acudió a Google cuando se anunció la candidatura de Miguel Sebastián a la alcaldía de Madrid. Recordaba su perfil de economista y cómo su nombre había sonado como ministro de Economía. Como tecnofriki reconozco en la página web de Miguel Sebastián un montón de guiños a la comunidad blogger y un montón de herramientas y posibilidades de participación ciudadana. Todo muy en la línea de lo visto, discutido y comentado en las jornadas Ciudad Digital. Me gusta. Tiene muy buena pinta. Pero no votaré a Miguel Sebastián… ¡Porque no estoy empadronado en Madrid!.

Yo y cientos de miles de navegantes de Internet hemos visto el vídeo de apoyo a Barack Obama que versiona el famoso anuncio de Apple de 1984 y convierte a Hillary Clinton en una alinante Gran Hermana. Pero la cuestión es ¿cuántos de nosotros vamos a votar en las presidenciales de 2008?

La gran cuestión es si una brillante campaña en Internet tiene impacto en el mundo real. No tengo a mano estadísticas del porcentaje de hogares españoles que disponen de conexión con banda ancha.Ni el porcentaje de españoles que navegan habitualmente por Internet. Así que no puedo ni me atrevo a elucubrar sobre el impacto real que tendrán todo este tipo de campañas. Pero creo que en las próximas elecciones locales la Internet política español alcanzará su madurez. Serán unas elecciones interesantes.

Visiones de un outsider.

Antes de comer Netoratón, alias César Calderón, dio una charla sobre cíberactivismo. Donaire y Chesi ya han explicado el contenido. César ha prometido colgar la presentación en la red. Así que no me extenderé.

El ciberactivismo es la superación de un viejo problema: Ya Michels en el siglo XIX lo apunté en su “ley de hierro” de la oligarquía. Los partidos funcionan como pesadas maquinarias burocráticas donde el poder se acumula en la cumbre. Ahí entró César. Internet y otras tecnologías permite en conección a masas atomizadas hacer circular información y movilizarse políticamente. Los ciudadanos se convierten no ya en receptores pasivos de información, sino en generadores de contenido (noticias, fotos, vídeo) y opinión. Por la exposición de César desfiló la campaña del Partido Laborista que ironizaba sobre el candidato tory David Cameron, las campañas de Barak Obama y Segolène Royal, la web Labourspace, los SMS del 13-M, la campaña “En mi nombre sí” lanzada por Alfonso Gil desde su blog y la web de la candidatura de Guillermo Fernández Vera a la presidencia de la Junta de Extremadura. En esta última encontramos el uso de Bloglines, Flickr y YouTube, entre otros.

Apuntaré la energía derrochada por Netoratón moviéndose de un lado a otro delante del público, asumiendo totalmente su papel de evangelizador tecnológico. He tenido que poner la cámara digital con la sensibilidad al máximo para poder sacar un puñado de fotos que aún así quedaron movidas.

Luego, tras la energía de Céar, Pablo Pombo resultó apagado. Sufrió la falta de micrófono. Su ponencia quedó bastante deslucida por leerla y no mirar al público cara a cara. Creo que su lugar adecuado era el papel o la pantalla.

Tras una siestecilla reparadora que me hice perderme parte del taller de blogs y recursos para blog, continuamos por la tarde. Empezó Santi Vicente de Extremadura Positiva, que explicó cómo qué funciona y de qué va Méneame. Pau Llop presentó el medio de periodisma ciudadano Bottup.

La sopresa positiva de la tarde fue para mí el senador por Granada Luis Salvador, que desde 2005 mantiene su Oficina Virtual de Atención al Ciudadano. Hablaba esta vez como miembro del aparato del partido.. Y se explayó con entusiasmo sobre las ambiciosas ideas y proyectos que el partido tiene. Veremos hasta donde podrán llegar.

Networking en Huesca

La entrada 250ª de mi blog me pilla en Huesca, en las Jornadas Ciudad Digital. Los cambios y ajustes en el blog para celebrarlo tendrán que esperar.

La búsqueda de regletas para enchufar los portátiles nos ha llevado a un grupo de frikis al exilio a la sala habilitado para ello. Se nos distingue por la cámara digital en ristre y el portátil a cuestas. Coincido con José Antonio Donaire y Jessica Fillol. A alguno de los presentes no los veía desde las jornadas eFindex. A otros, residentes en Madrid como yo, los veo por primera vez en meses. Posiblemente no haya coincidido desde la última cena de Las Ideas. Dirán que la Red aliena y desconecta de la realidad al reducilar a una pantalla. Pero yo desde siempre he descubierto que forja lazos que transcienden el ordenador.

He de confesar que me embarqué en esta aventura de las jornadas sin tener muy claro quién las organizaba. El escenario me quita de dudas… ¡Esto es un sarao socialista! Así que salgo huyendo. Aprovecho un descanso para darme una vuelta por el I.E. Pirámide, sede de las jornadas. Estamos a un tiro de piedra del Parque Tecnológico Walqa. La forma del auditorio es llamativa. Una sospechosa pirámide. No cabe duda. ¡¡Me he metido yo solo en un cotubernio masónico-socialista!!

No fuimos héroes

Arrancan hoy las Jornadas Ciudad Digital en Huesca. Como toda jornada digital y blogosférica que se precie contamos con wifi. Lo que echo en falta son regletas para enchufar mi ordenador en el auditorio. No tenía la batería cargada y el acto de presentación lo he pasado offline haciendo unas pocas fotos. Lo habitual en estas circunstancias es tener un breve ensayo preparado que sirva de toma de posiciones y sirva de punto de partida del debate. Pero con esto de llevar tres años en la blogosfera me ha dado por mirar atrás.

Si hace digamos diez años me hubieran dicho que asistiría en el 2007 a unas jornadas con el nombre de Ciudad Digital me habría imaginado algo así como un encuentro vía Realidad Virtual, conmigo en casa con un casco de datos mientras por la ventana se veían pasar coches voladores. Discutiríamos sobre el ocaso de la Internet libre con una red ultracomercial y banal. Soy de una generación que miraba un futuro deslumbrante en números especiales de la revista Muy Interesante. Soñaba con ser hacker tras ver Juegos de Guerra. Y se preocupaba por el futuro de una despuntante Internet de la que muchos decían que terminaría siendo tan anodina y deshumanizada como un centro comercial de las afueras.

La cuestión es que nada de eso se ha cumplido. Ni nos abrimos paso por calles abarrotadas de extrañas tribus urbanas bajo una lluvia contaminante persistente a lo Blade Runner. Ni vamos encontrando en Internet barreras que sólo se franquean mediante pago. Ni hemos hecho ninguna Revolución. Ni siquiera la blogosfera nos ha hecho más altos y guapos. La blogosfera en España se limita a reproducir elevada a la n-potencia la crispación mediática. A dar voz a los que en el medios de comunicación convencionales no aparecen por irrelevantes y que al leerlos en Internet descubres que no te perdías nada. Las puntuales movilizaciones con éxito han llevado a que la bandeja de entrada del correo esté llena de peticiones para que te pongas un gorro azul, pegues un chicle al cristal de tu ventana o salgas a la calle con nariz de payoso en solidad con o para manifestar tu rechazo a, siempre firmadas con un “pásalo”. Hay evidentemente espacios y personas dedicadas al diálogo constructivo. A la creación de alternativas. A la movilización ciudadana por causas importantes. Evidentemente. Pero todavía hay mucho por hacer. Veremos qué se dice aquí.