Guerras Posmodernas: Una guía de lecturas de mi blog

Empecé en 2004 a escribir un blog personal titulado El Lobo Estepario que pronto dejó atrás los temas personales para tocar la política española y conflictos internacionales. Al año siguiente compré el dominio GuerrasPosmodernas.com y hasta la fecha. Son, por tanto, ya más de diez años escribiendo en Internet. Y es tal la cantidad de cosas escritas (más de 1.000 entradas) que hasta yo mismo me sorprendo con las cosas que encuentro cuando buceo en los archivos del blog. Recientemente escribí una explicación de “qué son las Guerras Posmodernas” porque ya han pasado bastantes años desde que salió mi libro y porque he ganado nuevos lectores gracias a Facebook y Twitter. Ahora ya tengo un texto de referencia que mostrar sobre qué quiere decir el título del blog.

Una idea fundamental del concepto de Guerras Posmodernas es que el Estado-Nación ya no es el actor fundamental de la arena internacional, ante la creciente relevancia de de actores supraestatales y subestatales. Además, los Estados-Nación se enfrentan a problemas de carácter transnacional y de tal magnitud que no pueden ser solucionados en solitario. Hablé de los límites del poder del Estado en La inevitable levedad del Estado (23 julio 2006) y La impotencia del Leviatán (6 julio 2010). El resultado es que el concepto de defensa nacional queda superado porque un Estado no es capaz de defenderse por sí mismo de fenómenos globales y difusos, como expliqué en De la defensa nacional a la seguridad global (3 febrero 2014).

Mientras tanto, uno de los factores para el auge de los actores no estatales es la accesibilidad de tecnologías y recursos en la era de la globalización. Creo que la primera vez que planteé esa idea fue en Guerra tecnológica al alcance de la mano (22 diciembre 2005). Y cuando hablamos de la globalización hay que pensar en cosas concretas como los tráficos ilícitos: Puertas a un mar de armas (12 noviembre 2006).

Las estadísticas reflejan que el número de guerras convencionales entre Estados-Nación han ido disminuyendo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y que el modelo de conflicto armado predominante es una guerra interna altamente internacionalizada. Planteé el arquetipo de estas últimas en En el corazón de las tinieblas (27 abril 2006).

Una de las características de las Guerras Posmodernas es la convergencia de fenónemos. Hablé antes de la evolución de la defensa nacional hacia la seguridad global. Se produce una difuminación de los límites y una convergencia de fenómenos. Por un lado tenemos La militarización de la policía en Estados Unidos (24 agosto 2014) y por otro tenemos Soldados en las calles (12 agosto 2012), donde hablé del despliegue militar para dar seguridad a los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres.

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Infantería de Marina en la primera línea de la lucha contra el Narco en México.

Ya he contado repetidas veces que si hay una región del planeta acoge las manifestaciones más puras de Guerras Posmodernas es el continente americano. Entiendo La violencia del narco como una nueva forma de conflicto armado (10 diciembre 2013), donde el objetivo no es tomar el poder sino hacer inefectivo el poder del Estado. A su vez, las organizaciones criminales se convierten en un poder paralelo que buscan legitimidad proporcionando servicios públicos, como es el caso de Jamaica y las Guerras Posmodernas (4 junio 2010) o Brasil y Guerra en las favelas (19 octubre 2008).

Repasando los archivos del blog en cambio he encontrado que no he hablado tanto como debiera de las nuevas formas de conflicto y organización que nos traen la sociedad red, como la ciberguerra y la guerra en red. Creo que si me dedicara a esos temas no tendría tiempo para nada más. Al menos escribí una Breve historia de la teoría de la guerra red (3 mayo 2013) y traté de recapacitar sobre el tema en Volver a la guerra red (22 enero 2015). Sobre la sociedad red hice un breve apunte en La crisis posmoderna (10 mayo 2010). Y recopilé una Bibliografía urgente sobre activismo en red (11 febrero 2013).

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Infantes de Marina españoles en el Cuerno de África.

También encontré revisando los archivos del blog que en su momento me detuve a escribir sobre uno de los fenómenos recientes que más cautiva la imaginación, la piratería marítima. Supongo que porque nos parece sacado de otra época. Aunque yo traté de señalar la actualización de la piratería con nuevas tecnologías en el Estrecho de Malaca y el Cuerno de África en Sandokán ahora tiene GPS y teléfono satélite (7 junio 2005), Piratas al abordaje (8 noviembre 2005), Desmitificando la piratería en Somalia (25 octubre 2009).

Hubo un momento en que me desvié de mi rumbo y me volqué en escribir sobre geopolítica, yihadismo, Oriente Medio, la Nueva Guerra Fría, etc. GuerrasPosmodernas.com se convirtió en otra cosa. Por eso he decidido recuperar parte de los orígenes. Así escribí  “Qué son las Guerras Posmodernas”. Pero lo más interesante viene ahora. Ver los límites del modelo de las Guerras Posmodernas y ver qué fenómenos nuevos han surgido en los últimos años, después de que en 2010 saliera el libro Guerras Posmodernas.

Plan de trabajo

No, no decidí abandonar el blog ni tampoco me hicieron desaparecer agentes rusos. Me tomé unas vacaciones en Semana Santa y luego me vi tan agobiado que decidí prescindir de escribir en el blog aunque medio mundo esté patas arriba. Quizás sea ese el problema. Que GuerrasPosmodernas.com dejó de ser un blog de reflexión para convertirse en un blog que trataba de interpretar la realidad.

Una de las cosas que me tiene ocupado es un congreso académico para el que estoy terminando un texto que parte del concepto de guerras híbridas (sin entrada de momento en la Wikipedia en español, curiosamente). Y he terminado leyendo sobre el concepto ruso de “guerra no lineal” o el concepto de “guerra especial” de John R. Schindler. Nada de ese debate ha transcendido al español, cómo no. Así que he encontrado que hay toda un frente en el que abrir brecha, que es a la que se dedicó siempre este blog.

Y no, no se trata de caer en la última moda de turno. “¡Las guerras han cambiado!, ahora son posmodernas/híbridas/en red/de 4ª Generación”. Se trata de acotar términos y estudiar qué aportan al debate. Y establecer los primeros apuntes para una posterior publicación. Porque esa es otra lección de estos últimos tiempos. De nada sirve abrir brecha en este blog si no hay detrás una profundización en un artículo en alguna publicación que llegue a más gente que los lectores del blog. Es el caso de la revista Ejército del Ejército de Tierra español que el próximo mes de junio publicará mi artículo sobre la Operación Serval.

Mientras, la casa sin barrer. Y el concepto de Guerras Posmodernas necesita una puesta al día y una mejor definición. ¿Conseguiré que GuerrasPosmodernas.com vuelva a centrarse en las Guerras Posmodernas?

Volviendo a las Guerras Posmodernas en Guerras Posmodernas.com

 Caí en la cuenta que este año se cumple el décimo aniversario de que compré el dominio GuerrasPosmodernas.com ¡Ha pasado una década! Como tengo nueva plantilla y ahora WordPress permite justificar los textos, me dediqué a repasar lo que escribí en 2005. Aquel año acuñé el término Flanco Sur para señalar que España debía preocuparse por lo que pasaba al sur del Magreb, señalé el auge de la piratería en el Cuerno de África, defendí el potencial de la inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), etcétera. Durante largo tiempo me ufanaba de que este blog no era esclavo de la actualidad y las noticias. Bastaba que un tema se popularizara para perder interés en él y dirigir una mirada prospectiva a un tema emergente. Me releo y tengo la sensación de que en aquel entonces era más listo que ahora. Pero tiene una explicación. En aquel entonces había un mundo por descubrir. Mapeaba un nuevo territorio y cada paso era un hallazgo.

Creo que en los últimos años perdí esa chispa. Publiqué mi primer libro, que pide a gritos una versión ampliada y actualizada, con la sensación de que me había dejado fuera un tema que no sabía cómo encajar en mi hilo argumental. Me refiero a la guerra en red y las organizaciones distribuidas. Me embarqué en un proyecto de libro sobre el tema, que provisionalmente titulé Guerras Distribuidas, pero acada paso que daba las redes distribuidas se desvanecían en el aire. Desde Al Qaeda a Podemos, las pirámide jerárquicas siguen imperando. Aparqué el proyecto de libro y seguí con otras cosas.

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El verano pasado vislumbré de pronto el desarrollo de una Nueva Guerra Fría, caracterizada por la consolidación de un amorfo bloque ideológico opuesto a las democracias liberales. A él pertenece la Rusia de Putin, la alianza del Eje de la Resistencia en Oriente Medio y los gobiernos populistas de Hispanoamérica. Cuentan con sus aliados en Europa, como aquellos que defienden que la Europa Occidental continental debería desligarse de la OTAN para formar un bloque continental con Rusia. Esta Nueva Guerra Fría tiene episodios “calientes”, como la guerra en Ucrania y la guerra en Siria. También tiene elementos que recuerda a la vieja Guerra Fría, como los vuelos de la aviación rusa frente a las costas de Portugal, Reino Unido o California. Pero sobre todo se disputa en el terreno de la información, como la campaña propagandística rusa de conspiranoia sobre el derribo del vuelo MH17 de Malaysia Airlines sobre Ucrania Oriental.

Espero ir completando poco a poco el puzzle de la Nueva Guerra Fría, que me hizo volve a sentir el entusiasmo de explorar nuevos territorios. Pero es hora de volver a lo que siempre hice. Tengo que volver a hablar de la transformación de los conflictos armados en el siglo XXI. Tengo que volver a poner la mirada en el futuro. Tengo que volver a emplear el blog como cuaderno de apuntes para mis proyectos de libro. Hay que volver a las Guerras Posmodernas.

Yo contra el mundo

Navegué por Internet por primera vez allá por octubre de 1994. Una conexión en casa se hizo esperar. Vía módem accedí desde casa por fin en febrero de 1998. Y desde entonces la Red se me ha hecho imprescindible.

La entonces próxima guerra de Iraq fue el punto de inflexión en los primeros meses de 2003. Mientras los medios de masas al servicio del poder en España daban crédito a las mentiras sobre las armas de destrucción masiva iraquíes y los vínculos régimen de Saddam-Al Qaeda, algunas lecturas y unas cuántas navegaciones me bastaron para tener esa sensación de que había una divergencia enorme entre el mundo en que vivía y el mundo que reflejaban los medios. No era una idea nada novedosa en mi cabeza. Lo nuevo era el potencial que descubrí en Internet. A día de hoy apenas sigo las noticias por televisión.

Sin embargo, Internet no es la panacea. Como toda plaza pública está llena de charlatanes y trileros. Con frecuencia consiguen irritarme profundamente las tonterías provenientes de un lado y del otro. Y de esa irritación surge la necesidad de expresar mi punto de vista, que viendo el triste panorama general es tan bueno como el de cualquier otro.

Así que a partir de ahora, y aquí, encontrarán mis apuntes sobre la realidad que nos has tocado sufrir. Esperamos que las singladuras contadas en esta bitácora nos lleven a tiempos mejores.

[Esta entrada fue publicada originalmente en el blog Zoon Politikon de pitas.com]