Iberoamérica se reinventa mientras mirábamos a otra parte

Las FARC están en la mesa de negociación con el gobierno colombiano. Es el resultado de varios años de victorias de las fuerzas armadas y golpes magistrales de la inteligencia militar. La violencia en el país ha disminuido y Medellín se presenta hoy como modelo de reducción de la violencia social. En el país se empieza a pensar en el futuro. En el número de junio de 2012 de la revista Monocle contaban el papel ascendente de Colombia en la región tras años de ensimismamiento. Colombia va camino de convertirse en la segunda economía de Sudamérica. El artículo de Monocle hablaba de las reformas y crecimiento en el servicio diplomático colombiano, que se está expandiendo por la región Asia-Pacífico y pretende hacerlo en Asia Central. Tradicionalmente ser diplomático en Colombia era cuestión de contactos en la alta sociedad de Bogotá. Ahora se pretende atraer jóvenes de talento de todo el país a las pruebas de acceso a la Escuela Diplomática.

El detalle de que Colombia pretendía instaurar una cultura de la meritocracia me vino a la mente al leer recientamente sobre el programa de becas de la Agencia Boliviana Espacial para formar ingenieros aerospaciales en China que gestionen el satélite de comunicaciones “Tupak Katari” que será lanzado en 2013. Que se vayan a crear 64 puestos de trabajo no es en sí mismo relevante. Lo importante es el mensaje que se lanza dentro del país cuando se hace un concurso público basado en los méritos. Podían aspirar a las becas jóvenes bolivianos con titulaciones científicas y técnicas sin que no necesariamente debían residir el país. Más allá de los 64 elegidos, lo importante es la capacidad de arrastre entre el conjunto de estudiantes del país que tienen los valores que se transmite. Ya lo dice Neil deGrasse Tyson. La NASA no fue importante durante la Guerra Fría por la carrera espacial, sino por la capacidad que tuvo de prestigiar las carreras científicas y tecnológicas haciendo soñar a un país con el mundo del mañana. La Agencia Boliviana Espacial puede parecer un chiste desde la perspectiva española. Pero el chiste desaparece cuando se miran los recortes en ciencia e investigación. No se trata de cuál es la situación ahora, sino de las tendencias. Uno suben y otros caen en picado.

Y es que algo pasa con Bolivia. La misma semana que Cristina Fernández de Kirchner nacionalizaba YPF, el presidente boliviano y el de Repsol inaguraron una planta de procesamiento de gas que precisamente exporta a Argentina. Evo Morales le dijo a Antonio Brufau, que lucía una camisa con la bandera boliviana: “Su inversión será respetada como socio, señor presidente de Repsol”. El fiasco de la nacionalización de los hidrocarburos enseñó algo al gobierno de Morales. La explotación de los recursos naturales del país necesitan socios con la tecnología y el conocimiento.

El pasado mes de agosto el gobierno de Evo Morales fue noticia porque el presidente pidió la dimisión a un ministro que había dicho que el problema del suministro de agua en un aeropuerto regional había sido resuelto y no era verdad. Pedir la dimisión de un ministro “por mentir” sonaba algo propio de la exhuberancia verbal que desde España se percibe al otro lado del charco. Pero nuevamente el chiste se desvanece tan pronto se lanza la pregunta, ¿se imaginan que en España el presidentes de gobierno, presidentes autonómicos y alcaldes aplicaran ese criterio?

La confianza que proporciona el gobierno boliviano generó un hito en octubre de 2012. Bolivia colocó bonos soberanos a diez años en el mercado por primera vez en casi un siglo. Según Carlos Quiroga para Reuters, “son una señal de apoyo de Wall Street a lo que considera una política macroeconómica ‘prudente’ en Bolivia”.

Y un último síntoma. Claus Meyer, chef del restaurante Noma, se ha plantado en Bolivia para montar un restaurante de alta cocina en La Paz en el que tratará de sacarle partido a la enorme variedad de productos de la tierra en Bolivia. Los beneficios los destinará a una fundación que proporciona formación profesional a jóvenes sin recursos. El modelo confesado por Claus Meyer es Perú, un país con una tradición gastronómica con proyección ahora internacional.

Una vez más, los relatos de fondo de la globalización los encontramos en los lugares menos sospechados.

Argentina, la mecha está encendida

En los meses que pasé en Argentina durante el invierno austral de 2010 me llamó la atención los artículos en la prensa local sobre la crisis española. Achacaban la crisis a la carencia en España de una ética de trabajo (gallegos vagos e indolentes) y atribuían el desarrollo español de las últimas décadas al flujo de fondos europeos. Dicho de otra forma, España era un bluff y la culpa de la crisis de los españoles. Por su parte, se ufanaban de que Argentina había encontrado el camino hacia el crecimiento. Pero aparte de las exportaciones de soja, aquel año sumaron el 25,4% del total, no encontré signos de ese “modelo argentino de crecimiento”. Simplemente presentaban a la opinión pública una situación coyuntural, el tirón de las importaciones chinas, como el resultado de una genial gestión económica que observada de cerca se descubre como la receta para el desastre.

Para empezar, cualquier noticia oficial sobre el feliz crecimiento económico argentino está viciado de origen. El organismo estadítico nacional argentino, el INDEC, se ha dedicado a “cocinar” los datos. The Economist decidió excluir a Argentina de las estadísticas que publica en febrero de 2012 y en septiembre de 2012 el FMI advirtió a Argentina que debe solucionar el problema antes de diciembre o se verá sometido a sanciones. Una forma de falsear las estadísticas para presentar una imagen idílica de país es establecer un umbral de la pobreza muy bajo y un coste de la cesta básica irreal que convierten mágicamente a una buena cantidad de argentinos pobres en clase media.

Dentro de esa construcción del relato de la Argentina próspera, se ha usado como excusa el romper el oligopolio de los medios de comunicación para obligar a cerrar un canal de televisión nacional propiedad del grupo Clarín y basante crítico con el gobierno (véase por ejemplo el programa “Periodismo para todos”). El cierre todavía no se ha producido pero en teoría el plazo se agota el 7 de diciembre próximo, el “7D”. Por su parte, el gobierno subvenciona fuertamente mediante publicidad institucional los medios de comunicación afines.

La combinación de manipulación de las estadísticas oficiales y creación de un monopolio de la información se completa con una política de pan y circo. Por un lado subvenciona la cesta de productos básicos y por otro convirtió la emisión del fútbol en abierto una cuestión nacional. En 2009 el gobierno argentino le quitó al grupo Clarín los derechos de emisión del fútbol de Primera División para firmar un nuevo contrato con la federación argentina de fútbol y comenzar a emitirlo en abierto como “Fútbol para todos” (nombre que el programa “Periodismo para todos” parodia). Además el gobierno lanzó en 2011 un programa de venta a crédito y subvencionada de televisiones de pantalla plana, “LCD para todos”.

De puertas para dentro, el gobierno de Cristina Fernández de Kichner ha mantenido orden en el partido peronista creando facciones kirchneristas (peronsitas K) a la que se les entrega prebendas. Por ejemoplo, a la agrupación “La Cámpora” se le ha entregado la gestión de Aerolíneas Argentinas. Las cifras hablan por sí mismas. Es una de las aerolíneas que más dinero pierden en el mundo y arrastra ya un volumen de pérdidas multimillonarias que ha asumido el gobierno. A modo de comparación, esos más de 2.000 millones de dólares de deuda hubieran servido para comprar el 100% del valor de TAM Linhas Aéreas, la mayor línea aérea de Iberoamérica.

¿Cómo está pagando el gobierno argentino esta monumental “fiesta”? Dándole a la máquina de imprimir billetes. Así que obviamente la inflación se ha disparado. Esto ha provocado un refugio en el dólar, a lo que el gobierno ha reaccionado imponiendo restricciones al cambio de divisas (“cepo cambiario”) que ha terminado por afectar a la actividad de las empresas extranjeras, empujando a algunas a abandonar el país. En ese contexto se explica la decisión de nacionalizar YPF tras el descubrimiento del yacimiento de Vaca Muerta. La genial medida que hizo saltar las garantías jurídicas, espantó a los inversores extranjeros y ahora el gobierno argentino no ha tenido más remedio que aproximarse a Repsol para tratar de llegar a un acuerdo. Será curioso ver qué pirueta mental harán para justificarlo ante la opinión pública.

Otra vía de financiación para el gobierno argentino es meter la mano en la caja de las pensiones, el ANSES, con la que pagar la deuda de YPF o el uso de las reservas internacionales y créditos internos para cancelar la deuda con el FMI. Argentina ya tiene el segundo índice riesgo-país más alto del mundo y coloca su deuda pública en los mercados internacionales a un precio más alto que Bolivia. Para colmo, un juez de Nueva York acaba de fallar en contra del gobierno argentino a cuenta de la suspensión de pagos de 2001, la mayor de la historia. La sentencia obliga a pagar el 100% del valor de la deuda pública argentina que los inversores compraron. En esta permanente huida hacia adelante, el tiempo corre en contra de Argentina.

Los libros de octubre

Gracias a la posibilidad que ofrece Amazon de comprar libros por precios de risa y que mi paso por Madrid me expuso a la tentación de visitar la Casa del Libro y la FNAC, terminó sucediendo esto:

Future Wars (1992) de Trevor DuPuy
The Future of War (1996) de George y Meredith Friedman.
Dos libros escritos en la década de los años 90 sobre “las guerras del futuro”. Me interesa mucho la perspectiva estatocéntrica de aquellos años por la que nadie vio venir el 11-S.

War 2.0 Irregular Warfare on the Information Age de Thomas Rid y Marc Hecker.
Uno de los pocos libros ahí fuera sobre transformación de los conflictos armados que no había comprado. Creo que me quedan dos traducciones al inglés de autores rusos para completar la biblioteca.

An Empire Wilderness y The Revenge of Geography de Robert D. Kaplan
Ya dije por aquí que sin estar de acuerdo con todo lo que escribe, Kaplan es mi modelo de autor. En el primero recorre Estados Unidos con la misma mirada con la que viaja por el mundo. El segundo es un panorama geopolítico del siglo XXI.

Executive Outcomes: Against all odds de Eeben Barlow
Pasada la “burbuja” de las PMC la realidad es que poco se ha escrito sobre el tema más allá de los aspectos legales. Barlow fue el fundador de la pionera empresa sudafricana Executive Outcomes y el libro estuvo por largo tiempo descatalogado.

Irán: Hacia Un Desorden Prometedor y La República Islámica de Irán: Dinámicas sociopolíticas y relevos de las élites de María Jesús Merino.
Un acopio de materiales en español sobre Irán pensando en mis oblgiaciones académicas.

Venezuela: Militares junto al pueblo de Marta Harnecker
Anticipo que debe tratarse de un panfleto chavista pero las fuerzas armadas venezolanas serán mi objeto de estudio pronto.

Delta en revuelta de Daniele Pepino
Publicado originalmente por una editorial de la “izquierda anticapitalista” italiana, recoge testimonios sobre la insurgencia en el Delta del Níger.

“El Atlas de Le Monde diplomatique: Nuevas potencias emergentes”
Le Monde Diplomatique siendo una publicación de izquierdas se ha convertido en uno de los últimos exponentes del análisis geopolítico en su sentido más clásico. En esta ocasión se trata de una obra acompañada de textos.

El otro balance del conflicto en Gaza

Me ha preguntado Dani, el comentarista más prolífico de este blog, por las celebraciones de victoria en las calles de Gaza. Ya anticipé el otro día:

En la extraña lógica palestina cualquier concesión arrancada a Israel para lograr un alto el fuego en medio de escombros humeantes se venderá internamente como una “victoria”.

Es un absurdo provocado por la mediatización del conflicto. Lo importante no es la realidad en el campo de batalla, sino la construcción del relato. Ahí tenemos el caso de la Flotilla a Gaza. Cuando me molesté en ver el documental realizado por uno de los españoles abordo del Mavi Marmara prestando tratando de reconstruir la secuencia de eventos, a pesar de los trucos de montaje y prestando atención a aquello que se muestra pero no se menciona, descubrimos algo muy diferente al “relato oficial” (ver primera, segunda, tercera y cuarta parte de mi análisis). Había pasado un año y mi descubrimiento era irrelevante. El asalto constituyó una debacle mediática para Israel y cuando ya se establecido el relato, convencer a alguien de que no pasó lo que él cree que pasó sería inútil.

El otro día, los palestinos celebrando un triunfo inexistente en Gaza sólo construían el relato para los medios de comunicación. Así, Íñigo Sáenz de Medina ya proclamaba los vencedores y perdedores la misma noche del alto el fuego. Yo creo que habrá que esperar a ver los movimientos en la región para entender quién ha salido ganando (que sin duda no son ni HAMAS ni Israel). Pero creo que si consideramos que la intensificación del lanzamiento de cohetes por parte de HAMAS tenía como objetivo atrapar a Israel en una escalada que llevara a una nueva Operación “Plomo Fundido” podemos decir entonces que ha sido un fracaso para HAMAS. ¿Qué ha sucedido esta vez? Cúpula de Hierro.

Decía un amigo ingeniero que esta clase de sistema de interceptación de proyectiles son costosísimos y en cambio tienen una fiabilidad reducida. Según él su único función es psicológica. Las única estadísticas de efectividad que disponemos son las oficiales y nunca pondría mi mano en el fuego por ellas. Aproximadamente por cada dos cohetes que impactaron en suelo israelí un tercero fue interceptado. Pero el resultado es perceptible. La sociedad israelí ya no tiene un sentimiento de indefesión frente a los ataques. Ahora hay un sistema defensivo frente a los cohetes. Eso le ha dado al gobierno israelí más margen de maniobra porque la destrucción y las víctimas han sido menos. Tras sólo ocho días y sin que un soldado israelí pisara suelo, HAMAS aceptó un alto el fuego. Creo que en su condición de agresor eso es un fracaso.

Este último conflicto también ha tenido un segundo hito importante. Por primera vez han caído cohetes en Jerusalén y Tel Aviv. Siempre dije que cuando cayeran en Tel Aviv se habría cruzado una línea imaginaria que provocaría una fuerte reacción de la sociedad israelí. Pero los cohetes caídos han sido escasos y no han provocado daños, por lo que nunca se cruzó esa línea. Los municipios de Jerusalén y Tel Aviv-Yafo acogen residentes de todas las etnias y religiones. La estrategia de aterrorizar la población con armas indiscriminadas sólo puede tener un resultado. A la larga se va a generar un sentimiento de cohesión entre las víctimas. Y ciudadanos israelíes de etnia árabe, cristianos y musulmanes, se van a empezar a preguntar cuál es su bando. Tenemos un precedente al respecto.

Durante la Guerra del Líbano en 2006 murieron en Israel 43 civiles. 18 de esas víctimas eran árabes. Y una cosa interesante ha pasado desde entonces. Ha aumentado el número de ciudadanos israelíes que son árabes (son el 20% de la población del país) que se han presentado voluntarios a realizar el servicio militar. En los dos últimos años el número se ha doblado. Son todavía un número muy pequeño. 400 soldados árabes provenientes de una población total de 1,5 millones de personas. Pero la tendencia es significativa. Y cada historia personal es un hito.

En 2008 una joven árabe y musulmana se presentó voluntaria al servicio militar con la intención de convertirse en sanitaria. Sus notas fueron tan altas que fue destinada a la unidad de rescate de combate de la fuerza aérea. Sólo cuando llegó allí, alguien cayó en la cuenta que por el hecho de ser musulmana no podría acceder a credenciales de seguridad para estar en una unidad especial que hace misiones secretas. Pero la intercesión del comandante de la unidad, alegando su especial valía, permitió que se quedara. Se convirtió en el primer ciudadano israelí de etnia árabe en esa unidad. Ella procedía del norte del país, la zona más castigada por los cohetes de Hezbolá en la guerra de 2006.

Elinor Joseph es una árabe cristina que se presentó voluntaria a hacer el servicio militar también con la intención de ser sanitaria por cuestiones de conciencia imaginables. Pero una vez logrado su objetivo quiso vivir la experiencia de ser soldado con todas sus consecuencias y pidió ser trasladada al Batallón Caracal, la única unidad de infantería del ejército israelí que acepta mujeres. Se convirtió así en la primera mujer árabe en una unidad combatiente. Procede del norte de Israel, la zona más afectada por los cohetes de Hezbolá en 2006. Y en una entrevista contó que en los peores momentos durante la instrucción pensaba en el cohete de Hezbolá que cayó cerca de su casa en aquella guerra para motivarse a seguir.

Elinor Joseph salió en la prensa en 2010. Pero desde entonces se han ido repitiendo casos parecidos. Como el de Shirin Shlian, que va por los centros de secundaria dando charlas a los estudiantes árabes sobre lo que les puede aportar en su futuro laboral realizar el servicio militar. ¿Su procedencia? Galilea. Y tras el caso pionero de Elinor Joseph, podemos contar el de Monalisa Abdo. Ingresó en el ejército y fue destinada a una unidad logística. Meses después pidió ser trasladada al Batallón Caracal. Luego aprobó las pruebas para el curso de oficial y el pasado mes de octubre se graduó para volver a su antiguo batallón como la primera oficial árabe en una unidad de combate. Sobra decir que Monalisa Abo es procedente de Haifa, otra lugar afectado por los cohetes de Hezbolá en 2006.

Pero la experiencia se extiende. Y el mando militar para protección civil que intervienen en catástrofes y emergencias ha empezado a buscar activamente reclutas entre la población árabe. Las barreras que ha roto no sólo son étnicas, sino de género. Las voluntarias procedentes de las aldeas que son un feudo del Movimiento Islámico de Israel sirven llevando el hiyab pero se han convertido en un ejemplo para el resto de mujeres y ahora son motivo de orgullo para los alcaldes de sus pueblos.

El incremento de voluntarios procedentes de las minorias en las fuerzas armadas israelíes es un fenómeno generalizado. Hay un fuerte elemento de búsqueda de pertenencia a una sociedad donde las fuerza armadas ha sido una potente generadora de identidad y también hay una búsqueda de ventajas en el mercado laboral, que no debemos despreciar. Pero la amenaza en forma de cohetes lanzados de forma indiscriminada contra la población civil, vengan del Líbano o de Gaza, ha generado una nueva divisoria amigos-enemigos.

Gaza oculta tras un velo de hipocresía occidental

Mantuve durante largo tiempo el criterio de no escribir sobre el conflicto palestino-israelí. Luego decidí prestar atención a la construcción mediática del conflicto. Porque aún siendo terrible la pérdida de vidas humanas, se trata de un conflicto donde la realidad parece que dejó de importar hace ya mucho tiempo y la clave es la construcción del relato. Así, por ejemplo, uno encuentra que el libro de un corresponsal español de la agencia EFE sobre Hezbolá no es más que una pieza de propaganda del grupo libanés.

En el caso de la Franja de Gaza hay unas cuantas cosas a recordar.

En 2005 el gobierno del primer ministro Sharon (sí, ese Sharon) ordenó evacuar la población israelí de la Franja de Gaza. Fue una acción que implicó también la evacuación de población en el norte de Cisjordania pero se conoce fundamentalmente como la “Desconexión de Gaza”. Tras 38 años la Franja de Gaza dejó de ser un territorio ocupado por Israel.

En 2005 tuvieron lugar elecciones presidenciales en los territorios palestinos. Las ganó Mahmoud Abbas, el candidato de Fatah (el partido de Arafat) con un 62,52% de los votos. Al siguiente año tuvieron lugar elecciones legislativas en el que se decidieron 132 escaños de forma mixta por un sistema de voto paralelo. El resultado fue bien diferente. El partido ganador fue HAMAS (Movimiento de Resistencia Islámica) con 74 escaños y que se había presentado bajo la marca electoral “Cambio y Reforma”.

La nueva correlación de fuerzas, puesta a la luz por las elecciones legislativas, llevó a un aumento de la tensión entre Fatah y HAMAS que derivó en violencia en las calles. En junio de 2007 HAMAS lanzó una insurrección armada en la Franja de Gaza para tomar el poder en ese territorio. A partir de ese entonces HAMAS ha tratado de “islamizar” la Franja por la fuerza. De ahí que se usara la expresión “Hamastán” para referirse al nuevo territorio autónomo. La negativa de aceptar a HAMAS como un interlocutor válido se debe a que nunca ha cumplicado los tres requisitos del Cuarteto de Oriente Medio.
-Renuncia de la violencia.
-Reconocimiento del Estado de Israel
-Aceptación de los acuerdos previos entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina.

A pesar de la violencia lanzada contra los miembros de Fatah para imponer su poder en Gaza, Hamás nunca ha tenido el control absoluto. Allí proliferan toda clase de grupos islamistas aún más radicales. Así se explica que Vittorio Arrigoni, un activista propalestino italiano, fue secuestrado y asesinado en 2011. Precisamente desde la toma del poder en Gaza por parte de HAMAS en 2007 se multiplicó el lanzamiento de cohetes desde Gaza contra el sur de Israel.

La respuesta israelí a la toma del poder en Gaza por parte de HAMAS fue la imposición de un bloqueo realizado conjuntamente con Egipto. En el caso israelí significa el control de las mercancías que entran por vía terrestre desde Israel y el control de las aguas adyacentes a la Franja de Gaza. Después de la Operación “Plomo Fundido” las autoridades israelíes levantaron las restricciones a la entrada de muchos productos y después de la “Primavera Árabe” las autoridades egipcias fueron reduciendo las restricciones hasta levantar por completo el bloqueo. Así, por ejemplo, se explica que automóviles de lujo con matrículas libias terminaran en Gaza o se promocione el lugar como un destino turístico con hoteles de 5 estrellas en medio de un boom de la construcción y creciente prosperidad económica.

Extrañamente, en este contexto y cuando había indicios de que los líderes de HAMAS iban a tomar una postura pragmática respecto a Israel el lanzamiento de cohetes sobre Israel se intensificó en los últimos meses.

El lanzamiento de cohetes por parte de los grupos palestinos, habría que recordar, tienen por objetivo núcleos de población y por tanto constituye un crimen de guerra. Además, el lanzamiento de cohetes desde Gaza se hace desde núcleos habitados buscando que la reacción israelí (el fuego de contrabatería que se diría en términos militares) provoque víctimas civiles. En cuanto a los cohetes que se están lanzando desde Gaza ya no son los artesanales tipo “Kassam”, sino cohetes de producción iraní como los Fajr-5.

¿Qué explicaría entonces la ofensiva creciente de cohetes sobre Israel que llevó a la actual crisis? Javier Solana apunta en El País a razones de política interna de HAMAS. El liderazgo de la organización tenía su sede en el exilio en Damasco. La guerra civil en Siria ha obligado a plantearse el apoyo a un régimen que podría tener los días contados. La intensificación de los ataques contra Israel sería una acción decidida desde Gaza por una facción dispuesa a tomar el poder. En la extraña lógica palestina cualquier concesión arrancada a Israel para lograr un alto el fuego en medio de escombros humeantes se venderá internamente como una “victoria” y la enésima confirmación de que las negociaciones no son el camino a pesar de que alcanzar la paz será tan sencillo como que los grupos palestinos en Gaza renuncien a atacar Israel.

Pero una vez más, lo interesante es la construcción del relato sobre lo que está pasando y no lo que realmente está pasando. Yo empleo las noticias propuestas a votación en Menéame y los muros de Facebook de mis conocidos como termómetro de la realidad. Y ha sido sorprendente esa catarsis colectiva en forma de “minuto de odio” contra Israel que repasa todos los fantasmas europeos (Holocausto, genocidio, Auschwitz, ghetto de Varsovia…) proyectándolos en los judíos de Israel como si en Tel Aviv o Jerusalén no vivieran cristianos o musulmanes. Y podemos estar seguros que la pretendida solidaridad con el pueblo palestino en nombre de los más altos ideales es pura hipocresía porque tenemos la prueba irrefutable de que a nadie realmente le horroriza la pérdida de vidas humanas, los derechos humanos y la libertad de los pueblos: Siria.

Llevo siguiendo con atención la guerra civil siria casi a diario y he declarado mi simpatía por los rebeldes. Como en el caso de Libia, no sé qué deparará al país tras la caída del régimen. Pero siempre me parecerá preferible un país donde sus ciudadanos tomaron las armas un día para luchar por su destino. Saldrá de todo ello un país mejor o peor, pero será un futuro construido por ellos mismos. La mejor receta contra los delirios de los salafistas yihadistas y su guerra cósmica contra Occidente. No podrán culpar a Occidente de su fracaso colectivo como país.

Siria es como el grupo de control en un experimento científico. Sometemos a la opinión pública occidental a la visión de dos conflictos: La guerra civil siria y el actual conflicto en Gaza. El primero produce indiferencia y sólo es empleado como excusa para atacar a Israel haciendo pasar víctimas civiles sirias por palestinas. El segundo conflicto provoca una reacción intensa. Podemos descartar entonces de que la visceralidad ante los acontecimientos de Gaza se trate de sensibilidad ante las guerras y preocupación por las víctimas civiles. Ya hemos visto que el pueblo sirio no provoca la misma empatía. Pero lo interesante ahora a la luz del conflicto en Gaza son las excusas en nombre de la Realpolitik para apoyar la supervivencia del régimen de Assad: “¡Los islamistas podrían llegar a gobernar el país y convertir a Siria en un estado fallido!”. Oh, claro. Algo muy diferente a lo que es Gaza gobernada por HAMAS. Quod erat demonstrandum. Pura hipocresía.

La ciencia del camuflaje

Hace años que el U.S. Army introdujo el Universal Camouflage Pattern (UCP) con la intención de que sirviera para toda clase de entornos. Su paleta de colores incluía el verde, el gris y el marrón para entornos boscosos, urbanos y áridos respectivamente. Resultó que el camuflaje “para todo” no camuflaba nada con su aspecto grisáceo. Tras 5.000 millones de dólares gastados en su desarrollo y en equipar a los soldados con materiales confeccionados con tela de camuflaje (de gorras a mochilas), las quejas de los soldados llegaron a los políticos. Finalmente se decidió abrir un concurso público para dotar al ejército de un nuevo patrón de camuflaje.

En el presente número de la revista Fuerzas de Defensa y Seguridad (nº415, noviembre 2012) cuento en un artículo el origen de los camuflajes pixelados, el fiasco del diseño UCP y de los diseños contendientes. Uno de los cuatro finalistas, un diseño de la familia US4CES, lo pueden conocer aquí.

La crisis siria convierte a Israel y Turquía en aliados necesarios

Cuando me tocó analizar las repercusiones políticas en la región del abordaje israelí a la flotilla rumbo a Gaza me llamó enseguida la atención que mientras el lenguaje diplomático intercambiado por Turquía e Israel era áspero, el ministro de defensa turco informó de que un importante contrato por aviones sin piloto seguiría adelante. Una vez más, se demostró que no sólo hay que seguir los titulares de la actualidad para entender lo que estaba pasando. La historia de fondo se comprendía leyendo las noticias que no salen en la prensa especializada.

Las relaciones entre Turquía e Israel finalmente se enfriaron. Pero la crisis siria ha colocado a ambos países en una situación de aliados necesarios que tienen mucho que ganar colaborando en otros campos. A ninguno le interesa la implosión descontrolada del estado sirio que la convirtiera en un nuevo Líbano de primero de los años 80. Así que cuando han caído proyectiles dentro de la frontera turca o israelí lo primero que pensé es que se trataban de actos fortuitos o acciones descontroladas. Lo último que necesita para su supervivencia el régimen de Assad es darle una excusa a Israel o Turquía, dos grandes potencias militares en la región, para intervenir en su contra. Es algo que conté en la entrevista que me hizo Jorge Rozemblum, director de Radio Sefarad, el pasado mes de octubre.

Una noticia sobre cómo la firma de electrónica militar Elta ha vuelto a producir componentes claves para los aviones turcos de alerta temprana es la prueba de que las cosas se están moviendo