“Technicals” de Leigh Neville

Tres libros de Leigh Neville en mi biblioteca.

Osprey Publishing, la editorial británica conocida por sus libritos de historia militar, ha ido diversificando la temática de sus publicaciones para tratar temas más más actuales e incluso ha dado el salto a lanzar libros de cierta entidad. Technicals mantiene el formato tradicional, 48 páginas con muchas ilustraciones, pero es de un tema actual. El libro trata de establecer la genealogía y repasar la extensión del fenómeno de los technicals, vehículos civiles tipo pick-up a los que grupos irregulares les colocan armas colectivas (ametralladoras, cañones antiaéreos, cañones sin retroceso, etc.) y también lanzacohetes.

La teoría más extendida es que el nombre surgió en Somalia en los 90, cuando las ONG internacionales tuvieron que contratar la protección de milicianos y camuflaron el gasto en sus presupuestos como “ayuda técnica”. Pero el fenómeno es anterior. Leih Neville empieza con algunos antecedentes anecdóticos para hacer un repaso del uso generalizado de vehículos pick-up armados desde los años 70 hasta el presente, empezando con la guerra civil del Líbano, las cabalgadas del Frente Polisario en sus Land Rover Santana y las famosas “Toyota Wars” en Chad hasta llegar a Libia en 2011 y Siria hasta hace poco. Por último, hay una breve sección dedicada al uso de vehículos pick-up por parte de las fuerzas especiales occidentales en escenarios como Afganistán y Siria. Aunque ese entra en el terreno de otro libro del mismo autor: Special Operations Patrol Vehicles. Afghanistan and Iraq.

El libro es breve y te deja con ganas de profundizar en algunos de los casos tratados. A mí el tema me interesa desde hace ya bastante tiempo. Véase anteriores entradas de este blog como “Swarming en el desierto” (enero 2011) y “La larga historia de los todoterreno en operaciones móviles en el desierto” (febrero 2018). Hay una idea que aparece en el libro de Leigh Neville y que en su momento la recogí de Tom Cooper: los llamativos resultados del empleo de todoterrenos por parte del Frente Polisario y el ejército chadiano resultan de la adaptación de las tácticas tradicionales de los pueblos nómadas del desierto. Un tipo de incursión a larga distancia con un asalto final por sorpresa que en español conocemos como razzia y en algunos de los países donde se practicaba como rezzou. Las “Toyota Wars” son bastante conocidas, pero creo que hay muy poca información disponible sobre los aspectos militares del conflicto del Sáhara Occidental (1975-1991). Seguro que hay cosas interesantes que rescatar desde el punto de vista militar pero carecemos de bibliografía.

Hay una cosa que me llamó la atención del libro y me dejó una duda. En la página 24 aparece la foto de un technical pesado, un camión con un montaje antiaéreo ZPU-4 en Somalia. Esa misma foto la publiqué aquí en 2013.

Technical pesado somalí.

En 2013 yo identifiqué a simple vista el camión de la foto como un Pegaso de origen español. No era la primera vez que veía uno. Hay en Internet otras fotos de camiones Pegaso en Somalia usados como technicals pesados.

Camión Pegaso en Somalia con lo que parece un montaje antiaéreo doble M1939 de 37mm.

El camión de la foto anterior aparece identificado en el libro como un Unimog. A mí no me lo parece. Me parece que el vehículo de la foto tiene una batalla más larga que los Unimog, de los que no he encontrado ninguna foto siendo usado como technical en Somalia. Lo que no quiere decir que no existan esas fotos o que no fuera usado. A modo de curiosidad, encontré una referencia sobre la venta de camiones Pegaso en una revista académica de la Universidad Autónoma de Madrid. Alejandro Pozo Marín publicó el artículo “Los obstáculos en la construcción de un estado en Somalia” en el número 8 de la Revista Académica de Relaciones Internacionales, publicado en julio de 2008. En la página 13 aparece el siguiente texto en una nota al pie:

La empresa pública Enasa suministró en 1987 215 camiones militares Pegaso por valor de 1.235.000.000 ptas. para treinta años de amortización y diez de carencia y, en 1989, un número indeterminado pero significativo de otros vehículos (1.185.300.000 ptas., dieciséis años de amortización y cinco de carencia). SUBDIRECCIÓN GENERAL DE FOMENTO FINANCIERO DE LA EXPORTACIÓN, “Anexo. Los créditos FAD 1977-1994” en Boletín Económico del ICE, nº 2449, Ministerio de Comercio, Madrid, 27 de marzo – 2 de abril de 1995.

Pedí ayuda en Twitter para identificar el vehículo. Recibí tres respuestas. Pegaso 3045, 3046 y 3050. El primero es un modelo de 1969 con un perfil de cabina diferente. El tercero es de tres ejes y se había dejado de producir en los años 80, sustituido por el 3055. El segundo tiene un parecido más que notable si prestamos atención a detalles como el número de paneles del lateral de la caja.

Pegaso 3046.

Se trata de un modelo que se vendió a Egipto, pero cuando se habían entregado 10.500 unidades hubo problemas con el pago y la empresa se encontró con 2.500 camiones. El gobierno español los ofreció a bajo precio a las administraciones locales para ser transformados en camión para bomberos forestales. Se exportó además a Perú y Somalia.

Para comparar, dos modelos del Unimog producidos en los 70 y 80.

Unimog 416.

 

Unimog 435, conocido militarmente como U 1300 L.

No creo que haga falta poner las dos fotos lado a lado y señalar los elementos similares entre el camión somalí y el Pegaso 3046, a la vez que señalo las diferencias con los Unimog. Pero creo que hemos identificado por al fin al technical pesado somalí.

La larga historia de los todoterreno en operaciones móviles en el desierto (un homenaje pendiente a Jorge Aspizua)

Maquetas de vehículos saharianos de Jorge Aspizua en escala 1:72. En primer término, un Land Rover Santana con ametralladora MG-3.

Hace años se me ocurrió que un buen homenaje a mi amigo y mentor Jorge Aspizua, el desaparecido autor del blog “La Harka de Aspizua”, sería escribir un libro de historia militar que recogiera el empleo de todoterrenos armados en campos de batalla desérticos. Se trata de un asunto aparentemente exótico pero lleno de episodios épicos que se proyectan en el presente.

Land Rover Santana de la Agrupación de Tropas Nómadas del Sáhara Occidental Español.

Con Jorge Aspizua aprendí a superar el adanismo al que nos empuja la obsesión con las soluciones tecnológicas y a buscar lecciones históricas en experiencias del pasado. Dejada atrás la pasión adolescente por carros de combate y cazas, a los dos nos gustaban todo lo relacionado con operaciones no convencionales e irregulares. Éramos la clase de tipos que en vez de portaaviones y fragatas, nos interesaban los LPD clase Endurance de la armada de Singapur y las lanchas rápidas suecas CB90H, que nos despertaban la imaginación pensando en la lucha contra la piratería. Nos interesaba desde los Chindits en la jungla de Birmania a la lucha contra el yihadismo el Sahel.

Ford T Utility de la 1st Ligh Car Light Patrol en Oriente Medio durante la Primera Guerra Mundial.

Así que imaginen, ante el renacido interés por las operaciones en los horizontes sin límite del Sahel nosotros recordábamos a Lawrence de Arabia durante la Primera Guerra Mundial y la campaña en el norte de África durante la Segunda Guerra Mundial.

SPA-Viberti AS.42 usado por la Compagnie Auto-Avio Sahariane y el Raggruppamento Sahariano italianos en el Norte de África durante la Segunda Guerra Mundial.

Así que un día me puse a trazar la línea histórica que arrancaba en la Primera Guerra Mundial con los Rolls Royce Tender de Lawrence y los Ford T Utility australianos. Luego pasaba por las aventuras del famoso Special Air Service en el norte de África durante la Segunada Guerra Mundial, pero también el menos conocido pero no menos importante Long Range Desert Group. Por el camino, descubrí las unidades italianas equivalentes a las dos anteriores y el frente sur de la Guerra de Independencia de Israel.

Columna del PALMACH durante la Operación “Horev”.

Buscando más aventuras de operaciones móviles con vehículos ligeros por las grandes llanuras africanas me encontré su uso por mercenarios europeos en el Congo, que los empleaban en raids donde compensaban su inferioridad numérica con velocidad, potencia de fuego y audacia ante un enemigo poco preparado y asustadizo. Creo que ahí tenemos los antecedentes de los technicals, vocablo que apareció en Somalia en los años 90.

Pero si hay una experiencia histórica que desde niño avivó mi imaginación fueron las Toyota Wars del Chad a finales de los años 80. Tras años apoyando a las fuerzas insurgentes del norte del Chad que luchaban contra el gobierno, el régimen libio decidió tomar el control de la situación invadiendo directamente el Chad con el objetivo de anexionarse el norte del país, porque entonces se creía que la  Franja de Aouzou era rica en uranio. La maniobra fue precedida por la ruptura de la alianza con los insurgentes chadianos, que terminaron superando sus diferencias con el gobierno en nombre de la defensa del país frente al invasor norteño.

La aviación libia bombardea la base aérea de Wadi Doum en abril de 1987 tras caer en manos de las fuerzas chadianas.

Aquella guerra enfrentó a las columnas mecanizadas del ejército libio, con carros de combate T-55 y vehículos de combate de infantería BMP-1, a columnas chadianas de Toyota Land Cruiser de la serie 40 armadas principalmente con ametralladoras pesadas pero también con misiles anticarro Milán y misiles antiaéreos Stinger. Tengo desde hace mucho un borrador de artículo sobre el tema al que le falta no mucha para ser terminado. Y cómo no, tanto tiempo ha pasado desde que empecé a escribirlo que alguien se me adelantó y publicó un artículo sobre el tema en la revista Ejército, que encima se llevó el premio al mejor artículo de 2017. Al menos, yo pretendía darle un enfoque diferente, como cuando escribí en 2011 “Swarming en el desierto”.

VAMTAC de la experimental Sección de Operaciones en el Desierto del Regimiento de Infantería “Soria” Nº9 con base en Fuerteventura.

Todo este interés histórico no era un ejercicio de nostalgia. Mi interés, una lección aprendida de Jorge Aspizua, provenía de preguntarme cuántas cosas que ya se habían aprendido antes alguien iban a ser útiles y sólo era cuestión de acudir a quienes habían recopilado la experiencia y el conocimiento para aprovecharlas. Quizás alguien en alguna parte debería molestarse en escribir un buen libro sobre la experiencia militar española en el Sáhara Occidental para evitar inventar la rueda.

Soldado francés subido a su VBL mirando el horizonte con sus prismáticos en Mali. Una escena igual a las vistas en la Segunda Guerra Mundial en el desierto de Libia y Egipto, donde se usaban escaleras.

Llegados a este punto queda claro que escribir un libro así requería acumular bibliografía y tener mucho tiempo libre para leerla, algo que en el momento en que concebí el proyecto estaba fuera de mi alcance. Paré enseguida, tras leer  y escribir un poco sobre los Rolls Royce usados en la Primera Guerra Mundial. Pero nunca perdí el interés por el tema, mientras iba acumulando libros y seguía la proliferación de fuerzas especiales que incorporaban este tipo de vehículos mientras no hay fabricante de vehículo militar que no lance al mercado una versión erizada de ametralladoras de sus vehículos ligeros.

Fuerzas especiales noruegas en Cabo Verde durante el ejercicio STEADFAST JAGUAR de 2006.
Toyota Hi-Lux del ejército checo.
UAZ Patriot desarollado en Rusia a partir de la experiencia acumulada en Siria y pensado para un nuevo tipo de brigada ligera.

A lo mejor, más que un libro, debería pensar en una serie de artículos sueltos para ir publicando despreocupadamente. Más si tenemos en cuenta la publicación en español de libros como Los hombres del SAS: Héroes y canallas en el cuerpo de operaciones especiales británico u Operaciones Especiales De La Segunda Guerra MundialMientras tanto, me he alegrado mucho con la reciente noticia de la próxima publicación por parte de Osprey de un nuevo libro de Leigh Neville, autor de libros como Special Operations Patrol VehiclesFuerzas Especiales En La Guerra Contra El Terror, titulado Technicals: Non-Standar Tactical Vehicles From The Great Toyota War To Modern Special Forces. Bienvenido sea.