Repensando el proyecto de libro sobre el Gran Oriente Medio

He perdido la cuenta de los proyectos de libros que me he planteado en los últimos años y terminé abandonando poco después. Alguno no pasó más allá de un guión muy detallado con los capítulos y epígrafes. Otros me consumieron tardes de lecturas tomando notas que llenaron cuadernos para sólo producir un primer capítulo que quedó a medias. Mi lección de todas esas experiencias es que nunca hay que empezar un libro por el capítulo introductorio donde establecemos el contexto. Mi proyecto de libro sobre el yihadismo en el Sahel me llevó a lecturas sobre clima y geología de la región. Me perdí por el camino. Ya aprendí la lección.

Uno de esos proyectos de libros era sobre la “nueva” geopolítica del Gran Oriente Medio. Y en otro error típico mío, no me propuse escribir un libro sobre un tema que tuviera totalmente controlado, sino que quise escribir un libro para contar lo que quería aprender del tema. Quería escribir sobre el papel de Turquía como pivote de la geopolítica de los hidrocarburos y quería escribir sobre la rivalidad Irán-Arabia Saudita. Pero luego la región no paró de vivir giros inesperados y el proyecto quedó definitivamente aparcado, como conté aquí en octubre de 2013.

En marzo pasado, durante un rato muerto en un viaje en avión, tomé un cuaderno de notas y rehice la lista de temas que tendría que tener un libro sobre la “nueva” geopolítica del Gran Oriente Medio. Me olvidé de la geopolítica de los hidrocarburos para centrarme en los cambios en la región tras la Primavera Árabe. Y luego marqué aquellos temas que ya había tratado en mis colaboraciones con la revista El MEDIO. Resulta que ya había escrito de buena parte de los asuntos que pensé debía cubrir el libro. Y así, la lista de los temas ausentes se convirtió en la lista de temas de los que voy a escribir próximamente, siempre que la urgencia de la actualidad no se imponga. Cómo no, uno de esos temas era Qatar.

Mi idea no es simplemente hacer una recopilación de textos. Sino usar mis artículos como base para el futuro libro. Habrá que explicar mejor algunos conceptos y algunos sobreentendidos, podré extenderme en algunos asuntos, añadiré un aparato bibliográfico, etc. La idea es que salga un librito de 150 páginas y fácil lectura. A continuación les presento el esquema general del libro con los artículos que he escrito para la revista EL MEDIO donde trato los temas a desarrollar en cada capítulo.

Introducción.

En la introducción quisiera explicar el concepto de Gran Oriente Medio y compararlo con el de “Balcanes Euroasiáticos” del recoentemente fallecido Zbigniew Brzezinski y la visión de Halford J. Mackinder sobre el corazón de Eurasia. Tendría que hablar de la retirada estadounidense de la región a propósito del “Pivot to Asia” proclamado en noviembre de 2011. Para luego hablar de la deriva islamista de la Primavera Árabe y de cómo los conflictos en Libia, Siria, Iraq y Yemen muestran la debilidad del Estado y la construcción nacional en los países árabes.

El Gran Oriente Medio y el corazón del mundo.

La retirada de Estados Unidos.

De la Primera Árabe al Invierno Islamista.

Crisis de los Estados árabes.

 

Fractura en la Casa del Islam.

En el capítulo más extenso quisiera hablar de las fracturas internas del mundo musulmán y de cómo la divisoria sunní-chií articula la rivalidad geopolítica de Irán y Arabia Saudita que se juega en tableros como la guerra de Siria y Yemen. Como dije antes, tengo mucho escrito sobre el Estado Islámico pero para este proyecto de libro lo más relevante es explicar cómo surgió, para disipar las teorías conspirativas, además de plantear los dilemas que se abren ante su derrota.

Fitna.

La rivalidad de Irán y Arabia Saudita.

Lo que está en juego en Siria (publicado en Sesión de Control).

Quién sostiene a Bashar al Asad.

Rusia en Siria y la alianza Moscú-Teherán.

La libanización de Siria (1).

La libanización de Siria (2).

El nada misterioso origen del Estado Islámico.

¿Qué será de Siria e Irak tras la derrota del Estado Islámico?

El Yemen y los límites del poder saudí.

 

Nuevos actores regionales.

Uno de los asuntos sobre los que más quise llamar la atención desde hace años era el creciente papel de países con una agenda regional propia a los que creo en España se les hacía poco caso. Por el camino Turquía vivió una deriva autoritaria que privó al mundo musulmán de un referente de democracia islámica. Mientras, que Emiratos Árabes Unidos y Qatar aprovecharon su riqueza para convertirse en actores que jugaban en una categoría mucho mayor a la que les correspondería por su tamaño geográfico y demográfico. Pero ya vemos cómo Arabia Saudita ha intervenido para cortarle las alas a Qatar.

Turquía ya no es el país del futuro.

Qatar y la crisis del Golfo.

La emergencia de Emiratos.

 

Israel.

Pasan tantas cosas en la región que ya podría prescindir de hablar de Israel en un libro que tratara los temas candentes en Oriente Medio. Pero Israel es un país al que presto bastante atención y sus dilemas estratégicos han cambiado. Su principal amenaza ya no es la potencia militar de sus países vecinos, sino los actores no estatales como HAMAS y Hezbolá. De fondo, tenemos que la amenaza común de Irán y el yihadismo está empujando a un acercamiento de los países árabes hacia Israel.

Ni paz ni territorios.

Palestina como Estado fallido.

La próxima guerra contra Hezbolá (1).

La próxima guerra contra Hezbolá (y 2).

Jordania y el ‘espléndido aislamiento’ de Israel.

 

La nueva geopolítica del Gran Oriente Medio (un proyecto)

El pasado mes de diciembre de 2012 conté aquí un proyecto de libro sobre la transformación de Turquía que, en el estilo de Robert D. Kaplan, aunara un buen bagaje de lecturas con las observaciones sobre el terreno en un viaje por el país de punta a punta haciendo entrevistas a observadores relevantes de la realidad local. Es un libro que de haber tenido tiempo para prepararlo lo hubiera hecho gustoso yo mismo, pero no me importaría ceder la idea a otro porque es un libro que francamente me gustaría leer.

Luego, vinieron las protestas en el parque Gezi, síntoma de las contradicciones del desarrrollismo del país y el gobierno del AKP sacó su lado más feo. Ahora ese libro sería muy diferente. Trataría más de lo que Turquía pudo ser que de lo que es. Turquía era el modelo a seguir en Oriente Medio en los albores de la Primavera Árabe. Ahora perdura la violencia en Libia y Túnez, mientras que Egipto ha cambiado todo para volver al punto de partida. Mientras, en Siria, el gobierno del AKP apostó tímidamente por los moderados mientras Assad y los rebeldes más radicales recibieron ayuda decidida y abundante de poderes externos. La esperanza de Turquía de una victoria de los moderados quedó aplastada en una  guerra donde todos apostaron por los extremos. Tendrá que pasar tiempo antes de que el tablero de juego se aclare y el proyecto de libro sobre Turquía vuelva a poder hablar de perspectivas futuras. No es el único libro que tengo en la estantería mental de proyectos.

Llevo demasiado tiempo escribiendo aquí sobre Geopolítica, Asia-Pacífico y el Gran Oriente Medio, lo cual me ha alejado de hablar de las Guerras Posmodernas. Creo que es hora de pasar página y volver al camino que dio origen a este blog. Pero en esta incursión por la Geopolítica he ido acumulando unas cuantas ideas que igualmente podrían dar forma a un libro sobre “la nueva Geopolítica del Gran Oriente Medio”.

Halford Mackinder, padre de la Geopolítica Clásica habló del corazón de Eurasia como la región más importante del planeta. Consideraba que su condición de punto de partida de las repetidas invasiones de pueblos nómadas, de los hunos a los mongoles pasando por turcos y húngaros, que habían destruido civilizaciones en Europa, Oriente Medio e India lo convertían en una amenaza sobre Occidente que era inexpugnable por su lejanía del mar. Vimos que a la Unión Soviética le sirvió de poco, pero personalmente creo que el aérea estratégica de Eurasia se ha desplazado al sur, a lo que el gobierno Bush llamó “Gran Oriente Medio” en una iniciativa de 2004. Mi proyecto de libro arrancaría con una introducción a la Geopolítica Clásica explicando lo que es y no es, considerando que Henry Kissinger vulgarizó el término y ahora todo el mundo confunde Geopolítica con política internacional. Explicaría las ideas de Mackinder sobre la tierra corazón (“heartland”) y por qué Oriente Medio ocupa su lugar como área de interés estratégico primordial.

El concepto Gran Oriente Medio (Greater Middle East) lo acuñó el gobierno Bush, así que habría que explicar la importancia que ha ocupado Oriente Medio en la imaginación geopolítica estadounidense. Pero primero arrancaríamos en 1979, el año que puso todo patas arriba: Revolución Iraní, invasión soviética de Afgnanistán, Acuerdos de Camp David y el asalto a la Gran Mezquita de la Meca. Fueron esas turbulencias lo que llevó a Zbigniew Brzezinski a hablar del “arco de crisis”, un área que se extendía desde el Cuerno de África a Afganistán. Y también fue el origen de la Doctrina Carter, la abierta declaración de intenciones de que EE.UU intervendría militarmente en la región si alguien amenazaba el status quo en ella. Una clara alusión del infundado miedo de una expansión de la Unión Soviética en la región tras la invasión de Afganistán. A Zbigniew Brzezinski le debemos también el término “Balcanes Euroasiáticos” o “región de infiltración global de la violencia” para referirnos al área de inestabilidad surgido tras el fin de la Guerra Fría desde el Cuerno de África a Asia Central. Una región que coincide curiosamente con el área de responsabilidades del Central Command (CENTCOM) estadounidense antes de las última reformas.

El segundo capítulo dedicado a la imaginación geopolítica estadounidense terminaría, evidentemente, explicando el concepto del Gran Oriente Medio en los términos del gobierno Bush. Su idea era lanzar un paquete de medidas económicas y diplomáticas que impulsaran el desarrollo de los países árabes y su periferia en el contexto de la Global War On Terror. Era un evidente ejercicio para ganar “corazones y mentes” en el mundo musulmán. Pero lo interesante desde el punto de vista de la Geopolítica es como proponía redibujar los límites del concepto “Oriente Medio”. A los países árabes más Turquía e Irán venía a sumar los países del Magreb, Sudán, Somalia, Afganistán y Pakistán. Las repúblicas ex-soviéticas del Cáucaso y Asia Central quedaban añadidas como regiones vecinas de especial relevancia. Esa alteración del concepto tradicional de “Oriente Medio” llevó a que tras la intervención francesa en Mali se empezara a hablar si se trataba de otra crisis en el (Gran) Oriente Medio.

A partir de aquí entraríamos en los capítulos que abordarían las cuestiones geopolíticas, en sentido estricto. Esto es, analizar cómo la geografía incide en la política internacional.

Una primera cuestión geopolítica es el trazado de los ductos que unen las regiones productoras de hidrocarburos en torno al Mar Caspio con Europa. Hablamos de la política tras los trazados de los oleoductos BTC, South Stream y Nabucco. De cómo el objetivo de Occidente es evitar Rusia e Irán con trazados como el gasoducto a través del Mar Caspio que conectaría Azerbaiyán con Turkmenistán y posiblemente enlazaría con otras repúblicas centroasiáticas. Aquí destacaría el papel de Turquía y cobraría pleno sentido hablar de Eurasia, un término que parece reservado para hablar de Rusia y las repúblicas ex-soviéticas en el Cáucaso y Asia Central.

Caspio

Una segunda cuestión es la rivalidad por la hegemonía en Oriente Medio que un vistazo a un mapa del Golfo Pérsico permite intuir: Araba Saudita e Irán, los dos países más extensos, pugnan por ella. Es una lucha que ahora mismo se ha trasladado vía intermediarios a Siria. Sería necesario también destacar el papel activo que han asumido Qatar y Emiratos Árabes Unidos, así que sería más propio hablar de la rivalidad entre las petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo e Irán. En términos geopolíticos estrictos sería cuestión hablar de la importancia del Estrecho de Ormuz como punto de estrangulamiento del comercio marítimo. Por su parte habría que hablar de las ambiciones nucleares de Irán, como parte de sus ambiciones hegemónicas y como reacción del régimen a su percepción de haber sido rodeado por Estados Unidos tras el 11-S (invasiones de Afganistán e Iraq, bases en Asia Central y el Golfo Pérsico).

Golfo

Tras estos dos capítulos quedaría hablar de Israel y su nuevo entorno estratégico, donde los enemigos estatales han dado lugar a amenazas no estatales provenientes de un estado débil como Líbano y un protoestado fallido como Gaza. Otro capítulo debería abordar el papel del yihadismo en la región como un actor no estatal fundamental. Esos dos temas son objeto de trabajos que esto elaborando y quedan en un terreno fronterizo a la Geopolítica, pero creo que es algo que traté de explicar en mi crítica a la Geopolítica Clásica. Cuando termine esos dos trabajos será el momento de plantearse si merece la pena lanzarse a escribir el resto. Creo que mientras los resultados de la “Post Primavera Árabe” (o “Invierno Islamista” si prefieren) sean inciertos y no concluya la guerra civil en Siria será prematuro emprender una aventura así. Y creo que es un trabajo excesivo para una sola persona. Así que ya saben, si hay algún experto en Turquía, el Cáucaso y Asia Central ahí fuera, algún apasionado de la geoplítica petrolera o algún estudioso de Irán que considere el proyecto interesante, estaría encantado de montar un equipo. Dicho lo cual, guardaré el proyecto en un cajón mental y pasaré página.

Un nuevo centro del mundo

Ante la perviviencia de la Geopolítica Clásica de Mackinder y los intentos de revival en España respondí con un artículo crítico desde el punto de vista de las guerras posmodernas. Y es más. Pienso que si aún hoy existe una “tierra corazón” (heartland) de Eurasia sin duda se encuentra hoy en Oriente Medio, tal como apunté en mi artículo sobre el Gran Oriente Medio publicado en el número doble julio-agosto de la revista Fuerzas de Defensa y Seguridad.

Ahora encuentro que la misma idea la presentó Xavier Martin en 2010. Creo que merece la pena seguir explorando.

El Gran Oriente Medio


1979 es el año cero de las transformaciones en Oriente Medio: La Revolución Iraní, el asalto a la Gran Mezquita de la Meca y la invasión soviética de Afganistán. Fue el año en que una turba de estudiantes arrasó la embajada estadounidense en Islamabad y el año posterior a la decisiva intervención cubana en la Guerra del Ogadén. La idea de que una extensa franja desde el Cuerno de África a Asia Central se había convertido en un foco de desestabilización mundial bajo influencia soviética llevó a Zbigniew Brzezinski, Consejero de Seguridad Nacional en la Administración Carter, a acuñar el término “arco de crisis”.

“An arc of crisis stretches along the shores of the Indian Ocean, with fragile social and political structures in a region of vital importance to us threatened with fragmentation. The resulting political chaos could well be filled by elements hostile to our values and sympathetic to our adversaries.”

El mismo Zbigniew Brzezinski es el que al término de la Guerra Fría planteó los retos geopolíticos de Estados Unidos en El Gran Tablero Mundial donde acuñó un nuevo término: La “zona global de infiltración de la violencia” o también los “Balcanes Euroasiáticos”, que englobaban desde Somalia (un estado en descomposición) a Asia Central, donde tras la desaparición de la URSS había estallado una guerra civil en Tayikistán. No por casualidad, coincidía con el área de responsabilidad del mando militar regional CENTCOM. Brzenzinski rescataba la vieja geopolítica clásica de Halford Mackinder para apuntar que esa región era la “tierra corazón” (heartland) del mundo.

Tras el 11-S la idea de que la solución militar y policial al terrorismo yihadista debía ser acompañada de medidas políticas y económicas llevó a la administración Bush a tratar en 2004 de lanzar una iniciativa en el seno del G-8 que abarcara los países del Norte de África, Oriente Medio y Asia Central en lo que se denominó el Gran Oriente Medio. Llovieron palos sobre la iniciativa, especialmente porque al ampliar los límites de la región perdía todo sentido. Pero la idea era interesante: Mirar a Oriente Medio entendiendo que según el fenómeno que estudiemos hemos de incluir los países del Norte de África, el Cáucaso, Asia Central y el Cuerno de África. Sólo así podemos entender el papel que juega Turquía en el mundo musulmán, con sus empresas asentadas desde Libia a Kazajistán. O entender por qué Emiratos Árabes Unidos y Qatar buscaban protagonismo en la crisis Libia.

Podrán encontrar mi artículo “El Gran Oriente Medio tras la Primavera Árabe” en el número 411/412 correspondiente a los meses de julio-agosto de la revista Fuerzas de Defensa y Seguridad que ya están en los kioskos de España. Explico la evolución de la “mirada geopolítica” estadounidense desde el “arco de crisis” al “Gran Oriente Medio”, por qué Turquía ha emergido como modelo en la Primavera Árabe, expongo las que considero claves de la nueva “Guerra Fría” con Irán y cómo Qatar junto con Emiratos Árabes Unidos se han convertido en países tremendamente activos en la arena internacional a pesar de que Arabia Saudita era el país destinado a liderar el Consejo de Cooperación del Golfo como país hegemónico en el Golfo Pérsico..

Las guerras de 2012 para Foreign Policy

La revista Foreign Policy, tan dada a hacer listas y rankings, ha publicado en su edición española un artículo de Louise Arbour sobre “Las guerras de 2012″: Diez conflictos de los que estar pendientes este año”.

La lista no es muy imaginativa y repasa los conflictos ya en marcha:

-Siria.

-Irán-Israel.

-Afganistán.

-Pakistán.

-Yemen.

-Asia Central.

-Burundi.

-República Democrática del Congo.

-Kenia/Somalia.

-Venezuela.

Como vemos es una mezcla de guerras civiles con situaciones políticales volátiles donde se mezcla algo tan ambiguo como “Asia Central” con algo tan concreto como la particular Guerra Fría entre Irán e Israel.

Gran Oriente Medio

Lo interesante es que la mitad de la lista la forman países que están incluidos en el Gran Oriente Medio, el área qe forman Turquía, Israel, los países árabes, Irán, Afganistán y Somalia. Ocasionalmente, según autores, se añade el Magreb y Asia Central. Es un concepto geopolítico que creo que está por desarrollar en España. Al fin y al cabo, hay tropas españolas desplegadas en Líbano, Afganistán y aguas de Somalia.