Repensando la búsqueda de nuevos mercados

Angeline Benoit y Manuel Baigorri cuentan en Bloomberg cómo la crisis está obligado a muchas empresas españolas a buscar mercados en el exterior. Por primera vez desde que se tienen registros en 1971 el país ha tenido un superávit comercial.

Eduardo Olier, presidente del Instituto Choiseul, contaba en su libro Geoconomía cómo había que dejar de pensar en términos geopolíticos, una ciencia del siglo XIX, para empezar a pensar en términos geoeconómicos, ya que la pugna no es por pedazos físicos de tierra sino por mercados. Por eso me sorprendió gratamente que el general Ballesteros, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, hablara en términos geoconómicos para analizar la posición de Canarias a su paso por aquí en Tenerife en lo que había sido anunciado como una conferencia sobre Canarias frente a la crisis de Mali.

Cuando arrancó la conferencia, el buen general contó la encerrona a la que había sido sometido, al pedirle los organizadores que disertara sobre las perspectivas comerciales y turísticas de Canarias. Confieso que me goteó el colmillo viendo a un general de brigada del arma de artillería disponerse a hablar de la inserción de Canarias en un mundo globalizado. Pero podemos decir sin duda que el general Ballesteros salió más que airoso con su disertación donde habló del papel de las comunicaciones marítimas según la geopolítica clásica y de la conexión de Canarias con los países emergentes. Aquella perspectiva novedosa para un militar no fue flor de un día. El próximo día 20 de junio tendrá lugar la presentación del Cuaderno de Estrategia nº 162 del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional titulado La inteligencia económica en un mundo globalizado. Precisamente el libro de Eduardo Olier terminaba señalando la importancia del manejo de información y del análisis. Así que hay que alegrarse que Josu Ugarte, presidente de Mondragón Internacional, haya dado el salto de Twitter a un blog. “El mundo no está en crisis. Nosotros sí”, nos dice. La salida del túnel vendrá por dejar de pensar en términos nacionales.

Geoconomía de Eduardo Olier

Geoconomía.
Eduardo Olier. Prentice Hall, 2011.

Están los libros aburridos, los apasionantes, los interesantes, los polémicos, los oportunistas y luego en un capítulo aparte que no excluye nada de lo anterior están los libros necesarios. Geoconomía de Eduardo Olier, presidente del Instituto Choiseul, fue publicado en 2011 y llegué a él por el interés que se despertó en mí por la Geopolítica clásica. Ya me encargué en su momento de exponer mis críticas a la vigencia de la disciplina a la luz de las ideas que he ido desarrollando en este blog y en mi libro. Geoeconomía se presenta no como un estudio profundo de la materia que da título al libro, sino como una introducción que hace un repaso región a región del planeta y de temas candentes como los mercados financieros mundiales o las materias primas estratégicas. Es por tanto un libro de referencia que recomendar a estudiantes e interesados en la economía mundial como introducción en el que se abren un montón de temas de los que tirar del hilo posteriormente.

Allí donde yo señalaba que se había quedado obsoleta la Geopolítica clásica, la Geoconomía estudia la competencia entre estados en una economía globalizada. Ya no se trata de la lucha decimonónica por las fronteras y los puertos de escala para reponer carbón. Es la compotencia por mercados en una economía global. La conclusión qu se saca del libro es la necesidad de inteligencia económica. Si miran con atención ahí fuera verán que es el tema de moda con una explosión de empresas, cursos, blogs y especialistas. Sin embargo me queda una duda. Al convertir al estado en el actor fundamental de la economía global, ¿no sigue la geoconomía en el viejo paradigma nacionalista? Quizás haya que seguir elaborando y desarrollando la disciplina.