Tensión en el Sáhara Occidental

Entre los días 11 y 25 de agosto el Sáhara Occidental vivió una escalada de tensiones entre Marruecos y el Frente Polisario. La Gendarmería Real marroquí se introdujo en la franja de 5 kilómetros inmediata al Muro del Sáhara, que según el acuerdo de alto el fuego de 1991 está vedada para el personal armado de ambos bandos. Maquinaria y personal marroquí se dedicaron a prolongar una carretera. Además, se retiraron vehículos de lo que según Marruecos era un escondite para contrabandistas y según fuentes saharauis era un taller donde trabajaban mauritanos y saharauis. El Frente Polisario movilizó sus fuerzas al lugar y tras la intervención de la MINURSO las fuerzas marroquíes se retiraron.

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Hice un repaso a los acontecimientos de esta escalada de tensiones en el blog Magnet, donde llevo semanas colaborando. De paso, he vuelto a actualizar mi blog Flanco Sur con noticias de seguridad y defensa de los países del Magreb y África Occidental.

Intifada en el Sáhara Occidental

En 1987, tras 20 años de ocupación israelí, un accidente de tráfico en el que murieron varios palestinos provocó disturbios en la franja de Gaza. En ellos murió un adolescente palestino por las balas israelíes haciendo que estallara la revuelta popular que conocemos como la primera Intifada.

La primera Intifada pilló por sorpresa a la dirección de la OLP en su exilio tunecino. La percepción en los Territorios Ocupados era que el ciclo de la lucha armada organizada desde el exterior estaba agotado y la situación social bajo la ocupación israelí insostenible. La legitimidad de aquellos líderes que vivían con sus familias exilios dorados era escasa frente a los nuevos líderes surgidos de entre los palestinos que vivían la ocupación israelí. Fue en ese contexto (“la mujer de Arafat despilfarra dinero en París mientras los islamistas fundan orfanatos”) en el que apareció HAMAS.

El próximo año se cumplirá el 20º aniversario del alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario. Nada ha avanzado en la causa saharaui. Del referendum de autodeterminación nunca más se supo. Más o menos abiertamente desde países que pretendían jugar un cierto papel de negociador neutral como España y EE.UU. se le ha dejado claro al Frente Polisario que acepte el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental y pasemos a otra cosa.

Dice Ignacio Cembrero en “Vecinos Alejados” que el gobierno de Rodríguez Zapatero asumió la tesis de que las ambiciones de soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental eran un pilar fundamental de la monarquía alauita y en aras de la sagrada estabilidad política de Marruecos se abandonó al Frente Polisario.

El nuevo ciclo de protestas en el Sáhara Occidental arrancó en 2005. Al igual que la Intifada palestina surgió como reacción a unos hechos puntuales. Pero reflejan la frustación de la población de un territorio ocupado que toma el protagonismo y una ruptura con la lucha armada organizada desde el exilio.

Siguiendo con el paralelismo con la Intifada palestina será interesante ver la evolución política del pueblo saharaui. ¿Por cuánto durará la legitimidad del Frente Polisario y su particular modelo político-económico de socialismo árabe en los campamentos de Tinduf?

Cuenta David Alvarado en “La yihad a nuestras puertas” que jóvenes saharauis se han pasado a las filas del islamismo radical en Argelia y que las autoridades argelinas incautaron material suministrado al Frente Polisario en manos de terroristas islamistas. Se trata de casos aislados y particulares. Pero llevan apareciendo un tiempo informaciones que especulan con vínculos del Frente Polisario con Al Qaeda en el Magreb Islámico. También han aparecido análisis de cómo el Sáhara Occidental independiente podría convertirse en un estado fallido y en un santuario para los terroristas del Magreb, concluyendo que la soberanía marroquí es la mejor garantía de estabilidad en la zona. Basta ver qué medios en EE.UU. se hacen ecos de esa clase de informaciones para saber una agencia de lobby y comunicación política está haciendo muy bien su trabajo en Washington a sueldo de Rabat. Queda saber la capacidad de respuesta del Frente Polisario.