Cómo Rajoy compró a Trump y salvó la industria de defensa estadounidense

Tras el encuentro de Rajoy y Trump en la Casa Blanca, aparecieron en Twitter comentarios ridiculizando la supuesta compra de cazabombarderos de quinta generación F-35 Lightning II acordada a cambio del apoyo del gobierno estadounidense a la unidad de España. Los datos que se aportaban era muy específicos: se trataba de un contrato de 3.500 millones de euros por 24 aparatos. Los comentarios se repartían entre el tono jocoso, señalando los sabidos problemas de desarrollo del avión, y la indignación por el despilfarro en un país donde los niños pasan hambre y no hay dinero para pagar las pensiones. Tenemos un ejemplo en este tuit de David Arrabalí, analista político y miembro de Izquierda Unida:

Los detalles que se aportaban sobre el caso variaban entre que había sido una promesa hecha por Rajoy a Trump y que la ministra había firmado allí la compra. El usuario de  Twitter “Jaime” compartió varias capturas de tuits en los que la gente añadía detalles de cosecha propia como que eran los “más viejos de la flota”. Todo fue muy marciano, porque la verdad es que en España la toma de decisiones sobre la compra de sistemas de defensa suele ser bastante larga y por el camino se conocen los entresijos del proceso de selección, por muy amañados que estén los contratos: se crea una comisión técnica, aparecen artículos debatiendo las alternativas en las publicaciones del Ministerio de Defensa (Ejército, Revista General de Marina, Revista Española de Defensa, etc), se comparten en foros y redes sociales informaciones y diapositivas de conferencias sobre el tema, etc. Es decir, entre que se decide comprar un cacharro y se firma la compra pasa tiempo. Mientras tanto, los que estamos en este mundillo nos enteramos de lo que se cuece. Por ejemplo, sabemos que España está abocada a comprar F-35 sí o sí algún día. Además, las exportaciones de armamento de Estados Unidos se anuncian públicamente en la página web de la Defense Security Cooperation Agency mientras que las compras españolas de armamento aparecen en la página web del gobierno español, tras aprobarse en la reunión del Consejo de Ministros de los viernes. Para colmo, la noticia de la supuesta compra tampoco apareció en los portales defensa.com o infodefensa.com En definitiva, la noticia resultaba inexistente para los profesionales.

F-35. Foto: USAF vía Wikipedia.

Al día siguiente de encontrarme la noticia los 3.500 millones de euros que el gobierno español se comprometió a gastar para asegurar que el presidente Donald Trump hablara en contra del Procés habían subido a los 6.000 millones. Por ejemplo, apareció en un artículo en Menéame del usuario “anmarmor”: “Rajoy gastará más de 6.000 millones en F35 – el mayor fiasco de la aviación militar moderna”. El autor se centra en todos los problemas de desarrollo del F-35, pero comete errores que se hubiera ahorrado de haber leído un poco la Wikipedia. Curiosamente el artículo termina diciendo que los modelos equivalentes de Rusia y China están mucho más desarrollados, cuando la realidad es que el año pasado la fuerza aérea estadounidense incorporó su ejemplar nº100 del F-35 mientras que del J-31 chino sólo hay dos prototipos y el Su-57 ruso entrará en servicio el año próximo. Este último está en la categoría del F-22 Raptor, no del F-35, y su desarrollo ha sido también problemático. Supongo que son la clase de sesgos que incorporas cuando te pasas el día leyendo “información alternativa” en Russia Today.

Aviones de 5ª Generación en servicio y desarrollo. El T-50 ruso recibió el nombre definitivo Sujoi Su-57.

El siguiente paso fue la aparición de esta  no-noticia en El Salto Diario: “Rajoy ‘compra’ a Trump con un pedido de 6.000 millones en aviones”. El autor, Yago Álvarez (“Economista Cabreado” en Twitter), dice: “Desde el Gobierno se anunció que se comprarían entre 60 y 65 unidades”, con una partida de “unos 6.000 millones de euros” para sustituir a los F-18 del Ejército del Aire y los AV-8B Harrier II de la Armada. En realidad, son los datos de una noticia dada el 5 de junio de este año por el diario El País: “Ejército del Aire y Armada apuestan por comprar 60 cazas F-35 estadounidenses”.  En ella aparece la cifra de los 6.000 millones. Dos días más tarde el mismo diario titulaba: “Defensa se desmarca de la apuesta del ejército por el caza F-35 estadounidense”.  La primera hacía referencia a los deseos de los militares y la segunda la posición del Ministerio. Y es que como dije antes, desde que se plantea la necesidad hasta que se firma la compra van filtrándose informaciones.

Yago Álvarez hace un repaso rápido en su artículo a los problemas del F-35 fabricado por Lockheed Martin, a la que llama LockHeed. Según él, esos problemas han hecho que “la sostenibilidad de la empresa de armas más grande del mundo sea una duda constante” pero “el apretón de manos de Rajoy y Trump ayudará mucho a la subsistencia de esta empresa y de la industria militar americana”. Aquí pueden ver la evolución en bolsa de la empresa:

Datos: Google.

Como ven, el valor en bolsa de la empresa lleva aumentando desde 2013. En esta noticia de Reuters sobre el balance del segundo trimestre del año se dice que las perspectivas de la empresa son buenas desde la llegada de Donald Trump al poder, que el año pasado las exportaciones sólo supusieron el 27% de los negocios de la empresa y que recientemente el Departamento de Defensa estadounidense decidió añadir su pedido de F-35 a 2.456 aparatos. Como ven, ni la empresa está en apuros ni el pedido español sería el negocio del siglo para el complejo militar-industrial estadounidense.

Todo este asunto no es más que una anécdota más del Procés y sus fake news desde ambos “bandos”. Pero adivinen quién se lo ha tomado en serio.