Un propósito para 2017: Hacer una revisión del concepto “Guerras de Cuarta Generación”

Por fin, después de una enorme espera, tengo en mis manos el libro Composite Warfare de Eeben Barlow, el fundador de la empresa Executive Outcomes. El libro tenía que haber salido en 2015 pero los retrasos llevaron a un cambio de editorial. La experiencia de Executive Outcomes en la guerra civil de Sierra Leona fue el tema de mi primera comunicación en un congreso académico. Una entrevista en sofrep.com sobre el trabajo de su nueva empresa, STTEP International, en Nigeria contra Boko Haram  me inspiró escribir sobre las tácticas rodesianas de Contra Insurgencia para la revista Ejército del Ejército de Tierra. Tras años siguiendo al personaje, tengo su libro, que es algo así como un manual para las guerras africanas.

Al poco de comenzar el libro me encontré con que Barlow menciona el modelo de las generaciones de guerra de William S. Lind, un concepto que se puso de moda durante un tiempo y estuvo en boca de forma insufrible por gente que no había leído al padre de la criatura. Resulta que William S. Lind es un paleoconservador estadounidense que se ha prodigado casi exclusivamente en columnas de opinión, del tal forma que para entender qué son las Guerras de Cuarta Generación no basta con leer el artículo original de 1989 donde propone el concepto, sino hacer pura arqueología de Internet rescatando artículos diseminados por varias webs, algunas difuntas como Defense and National Interest.

William S. Lind
William S. Lind

A las ideas de Lind le pasó lo que está sucediendo ahora con el concepto “guerras híbridas”: fue usado y abusado por gente que no se molestó en entender qué quiso decir el autor original. El propio Lind dedicó columnas a corregir algunas interpretaciones de sus ideas. Y si bien en Estados Unidos el concepto ha quedado relegado de la literatura oficial, es posible encontrar entre las líneas de investigación del Instituto Español de Estudios Estratégicos “las guerras de 4º generación”.

Sé que a lo largo de la historia de este blog hice muchas menciones a mi preparación de artículos que nunca pasaron de una idea y que en el mejor de los casos siguen como borrador en mi disco duro. Así que hacer anuncios públicos tiene un riesgo de quedar en brindis al sol. Pero al menos, sé que encontraré una motivación extra en cumplir con las perspectivas creadas. Así que declaro aquí mi intención de escribir durante este año un artículo que revise de forma crítica el modelo de generaciones de guerras de William S. Lind para mandarlo a una revista académica española con “peer review”.

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Guerras Africanas

Esta semana dediqué tiempo a revisar el archivo PDF en el que la revista Ejército, que publica el Ejército de Tierra español, recopiló los artículos finalistas al premio a los mejores artículos de 2015. Me llamó la atención en su momento el primer artículo que aparece seleccionado, “España y la seguridad del Sahel” del general de división Jesús Argumosa. Pero descargué l PDF hacía tiempo y no le había hecho caso de nuevo. Y cuando esta semana me puse a leer hice un repaso rápido del documento para encontrarme por sorpresa que allí aparecía mi artículo “Operación Serval: El estilo francés de hacer la guerra.

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En mi artículo quise contar con detalle el desarrollo de la Operación Serval, algo trabajoso que ni siquiera encontré en fuentes francesas, para hacer un breve repaso a lo que la intervención francesa nos enseñó sobre las fuerzas armadas francesas y las particularidades de una campaña caracterizada por la fluidez de los movimientos, las largas distancias y el exigente entorno natural donde tuvo lugar. La brillantez de la ejecución francesa de la campaña fue recogida por un informe de la RAND Corporation. La gran ironía es que la Operación Serval sucedió en un momento en que un almirante ocupaba el puesto de jefe del estado mayor de las fuerzas armadas francesas. Y cuando alguien le señaló la paradoja contestó con una idea que ya había apuntado Lawrence de Arabia: El desierto es un gran océano donde se mueven formaciones de combate buscándose las unas a las otras como una campaña naval.

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Paracaidistas franceses antes de un salto sobre Mali.

Mediante el empleo de operaciones paracaidistas y aerotransportadas los franceses fueron dando saltos por la superficie de Mali como los estadounidenses de isla en isla durante la campaña del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial. Los franceses hablan de “Maniobra Aeroterrestre en Profundidad” para definir la doctrina empleada en Mali. Algo que nos recuerda a cómo las enormes distancias de Rusia propiciaron el empleo de grandes unidades de caballería durante la Guerra Civil Rusa y el nacimiento en el ejército soviético del concepto de Batalla Profunda.

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Miembros de la Infantería Ligera Rodesiana antes de un salto desde un ParaDak.

El pasado mes de marzo salió publicado “El legado africano de la insurgencia rodesiana”, mi segundo artículo para la revista Ejército. Trato en él las peculiares tácticas contra insurgencia que desarrolló el ejército del gobierno blanco de Rhodesia. Es un tema del que existe un boom editorial en el mundo angloparlante. Y del que me animé a escribir cuando leí la entrevista de Jack Murphy a Eeben Barlow, fundador de la ya mítica Executive Outcomes, sobre su papel en la lucha contra Boko Haram en Nigeria. Hablaba del empleo de tácticas contra insurgencia que fueron la evolución sudafricana de tácticas desarrolladas en Rodesia, que fue a su vez un crisol de las enseñanzas portuguesas en Angola y las experiencias británicas en la Emergencia Malaya y la Rebelión Mau Mau en Kenia. Es decir, hay un hilo histórico que recorre la guerra portuguesa en Angola, la Guerra de Rodesia y las campañas sudafricanas en Namibia y Angola. La cuestión es, por tanto, que podemos hablar de una “escuela africana de contra insurgencia” que tiene su origen en las guerras del África austral. Una idea que el propio Barlow sostiene y que volcó en un libro gafado porque iba a salir en 2015, su lanzamiento se retrasó varias veces, fue anunciado por otra editorial,  volvió a retrasarse y todavía no ha aparecido.

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Toyota Land Cruiser de la serie 40 en Chad en 1984.

Ahora me encuentro trabajando en un artículo sobre las “Toyota Wars” en Chad en los años 80 para la revista Ejército, del que publicaré una versión preliminar más breve en passim.eu donde haré énfasis en la popularidad de los todoterrenos tipo pick up en las guerras recientes, de Libia a Afganistán pasando por el Estado Islámico. Las “Toyota Wars” evolucionaron este siglo en Chad y Sudán con la introducción de tecnologías como el GPS y los teléfonos satélite. Ya hablé de esto último en “Swarming en el desierto”. Las largas cabalgadas con todoterrenos dispersos por el desierto que convergen para golpear por soprpresa el corazón del enemigo fue una adaptación a la era industrial de las tácticas tradicionales de guerra tribal y nómada que en español conocemos como razzia. Y eso me lleva de nuevo a encontrar un hilo conductor entre las “Toyota Wars” en Chad y  la “Maniobra Aeroterrestre en Profundidad” francesa en Mali, pasando por las “Columnas Volantes” sudafricanas en Namibia. Las enorme extensión de los campos de batalla africanos dieron lugar a un modo particular de hacer la guerra que esté pendiente de ser contado en español.

¿Hay un “estilo africano” de hacer la guerra?

Jack Murphy es un veterano de guerra que sirvió en los Rangers y las fuezas especiales de Estados Unidos. Tras su servicio se diplomó en Ciencia Política en Columbia, ha escrito varias novelas y actualmente es editor jefe de SOFREP.com. Después de que saltara la noticia de que había contratistas sudafricanos en Nigeria, Jack logró una exclusiva mundial entrevistando para SOFREP.com. al director de la empresa, el mismísmo Eeben Barlow.

Conservo en mi biblioteca el número 10 de la revista Soldiers, publicado en de julio de 1996, donde apareció un artículo de Jim Hooper sobre la presencia en Sierra Leona de la primera empresa que fundó Eeben Barlow, Executive Outcomes. En enero de 1999 me volvería a encontrar con un artículo de la revista Soldier of Fortune con las actividades de esa empresa pero esta vez en Angola.

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Miembros de Executive Outcomes

El asunto me impactó tanto que, diez años después de haber conocido el tema por primera vez, cuando presenté mi primera comunicación en un congreso académico lo hice sobre el papel de Executive Outcomes en la guerra civil de Sierra Leona. El texto, por cierto, terminó apareciendo como capítulo en el libro Los desafíos de las Fuerzas Armadas en el Siglo XXI coordinador por Carlos de Cueto.

Más tarde encontré el libro War Dog. Fighting Other People’s War. The Modern Mercenary in Combat de A. J. Venter, el autor del artículo que descubrí en Soldier of Fortune. Resultó que es una referencia mundial en torno a las guerras del África Meridional del último medio siglo. Aquel artículo abrió una pequeña ventana a un mundo que había dejado de ser secreto. Leí por último las memorias escritas por Eeben Barlow, Against all Odds, donde aportaba su punto de vista sobre el origen y trayectoria de la empresa. Pronto la colección Africa@War sacará un monográfico sobre Executive Outcomes. El tema ya forma parte de los libros de historia.

Columna de vehículos REVA de la 72 Mobile Strike Force nigeriana en operaciones contra Boko Haram
Columna de vehículos REVA de la 72 Mobile Strike Force nigeriana en operaciones contra Boko Haram

Barlow tiene un blog donde cuenta su visión de la conducción de la guerra y en un meses saldrá su libro Composite Warfare: The Conduct of Successful Ground Forces Operations in Africa. La entrevista que le hizo Jack Murphy apareció en varias partes. Barlow contó que trabajaba ahora para STTEP International y que había sido contratado para organizar una unidad con la intención específica de combatir a Boko Haram. Barlow no la nombra pero se supone que es la 72 Mobile Strike Force.

En la tercera parte de la entrevista se aborda las tácticas empleadas contra Boko Haram. Barlow habla de “persecución incansable”.  Ahí se me encendió la bombilla. ¿Persecución de los insurgentes en vehículos a pruebas de mina, combinadas con operaciones helitransportadas y empleando rastreadores? Estábamos sin duda ante la enésima evolución de las tácticas contra insurgencia aplicadas por Sudáfrica en la antigua África del Sudoeste (la actual Namibia).

Fui a la estantería y rescaté el primer tomo de la enciclopedia Comando y el fascículo nº47 “Guerra en el chaparral” de la enciclopedia Armas de Guerra, obras editoriales de finales de los ochenta y principios de los noventa. Y ahí leí de nuevo sobre las operaciones aerotransportadas “Fire Force” antes de saltar a Internet para buscar sobre la Rhodesian Light Infantry, los Selous Scouts, las pseudo operaciones, etc.

Soldados rodesianos antes de embarcar en un Dakota
Soldados rodesianos antes de embarcar en un Dakota

Así quedaba enlazada la cadena histórica. Rodesia fue el crisol donde se aplicaron las experiencias de Malasia, Kenia y Angola para crear algo nuevo. Ese conocimiento pasó a Sudáfrica y fue aplicada entonces en la actual Namibia. Tras el fin de la Guerra Fría, el personal sudafricano terminó en guerras como la de Sierra Leona y ahora en Nigeria.

Tras un tiempo de lecturas, de pronto, la semana pasada me entró el furor de escribí y en tres noches elaboré un artículo: “El legado africano de la contra insurgencia rodesiana”. Lo mandé esta madrugada a la revista Ejército, que este mes sacará (si no pasa nada) un artículo mío sobre la Operación Serval.

El asunto podía haber quedado aquí cuando José Alcántara me preguntó si se trataba del  primer capítulo de un libro. Bastantes proyectos de libro tengo aparcados a la espera de ser reorganizados como para complicarme más la vida. Pero una serie de artículos, ¿por qué no? Tras comentarme un colega en privado que las “columnas volantes” sudafricanas en Namibia habían sido estudiadas en un trabajo de investigación de los marines indagué un poco y empecé a buscar referencias. Al fin y al cabo hablar de los raids de las columnas de vehículos Ratel, Buffel, Casspir y Wolf Turbo tiene sentido considerando el viejo debate de las brigadas medias.

Ratel 90 en primer plano con varios Ratel 20 detrás
Ratel 90 en primer plano y Ratel 20 a la derecha

Así que tras escribir sobre la Operación Serval y la contra insurgencia en Rodesia, creo que merecería la pena escribir sobre la contrainsurgencia sudafricana en la actual Namibia durante los años 70 y 80. Mientras en inglés hay montañas de libros y decenas de páginas webs de asociaciones de veteranos, en español apenas se ha escrito sobre las guerras del África meridional. A excepción, claro del punto de vista cubano de la guerra de Angola. Pero allí hubo batallas bastante convencionales y quedan fuera de mi perspectiva.

¿Y que decir de otras guerras típicamente africanas, las “Toyota Wars” en Chad y Sudán? Abordé el asunto en “Swarming en el desierto”. Con el Sahel de moda, creo que el asunto también merecería un artículo. Así que tenemos dos casos de contra insurgencia en las sabanas del África meridional (en las actuales Zimbabue y Namibia) y dos modelos de operaciones móviles en el desierto (las “Toyota Wars” y la Operación Serval). No sé si encontraré tiempo y bibliografía suficiente para abordar los dos artículos que faltan. Ni siquiera sé si a la revista Ejército le interesará mi artículo hablando de la contra insurgencia rodesiana. Pero ha sido divertido tirar del hilo a partir de una entrevista hasta escribir un artículo. Y quien sabe. A lo mejor algún día encuentro a alguien interesado en publicar un libro sobre las guerras africanas.