El narco se instala en Argentina

Hace cosa de un año hablé aquí de los problemas económicos de Argentina, producto de la gestión de los gobiernos kirchneristas, que llevaban al país otra vez hacia el abismo. Tras las pasadas elecciones legislativas, que ganó la corriente “renovadora” del peronismo, Cristina Fernández de Kirchner cambió al ministro de Economía y ya se especula si el gobierno argentino llevará a cabo un plan de choque o tratará de aguantar como pueda los dos años hasta las próximas elecciones para que sea el próximo gobierno el que lo haga. De momento, Argentina está negociando las exigencias del FMI para poder recurrir una vez más en su historia a la deuda externa.

Estos días se han producido saqueos en ciudades de varias provincias argentinas coincidiendo con huelgas de la policía. Parece ser un fenómeno que se repite cada fin de año cuando algunos deciden hacer su particular versión de las compras navideñas. Otra año más también, vuelven las teorías conspirativas sobre una posible mano oculta detrás de los disturbios. Pero este año me ha llamado la atención las referencias hechas hablando de las causas de los saqueos a un problema que empieza a convertirse en estructural en Argentina: El narco.

gendarmeArgentina se ha convertido en el destino de narcos mexicanos y colombianos que huyen de la presión policial en ambos países. Ya en 2008 hubo noticias de cómo el país se estaba convirtiendo en un nodo del tráfico de metanfetamina. Ahora se trata de una nueva ruta de salida de la coca peruana y boliviana que aprovecha la falta de medios en el control de fronteras para este “desembarco narco”. Sin ir más lejos, los radares para el control del espacio aéreo no funcionan permanentemente y a falta de aviones de combate operativos que puedan cumplir misiones de policía aérea la Fuerza Aérea Argentina recientemente se decidió desplegar aviones de entrenamiento turbohélice T-34 Mentor de la Armada como parte del operativo Escudo Norte.

No se trata sólo de un problema de control del espacio aéreo. Las fronteras argentinas con Bolivia y Paraguay son muy porosas. A la Ruta Nacional 34, que va de la frontera con Bolivia hasta Rosario ya se la conoce como la Ruta Blanca. De hecho la violencia y el narcotráfico son notorios en las calles de Rosario. Así, en ese orden de cosas, la Conferencia Episcopal Argentina presentó recientemente el documento El drama de la droga y el narcotráfico donde se advierte que “la Argentina está corriendo el riesgo de pasar a una situación de difícil retorno”.

Mientras tanto, en Uruguay (el país menos corrupto de Iberoamérica según Transparency International) se aprobó el proyecto que legaliza la venta y habilita al autocultivo de marihuana. Hay que hacerle caso al dúo Igudesman & Joo.

Iberoamérica se reinventa mientras mirábamos a otra parte

Las FARC están en la mesa de negociación con el gobierno colombiano. Es el resultado de varios años de victorias de las fuerzas armadas y golpes magistrales de la inteligencia militar. La violencia en el país ha disminuido y Medellín se presenta hoy como modelo de reducción de la violencia social. En el país se empieza a pensar en el futuro. En el número de junio de 2012 de la revista Monocle contaban el papel ascendente de Colombia en la región tras años de ensimismamiento. Colombia va camino de convertirse en la segunda economía de Sudamérica. El artículo de Monocle hablaba de las reformas y crecimiento en el servicio diplomático colombiano, que se está expandiendo por la región Asia-Pacífico y pretende hacerlo en Asia Central. Tradicionalmente ser diplomático en Colombia era cuestión de contactos en la alta sociedad de Bogotá. Ahora se pretende atraer jóvenes de talento de todo el país a las pruebas de acceso a la Escuela Diplomática.

El detalle de que Colombia pretendía instaurar una cultura de la meritocracia me vino a la mente al leer recientamente sobre el programa de becas de la Agencia Boliviana Espacial para formar ingenieros aerospaciales en China que gestionen el satélite de comunicaciones “Tupak Katari” que será lanzado en 2013. Que se vayan a crear 64 puestos de trabajo no es en sí mismo relevante. Lo importante es el mensaje que se lanza dentro del país cuando se hace un concurso público basado en los méritos. Podían aspirar a las becas jóvenes bolivianos con titulaciones científicas y técnicas sin que no necesariamente debían residir el país. Más allá de los 64 elegidos, lo importante es la capacidad de arrastre entre el conjunto de estudiantes del país que tienen los valores que se transmite. Ya lo dice Neil deGrasse Tyson. La NASA no fue importante durante la Guerra Fría por la carrera espacial, sino por la capacidad que tuvo de prestigiar las carreras científicas y tecnológicas haciendo soñar a un país con el mundo del mañana. La Agencia Boliviana Espacial puede parecer un chiste desde la perspectiva española. Pero el chiste desaparece cuando se miran los recortes en ciencia e investigación. No se trata de cuál es la situación ahora, sino de las tendencias. Uno suben y otros caen en picado.

Y es que algo pasa con Bolivia. La misma semana que Cristina Fernández de Kirchner nacionalizaba YPF, el presidente boliviano y el de Repsol inaguraron una planta de procesamiento de gas que precisamente exporta a Argentina. Evo Morales le dijo a Antonio Brufau, que lucía una camisa con la bandera boliviana: “Su inversión será respetada como socio, señor presidente de Repsol”. El fiasco de la nacionalización de los hidrocarburos enseñó algo al gobierno de Morales. La explotación de los recursos naturales del país necesitan socios con la tecnología y el conocimiento.

El pasado mes de agosto el gobierno de Evo Morales fue noticia porque el presidente pidió la dimisión a un ministro que había dicho que el problema del suministro de agua en un aeropuerto regional había sido resuelto y no era verdad. Pedir la dimisión de un ministro “por mentir” sonaba algo propio de la exhuberancia verbal que desde España se percibe al otro lado del charco. Pero nuevamente el chiste se desvanece tan pronto se lanza la pregunta, ¿se imaginan que en España el presidentes de gobierno, presidentes autonómicos y alcaldes aplicaran ese criterio?

La confianza que proporciona el gobierno boliviano generó un hito en octubre de 2012. Bolivia colocó bonos soberanos a diez años en el mercado por primera vez en casi un siglo. Según Carlos Quiroga para Reuters, “son una señal de apoyo de Wall Street a lo que considera una política macroeconómica ‘prudente’ en Bolivia”.

Y un último síntoma. Claus Meyer, chef del restaurante Noma, se ha plantado en Bolivia para montar un restaurante de alta cocina en La Paz en el que tratará de sacarle partido a la enorme variedad de productos de la tierra en Bolivia. Los beneficios los destinará a una fundación que proporciona formación profesional a jóvenes sin recursos. El modelo confesado por Claus Meyer es Perú, un país con una tradición gastronómica con proyección ahora internacional.

Una vez más, los relatos de fondo de la globalización los encontramos en los lugares menos sospechados.