Bruselas y el salto evolutivo del Estado Islámico en Europa

El pasado martes 22 de marzo tuvo lugar un doble atentado en Bruselas, la capital de Bélgica. A las 7:58 de la mañana se produjo una explosión en el Aeropuerto Internacional de Bruselas (Zaventem). 37 segundos más tarde se produjo otra. Según Peter Allen en MiddleEastEye, la segunda explosión tuvo lugar entre el flujo de gente que huía de la primera. Las cámaras de seguridad captaron a tres terroristas, dos de los cuales murieron en las explosiones, mientras que el tercero huyó. Una hora más tarde una explosión tuvo lugar en la estación de metro de Maelbeek, cerca de la sede de varias instituciones europeas. El balance provisional de víctimas es de más de 30 muertos y más de 200 heridos.

Bruxelles_est_(re)belle_-_22_mars_2016
Bruxelles est (re)belle. Foto: Wikimedia.

El Estado Islámico emitió aquel mismo día por la tarde un comunicado en varios idiomas reivindicando los atentados, donde amenaza con “días negros para todas las naciones cruzadas aliadas en su guerra contra el Estado Islámico”. El comunicado hace mención a que los terroristas emplearon fusiles de asalto, cinturones explosivos y bombas. Así que estaríamos ante un intento de replicar un tipo de atentado yihadista que se ha repetido en varios continentes desde los ataques del 26 de noviembre de 2008 en Mumbai y que Adam Elkus y John Sullivan llaman “asedio urbano”. Se trata de ataques simultáneos contra lugares públicos para saturar a la policía y los servicios de emergencia por parte de terroristas con fusiles de asalto, que una vez enfrentados a la policía o acorralados hacen detonar los explosivos. Sin embargo esta vez los terroristas simplemente hicieron detonar los explosivos.

Estos atentados han ocurrido menos de una semana después de dos grandes operaciones policiales en Bélgica los días 15 y 18 de marzo que se saldaron con la detención de Salah Abdeslam, considerado el “cerebro” del grupo terrorista que atentó el 13 de noviembre de 2015 en París. Abdeslam es originario de la comuna de Molenbeek y es significativo que no fue detenido a la fuga lejos del país, sino que fue en su lugar de origen donde la policía belga le detuvo. Como apunté el pasado mes de noviembre, tras los atentados en París, la comuna de Molenbeek es conocida por ser un foco de radicalización islamista. Se acumulan allí una serie de problemas sociales que han servido de caldo de cultivo para el yihadismo. Si Abdeslam ha logrado permanecer cuatro meses huido de la policía es porque contaba en la zona con una red de amigos y simpatizantes que le han proporcionado refugio. Tras su detención, el ministro belga de Asuntos Exteriores afirmó que preparaba un nuevo atentado y que contaba con una nueva red a su alrededor en Bruselas”. Por tanto, es factible especular que los autores de los atentados son miembros de esa red que escaparon a las operaciones policiales y adelantaron sus planes de atentar en Bélgica, ya que se requiere tiempo para obtener los ingredientes y preparar los explosivos.

Imágenes de los tres terroristas captada por una cámara de seguridad del aeropuerto de Bruselas. Foto: Wikimedia.

El miércoles 23 las autoridades belgas identificaron a dos de los terroristas autores de los atentados como los hermanos Ibrahim y Jalid El Bakraoui. Ambos murieron al hacer detonar artefactos explosivos, el primero en el aeropuerto y el segundo en el metro. El segundo terrorista que murió en el aeropuerto y el tercero que huyó de allí no han sido identificados. Una de las piezas claves en la investigación fue el testimonio del taxista que trasladó los tres terroristas con tres pesadas maletas al aeropuerto. Gracias a él la policía llegó a una vivienda en el nº 4 de la calle Max Roos de la comuna de Schaerbeek, donde fueron encontrados 15 kilos de explosivo triperóxido de triacetona (TATP en sus siglas en inglés), 150 litros de acetona, 30 litros de agua oxigenada y detonadores junto con una maleta llena de clavos y tornillos para ser usados como metralla. El hallazgo es significativo porque en los atentados del 13 de noviembre de 2013 en París se empleó también TATP. Se trata de un explosivo fabricado con ingredientes al alcance de cualquiera pero que requiere maestría en su elaboración por la peligrosidad de su manejo.

Los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París reflejaron un salto en la complejidad de la ejecución y el nivel de recursos empleados, sino también en la sofisticación de los procedimientos empleados por los terroristas. Según un informe de la policía francesa al que el New York Times habría tenido acceso, la complejidad de las bombas empleadas y la estandarización de su fabricación refleja que las células terroristas vinculada al Estado Islámico en Europa cuentan ahora con miembros entrenados, posiblemente en Siria, que siguen los mismos protocolos. Además, el empleo de teléfonos para usar y tirar, el empleo de teléfonos móviles activados poco antes de los ataques y el uso de los teléfonos móviles de las víctimas en la sala de conciertos Bataclan suponen que los terroristas son ahora mucho más precavidos en sus comunicaciones.

Ese salto en los ataques terroristas en Europa supone que se ha producido un cambio de estrategia en el Estado Islámico, que ahora sí busca lanzar ataques en Occidente. Ese cambio posiblemente tenga que ver con que, tras alcanzar su cenit, los dominios territoriales del Estado Islámico en Siria e Iraq comenzaron a retroceder en el verano de 2015. Precisamente el gobierno francés, que ya había ordenado el despliegue de su aviación militar en Jordania para atacar al Estado Islámico dentro de las fronteras de Iraq, decidió redoblar los esfuerzos y desde el 27 de septiembre de 2015 la aviación francesa comenzó a lanzar ataques también dentro de las fronteras de Siria. Menos de dos meses después tuvieron lugar los ataques terroristas de París.

Rafale-refueling-over-Baghdad
Un Rafale francés sobrevolando Bagdad en una misión contra el Estado Islámico. Foto: Armée de l’Air.

Clint Watts traza un paralelismo con el grupo somalí Al Shabaab. Después de que sus dominios territoriales comenzaran a disminuir, se iniciaron los atentados en países de la región, como los atentados en dos establecimientos de ocio en Kampala (Uganda) en 2010 y contra un centro comercial en Nairobi (Kenia) en 2013. Ahora que se ha convertido en el grupo yihadista de referencia global, el Estado Islámico no tiene victorias militares que mostrar al mundo, apunta Watts. Así que lanzar atentados terroristas en Occidente contra objetivos “blandos” le coloca nuevamente en el centro de la atención mediática de todo el planeta y le permite seguir captando apoyos entre los radicalizados como el grupo de vanguardia de la yihad global.

Vincular las operaciones, sean militares o policiales, contra el Estado Islámico y los atentados no implica establecer una relación causal directa. Sin ir más lejos, el año pasado se detuvo en España a dos grupos que tenían la aparente intención de cometer atentados. Así, en abril de 2015 se detuvo a once personas en varios municipios de Cataluña y en noviembre de 2015 se detuvo a los tres miembros de una célula yihadista en la provincia de Madrid. Bien es cierto que existen ciertas diferencias entre el contexto belga y el contexto español. Sin ir más lejos, Bélgica es el país del que más han marchado voluntarios para unirse a las filas yihadistas en la guerra civil siria en proporción a su población. Lo que refleja, en cualquier caso, que no es un problema externo, se trata de una amenaza surgida dentro de la propia Europa con ciudadanos europeos radicalizados. Por lo que las estrategias contra el terrorismo no deben ser sólo a corto plazo y en el ámbito de la seguridad.

El 12 de octubre de 1984 el grupo terrorista norirlandés IRA hizo detonar una bomba en el hotel de Brighton donde se alojaban miembros del Partido Conservador británico, incluyendo los miembros del gobierno y la primera ministra, Margaret Thatcher. La habitación de Thatcher se vio afectada pero sobrevivió al atentado. Al día siguiente el IRA emitió un comunicado, responsabilizándose del ataque y dirigiéndose a la primera ministra: “Hoy no tuvimos suerte, pero recuerde que sólo tenemos que tener suerte una vez”. Con una amenaza terrorista que ha dado un paso evolutivo, las fuerzas de seguridad e inteligencia europeas tendrán que tener suerte todos los días.

Un análisis de los atentados terroristas en París

Esta semana me he estrenado como colaborador de la página web Passim.eu con un análisis titulado “Cinco claves de los ataques terroristas de París”. Repaso el contexto estratégico del Estado Islámico, las tácticas empleadas en los ataques, la logística de los terroristas y Bélgica como nido del yihadismo europeo para terminar con una conclusiones sobre la lucha contra el Estado Islámico.

 

Descifrando los atentados de París

Este fin de semana publiqué un recuento de la información disponible y creíble sobre los ataques terroristas del viernes 13 en París. Ahora contamos con datos más precisos pero en vez de corregir aquella entrada de blog creo que es mejor contar aparte lo que sabemos ahora. Tanto el New York Times como el Washington Post han hecho una reconstrucción cronológica de los hechos que concreta y amplía lo que ya sabíamos. Le Monde ha hecho la suya en vídeo.

Fuente: HOZINT.com
Fuente: HOZINT.com
stade
Fuente: Le Monde

El viernes 13 operaron en París tres grupos de terroristas junto con otro que actuó en solitario. El primer grupo se dirigió al Stade de France en la comuna de Saint-Denis, al norte de París, donde se jugaba un partido amistoso Francia-Alemania. Los terroristas llevaban artefactos explosivos (chalecos o mochilas) que hicieron detonar de forma separada (21:20, 21:25 y 21:53) durante el transcurso del partido. Sólo el primer artefacto provocó una víctima. Es fácil imaginar qué hubiera pasado si los artefactos hubieran detonado entre las aglomeraciones de aficionados previas al partido o incluso dentro del propio estadio. Cabe suponer que por alguna razón los terroristas se equivocaron con los horarios o tuvieron algún fallo de coordinación. Al parecer, cuenta el Wall Street Journal, al menos uno de los terroristas fue rechazado en la entrada del estadio a pesar de llevar entrada para el partido. Algo hizo levantar sospechas del vigilante de seguridad en el acceso. El terrorista habría hecho estallar allí mismo el artefacto.

Un segundo grupo de terroristas recorrió en un Seat León negro el distrito XI (XIe arrondissement), una zona de ocio con numerosos bares y restaurantes en el margen derecho del río Sena. Los terroristas de este segundo grupo iban armados con fusiles de asalto e hicieron varias paradas ante restaurantes con terrazas al aire libre contra las que dispararon.

Su primera parada a las 21:25 fue en la esquina de la Rue Alibert con la Rue Bichart en el distrito X donde dos terroristas dispararon contra los restaurantes Le Carrillon y Le Petite Cambodge, donde murieron 15 personas y 10 resultaron heridas.

La segunda parada a las 21:32 fue en la Rue de la Fontaine-au-Roi nº2 esquina con Rue du Faubourg du Temple nº32, donde dispararon contra los clientes del resturante Casa Nostra, el  restaurante La Bonne Bierre y un local de lavadoras a moneda. Allí murieron 5 personas y 8 resultaron heridas.

La tercera parada fue a las 21:36 en la Rue Charonne nº92  esquina con la calle Faidherbe, donde dispararon contra los clientes del café La Belle Équipe. Murieron 19 personas y 9 resultaron heridas.

A las 21:40 un terrorista suicida entró en el café Comptoir Voltaire ubicado en el Boulevard Voltaire nº253 e hizo estallar un artefacto que no produjo víctimas mortales. No está claro si este terrorista fue trasladado al lugar por alguno de los otros grupos o se dirigió al lugar en solitario.

Mientras tanto, a las 21:40 un Volkswagen Polo negro con matrícula belga aparcó cerca del teatro Bataclan y de él bajaron tres terroristas que entraron en el local disparando al público que asistía a un concierto y provocando una masacre. Cerca de 90 personas murieron allí. Tras quince minutos de disparos, los terroristas tomaron a los supervivientes como rehenes y los reunieron frente al escenario. La policía francesa asaltó el teatro a las 00:20am. Los tres terroristas murieron en el asalto. Al parecer dos murieron al hace estallar artefactos explosivos y el tercero murió por los disparos de la policía.

bataclan-300
Fuente: New York Times

El dueño del teatro Bataclan es judío. Según muestra el canal de Youtube Resistance Palestine, en 2008 se celebró en el teatro una gala para recaudar fondos para la policía de fronteras israelí (MAGAV) y un grupo de encapuchados se acercó al local para lanzar amenazas: “Tendrá que pagar las consecuencias de sus actos. La próxima vez no será para hablar”.

El recuento es de tres terroristas que murieron en el enfrentamiento con la policía que asaltó el teatro Bataclan y cuatro que murieron en ataques suicidas. Eso hace un total de siete que contrasta con los “ocho hermanos” de los que hablaba el comunicado del Estado Islámico. Por no hablar de los ocupantes del Seat León negro. Aparte de los dos tiradores podría haber un tercero que se encargara de conducir.

El primer terrorista identificado fue Ismaël Omar Mostefai, de 29 años de edad y natural de Courcouronnes, en el departamento de Essonne. Padre de familia, vivía en Chartres, en un barrio residencial y tranquilo. Había sido fichado varias veces por delitos menores y desde 2010 aparecía en la base de datos francesa de personas  “potencialmente peligrosas para la seguridad del Estado” por su radicalización. Al parecer, viajó a Siria en 2014 pero las autoridades le habían perdido la pista. Los otros dos terroristas que atacaron el teatro Bataclan no han sido identificados.

El siguiente terrorista identificado es uno de los tres suicidas que actuaron en el exterior del Stade de France. Se trata de Bilal Hadfi, ciudadano francés de 20 años y residente en Bélgica. Según el Washington Post, había luchado con el Estado Islámico y las autoridades belgas también le habían perdido la pista.

El domingo 15 fue encontrado el Seat León negro empleado en los ataques itinerantes de París. En él fueron encontrados tres fusiles de asalto Kalashnikov, 5 cargadores llenos y 11 vacíos (un máximo de 330 balas disparadas).  El vehículo pertenece a Salah Abdeslam, de 26 años y ciudadano francés nacido en Bélgica.

salah

El terrorista suicida que hizo estallar su artefacto explosivo Boulevard Voltaire nº253 ha sido identificado como Brahim Abdeslam, de 31 años y hermano mayor de Salah. Un tercer hermano, Mohamed Abdeslam, fue detenido por las autoridades en Bélgica. Según el Washington Post, en la noche del domingo 15 habían siete personas detenidas en Francia y otras tantas en Bélgica en relación con el ataque terrorista del viernes en París.

En  las afueras del Stade de France fue encontrado un pasaporte sirio a nombre de Ahmad Almohammad, de 25 años y nacido en Idlib. Según las autoridades griegas, llegó en un barco junto con otros 198 refugiados sirios a la isla de Leros el 3 de octubre. Su paso quedó registrado por Serbia y Croacia. No es seguro que uno de los terroristas suicidas sea verdaderamente Ahmad Almohammad y según fuentes francesas se trata de un pasaporte falso. Recordemos que ante la acogida a los refugiados sirios en países europeos, en lugares como Líbano e Iraq apareció un mercado de falsos pasaportes sirios.

En la noche del domingo 15 al lunes 16 se han desarrollado operaciones antiterroristas en las ciudades francesas de Tolouse y Grenoble. Las autoridades francesas hablan de que los ataques terroristas fueron planeados en Bélgica y ejecutados con ayuda de residentes en Francia.

Me queda pendiente por tratar:

-El tráfico de armas por Europa y el explosivo empleado (peróxido de acetona o TATP).
-Cómo determinados lugares de Europa se han convertido en un vivero de radicalización islamista.
-La lucha contra el Estado Islámico y la efectividad de la solución militar.