Episodios de la lucha contra el Narco en Argentina

En diciembre de 2013 escribí aquí “El narco se instala en Argentina”. Regresé al tema una año más tarda en Sesión de Control repitiendo inadvertidamente el título: “El Narco se instala en Argentina”. Supongo que esa mayúscula fue resultado de la lectura del libro El Narco de Ioan Grillo. Volví a interesarme por Argentina hace poco.

Foto: Gendarmería Nacional Argentina.

Mientras me documentaba para el artículo “El futuro urbano de la guerra irregular” vi una entrevista de Carlos Pagni a María Eugenia Vidal, gobernadora de la Provincia de Buenos Aires. En mi artículo mencioné el Gran Buenos Aires como ejemplo de megaciudad que suma más de diez millones de habitantes entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano con áreas marginales donde el Estado consigue imponer a duras penas la ley y el orden. Véase por ejemplo el reportaje de Hermán Zinn en “Una temporada en el bonaerense Fuerte Apache: los gendarmes”.

En la Provincia de Buenos Aires gobernaron los peronistas durante décadas y la victoria de María Eugenia Vidal fue una sorpresa pero también un síntoma del agotamiento del modelo kirchnerista de ultracorrupción y demagogia. María Eugenia Vidal se ha caracterizado por la lucha contra el crimen organizado y la corrupción dentro del seno de la policía de la Provincia, la “bonaerense”. En la entrevista con Carlos Pagni me llamó la atención sus afirmaciones contundentes que encajan en las ideas que transmití en mi artículo: “No había Estado”, dice para referirse a la situación que se encontró al principio de su mandato. “El Estado se retiró”.

Tiempo después de terminar el artículo me encontré con otra entrevista a María Eugenia Vidal, esta vez a cargo de Jorge Lanata. En la entrevista me enteré que Vidal se había tenido que ir a vivir a la Base Aérea Militar de Morón después de innumerables amenazas de muerte y un incidente con la escolta policial que custodiaba su casa. En la entrevista también apunta cómo con el cambio de gobierno en el país la lucha contra el narcotráfico ha empezado a cosechar éxitos que se miden por toneladas incautadas por primera vez en mucho tiempo. Por ejemplo, en dos operaciones del pasado mes de diciembre se incautaron 10.360 kilos de marihuana. Mientras que sin ir tan lejos, en el pasado mes de junio se incautaron dos toneladas de cocaína que se iba a enviar a Europa vía el puerto de Buenos Aires mientras que en dos operaciones en la Provincia de Buenos Aires se incautó seis toneladas de marihuana.

Hace pocos días encontré “Argentina: A New Narco Hub”, un artículo que recoge las conexiones con Europa de las organizaciones narcotraficantes argentinas y los recientes éxitos de las autoridades argentinas. La conexión atlántica se expande ahora más al sur.

Copia-pega nacional y popular

Ya les he contado aquí que soy un desastre recordando cosas cotidianas como dónde solté las llaves al llegar a casa. Y sin embargo, guardo en algún rincón de la memoria un montón de cosas que sólo me vienen a la mente cuando conectan con algo que tengo en frente. Me pasó ayer, lunes. Vi comentarios sobre un tuit de Sofía Castañón, la poeta, escritora y realizadora audiovisual que es diputada y miembro del Consejo Estatal de Podemos. Se había grabado leyendo un texto que le había inspirado el Festival Aéreo de Gijón, celebrado el domingo 23 de julio.

Resulta que el sobrevuelo de “aviones bélicos” sobre la bahía de Gijón le evocaba el bombardeo llevado a cabo por la aviación del bando franquista durante la Guerra Civil. Me pareció una conexión de ideas bastante retorcida. Supongo que hay que estar hecho de una pasta especial para pensar en el Franquismo y la Guerra Civil española a la menor excusa. Pero la cuestión que saltó en mi cabeza es que ya había escuchado esto antes.

La asociación de ideas de Sofía Castañón no era ni nueva ni original. Resulta que el pasado mes de mayo a la abogada y periodista Julia Mengolini, argentina y kirchnerista, un desfile aéreo en Buenos Aires le evocó el bombardeo de la Plaza de Mayo de 1955, sucedido en un fallido golpe de estado contra el presidente Perón. Hacía más de veinte años que no se celebraba un desfile aéreo durante las celebraciones de la Revolución de Mayo y evidentemente la afirmación de Mengolini se convirtió en más munición de la guerra mediática que trata de equiparar al presidente Macri, el primero no peronista en décadas, con la dictadura.

No sé si estas coincidencias son casuales o, como tantas otras cosas, son un copia pega de los guiones del populismo sudamericano. Véase lo del tic-tac de Hugo Chávez copiado por Pablo Iglesias. En España se ha insistido mucho en señalar los vínculos del núcleo duro de Podemos con Venezuela, pero la Revolución Bolivariana nunca ha podido presumir de su producción intelectual. El referente intelectual lo proporcionó el kirchnerismo y su intelectual orgánico, el plúmbeo Ernesto Laclau.

Curiosamente, los simpatizantes de Podemos se irritan mucho cuando se señalan los vínculos del partido con los populismos sudamericanos, como si se tratara de una teoría conspirativa de la prensa conservadora española para desacreditar el partido. No podrán decir que se esconden mucho. El bloque de partidos europeos de izquierda en el Parlamento Europeo al que pertenecen Podemos e Izquierda Unida invitó a Cristina Fernández de Kirchner a dar una charla en el Parlamento Europeo el pasado mes de mayo.

La eurodiputada española Marina Albiol con el símbolo de la corrupción argentina en Bruselas, mayo de 2017.

Será curioso ver qué pasará el día que las causas judiciales que se acumulan en Argentina contra Cristina Fernández de Kirchner den luz a la ultracorrupción que sufrió el país. Supongo que sus fans españoles dirán que las causas judiciales fueron montadas por el gobierno de Macri, fingiendo desconocer la verdadera naturaleza del proyecto nacional y popular (nac & pop) de los Kirchner.

Hace muy poco, el Banco Mundial condenó a Argentina a pagar una compensación millonaria por la expropiación de Aerolíneas Argentinas, que se convirtió luego en un agujero negro de presupuesto público en manos de miembros de la agrupación La Cámpora. Así que resulta interesante rescatar hoy los piropos lanzados desde España a Cristina Fernández de Kirchner cuando expropiaba empresas españolas

La descomposición del kirchnerismo

Como alguno recordará, pasé una temporada en Buenos Aires, el soñado París del Cono Sur, que resultó bastante desmitificadora. Sirvió para descubrir que aquel país culto y refinado que nos dio a Mario Bunge y Les Luthiers sólo habitaba ya a 10.000 kilómetros en la nostalgia de los argentinos de clase media que se exiliarion o emigraron. A mi vuelta, quedé enganchado a la actualidad argentina gracias a que hoy es posible seguir radio, televisión y prensa por Internet, muchas veces mediante el esfuerzo de gente como Juan Manuel Ortiz y su canal de Youtube.

Pronto se me hizo evidente que había una brecha entra la Argentina de cuyas políticas hablaba favorablemente Paul Krugman y la corte de las maravillas de los Kirchner. Mientras los precios de los productos agrícolas y materias primas subieron, en Argentina se consolaban diciendo “roban pero reparten”. Incluso alguno consideraba, comprensivo, que la compañera Cristina debía acumular una fortuna ante la eventualidad de tener que huir al exilio.

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Foto de Presidencia de la Nación Argentina, CC BY 2.0

Al kirchnerismo hay que reconocerle la capacidad de ganar crédito político enmateria de Derechos Humanos con acciones cómo descolgar el retrato de los dictadores Videla y Bingnone en el Colegio Militar de la Nación, conservados allí por la condición de antiguos directores de los personajes, para luego obrar con toda impunidad en la represión de los pueblos indígenas en las “provincias feudales” del interior o para nombrar al controvertido general Milani al frente del ejército. Esa capacidad para ser una cosa y ser aplaudidos por lo contrario convirtió en la Argentina del “Relato K” en precursora del mundo post-fáctico del BREXIT y Trump.

No faltaron pruebas e indicios presentados por periodistas argentinos que desvelaron el alcance de la ineficacia de la gestión y la corrupción de la oligarquía creptocrática que manejaba el país, abriendo una grieta política entre los consumidores del “Relato K” y la oposición. Eran literalmente dos mundos. La justicia, obviamente, no actuaba gracias a la torpeza deliberada de jueces como “Tortuga” Casanello o a la acción servil con el poder ejecutivo de jueces como Oyarbide. Sobra decir, que el aplauso que recibía Cristina Fernández de Kirchner en España me resultaba estrambótico. Parafreseando a Enrique Pinti, ¿lo hacían de malos o de boludos?

No sabría decir cuándo empezó a cambiar Argentina. Podemos fijar la fecha de la Tragedia de Once, el 22 de febrero de 2012. Un tren de cercanías no frenó, inexplicamente, al entrar en una estación del barrio de Once en Buenos Aires, probablemente por un fallo en los frenos debido a las habituales averías. Un vagón se empotró en otro y la extracción de las víctimas atrapadas entre los hierros se demoró porque  el operativo de rescate fue un caos por falta de medios y preparación. Murieron 51 personas. Alguno enunció entonces “la corrupción mata”. El dinero robado era el dinero que faltaba en los servicios y administración del Estado.

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Foto vía LosAndes.com.ar

La corrupción en Argentina, como en España, tuvo mucho que ver con la construcción. La carrera política de los Kirchner es paralela a la del constructor Lázaro Báez, un cajero de banco con estudios secundarios que terminó acaparando la obra pública de la provincia de Santa Cruz, mientras Néstor Kirchner fue gobernador allí y luego presidente del país. Hoy Lázaro Báez está en la cárcel y amaga con tirar de la manta. El círculo judicial se estrecha en torno a Cristina y ningún abogado de presitigio ha querido hacerse cargo de su defensa. El que tiene ahora, Gregorio Dalbón, es un personaje digno de la película Carancho.

Los procesos judiciales salieron del congelador tras el cambio de gobierno, con la derrota electoral del peronismo kirchnerista y el peronismo renovador. Pero la exposición pública de las miserias del kirchnerismo alcanzó carácter de farsa cuando José López, antiguo secretario de Obras Públicas, fue detenido con un fusil Sig Sauer y casi 9 millones de dólares en efectivo una madrugada en un convento de clausura donde las monjas le guardaban el dinero negro. Un vecino sospechó de López tras verlo tocar el timbre del convento insistemente y luego saltar la tapia.

Pero si algo simboliza la capacidad del kirchnerismo para corromper muchos estamentos de la sociedad argentina, es el caso de Hebe de Bonafini, figura histórica de las Madres de Plaza de Mayo, cuya fundación se embarcó en la tarea de construir vivienda social con la “Misión Sueños Compartidos” con dinero público. La Auditoría General de la Nación presentó en 2013 un informe de 210 páginas detallando la mala gestión del dinero. La Fundación Madres de Mayo no construyó las casas planificadas porque el dinero fue desviado y ni siquiera pagó al Estado las aportaciones de los obreros de la construción a la Seguridad Social. La responsabilidad posiblemente sea de los hermanos Schoklender, que conocieron a Hebe de Bonafini cuando cumplían condena en la cárcel por parricidio y a los que ella les dio puestos de responsabilidad en la Fundación tras la excarcelación de ambos. Dado que Hebe de Bonafini firmó los documentos en su condición de presidenta de la Fundación, fue requerida recientemente a declarar por la justicia argentina. Elocuentemente se dirigió en los medios de comunicación al juez instructor diciendo “metete en el orto la declaración”. El día que debía ir a declarar no fue y apareció en un acto público arropado por personajes del kirchnerismo. La campaña del kirchernismo ahora es que se trata todo de una persecución política del gobierno de Mauricio Macri. La justicia se enfrenta al gran reto de hacer de Argentina un país normal.

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Narrativas interesadas (II)

Ando estos días leyendo y escribiendo sobre las relaciones ruso-argentinas durante los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner. Resulta que, en 2010, Rusia se convirtió en el país con el que Argentina tenía firmados más acuerdos. Argentina estableció con Rusia una Alianza Estratégica Integral, una categoría de acuerdo que sólo tenía Brasil en la región. Más adelante, me ocuparé de las relaciones de Argentina con Irán. Todo ello tiene que ver, obviamente, con la Nueva Guerra Fría y cómo Argentina, privilegió las relaciones con Rusia e Irán. Relaciones que no aparecen mencionadas en el epígrafe “política internacional” de la biografía de la ex-presidente en Wikipedia.

La llegada del gobierno de Mauricio Macri ha supuesto la recuperación de las buenas relaciones de Argentina con Estados Unidos. Y en las últimas semanas me he encontrado varias noticias sobre la genuflexión del presidente argentino ante el imperialismo yanki , incluyendo la creación de bases estadounidenses en el país. El asunto me llamó la atención porque sólo ha aparecido en los medios con cierto sesgo ideológico. Y me quedé pensando si no será que alguien ha decidido lanzar la maquinaria propagandística contra un gobierno que seguro no tendrá tan buenas relaciones con Rusia e Irán como las tuvo Cristina Fernández de Kirchner.

El diario español Público publicaba el artículo “EEUU desembarca en la tierra del fin del mundo” el pasado 2 de julio. Lo firmaba Walter Goobar desde Buenos Aires. Arrancaba diciendo:

Las excusas que han permitido a Washington desplegar más de un centenar de bases militares en Latinoamérica, que se extienden desde Guatemala y el Caribe hasta la Patagonia, son siempre altruistas: ayuda humanitaria, apoyo ante catástrofes, combate al narcotráfico o apoyo al desarrollo y la investigación científica, pero la realidad indica que tanto la base que EEUU pretende emplazar en Tierra del Fuego, la zona más austral de la Argentina; como otra ubicada en la zona limítrofe entre Argentina, Brasil y Paraguay —conocida como la Triple Frontera—, están destinadas a asegurar a Estados Unidos un recurso estratégico cada vez más escaso: el agua potable.

La afirmación de que EE.UU. tiene “más de un centenar de bases militares en Latinoamérica” se lo saca Goobar de la manga.  No hay nada parecido allá a las bases estadounidenses en Morón de la Frontera, Sigonella (Sicilia, Italia) y Futenma (Okinawa, Japón). Las únicas grandes bases militares se encuentran en Puerto Rico (Estado libre asociado a EE.UU.) y Guantánamo (Cuba). Sí hay unas cuantas instalaciones de radar y personal de apoyo para permitir el despliegue en bases aéreas aliadas. Las instalaciones de radar usadas en la lucha antidroga se conocen como Cooperative Security Locations. Hace diez años eran unas 17 y en cada una estaban destacados unos 35 militares. Las instalaciones de apoyo en bases aéreas aliadas se conocen como Forward Operating Locations. Algo muy parecido a la “Base Aérea de Málaga” o el “Aeródromo Militar de Lanzarote” , que no son más que instalaciones de apoyo del Ejército del Aire español en aeropuertos civiles. Así, en la Base Aérea “Coronel Soto Cano” en Honduras se encuentra una fuerza conjunta de unidades aéreas, unidades de transmisión y unidad médica que actúa de cuartel general de una fuerza de tarea dedicada a la lucha antidroga y la ayuda humanitaria. Hay allí entre 400 y 500 militares estadounidenses. La mayoría de estas bases se ubican en Centroamérica, el Caribe, Colombia y Perú. No hay nada parecido en el Cono Sur.

¿Cómo le salen las cuentas de más de un centenar de bases imperialistas yankis en América a autores como Goobar? Contando cualquier presencia o proyecto estadounidense. Por ejemplo, EE.UU. financió con 465.806 dólares la construcción de un polígono de entrenamiento para combate urbano en la región de Valparaíso (Chile). Se trata de un conjunto de ocho edificaciones rudimentarias, con techo de chapa y sin encalar. Siete son de una sola planta y la octava tiene dos plantas.

Fuerte Aguayo, de la Armada de Chile, en la Región de Valparaíso.
Campo de entrenamiento en Fuerte Aguayo (Chile). Foto vía El Centinela.

Las instalaciones fueron construidas en Fuerte Aguayo, una base de la Armada Chilena. Y si uno busca en Internet, se encuentra titulares sobre la “base estadounidense en Concón“, nombre de la localidad donde se ubica Fuerte Aguayo. Sobra decir que ocho edificios rudimentarios para hacer ejercicios de combate urbano no constituyen una “base estadounidense”. Y que ese dinero gastado por EE.UU. forma parte de sus planes de creación de lazos con las fuerzas armadas de Iberoamérica, tal como se ensayó primero en África. Pero cómo no, en Voltairenet encontramos un artículo donde se muestra la preocupación de organizaciones de Derechos Humanos chilenas, se menciona la antigua Escuela de las Américas y el golpe de estado contra Allende. Y todo por ocho edificios de techo de chapa y paredes sin encalar.

Siguiendo con Goobar, cita a Moniz Bandeira, que en el diario argentino Página 12 afirmó:

Estados Unidos mantienen la 4ª Flota navegando en el Atlántico Sur, cerca de las reservas de petróleo que están debajo del “pré-sal”, el conjunto de formaciones rocosas ubicadas en la zona marítima de buena parte del litoral de Suramérica, con un gran potencial de generación y acumulación de petróleo.

Se trata de un delirio produccto de la ignorancia o la mala fe. La 4ª Flota estadounidense fue reactivada en 2008 como un cuartel general sin buques asignados y creada para coordinar las acciones de la armada estadounidense en la región. Cuando un buque de la armada estadounidense hace un periplo por la zona, como los que participan en los ejercicios UNITAS, quedan bajo mando de la 4ª Flota. Así que no hay barcos estadounidenses dando vueltas en torno a las plataformas petrolíferas brasileñas. Creo que habríamos tenido bastante noticias al respecto porque Brasil fue uno de los países cuyo gobierno pidió formalmente más información a Washington tras la creación de la 4ª Flota. Y de hecho, la armada brasileña tiene planes ambiciosos al respecto del cuidado de sus yacimientos petroleros en alta mar, como el desarrollo de un submarnino nuclear con tecnología francesa.

Según avanza el artículo, Goobar reconoce que el petróleo dejará de tener la importancia estratégica que tiene ahora. Y afirma que Estados Unidos quiere posicionarse estratégicamente en Sudamérica para controlar sus recursos hídricos. Es como si reconociera  que se ha quedado sin argumentos para odiar a Estados Unidos (¡quieren el petróleo de Venezuela!) y ha decidido buscarse otro. Que el objetivo de EE.UU. es apoderarse del agua potable de Sudamérica es algo que vengo leyendo desde años. Ya desde los tiempos en que los bulos circulaban en cadenas de correo electrónico. Al parecer, fue en el año 2000 cuando comenzó a circular el bulo de que había un libro de texto para niños en Estados Unidos que decía que el país debía apoderarse de la Amazonía para protegerla. Ese bulo me lo volví a encontrar hace tiempo en Facebook y si sobrevivió tanto tiempo es porque encaja en los prejuicios del internauta medio sobre el “imperialismo yanki”. Lo curioso es que con tanto documento estratégico estadounidense que lanzan cada mes centros de estudios militares y think-tanks privados, de todos los que me he cruzado estos años hablando de Asia-Pacífico, el futuro de Internet y la militarización del espacio, entre otros temas, jamás encontré ninguno que hablara de apoderarse de las cuencas hidrográficas del Cono Sur.

Justo al día siguiente que el diario Público sacara su artículo, El Espía Digital publicó un artículo sobre Argentina titulado “Más sumisión al imperialismo: el Gobierno argentino se suma al Comando Sur de los Estados Unidos”. Aparece sin firma. Y buscando en Internet qué otros medios lo han publicado, por si veo el nombre del autor, me encuentro que apareció en La Izquierda Diario, otra de esas publicaciones en español que aparece sin ningún banner de publicidad y que dice formar parte de una “Red Internacional en 5 idiomas”. Llamo la atención sobre este segundo medio porque mientras publicaciones españolas de izquierda como El Diario o La Marea andan siempre batallando por conseguir publicidad y suscriptores, proliferan en Internet sitios de noticias con una marcada agenda ideológica en el contexto de la Nueva Guerra Fría y que parecen hechas por amor al arte sin publicidad que las sostenga. ¿Raro, no?

Pero sigamos con el segundo artículo. Se nos cuenta que hubo una reunión entre el ministro de Defensa argentino y el comandante en jefe de SOUTHCOM, el mando regional estadounidense para Centroamérica, el Caribe y Sudamérica. La 4ª Flota es su componente naval, por cierto. En esa reunión se acordó que Argentina participaría en ejercicios militares con Estados Unidos y se enviaría un oficial de enlace al cuartel general del SOUTHCOM. Además, el ministro le trasladó las necesidades materiales de las paupérrimas fuerzas armadas argentinas. Nada extraño, en suma. El autor del artículo publicado en El Espía Digital y La Izquierda Diario subraya “el grado de servilismo hacia el comandante por parte de las autoridades argentinas” que se vivió en la sede del Ministerio de Defensa. Al final del artículo se menciona que el SOUTHCOM jugó un papel en la Guerra de las Malvinas y se menciona también a la Escuela de las Américas. Es decir, a falta de hechos que criticar sobre la reunión, se apela a agravios lejanos de Estados Unidos. Como si el papel de Estados Unidos durante los gobiernos de Reagan se pudieran comparar con el papel jugado en la región por los gobiernos de Obama.

Me llama la atención que llame a escándalo la realización de ejercicios conjuntos, cuando durante la era Kirchner militares estadounidenses se trasladaron a Argentina sin que entonces se le acusara de servilismo con el “imperialismo yanki”. Por no hablar de la singularidad de la base de seguimiento espacial china instalada en Neuquén, a la que se le aplica el principio de extraterroritorialidad e instalada mediante una acuerdo poco transparente que el nuevo gobierno argentino ha decidido revisar.

Base de seguimiento espacial china en Argentina. Foto vía DiarioHuarpe.com
Base de seguimiento espacial china en Argentina. Foto vía DiarioHuarpe.com

Por comparar, el gobierno del Frente Amplio urugayo que presidía José Mujica firmó en 2012 con Estados Unidos un acuerdo “para facilitar el apoyo logístico entre los países durante ejercicios conjuntos, visitas mutuas, escalas y cualquier operación conjunta entre las naciones donde una o ambas partes puedan requerir apoyo logístico, suministro y servicios de la otra”. Que el gobierno del simpático y entrañable Pepe Mujica firmara un convenio militar con Estados Unidos no ocupó titulares y pareció razonable.

Y termino con una noticia aparecida en Misiones Para Todos, titulada “Confirmado: hay militares norteamericanos en Misiones para instalar una base”. Se cuenta en ella la presencia no de militares, como dice el titular, sino de “funcionarios” primero” y “observadores” luego, que estarían visitando la provincia de Misiones para instalar un radar para la lucha contra el narcotráfico. Precisamente la falta de presupuesto de las fuerzas armadas obligó en su momento a retirar los radares de vigilancia en la provincia de Misiones. En abril de este año el fiscal federal Carlos Soto Dávila se quejaba de la falta de medios para la lucha contra el narcotráfico y  afirmaba “necesitamos radares que funcionen las 24 horas para tener la frontera controlada”. No encontré información sobre nuevas bases estadounidenses en la prensa argentina, pero sí los siguientes titulares:

“Macri mete las bases militares de EEUU en Argentina” según HispanTV (canal iraní).
“Macri abre las puertas a EE.UU. para instalar bases militares” según teleSUR (consorcio de los países bolivarianos)

Después de contar cómo me llamó la reciente proliferación de análisis que culpan al wahabismo de todos los males del Islam moderno y hoy contar cómo se acumulan los titulares alarmistas sobre las relaciones de Argentina con EE.UU., creo que ha quedado claro que vivimos tiempos de campañas informativas orquestadas también por el otro bando de la Nueva Guerra Fría.

Anteriormente en GuerrasPosmodernas.com:

“Narrativas interesadas” (18 julio 2016)

“El antisemitismo y la dimensión ideológica de la Nueva Guerra Fría” (10 julio 2016)

“La factoría de bulos” (21 noviembre 2015)

“Voltairenet, la gran impostura” (13 noviembre 2013)

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Tiempo de cambio de alineación en Sudamérica

Dos elecciones en Sudamérica podrían cambiar el terreno geopolítico allí. Primero, las elecciones presidenciales en Argentina. Luego, las parlamentarias en Venezuela. La lectura desde España es que regresa la pérfida derecha neoliberal. Pero lo que tenemos es que han ganado coaliciones transversales que aglutinan a buena parte de la oposición en los dos países con la peor situación macroeconómica del subcontinente. La gente ha votado en contra del partido gobernante por descontento, no por un nuevo alineamiento ideológico. Advierte Jorge Galindo en Politikon, que el voto en Venezuela no es una enmienda a la Revolución Bolivariana. Tanto en Argentina como en Venezuela se escuchaba eso de “el bueno era Chávez/Néstor, pero luego llego Maduro/Cristina…”.

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Es pronto para saber el alcance del cambio político. En Argentina, el nuevo presidente se encontrará un poder legislativo hostil y en Venezuela los nuevos parlamentarios se encontrarán un poder ejecutivo hostil. Sabemos que el nuevo presidente argentino pidió derogar el memorando de entendimiento con Irán y pidió sanciones para Venezuela. Habrá que estar atento al cambio de alineación de Argentina y la evolución de Venezuela.

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La muerte del fiscal argentino Nisman en el contexto de la geopolítica de la Nueva Guerra Fría

AMIA julio 2010

El 18 de julio de 1994 estalló un vehículo con una bomba frente a la sede Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en la calle Pasteur de Buenos Aires. Murieron 85 personas. La investigación del caso AMIA fue en sus comienzos un desastre y el atentado terrorista sigue impune a día de hoy.  Cuando acudí al acto de recuerdo a las víctimas el 16 de julio de 2010 me sorprendió las medidas de seguridad y tener que explicar por qué yo, que no era judío, quería acceder a la calle Pasteur. Me quedé con la sensación de que la comunidad judía lloraba a sus muertos a solas mientras la vida en Buenos Aires seguía su ritmo habitual. Para la comunidad judía aquella tragedia de 1994 no estaba cerrada en absoluto.

La principal pista del caso apunta a Irán y Hezbolá, tal como Marcelo Wio explicó en 2013 en un extenso repaso a la historia del caso AMIA rescatado hoy por Revista de Medio Oriente. Por ejemplo, en 2005 se identificó al ejecutor del atentado, un joven libanés llamado Ibrahim Hussein Berro. Finalmente en 2006 varios fiscales, entre los que se encontraba Alberto Nisman, presentaron un informe que según resume Marcelo Wio:

[…] señalaba que el atentado contra la sede de la AMIA fue llevado a cabo por la organización terrorista libanesa Hezbollah por orden de las más altas autoridades del gobierno iraní, y con el apoyo local de diplomáticos iraníes que estaban acreditados en la Argentina. Este hecho no excluye la posibilidad de que otras personas estuviesen involucradas en el atentado.

La cadena de mando desde la embajada iraní en Argentina al gobierno iraní en Teherán fue identificada. Con el paso del tiempo, algunos de los diplomáticos iraníes en Buenos Aires implicados en el atentado alcanzarían cargos importantes a su vuelta de Irán, convirtiendo las órdenes de búsqueda y captura lanzadas por la justicia argentina en un escollo para las relaciones entre ambos países. Hay que considerar el alineamiento de Argentina, que si bien pertenece al bloque regional Mercosur sus políticas están más cercanas al bloque de la Alianza Bolivariana (ALBA). Así se pasó del peronismo neoliberal de Carlos Saúl Menem, que en su acercamiento a Estados Unidos participó en la coalición internacional contra Saddam Hussein, al peronismo “nacional y popular” del matrimonio Kirchner.

En los últimos años Argentina se ha acercado a Rusia e Irán, los dos países más señalados del bloque anti-occidental en la Nueva Guerra Fría. Muy escaso de recursos el Ministerio de Defensa argentino compró a Rusia helicópteros dos Mil Mi-17 y recibió condiciones ventajosas para recibir tres más. Recientemente la armada argentina encargó a Rusia 4 buques remolcadores de altura y de apoyo a plataformas petrolíferas clase Neftegaz que serán destinados, como los helicópteros, a la presencia argentina en la Antártida. En otro orden de cosas, el año pasado Russia Today comenzó a emitir en abierto en Argentina tras un acuerdo de los gobiernos de Buenos Aires y Moscú. Aunque no mucho tiempo atrás, la cadena emitiera un programa sobre Argentina tan delirante como el presentado por Daniel Estulin.

En 2013 Argentina firmó un memorándum con el gobierno iraní. El fiscal Nisman, que como vimos investigó la causa AMIA, emprendió una investigación sobre el acuerdo bilateral y emprendió una acusación contra la presidente Cristina Fernández Kirchner y el canciller Héctor Timerman, entre otros, por encubrimiento. Al parecer el acuerdo incluía una cláusula por la que Argentina solicitaba a Interpol que retirara la orden de búsqueda y captura internacional contra los ciudadanos iraníes vinculados a la causa AMIA, un obstáculo para que pudieran desplazarse por el extranjero. La causa AMIA era un obstáculo en las relaciones entre ambos países. Nisman explica todo el asunto en la siguiente entrevista.

Nisman contó estar sometido a fuertes presiones. “Yo puedo salir muerto de esto”, llegó a afirmar. Hoy lunes 19 debía acudir a los tribunales. Apareció muerto en su casa.

[Actualización]

Llama mi atención Mario M. Durán sobre la entrada “Detrás de Nisman” en el blog de Santiago O´Donnell, periodista argentino que repasó los cables diplomáticos enviados desde Buenos Aires y divulgados por Wikileaks. El fiscal Nisman aparecía en ellos y O’Donell nos cuenta:
-Que Nisman investigó la causa AMIA y armó el caso judicial en estrecho contacto con la embajada estadounidense y las organizaciones judías argentinas, empeñadas en implicar a Irán.
-Que Nisman era un fiscal ambicioso que llegó a ser cercano al gobierno Kirchner para luego distanciarse.
-Que Nisman le contó a O’Donell que su principal fuente era un agente de los servicios de inteligencia argentinos que tenía contactos con EE.UU. e Israel.

El caso me recordó inmediatamente al juez Garzón, una figura de la judicatura con ambición y gran proyección pública que tras sus vínculos cercanos al partido del poder se convirtió en su principal azote pero que se le conocía también por ser un juez instructor poco meticulosos y cuyos casos se desinflaban en el juicio. O’Donell considera que el trabajo de Nisman como fiscal en la causa AMIA estaba viciado. Podemos imginar, por ejemplo, que Estados Unidos e Israel quisieran “intoxicar” la instrucción del fiscal Nisma en la causa AMIA con información falsa. Pero de lo que estamos tratando es de la otra causa,  sobre las maniobras del gobierno argentino para torcer la acción de la justicia. Se trata de un asunto interno argentino donde es mucho más difícil imaginar una manipulación de pruebas a cargo de potencias extranjeras. De hecho, O’Donell no cuenta nada de ese otro proceso.

Blade Runner en Buenos Aires

Buenos Aires es por la noche desde mi ventana un horizonte de edificios altos con antenas y luces intermitentes en su tejado con un cielo que nunca es oscuro del todo. A ras del suelo, en la calle, mientras uno pasea por las aceras siempre rotas se encuentra con que las viejas casas señoriales decrépitas se alternan sin orden con las torres de viviendas. Por la calle circulan una mezcla de enormes vehículos estadounidenses de los años setenta con modelos de marcas europeas producidos en el Cono Sur en exclusiva para países no desarrollados.

Conviven las franquicias globales, las casas de cambio, los locutorios y las tiendas de telefonía móvil con restaurantes y tiendas de gastronomía italiana, española, china, árabe y armenia con sabor a tienda de barrio donde los baklava, las especias o las aceitunas se compran al peso.

El sábado fui a la Fundación PROA en La Boca a ver la exposición “El Universo Futurista (1909-1936)”. En una de esas casualidad geniales llegué justo cuando empezaba la visita guiada. No se trataba del usual estudiante de arte que recitaba un guión preparado. Hablaron la historiadora y crítica de arte María Teresa Constantin y la crítica de arte Mercedes Pérez Bergliaffa. La primera animó siempre al público a mirar críticamente las obras de la exposición y puso en relación ideas, técnicas y obras del movimiento con vanguardias posteriores. Las ideas del movimiento Futurista, que resultan siempre tan actuales con su amor al “hábito de la energía y la temeridad” y su defensa de la necesidad del “coraje, la audacia, la rebelión” marcan una nueva etapa vital que arranca a 10.000km. del lugar donde viví seis años.