El dilema egipcio

En mi entrevista para Radio Sefarad, Galimatías de lealtades en Siria, el pasado 15 de junio dije casi al final que tendríamos pronto que hablar de Egipto. Poco más de dos semanas después se produjo el golpe del estado contra el gobierno de los Hermanos Musulmanes.

Desde su llegada al poder los Hermanos Musulmanes se habían mostrado incapaces de mejorar la mala situación económica del país, lo que estuvo en la raíz de las protestas contra el régimen de Mubarak, pero sobre todo había mostrado su rostro autoritario y delirante ante las protestas de los sectores de la sociedad para los que el cambio de sistema político no les había resuelto sus problemas. Los líderes de los Hermanos Musulmanes sacaron el mismo guión que Mubarak: Acusaciones a los manifestantes que eran agitadores pagados desde el extranjero, denuncia de una conspiración internacional contra Egipto (a saber, la CIA, el Mossad, los masones e Irán), represión violenta y promulgación de leyes que blindaban el poder del gobierno. Egipto era un país con un gobierno y una sociedad en rumbo de colisión. Fue el ejército, la columna vertebral del país, la que dio el paso. Un golpe de estado para “savlar la democracia”. Ahí reside el terrible dilema de Egipto: Un partido de ideología autoritaria que alcanzó el poder de forma legítima enfrentado al ejército que ha hecho un acto de fuerza antidemocrático en nombre de la democracia.

La pasada semana hablé con Jorge Rozemblum, director de Radio Sefarad, sobre el dilema egipcio. Esta vez la bola de cristal me resultó bastante turbia y juraría, sin haberme escuchado, que mi voz sonó dubitativa. Más que tratar de adivinar qué pasará en Egipto, traté de presentar los caminos que se abren: Guerra civil a la argelina, una nueva generación de terrorismo yihadista o un arreglo bajo mesa entre los poderes fácticos del país. La esperanza nos llega desde Túnez, donde ante la deriva de los acontecimientos en Egipto se han producido negociaciones discretas para evitar el desastre.

4 thoughts on “El dilema egipcio

  1. No confunda democratismo electorero con Democracia. Es falso que la Hermandad Musulmana fuera el partido mayoritario en Egipto. En la primera vuelta la Hermandad Musulmana obtuvo 5 millones de votos, (el 17%), en la segunda vuelta obtuvo apenas 11 millones de votos, la mayoría intimidados por la Hermandad Musulmana, con una abstención de más del 60% del electorado egipcio. El pueblo Egipcio mayoritario junto con los militares tuvieron que poner fin a ese adefesio siniestro de la Hermandad Musulmana porque no querían que en Egipto se repitiera lo mismo, valga la redundancia. Cuando los Nazis con Hitler en Alemania, con una abstención de más del 60 % de la población, llegaron al poder a través de una campaña de intimidación, chantaje y violencia sobre la mayoría de los votantes, como lo hicieron los Hermanos Musulmanes en el 2012; después llegaron las consecuencias; una segunda guerra mundial con 80 millones de muertos. La Hermandad Musulmana es un partido de genocidio, igual que fueron los nazis, ahí está la muestra, más de 800 muertos y más de 5000 heridos cuyas víctimas son cristianos, policías, gente que no simpatizan con esa corriente diabólica. Que más prueba quieren los escépticos. No hay peor ciego que el que no quiera ver que gente disfrazándose con una falsa democracia quieran lograr unos propósitos siniestros y justifiquen los desmanes de la Hermandad Musulmana con sofismas electoreros de falsa mayoría. Gracias Egipto por librar a la humanidad de una tragedia mayor que estaba en cierne para traernos tanto daño y miseria. La Hermandad Musulmana es un partido de ricos que paga al lumpen para que cometa esos crímenes para mantenernos en la esclavitud y la ignorancia a los que no compartimos su siniestra visión diabólica.

  2. “[el ejército] ha hecho un acto de fuerza antidemocrático en nombre de la democracia”

    Bueno, esto no lo tengo claro. Sí, el ejército ha hecho lo que tenía que hacer. Pero no lo ha hecho en nombre de la democracia, lo ha hecho en nombre de la estabilidad. No nos confundamos.

  3. Bueno, la estabilidad es un valor y más para los militares. Pero los hermanos musulmanes estaban tomando una serie de medidas que eran abiertamente antidemocráticas. Con lo que podría decirse que indirectamente lo hicieron por la democracia.

    1. No. En Egipto hay muy pocos demócratas y los militares no lo son. Los militares han defendido sus intereses y, probablemente, con su gesto, han evitado males mayores. Pero han enterrado la democracia.

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