Volviendo al origen

Hace poco leí Viaje a los confines de la tierra de Robert D. Kaplan en su edición original en inglés. Había leído la edición española a mi paso por la Universidad Complutense de Madrid y no sé por qué se me había en la cabeza que fue un libro previo y preparatorio de La anarquía que viene. En realidad Kaplan escribió primero “La anarquía que viene” como un artículo que fue publicado en 1994 y sólo años más tarde fue publicado en una recopilación de artículos a la que dio nombre y que en España apareció en 2000. Yo lo leí en la primavera de 2001 y despertó en mi el interés por la transformación de los conflictos armados. Estoy aquí por Robert D. Kaplan.

Así que Viaje a los confines de la tierra es una obra posterior. Se trata de la crónica de un viaje por África Occidental, Oriente Medio, Asia Central y Camboya en el que Kaplan va armado con el marco teórico que había creado en 1994 en aquel artículo seminal. Kaplan tomó las ideas de Thomas Homer-Dixon sobre cómo la escasez de recursos naturales (tierras de cultivo, agua, bosques…) auguraba conflictos armados y las ideas de Georgie Anne Geyer sobre estados fallidos. Kaplan sostiene que ciertas culturas, formas de religión y un pasado histórico como unidad política llegan a constituir una urdimbre que mantiene cohesionada las sociedades y que su ausencia explica el colapso de otras. Pero al final de su viaje, cuando llega a Camboya y recorre los lugares del horror de los Jemeres Rojos se pregunta cómo pudo pasar algo así en un país budista con lo que deja en suspenso sus conclusiones y concluye que el caso de cada país debe ser explicado por sí mismo.

No comparto el neomalthusianismo de Kaplan y creo que se han escrito demasiadas tonterías ahí fuera sobre “las futuras guerras por el agua” pero creo que sus ideas sobre el papel de la desforestación en África Occidental en las guerras civiles de la región apunta en la dirección correcta. Creo que la desertización del Sahel es la causa última de los acontecimientos recientes en el norte de Malí y es una línea de investigación que merece la pena ser seguida. Oirán más de mí sobre ello en el futuro.

3 thoughts on “Volviendo al origen

  1. Ya era hora, que nos tenías abandonados. jajajja
    Lo de la desertificación de la zona sur del Sahara es como lo del cambio climático; un consenso científico y político lo apoya, pero luego surgen opiniones discordantes. Por ejemplo hace un par de años leí que comparando fotos de satélite, desde que esa zona ha sido fotografiada hasta la actualidad se podía apreciar que el desierto no solo no avanzaba sino que retrocedía. Ojo haciendo comparaciones a largo plazo, no de un año para otro. Pero lo que incuestionable mente ha aumentado y mucho en toda esa zona ha sido la población. Probablemente los recursos alimentarios han aumentado, pero no a la velocidad necesaria para dar de comer a la población. Lo que no quiere decir que esa zona sea incapaz de dar de comer a sus gentes, solo que ahora le está costando. Malthus decía que el crecimiento era constante e insuficiente para dar de comer, eso es falso como ya se ha demostrado sobradamente, pero si se pueden dar situaciones en las que temporalmente el crecimiento de la producción se insuficiente, porque este no es constante, sino que va a saltos.

  2. Sí, conozco el fenómeno. Hay regiones en el Sahel donde ha aumentado la vegetación. Hay campañas para plantar rectángulos que aislen el interior del viento e ir creando huertos. Y otra explicación que he leído es que con tanta guerra hay zonas donde no ha habido acción humana en años.

    Pero lo que sí está estudiado es el descenso de las precepitaciones desde la primera mitad del siglo XX (que es cuando comienzan las series históricas de los meteorólogos franceses) y que desde los años 70 han aumentado la frecuencia de las hambrunas. Otro hecho constatado es la desaparición de fauna en la zona, como leones y jirafas. La llegada de los vehículos a motor y las armas de fuego de repetición en el primer tercio del siglo XX propiciaron el exterminio de muchas especies salvajes.

    Es cuestión de seguir leyendo e investigando. Pero los medios de vida tradicionales en la zona sospecho que han desaparecido. Hace poco, hubo enfrentamientos entre pastores y agricultores entre Malí y Costa de Marfil que se saldaron con 30 muertos.

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