Un partido como Dios manda

El pasado domingo 10 de octubre Luis Ansón lanzaba una advertencia a Mariano Rajoy desde su periódico, La SinRazón, sobre las últimas medidas adoptadas por el gobierno socialista permitiendo el matrimonio entre personas del mismo sexo y el derecho de estas parejas a adoptar niños. Viene a decir Ansón que si Rajoy no se opone con suficiente firmeza a las políticas del PSOE contrarias a la doctrina católica podría encontrarse con nuevo partido político que le arrebatase al Partido Popular buena parte de su electorado.

Ansón esgrime unos datos inapelables:

-El 85 por ciento de los españoles se proclaman católicos.

-El 97 por ciento de fallecidos en España se entierran en sagrado.

-Casi el 80 por ciento de los matrimonios son religiosos.

-Más del 80 por ciento de padres inscriben a sus hijos en la clase de Religión.

-Doce millones de fieles acuden a misa los fines de semana.

-Las procesiones y oficios de Semana Santa y Navidad viven un auge espectacular.

-El Papa movilizó en Madrid en su última visita a más de dos millones de personas y en el acto para la juventud se concentraron por encima del millón de jóvenes.

-Las comunidades de base cristiana y las ONG de impregnación católica crecen como la espuma igual que el movimiento neocatecumenal.

Todo esto haría parecer que España es un país profundamente católico, si uno no se tomara la molestia de observar la realidad, y no los meros datos estadísticos. Bodas, bautizos y funerales católicos se realizan más por tradición que por fe. Las bodas civiles siguen pareciéndole a las españoles, y casi podríamos decir más a las españolas, menos boda que las de blanco y en la iglesia. De ahí que tantos agnósticos y no practicantes se casen por la iglesia. Los padres apuntan sus hijos a clases de religión y catequesis más que nada para que sean educados en ser buenos y pasar por los sacramentos de turno (Primera Comunión y Confirmación), que por verdadera convicción de querer que sus hijos asuman todas las consecuencias de ser católicos. A las fiestas de la patrona o el patrón, romerías y demás jolgorios no se acude por otra cosa más que por la diversión. Y estaría por ver cuánto de aquel “millón” de jóvenes que acudieron a ver al Papa cumplen la doctrina sexual de la Iglesia Católica.

El lunes 11 de octubre El Mundo publicaba una encuesta de Sigma Dos (sin ficha técnica por cierto). El 68,00% de los españoles está a favor de que las pareja de homosexuales tengan los mismos derechos que los matrimonios y el 54,70% con que a las parejas de homosexuales se les pueda considerar “matrimonio”. La adopción de niños por las parejas de homosexuales las apoya el 47,50% y el “divorcio rápido” a partir del deseo expreso de uno solo de los cónyuges lo aprueba el 70,50% de la población.

Quizás podría crearse en España un partido de corte conservador que aglutinara al voto católico más carca. Pero habría que ver qué posturas defendería ese partido en torno al papel de la mujer en la sociedad, los inmigrantes o Europa, y ver entonces quién estaría dispuesto a votarle. Quizá ese partido ya esté inventado.

 [Esta entrada fue publicada originalmente en el blog Zoon Politikon de pitas.com]