EE.UU. y la Unión Europea se abren a los ciudadanos de la Alianza del Pacífico

Recientemente decía Fernando Iglesias que Sudamérica corre el riesgo de quedar dividida en dos, con los Andes haciendo de alguna manera la función de Telón de Acero. Por un lado los países de la Alianza del Pacífico y por otro un bloque representando por Venezuela y Argentina, dos países con problemas económicos. En ambos casos tenemos caída de reservas, financiación vía emisión desmesurada de moneda, inflación, mercado paralelo de divisas, empresas públicas mal gestionadas, clientelismo y corrupción. En Argentina el gobierno asumió ya la situación y ha tomado medidas que no están tan lejos de la ortodoxia de los noventa. En Venezuela está por ver qué pasará en medio de crecientes protestas.

Ya debatimos aquí que los países de la Alianza del Pacífico tiene cada uno problemas serios que nos debe llevar lejos de tener una imagen idílica de ellos. Pero encontramos no sólo datos sobre crecimiento y reducción de pobreza, como otro tipo de indicadores que nos pueden servir de pista. Fernando Iglesias señalaba las garantías democráticas que se disfrutan en esos países. Quizás haya algo también de profecía autocumplida en la confianza que depositan los inversores internacionales. La cuestión es que recientemente coincidían dos noticias. Estados Unidos exime a los ciudadanos chilenos de la necesidad de visado para entrar en su territorio La medida entrará en vigor posiblemente antes del 1 de mayo de este año y coloca a Chile como único país iberoamericano al que Estados Unidos ha aplicado la medida y el 38º en todo el mundo. Por su parte la Unión Europea tomó una medida parecida con los ciudadanos de Perú y Colombia. Falta que la Comisión Europea lo apruebe y se firmen los convenios bilaterales, lo que demorará su puesta en práctica de uno a dos años, con el auge de la economía colombiana de fondo. Se acabó el mirar a Sudamérica por encima del hombro.