El ataque de los analistas pésimos

¡El imperio contraataca! ¡Así sería la guerra entre Israel e Irán!. De verdad, ¿en serio?. ¿Me toman el pelo?

Ya me metí en su momento con los aprendices de analistas internacionales y expertos en el mundo musulmán. Y nunca dejo de sorprenderme con las tonterías que se cuentan por ahí. Hay una extraña pulsión entre periodistas y profesores universitarios de querer presentarse ante el mundo como experto en conflictos armados, terrorismo y espionaje. Como si escribiendo sobre ello uno absorbiera la esencia del tema. Sí, nena. Yo escribo sobre cosas que pasan en lugares peligrosos porque yo soy así, misterioso e interesante

Estoy leyendo “The New Pentagon Map” de Thomas P.M. Barnett. Es un tocho gordo que está lleno de batallitas personales con las que el autor parece que quisiera resarcirse por todas las burlas e incompresión que sufrió en los años previos al 11-S. En una de esas anécdotas personales cuenta algo que da una explicación interesante al fenómeno de los profetas del apocalipsis. Según él, anunciar que el fin del mundo está a la vuelta de la esquina es una forma de decir “todo eso va a pasar porque vuestros análisis y vuestras decisiones están erradas por culpa de que no sois tan listos como yo”. Es, vulgarmente, una forma de tirarse el rollo. Supongo que decir que no viene el fin del mundo no te vuelve interesante.