Sin salida en Gaza

Asalto a la población de Kfar Darom para ser desalojada por las autoridades israelíes. Foto: FDI.

En el año 2005, Israel evacuó toda su población de la Franja de Gaza y se retiró definitivamente de ese territorio. En junio de 2007, las fuerzas de HAMAS lanzaron una rebelión armada contra el gobierno de la Autoridad Palestina, en manos del rival partido Fatah. Tras unos pocos días de combates, HAMAS tomó el control de la Franja de Gaza.

Miembros de HAMAS tras tomar un edificio de la Autoridad Palestina.

Tras la toma de control de Gaza, hubo asesinatos de miembros de Fatah. Algunos fueron lanzados desde lo alto de edificios, mientras que el que puedo huyó hasta la frontera con Israel y se le permitió llegar a Cisjordania. El asunto de fondo era la creciente impopularidad del gobierno de Fatah, acusado de corrupción e ineficacia. Recordemos que Yaser Arafat, su líder histórico, había fallecido en 2004. El conflicto intrapalestino quedó servido cuando HAMAS ganó las elecciones legislativas palestinas de enero de 2006  y la llegada al poder de un grupo yihadista contrario a hacer la paz con Israel saltó las alarmas en Washington y Jerusalén. Desde entonces, se han sucedido sucesivas campañas de ataques desde Gaza contra la población civil del sur de Israel y la respectiva campaña militar de respuesta de Israel, como por ejemplo la Operación “Plomo Fundido” en 2008 y la Operación “Pilar Defensivo” en 2012. En 2014, la operación militar israelí “Margen Protector” tuvo lugar después de un campaña de meses de lanzamiento de cohetes contra núcleos de población israelí (lo que constituye un crimen de guerra).

Lanzadera de cohetes del Movimiento de la Yihad Islámica camuflada al lado de una construcción.
Desfile de HAMAS en Gaza. Foto: Reuters vía Haaretz.com

Al principio, los cohetes palestinos Qassam lanzados desde Gaza eran artesanales. Pero vía túneles excavados en la frontera con Egipto empezó a entrar armamento iraní y material para construir cohetes más avanzados. Durante el gobierno de los Hermanos Musulmanes en Egipto, tras la caída del presidente Mubarak, entró toda clase de productos, como vehículos de lujo robados en Libia tras la caída de Gadafi.

Fusil belga FN F2000, posiblemente procedente de Libia, en Gaza.
Miembros de la Yihad Islámica en Gaza con la versión iraní del fusil Steyr HS.
Cartel de propaganda palestino que muestra la versión norcoreana del lanzador del misil Fagot.

La respuesta israelí a cada táctica palestina ha sido la tecnología. A las incursiones en las localidad del sur de Israel se respondió con la construcción de un valla con cámaras y sistemas de vigilancia remota, como los instalados en globos aerostáticos. Al lanzamiento de cohetes cada vez más potentes y con más alcance se respondió con el desarrollo del sistema “Cúpula de Hierro”, cuya efectividad redujo considerablmente las bajas civiles israelíes. Entonces, HAMAS comenzó a desarrollar túneles desde Gaza. La respuesta israelí, con finanaciación del gobierno estadounidense, fue desarrollar una red de sensores que permitiera detectar la construcción de los túneles.

El golpe de Estado contra los Hermanos Musulmanes y la llegada al poder en Egitpo de Al Sisi permitió retomar la colaboración egipcio-israelí. Así, el gobierno egipcio ha tratado de cerrar los túneles que abastecen de contrabando a la Franja de Gaza.

Es cuestión de preguntar cómo hemos llegado hasta aquí. Si los líderes de HAMAS en Gaza hubieran sido ambiciosos y astutos, tras tomar el control de Gaza en 2007 podrían haber ofrecido un tratado de paz local a Israel, que sin duda habría aprovechado la ocasión para jugar al divide y vencerás con Fatah y HAMAS. En un territorio 100% palestino, sin población israelí, para Israel sólo era cuestión de mantener la vigilancia del perímetro mientras los palestinos hacían su vida en paz. De hecho, a pesar de todo lo que he contado, se ha promocionado Gaza como un destino turístico con hoteles de 5 estrellas, alguno gestionado por una empresa española.Una Gaza próspera habría sido la mejor carta de presentación para ganar legitimidad y apoyo frente a la población de Cisjordania. La única dificultad para HAMAS habría sido desarmar a los grupos yihadistas más fanáticos, como el que secuestró y mató al activista italiano Vittorio Arrigoni o la filial local del Estado Islámico. Pero como ya he escrito sobre el tema, el principal obstáculo para la existencia de un Estado palestino es la falta del monopolio de la violencia legítima. Sin embargo, la cuestión es que HAMAS se niega a reconocer al Estado de Israel y reniega de la coexistencia pacífica. Lo máximo que ha llegado a ofrecer es una tregua. Su Carta Fundacional no sólo declara su enemistad a Israel, sino a los judíos en general basándose en motivos religiosos.

Los choques e incidentes que hemos visto en las últimas semanas en la valla con Israel han sido organizados con el nombre de “Marcha del Retorno”, bajo la idea de que el objetivo último de HAMAS es recuperar el territorio del actual Estado de Israel. Algunos de los muertos en el perímetro de Gaza eran comandos armados pero otros muchos muertos lo fueron por entrar en la “kill zone” declarada por Israel en el lado palestino de la valla. Cabe la pregunta si las Fuerzas de Defensa de Israel podrían haber usado medios no letales de control de masas sabiendo que uno de los principales objetivos de los actos de provocación era dar titulares. Y a pesar de todo, con el actual goteo de muertos, el asunto ya no ocupa grandes titulares. Mientras tanto, el presidente con mandato indefinido de la Autoridad Palestina ha soltado el típico discurso antisemita sobre el Holocausto, culpando a los judíos del destino sufrido. Sin olvidar las esvásticas vistas en la Marcha del Retorno.