Fitna

No querría entrar en discusiones virulentas innecesarias con algunos ilustres lectores ocasionales de este blog pero me sorprende lo burdo del discurso islamofóbico que puebla el mundo de los estudios de seguridad y defensa. Cosas de la perspectiva que da no ser creyente y haber tenido una formación formal e informal en ciencias sociales. Nos faltan buenos “yihadologistas”.

Ya apunté hace tiempo como lo que se esconde en ese discurso es simple conservadurismo cristiano que se siente amenazado en su pérdida de relevancia social. Y creo que cuando pase el suficiente tiempo la perspectiva nos permitirá ver que el gran conflicto de nuestro tiempo es una “guera civil” en el Dar al-Islam. Los muertos de la gran “yihad global” los están poniendo los musulmanes. Hagan las cuentas y verán.

He revisado y descontando a la Harka el pasado día 16 de noviembre no veo que nadie esté prestando mucha atención a lo que está sucediendo en la frontera entre Arabia Saudita y Yemen.

Llama la atención viendo fotos y vídeos el aspecto panchovillesco de los soldados del país con las fuerzas armadas más importantes de la Península Arábiga que acuden al combate en la plataforma de carga de camiones y todoterrenos. Para colmo no parece que haya dos unidades que empleen el mismo fusil de asalto. Menudo lío la lista: AK-47, AKMS rumanos, HK G3, Sig 550, Steyr AUG y HK G36. Nada menos que tres calibres diferentes. Preocupa pensar que esas son las fuerzas armadas que aseguran un buen porcentaje del petróleo del “mundo libre”.

De lo que digan las autoridades saudíes y los rebeldes yemeníes habrá que creerse la mitad. Pero los últimos días ya se ven en combate helicópteros AH-64 “Apache”, carros de combate M-60 y vehículos de combate de infantería M2 “Bradley” así que la cosa tiene que estar subiendo de intensidad. Ya las malas lenguas decían el 4 de diciembre que los saudíes habían entrado en “pánico” y habían pedido ayuda a los jordanos que llevan un tiempo empeñados en tener unas fuerzas armadas creíblles. Quedaría confirmar la participación iraní para estar seguros de presenciar una delicada guerra por delegación.