La fragmentación de España y el sueño de la Großdeutschland

Hace años en Bilbao alguien me enseñó el mapa que publicó el Instituto Europa de los Pueblos. Le eché un vistazo y lo primero que me llamó la atención fue que Alemania aparecía expandida, tras absorber Austria y la Suiza germanoparlante. El semblante de quien me enseñó el mapa cambió cuando fruncí el ceño y dije “¿un poco nazi, no?”.

Desde entonces me he fijado que nunca falla. Siempre que me encuentro el sueño de una cercana y acogedora Europa de los Pueblos como alternativa a la fría e insolidaria Europa neoliberal de la austeridad y los burócratas, allí aparece en medio la Großdeutschland rodeada de paisitos.

Mapa vía deverdaddigital.com

 

Mapa vía argia.eu

 

Mapa vía Arabatik.

Vean la constancia del planteamiento. Alemania repetiría el Anschluss con Austria y desbordaría sus fronteras hacia las zonas germanoparlantes de Luxemburgo, Francia, Suiza e Italia.  Hablaríamos entonces de una Alemania de cerca de 100 millones de habitantes sin contrapeso en la Unión Europa, al quedar fracturadas Francia, Italia, España y Polonia. El caso de España es curioso, porque según algunos debería quedar reducida a Madrid, las dos Castillas, Cantabria, La Rioja, Extremadura y Murcia. Es decir, un país de menos de quince millones de habitantes si dejamos Canarias, que no aparece en los mapas. Esos quince millones son algo menos que los habitantes que tiene ahora Holanda.

Una Europa fragmentada alrededor de una Großdeutschland no sólo sería el sueño húmedo de un nostálgico de la Alemania imperial, sería un desastre que remataría la decadencia de Europa. En una Europa de paisitos, no habría ninguno capaz de poner en pie una división mecanizada o una flota de aviones de transporte estratégico. Tendríamos una colección de ejércitos de juguete condenados a mancomunar capacidades. Sin ningún país con recursos militares estratégicos, los medios comunes se verían infrautilizados ante cada episodio de falta de consensos políticos.

Ahora pensemos en España. Según datos del INE que recoge Wikipedia, en el año 2014 el País Vasco y Cataluña sumaban exactamente el 25% del P.I.B. español (18,9% + 6,1%). Imaginemos entonces que España perdiera de pronto el 25% de su P.I.B. A iguales gastos de defensa, España no tendría presupuesto para pagar el sueldo a uno de cada cuatro soldados y no tendría presupuesto pagar el mantenimiento de uno cada cuatro fragatas, cazabombarderos, blindados y helicópteros.